¡Libros que Salen! Wilkins, «Aventuras en el LitenVerso», Hatke y más

¡Que entre la pila!

Terry Pratchett. Una vida con notas al pie de Rob Wilkins, ed. Mai Més Libros

Pues aquí estamos. Tenía yo mis dudas de que llegara a salir a tiempo, pero al menos parece que el libro ha llegado -que ya es algo- así que imagino que para los que no hablen inglés es una buena noticia poder sumergirse en la figura de Pratchett -aunque el libro no lo haya escrito él, por mucho que la portada-trampa parezca indicarlo- y saber datos de primera mano de su colaborador más estrecho y biógrafo oficial Rob Wilkins.

Little Robot de Ben Hatke, ed. Astronave

En este absolutamente encantador cómic tenemos la historia de un pequeño robot, un vertedero y los amigos que se hacen por el camino. Una nueva obra de un autor que ya es más que conocido.

Aventuras en el LitenVerso de Nino Cipri, ed. Crononauta

Además de una preciosa portada esta obra de precariedad laboral, multiversalidad y fantástico, compuesta por las obras cortas Finna y Defekt, sirve para que le autore nos ofrezca una  obra repleta de maravilla pero, sobre todo, maravillosamente centrada en sentimientos y relaciones, con punto de humor, y un grito -o una carcajada- contra el capitalismo y las empresas trituradoras, casi como una reformulación del clásico. Porque los campesinado/precariado siguen ahí, aunque ahora las empresas sean a la vez reyes, reinos y dragones.

Un refugio para los condenados de Mike Thorn, ed. Dilatando Mentes
Laviolencia

La violencia y la rabia adolescentes, más allá del encuentro con una casa que va más allá de los encantamientos, es lo que podemos encontrar en la última novedad del año -que sepamos- de Dilatando Mentes.

El arte de Fernando Vicente, ed. Norma
Pues parece que costar ha costado, pero aquí está el libro de arte con los trabajos de ilustración de Fernando Vicente. Todo un clásico con una extensa carrera que se ve repasada y reunida en este volumen.

Visiones de fuego ( Historia Ilustrada de la Alquimia) de María Pandiello, ed. La Felguera

Termina el año La Felguera con una mirada a los libros alquímicos, sobre todo a los ilustrados, porque estamos ante un libro que, sin dejar de lado la parte filosófica y especulativa, nos trae sobre todo ilustraciones para que podamos ver las iluminaciones de esos manuscritos en todo su esplendor. O, al menos, en parte de él.

Ninjak de Jeff Parker y Javier Pulido, ed. Moztros

La aclamada etapa de Ninjak con Javier Pulido a los lápices llega de manera inesperada de mano de Moztros. Supongo que lo importante es que llegue, claro. Una obra que merece ser vista.

Weird Science vol. 3 de VV.AA., ed. Diábolo

En cuanto a los recopilatorios de Weird Science, no las tenía yo todas conmigo pero aquí está ya el tercero.

Chico máquina, héroe cotidiano de Irma Kniivila y Tri Vuong, ed. ECC 

Una historia de robots, programaciones y corazones… a veces artificiales. Una historia bonita con un dibujo cuqui para algo que va para un público más joven pero igual de interesado por la ciencia ficción.

¡Vamos, abuela! de Gilles Baum, ed. Cumio

Tierno, divertido y con dibujos muy expresivos, tenemos una historia de contrastes, porque aprender a montar en bicicleta puede unir a una nieta y su abuela a la vez que servir de reflexión sobre sus relaciones.

Kaspar nunca acaba nada de Davide Calí y Anna Aparicio, ed. Cumio

Un dibujo realmente magnífico para una historia que habla de la frustración, de hacer cosas por gusto pero dejarlas a medias, y de cómo por un lado no hay que empeñarse en hacer algo que has descubierto que no te gusta tanto y, por otro, la necesidad de entender que no te tiene que salir bien todo a la primera para que pueda gustarte. Todo ello con humor y cuquismo, que es lo importante.

Y si sale el de Giant Days antes de que acabe el año -que lo dudo (y no salió)- o la novedad de Dilatando Mentes Un refugio para los condenados de Mike Thorn -que imagino que sí (y salió, claro)-, los añadiré también a esta última lista.

Nos leemos.


Mucho más interesante de lo que esperaba, esta The Bad Guy (O) (IT) tiene un punto de partida relativamente clásico de inocente acusado falsamente por sus corruptos enemigos/ inocente logra escapar / inocente decide volver a vengarse. Porque todo eso está ahí, igual que está la Mafia porque bueno… estas cosas. Pero aquí se trata con una cierta sorna todo, el tono general es socarrón tanto en el relato del funcionamiento de los órganos de la justicia como de la mafia, y eso lo que hace es darle una apariencia mayor de veracidad que de drama o de thriller. Que de ambas hay algo, por supuesto, pero aquí parece que se intenta ir por un punto intermedio mucho más agradecido. O agradecible, quizá. Así que voy a seguir viendo a ver si son capaces de mantener el nivel del piloto.

Debo decir que CAT (O) (IN) está lejos de ser una mala serie, pero tiene el problema de ser exactamente lo que uno esperaría. Extremadamente correcto, indudablemente interesante en lo que crea y recrea tanto por el lado del infiltrado en una organización criminal como en el de la organización policial, en la que los pequeños detalles como tomarse un café con leche son los que establecen ese costumbrismo dentro de una excepcionalidad trágica. Así que eso, muy sólido, muy bien hecho, nada interesante. Qué le vamos a hacer.

El lanzamiento de ITVX, el nuevo servicio de streaming de ITV, ha llegado con estrenos. Diría que variados, pero a saber, de momento hay un par de ellos, y en el terreno del… no sé… ¿gótico? tenemos The Confessions of Frannie Langton (UK) que incluye un asesinato moderadamente misterioso, muchos comentarios raciales, un ¿romance? queer de fondo y cuatro capítulos adaptando la novela original. A su favor tiene que algunas cosas de esa novela han sido mejoradas, en contra tiene que otras no y que, de hecho, algunas han empeorado por difícil que sea de creer. Total, que una cosa medio rutinaria que sospecho que va a traer más quebraderos de cabeza a la ITV que aplausos. Pero bueno, allá los canales con sus decisiones. Supongo que al menos nos queda la representación que ofrece.

Es difícil no definir Colin from Accounts (AU) como Dos Errores que Suman un Acierto, pero supongo que ahora las narrativas más o menos románticas, más o menos de relaciones entre personajes, se han acercado a esa idea de dos desastres humanos (cada uno a su estilo) que intentan montar algo juntos. Aunque el punto de partida incluya un perro herido por, precisamente, ese desastrismo o desastrosidad de los dos personajes principal, y aunque seamos capaces de ver venir que lo que hay por delante sean problemas de adaptación, roces, rupturas, pero también momento de ternura, de confesión y la búsqueda del amor no como redención o bálsamo sino como punto de encuentros. Además, por supuesto, de Colin. Supongo que a veces vale con eso.

Parece mentira pero este Connect (O) (SC) es la adaptación de un Webtoon y también una serie dirigida por Takeshi Miike. Esto último debería de significar un mínimo de calidad y, efectivamente, ofrece calidad y la ofrece mínima. La idea medianamente grotesca y relativamente desarrollada de un tipo al que le roban un ojo que acaba en un asesino en serie pero con el que aún puede ver pero además tiene poderes y le salen como lianas corporales o algo es… bueno… convulsa. En fin, que supongo que esto es rancho y por lo menos nos siguen llegando cosas diferentes. O algo.

No tenía yo mucha intención de comentar Drag Den (O) (FI) pero entre que he visto que Prime lo ha hecho accesible para todo el mundo (o, al menos, para España) y que más allá de presentarlo Manila Luzon, que ya es motivo de interés, han decidido darle un giro que me parece de lo más interesante para la competición. Es cierto que se nota la falta de medios -sobre todo en algunos momentos con el sonido- pero visto el magnífico antecedente este año con el DR Filipinas más esta forma más amable -y algunas cosas que también recuerdan a, por ejemplo, La Más Draga, que no es mala cosa a la que parecerse- confío en que sea una buena alternativa. Claro que también confío en que salga de una vez uno de estos programas concurso -nunca se sabe si más Talent Show o más Reallity– con Drag Kings. Que sí, que en por ejemplo Call Me Mother o TBB Dragula hemos podido verles competir. Pero uno solo para ellos yo diría que va tocando, ¿no? En fin, que me pierdo: Otro concurso de drag, que es algo que parece que nunca sobra, como los de cocina, pero con esa intención y ese giro que parece que va siendo lo que necesita el medio para mostrarnos las posibilidades. A ver cómo sigue.

Como si estuviéramos viendo la adaptación de la partida de alguien en los años noventa, eso es lo que nos trae Dragon Age: Absolution (USA) que es otro de esos animes de Netflix que parece hecho porque alguien tiene que hacerlo, sin muchas ganas ni interés, una suerte de forraje supongo que para iniciados pero no sé ni si a ellos realmente les interesará mucho. En general la sensación es que podría ser una de esas series que te encontrabas haciendo zapping y que parecía empezada aunque la pillaras en el primer capítulo, algo que tener de fondo mientras meriendas. Supongo que hoy en día la gente sigue merendando así que ese debe de ser el motivo.

La versión en serie de The Flatshare (UK), el famoso libro romántico de Beth O’Leary,  es uno de esos ejemplos de estar bien pero. En el que el pero viene precisamente de las decisiones al adaptar el libro. Y es que usarlo para 6 capítulos es quizá demasiado usar. Al final uno nunca sabe, porque parece que si fuera una película faltaría tiempo pero en seis capítulos da la sensación de que se está usando un exceso de relleno y se está dejando reposar algo que mejoraría si no tuviéramos mucho tiempo para pensar en ellos. Al margen de cómo se trasladan los personajes a la pantalla – no sé yo si Anthony Welsh no es demasiado como Leon -y de que en líneas generales es una serie aceptable creo que es ese problema de ritmo -bueno, yo lo llamo problema, es posible que para quien se haya encargado de establecerlo sea justo lo que quería hacer- el mayor obstáculo de la misma. Pero bueno, este libro ya está hecho, a ver los próximos.

Supongo que esta mezcla de comedia y canciones más una historia de paso a la edad adulta y blablabla de La flor más bella (O) (MX) es exactamente lo que la cómica Michelle Rodríguez quería contar de su pasado. Me parece bien, de nuevo la representación es una gran cosa y me parece estupendo ver una serie mexicana con una mujer bisexual con un cuerpo real como protagonista. Interesarme no me interesa nada con cual de sus múltiples pretendientes acaba, cómo se lleva y se deja de llevar con la reina del instituto o las idas y venidas de esa historia familiar con el mundo del espectáculo y la canción. Supongo que porque no soy el público, o no estoy para ese humor, o a saber. Pero bueno, no es para mi claramente.

Desperdiciar haciendo un tostón a un gran reparto para una serie musical basada en una historia real de dos personalidades notorias, notables y turbulentas debería tener un castito, pero con George & Tammy (USA) el castigo se lo llevan los espectadores. Ni los números musicales están inspirados, y da lo mismo que Stand by your man o D-I-V-O-R-C-E porque aquí todo se intenta sin problema -vamos, la primera no suena en el piloto pero vamos que si va a sonar-, todos ni los actores consiguen sacar gran cosa de sus personajes por mucho que lo intentan, especialmente la actriz especializada en interpretar Tammys Jessica Chastain, ni a la historia parece interesarle algo menos lineal que una de esas Grandes Relatos para echarse la siesta un fin de semana después de comer. ¡Y qué siestas puede uno echarse con esto!

Pues finalmente Netflix empieza a estrenar las series que dejó en suspenso tras lo del Halloween surcoreano. Que eran dos al final, esta esta semana, toca Lookism (O) (SC) y en quince días la otra. Pero vamos a lo que vamos: Webtoon adaptado a anime -que ya había sido adaptado a imagen real creo que por los chinos- en el que se habla sobre el aspecto físico a través de un protagonista gordo, feo, etc que un día descubre que puede cambiar su cuerpo por el de un modelo. A partir de ahí una historia de esas de el exterior y el interior que busca hablar de que hay que ver más allá y blablabla. No es el absoluto desastre de Insaciable pero la forma de contarlo y decidir qué contar -el personaje original tiene un tono de piel más oscuro que el modelo, por ejemplo- es en el mejor de los casos simplista. De hecho, podría ser un isekai si decidíeramos que lo más importante de esto es esa fantasía de poder en un mundo nuevo. Porque aunque su entorno sea el mismo todo cambia. En fin.

Por algún motivo parece que este Odio il Natale (O) (IT) es una adaptación de la serie noruega Hjem til jul o Navidad en casa que TAMBIÉN era de Netflix. ¿Qué necesidad hay de adaptar la misma obra a cada país? Pues supongo que visto lo visto en la taquilla española sí que es una buena idea, quizá para que suene la parte actoral o algo. En fin, más de lo mismo pero con acento italiano, que no se han molestado ni de actualizar lo que se criticó en aquella.

Curiosa esta Rosie Molloy Gives Up Everything (UK) que nos trae Sky y que tiene todo lo que una comedia familiar… de los años noventa. Es decir, nos habla de los excesos, porque el personaje central -una muy notable Sheridan Smith– es uno pasado de vueltas que quiere dejar los vicios y llevar una vida ordenada. Se nota que no son los noventa en que todos los vicios son legales y, en su mayoría, inocuos. También en que muchas de las ideas ya las hemos visto desde entonces. Por suerte el reparto es bueno, mucha gente que sabe y que tiene tablas. Así que es una lástima que esto no les haya salido mejor, no tanto porque sea mala -que tampoco- como porque podría haber sido… bueno… mejor.

Hablando de lo cual, en A Spy Among Friends (UK) tenemos la otra serie de la ITV para lanzar ITVX que además está basada en otro libro de Macintyre y tiene otro gran reparto inglés con unos magníficos Damian Lewis y Anna Maxwell Martin, y también con Guy Pearce. Lástima que aquí hayan decidido que hay que ir lento, hay que recrearse y, en general, hay que aburrir a la gente. Que sí, que es una serie de esas de estar mirando todo el rato porque los ingleses son sutiles y blablabla. En fin, que entiendo lo que quieren hacer, aplaudo a los intérpretes que intentan llevarlo adelante, pero para esta no tengo paciencia suficiente.


¡Libros que Salen! McMurtry, «GunSmith Cats», Anderson y más

¡Que entre la pila!

Lonesome Dove de Larry McMurtry, ed. Valdemar

Valdemar ha recuperado en su colección Frontera nada menos que Lonesome Dove o Paloma Solitaria de Larry McMurtry. Un título fundamental del western moderno que quizá conozcáis por la miniserie del mismo nombre pero que tiene tanta entidad propia que ganó multitud de premios, incluyendo el Pulitzer, cuando se publicó en 1985. Una historia que puede parecer a ratos errática pero que cuenta primero la vida en un rancho despoblado y después una idea dudosa que lleva a los vaqueros a intentar viajar con su ganado a Montana. Una obra monumental de una 850 páginas que en esta versión de Valdemar va a llegar hasta las 1136. Así que tengo muchas ganas por ver cómo sale su edición.

Sinfonía para la ciudad de los muertos de M.T. Anderson, ed. Es Pop

Un libro que nos habla de historia y de música, y de cómo se entrelazan, de Shostakóvich, de su Sinfonía nº 7, Leningrado, y tanto de la historia de su composición durante el sitio de la ciudad como de las peripecias posteriores de la composición, tanto para ser enviada a todos los países aliados como por el impacto artístico, emocional y un poco de todo que saldría de ella. Es decir, nos va a hablar tanto de la historia de la pieza como de su huella.

GunSmith Cats nº 01 de Kenichi Donoda, ed. Planeta Cómic
Vuelve todo un clásico en una edición en cuatro volúmenes, con Rally Vincent y Minnie May, propietarias de una armería y cazarrecompensas a tiempo parcial, en un manga japonés que es culmen del noventerismo en el que no creo que las partes ‘sexuales‘ se puedan tragar con facilidad pero espero que la acción y el humor sí -vamos, algo parecido a lo que podría escribir sobre City Hunter– así que vamos a divertirnos.

El crimen de Ann de R.T.M. Scott, ed. Espuela de Plata

Un policíaco clásico de R.T.M. Scott con toques de espionaje de finales de los años ’20s, eso es lo que nos trae Espuela de Plata en una edición que habrá que ver cómo anda.

Extraños y temibles corazones de Tim McGregor, ed. Dilatando Mentes

Una historia que usa una ambientación histórica y un punto de partido clásico, con una joven huérfana criada por su tío, para  contar una historia de epidemia y odio entre los hombres que va virando hacia el terror pero que -muy obviamente- resuena también ante lo vivido los últimos años.

Filosofía de la canción moderna de Bob Dylan, ed. Anagrama 

Estamos ante el libro de un Premio Nobel de Literatura. Porque volvemos a tener novedad de Bob Dylan, después de todo lo que pasó, aunque sea un recopilatorio con sus ensayos sobre música. Textos dispersos recogidos y revisados para montar uno de esos volúmenes a los que solo les falta venir envueltos como regalo navideño desde la editorial.

Prime Rose de Osamu Tezuka, ed. Planeta Cómic

Un volumen unitario que reúne todo el manga -aunque no todas las apariciones de su protagonista- del mismo nombre. Una historia juvenil de fantasía y princesas guerreras. En un contexto que buscaba sociedades primitivas con tecnología de ciencia ficción y muchachas jóvenes e ingenuas pero continuo fan-service. No estaba Tezuka por la labor y gracias a eso cabe todo en este recopilatorio, con la heroína decidida y amable con grandes poderes que él quería hacer.

Haunted Horror de VV.AA., ed. Diábolo

Diábolo saca un nuevo volumen de su Biblioteca de Cómic de Terror de los años ’50s, esta vez con los tres primeros números de Haunted Horror, una revista surgida en 2012 para publicar selecciones del mejor terror de los ’50s. El volumen trae, además, un prólogo de Jerry Only, bajista de los Misfits

Mujirushi de Naoki Urasawa, ed. Planeta Cómic

También tenemos aquí un manga de Naoki Urasawa, toca aventura, fantasía y un gran robo en el Louvre.

Una carta para Yodo de Jim Bishop, ed. La Cúpula

Una mezcla de estilos e historia en formato de cómic, que reúne la búsqueda de la carta de una madre y a una joven y su misterioso maletín. Una obra interesante de Jim Bishop que ha costado, pero ha llegado a España.

Creo que nuestro hijo es gay nº 01 de Okura, ed. Planeta Cómic

Uno de esos éxitos de internete que pasan al papel, una madre observa/ comenta/ se relaciona con sus hijos. El mayor está segura de que es gay -por si el título no os lo había hecho sospechar- pero aún y con eso decidirá darle espacio para que pueda desarrollarse. No dice que sea mejor o peor idea, pero sí que se usa con fines cómicos. Veremos si logra seguir la racha de éxitos interneteros que pasan al papel, aunque Gangan Pixiv no sea Webtoon o Tapas.

Ranking of kings de Sosuke Toka, ed. Ivrea

Otro cómic que empezó online -esta vez en Manga Hack– y a partir de ahí se convirtió en un éxito del manga y del anime y de…- gracias a una historia en apariencia tierna, en un mundo como de fantasía y cuentos de hadas pero no rehúye los problemas y temas dramáticos, aunque lo haga apostando por la cordialidad para superarlos incluso en mitad de luchas y maquinaciones propias de la corte.

Historia del gallo Sebastián de Ada Gobetti y Marco Paschetta, ed. Liana

Liana se anima a publicar en lugar de un cómic un ejemplo de Narrativa Infantil Ilustrada, que no es como lo de la Novela gráfica sino más como una novela con ilustraciones a un lado. Una obra sobre hacerse mayor pero también sobre ser capacidad de reflexionar y mantenerse curioso.

Uno, dos tres, Navidad es de Nadia Budde, ed. Kalandraka

Concluimos la semana con la aparición de un nuevo libro de Nadia Budde. Como siempre, contar objetos, rimas humorísticas y una cierta mala leche, pero esta vez en un entorno navideño.

Nos leemos.


Hay veces que lo más difícil de comentar una serie es el contexto. Por ejemplo, Duckrockers (NZ) puede parecer simplemente una serie neozelandesa sobre la juventud de un extraño y variopinto grupo de jóvenes samoanos en los años ’80s que se ven metidos en una extraña historia para salvarse de un castigo. Y es eso. A mí no me ha hecho demasiada gracia porque ni la nostalgia ni las extrañas aventuras de estos chavales me dicen gran cosa. Pero resulta que, a la vez, es la precuela de una película muy conocida y exitosa allí: Sione’s Wedding. De modo que es un poco como intentar explicar fuera de España -y que me perdonen los neozelandeses por la comparación- el motivo que podría llevar a alguien para hacer una precuela de Torrente. (Que es algo que podría pasar pero, sobre todo, que deseo con fuerza que no ocurra nunca). Y es que tanto Sione’s Wedding como su continuación, Unfinished Business, tuvieron bastante éxito pero dependían mucho de su reparto -parte de los cuales salía del grupo cómico The Naked Samoans– tanto por el reparto en sí como por una sensación de que había un programa de sketches funcionando debajo -el punto de partida de la primera película. Lo que, supongo, hace un poco menos buena la serie. O no, según las ganas de nostalgia. Pero, vamos, que yo poco de ambas.

Esto de que BBC Scotland haga también sus propias series me parece bien, aunque me sorprende que no sea en escocés, pero debo decir que este Granite Harbour (UK) me recuerda a las series policíacas inglesas de toda la vida. De hecho, si hubieran resuelto el caso en lugar de seguir adelante para lo que podría ser toda la serie estaría más que contento. Pero bueno, el punto de partida del asesinato es medianamente interesante -¡un empresario en lugar de una joven!- y también los personajes -un antiguo policía militar que entra como aprendiz de una policía algo excéntrica dentro de un grupo algo estereotipado pero interesante-, en la ciudad de Aberdeen. Así que… bueno. Agradable. Podría ir un poco más hacia uno u otro lado pero quién sabe cómo se desarrollará en los próximos capítulos.

El primer de los intentos de telenovela de la semana es Hush (USA), uno de los estrenos de ALLBLK que no funciona mal pero necesitaría algo más de dinero para que no se le noten tanto las costuras. Con lo que parece la intención de hacer un sexy thriller en su centro, a saber, una terapeuta de pareja y sexo (algo así) tiene un ático para ‘cosas’. Si alguien está esperando un cadáver: Efectivamente. A partir de ahí las ‘notables’ clientas que tenían acceso y la susodicha terapeuta empiezan a ver sus secretos y blabalbla. Lo de siempre, con un poco más de pelo suelto por suerte para todos, especialmente para los que vimos The Loft hace unos años.  Bueno, pues un poco de forraje telenovelesco, no sé si lo voy a verlo pero tampoco voy a quejarme demasiado.

Pues en Peacock han estrenado la serie australiana Irreverent (AU) que es un poco como si Impastor la hubiera visto alguien. O como si, sabiendo que nos acordamos media docena, pensarán que nadie iba a darse cuenta. Por suerte no es una copia exacta -aunque sí muy cercana- pero vaya, aquí el cambio se nota sobre todo en el tipo de ciudad y en el entorno. Supongo que el añadido de personajes es para ver si así dura más. Tengo mis serias dudas pero, bueno, lo han intentado al menos.

Ver Live At The Moth Club (UK) hace recordar un poco a la serie clásica de los Muppets. Excepto que en lugar de Muppets son ingleses. Que quizá no sea una diferencia tan notable a priori, pero que lleva a que el ritmo sea menos frenético, más tendente al humor incómodo. Bueno, en ocasiones lo incómodo es cuánto se alargan ideas y premisas. Las actuaciones de stand up son… variadas, supongo. A veces jugando con esa idea de falso documental. Los sketches -llamémoslo así- de las bambalinas son también un tanto irregulares. Pero bueno, The Moth Club es un escenario suficientemente conocido, y aquí creo que puede acabar saliendo algo interesante en cuanto decidan qué es lo que pretenden hacer. Más allá de sacar a todos los cómicos ingleses que puedan.

Esta Pewnego razu na krajowej jedynce (O) (PO) o Dead End o como la llamen es… bueno… un poco de relleno. Si en lugar de una serie hubieran hecho una película probablemente habría sido más sobrellevable. Pero, claro, la idea de un grupo de personas diversas acaban juntas en el mismo lugar, se encuentran con una cantidad de dinero de procedencia desconocida y son perseguidas por ello sin poder ir a las autoridades porque etcétera. El juego de los coches está bien pero me temo que a estas alturas necesita un algo más. Aunque supongo que para echarse la siesta un fin de semana vale.

El segundo intento telenovelesco de la semana es Riches (UK), una serie que parece querer ser Sucession a ratos y en otros Empire. En ninguno de los dos casos acaba de funcionar no tanto porque no tenga claro el tono -que no lo tiene- como porque parece que el reparto anda en distintos puntos. No sé si es un problema del propio reparto, del guión, la dirección o quién. PERO. El problema está ahí y a nadie parece importarle un car… demasiado. Qué le vamos a hacer. (Pues no verla, eso le vamos a hacer)

Tengo un problema de partida con Sicak Kafa (O) (TU) -va, venga, Hot Skull– y es que una ficción sobre una pandemia mundial no me apetece nada, no me apetece tampoco la historia de que lo que te hace es ‘decir cosas incoherentes‘. No me apetece porque lo incoherente puede tanto discutirse en cuanto a lo que se considera esa propia coherencia como a lo que puede querer decir sobre, en fin, otra epidemia que haya podido ocurrir recientemente. Si además me lo pones en capítulos largos y pausados… Mira, no. La culpa será mía y no de la serie, lo que queráis. Pero no.

Parece que Prime ha decidido adaptar un puñado de las historias de Louise Penny en este Three Pines (CA) que en realidad cuenta con su mayor baza en Alfred Molina. La idea de separar los casos en dos partes puede ser propio de las series inglesas de asesinatos pero normalmente significan o que tienen mucho que contar o que la duración del capítulo es razonable. Ninguna de esas dos premisas se dan aquí. Tampoco es que Penny haya sido una de mis autoras de referencia pero viendo los dos primeros capítulos -que adaptan la segunda de las novelas del personaje Armand Gamache– está claro que se le podría haber sacado más juego. Aunque quizá tendrían que haber liado a un canal inglés para eso. En fin.

Resulta más interesante de lo que esperaba este Vadhandhi: The Fable of Velonie (O) (IN) que tiene todos los tics de una producción europea de misterio -una muchacha muerta, dudas sobre sus familiares, el papel de la prensa y la policía, secretos y más secretos- pero adaptados a una realidad india que a ratos parece pensada para destruir esa imagen preconcebida-reconozco que no me esperaba el trasfondo religioso mariano- pero que funciona mejor precisamente cuanto más usa elementos clásicos para romperla. Como un pasito más allá de la anterior Suzhal también del matrimonio Pushkar–Gayathri. En general una obra agradable de la que sospecho que veré la primera temporada a ver cómo sigue, y si va a pasar a convertirse en una obra antológica de investigaciones.

El otro estreno de la semana en ALLBLK es igual de desopilante, aunque en una dirección diferente. Porque en Wicked City (USA) lo que tenemos es una obra de brujas, de distintos estilos y poderes pero con unas ganas de montar follón y telenovela que la acercan más a las de East End que a cualquiera de sus otras notables compañeras. Que me parece perfecto, por supuesto. Es cierto que este batiburrillo, esta verbena, agradecería más dinero para sus efectos especiales. Pero ese aspecto barato no desentona con el resto de la serie.

Esta continuación/nueva versión de Willow (USA) se aleja de la ¿épica? que podría tener la película original a favor de una aproximación de aventura juvenil, a la vez ligera pero con capas, que hace inevitable acordarse tanto de obras modernas en estos entornos fantásticos como de los referentes de hace tanto tiempo. Y, quizá por esta forma de ser serio pero no tomarse en serio, pero funciona. Es una obra agradable, consciente de ser para un público juvenil pre-Élite, y con el suficiente componente de eso que en tiempos se llamaba Entretenimiento Familiar como para que sea fácil pensar que será recibida quizá no con algarabía pero sí con agrado.


¡Libros que Salen! Cholmondeley, «El enigma Dartmoor», Woodrell y más

¡Que entre la pila!

Diana Tempest de Mary Cholmondeley, ed. Nocturna

Mary Cholmondeley, la autora de Un guiso de lentejas, nos trae aquí una obra de un feminismo temprano en el que se unen amoríos y herencias con una subtrama de abogados casi detectivesca.

El enigma Dartmoor de Basil Thomson, ed. dÉpoca

Uno de esos whodunnit ingleses de la edad dorada del género de resolver asesinatos, aunque este es algo diferente. Un accidente de coche, cartas anónimas que animan a la policía a que investiguen más y el mayor misterio de todos: La propia víctima.

Los matones del Ala de Daniel Woodrell, ed. Sajalín

El segundo libro con el investigador René Shade que nos trae Daniel Woodrell -el anterior fue Bajo la dura luz, también en esta editorial, aunque su libro más conocido sea Winter’s Bone– que vuelve a ofrecernos una mirada en las zonas rurales de USA desde el género criminal que aúna tanto la mirada por los bajos fondos como un misterio para resolver lleno de suspense.

Babel de R.F. Kuang, ed. Hidra

La autora de The Poppy Wars nos trae aquí una obra de fantástico en el que la traducción es otra forma de magia y quizá también de traición a las raíces. Sobre todo cuando una guerra entre Inglaterra y China parece a punto de estallar por el opio y la plata.

El arte de ser Raffaella Carrà de Paolo Armelli, ed. Blackie Books

Curiosa propuesta esta, una biografía ligera en orden no cronológico que ofrece una mirada amigable a alguno de los momentos más importantes de la vida y la carrera de la gran artista italiana.

La ciudad invisible de Roman Mars y Kurt Kohlstedt, ed. Península

Una nueva forma de mirar el espacio urbano, eso es lo que Roman Mars y Kurt Kohlstedt, creadores del podcast 99% Invisible, nos ofrecen en este libro objeto que ofrece una mirada a las decisiones y los objetos que configuran nuestras ciudades, contando sus historias.

Un nuevo mundo de sabores de Michi Strausfeld con recetas de Sabine Hueck, ed. Siruela
Entre el ensayo y el recetario nos llega la mirada de Michi Strausfeld a la cocina de México, Perú y Brasil, acompañado por recetas de Sabine Hueck, para que contemplemos lo que han aportado -y lo que aún podemos añadir- desde esos países que son a la vez lejanos y cercanos.

En el altar del miedo de Richard Gavin, ed. Dilatando Mentes

Recopilatorio de relatos del autor weird Richard Gavin que ofrece una mirada habitualmente original a puntos de partida en apariencia clásicos.

Crímenes ilustrados: ¿quién es el asesino? de Modesto García y Javi de Castro, ed. Plaza y Janés

El éxito del primer recopilatorio de ilustraciones con misterio ha propiciado este segundo -que si no me equivoco no incluye ninguno que hayamos visto en internete- en lo que no deja de ser un híbrido de misterio e ilustración interesante.

Radiante de Jordan Ifueko, ed. Alfaguara

Nos traen en Alfaguara la fantasía nigeriana de Jordan Ifueko, con juegos de poder, lealtades debidas y el deseo de ser querida. Porque hay muchas maneras de tener una familia.

Onyeka y la academia del sol de Tọlá Okogwu, ed. Montena 

También en libros infantiles el grupo PRH ha decidido dar una oportunidad a la literatura africana, la autora nigeriano-británica Tọlá Okogwu nos habla de superpoderes, academias secretas, amistades y peligros… ¡y el cuidado del cabello!

El valle de los Unicornios (1, Anna Kadabra. Aventuras Legendarias) de Pedro Mañas y David Sierra Listón, ed. Destino

El éxito de Anna Kadabra nos trae ahora El valle de los unicornios, el primero de supondremos que muchos especiales, con mayor extensión y tapa dura bajo el título de Aventuras Legendarias.

Bajo la luna de Yoshi Yoshitani, ed. Picarona

Terminamos con un libro ilustrado, un libro en el que Yoshitani hace un repaso por relatos y leyendas no solo de Japón sino de todo el mundo, contando historias del lado que ellos llaman ‘deidades‘. No es tanto que sean seres sobrenaturales o dioses como seres con esa especial categoría y una historia para compartir.

Nos leemos.


Lo más irónico de Criminal Minds: Evolution (USA) es que lo llamen Evolution. Es más de lo mismo. En Paramount + ahora, pero más de lo mismo. El único cambio notable es que han cerrado más aún la trama para acercarse un poco más todavía a una miniserie. Algo que podríamos discutir hasta qué punto ocurría en temporadas anteriores. Así que no, nada de evolución. ¿Para qué, si ya les funcionaba?

De entre las muchas obras militaristas que estamos soportando estos últimos años creo que Echo 3 (USA) puede ser de las más ‘visualmente bonitas’ y, a la vez, más aburridas. No hay nada aquí que me recuerde a esa Apple TV + que no deja de tomar riesgos salvo el riesgo en si mismo de estrenar algo como esto. Que se me ha ocurrido mirar de dónde ha salido y la verdad es que demasiado bien ha ido pero… En fin.

¿Pero no habíamos tenido una serie llamada First Love (O) (JP) ya este año? En fin. Parece que Netflix Japón nos sirve una obra romántica de esas con fondo más o menos dramático por motivos inexplicables -o, al menos, poco convincentes- y alguna cosa para disimular. Yo me he aburrido lo más grande con la casi hora que dura esto, supongo que porque tampoco es algo para lo que sea espectador. Supongo que si lo que te apetece es una historia pseudolacrimógena entonces vale.

Curiosa esta Khakee: The Bihar Chapter (O) (IN). Es difícil saber si quieren que sea un una de acción, un True Crime, un drama o qué. El inicio del piloto parece una cosa, su centro otra, se nos va dando pinceladas de que también veremos historias de política. Y los saltos temporales parecen presagiar un intento de hacerlo casi una saga. Lo cierto es que con tanto batiburrillo acaba siendo un poco  las partes que te gustan por las que no. Aunque reconozco que para la cuarta vez que cambiaban de tema mi paciencia era limitada, así que supongo que eso puede determinar las ganas -o los intentos- de ver esta historia sobre la caza a un gangster a lo largo de más tiempo del razonable basado en el libro escrito por el policía que lo atrapó. Así que supongo que podríamos acercarnos a él como si fuera Los intocables de Eliot Ness. La serie de televisión del ’93.

¿Es Pitch Perfect: Bumper in Berlin (USA) el ejemplo más claro de ser vagos? No sé qué necesidad había de este spin-off, qué sentido tiene centrarlo en un personaje secundario masculino, por qué se empeñan en que parezca algo así como un sketch de Funny or Die de principios de los ’00s con múltiples referencias que parecen pensadas por alguien que era joven en los ochentas, pero en alargado. Es sorprendente lo fuera de su tiempo, polvoriento e insufrible que resulta todo. Lo único bueno que puedo decir es que al menos tiene canciones. No es que sea muy original a estas alturas, pero algo habría que decir a su favor.

Tengo mucho que opinar de Wednesday (USA). En primer lugar y como adaptación de los cómics de los Addams: No. Prácticamente en ningún momento logra recuperar ese espíritu burlón y oscuro. Hay muchos chistes que a ratos podrían acertar en algún blanco, pero a fuerza de disparar se nota que a veces chocan entre ellos porque no tienen definidos a los personajes. Tanto por el sentido del humor en sí por el punto en el que los colocan, para el que no hay ninguna necesidad más allá de convertirla en una serie rutinaria adolescente. Y aquí es cuando tengo que decir que si solo me hubiera visto el piloto estaría echando pestes, pero como me lo he visto todo -luego cuento esto- puedo decir que hay UN personaje Addams que está en sintonía con el humor aunque se parezca físicamente  una mierda de oveja al original: el tío Fester. Por contra, la mayoría parecen más o menos lejos, y el que más lejos está por mucho es Pugsley, al que parece que no conocen en absoluto. La felicidad de la familia, entre ellos y para con la gente de su alrededor,  es borrada por la incapacidad de los guionistas actuales para saber qué hacer con ese tipo de personajes. Hasta el punto de que lo que parece más es que han visto la segunda película de acción real y la han entendido justo al revés. ¿Por qué me la he visto entera si claramente no me gusta como adaptación? Porque los capítulos no se me han hecho eternos Deo Gratias. 45 minutos es aceptable, 8 capítulos es aceptable. En ambos casos están en el borde de lo que soporto, pero el organizar la temporada entre la Dark Academia (que no es mi tropo-marco favorito, pero lo puedo tolerar) y los Detectives Adolescentes (que si suelen ser mis historias favoritas), con un caso central claro que se está investigando en todo momento -incluso cuando meten historias de relleno y blablabla- facilita este «Bueno, me la veo entera». Así que por lo menos puedo decir que esta temporada la he visto y, por tanto, que voy a separar en esta reseñita lo que es piloto de lo que es serie completa. Sobre todo porque si por solo hubiera estado el piloto dudo mucho que hubiera seguido viéndola. Llevamos mucha Dark Academia en TV desde hace años. Esta no es tan mala como Deadly Class ni tan buena como las segundas temporadas de Legacies, así que en fin. Por si alguien se lo pregunta, las Dark Academia son obras centradas en un estudio de manera diferente. Normalmente es un centro de estudios extraño en el que suele haber un componente sobrenatural pero -como en el caso de la escuela de asesinos antes mencionada- no es necesaria. Supongo que para dentro de cinco años estarán metiendo cualquier cosa (sí, ingenuo por mi parte) pero el componente de estudio/colegio es tan importante como el de que sea oscuro. Ojalá tener el tiempo de escribir una columna sobre el tema, pero tendrá que servir esto. En cuanto a los detectives adolescentes, a estas alturas ya sabéis que me ponéis un asesinato por resolver y allá que voy. Y los detectives adolescentes, como los detectives senior, ofrecen la posibilidad de moverse al margen de las organizaciones policiales. (No necesariamente en contra, eso es una columna que ya hice) Y aquí llegamos al segundo problema de la serie: Es un Frankenstein (no diré que no sea lógico) que toma de aquí y allá, con muy poca originalidad. Tenemos cosas que podrían ser de los Wayward Children, tenemos cosas de Monster High, tenemos mucho de Legacies, Buffy y similares. E, incluso, de Smallville. Uno de sus momentos más infames tiene su correlato. Y sí, es que los creadores de esto son los mismos. Y se nota. Vaya si se nota. No solo por su incapacidad de comprender o importarles los personajes racializados o, en fin, parte de cualquier minoría que se os ocurra. En el lado bueno, sirve para que todo sea ágil y tiren recto. En el malo, muchas de las decisiones son tan planas o carentes de sentido como aquellas. Sus personajes carecen de coherencia narrativa, incluso las interacciones entre ellos fallan ahí. Y eso lleva a otro problema, que es el tener un buen reparto -en el que sobresale Gwendoline Christie con un personaje que se sostiene solo por el buen hacer de la actriz- que casi no puede ni defender su papel. Zeta Jones y Guzman parecen grandes elecciones para sus papeles, igual que a Riki Lindhome y Christina Ricci las hemos visto con muy buenas actuaciones. Ninguno funciona. Zeta Jones y Guzman carecen de la más mínima química, hasta el punto de que hay veces en las que parecen una parodia de entrevista de Pablo Motos, Lindhome se limita a poner caras todo el rato intentando defender su papel y Ricci parece que pasaba por allí llevando una peluca espantosa hasta niveles difíciles de justificar. Porque si el vestuario es uno de los puntos positivos de la serie, el departamento de peluquería parece el de The Americans. En cuanto a la trama de los asesinatos, pues bueno. Tanto las claves como las pistas falsas están con neones, los giros son como son, y la solución (o, mejor dicho, la manera de encontrarla) sería la vergüenza para cualquier detective adolescente que se precie. ¿Y Tim Burton? Pues haciendo eso que hace él de poner el nombre y el cazo pero nada más. Es verdad que esto tiene de adaptación lo mismo que Sleepy Hollow o Dark Shadows, pero se nota que esta vez no había un Henry Selick sino Alfred Gough y Miles Millar. En resumen: Forraje, ni siquiera del bueno. Pero supongo que si te van los dos temas mencionados y te sobran seis horas de tu vida hay cosas peores.

Hablando de cosas peores: Welcome to Chippendales (USA) Aquí parece que han decidido coger todos los true crime que se han hecho sobre el tema y alinearos cambiando todos los datos que les molestaban para que se acerque a lo que quieren contar. Han estrenado el piloto y el segundo a la vez, y menos mal porque el primero es su propia historia ridícula sin puntos en común con la realidad hasta decisiones inexplicables. No es que el segundo sea mucho mejor pero al menos nos presenta ya a los que van a ser los personajes recurrentes lo que quiera que dure esto, que no parece mala idea, la verdad. pero que logra algo tan notable como que cada vez que cambia de enfoque sea para peor. Teniendo en cuenta, además, que este año hemos tenido ejemplos de casi todo lo que intenta hacer, pero mejor -desde el True Crime con actor famoso, a contar el momento de revolución sexual setentero, pasando por historias de empresas malditas- así que solo puedo recomendárselo a quien tenga curiosidad por una serie que se pueda usar como ejemplo de Así no en un curso creación artística.