¡Libros que Llegan! Holborn, «Así se pierde la guerra del tiempo», Parra y más

Aquí estamos.

¡Que entre la pila!

Así se pierde la guerra del tiempo de Amal El-Mohtar y Max Gladstone, ed. Insolita

Uno de esos extraños casos en los que ha tardado en llegar en castellano lo que todos esperábamos hace un tiempo. Porque arrasó con buena parte de sus lectores y aún ahora quedan gustos e intereses por esta historia a dos voces dentro y fuera que mezcla viajes en el tiempo con sentimientos. También en el tiempo. Para lograr algo tan singular y valioso como poco habitual. Comprar

Plomo al cuadrado de Stark Holborn, ed. El Transbordador

Una historia del Oeste, que en realidad podría ser la de un gran atraco, que detrás tiene una historia de matemáticas más o menos aplicadas. Muchas capas y juegos en esta pequeña pero interesante novela que no es lo que parece, quizá porque no lo necesita. Comprar

Scream Queer de Javier Parra, ed. Dos Bigotes

Una mirada queer al cine de terror, algo siempre interesante que aunque bebe de anteriores obras clásicas permite sobre todo ver el acercamiento español al tema. Que también es. Comprar

Desquiciada de Juliet Escoria, ed. Horror Vacui

Una declaración en primera persona sobre los sucesos y tratamientos de la neurodivergencia en una forma y manera realmente desgarradora. Comprar

Confesiones de Kanae Minato, ed. Nocturna

Ha tardado en llegar, pero esta tragedia de venganza convertida en thriller con múltiples vueltas por fin llega a España, aunque haya tenido que ser mucho después de su adaptación a película. Comprar

Heatherley de Flora Thompson, ed. Hoja de Lata

La siguiente historia de la mujer detrás de Candlefor nos trae más realismo inglés y más vidas singulares del pueblecito. Comprar

He visto cosas que no creeríais de María Casas Robla, ed. Siruela

Curiosa selección de clásicos con lectura scifi, tanto por la selección como por los autores sobradamente conocidos y reconocibles. Comprar

Aquel día de Willy Ronis, ed. Errata Naturae & Periférica

Un fotógrafo, un tema, pero ante todo los textos que acompañan  y sirven a la vez de ejemplo de mirada y contextualización de lo que allí se está ofreciendo y contando. Comprar

Supergirl: Fuera de lo común de Mariko Tamaki y Joelle Jones, ed. Hidra

La toma de contacto de Mariko Tamaki con los cómics juveniles de DC fue esta obra de Supergirl que tantea el terreno y los temas que le van a interesar a la autora. Así como los modos y maneras de contarlos. Comprar

Penélope Strudel en busca del regalo de cumpleaños de Brendan Kearney, ed. Bruño

Una mezcla de álbum ilustrado y libro interactivo en varios niveles, pero sobre todo una obra divertida para los peques. Que luego, gracias a lo primero, pueden ir sacándole más provecho. Comprar

Hasta aquí. Para la semana que viene es de esperar que salga lo nuevo de Stephen King, el Wagnerismo de Alex Ross, Agua dulce de Akwaeke Emezi y un nuevo cómic de Javi de Castro. No mucho más pero suficiente. Hasta entonces nos leemos.


Lo que más me sorprende de BMF (USA) no es que esté basada en un hecho real o que 50 Cent lo produzca, es que hayan logrado que el hijo de uno de los implicados originales interprete a su padre. Por lo demás, lo de siempre: creación de imperio criminal, auge y caída, blablablala. No es que haya mucha variedad posible, la verdad.

Ninguna serie es La Brea (USA) por donde… no, espera. Lo que quería decir es que visto el piloto espero que la crítica de allí les haya… breado… porque vaya cosa y vaya panda. No sabía yo que aún estuviéramos buscando la nueva Perdidos, pero supongo que intentar tirar por algunas cosas que ahora mismo pensaba que solo los isekai usaban es menos fuera de lugar y contexto de lo que hubiera supuesto, En fin, que quién me lo iba a decir a mí. Y que mucho me sorprendería que termine la temporada.

En su nuevo genérico de policíaco The Chestnut Man (O) parece que se le han terminado los libros de Harlan Coben y han empezado con los de los nórdicos. No es que sea gran cosa pero al menos sirve para arrullarte.

Los australianos son personas tan peculiares que después del año de incendios (el segundo y tercero mayor de… no, espera, eso era otra cosa) aún les queda ánimo de presentar el drama Fires (AU) que habla sobre las distintas personas afectadas por ellos. Con aspecto y regusto a estrenos TV. Pero bueno… ¡España, llegamos tarde!

Se nota la cercanía de Halloween en que Disney puede presentar una serie tan genérica como The Ghost and Molly McGee (USA) y no voy ni a molestarme con ellos. Sigo dándole vueltas al fantasma central y a qué me suena o de dónde lo han sacado. pero bueno, visto lo que hay qué más dará. En fin, una historia tradicional de opuestos que anda un tanto justa de interés. Supongo que a los peques sí que les hará gracia. O algo.

Últimamente debe de haber una tendencia, porque aquí estamos con Good Grief (USA), otra historia de funerarias con tintes cómicos. No sé a quién intentan convencer de verla, pero tampoco es que ellos se esfuercen mucho por hacer algo que no sea un más de lo mismo.

Hay que reconocer a los ingleses la capacidad para hacer thrillers todas las semanas, siendo la de esta Hollington Drive (UK), con un duelo interpretativo entre sus actrices principales y un claro giro dentro de la historia porque para eso nos están vendiendo que es de hermanas antes que de asesinatos o similar. Y por eso mismo lo que funciona -que tampoco es que sea una barbaridad, pero lo hace- es tan de agradecer ante la posibilidad de ser simplemente una miniserie. Con buenas intenciones, pero sin dejar de serlo.

Si no supiera que es imposible diría que Luna Park (O)(IT) es la adaptación de una de esas novelas de consumo al estilo español clásico, un Tiempo entre costuras, un Palmeras en la nieve, un Dime quién soy… Supongo que el motivo real es que en Italia tenemos un público -y un mercado editorial- parecido. Así que… bueno… al menos sabemos que es una serie que puede gustar a una amplia cantidad de la población española. A mí no, vaya, pero seguro que bien vendida triunfa por aquí.

Doy por hecho que MAID (USA) tendría que ser el próximo éxito crítico de Netflix y blablabla, porque de puro plástico vacío y diseñado me ha parecido una novela de Paul Auster o alguien de la rama. Que sí, que lo pasan fatal y que Arriba y abajo, pero para un telefilme no hace falta tanto capítulo. Ojalá esta telenovela hubiera sido turca.

Pues ya ha vuelto, con The Problem With Jon Stewart (USA) tenemos algo así como la versión retiro dorado de lo que hacía en The Daily Show. Aunque a ratos puede parecer que lo que ha servido de inspiración es el nuevo programa de John Oliver, claro. Sea como sea es un acercamiento poco habitual en Apple y, a ratos, un programa interesante. Pero solo a ratos, porque parece que Stewart tenía más ganas de poder salir en la tele a decir cosas que de pensar en cómo organizar un programa alrededor de esas ganas que no fuera tan insufrible de ver como el de Maher.

He tenido que mirar quién estaba detrás de este Scaredy Cats (USA), porque el absolutamente pueril argumento, la falta de medios y las actuaciones generales (humanas y no humanas) me hacían sospechar de David DeCoteau y sus cosas infantiles. Resulta que no, que son los de Air Bud y sus series infantiles. Pero frente a, digamos, Pup Academy aquí han decidido que tampoco hacía falta adiestrar a los humanos. En fin, espero que a alguna niña -entiendo que su público objetivo- le guste. Porque, desde luego, yo no lo encuentro recomendable.

Una vez más, una serie de animación ‘adulta’, en esta ocasión Ten-Year-Old Tom (USA) -que parece muy cercana a The Life & Times of Tim– recordándome que detesto enormemente ese tipo de ¿humor?. Pero bueno, si te gusta la serie antes mencionada no considerarás esto una tortura como me pasa a mí. Supongo.

La primera serie de Los Picapiedra desde, por lo menos, Los Marmol ha sido este Yabba-Dabba Dinosaurs (USA) que, efectivamente, tenían en un armario sin estrenar desde hacía unos años. He ido a mirarlo porque no entendía que se hiciera una serie así ahora mismo. Y es que no es de ahora. Menos Pebbles y Bam-bam y más Los Caverniños, el resultado general de esto -que se produjo entre 2016 y 2018 y estrenan ahora después de que el piloto se filtrara en 2018 y no le gustara a prácticamente nadie- es que es normal que lo saquen recordando que ya han dado luz verde a otra serie basada en Los Picapiedra y, especialmente, en Pebbles. Es decir, nada tiene mucho sentido -y la nueva serie tampoco tiene mucha mejor pinta- pero supongo que estamos en la era de que los servicios de streaming tengan mucho contenido. Aunque eso signifique que en algunas ocasiones estrenen algo bueno.


¡Libros que Llegan! Perkins, «Ring Shout», Gailey y más

Así estamos, una semana más y no llegan a una doce las novedades que yo destacaría. Pero bueno, supongo que son los tiempos y los estados. En fin. Vamos a lo de siempre:

¡Que entre la pila!

Ring Shout de P. Djèlí Clark, ed. Obscura

Que buena es esta portada y qué poco tiene que ver con lo de dentro. Es decir, sí, tenemos al Klan como los malos, tenemos situaciones fantásticas y, por supuesto, un grupo de personas combatiéndoles. Pero no se nos muestra que es un grupo de mujeres, con habilidades distintas y también con una ocupación tirando a cuestionable. Y dentro de eso hay impacto cultural, sueños, aventuras y, sobre todo, una lucha contra el odio que es en realidad el motor del libro. Muy buen libro, parecido parcial con la portada, pero muy buen libro. Comprar

No entres en el bosque de Stephanie Perkins, ed. La Galera

Pues sí, después de que Stephanie Perkins nos montara un thriller juvenil que entraba de lleno en el slasher dentro de la sección pequeño pueblecito ahora nos trae otro pero, esta vez, de acampada. Habrá que ver para cuál de los dos lados tira, pero parece claro que merecerá la pena echarle un ojo. Sobre todo si logra reunir ambos aspectos igual de bien que en su anterior obra. Con un poco de suerte el resultado será como un lago cristalino. Comprar

Se buscan mujeres sensatas de Sarah Gailey, ed. Crononauta

Bibliotecarias en lucha en el oeste, haciendo la revolución, para ayudar a otras mujeres en un entorno patriarcal en un futuro cercano y con un mensaje antifascista y queer. ¡Pero qué más queréis! Comprar

En la oscuridad del invierno de Tim Winton, ed. Catedral

Winton no ha tenido demasiado éxito en España pese a su buena fama en Australia, aquí nos propone una obra breve pero tensa en la que un grupo de vecinos -alejados más que cercanos como es tan habitual, al menos en nuestro antípoda- empiezan a notar que algo va mal. Una obra que, además, da una vuelta literaria a todo esto, logrando condensar en un número mínimo de páginas una historia realmente impactante. Comprar

La ciudad justa de Jo Walton, ed. Duermevela

Jo Walton es una de esas autoras que siempre ha tenido más nombre que suerte editorial en España, ahora es Duermevela quien se anima a traérnosla con esta obra sobre Utopías, momentos temporales múltiples y reflexión que incluye a filósofos griegos, damas victorianas, niños y robots. Una oportunidad de volver a leerla o, mejor aún, de descubrirla. Comprar

Los sonámbulos de Chuck Wendig, ed. Roca

Una misteriosa enfermedad que va contagiando gente, una larga marcha por delante, y unos Estados unidos pesadillescos que no saben cómo reaccionar ante lo sucedido. Todo eso con muchas ideas y temas que parecen sacadas de los titulares… del año pasado. Pese a que era una obra anterior. Que se vio tan recordada que ha facilitado que volvamos a tener a Wendig entre nosotros. Comprar

Contranarrativas de John Keene, ed. Pálido Fuego

Un libro de relatos nuevo de John Keene por parte de la editorial masculinista Pálido Fuego, que tampoco nos vamos a quejarnos. Comprar

Kokoro de Natsume Soseki, ed. Satori

Pues ya hay una edición nueva, de lujo según Satori, del clasicazo de SōsekiComprar

Camp de Kaylla Miller, ed. Maeva

Otro cómic más de la colección de Maeva infantil, la protagonista de Click ahora está en Camp, para aprender otra lección sobre la amistad. el apego y los campamentos de verano. Comprar

Capo y Pata de Majda Koren y Damijan Stepančič, ed. Zahorí Books

Un divertido cómic infantil, un tanto excéntrico, sobre dos cerdos extraños, de la peor ralea, y muy dados a los delitos. Precisamente por eso, y por su mala intención, resulta tan interesante. Para pequeños pero también para grandes. Comprar

La huella del delito de Jürg Obrist, ed. Alma
Pesquisas con prisas de Jürg Obrist, ed. Alma

Pues sí, esta semana, entre la publicación de Crímenes misteriosos, de Los misterios de la Isla Montague y de estos libros la editorial Alma trae enigmas para toda la familia. En el caso de la obra de Jürg Obrist es cercana a  El club de la mano negra.  Enigmas resolubles gracias a la perspicacia y la ilustración que acompaña. Todo un clásico -reclamado y reclamable- para los pequeños lectores que solo tiene en su contra -o quizá a su favor- el ser enigmas independientes sin un arco o una historia que lo una.  Comprar Comprar

Hasta aquí. Ya veis que al menos aunque no haya mucho lo que hay es bueno, menos mal. Para la que viene parece que llegan cosas interesantes, sobre todo Así se pierde la guerra del tiempo, pero también Scream Queer, Heatherley, o Confesiones de Kanae Minato y Plomo al cuadrado de Stark Holborn, pero bueno, eso será la próxima. De momento ya sabéis qué es lo que hay y todo eso, así que Nos leemos.


Otra semana de muchos estrenos, poco contenido. En fin, comenzamos con Alter Ego (USA), que es el intento de la FOX de llevar la idea de Masked Singer en una dirección distinta pero dentro de un orden, con avatares digitales para cantantes reales, así pueden juntar lo peor de los talent shows con lo más irrelevante de las evoluciones digitales para ofrecernos lo que podría haber sido tranquilamente el primer concurso de canción de Half life.

Cuanto menos curiosa esta segunda serie thai de Netflix, en la que se nos presenta una clásica trama de investigación y corrupción pero con un tema algo menos habitual como es el de las empresas -fundaciones- de rescate. Y es que en Bangkok Breaking (O) tenemos mucho de esa distopía neolibreral en la que vive más gente de la que sería deseable. Con luchas entre empresas de rescate privadas que permiten dotar de una cierta espectacularidad una trama de corrupción, violencia y muerte. Habrá que ver cómo evoluciona, pero como punto de partida es aceptable.

Es más que curioso este Batman: The Audio Adventures (USA) porque aunque viene de una tradición propia el resultado final queda a medias, más como pachanguita de los amiguetes del SNL que como una ficción cohesionada. Que se agradecen los segmentos de Meyers o Sudeikis, claro que sí, tanto como tener a Parnell de narrador, pero los momentos que tratan de integrar la comedia con la trama de Batman son un desastre, los cambios de escenarios están hecho sin cuidado alguno y, en general, nada parece estar demasiado interesado en contar nada tanto como en sacar viñetas de Gotham. Que como idea tampoco es necesariamente mala, pero se podría haber hecho mejor. Y eso sin entrar en que estos no han intentado ni montar el salvapantallas como los de AppleTV. Así que si alguien es capaz de explicarme qué pinta esto en HBO Max aquí estoy dispuesto a escucharlo.

Alguien ha pensado que Sing (la película) y UnREAL (la serie) podían juntarse en The Big Leap (USA) y, por algún motivo, a lo que más me recuerda es a SMASH! (la experiencia). Por supuesto lo que más importa es ofrecer una idea similar a la de la película, así que aunque veamos las bambalinas de un reallity es desde un punto de vista algo más tibio y dramático, como si creyeran que es más This is Us que The Chorus Line. Y como sé que hay un límite para citar obras como referencia incluso aunque sirva para dejar claro que tiene muy poco de original, diré que estamos ante algo blandito y esperanzador que cumple con todos los clichés esperables y que actúa precisamente como podríamos esperar. Cometiendo, además, los problemas de los realities en los que se inspiran, aunque aún quede mucho para ver si tiene una segunda temporada.

Hace un par de años, o quizá un lustro, hubo una película francesa de atracadores de coches blindados -algo así- y ahora ha llegado la ¿versión? ¿continuación? tanto da, en serie. Es decir: Braqueurs (O) Que sigue la vieja lógica de ser más grande, más espectacular, más blablablba… sin lograr nada. Es decir, sí, es una cosa de golpes y hay momentos  de mucho mirarse mal y apuntarse con armas y otros de explosiones y tal, pero está más claro que quieren subir las apuestas que el que las apuestas estén altas.


¿Qué sentido tiene hacer una serie sobre una organización que en teoría no puede actuar fuera de las fronteras USA centrada en su intervención fuera de las fronteras USA? Pues aquí estamos, con FBI: International (USA) No tenía sentido cuando era Mentes Criminales, imaginad con estos. Pero bueno, como el objetivo no es ofrecer una historia coherente o un buen entretenimientos sino vendernos las bondades de las fuerzas armadas estadounidenses y su necesario papel como sheriff del mundo pues supongo que el resultado es el mismo: Decepcionante para todos los que no sean sus fanáticos.

Estoy convencido de que Foundation (USA) va a ser un éxito. Porque no me he podido aburrir más. Sé que hay mucha gente a la que le gustan las cosas cuando ‘son adultas’ y aquí tenemos tanto estirar y ponerse con un palo metido por el orto que estoy convencido de que se va a usar como ejemplo de la ‘ciencia ficción de la buena’ durante décadas. Para mí ha sido como ir a misa: Entiendo el interés del genero fantástico y la intencionalidad que tiene detrás, pero si puedo evitar volver a sufrirlo hasta por lo menos la próxima boda, bautizo o funeral seré feliz. Quien quiera ir a misa que lo haga, yo no comulgo.

Stephen King de Hacendado, eso es lo mejor que puedo decir de Midnight Mass (USA). Lo peor que puedo decir es que es como si alguien hubiera querido reproducir una obra de King pero de memoria, a base de estirar y meter cosas que en su cabeza tendrán sentido pero que no aportan, que solo estiran y que si desde el primer minuto ves por dónde van los tiros en realidad tampoco es que te importe nada. Hay un momento concreto en el inicio del primer capítulo en el que es inevitable recordar una imagen de una adaptación de King, pero, claro, aquí no tenemos a Tobe Hopper. Aunque, si queremos consolarnos, al menos no nos está intentando contar Tommynockers.

¿Sabes cuando una bebida intenta vender más de lo mismo diciendo que han sacado un nuevo sabor que es TROPICAL? Bienvenidos a NCIS: Hawai’i (USA)

No tengo nada claro qué es esta mezcla de cosa musical y ¿ciencia ficción infantil? que es Nova Jones (UK), pero bienvenido sea el intento de hacer en personas reales lo que tiene más pinta de serie animada. Y solo parcialmente de Hanna Montana does the Universe. Pues vale.

Voy a tener que mirar si This Is Us es la serie más vista en USA aún porque yo hubiera esperado que a estas alturas las chorraditas del sentirse bien pero con mucho drama se hubiera pasado, pero aquí estamos, con tres posibilidades para la misma persona, tres futuros, y, sin embargo, la idea de que van a contar tres historias que podrían haberle sucedido a la misma persona y blablabla. Es decir, este Ordinary Joe (USA) que es más interesante como punto de partida que como realidad, sobre todo con los juegos de cambios de colores según la línea temporal. En fin.

No esperaba yo que Our Kind of People (USA) fuera la mejor serie de la semana. Pero, claro, uno espera que las series buenas lo sean por calidad, no por falta de competencia. Así que aunque aquí tengamos la clásica telenovela con familias poderosas y giros inesperados y secretos ocultos y sexualidad no resuelta y blablablabla… al menos no intenta ser ni solemne ni comprensiva, ni de Tyler Perry. Estamos más cerca de Empire, por suerte para los telespectadores. Y es que esta historia no sorprende demasiado, ni va muy lejos, pero al menos no ofende a la inteligencia. Que mucho me parece decir con lo que llevamos encima.

Pues parece que siguen los émulos de Animatrix, debe de ser la nostalgia tardonoventera, esta vez tenemos Star Wars: Visions (USA), una serie que servirá para que a los que les gusta uno de los dos conceptos puedan hacer listas de órdenes de episodios según sus gustos. Y para que el resto pasemos de ella. Recuperar el balance, vaya.

Integrar a las nuevas generaciones de influencers/ cantantes/ loquesea y demás en las series no debe de ser muy sencillo, así que en Nickelodeon han cogido un clásico (niño + extraño acompañante) para justificar That Girl Lay Lay (USA) Y han hecho un poco lo de siempre para sorpresa de nadie. Es poco o nada lo que aporta o sorprende, pero supongo que con eso les vale porque al fin y al cabo los niños no se han visto las versiones anteriores de esto mismo. Y a los mayores ni les importa ni les interesan estas cosas.

Dentro de esa corriente de la animación infantil de presentar series encantadoras con un desarrollo de personajes y construcción del mundo interesante para contar una historia de acpetación y blablablabla tenemos Wolfboy and the Everything Factory (USA) que podría empezar como algo divulgativo pero muy rápidamente vemos que en realidad es la nueva iteración de este tipo de series. Que tampoco vamos a quejarnos, pero que aquí estamos, viendo un estilo sencillo de animación y toda la carga. Muy bonito, eso sí.

¿Era necesario hacer un remake de The Wonder Years (USA)? Claro que no. ¿Tiene sentido cambiar el foco a un joven afroamericano que intenta mediar entre comunidades? Por supuesto que no. Si ya era mala la moralina y edulcorante de la original pasar al Seamos todos amigos, como si la cosa hubiera mejorado algo en sesenta años es sencillamente volver a intentar a vender ese sentimiento de que todo el mundo es bueno y los que no lo son están equivocados pero verás cómo podemos llegar a puntos en común. Malo es hacer una serie blanda, peor aún es que sea propaganda muy poco disimulada cuya mejor virtud es dar de comer a actores que generalmente no tienen suerte de estar en proyectos que se pretenden largos. Luego ya que dure es algo que me sorprendería también a mí.


¡Libros que Llegan! Inuki, «Tokyo Vice», Echenoz y más

Esta semana ha sido una semana. La semana próxima ya veremos. Pero eso sí, aún hay libros. Algunos de ellos son de amigas:

Crónicas Funestas de Angela Porras, ed. Foscanetworks

Pues sí, es un tochaco. Pero se lee muy bien, muy rápido, y -claro- muy divertido. Su acercamiento a los mundos de fantasía ha superado cualquier expectativa. Así que aunque sean ochocientas páginas puedo recomendar su lectura sin problemas porque está claro que no se tarda en leerlo más que si fueran cuatrocientas. Comprar

Responde primero a la segunda pregunta de Patricia Tablado, ed. Foscanetworks

También Patricia Tablado ha visto publicar un libro, esta vez una recuperación de obra romántica que ha pasado por chapa y pintura para mejorar más aún. Que también es algo a celebrar, claro. Comprar

Por supuesto no solo. Lo cierto es que hay mucho libro y poco interés, pero alguna cosa siempre se salva. De libros, normalmente, así que… bueno…

¡Que entre la pila!

Relatos Terroríficos de Kanako Inuki, ed. Satori

Por fin a la reina del manga de terror, Kanako Inuki, se le da una antología propia. En una semana magnífica para el manga de terror que ha incluido novedades de Ito y Maruo, es esta obra de Inuki la más interesante de dar la bienvenida. Comprar

Vida de Gérard Fulmard de Jean Echenoz, ed. Anagrama

Echenoz se nos presenta aquí dispuesto a darle una vuelta a la mezcla de misterio y fantástico, algo que nos puede parecer mejor o peor pero que resulta al menos interesente. Comprar

Tokyo Vice de Jake Adelstein, ed. Península

Lento pero seguro, no hay como que salga una serie o película para que traigan algo a España. En este caso, un libro de no-ficción novelizada sobre el lado criminal de la capital nipona. Comprar

Weird Western edición a cargo de Jesús Palacios, ed. Applehead

El libro que salió acompañando la Semana Internacional de Cine Fantástico de la Costa del Sol hablando de los distintos westerns que pueden considerarse como Weird, tanto por la temática como por el estilo o los fondos. Así que no viene mal, claro. Comprar

Piranesi de Suzanne Clarke, ed. Salamandra

Pues sí, ya lo han publicado. Comprar

Brujas, Caza de Brujas y Mujeres de Silvia Federici, ed. Traficantes de Sueños

Pues sí, han sacado una secuela, de nuevo Federici dando un feminismo anticapitalista sobre las brujas construidas en la sociedad y cómo se han configurado. Comprar

El imperio del dolor de Patrick Rodden Keefe, ed. Reservoir Books

Tenemos una nueva obra de Keefe en la que habla de Mundipharma, Purdue Pharma y, sobre todo, de la familia que está detrás, los Sackler. Y explica no tanto cómo funcionan como cómo operan, porque unas y otras cosas no tienen por qué ser lo mismo. Ni parecerlo. Comprar

La caca más bonita del mundo de Marie Pavlenko y Camille Garoche, ed. Timun Mas

Un divertido y variado libro ilustrado con cacas y animales y, por supuesto, cacas de animales- ¿A quién puede no interesarle? Comprar

La mamá y el bebé salvaje de, ed. Niño

Niños torbellino, madres amorosas, y lo que no es una competición sino dos maneras de vivir que tiene que buscar una manera de converger con el mejor propósito, ayudado aquí por unas muy expresivas y estupendas ilustraciones de inspiración clásica. Comprar

Y ya. Para la próxima, con algo de suerte, tendremos Los sonámbulos de Chuck Wendig y las Contranarrativas de John Keene, la nueva edición de Kokoro y el He visto cosas que no creeríais de María Casas Robla, que no es mucho pero ya es más que la anterior. Pero para eso primero hay que llegar a la semana que viene. Mientras tanto, lo de siempre, nos leemos.


Vaya mierda de semana en las series, pero empecemos por el principio. Con American Rust (USA) siendo un ejemplo de meter a gente de la que se espera un mínimo de talento a seguir un guion que parece sacado directamente desde los setenta. Malo es que se repitan las series tan fácil, peor es que los americanos sean incluso más tendentes a la reiteración que los británicos. Y mira que parecía complicado. En fin, que sí, que es tan más de lo mismo que posiblemente en algún momento pares para comprobar que no estés volviéndote a ver algo que ya te empezaste hace un par de temporadas. O de décadas.

Pues han vuelto los Rafters, o como dicen los australianos, Back to the Rafters (AU). Para quien no lo recuerde -aquello comenzó en 2008 así que creo que lo que dije sobre ellos quedó en la primera encarnación de estos ¡Pilotos Deathmatch!– no dejaba de ser una variación de la clásica comedia familiar que en España era algo así como Por fin solos. El resultado es una serie cómica clásica y que se apoyaba en sus actores, que al final supongo que es lo que importa. Y esta decisión de traerla de vuelta, tras su cierre en 2013, busca repetir exactamente lo mismo. Y, bueno, si alguien quiere una serie de humor familiar y básica… sirve. Pero eso, son los Rafters, no los Moodys.

Basados en lo que yo llamaría unos libros para aprender inglés, Biff and Chip (UK) se supone que es una serie infantil, pero estoy convencido de que en realidad una creación pensada en vender en versión multimedia.

Seguimos con la cosa esa del boom de la animación adulta, que probablemente acabe conmigo, con Chicago Party Aunt (USA) que es exactamente lo que parece. Bien es cierto que de la media docena de estilos dominantes no les han tocado el peor, tampoco el mejor. En general supongo que esto es… bueno. Es. Yo qué sé. Siempre ha habido animación adulta – bueno, en fin, siempre ha habido animación y le han puesto el cartelito de adulta para vender. A veces incluso había animación adulta.- y ahora solo están viendo a ver si por ahí sacan algo. Seré el primer sorprendido si eso pasa. Y, desde luego, no va a ser de aquí de donde lo haga.

Estoy intentando entender la forma en la que Viaplay funciona, supongo que algún año lo haré, de momento tenemos aquí uno de esos thrillers británicos en los que parece que el punto de partida, una mujer se despierta amnésica habiendo perdido un año de recuerdos y va descubriendo que algo pasó, es decir: Close to me (UK). Está bien de esa manera que los thrillers ingleses logran ser interesantes sin, en demasiadas ocasiones, destacar realmente. Da un poco la sensación de que ya lo hemos visto antes -lo de los amnésicos, de hecho, creo que no es ni el tercero en lo que llevamos de año- pero como lo ejecutan con un mínimo de estilo supongo que de fondo mientras planchas vale.

Malo es que una adaptación acabe en el Development Hell, peor es que después de un par de vueltas termine en televisión. Tal fue el destino de la que hubiera sido primero la segunda y luego la tercera película de Robert Langdon. De hecho, que el título original de la serie fuera Langdon en lugar del espantoso Dan Brown’s The Lost Symbol (USA). El resultado es, por supuesto, tan forraje como parece su título. No tengo muy claro por qué los thrillers que funcionan en libro van perdiendo fuerza a cada nueva adaptación pero, en fin, podrían haber decidido sacar una nueva versión del 50×15 así que supongo que esto ha mejorado algo.

En el segundo capítulo de que me mate la animación adulta The Harper House (USA) establece un sistema de versiones de marca blanca que son cada vez más blancas, hasta el punto de que ahora tenemos el equivalente a las galletas que hacen para las tiendas baratas imitando las de marca blanca de la marca conocida. En fin.

Supongo que aquí, en He-Man and the Masters of the Universe (USA), intentan la dupla de vender muñequitos y de sacar una versión animada para un público diferente. Así que quizá sea la vez en la que descubramos si compran más muñequitos los señores con crisis de la mediana edad o la chavalería. En cuanto a la serie, tiene buenas ideas y algunos momentos en los que queda bastante claro que la regla principal es el molonismo. Aunque, por supuesto, también se ve cómo se cimentan ideas que han ido poniéndose casi como pegotes en la continuidad oficial. Pues bueno.

No negaré que  Moonshine (CA) tiene cierto interés, pero la verdad es que sería más sencillo hacerle caso si decidiera si estamos ante una comedia familiar, un drama familiar, una película navideña/ cine de tarde, una de organización criminal cómica, una de organización criminal dramática o, al menos, media docena de opciones más. Supongo que habrá quien piense que es bueno que jamás sepamos ni nosotros ni los personajes en dónde estamos, pero lo cierto es que la confusión de tonos, estilos y personajes hace que sea menos una obra variada o de fusión y más un batiburrillo en el que ha habido una lucha por el alma de la serie y al final hemos perdido todos.

No se me ocurre nada bueno que decir de The Premise (USA), porque cuando no falla el punto de partida falla todo lo demás, a veces ocurre ambas, y en general parece que B.J. Novak, su creador, quiere demostrar que es muy listo sin serlo realmente. Imagino que a estas alturas tendrá ya aseguradas tres temporadas y un buen ramillete de nombres conocidos para ir apareciendo por esta serie antológica de episodios independientes, pero es más interesante para ver cómo funciona el pensamiento iluminado de cierto grupo estadounidense de creadores que como nada que tenga que ver con lo que son o lo que ofrecen.

Quizá alguien recuerde The Flying Doctors, una de esas series australianas clásicas fáciles de recordar porque su australianidad se veía en cosas como que los médicos tuvieran que ir de un lado a otro en avión para atender a la gente.  Fue razonablemente popular y ocupó como una década de mediados de los ochenta a mediados de los noventa, aunque en España -donde se llamó algo así como Médicos en vuelo, si mal no recuerdo- tuvo poco éxito. Bueno, pues resulta que el cuerpo real en el que se inspiraba ha servido para otra serie australiana: RFDS (AU). Que, a todos los efectos vuelve a The Flying Doctors pero actualizando temas, medios y tramas y quizá algo más de drama humano. Pero bueno, todo vuelve. Quizá el año que viene sea Valle Secreto.

No digo lo suficiente que no soy el público de gran parte de los estrenos. Quiero decir, es lógico no serlo, lo raro sería que lo fuera. Pero a veces a uno -a mi, vaya- me queda más claro el asunto. Esto es, viendo Scenes From a Marriage (USA) -serie basada en la película de Bergman que no tiene nada que ver con Matrimoniadas aunque pueda parecerlo- tenemos a dos muy buenos actores y un drama matrimonial. Que hace unas décadas era algo así como una subcategoría normal dentro de Drama y ahora ya no tanto. Pues ellos muy bien y muy guapos y todo eso pero yo me he aburrido lo más grande. Así que eso, intelectualmente puedo entender todas las decisiones y apreciar cómo las han aplicado, visceralmente no dejo de bostezar. No soy su público.

No tengo muy claro por qué este Squid Game (O) (KR) es algo que se ha hecho, pero se ha hecho sin duda. Con un piloto que expone a las claras por dónde van las cosas y mete el teórico giro para hacerlo todo más ¿escalofriante? Yo qué sé. Mi principal problema con ella es que si vas a mezclar mecánicas de Takesi’s Castle y de Battle Royal lo mínimo sería llevarte a Kitano, pero bueno. Que es exactamente lo que puedes pensar desde ya, que se regodea en la parte violenta -sin llegar a caer en el gore, por otro lado, muchos disparos y cortes y mucha sangre pero todos sabemos que esto podría haber sido mucho más casquería, que para algo hemos visto a los japoneses-, que da la sensación de adaptar As the Gods will -parece que no- o un manga -parece que tampoco- o… en fin, eso, que desde luego otras cosas se le pueden echar en cara… pero sabías a lo que venías. Así que cualquiera que siga tras el piloto está para lo que está. Porque el resultado se ve venir ya desde entonces.

Malo fue que cancelaran Kim’s Convenience después de haberla renovado, peor es que saquen un spin-off como Strays (CA) centrado en EL ÚNICO PUÑETERO PERSONAJE NO ASÍATICO DE LA SERIE. Que sí, que Gerald y Terence, pero nos entendemos. Y, por supuesto, Nicole Power hacía un magnífico trabajo en aquella serie que se trae en esta otra, siguiendo con ese estilo adorable y peculiar, una persona eficiente pero algo estrambótica y muy capaz de liarla sin pretenderlo. Además, han buscado darle un reparto de secundarios lo más variado que han sido capaces. Pero las decisiones son decisiones y han sido tomadas, y es imposible no verlas. No sé si es el mejor momento para tomarlas, sobre todo teniendo en cuenta que iban a tener a una estrella de Marvel en la serie madre. Pero quien entienda algo de todo este proceso que me lo explique. En fin, eso, que Strays existe.

Rematando mi semana de soportar series de animación adulta con nada menos que [adult swim] y su Teenage Euthanasia (USA) que es todo lo malo que puedes esperar de la clásica sitcom familiar. Bueno, ellos creen que son muy edgies y rompedores y tal, pero yo no puedo más con estas cosas así que paso.

Efectivamente, en inglés Y se pronuncia de manera similar a POR QUÉ, así que podemos decir que Y: The Last Man (USA) es una serie como su propio título indica. También es cierto que puedes comprender que los showrunners fueran marchándose porque para cuando han logrado estrenar la serie -y por mucho que hayan intentando actualizar algunas cosas- ha quedado tan antigua, tan superada y tan innecesaria que solo el dinero que se han gastado en preproducción justifica que hayan llegado a estrenarla. Porque para este viaje no hacían falta las alforjas y todo eso. No es lo que tradicionalmente consideraríamos una mala serie, aunque solo sea porque eso significaría que tendría algo especial. En lugar de eso tenemos una distopía genérica con actores intentando salvar un conjunto mediocre y una trama que a fuerza de ser retrasada desde que el cómic se publicó entre 2002 y 2008 que ahora mismo me sorprende que no decidieran cambiar las ideas. Porque ya os podéis imaginar que algunas cosas no se ven igual después de casi veinte años. Arrollados por la vida como estamos, no le veo sentido a pasar del piloto.