Los premios: El Sark de Oro Tv 2019

Hecho el repaso del año vamos a hablar un poco más de las dos series que han merecido los premios opinión de quien esto escribe. Así que lo que toca ahora es… ¡la explicación de todos los años!

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos. (Y, por si alguien se lo pregunta, aquí están las listas de Sark de Plata y Oro Tv pasados. Desde que comenzó ElReceptor allá por 2009 en Libro de Notas hemos tenido Sark de Plata y Sark de Oro. Por orden de aparición los Sark de Plata han ido para: Misfits, Justified, Revenge, Bullet in the Face, Sleepy Hollow, Jane the Virgin, Agent Carter, Atlanta, Strong Woman Do Bong-soon y BUSTED!-  Siguiendo ese mismo orden, los de Oro han recaído en: Better off Ted, Louie, SPY, Moone Boy, The Americans, Inside Nº.9, UnREAL y American Crime Story: The People v. O. J., Claws y Pose. ¡Mucho más organizadito ahora!)

Tras esta debida precaución vamos a ello. Venga el redoble.

Sark de Plata Tv para…

The Masked Singer y Just Roll With IT!

¡Ex aequo! El primero en este lado de los premios. Pero es que de verdad que no soy capaz de poner a uno sobre el otro, o de no concederles su importancia. Más aún cuando ambos lo que han hecho ha sido darle un giro a un género que ya parecía explotado hasta la extenuación. The Masked Singer trajo el giro de las competiciones musicales en el que lo más importante es menos cómo han cantado que quién ha cantado. Un paso más en The Voice con el humor habitual de los coreanos que ha ido por todo el mundo (no tardará mucho en llegar a España) y del que solo os puedo decir que, pese a los abundantes pucherazos, merece la pena echar un ojo. En cuanto a Just Roll With It! solo puedo decir que no esperaba gran cosa de una serie clásica Disney Channel cuyo reclamo era que pasarían hechos inesperados elegidos por el público de grabación del estudio. pero, claro, no esperaba que la ruptura de la cuarta pared fuera parte de lo que lo acompañara, que las rupturas buscaran lo más ridículo e infantil posible o que tuvieran un compromiso con lo inesperado que incluyera además de distintos líquidos, animales de granja e incluso viajes inesperados.  ¿Qué puedo decir? En un año tan fuerte en tantos frentes creo que es justo reconocer a estos dos programas que nos han demostrado que aún se puede romper cosas nuevas, encontrar caminos que quizá no pasen a dar un enorme trasfondo pero que sí que eleven las apuestas en el lado más lúdico de la programación.

 

Sark de Oro Tv para…

Los Espookys

Por dónde empezar… Sinceramente no creo que sea sencillo recomendar esta serie. Es una rareza hecha porque a Armisen le interesaba la HBO o al revés, no puedo explicarlo de otra forma. Es una historia surrealista en español en el original que mezcla referencias de todo tipo al terror y que se aprovecha del buen momento de Julio Torres y, sobre todo, una Ana Fabrega espectacular. Cada pieza por separado podría ser un punto a favor de una serie, todos juntos hacen una de las creaciones más inesperadas y sugestivas que he visto en mucho tiempo. Incluso aunque no sea capaz de recomendarla o describirla con demasiada precisión.

Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Repaso televisivo a 2019: El Sark de Oro Tv

Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

El año pasado lo veía más flojo y este, sin embargo, estoy encantando. Incluso entre las series de supes hemos tenido cosas a destacar como Swamp Thing, Watchmen Doom Patrol. Hemos tenido series interesantes en el fantástico empezando por Evil, siguiendo por la actualización juvenil de The Order e incluyendo el remake de What We Do in the Shadows  y el de Are You Afraid of the Dark? que demuestra que en lo infantil/juvenil están intentándose cosas. Algo que la nueva serie de Nancy Drew debería dejar claro peor que queda aún más cuando uno se pone a ver Typewriter. Una de las series tirando a infantiles -junto con los magníficos whodunits infantiles de The InBESTigators– que han demostrado que este año había para todos. En el mismo Australia hemos tenido algo de investigadores tan alejado pero, a la vez, recomendable como Les Norton. y en un registro completamente distinto, Fresh Eggs. Tres exploraciones diferentes del género negro -de menos a más negro, de más a menos policíaco- que demuestran un gran momento allí para este tipo de obras. Mientras que en UK salía la cómica -pero más seria de lo que parecía-  Year of the Rabbit y la dura y retorcida Cold Call. O la mezcla de espionaje que no va de espionaje de Summer of Rockets. Formatos distintos con inesperados puntos en común. Por supuesto también ha habido especiales negro en la televisión USA. Hemos tenido la muy visual Jett,  hemos tenido la (algo estirada) Dead to Me y hemos tenido un neo-noir adolescente magnífico en Wayne.

Siguiendo con los temas, las series de personajes -no exactamente costumbrismo, no exactamente comedias- han tenido también un gran año. Y bastante variado. No es lo mismo la perspectiva que ofrece RAMY que la de Special, igual que hay diferencias entre esta y Work In Progres o con This Way Up. Lo importante, en cualquier caso, es que han sido grandes series. Incluso a veces seeries sorprendentes. Lo último que esperaba yo era que el remake de Boomerang fuera a ser una de las sorpresas del año. Incluso en medio de un renacimiento de Murphy que nunca sabes hasta qué punto ha influido aquí. Y si bien algunas no parecen haber tenido suerte para encontrar su lugar o lograr más caso, como American Princess o South Side. Peor, por contra, hemos podido asistir al gran éxito de Gentleman Jack o Chernobyl.

O el éxito de documentales como When They See Us y Horror Noire. O de magníficas series de sketches como Astronomy Club  y más aún A Black Lady Sketch Show y I Think You Should Leave. Incluso hemos tenido un punto intermedio de esto en el programa de charlas sobre humor de Good Talk with Anthony Jeselnik .

Ha habido hueco incluso para el exceso con Games People Play y The Politician, la animación fantástica de Undone u otro ejemplo del buen año de Netflix con la magnífica Russian Doll. En realidad ha sido un año particular para los servicios de streaming, tanto como para que mi serie favorita de Apple + sea Snoopy in Space y la de Disney + High School Musical: The Musical: The Series. Pero supongo que lo importante al final es que haya habido tantas series interesantes en un año tan lleno de dudas antes de comenzarlo.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2019 son…


En una semana aparentemente tranquila como esta los de Netflix han aprovechado para estrenar Atiye (O) (TR), obra de fantástico (un suponer) turca (esto seguro) sobre una mujer que se empeña en dibujar un símbolo una y otra vez y, por algún motivo, se puede ganar la vida con ello. Esa no es la parte de fantástico (vamos, yo doy por hecho que es de buena familia y mejor eso que montar una estarap) pero si el inicio para algo que no parece tener muchos pies ni cabeza ni nada pero lo mismo es porque han decidido contarlo a poco en lugar de dejarnos ver qué es lo que están contando. O quizá no lo saben, tanto da. Me temo que no es para mí.

En una semana en la que pensaba que no podía espantarme me he encontrado con Fast & Furious: Spy Racers (USA) y, por un lado, me parece una decisión comercial lógica (vamos, si no hay una marca de cochecitos detrás de esto es que no están entendiendo nada) pero como creación logra estar incluso por detrás de Cars 2. Que ya es decir. Sobre todo porque parece… que esa era la idea. Bueno, y una cosa juvenil y variada como cuando los de Burger King decidieron crear un grupo variopinto de jóvenes y metieron a uno en silla de ruedas llamado Turbo. El resultado es similar. En realidad el mejor resumen de todo es que el protagonista se llama Tony Toretto pero, sobre todo, a la imagen de Vin Diesel/ Dom Toretto en esta especie de CGI. Y no es lo más tremebundo de la semana porque resulta que la CBS ha decidido sacar un especial navideño llamado The Price Is Right at Night: A Holiday Extravaganza With the Cast of SEAL Team.


El (más que merecido) éxito que la compañía Mischief Theatre tuvo hace unos años -resumen rápido: se crea en 2008, monta The Play That Goes Wrong en 2012, para 2016 es ya tanto su éxito que tienen tres obras a la vez en el West End-  sirvió para que se montara una versión especial televisiva de Peter Pan Goes Wrong ese mismo año, al siguiente montaron un especial inédito, A Christmas Carol Goes Wrong. Y así llegamos a The Goes Wrong Show (UK), una serie de ‘obra de la semana’ que empieza con un especial navideño (claro) y que tiene todos los puntos fuertes de la compañía: Mucho humor físico, muchos ejercicios acrobáticos de bastante riesgo, un humor muy sencillo con mucho de meta y, citando al clásico, el que solo les falte bajar a hacer cosquillas al público para sacar unas risas. No sé cómo irán el resto, pero dado su pasado (The Comedy About a Bank Robbery no ha sido aún nombrada pero debe de serlo) y este especial -el gag de la canción del muñeco de nieve es tan espectacular que acabé viéndolo dos veces- demuestra que con todas las cosas que se pueden decir de ellos -es decir, que se notan las influencias que tienen clásicas y recientes, y que no deja de ser un espectáculo clown actualizado, lo que no me parece ninguna tontería ni menoscabo- es que espero que tengan un 2020 magnífico entre esto y el estreno de su próximo espectáculo con Penn & Teller Magic Goes Wrong. Yo, desde luego, voy a ir esperándolos con muchas ganas.


Llega la navidad, llega la televisión UK a hacer adaptaciones de cuentos más o menos clásicos. El resultado de este Worzel Gummidge (UK) es un tanto peculiar, es decir, se notan las ganas de actualizar la historia y de buscar una buena producción. Luego ya supongo que depende del interés, que en mi caso no es mucho. Pero, claro, ni soy su público ni creo que fuera esa la idea.



Ponerse a ver A Christmas Carol (UK) lleva rápidamente a buscar quién es el responsable de la adaptación. Una vez descubres que es Steven Knight, conocido sobre todo como creador de Peaky Blinders, todo cobra otro sentido.. Es decir, el estilo oscuro y duro, una forma más directa de hablar de los problemas de los obreros -a ratos incluso parece que deliberadamente actualizados- y un interés por las imágenes impactantes, en todos los sentidos. Así que es una actualización más que elogiable, que ya es decir.


No tengo muy claro qué esperaba, pero Dare Me (USA) viniendo de las hábiles manos de Megan Abbott me parecía que tendría más chicha… pero de momento lo que trae este piloto es una serie sobre malvadas adolescentes animadoras que parece más propia de un Lifetime que de un canal juvenil. En fin, porque de Abbott me quiero fiar y le voy a dar algún capítulo más, que si no…

Hay muy buenas intenciones en este Soundtrack (USA) que, lamentablemente, no se ven acompañadas por los resultados. Ni en el aspecto melodramático con giro relativamente fácil de predecir ni, desde luego, en los momentos musicales que acaban funcionando más por batiburrillo que por decisión consciente. Pero, en fin, supongo que el buen corazón facilita que se le perdonen otras cosas.

Puedo entender, creo, lo que Mike Bartlett quería contar en Sticks and Stones (UK), una historia sobre acosadores que replica lo que sufre un padre en el trabajo con lo que sufre su hija en el colegio. Lamentablemente los actores -que son muy buenos- no acaban de funcionar, y tampoco el mensaje, demasiado mezclado con giros y dobleces como para poder ser considerado o claro o demostrativo de la escala de grises que suele llevar este tipo de historias. Aquí es un abuso continuado y cercano al matonismo que tampoco parece tener más finalidad que ver hasta dónde pueden llevar a la figura central. Y, claro, entre unas cosas y otras resulta casi imposible mantener el interés.

La juerga de la semana ha sido, por supuesto, el festival de lentillas de The Witcher (USA). Una serie que solo puede concebirse desde algún tipo de celebración camp llevada a su extremo. El personaje central va más allá de la caricatura incluso funcionando en serio todo el rato. Las calidades de la serie demuestran que tampoco se iban a gastar tanta pasta pudiendo lograr unos resultados Película de SyFy. Y la mayor parte de la historia está tan deslavazada, tan a trompicones, que tampoco parece que eso les importara mucho. Ahora, si es todo por echarse unas risas -y el humor de la serie parece indicar eso- entonces bien. Porque el hate-visionado ese funciona a la perfección. En fin, no es Galavant, pero tampoco es que eso fuera fácil.


Diez años más tarde regresa The L Word: Generation Q (USA) recuperando a parte del reparto original -lamentablemente no Pam Grier, al menos no de momento-, con algo que he estado por no comentar de tan cerca como está de la serie madre. Casi podrían haber seguido con la numeración de temporadas. Por suerte se han molestado en hacer como en los Degrassi, incorporar personajes nuevos incluyendo el interpretado por Leo Sheng que presenta la perspectiva de un hombre trans asiático-americano. En fin, que si os gustaba The L Word original estáis de enhorabuena porque esto va por los mismos caminos de drama y visibilización.

El otro estreno de la semana, justo a continuación que el anterior y en el mismo canal, es Work in Progress (USA). Reconozco que me ha gustado más, quizá porque está basada en las experiencias de su autora, la cómica de improv Abby McEnany, que sabe acercar todos los asuntos tratados desde un filtro humorísitico sin, a la vez, que los temas y problemas dejen de tener la gravedad que lo requieren. Más aún cuando se están tratando temas queer, salud mental, de representación en los medios (Julia Sweeney y su Pat son una parte importante de la conversación) o de físico. Al final lo que tenemos es un vistazo a la vida de esta mujer, de su entorno, de lo que podríamos llamar la escena artística y queer, y también de su vida amorosa, que centra una buena parte de la historia. Buena parte del éxito está precisamente en el reparto, no solo la protagonista, también Karin Anglin está muy bien como su hermana aunque, como viene siendo costumbre este año, Theo Germaine es quien roba cada plano, hasta el punto de que aunque sospecho que se hablará mucho de esta serie porque Lilly Wachowski es una de las productoras es elle quien me parece que logra sacarle más partido a la serie. Si bien es cierto que pese al buen trabajo que hace en esa mezcla de costumbrismo y humor precisamente es esa relación entre gente que se lleva más de veinte años lo que menos convencido me deja de la serie.Pero en fin, a saber. A ver qué tal evoluciona, pero al menos es un buen punto de partida. (Aunque por mí podría ser un poco menos costumbrista, pero bueno)


¡Libros que Llegan! Kristof, «Las nubes sobre la colina», Ligotti y más

¡Pues aquí estamos de nuevo! Ya con las últimas novedades, en el sentido de que cada vez quedan menos y ya estamos con casi los últimos servicios. Es posible que aún salga algo más en esta pedrea. pero no muy probable. Eso no significa, ni mucho menos, que lo que ha salido esta semana sea menos interesante. Para que lo podáis ver procederé a callarme y decir -sí, a la vez- aquello de:

¡Que entre la pila!

La hora gris y otras obras de Agota Kristof, ed. Sitara
El monstruo y otras obras de Agota Kristof, ed. Sitara

¡El teatro de Agota Kristof en dos volúmenes! Buenísima noticia y una oportunidad estupenda de conocer una cara más de la gran autora húngara. Comprar Comprar

Canciones de un soñador muerto de Thomas Ligotti, ed. Valdemar

¡Nuevo libro de Ligotti, aunque no sea nuevo! Porque recupera dos de sus obras primeras, su primera recopilatorio Canciones de un soñador muerto y la revisión de los clásicos góticos que se va construyendo en La agónica resurrección de Victor Frankenstein, y otros relatos góticos. Dos obras que nos traen de vuelta al Ligotti de sus inicios, ayudándonos más a conocer cómo ha llegado hasta la actualidad. Comprar

Las nubes sobre la colina de Ryōtarō Shiba, ed. Tres Hermanas

¡Novedad de Shiba! Ya tuvimos la suerte de leerle El último shōgun ahora tenemos una historia épica que mezcla la narración de personajes con los aspectos bélicos, una obra sobre lo sucedido tras la Restauración Meiji usando a un par de hermanos, sus vidas y, sobre todo, sus emociones. Comprar

El poder de lo cuqui de Simon May, ed. Alpha Decay

Una reflexión sobre la naturaleza y estilos de Lo Cuqui que busca entender su utilidad y uso en nuestra actualidad como una actualización de ese Camp del que hablara en tiempos Sontag. Porque todo evoluciona y aquí hay mucho que actualizar. Comprar

Goya de Ivo Andrić, ed. Acantilado

Recuperar un par de textos del premio Nobel sobre Goya parece muy buena idea, porque sirve para examinar a uno y para recordar al otro, o viceversa, e incluso para celebrar el Museo del Prado. Si es que hay para todos. Comprar

Libro victoriano de la sangre de John Bingley Garland, ed. La Felguera

Otra de esas rarezas que suele traernos La Felguera, con unas muy particulares ilustraciones a un lado y unos textos igualmente sorprendentes al otro. No es que crea que vaya a tener un público muy amplio, pero el que tenga va a serle muy fiel. Comprar

Rainbow Boys de Alex Sanchez, ed. Kakao Books

Otro de esos libros clásicos de la juventud queer USA que llega por fin a España tras casi veinte años. Tres chavales, cada uno con sus cosas, un ambiente que parece que empieza a abrirse pero que todavía es muy cerrado y, en fin, las historias que suelen contarse en estos casos. Un libro que puede funcionar para todos los lectores pero que espero lleguen a las manos adecuadas. Comprar

Yo te leo y tú me cuentas de Jesús Ballaz y Sebastiá Serra, ed. Algar
Un curioso álbum ilustrado que presenta historias cortas en dos partes, una página con letra cursiva para que los pequeños lean y luego un cuento corto -de alguna manera relacionado con el otro- para que sean luego los adultos los que correspondan. Y, además, las ilustraciones. Una buena idea. Comprar

¡Y hasta aquí! Ya veis que poco pero sustancioso. Con esto casi cerramos el año. El casi es porque, como podéis imaginar, aún caerá alguna cosa en la pedrea. Vamos, al menos yo estoy esperando a que el insigne Francisco Serrano nos dé una alegría. Así que no os preocupéis -que dudo que lo estuvierais, pero bueno- que aún habrá al menos una entrada más antes del obligatorio Sark de Oro. Pero eso, como siempre, será más adelante. De momento vamos a centrarnos en leer los libros que ya tenemos y en despedirnos, como siempre, con un… ¡Nos leemos!