Jamás entendí la gracia del Gossip Girl (USA) original, tardó mucho en soltar cualquier idea de locurón y siempre lo hizo en la más tímida de las posibilidades así que fuera allá de juguetear con un mínimo de queerismo como si Degrassi o Heartbreakers no hubieran existido nunca -ah, claro, que era USA- y un estilo telenovelesco tirando a plano. Si eso era malo lo de ahora no os lo podéis ni imaginar. Parece que han decidido que todo lo que ha habido entre medias, de Elite (a quien intentan copiar muy obviamente pero sin atreverse a meter nada criminal, es decir fuera de la forma en la que está escrita) a Euphoria más todos los cadáveres que Netflix ha dejado por medio (incluso los más exitosos como Por 13 razones), no hubieran existido. Incluso parecen creer que la serie a la que sustituye, la muy superior Genera+ion, no existe. En el lado bueno parece intentar jugar con el giro en la premisa inicial – que ya se podían haber leído a Karen McManus, pero en fin- a una separación irónica que no funciona pero que demuestra que al menos ellos tampoco saben qué hacer con la serie. En un mundo en el que Pretty Little Liars redefinió las reglas, Riverdale está más allá de cualquier punto de credibilidad y Betty nos muestra cada semana una cara distintas este nuevo Gossip Girl está más cerca de ser un tablero aspiracional hecho de recortes de revistas que cuentan de segunda mano lo que son TikTok o Instagram que una serie en la que haya algún adolescente. Incluyendo, por supuesto, esa especie de veinteañeros con pantalones cortos a los que tratan de hacer pasar por alumnos de instituto. Es posible que alguno lo sea -cosas más raras se han visto- pero tienen menos credibilidad que si decidieran interpretar a la virgen. ¿A favor? Vuelve la voz de Kristen Bell.


No tenía muy claro si hacía falta hablar de Leverage: Redemption (USA), al fin y al cabo ya hubo una serie bastante agradable a la que esta continúa. Pero es un placer ver al resto de reparto que queda (es decir, a excepción de Timothy Hutton, por los motivos por todos conocidos – y si no son conocidos: acusaciones de violación de una menor) al que añaden ahora a Noah Wyle (que ya trabajó con Christian Kane en la serie de The Librarian y que quizá no sea la mejor persona de Hollywood pero al menos esperan que no se repita el asunto) lo que cambia un poco la forma de trabajar del grupo y da una cierta sensación de especial televisivo. Podría ser peor. Podría ser mejor. Es lo que es.

Creo que una de las cosas que más escribo aquí es que tengo muy claro que no soy el público objetivo de series. Sobre todo de las animadas. Algo que de nuevo se aplica aquí. Porque Middlemost Post (USA) sigue una vez más esa idea de mezclar una estética alternativa de cómic independiente con un humor absurdo para los más pequeños. Algo que tiene su sentido -algún sentido- porque lo hemos visto funcionar las últimas décadas. (Podríamos discutir cuándo empezó esta tendencia pero entonces tendría que recuperar mis columnas semanales sobre televisión y todos sabemos que no tengo tiempo para eso) pero bueno, supongo que a su público objetivo le apasionará.


En cuanto a Monsters at Work (USA)… pues lo esperable. Voces más o menos conocidas pero sin que haya mucho desarrollo más allá de que por lo menos está después de la película original y no antes o en medio. Puede que haya más que decir, pero no lo seré yo.

Y, siguiendo con la tendencia, de The Patrick Star Show (USA) estoy hasta por abstenerme. Porque cuando el exploit ataca produce este tipo de cosas.


Y vosotros diréis. ¿Podría esta escalada animada ir a peor? Os presento la respuesta: Resident Evil: Infinite Darkness (O). Creo que me han dicho tantas veces que sigue a las películas que no debería ni sorprenderme, pero aquí estamos. En una especie de cinemáticas unidas que… no sé. Por lo menos en la serie de Dragon’s Lair te enseñaban qué ocurría cuando no le dabas al botón correcto.


Mira, yo qué sé, supongo que han hecho oferta 3×2 en animación. Estos We the people (USA) son… no sé ni cómo definirlos. ¿Cortos con buena intención, animación discutible y estilo superadísimo cuyo público objetivo sinceramente no sé cuál es? Algo así como si los Obamas hubieran decidido recuperar los segmentos musicales ¿educativos? de Barrio Sésamo. No puedo asegurar que no haya sido exactamente ese el pitch. Y estoy lo suficientemente cansado como para no preguntarme siquiera por qué.


¡Libros que Llegan! Stevenson, «El gabinete de los ocultistas», Tey y más

Una semana más, una semana menos. Aquí estamos de nuevo porque aún hay libros. No muchos, cierto, pero sin duda interesantes. En cualquier caso, aquí está lo de esta semana. Es decir:

¡Que entre la pila!

El fuego nunca se apaga de Noelle Stevenson, ed. Astiberri

Siempre es bueno ver cuando une grandísime autore como Noelle Stevenson saca algo nuevo. En este caso es más especial porque se trata de una historia autobiográfica (supongo que de ahí que sea el primer cómic que se le publica en España en tapa dura) en la que cuenta todo el viaje emocional que supuso su evolución desde los 19 a los 27 años. Una obra magnífica, quizá menos colorista pero desde luego no menos sentida. Y es que en este autore es conocerle mejor es entender la importancia de su contexto para su obra. (De hecho, han recuperado Nimona -que hasta ahora solo se encontraba en una edición mexicana- para lanzarlo a la vez que este volumen) Comprar

Amar y ser sabio de Josephine Tey, ed. Hoja de Lata

¡Un nuevo caso de Alan Grant! Un nuevo mystery inglés siempre agradable y un punto humorístico esta vez con una desaparición y, por supuesto, permitiéndonos leer más de esta gran autora que es el mayor triunfo de todos en esta obra. Comprar

El gabinete de los ocultistas de Armin Öhri, ed. Impedimenta
Öhri monta de nuevo una intriga, esta vez alejada de la alambicada explicación de la anterior para centrarse más en la parte gótica, el conocimiento y lo sobrenatural con la irrupción de fuerzas en apariencia ajenas a lo humano. Comprar

Los dones de Ursula K. Le Guin, ed. Minotauro

Ah, sí, los libros de Ursula K. Le Guin siguen apareciendo con regularidad -ya veremos lo que duran en las estanterías- y aquí directamente empieza una saga. Así que parece que la cosa va bien. Comprar

Primer de Jennifer MuroThomas Krajewski y Gretel Lusky ed. Hidra
Los superhéroes de DC para los más pequeños siguen apareciendo. Y aquí tenemos a una creación original, en lo que podría haber sido perfectamente el piloto de una serie presentándonos a una nueva super heroína adolescente. Comprar

Las recetas de las películas del Studio Ghibli de Minh-Tri Vo, ed. Col and Col

Pues sí, también de las películas de Ghibli se pueden sacar las recetas. tanto saladas como dulces, y por supuesto van a ser de lo más interesantes. Comprar

¡Hasta aquí! Ya dije que hoy seríamos breves. Eso no significa que no queden aún un par de sorpresas esperando. La semana que viene tendremos por fin el Marvel vs DC de Reed Tucker, o el volumen Hijas del futuro que tiene a algunas grandes conocedoras del fantástico español entre sus firmas, o la biografía Los hermanos Vonnegut junto a novedades de Kowal o Sattouf, un nuevo Agatha Raisin y espero que más cosas. Pero eso será, como siempre, la semana próxima. Mientras tanto podéis ir bajando la pila y todo eso. ¿Qué queréis que os diga? Bueno, sí, que aprovecháis mientras podáis y que… ¡Nos leemos!


Italianear no sé si es un verbo real, pero sí que era lo que pasaba por mi cabeza viendo el piloto de Generation 56k (O) (IT), lo nuevo de Netflix (parte una o algo así) que tiene una línea pasada y una presente y ninguna de las dos de demasiado interés. Es algo así como las peores partes de las obras sobre informáticos con la tendencia a la sobreactuación dramática de las novelas de amores adolescentes italianas. Por supuesto parte del problema puede ser que estoy muy lejos de ser su público objetivo, pero quizá eso solo sea algo bueno para mí.

No tengo muy claro si este Home Invasion (O) (SE) es para niños o para adultos. Ni qué deuda tiene que pagar Morena Baccarin, ya puestos, pero esto que podría haber sido -o intenta reclamarse- como una mezcla de Solo en Casa con Los Caraconos acaba más como una nueva versión adicta al CGI de aquellos Supervillanos que como una serie real. Porque suponemos que es real, ¿no?

Mucho tiempo llevábamos librándonos de que en Netflix hicieran una e las suyas con la violencia y las organizaciones criminales como fondo, pero aquí tenemos Somos. (O) (MX) que solo parece una reposición porque es otra vez lo mismo, con las mismas pretensiones de Basado en hechos reales que cualquier telefilme de tarde y una capacidad casi análoga para ser el ruido blanco de las siestas.

Estoy seguro de que recuperar a Tom y Jerry era una prioridad para Warner como demuestra la película estrenada y, ya de paso, el estreno también de estas serie, Tom and Jerry in New York (USA), aunque me temo que no tanto como para tomárselo en serio. Mucho menos cuando desde Disney por un lado y desde la misma Warner por otro han demostrado poder y saber recuperar el espíritu de aquellos cortos. Y, sin embargo, aquí tenemos un más de lo mismo con unas animaciones que parecen pensadas para recordarnos los emojis animados. En fin. Otra vez será.

Terminamos la semana con la novedad de Netflix (parte tres o así) que es Young Royals (O) (DN) y cuya definición viene a ser que han pensado que lo mismo en el resto de países europeos también pueden hacer versiones de Elite. Lo cierto es que no, pero aquí tienes nobleza, sexualidad no hetero y el resto del… ahm… paquete. No es gran cosa pero supongo que tendrá sus fanes entre… no sé. ¿Los ejecutivos que piensan que la forma de hacer pasta es saqueando AO3 pero sin pagar a sus autores?