Repaso televisivo a 2017: El Sark de Oro Tv

No fue el peor de los años. No fue el mejor de los años. Pero ha sido un año. Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Gracias a estos repasos y a la posibilidad de verlo como un todo general hemos podido observar cosas en globalidad. Podríamos decir que fue el año en el que Netflix recuperó el Mystery Science Theatre 3000, para no ofrecerlo luego a todo el mundo. Pero las recuperaciones han sido una de las constantes. Cómo  casi siempre. Hemos tenido casi más suerte con los regresos -especialmente los británicos. Más Inside Nº 9 (con un magnífico capítulo karaoke), No Offence o el final de Broadchurch– pero también con el desastre que han resultado los viajes temporales como tema central de series generalistas. La única renovación fue un ejemplo  de ese ¡Las divertidas aventuras de la NBC!, más ocupada en dejar que Greenblatt haga de las suyas, como ese regreso de Will & Grace que se ha convertido en un éxito. Claro que tampoco es que las series de superhéroes hayan ido a mucho mejor, que les pregunten a los Inhumanos. Esperemos que el giro hacia el ejército que han dado este año acabe con fortuna similar. Porque luego las grandes cadenas se preguntan qué es  lo que les ha podido estar fallando. Y no  acaban de verlo claro. 

Regresos hemos tenido en forma digital para la CBS con The Good Fight y Star Trek: Discovery. Nuevas versiones de viejas series. (Lo de Star Trek con el añadido de que la FOX con The Orville y un capítulo de Black Mirror en su nueva temporada han intentado recapturar su interés.) Eso cuando no estaban intentando recapturar contextos como Riverdale ha hecho con Archie. O darle nuevas temporadas, algo que en 2017 sólo ha funcionado con Twin Peaks. Y porque Lynch es Lynch y ya sabes lo que te puedes esperar.
Un año que nos ha traído una nueva versión también de The Great British Bake Off que ha quedado de lo más descafeinado. Menos mal que los británicos nos han traído también a los Armchair Detectives. Pero ese es otro tema. Porque, por concluir ese repaso de lo que ya teníamos, hemos tenido la mala suerte de ver el final -quien sabe por cuánto tiempo- del Review estadounidense. Y la buena de la marcha -esperemos que por mucho tiempo- de Moffat de Doctor Who.
Aunque si tuviera que quedarme con un regreso sería el de Ducktales. Con mucha más decisión de ofrecernos variedad y de usar las propias referencias a la historia de pagos y a la cultura popular.
También brillante ha sido la revisión de Norman Lear de One Day at a Time, capaz de ofrecer algo muy distinto y, a la vez de meter nuevos problemas y preocupaciones. Además, claro, de traernos de vuelta a Rita Moreno, que siempre es de agradecer.
Pero acerquemos más a las novedades con aquellas que eran adaptaciones más o menos fieles. Strike ha sido la adaptación de dos buenas novelas detectivescas en ese formato tan británico de las miniseries con capítulos con duración de películas. Philip K. Dick’s Electric Dreams ha hecho lo propio con varios relatos de anticipación. Aunque posiblemente el mejor en este campo haya sido Legión, que a partir del personaje de los cómics de Marvel supo montar una historia razonablemente original. Claro que eso fue antes de que Disney comprara FOX, pero no dudo que les dejarán hacer en próximas temporadas.
Y hablando de esta compra, también FX y FXX de van para ellos. Habrá que ver cómo se lo toma Ryan Murphy, que ha tenido una temporada movida y muy política en su American Horror Story, pero que, sobre todo, ha conseguido otro de los grandes éxitos de la temporada. Esa adaptación del hecho real basado en la rivalidad, vamos: Feud. Una obra de actrices que muestran el buen hacer del productor.
Aunque si de dos autores tuviéramos que hablar sería sin duda de Margaret Atwood y Stephen King. La primera ha hecho un gran impacto con The Handmaid’s Tales. Y repetir con buen éxito con la coproducción Alias Grace. En cuanto a King, ha tenido de todo este año. Igual que en cine. Ha visto adaptaciones espantosas como The Mist y aceptables como Mr. Mercedes, aunque cierto es que ninguna de ellas, ni tampoco 1922, ni Gerald’s Game, han logrado replicar el éxito cinematográfico de It. Pero parece que tendremos adaptaciones suyas para una temporada.
Por suerte también hemos tenido novedades interesantes. En un año con series agradables sin más como Imposters, series que parecían que darían para más como  Harlots o locurones que poco más aportan como Blood Drive, ha habido espacio para unas pocas series notables.
Además denlas premiadas, a las que ya llegaremos, ha sido un año el el que la comedia nos ha ofrecido la brillante e incómoda I’m Sorry. También Trial & Error, parodia del true crime y los juicios que no debería funcionar pero lo hace. La comedia amable política de The Mayor. El excepcional locurón de Blazing Transfer Students Reborn y, sobre todo, el buen hacer de The Marvelous Mrs Maisel.
La nueva serie de Amy Sherman-Palladino no solo ha sido la única serie nueva del año de la subsección vidas históricas de cómicos que ha funcionado. También lo ha hecho logrando a la vez ser amable y reivindicativa y centrarse en la comedia como tema pero también en los personajes.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2017 son…

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