Louie vs Louis CK

Louis Szekely cumplirá 47 años en septiembre. Desde los 17 estuvo participando en noches de micrófono abierto en clubs de comedia, tratando de convertirse en un profesional. Para 1989 consiguió que empezaran a contratarle en diversos es programas –lates sobre todo- y en 1996 tuvo su primer especial en la HBO. además de un puesto de guionista -luego Jefe de Guionista- en el no muy duradero The Dana Carvey Show. No era su primer puesto como guionista pues ya había trabajado para Conan, pero le sirvió para ser contratado en el The Chris Rock Show logrando sus primeras candidaturas. Todo lo cuál le llevo a dirigir una serie de películas – Tomorrow Night por su cuenta y otra para Rock, Pootie Tang, para el que también guionizó Down to Earth– a lo que iba añadiendo un interés mayor por realizar los especiales que periódicamente iba creando. Así llegamos a 2006.

En ese año y en la HBO decide probar suerte con Lucky Louie, una sitcom inspirada en dos de los héroes de Louis, Norman Lear y Roseanne. Igual que George Carlin o Woody Allen en su parte de stand-up comedy, la influencia de Lear y Roseanne le llevan a querer hacer un programa similar al de estos: Crítico, poco complaciente, que tocara los grandes temas y que no reflejara a las clases altas sino a las bajas. Con All in the family como -comprensible- punto de referencia, Louis CK intentó hacer algo que permitiera evolucionar el género. Y se la pegó a lo grande. Nada funcionaba demasiado y ni siquiera las grandes ideas que él pretendía defender quedaban bien reflejadas, ya sea por el trabajo añadido de otros profesionales en los guiones, la dirección, el montaje, etc… o porque aún no había llegado su momento.

Así que siguió trabajando en todos los campos que pudo. Bien conocido y apreciado en la comunidad cómica gracias a esos casi veinte años que llevaba en la parte más profesional del negocio, Louis es todo un ejemplo de los cómicos más progresistas aunque no suela servir como representante de nada al asegurar que no cree encajar claramente en ello. Su propia historia personal parece empujarle a ello: Su padre es mexicano, hijo de un cirujano judío húngaro emigrado durante la segunda guerra mundial,  él pasó parte de su infancia allí y ha visto los problemas de la inmigración de primera mano, incluso considerando que su padre era un economista con titulación universitaria mexicana que completó su formación en Harvard.  Si parece un lío en cuanto a nacionalidades -pues a estas alturas aún conserva la doble nacionalidad- os podéis imaginar el de las religiones, parte de su familia es judía, la otra católica y él mismo fue criado como católico durante años, aunque ahora parece claro que es ateo. Y digo parece porque, una vez más, se niega a ponerse una etiqueta. Quizá por ello en sus actuaciones suelen llevar estas ideas de manera algo más sutil, envueltas en chistes autodespreciativos, escatológicos y de un patetismo sexual que permite introducir el discurso de fondo.

Algo que será relevante para lo que quiero contar hoy. Volviendo a su carrera, en 2008 se divorcia de su mujer  -con la que llevaba casado desde 1995 y con la que había tenido a dos hijas- y para 2010 empieza en el canal FX una nueva serie que sería multipremada: Louie. Serie que le ha dado fama crítica, relevancia y premios, -Sin salir de aquí, fue mi Serie Nueva de 2010. Que también ha ganado Emmys pero EH- permitiéndole una libertad en el canal que le ha servido para ir introduciendo no solo a todos sus compañeros cómicos que ha querido sino, además, para dar rienda suelta a todos sus referentes, desde los ya citados a directores undeground como Robert Downey Padre o cómicos peligrosos como Lenny Bruce y Richard Pryor. Eh, incluso, la posibilidad de tomarse pausas entre temporadas en lugar de hacer una al año. Hasta el punto de que la continuidad de la serie parece pasar más por que el cómico decida seguir con ella que con imposiciones de la cadena.

Todo lo cual nos lleva a la temporada que acaba de terminar. Si en la tercera temporada hubo dos arcos en los que había momentos especiales en los episodios se seguían como Daddy’s Girlfriend y Late Show, en esta temporada lo raro han sido los episodios sueltos. De los 14 episodios de la  temporada solo los tres primeros funcionaban de manera independiente. A partir de ahí comenzaría un largo arco argumental con el título de Elevator que acabaría teniendo 6 partes, un especial con el título de In the woods que marca el episodio número 50 (y se supone que el 51 también) y Pamela, que consta de 3 partes. De manera que al final podríamos hablar de tres episodios sueltos y tres películas.

El problema -llamémoslo así- en esta temporada, lo que podríamos considerar de cierta manera un tema unificador, ha sido la relación de Louie con las mujeres. No es que fuera algo nuevo, claro. Con un personaje tan desastrosos que, además, llega como el propio autor de un divorcio tras un largo matrimonio, ya habíamos tenido oportunidad de comprobar lo espinoso del tema amoroso. Incluso de comprobar no solo momentos más humorísticamente habituales como esa primera cita del piloto que acaba con una huida en helicóptero de la gran Chelsea Peretti -como decía, la serie está llena de cómicos-  hasta otros más complejos en la anterior temporada, fundamentalmente el segmento con Melissa Leo -que ganaría un Emmy a Actriz Invitada por su papel- y, por supuesto, la historia en dos partes Daddy’s Girlfriend en la que Parker Posey interpretaba a una chica un tanto alocada pero muy arty, y el remate en dos partes, por un lado en un segmento en el que buscaba al personaje de Posey, Liz, con ayuda de otra ilustra invitada: Chloë Sevigny, que también interpretaba un papel un tanto exagerado, y, finalmente, en la conclusión del último capítulo de la temporada, en el que Liz reaparecía para acabar muriendo y obligando a Louie a dar un paso más allá.

Precisamente la forma de ser de Liz, contrapuesta a la de la exmujer de Louie y al que venía siendo el papel femenino adulto principal de la serie, Pamela, ya causó cierta discusión sobre si se trataba de un ejemplo de Manic Pixie Dream Girl, que algo de eso puede haber aunque sea más difícil de señalarlo en una serie como esta, proclive a momentos oníricos, a disfrutar de un sentido de continuidad interna muy laxo y al cambio de actores continuos, bien sea con varias personas interpretando un mismo papel o con un actor interpretando varios. La tercerca temporada tuvo, además, otro motivo de discusión, este por asuntos de raza, al presentarnos a la exmujer de Louie, Janet, interpretada por primera vez por Susan Kelechi Watson, debido principalmente al hecho de que es afroamericana. Una forma de poner de relieve el problema de la raza, pues las anteriores habían sido blancas, y que llevó incluso a algunos espectadores a indagar si la exmujer del propio Louis CK, la pintora Alix Bailey, lo era también.

Pronto se vio que esto no iba a ser nada comparado con lo que tenía preparado para la cuarta temporada. Ya en el segundo capítulo, una actuación desastrosa le lleva a una cita con una modelo –Yvonne Strahovski, aunque el capítulo vuelve a estar lleno de invitados- a la que termina golpeando. No es una agresión completamente premeditada pero está lejos de ser algo fortuito y, desde luego, más lejos aún de poder señalarse como algo realizado por las risas. Y eso que no dejaba de ser un aperitivo de lo que vendría. El siguiente capítulo So Did the Fat Lady incluía a Louie negándose a salir con una chica que trabaja en el club de comedia y que acaba llevando a un largo monólogo por parte de ella en la que expone los problemas de las chicas gordas -no extremadamente siquiera- y como los hombres con el mismo problema son tratados de manera distinta. El episodio parecía dejar claro un posicionamiento a partir de estas palabras, pero eso no nos separaba del hecho de que Louie como personaje había vuelto a actuar mal una semana más. Simplemente nos mostraba como se abría una brecha entre Louie personaje y Louis CK, el guionista del capítulo, director, responsable último de que la actriz Sarah Baker le echara ese chaparrón más que merecido a su sosias en pantalla. Y a partir de aquí ya llegan las curvas a toda velocidad: Con Elevator se nos muestra como Louie liga con una inmigrante que no habla palabra de inglés, no solo sale con ella, también acaba urgiéndola a que decida dar el paso de acostarse, por mucho que ella se niegue una y otra vez. Hasta que lo consigue, claro. Todo ello mientras se nos sigue mostando a Louie como un buen chico, un Nice Guy, una persona que sigue defendiendo esas ideas que se consideran progresistas -durante la serie le hemos visto hablar con claridad de otras razas, otras orientaciones sexuales, de emigración y de religión, en esta misma saga le vemos defendiendo la idea de una educación pública- pero al que cada vez encontramos más costuras en su forma de comportarse en privado. Parece empeñado no solo en demoler su personaje sino en ejemplificar lo que ha ido significando el término Nice Guy, una persona de apariencia afable y encantadora, que con su alegría y optimismo -aunque sea solo de puertas para fuera- va creando un clima psicológico para lograr lo que se propone.

Y entonces regresa Pamela. Pamela Adlon es una cómica y amiga de Louis CK de hace años, en la serie apareció por primera vez en la primera temporada interpretando a un personaje de su mismo nombre, una madre soltera cuyo hijo es amigo de las de Louie, el personaje servía a la vez como amigo de Louie y como ligero interés romántico, algo que fue pronunciándose durante las sucesivas apariciones hasta terminar de manera desoladora en la temporada dos con su marcha a París. Adlon es, además, la única persona que ha coescrito episodios con Louis CK: Uno en la segunda, dos en la tercera -incluyendo la primera parte de Daddy’s Girlfriend– y los dos últimos de la cuarta. Además de lo cual suele figurar como consulting producer. Podemos decir que es la colaboradora más estrecha de Louis CK a lo largo de estos años. ¿Qué pasa entonces con Pamela Personaje?

Regresa de París dispuesta a decirle a Louie que ahora está preparada para una relación, pero se lo encuentra saliendo con Amia, la chica húngara, aunque él supiera ya que era una relación con poco futuro, dado que ella tenía que regresar a su país. Cuando la relación con Amia termina y Louie decide regresar a Pamela se encuentra, en Pamela Pt. 1, que ahora es ella la que ha vuelto a pensárselo y no está muy por la labor. Y, en el momento más escalofriante de la serie, en un episodio que recupera parte de un monólogo especialmente feminista y que Louis CK había usado en el SNL ese mismo año, haciéndolo además parte de su material más conocido, Louie fuerza a Pamela a besarle. Una escena bastante dura, incluso aunque se realice con el mismo estilo torpe y se remate con ella gritándole que ¡Esto sería violación si no fueras tan estúpido! ¡Dios, ni violar correctamente sabes!, y el muy idiota de Louie aún hace un gesto de éxito. Era imposible que no fuera consciente de que acababa de terminar de dinamitar su imagen. El último paso de un Nice-Guy-ismo total y absoluto a un paso de la violación, Y encima con un Pt. 1 en el título. ¿Cómo seguiría?

Pues la semana siguiente… nada. En su lugar metió In the woods, el especial con una reflexión sobre las drogas y la paternidad que poco tenía que ver con lo demás y que elimina el factor romántico de la ecuación. Una forma deliberada y premeditada de extender en el tiempo la resolución del final del capítulo anterior, algo tan claro que parece sintomático de lo que esperaba lograr. Y es que cuando por fin se emitieron las pt. 2 y 3 de Pamela lo que nos encontramos es con…

Nada. Es decir, sigue adelante su relación, sin hablar explícitamente de ello, e incluso hay una especie de final feliz, pero sobre ellos pende siempre eso que hemos visto suceder. El final feliz es agridulce no solo por la forma de ser de ambos personajes –Pamela es desde el principio una persona dura y realista, con cierta tendencia al sarcasmo, no un personaje femenino de arquetipo dulce- sino por lo que hemos visto durante toda la temporada hacer a Louie: Golpear a una mujer, rechazar a otra por los motivos incorrectos, empujar a una tercera de manera psicológica a tener sexo con él pese a estar en una situación de indefensión y, finalmente, forzar físicamente un beso.

Reconozco que pensé que aún quedarían un par de capítulos finales. Que esta felicidad sería la mitad de la historia. Que aún tendríamos algún tipo de explicación, dirección o revelación. Que habría algún tipo de conclusión similar a la que se había dado en temporadas anteriores. Pero no. La temporada ha llegado a su final y lo ha hecho así. Con Louie saliendo con Pamela, con dos capítulos coescritos por CK y Adlon, con una muestra de química entre los personajes considerablemente mayor que cuando interpretaban a un matrimonio en Lucky Louie -como decía, son amigos y colaboradores desde hace años- pero, aún así, ensombrecida por este hecho.

Louis CK no ha dado entrevistas desde que comenzó a emitirse la temporada. Curiosamente otros actores sí han hablado, lo hizo Baker para hablar del gran papel que le habían dado, lo hizo -en un extraño movimiento, dado que solo era otro de los cameos famosos- Jeremy Renner para hablar de In the woods y el papel de que Philip Seymour Hoffman iba a realizar en Louie, pero ni él ni Pamela Adlon han hablado todavía de esta temporada.

Es posible que haya decidido hacer como la propia temporada y dejar que hable por si misma, sin darle un cierre ni buscar una continuidad, sin dedicar una escena a explicar lo que pasaba o tratar de hacer comprensible todo lo que habíamos visto. Así que no queda más que decidir cómo lo podemos interpretar. Yo sigo pensando que ha sido una forma más -como los cambios de actores- de separar a la persona y al personaje, de denunciar una hipocresía entre la persona pública y privada de ese personaje y poner de relieve ese Nice-Guyismo tan extendido, como si no fuera otra forma de empujar a la gente a que haga cosas que no quiere, poner de relieve una serie de problemas a costa de demoler la imagen de su propio personaje. Hacer hablar y reflexionar al espectador dándole un entretenimiento que está lejos de ser sencillo o agradable, recuperando así la idea de seguir los pasos de Norman Lear, un hombre capaz de dedicar un par de capítulos de Maude a que su personaje principal decidiera abortar. Seguir esa idea del cómico como alguien que saca realidades incómodas, como Bruce, Carlin o Pryor, y en una muestra no sé si de valentía o de deseo de cerrar de una vez la serie y dedicarse a sus películas, hacerlo con el botón de autodestrucción en lugar de ejemplificando el comportamiento correcto frente al incorrecto. Superando incluso a Woody Allen, de quien tantas veces parece beber, en lo extremo e impresentable de su personaje.

Aunque, como siempre ocurre en los finales abiertos, esto no deja de ser lo que yo interpreto.


Libros que Llegan: Arte salvaje, Delizia!, Inventar en el desierto y más

 

Tras unas semanas de locura llega la tranquilidad de nuevo. Lo hace con algunas novedades que tendrían que haber salido para la Feria y otras que simplemente han salido cuando han podido. Aún así, y pese a que estemos ante una más pequeña que de costumbre, podemos decir bien alto:

¡Que entre la pila!

Arte salvaje de Robert Polito, ed. Es Pop

salvajeSi un libro era esperado en este blog era esta titánica biografía de uno de los más grandes de la novela negra, Jim Thompson. Un nuevo ejemplo el buen hacer de Es Pop y un título imprescindible para tratar de comprender mejor a Thompson y todo lo que la producción de novelas negra tenía a su alrededor, bien fuera para crearlas o para venderlas.

Delizia! de John Dickie, ed. Debate244_C924397.jpg

Me lo he pasado en grande con esta historia de la comida italiana explicada a través de los siglos y las ciudades, mirando más allá de lo que se ha tratado de vender como la cocina popular para distinguir la imagen que los italianos han querido vender de lo que la causaba realmente. Con muchas posibilidades para poder proseguir con otros títulos relacionados y un estudio que por momentos es más sociológico que culinario, este ensayo de John Dickie se acaba convirtiendo en un imprescindible para todos los que estén interesados en la comida más allá de los recetarios.

– Inventar en el desierto (Tres historias de genios olvidados) de Miguel Ángel Delgado, ed. Turnerdesierto

Tres historias -aunque puede que en realidad sean algunas más- de genios e inventores, de visionarios e incluso puede que algún avispado bien por lo empresarial o por lo artístico; incoformistas en la mayoría y dispuestos todos a ir más allá de lo que su país -que resulta que era España, como si tuviera cura- les ofrecía. De modo que la colección de estampas, estampados y personalidades inesperadas nos hace a ratos confiar en la capacidad humana. Al menos mientras no estamos acostumbrándonos a que las cosas acaben mal.

El gran frío de Rosa Ribas y Sabine Hofman, ed. Siruela9788416120642_L38_04_l

Una nueva entrega de las aventuras de Ana Martí, una sagaz periodista, establecida ya en los sucesos, que trata de hacer su trabajo lo mejor posible en la España de mediados de los cincuenta. En esta ocasión su investigación de una niña que dice tener estigmas la lleva a un pueblecito en el que tendrá que lidiar contra la intransigencia, la religión y los secretos del pasado. Secretos que quizá incluyan crímenes también. Otra novela de misterio con una gran ambientación y un potente desarrollo.

Fuego blanco de Douglas Preston y Lincoln Child, ed. Plaza & Janés

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Corrie Swanson entra en escena, tras su intervención en Naturaleza muerta -y su cameo en Sangre fría– aparece para investigar a un teórico oso asesino de hombres, las muertes de unos mineros, una obra perdida de Sherlock Holmes y algún secreto más. Todo ello con la necesaria ayuda del Agente Especial Pendergast. Es decir, más thriller, más pulp y más diversión por parte de esos dos grandes que son Preston y Child.

Los favores de la fortuna de Frederic Manning, ed. Sajalín

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Si creíais que esta sería la semana sin novedades de la Primera Guerra Mundial estáis equivocados. Por suerte este libro es una narración casi directa de la batalla del Somme y lo que la soldadesca decía y sufría, una vez más por parte de uno de los que allí combatieron. Así que todo bien.

– Senderos de gloria de Humphrey Cobb, ed. Capitán Swing715

Estas cosas se suelen despachar como «El libro de la película», o el que la causó, vaya. Desde luego la historia -que si estabais pensando que está ambientada en la Primera Guerra Mundial… tendréis razón- con el habitual antimilitarismo descarnado de a los que les toca vivir estas cosas, se sostiene por si misma.

El General Ople y Lady Camper de George Meredith, ed. Ardicia

El-general-Ople-y-lady-CamperUn libro cómico y amable, casi una obra extraña en el conjunto de la obra de su autor, que nos habla del amor entre dos personajes que parecen fuera de su tiempo: Un militar retirado y su muy combativa vecina. Una pequeña pieza de encanto inglés preparada para agradarnos.

La comisión para la inmortalización de John Gray, ed. Sexto Piso 

PortadaJohn-Gray-195x300Sexto Piso sigue con los ensayos de Gray y le toca esta vez al que lleva por subtítulo La ciencia y la extraña cruzada para burlar a la muerte que trata, precisamente, de la manera en que se trata de poner fin -o, cuanto menos, retrasar de manera indefinida- al fin en si. Lo hace preguntándose hasta que punto es ya no ético sino deseable, además de toda otra serie de reflexiónes sobre la mortalidad. La propia y la extraña.

¿Soy una esnob? de Virginia Woolf, ed. Olañeta9788497168922

Una obra breve, divertida y punzante seguida de la no menos afilada ¿Qué regalar a un esnob? de Walter Benjamin. Un pequeño librito con dos textos que muerden en un solo librito que parece pensado para convertirse en un divertido regalo-bomba. ¡Algo que es por tanto necesario!

Hasta aquí esta semana. Y si los modos habituales continúan iremos viendo menguar nuestras pilas semanales poco a poco. Pero no quiero adelantarme, dejemos, de momento, descansar a la de esta ocasión.

 


En ocasiones es complicado descubrir por qué motivo le dan a alguien un programa, en otra se puede suponer que por ser una cara conocida y razonablemente divertida, en ese segundo grupo incluyo Alan Davies As Yet Untitled (UK), una especie de programa de charla que está a un paso de ser un podcast con intenciones humorísticas. Davies puede levantarlo, claro, al fin y al cabo lleva años demostrándolo. Aunque, la verdad, no estaría mal que le visitara Stephen Fry.

Aún sabiendo que hay algún otro proyecto en ciernes con el mismo nombre ya solo con el Born In The Wild (UK) de Channel 4 le queda a uno claro que hay gente interesada en todo tipo de cosas. Por ejemplo, cómo paren los animales en libertad. Que no deja de ser una extensión lógica de lo que se puede ver en los documentales de naturaleza, supongo.

Ah, no hay vídeo que no estaban por la labor de poner algo en abierto.

Inesperadamente -para mí- Boyster (USA) es uno de los platos fuertes de estas semanas.. Creada por la francesa Je Suis Bien -sí, tiene su base en Francia pero produce para USA, yo que sé, las compañías estas que están locas- ofrece una serie en CGI 2D con una mezcla de aspecto manga y fondo americano, un chaval que es en realidad un mutante, con un origen que hace que el de las Tortugas Ninja parezcan normales en comparación, decide que para ganarse el aprecio de sus compañeros lo mejor que puede hacer es comenzar una segunda vida como superhéroe. Y las cosas van… bueno… van. Da igual lo que os parezca como punto de partida, dadle un vistazo por lo menos a su primer capítulo -ya sabéis 20 min en 2 segmentos de 10-

Una chica parece que lo tiene todo y entonces resulta que no, pero en Chasing Life (USA) deciden que lo que le toca a la pobre es luchar contra el cáncer porque… bueno… no tengo muy claro por qué les parecía buena idea, pero aquí seguimos, acumulando gente enferma con cáncer en televisión. La serie en sí poco tiene que ofrecer.

 
Es bonito ver como en Reino Unido pueden hacer documentales de casi cualquier cosa, por ejemplo en The Complainers (UK) siguen a una serie de personas acostumbradas a escribir quejas y a lo que el sistema tiene preparado para responderles. Y aunque da cierta sensación de que está preparado para que pienses que la gente que se queja está un poco loca y empatices con los que tienen que atenderle, esas pobrecitas corporaciones públicas o privadas, la verdad es que dan algunas cuantas ideas para cuando tengas que plantear una queja, y sobre la eficacia de poner la reclamación.

Dentro de las locuras que acaban como reality la verdad es que Cry Wolfe (USA) inspira hasta ternura. Los casos de un investigador privado dramatizados para la pantalla.No deja de ser una colección de batallitas repleta de delitos de baja estofa, pero la verdad es que este acercamiento casi de felpa al true crimen logra hacerlo entrañable.

Mientras tanto, en The CW, logran uno de los Realities más Infames de la temporada con Famous in 12 (USA), una idea a medias con TMZ en el que tratan de convertir en famosos a una familia explotando aquello que está mal en la sociedad, la industria del famoseo y, en general, la humanidad.

De entre la auténtica avalancha de programas futboleros que la televisión británica ha sacado, y que incluyen programas de cocina, travelogues, análisis sociopolítico e histórico de Brasil y mil mierdas más [EDITO: Los chicos de Basura & TV le han dedicado una entrada a estos documentales, no dejéis de visitarla], la única que me ha parecido interesante es Football Hooligans And Proud (UK) que no deja de ser una vez más la historia de varios aficionados de la parte dura y con ideas más que extremistas. Qué le vamos a hacer, si es algo que funciona.

Dentro de la tendencia buenos actores malas series llega Jennifer Falls (USA) que es uno de tantos productos flojos y fallidos para TVLand, vehículo para que dos actrices cómicas tan magníficas como Jaime PresslyJessica Walter puedan pagar facturas una temporada. Y eso es todo lo que puedo decir bueno de ello.

Aquí ya os dejo que pongáis vosotros los adjetivos, porque el siguiente reality -el verano es época- es Little Women LA (USA) que sigue a varias mujeres en LA y su vida laboral y sentimental y esas cosas. Se supone que el gancho es que todas sufren de enanismo. Yo qué sé, ¿quién entiende a los canales?

¡El otro plato fuerte de estas semanas! Mr. Sloane (UK) nos ofrece una serie que funciona mejor, por increíble que parezca, en su parte más dramática. Aunque quizá sea gracias a que los actores, estupendos todos ellos, logran que el drama no resulte tan duro como podría. Que es mucho teniendo en cuenta que hablamos de un hombre bastante cuadriculado en la Inglaterra de finales de los ’60 cuyo trabajo y matrimonio se va a freír espárragos el mismo día. Una situación que le coloca más allá de la desesperación aunque en situaciones petenidamente humorísticas, la parte más floja debido a lo sobado de las ideas teóricamente divertidas, tanto en forma como en fondo, que se salvan solo gracias al buen hacer de los actores. Pero es que, claro, tienes a Nick Frost de protagonista, a Olivia Colman como la esposa que le ha abandonado -¡necesitamos más escenas juntos!- y a Peter Serafinowicz como uno de sus mejores amigos, con el resto de actores tratando de estar a su altura, especialmente Ophelia Lovibond en su papel de nuevo interés romántico, de manera que son los actores los que te sostienen -¡y de qué manera!- la serie. A ver si mejoran los guiones y podemos hablar ya de un proyecto tan completo como complejo.

Hete aquí lo mismo pero al revés, porque Murder in the First (USA) falla precisamente por sus protagonistas. Bueno, no solo pero sí fundamentalmente. La idea, tras la que se encuentra Steven Bochco no deja de ser una actualización de Murder One, salvo que ahora no tienen a Daniel Benzali para elevar el nivel. En su lugar confían en Taye Diggs y Kathleen Robertson haciendo de policías, lo que -además- cambia toda la dinámica, y ya puedes poner de secundarios a actores magníficos como Steven Webber o, sobre todo, un Richard Schiff que acaba siendo lo mejor de la función, que el resultado pasa de ser una idea original e innovadora a otra serie policíaca más de la tele, ayudada por ese tono uniforme que no acabas de entender hasta que descubres que el canal que lo emite es TNT. Una oportunidad perdida.

Y si la anterior era blandita con The Night Shift (USA) la NBC logra un producto tan genérico que uno se pregunta si la tenían en el congelador desde hace años y han decidido que este es el momento perfecto para sacar el típico drama médico de un hospital siempre lleno de casos y choques entre médicos.

Hablando de canales que querrían ser otros canales, en Starz han estrenado Power (USA), una serie progresívamente más aburrida según pasan los capítulos que se supone que habla de un propietario de club nocturno que quiere hacerse un nombre en el mundo de la mafia pero que para lo relevante y falso que se ve el asunto se podría dedicar a vender cuchillos en infomerciales.

El año pasado sacaron una serie que imitaba a un reality localizado en Siberia, este año han sacado un reality mucho más convincente como producto de terror, aunque en realidad Siberian Cut (USA) hable de un grupo de… leñadores… que van a sacar dinero convirtiendo en madera un bosque en una zona recóndita de Siberia. El interés decae porque no hay nada sobrenatural. Pero mejoraría mucho la serie.

Como llevamos poca nostalgia encima llega la CNN con The Sixties (USA) y trata de repasar la década -o la década en su país, en realidad- a través de diferentes temas. El primero es la televisión, y deja idea de cómo va a ser esto: Las partes interesantes están atrapadas dentro de lo blandito del tratamiento y las ganas de destacar lo importante y especial que fueron estos años. En fin.

Otra historia curiosa con Teenage Fairytale Dropouts (USA), producción mexicana con irlandeses y australianos de por medio que acaba de estrenar HUB en Estados Unidos. La serie no es gran cosa, y casi ni pasa de ser lo que su propio título dice, pero el movimiento empresarial internacional y los tratos entre unos y otros resultan al menos entretenidos de seguir.

Hablando de cosas entretenidas de mirar, en la HBO estrenaron Topless Prophet (USA). No, la cosa esta, mitad documental mitad reality, en realidad no tiene más interés que ver a señoritas cimbreándose en tetas y a los ridículos dueños de clubs para los que les toca trabajar. Todo ello pretende tener clase y es difícil pensar en una manera de que resulte más rijoso. Me refiero a que se hace difícil encontrar referencias a que la HBO lo emitiera.

Pero tranquilos, puede que no tengamos un vídeo pero tenemos este enlace al primer capítulo. Que quede claro que nosotros estas cosas no nos las inventamos.

Y, a continuación, un desastres: Undateable (USA) serie que se supone que es una comedia y que pone que se ha estrenado este año. ¡Quién iba a acertarlo viéndola! A esquivar.

¿Si un tipo hace el tipo de comentarios que haría un vlogger en la tele es menos vlogger? ¿Puede alguien no notar la diferencias entre los Wipes de Brooker, The Soup de McHale y esa versión de vídeos de primera que hace Daniel Tosh? Pues adivinad a cuál de los tres se parece más el The Wil Weathon Project (USA) que la SyFy ha puesto en marcha ya veremos por cuánto tiempo.


Una animación real a la lectura

Todo el mundo hablando de lo mismo, qué le vamos a hacer. Y yo, que siempre barro para lo mío, no puedo dejar de recordar a Felipe de Borbón por su labor popularizando algunos libros. Con el país que tenemos nada ayuda más a vender que la publicidad gratuita de saber que un famoso lo está leyendo o que está entre sus favoritos. Nuestra monarquía no es tampoco muy dada a la cosa del leer -quizá por todos esos pequeños follones que han ido teniendo con libros a lo largo de los años- de manera que verles con un libro causa la suficiente curiosidad como para disparar las ventas.

En el caso de Felipe de Borbón  podemos decir que lo ha logrado una cantidad enorme de veces. La segunda, más aburrida, fue cuando su ahora mujer decidió en 2003 que el regalo de compromiso para él sería una edición de 1850 de El doncel de don Enrique el Doliente, una novela romántica y caballeresca de Larra. Que como regalo no es malo, y total, los españoles salieron en manadas a comprárselo pero eso no significa que se lo fueran a leer. Porque ya se sabe que lo suyo es parecerse a la realeza todo lo posible. De ahí que en realidad diera un poco lo mismo que eligiera esa obra menor en lugar de sus Artículos, para lo que iba a servir. Pero este no deja de ser un regalo. Aquí el asunto es ir al primero, y para eso nos tenemos que volver hasta 1984.

Ese año se iba a Canadá, al Lockfield College, a hacer un curso equivalente a COU. No sabemos hasta que punto lo importante es que fuera Canadá tanto como que no fuera la educación pública, pero el asunto era que le tocaba estar allá lejos, viajar en avión y todas esas cosas que hacen recomendable llevar al menos un libro. Además, como en aquel entonces estaban muy ocupados apuntalando la monarquía -bueno, como siempre- y no había más que una cadena y media resultaba más sencillo causar ese impacto entre fotografías, reportajes en la prensa -sin distingos, claro, que aquí lo mismo el HOLA que el ABC te sacaban los especiales del pipiolo preparándose para ser Preparado- de manera que fue atisbar su principal lectura de esos días y convertirse en un superéxito, manteniéndose en los primeros puestos de las listas de ventas durante meses. ¿Qué cuál era ese título?

Dejemos que el propio autor, en una entrevista sacada de El Periódico en 1986. explique su agradable sorpresa al ver la ayudita real:

Me llevé una grata sorpresa con lo del príncipe, si bien tiene una pequeña historia secreta. Yo tengo una gran amistad con los Reyes desde hace años. Les interesan mucho estos temas y hemos hablado de ellos durante sus viajes. Yo, que siempre les envío un ejemplar, me encontré un día al Rey y me dijo sonriendo: ¿Sabes que mi hijo me ha robado tu libro y se lo ha llevado?

De ese robo salen las imágenes posteriores y el éxito inesperado. ¿Que no he dicho aún quién es el autor ni cuál su libro? Bueno, creo que dejaré eso y su explicación para otra fuente fiable. Sergio Vila-Sanjuán escribió en 2003 el libro Pasando página, ed. Destino, que ya su mismo subtítulo definía como Autores y editores en la España democrática. Y precisamente para explicar el éxito de uno de estos autores contaba en la página 480:

Cuando el príncipe Felipe de Borbón se fue a pasar un curso académico al Lockfield College School de Toronto (Canadá) en septiembre de 1984, llevaba en su equipaje algunas lecturas españolas. La que mejor pudo verse en los reportajes que le consagraron era un volumen de Caballo de Troya, la serie iniciada aquel año por el experto en temas paranormales e investigador del fenómenos ovni J.J. Benítez, de la que se han vendido hasta ahora tres millones de ejemplares.

Yep, el primer libro que ayudó a vender fue el celebérrimo Caballo de Troya. Aunque parece que aquí tampoco era una idea puramente suya, al menos según contaba José Manuel Lara Bosch en la página 483 de ese mismo libro:

Ya sabíamos que era un periodista del grupo Correo que acompañaba en sus viajes a los Reyes, y como la Reina está interesada en los fenómenos paranormales, le preguntaba y hablaban mucho; incluso él les sirvió de guía en una visita a las pirámides peruanas.

Así que ahí vamos, de madres a hijos. Uno casi temería que todo esto hubiera sido poco más que un malentendido. Imagínate, para una vez que logras que un libro se venda porque te han visto leerlo y resulta que es algo que no te gusta, que tú estabas solo agradando a tu madre, o que pensabas que tu padre tendría otras lecturas y por eso te lo llevaste, y en estas, ZASCA, en todos los medios y el libro vendiéndose como churros.

Por suerte alguien nos puede confirmar la relación del aún príncipe con la saga, y si estamos hablando de la casa real española entonces ese hombre solo puede ser Jaime Peñafiel, que en 2009 dejó por escrito:

de su madre ha heredado su pasión por el mundo de los extraterrestres, de los ovnis, el de las galaxias, el de «los caballos de Troya» de Juan José Benítez, cuyas obras completas figuran en su biblioteca particular.

Así que todo ha ido bien, ayudó a lanzar un libro de un autor cuyas obras completas posee, ¿puede haber más felicidad para un lector que esa?

Ojalá pronto le veamos con más lecturas para que la gente se anime, que de 1984 a 2003 hay una tiradita y desde entonces poco han animado a leer. Exceptuando, por supuesto, Orgullo y Satisfacción.


Vida de Tropo

Un aspecto interesante -al menos para mí- de los tropos es esa característica que hace que funcionen gracias a lo que podríamos llamar su propia fuerza interna. No se trata de que algo resulte convincente o razonable para el público por la manera en que se realiza -que es algo que siempre ayuda- tanto como porque al ser un uso común y aceptado parece que se autovalida.

Más aún, algunos son sinceramente esperados por la audiencia dentro del tipo de género en el que se esté y casi parece más notable cuando se saltan sin mayor explicación que cuando se usan o se subvierten señalando lo estúpido de su uso. Es decir: Tienes a Mr. Malvado que tiene retenido y en posición desvalida al Héroe, ¿cómo impedir el Discurso de explicación de planes? No ya el discurso en sí sino la referencia al mismo, como parte misma del juego.

No solo estas tres posibilidades concurren cuando estamos ante algo tan conocido, también existe a posibilidad de hacer un lampshade hanging y, simplemente, señalar que se está usando un tropo para dejar claro que es por eso que se usa. En ocasiones eso implica pasar al dominio de Lo Meta, ofreciendo un guiño al espectador que reconoce el hecho de ficción que tiene una obra. En ocasiones incluso buscando una motivación interna para justificarlo, de manera que la explicación dentro de su mundo sirva, a la vez, para los que estamos fuera. Pero dejemos Lo Meta para otra ocasión.

La evolución de los mismos parece clara, sobre todo cuanto más ridículo sea: Primero se convierten en lugares comunes, luego son parodiados cuando no directamente satirizados, hasta que llega el momento en que su misma ausencia se convierte en parte de la gracia, en un punto dejan de ser utilizados o mencionados siquiera porque todo el mundo deja de esperarlo, y entonces regresan -cuando lo hacen- como una forma de chiste auto-paródico, generalmente como comentario del mismo tropo y para que quede claro que se conoce a los clásicos.

Por si no ha quedado claro: El asesino es el mayordomo. Una forma sencilla de cerrar una novela criminal. Hasta que empieza a ser ridícula la falta de control de los contratadores de mayordomos. Y, quizá, que ya no hay tantos como solía. Así que pasa a ser un comentario/ chiste sobre todo un tipo de narrativa criminal, al margen de que sea más o menos justo asegurar que pasaba habitualmente. Y de ahí a su desaparición, que hace que cuando tengamos un mayordomo entre los sospechosos -o su posibilidad- funcione más como recuperación de un viejo tropo que, en muchas ocasiones, regresa de manera humorística.

No es que sea siempre tan sencillo, claro. Por ejemplo, la obesidad como símbolo de riqueza. Ya no es algo tan inmediato, entre otras cosas debido a que la alimentación actual está como está, pero eso no significa que si vas a tener a un señor gordo, con chistera y fumando puros alguien vaya a dejar de saber de quién hablas. Solo pensará que vienes de un pasado remoto en el que las chisteras aún se compran. Mientras, en la actualidad, se buscará la forma de representar ese mismo tipo de personaje sin necesidad de sacar a su Entrenador Personal.

Mientras tanto la vida de esos Tropos, que se podría llegar a definir como Vivos, Muertos y No-Muertos (o Caballos No-Muertos que diría TVTropes) logra aún un cuarto aspecto con los Unicornios No-Muertos. Es decir, aquellos lugares comunes que aparecen generalmente para ser satirizados pero que en realidad nunca funcionaron como tal en un principio. El uso en el futuro de píldoras de comida, por ejemplo, que no era usado tanto en la narración como reflejaba las evoluciones para astronautas, generalmente en artículos de intención futurista, logrando que precisamente los escritores de ficción se entretuvieran riéndose o satirizando estos aspectos.

Todo acaba reduciéndose a la mirada humorística y el diálogo con el momento actual, así que en cualquier momento aparecerán los autores que usaban tropos cuando no los conocía nadie, pero que ahora ya son un lugar común. Lo importante, en cualquier caso, es saber que también los tropos tienen sus propios ciclos.


Libros que Llegan: Pedraza, NOS4A2, Talese y mogollón más

Hay semanas en las que parece que los libros más que lanzarlos los abalanzan. Una de esas fechas es la primera semana de junio que, junto a la anterior y posterior, corresponden habitualmente a la Feria del Libro de Madrid. Y, como cualquiera que esté o haya estado trabajando allí, sabe eso significa la llegada de una loca cantidad de títulos entre los que uno puede, en el mejor de los casos, caer rendido. Esta es la mejor forma que se me ocurre de explicar el naufragio cotidiano en el que ahora mismo me encuentro y que ha creado este monstruo enorme cuya mera sombra ya asusta. Así que pillaros un buen rato libre porque aunque voy a intentar ser lo más escueto posible -¡no os riáis, mamones- eso no quita que el tamaño haga temerse una aparición invitada de King Kong o Godzilla en cuanto diga eso de…

¡Que entre la pila!

Brujas, sapos y aquelarres de Pilar Pedraza, ed. Valdemarint-025

Que también se podría haber llamado La brujería a través de los tiempos, pero, sobre todo, une la oportunidad de leer otro de los magníficos ensayos de Pedraza con un tema tan interesante como el de la brujería en su contexto social y cultural.

NOS4A2 de Joe Hill, ed. Sumaportada-nos4a2_med

A estas alturas debería estar claro de Hill es un buen autor de terror, con mayor o menor fortuna en sus desarrollos pero grandes ideas desde las que partir. En esta novela, además, logra que no solo el punto de partido sea bueno, también la creación de los dos grandes personajes contrapuestos y su enfrentamiento, anudado por una estructura que logra parecer distinta, se convierta en una obra de raíces clásicas que suene de manera original. Un triunfo.

Los hijos de Guy Talese, ed. Alfaguaraportada-hijos_med

Una familia italiana que sirve como resonancia de todos los italoamericanos, una obra magistral en la que se habla no solo de las relaciones paternofiliales, también de la inmigración y la adaptación a nuevos mundos y realidades. Otro enorme Talese.

Una trampa para cuervos de Ann Cleeves, ed. Maeva

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Quizá os suene la serie de Vera -aunque yo soy más de otra creación de Cleeves Shetland– pero y si no os cuento un poco: Estamos ante una serie policíaca en el que importa más el contexto, la voz de las diferentes narradoras permiten ofrecer una imagen tridimensional y contrastada de los personajes, la presencia de la notable investigadora central -un punto manipuladora y malévola, alejada a las bondades habituales del género- es retrasada todo lo posible para que podamos observar el campo de juegos. El resultado es una novela indudablemente inglesa, con una gran importancia del campo y en el que la muerte parece una extensión inevitable de esa vida.

Nobles y rebeldes de Jessica Mitford, ed. Libros del Asteroide

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¡Las Mitford! ¡Las Mitford! ¡Las Mitford son…! Es poco lo que puedo decir de estas hermanas, auténtica familia llena de historias y sucesos que van de lo cómico a lo trágico. De modo que el turno de aparecer a la luz va rotando y en esta ocasión nos toca saber no de Nancy sino de su hermana Jessica, otra de las tarambanas de la familia, la más de izquierdas de la familia que habla aquí de su escapada a España en plena Guerra Civil. Una alegría.

La nube púrpura de M. P. Shiel, ed. DeBolsillo

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Puede que usted, que esto lee, no conozca aún a Adam Jeffson. Remédielo. No solo porque estemos ante un gran ejemplo de novela fantástica; también porque él fue el primer hombre en llegar al Polo Norte a costa de hacer todo lo que considerara necesario y a su vuelta todo lo que encuentra es desolación y humo. Humo púrpura. ¿Qué más necesita saber?

Los jardines estatuarios de Jacques Abeille, ed. Sexto Pisoportada-en-alta-JARDINES-196x300

El fantástico puede mostrar muchas caras y estilos. Puede, por ejemplo, presentarse como en esta mezcla de fantasía y metáfora, con un reino fantástico que ofrece una imagen pero guarda otra dentro y unos exiliados que también procuran ofrecer la mejor de sus caras. Mientras, el visitante no sabe de qué bando puede fiarse, si es que alguno lo merece, pero sí que todos los prodigios que se muestran parecen tener oculto un pago.

La araña (y otros cuentos macabros y siniestros) de Hanns Heinz Ewers, ed. Valdemar got_095

El maestro del estilo grotesco y extravagante alemán ve recopilado en Valdemar una gozosa recopilación de historias que explotan al máximo el género más gótico y tétrico de entre el fantástico alemán. Un clásico con el que perder el sueño.

El verano de la ubume de Natsuhiko Kyogoko, ed. Quaterniel-verano-de-la-ubume

Las mezclas exóticas a veces ahuyentan a los lectores, y no hablemos ya de esa portada, pero lo que tenemos aquí es un genuino entretenimiento que usa lo sobrenatural para aliñar una historia que tiene como punto central el misterio, con una ambientación de Japón en los cincuenta y un particular librero como inesperado héroe de la historia. Merece que se le de una oportunidad.

Las aventuras de Jonathan Corncob, ed. Mr. GriffinJONATHAN_WEB

He aquí un libro histórico diferente, una historia contada teóricamente por su protagonista en la que con grandes dosis de humor hablaba un granjero que se encuentra metido de lleno en la Guerra de Independencia americana pese a que su temperamento sea más pícaro que épico.

Viajes con Charley en busca de Estados Unidos de John Steinbeck, ed. Nórdica 

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Otra historia estadounidense diferente, los viajes para conocer América más allá de sus residencias habituales del gran escritor y su perro. Dulce, reflexivo y con gran interés en los detalles, lo que aquí se compone es mucho más que un libro de viajes.

Cannon Films (1, La generación del videoclub) de VV.AA., ed. Applehead Team Creaciones 

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Repaso a la historia de la famosa productora de cine popular acompañada por unas miradas más detenidas en algunos de sus títulos más representativos y unos anexos finales que explican y certifican su impacto, a la vez que ayudan a componer una imagen de conjunto. Quizá algo más despreciativa con su objeto de estudio de lo que sería deseable, pero qué vamos a hacerle.

– La historia de Samuel Titmarsh y el gran diamante Hoggarty de William M. Thackeray, ed, Periférica16525020140529123418LA-HISTORIA-DE-SAMUEL-TITMARSH

He aquí otra gran comedia de un enorme satírico, una obra sobre una fabulosa estafa o -visto por otro lado- una oportunidad de negocio como no se había visto ninguna ante. La historia, perfectamente posible hoy en día, acaba sirviéndole a Thackeray más que para hacer escarnio para hacer humor.

El juguete rabioso de Roberto Arlt, ed. Eneida

 

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Una historia de la formación de la personalidad de un joven humilde en un barrio humilde de Buenos Aires narrado por un Arlt más humano que nunca, rellenando con ironía los desgarros sociales.

– Nadie nada nunca de Juan José Saer, ed. Rayo Verde9788415539728Otro argentino, Juan José Saer, nos ofrece esta vez una revisión del mismo hecho desde distintos puntos de vista, un ejercicio del punto de vista sobre la -casi inexistente- trama que se beneficia de las miradas tejidas para crear un ambiente absolutamente ominoso, enrarecido y malsano que va creciendo con las sucesivas relecturas de los mismo hechos.

El último tramo de Patrick Leigh Fermor, ed. RBA el-ultimo-tramo_patrick-leigh-fermor_libro-OBFI032

Textos póstumos -y por tanto inéditos- del gran escritor, reúne un manuscrito pendiente de revisión con los apuntes en un diario ofreciendo una suerte de Últimos viajes para incondicionales del autor.

– Sobre el acantilado (y otros relatos) de Gregor Von Rezzori, ed. Sexto PisoCUBIERTA-en-baja-Rezzori-196x300

Autor polifacético, notario de la desaparición de un imperio al que llamó hogar, este austrohúngaro que acabó refugiándose en Italia muestra en estos relatos no solo esa descomposición que va más allá de un estilo cuidadoso, también una mirada que parece elegir como ejemplo de sociedades – a menudo en descomposición- a través de auténticas metáforas sociales.

 – Los caníbales de Álvaro do Carvalhal, ed. Ardicia los-caníbales

Una gran metáfora -me temo que no estamos ante una narración de zombies salvo que lo consideremos de manera figurada- sobre la sociedad, sobre todo la alta sociedad que no duda en dar buena cuenta de los de abajo e incluso sus otros compañeros, con una burguesía víctima y verdugo mientras el autor, con grandes dosis de humor negro, forman y deforman la realidad y van pasando por los diferentes personajes de la historia sin compadecerse por su suerte.

Un reguero de pólvora de Rebecca West, ed. Reino de Redonda
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Artículos y ensayos sobre los juicios de Núremberg, que la autora sea más conocida por sus novelas como El regreso del soldado no significa que su obra periodística y de no ficción no sea tan apreciable como este seguimiento y reflexiones sobre uno de los grandes momentos que cerraron la Segunda Guerra Mundial.

 – La guardia blanca de Mijáil Bulgákov, ed. DeBolsillo 
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Una historia, muy oportunamente recuperada tras años fuera de juego, de la desintegración de una familia tras la revolución bolchevique y los posteriores movimientos de guerra civil en Ucrana que propiciarían toda una serie de enfrentamientos en la que los hermanos protagonistas y el resto de secundarios, expondrían los problemas y sufrimientos causados por la guerra.

Una mujer en las montañas rocosas de Isabella L. Bird, ed. Erasmus

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¿Novela de viajes? ¿Relato del oeste? La aventura real de esta mujer que decidió emprender un peligroso viaje y una vez concluido contar lo que había visto y vivido constituye un fiel relato de un momento de la historia estadounidense en el que la naturaleza era ya un riesgo a superar.

Bajo cielos inmensos de A. B. Guthrie Jr, ed. Valdemar fr_007

Guthier es uno de los grandes nombres de la novela del oeste, que le proporcionó en vida fama, fortuna y premios como el Pulitzer. Sin embargo es esta novela, posiblemente por haber sido llevada a la pantalla por Howard Hawks, la que se suele recordar de él. Una novela fundamental, si no la mejor, de las que tratan la figura de los tramperos.

La cuchara de plata de John Galsworthy, ed. Reino de Cordelia

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Continuación de El mono blanco que ya era, a su vez, el incio de la segunda de las tres trilogías que componían al completo la conocida como Saga de los Forsyte. Una novela de corte clásico, no exenta de humor, que continúa en esta ocasión con los hechos posteriores a la Primera Guerra Mundial.

Fundido en negro de VV.AA., ed. Alrevés 119_Portada

Antología de relatos realmente representativa de las autoras que transitan en la actualidad por el negro español: Maria Antònia Oliver, Alicia Giménez Bartlett, Rosa Ribas, Isabel Franc, Susana Hernández, Cristina Fallarás, Clara Asunción García, Berna González Harbour y Carolina Solé se reúnen para ofrecernos un ejemplo de su capacidad para el crimen. Ideal para primeras impresiones antes de empezar a seguir sus carreras.

– Memoria del vacío de Marcello Fois, ed. Hoja de Lata cubierta_islas

La historia del más famoso y peligroso Samuele Stocchino, el Tigre de Ogliastra, el bandolero más peligroso de Cerdeña que con sus violentos enfrentamientos contra las fuerzas del orden italianas crearon un clima auténticamente explosivo en el que el mismo Mussolini acabaría teniendo que tomar medidas.

Una y otra vez de Kate Atkinson, ed. Lumen  244_H400505.jpg

Una historia que nunca termina, los destinos de una mujer enredándose mientras intenta cambiar su vida para mejor, todo ello de manera literal porque lo que Kate Atkinson nos propone aquí es un personaje que se encuentra atrapada en su propia vida incluso cuando trata de cambiar las cosas para mejor.

El método del cocodrilo de Maurizio de Giovanni, ed. Literatura Random House

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De Giovanni empieza aquí la historia de otro detective, Lojacono, distinto de Ricciardi. Este es un tenaz y observador Siciliano que llega a Nápoles tras un problema con la mafia y decide demostrar su valía persiguiendo a un asesino que parece tener enormes cantidades de odio en reserva.

El útimo verano en la isla de Johan Theroin, ed. Literatura Random House 244_RH28245.jpg

El final de la tetralogía de la serie Öland llega con el pegajoso verano que termina de desatar una última racha de asesinatos.

La ira de los ángeles de John Connolly, ed. Tusquets La_ira_de_los_angeles_big

Los seres extraños que habitan en las historias de Charlie Parker de John Connolly se reúnen aquí en pos de un avión aparentemente perdido y su secreto; con su escritura de puro genero negro y los toques sobrenaturales que le caracterizan el autor indaga una vez más sobre los abismos de los deseos humanos.

Apuestas mortales de Robert B. Parker, ed. RBA

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Vuelve Spencer y lo hace en una trama donde el baseball ocupa un puesto central, un jugador de extraño comportamiento será el motivo de que este detective de corte clásico realice un completo repaso al mundo del juego, de las apuestas y de los enfrentamientos deportivos.

Las abejas de Laline Paull, ed. Colmena 006_LasAbejas

Con un punto de partida ciertamente original, la vida en un panal de miel, se nos presenta una trama completamente diferente. Son abejas las que sueñan, maquinan y hacen juego sucio; aunque tienen estilos y maneras muy humanos.

El don de Mai Jia, ed. Destino el-don_9788423348060

Planeta confiaba mucho en este lanzamiento que para ellos iba a ser uno de los del año. Yo tengo mis serias dudas de que este éxito de la literatura china logre repetir su éxito en España pero bueno, es Planeta. Mientras tanto, una historia de genios al borde de la locura y criptografía tratarán de vendérnoslo.

La cueva de los filósofos de Giorgio Scerbanenco, ed. Akal portada_19210

Más Scerbanenco es lo que nos hace falta. Aunque sea recuperando lo que ya publicó Bruguera. En este caso con la historia de una extraña familia de filósofos, muertes violentas y Arthur Jelling de nuevo investigando. Un gusto, como siempre.

Los cuerpos extraños de Lorenzo Silva, ed. Destino

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Una nueva novela negra de Bevilacqua y Chamorro que, espero, sea más como la última que como la anterior. De momento el trasfondo, con una política valenciana que quería ser la cara de la decencia frente a la corrupción y una agitada vida sexual no parecen la mejor de las cartas de presentación para evitar el moralismo. Pero ya veremos.

Edén de Andrés Pascual, ed. Plaza & Janés 244_L343087.jpg

Andrés Pascual se aparta de las novelas históricas para presentarnos una suerte de thriller distópico que, bueno, es un cambio original.

Recuérdame que te odie de Álex de la Iglesia, ed. Planeta

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Y eso.

La última noche en Tremore Beach de Mikel Santiago, ed. Ediciones B15008g

Aquí toca apuntar que esto es la apuesta para el verano de Ediciones B. Como libro de thriller con toques posibles de paranormal, no para hacer camisetas. Al menos no sin lobos.

R. Crumb de Robert Crumb, ed. Gallo Nerocrumb-228x300

Recopilatorio de varias entrevistas a Crumb y algunos cómics biográficos que será sin duda muy valorado por los seguidores del autor.

Diez veces siete de Maruja Torres, ed. Planeta diez-veces-siete_9788408126324

Memorias de los últimos años de Maruja Torres. Pocas páginas y letras gordas porque aquí lo que importa es la mala leche que rezuma, especialmente hacia su ex-diario y el jefe de todo eso.

Escritos de Egon Schiele, ed. La Microschiele

Pequeña y encantadora, esta edición reúne diferentes escritos del conocido artista así como reproducciones ilustrativas de algunos de sus cuadros, un gran regalo para aquellos que acaben de conocer su nombre.

Historia de un viaje de seis semanas de Mary Shelley , ed. Evohéshelley_ee

Reunión de los diarios de Mary Shelly en sus viajes de 1814-15, incluyendo aquel durante el que crearía Frankenstein. No es lo único que cuenta, también sus impresiones de una Europa que se encontraba en los últimos coletazos de las Guerras Napoleónicas. Una pirada que refleja tanto el estado del continente como las ideas propias del romanticismo que compartía la propia autora.

Superdólares de Luigi Carletti y el Agente Kasper, ed. Debate244_C924366.jpgEl juego entre la realidad y la mentira es peligroso, puede llegar a hacer que lo uno contagie a lo otro restando valor a ambas partes. Precisamente por eso esta investigación sobre una falsificación magnífica de billetes americanos contada con ritmo de thriller y que va conduciendo a los investigadores por medio mundo metiéndole en peligrosas situaciones acaba resultando poco creíble, y peor aún, no sé si menos creíble como algo verdadero o como algo falso.

La locura del arte de Henry James, ed. LumenEH422903

Recopilación de escritor artísticos sobre el arte de la novelística y las escritura, así como prefacios realizados por Henry James con motivo de una edición de sus obras completas que le permitió revisar su obra desde fuera y con cierto tiempo transcurrido. Quizá no te hagan mejor escritor pero te permitirán entenderle mejor.

El crimen de la escritura de Joaquín Álvarez Barrientos, ed. Abada  th_El_crimen_de_la_escritura_una_historia_de_la_literatura_apocrifa_espanyola_-_Portada_(379)

Una completa historia de las obras falsas, de los servicios prestados por los falsificadores, de la creación de obras falsas y su utlidad histórica, todo ello sin salir de la literatura española. Algo más que una curiosidad.

Leyendas del viejo Tokio de James S. Benneville, ed. Erasmus

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Popular -sobre todo entre los anglos- recopilación de historias y leyendas japonesas presentadas a principios del pasado siglo a partir de fuentes populares para poner las tradiciones e historias populares japonesas al alcance de los occidentales.

La tercera república de Alberto Garzón, ed. Península

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A veces vale más tener suerte, u oportunidad, que años de trabajo. De manera que este ensayo sobre la posibilidad de una Tercera República ha acabado cayendo en el momento no diremos que más necesario pero desde luego sí en uno que le ha permitido lograr cierto eco.

Visión estelar de un momento de guerra: Verdún 1916, de Ramón del Valle-Inclán, ed. Evohé

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Pues CLARO que siguen publicándose novedades sobre la Primera Guerra Mundial. A ver si creéis que somos bárbaros. Y en esta ocasión lo que nos ofrecen es un documento realmente inesperado, la recuperación de un texto aparecido originalmente como crónica y posteriormente convertido en libro con las experiencias de primera mano *cof* de Valle – Inclán tras visitar el frente durante nada menos que la batalla de Verdún.

Leer en el retrete de Henry Miller, ed. Navona9788492840892

¿Hay algo en el título que no os parezca autoexplicaivo? En fin. Lo que tenemos aquí es un divertido ensayo de Miller sobre los motivos y maneras de abordar la lectura en condiciones poopulares. Regáleselo a los amigos para que lo pongan en sus propios baños.

– El humor en la música. Broma, parodia e ironía de Benet Casablancas, ed. Galaxia Gutenbergsobre_el_humor_en_la_musica

Tan bien documentando como humorado, frente a ideas más sencillas -y actuales- Casablancas hace un completo repaso a las distintas maneras en que se ha mostrado el humor en la música, convirtiéndolo en un libro casi imprescindible para los amantes del humor y su historia gracias a las relaciones que establece con otras disciplinas. Enorme.

El catecismo revolucionario de Sergéi Nechayev y Mijaíl Bakunin, ed. La FelgueraPortada_el_catecismo_prensa-3-73314

Otra preciosa edición de La Felguera, otro libro realmente único. Aunque solo con el texto, auténticamente revolucionario y ofrecido no solo con una enorme cantidad de ilustraciones como es norma de la editorial sino en una edición bilingüe español/ruso que lo hace más única. Un sentimiento que acaba de redondear la inclusión de las notas y fragmentos de un muy en contra Dostoievski.

Follamantes de Carlos Salem, ed. Alsari
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La enorme variedad de registros de Salem hace que junto a su más conocida faceta de escritor de género negro esté también la de poeta. A veces se diría que como llevadas por personas separadas. Sin embargo en libros como este, que reúne una producción de relatos muy breves -incluidos tuits– permite acercarse mediante versos en prosa con una temática más que amorosa carnal.

Las grandes mujeres de Alfonsina Storni con ilustraciones de Antonia Santolaya, ed. Nórdica f26052014140045

Otra de esas preciosas antologías de poetas que ofrece Nórdica con un acompañamiento de ilustraciones originales -en este caso de Antonia Santolaya– que ayudan aún más a convertir el volumen en una edición única.

El huevo del erizo de Nozomi Takahashi, ed. Tramuntana portadaerizonovedad

Encantador cuento ilustrado sobre un erizo que quiere poner huevos que sirve para hablarnos por un lado de los deseos y sus límites pero también sobre la persistencia y sus logros. Y, por supuesto, sobre erizos.

– La máquina de cosquillas de Elisenda Queralt con ilustraciones de Roger Olmos, ed. La Galera   imatge_portada_llibre_detall_9788424652777

Una historia con las magníficas ilustraciones de Roger Olmos sobre las cosquillas, las manos y los juegos de palabras, desplegado todo con gran tacto.

Los fantásticos libros voladores del señor Morris Lessmore de William Joyce, ed. Altea

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Es poco habitual que un álbum ilustrado se diga inspirado por un corto animado pero así es en este caso, adaptación o acercamiento con el tema del amor a los libros y las narraciones junto a algunas gotas de metaliteratura.

Mira lo que has hecho (2, Desastre total) de Stephan Pastis, ed. RBA

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Stephan Pastis es un tipo divertido, y si el primer DeSastre & Total lograba no solo darle una vuelta a los libros de detectives para chavales sino también a los Diarios de aquí logra poner bocabajo su anterior narración mostrándonos a un chaval incluso más alejado de la realidad y, sin embargo, unas circunstancias incluso más reales. Un buen acercamiento a temas complicados desde el humor más descabellado.

Huck Finn de Mark Twain adaptado por Olivia Vieweg, ed. Impedimenta

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Puede que esta adaptación al cómic que traslada a Huckleberry Finn a tiempos modernos no sea exactamente fiel a la letra del original, pero sí que es bastante fiel al fondo. Aunque sea cambiando varios de los temas e incidiendo en asuntos que en la obra original apenas se trataba. Al final funciona mejor como obra independiente -que ya es bastante- que como acercamiento al clásico. Una buena recomendación.

– Pasen y vean. Cuaderno de imaginar de Raúl Nieto Guridi, ed. Tres Tigres Tristes image Dentro de las tendencias actuales la de los libros para destrozar, pensados como campo de pruebas y entretenimientos para los chavales, suele ser no solo obras cargadas de posible inspiración, también un ejemplo de en qué se basan sus autores para construir sus obras. De manera que cuando un ilustrador en tan buena forma como Guridi decide sacar el suyo se puede hablar de algo que explica a un autor mediante hojas a medias.

¿Dónde está el Papa? de Roger Hébrard, ed. Malinka
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Sí, han hecho un libro de Wally con el Papa. ¿O pensabais que nada en los libros os podía sorprender ya? ¡Pues a seguir buscando!

Hasta aquí la locura. Ahora ya podéis ir pensándoos lo que os apetece, que con la variedad que tenemos -y cómo refleja esta misma sección la mano del que selecciona- no será por libros. ¡Y saludad si pasáis por la Feria!