Comenzamos el repaso semanal con Ann Droid (UK), una comedia tirando a inofensiva que podría haberse hecho hace una década, dos, seis… Una mujer de ya una cierta edad ve cómo su hijo vuelve con su pareja -pese a su propia oposición- dejándola al cuidado de una androide. A partir de ahí las dinámicas de ‘la extraña pareja’ en la que una es un androide y la otra cumple el doble rol de ser tanto jefa como aquello de lo que cuida. La verdad es que no hay mucho que decir de ella, poco menos aún en el campo de ‘lo bueno’, pero una cosa sí puedo decir: Se beneficia y mucho de que Diana Morgan interprete al androide, es lo único que merece la pena de todo el asunto pese a que aproveche solo una fracción de sus capacidades cómicas. Pero, en fin, no sé ni siquiera lo que podrá durar como punto fuerte en cuanto pasen los capítulos. Aunque no sé ni para qué me preocupo, si no pienso ver un capítulo más.
Supongo que en su cabeza este
Apartment (O)(CS), o
아파트 o
The Apartment Job o
El capo del bloque o…, tenía una línea central clara y definida. Desde luego no es lo que ha llegado al piloto -demasiado extenso, como suele pasar en estas series- porque con la puesta en marcha de tantas historias tenemos sobreabundancia de personajes e historias y, peor aún, tenemos poco por lo que interesarnos. Sí, el protagonista es un hampón y está rodeado de gente igual o peor. Pero que su plan sea sacar dinero de unos vecinos de un complejo de apartamentos… no lo convierte precisamente en algo interesante. Por mucho que parezca querer decirnos que de los policías a los políticos a la gente normal, todo el mundo es corrupto. Pues bueno. Lo más interesante, gracias a la actriz
Ha Yoon-kyung, es una especie de trama terciaria sobre una falsa boda y, sinceramente, solo es interesante como para desear que
Ha Yoon-kyung tenga mejores papeles protagónicos en el futuro. Así que no, puede que la serie no se decida si es una comedia criminal, la historia de un golpe, un asunto romántico o qué leches es esto… pero yo tengo decidido no seguir con ella.
Hay varios momentos de
The Dark (UK), una serie que parece ‘la serie de siempre’ sobre un pueblecito en el que se comete un crimen -en este caso un adolescente muerto- ligado de alguna manera con una situación similar años antes, que pone a una investigadora a sacar a la luz los secretos de la pequeña comunidad blablabla, en los que da la sensación de que en realidad va a tener un giro hacia lo sobrenatural. Que quizá sea una serie de vampiros o algo así. Supongo que en parte es porque esta serie escocesa ha decidido apostar fuerte por el gótico, que es una manera como otra tanto de sacar partido de los parajes como de intentar distinguirse. Aunque al menos esta investigadora no es -o no en el piloto- una con depresiva historia dramática detrás. Así que bueno, no es que mate pero para los fanses de estas cosas que no busquen algo revolucionario sino con algo correcto y un poco atmosférico… les puede valer.
Se nota que en este
Donggung (O)(CS), o
동궁 o
The East Palace o
El palacio del este o…, hay pasta. Es otra de esas producciones a medio camino entre lo histórico y lo fantástico, con la misma medida de ‘intrigas palaciegas’, ‘misterio’ y ‘lucha contra lo sobrenatural’ en el que los trajes parecen a la vez nuevos pero no disfraces y los personajes centrales están en el punto entre resulta cargante y querer ver cómo evolucionan. Quizá porque tienen la cabeza de que dure unos tres cuartos de hora -que podría haber sido incluso menos, pero me vale- y de establecer el asunto central y los personajes: En un
joseon alternativo el rey se ve amenazado por una criatura sobrenatural -un fantasma, parece- que hace 30 años acabó con casi todos los herederos al trono y ahora ha regresado a repetir con los nuevos príncipes. El rey, un tipo turbio, trata de que el monje que acabó -más bien retrasó- el problema en el pasado regrese. Pero este dice estar muy mayor y le indica un joven.. es difícil decir ‘monje’, la verdad. Un joven con poderes supongo que sería más cierto. El problema es que el joven no quiere hacerlo y, además, es tirando a insufrible. Así que el rey le rapta, pone a una hija suya a vigilarle y le da dos opciones: o acaba con la amenaza que ahora mismo está consumiendo al único -y joven- príncipe vivo o le mata. En lugar de elegir morir mientras le mandas una segunda maldición decide cooperar reluctante. Por suerte ese es el punto de partida de antes de la mitad del capítulo, no todo entero para llegar ahí. Luego veremos algunas idas y venidas, algún secundario más y concluiremos con una entrada en ‘el otro lado’ y una lucha contra el ‘bicho’ principal. Es de suponer que quedará en algún tipo de empate -o iba a durar poco la serie- pero lo deja lo suficientemente a medias como para picar por lo menos en el siguiente capítulo, lo que también demuestra un cierto grado de inteligencia para manejar lo
cliffhangers. Así que sí, de entrada es una buena serie, a la que dar por lo menos un par de capítulos a ver por dónde tira. Supongo que sobre todo si te interesan todas estas cosas que han apilado, pero como a mí me ha parecido interesante una parte y puedo soportar los líos históricos -que, además, dejan claro desde el principio que tienen relación con la trama por ser tan turbio el rey- le daré la oportunidad.
En fin. Supongo que mi problema con
The F Ward (AU) es que a estas alturas que los dramas médicos vayan de un grupo de jovencitos a los que la vida no les va exactamente bien y que se dedican a liarse con quien no deberían y todas esas cosas… no puede darme más lo mismo. Sí, ya sé que es un clásico del género, pero estaría bien o que fueran más originales o que hubiera alguna trama médica algo más interesante. Quizá incluso… ambas. Supongo que si uno quiere ver lo que decía antes es una serie perfectamente válida. Un tanto insulsa, pero sin nada más malo que decir precisamente porque parece salida de un aleatorizador de tramas de médicos jovencitos. O que te parezcan atractivos los actores, supongo. Parece mentira que no haga tanto de otras series médicas que han buscado ese ‘algo más’, pero supongo que aquí han pensado que con que fueran todos ‘una última oportunidad de no cagarla’ valdría para ofrecer algo interesante. EMHO, se equivocaban.
Pues en la
BBC han decidido continuar con sus series de resolver crímenes con esta
The Hairdresser Mysteries (UK), claramente pensada para el mercado de por la tarde pero no muy trabajada. Veamos. Una peluquera de Londres decide trasladarse a un pueblecito, son los años ’70s, y va a encontrarse con asesinatos de manera regular. OK. Pero no hay mucho más. Sí, hay secundarios ‘pintorescos’ a montones, pero no parecen pasar de esa bidimensionalidad. La trama es a la vez obvia y contada de la manera que parezca más complicada. Y el resto de cosas están hecho con la misma mezcla de desgana y de intento de que sean ‘las vibras’ las que sostengan el tinglado, antes que la trama o las interpretaciones. La verdad es que es una serie realizada de una manera tan perezosa que casi me sorprende que hayan llegado a estrenarla. Lo que no entiendo es, precisamente, este hacerlo de tapadillo, sin póster ni trailer, como si se avergonzaran porque se ha hecho a cambio de algún innombrable favor. De verdad, no puede ser tan complicado.
Si ya me parece ridículo que Netflix o Prime no pongan un trailer de las series que compran imaginad lo que opino de que no lo haga la BBC de las que producen.Dentro del cúmulo de series que tienen un gran reparto completamente desaprovechado
The Hawk (USA) llega al nivel maestro. Puede ser una de las ‘comedias’ más irritantes que he visto en tiempos, prácticamente ningún actor ni tiene nada que hacer ni sabe qué hacer con lo poco que le dan -excepción hecha para
Molly Shannon, que no es que logre mucho pero sí el mínimo para estar por encima del resto- y la historia general logra ser tan vista y tan espantosa que uno se pregunta exactamente cuál es el problema por el que pasa
Will Ferrell. No su personaje. El cómico. Porque soy incapaz de recordar algo en lo que haya tenido gracia la última década y pico. Quizá necesita nuevos guionistas. O algo.
Supongo que la cosa detrás de
Kokuhaku: 25 Nen Me no Himitsu (O)(JP) o
告白-25年目の秘密 o
25 Years of You o
25 años de secretos o…, es que no se sepa exactamente cuál es el tono. Pero, claro, abre con una mujer con un cuchillo ensangrentado y una voz en off, pasamos a lo que parece una comedia romántica sobre un tipo que lleva 25 años enamorada de ella, asuntos de oficina y lo que parece un acercamiento entre las partes antes de que la parte turbia regrese a echar sombras sobre el protagonista masculino y la posibilidad de que sea algo peor de lo que parece, a la vez meten de fondo una historia sobre un ‘asesino’ al que van a liberar. Todo en los últimos momentos del capítulo. Supongo que para ver si así la gente pica, esta vez no tengo muy claro el resultado, la verdad. Supongo que veré también el siguiente a ver una vez establecida la premisa por dónde deciden tirar. Pero lo cierto es que no parece que haya como para ocupar muchos capítulos. Ya veremos.
Un día entenderé porqué Netflix no pone trailers a las cosas que compra. No será hoy.
Empezaré reconociendo que esta
The Lady Grace Mysteries (UK) se estrenó en abril. Sin embargo a nadie le pareció importante ni hablar de ella ni ‘moverla’. Me he encontrado con su existencia por pura casualidad y he tenido que esforzarme para poder verla. Una vez hecho os diré que es una buena serie infantil/ juvenil. Es cierto que los trajes tienen algo de ‘disfraz’, que varias de las edades no parecen casar con los puestos y ocupaciones y que en general hablamos de una obra ‘ligera’ en la que una de las damas de la reina, una adolescente, junto con sus amigas de palacio, y pese a sus ‘enemigas’, logra resolver lo que parece serán distintos crímenes de aspecto algo menos peligroso o importante mientras de fondo hay una trama principal de atentados contra
Isabel I de Inglaterra -¿había dicho que era de época? ¿no? Vaya.- pero precisamente eso es lo que es y lo que hace a la perfección. No parece buscar otra cosa más que ofrecer una serie de ‘misterios’ que resolver de manera igual de sencilla, con una protagonista que rompe la cuarta pared -a veces a niveles que uno piensa que va a pedir que gritemos
¡NO ROBES!– y que resulta lo suficientemente agradable como para que me sorprenda que no haya una mayor… interés… por la serie. Salvo, supongo, en la
BBC /
CBBC que ya ha pedido una segunda temporada y unos especiales ‘invernales’. Así que aún llegamos a tiempo.
Supongo que alguien apostó a que
Lucky (USA) podía sobrevivir a su piloto. Tengo mis dudas de que sea así, pero desde luego que hay gente que consideró que una historia en la que se cuenta más bien poco pero queda claro que hay distintos bandos y que la cosa está tirando a ‘liada’ podría ser precisamente lo que necesitaba un piloto que es prácticamente solo acción. Una acción en la que no hay mucha cabeza ni en realidad nos interesa mucho lo que pasa porque la falta de contexto tiene ese efecto. Sobre todo cuando va más allá de la la protagonista. Y con el problema principal de que, una vez más, por buenos que sean los actores que contraten tienen que poder hacer algo con su papel.
Olyphant está muy bien, pero es difícil saber qué se supone que hace, o cómo. Y
Bening parece estar haciendo el mismo papel que en sus últimas tres series (sí, aún recuerdo
Apples never fall, soy yo el que la recuerda) que ni es mucho ni es algo bueno que decir. Entre ambos hay toda una serie de actores que están en distintos grados de pasotismo. Así que sí, parece que una vez más alguien ha considerado que una producción ‘de acción’ no necesita un guión en condiciones o un contexto básico. Quizá porque mientras no los tenga cualquier problema puede ser achacado a eso y no a que la serie es una filfa.
Casi lo mismo que antes pero exactamente al revés pasa con
Ride or Die (USA), una serie que establece unos básicos para que la cosa funcione y cuyo problema principal es que establecerlos ralentiza un tanto el piloto. Al fin y al cabo tiene que contar la historia de dos amigas,
Hannah Waddingham y
Octavia Spencer.
Spencer es la mujer de un diputado inglés, al que ella ha dirigido la carrera desde el principio. Una mujer capaz, positiva y con recursos.
Waddingham es una sicaria. Llevan siendo amigas como veinticinco años, pero nunca le ha contado a
Spencer cuál es su profesión real. Además de eso se nos dan pinceladas de los mundos de ambas, y se nos pone en marcha la acción. Lo suficiente, supongo, como para saber que tenemos por delante una serie de acción y viajes, ligera y con un tono fundamentalmente humorístico no exento de algún punto de drama y aventura. Es decir, lo que tantas veces hemos visto en el cine y que aquí tiene el apoyo de un buen reparto -en el que están también
Calam Lynch (sí, el sobrino de
Jeremy Irons) o
Bill Nighy – para que aguantemos la tirada. A veces no hay como saber lo que estás haciendo y cómo quieres hacerlo. Así que seguro que algunos capítulos más caen.
Sospecho que alguien pensó que con
J.K. Simmons podías vender cualquier cosa. Y eso es
The Westies (USA), cualquier cosa. Un más de lo mismo de organización criminal ‘de época’ con irlandeses en el centro, italianos y policías poro distintos lados y, en general, la sensación de que querían hacer la misma serie de siempre pensando que quizá los actores lo salvarían. La verdad es que sospecho que será el interés por ver a
Simmons a ratos lo que decidirá el aguante. Y ya os puedo decir que yo con el piloto he tenido más de sobra. Pero, claro, Organización Criminal es algo para lo que claramente no soy su público.