Esta segunda semana tampoco es que las cosas hayan ido mucho a mejor. Claro que no hay ningún canal que parezca muy interesado en estas cosas. Uno se encuentra con Cooper Barrett’s Guide to Surviving Life (USA) y lo único que puede presuponer es que la FOX ha olvidado cómo hacer comedias o que quería su propia versión de Workaholics, quizá ambas.

Hablando de cosas hechas con desgana, esta comedia de jóvenes ‘guardeses’ llamada Crashing (UK) es tan genérica que igual que resulta difícil que alguien llegue a odiarla es complicado que puedan acordarse de ella.

Nadie se ha molestado en subirlo fuera de la web de E4
Como ha sido una semana muy completa tenemos una serie australiana. Y de las curiosas, porque The Family Law (AU) es una historia familiar que sabe tirar de esas otras ideas diferentes que ahora alimentan la comedia. Lo tenía todo para poder centrarse en alguna de las muchas posibilidades: está localizada en el pasado (para eso es autobiográfica), con una familia diversa (un matrimonio cantonés emigrado a Australia con cinco hijos), a partir de un hecho concreto (el verano de la ruptura definitiva de los padres), un ambiente secundario polarizante (un restaurante… chino) y un protagonista incluso más diverso (amante de las actividades culturales -por decirlo de alguna manera- y homosexual). Sorprendentemente elige no ser ninguna de estas cosas, centrarse en los personajes y en el ambiente familiar sobre todo pero con un acercamiento costumbrista. No llega a ser como Please like me pero al menos muestra cosas nuevas.

Mientras tanto en USA la gran novedad es el estreno en ABC Family, perdón, ahora se llama FreeForm, de Shadowhunters (USA) que es otra vez Cazadores de Sombras. Aquello de la película y tal. El resultado es algo que recuerda a todas esas novelas juveniles en las que, de hecho, se basa, y a aquellas series que emitieron cuando estuvieron muy de moda tipo The Nine Lives of Chloe King, claro que como esa la emitió ABC Family parece que exhala el mismo grato perfume con cualquier otra denominación.

Lo último es un gran regreso, porque llega a la BBC el Tracey Ullman’s Show (UK) que demuestra que una cómica puede tener más de cincuenta años y seguir haciendo reír, como casi siempre con las series de sketches la calidad es desigual, piezas como la entrevista de trabajo van junto a otras que se basan en las imitaciones (Angela Merkel, Maggie Smith y, sobre todo, Judie Dench) o que tiran de una sola idea todo lo que pueden. Pero como lo realmente importante es el regreso de Ullman el resto es algo de lo que podemos simplemente alegrarnos.


Los premios: El Sark de Oro Tv 2015

Valga el repaso en Sabemos como repaso del año -y valga la visión de futuro como aquello de lo que podemos e incluso debemos tener en cuenta en el año que comienza – vamos con aquello que -quizá- hayáis estado esperando. Ha sido un gran año televisivo y, como casi siempre, hemos tenido series que podrían haber estado entre estos dos puestos de honor sin mucho problema. De modo que elegir los dos primeros no ha sido algo sencillo. Incluso aún cuando me he permitido elegir un tercer puesto para Canino – y es que Crazy Ex-Girlfriend podría haber optado a estar incluso más arriba-  no puedo decir que haya sido fácil no ya elegir estos puestos sino, incluso, su orden. Pero tras darle varias vueltas puedo anunciar sin problema que aquí están los Sarks TV de 2015.

Como cada año he de señalar que el criterio para el premio es tan sencillo o complicado como el mío propio. De entre todas las series nuevas que veo -es decir, que no me quedo solo en el piloto sino que continúo con ellas hasta su final de temporada o, como poco, su hiato de media temporada- elijo aquellas que más me han gustado. Como veis el único miembro del jurado con el que me tengo que poner de acuerdo soy yo. De modo que paso a indicar cuales son estos ganadores de tan simbólico galardón y cuáles han sido los motivos.

Por favor, redoble de tambor:

Sark de Plata Tv para…

Agent Carter.

Hay formas distintas de enfocar los superhéroes, incluso cuando no son realmente superhéroes sino, más bien, super espías. La primera temporada de Agente Carter -por suerte no la última- hace un trabajo.magnifico en mostraron una época y unas costumbres. En sacar el mejor partido posible a las escenas de acción. En mostrarnos un reparto en el que todo el mundo tiene su oportunidad de brillar y hay variedad y diversidad. Quizá ese final abierto no haya sido el mejor de los posibles, pero dado que es por esa causa mayor de una siguiente temporada creo que se lo puedo perdonar.

Sark de Oro Tv para…

UnREAL.

Metatelevisión. Drama mostrando la forma en que la realidad es transformada por exigencias del guión y como los principios se trasforman por un bien quizá no mayor pero desde luego sí más inmediato. Toxicidad bien discutida y una sensación de no pararse por más locurón al que se parezca estar llegando. Al fin y al cabo en esta suerte de año grande de la realidad ficcionalizada y el true crime, de las mujeres luchando por lo suyo y la necesidad de mostrar que una trama amorosa nones una claudicación, está serie es el resumen. Esperemos que sea del año que termina y no de lo que está por venir. Porque, sinceramente, no sé cómo esperan subir el tono para la segunda temporada.


Y, un año más, esto es todo. Ponemos el contador a cero, empiezo a apuntar cosas para los Pilotos Deathmatch y ya veremos dentro de un año con qué nos encontramos.


Ya ha empezado el año. El motivo por el que alguien podría querer iniciarlo con Angel from Hell (USA) se escapa completamente de cualquier entendimiento posible. Maggie Lawson no se merece verse metida en estas cosas, Kevin Pollak ni siquiera debería estar cerca de tener que aceptar y Jane Lynch… bueno, ella se lo pasa en grande así que es el único motivo que se me ocurre para recomendársela a alguien. U odiar a esa persona, eso también. Todo ese ¿es un ángel que quiere lo mejor para mí o una loca que va a hundir mi vida? puede que valga para, digamos, una película navideña de Lifetime. Para una serie… ¡si casi no he soportado ni el piloto! En fin, eso, que al meno espero que les estén pagando bien.

Pasamos al inicio de la ronda de otros países, comenzando por Dinamarca con su Bedrag (O) (D), negro económico con Jeppe Gjervig Gram como uno de sus creadores, lo que sirve también para tirar de Borgen, claro. En fin, eso, un acercamiento interesante -y nórdico- al lado más ‘de despachos’ del crimen.

Aunque parezca que se han puesto de acuerdo, son series muy distintas esa de Bedrag y esta de Billions (USA), aunque sea solo porque esta es más macho bravado con el protagonismo centrado en Paul Giamatti y Damian Lewis. Lamentablemente la desigualdad entre ambos actores o, siendo más justos, entre el interés que demuestran por su trabajo se ve además multiplicado por sus parejas en televisión, Maggie Siff y Malin Åkerman respectivamente. No solo Lewis se come la función, además logra funcionar con Siff y volar por los aires con Åkerman. También ayuda que está en el papel de malvado -de nuevo- y pudiendo lucir todo su carisma, mientras que Giamatti parece estar atrapado en una parodia del SNL. Bueno, otra vez será.

La FOX ha estrenado Bordertown (USA), una serie animada cómica sobre la vida en la frontera entre USA y México, algo que está claro que necesita de un gran programa capaz de reflejar los distintos puntos de vista satirizando tanta tontería y tantos intereses contrapuestos en unos momentos como estos en el que la inmigración es un gran tema de discusión entre los norteamericanos de uno y otro lado. En lugar de eso tenemos una serie producida por Seth MacFarlane que logra ser incluso peor que sus anteriores series. Ay.

Seguimos con nuestro paseo internacional de inicio de año con la galesa Byw Celwydd (O) (Gales) que intenta acercarse desde sus propias posicioneas al drama político, digamos que toma cosas de la larga tradición de política ficción inglesa y la mezcla con, de nuevo, Borgen. Debe ser cosa del invierno. El resultado, por cierto, es bueno. Consistente incluso. Un poco… falto de originalidad, por así decirlo. Pero ese es un problema menor aquí.

Por contra Degrassi: Next Class (CA) es Degrassi as usual. El cambio de cadena -en Canadá se han ido a Family y para el resto del mundo tiran de Netflix– ha supuesto básicamente… nada. Se han quitado de en medio a los personajes de las temporadas más antiguas de la anterior encarnación. Pero han dejado a los de las cuatro más recientes. Así que eso, si has visto Degrassi alguna vez -y son ya 37 años de franquicia, así que asumiré que sí- sabes lo que encontrarás.

De web series a probar a ver si cuela, Idiotsitter (USA) es la siguiente de la tendencia. Con el resultado habitual. Si así vamos no quiero ni pensar en lo que suceda cuando comiencen a adaptar fanfics.

No, Jericho (UK) no tiene nada que ver con la serie postapocalíptica de 2006, ni con la policíaca de 2005, ni siquiera con la de espionaje en la 2ªGM de 1966. Sí, es un nombre popular. Aquí toca una serie histórica centrada en el último tercio del S XIX en un pueblecito en el que van a construir un viaducto. Imagino que gustará si te va este rollo.

Terminamos nuestro repaso por los otros países con Rebellion (O) (Irlanda) que es un drama histórico sobre su pasado, concretamente sobre la rebelión de 1916. Bien narrado, bien preparado y -sospecho- muy pensado. Se ve que es el momento de sacar este tipo de series.

Por extraño que parezca Shades of blue (USA) ni siquiera es una mala serie. Es decir, un policíaco centrado en los bajos fondos y la corrupción del departamento de policía con toques de thriller sexy y Jennifer López como principal reclamo, si eso no era un reclamo para el desastre total no sé qué podía serlo. Lamentablemente ni siquiera ha logrado eso, con lo que, paradójicamente, es algo incluso peor: es una serie media. La trama y los personajes son los esperables, y del mismo modo que no hay nada destacable para mal tampoco lo hay para bien. Con lo que acaba siento tan entretenido como masticar relleno de cojines..

Vamos con The Shannara Chronicles (USA), que tiene en su contra el lío que han montado ellos solitos y a su favor enormes cantidades de dinero. En serio, es uno de esos ejemplos de Mira la de pasta que nos hemos gastado que sirve para tenernos entretenidos un rato pero que al final no separa la sensación de estar viendo una historia de fantasía épica tirando a genérica, casi como si alguien hubiera gastado sus ahorros en adaptar su mejor campaña de D&D. En lugar de hacer lo lógico y adaptar la de La llamada de Chtulhu. Pero, a lo que iba, adapta una serie de libros, la Saga de Shannara de Terry Brooks, como podría haber adaptado La Dragonlance, Añoranzas y Pesares o la Saga de Lankhmar. Por supuesto intenta remitir a El Señor de los Anillos tanto como a Juego de Tronos, aquí van a lo que pillen, y si bien no llega al desastre total de La Rueda del Tiempo, y dudo que sea capaz de lanzar una serie de exploits a su paso -así que tendréis que seguir esperando vuestra adaptación de Prydain– estoy seguro de que hará muy felices a los fanes del género. ¿AL resto? Pues depende. Los libros son suficiente libro como para que este acercamiento -a parttir de uno que no es el primero y buscando mezclar partes diferentes de varios de ellos- pueda interesar mucho más allá. Salvo que logren colar esas referencias a las películas adaptando novelas juveniles distópicas recientes. Pero, vaya, que la MTv ha puesto mucho dinero en esto como para que no vayamos a encontrárnosla por todas partes.

Quizá hayas oído hablar de esta novela, War and Peace (UK), el caso es que en la BBC han decidido que volvía a tocar adaptación – la anterior era una francogermanoitaliana de 2007 – y lo han hecho a su estilo: Una producción acongojante,que quizá queda algo perdida con sus actores principales, un Paul Dano que es lo más ingleses que se puede ser adaptando a Tolstoi y James Norton parece estar siempre en otra obra, eso cuando no parece estar celebrando los goles de su equipo o algo así -y creo que jamás pensé que escribiría pero…  su pelo tampoco ayuda, la verdad- a lo que podemos añadir que los personajes centrales parecen al menos diez años más jóvenes de lo esperable dándole a todo un extraño aspecto de The CW War & Peace. Pero, vaya, el texto sigue siendo el mismo y la producción, oh, la producción. No creo que sea superable. En al menos otros diez años.


Sark de Oro 2015: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

Is fat Bob dead yet? by Stephen Dobyns, ed. Penguin Random House

9780399171451

Quizá Stephen Dobyns no sea muy conocido en España, pero eso no significa que no haya publicado una buena cantidad de novelas, muchas de ellas con los puntos en común del humor negro, sea en sus narraciones de misterio, de terror o en su poesía. Aquí lo que tenemos es una mezcla de humor y género negro con una posible confusión como eje de la acción y muchos tipos extraños pasando por sus páginas. Todo un ejemplo de su estilo de escritura y de las posibilidades que aún quedan en el género negro aunque sea mediante su hibridación con toda una Comedia de los Errores.

Sark de No-Oro

Producciones Kim Jong-Il presenta… de Paul Fischer, ed. Turner

producciones
Es una historia tan magnífica esta que podría haber sido un thriller o una comedia e incluso podría haber sido un ensayo político y social. El resultado final está entre medias de todos estos puesto que el esqueleto en sí -un país dictatorial en el que el sucesor teórico del dictador había centrado sus estudios en la propaganda llevándole a decidir que lo que hacía falta era realizar una película de monstruos gigantes para la que lo mejor era raptar a la actriz más famosa del país vecino y su ex-marido el director- va tocando después todo tipo de secciones y reflexiones tanto sobre la utilidad de esta propaganda como sobre un mundo en el que esto no solo se puede proponer sino, incluso, ocurrir.

Sark de Plata

Los desafortunados de B.S. Johnson, ed. Rayo VerdeLos-Desafortunados_baja-201x300

Que maravilla, que estupenda edición -sin desmerecer la de Numa– y que grande esta obra de B. S. Johnson que logra que el objeto editado se funda con la propia obra que permite mezclar los flujos de consciencia de un periodista deportivo que recuerda a un amigo fallecido mientras van sucediéndose las historias relacionadas.

Sark de Oro

Descolonizar la mente de Ngũgĩ wa Thiong’o, ed. DeBols!llo

P626535

Tantos años en #ElClubDelNobel con el cachondeo con el pobre Ngũgĩ y resulta que este año mi libro favorito es un ensayo que, además, sólo se ha publicado en bolsillo. Pero claro, este magnífico ensayo habla de la lengua y cómo nos configura la visión propia. Cómo algo tan aparentemente inocuo como el idioma de elección para expresarse realmente tiene un impacto tanto desde los efectos coloniales de los significados de sus palabras como por la manera en que esto se aplican. Quizá no sea un libro para todos los públicos pero a mí me ha encantado.

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.


Sark de Oro 2015: Repaso al año o El Libro del Tren. (En La Sombra)

Si algo no puedo decir de 2015 es que no haya estado entretenido. Quizá no sea la mejor palabra para definirlo pero seguro que no me equivoco con ella. No han dejado de pasar cosas con distintos grados de gravedad y a ratos más que un año parecía un ejercicio de salvamento. El paso previo a un ejército de salvación. Entre otros sucesos permitidme comentar que el última día de marzo me encontré sin trabajo tras el cierre de la librería en la que estuve trabajando los últimos ocho años y pico, lo que llevó a que a finales de noviembre -y gracias a la ayuda y soporte en distintos grados de múltiples amigos, clientes, lectores y familiares, no les olvidemos- pudiéramos abrir La Sombra. Se va una librería, entra otra. Aunque para encontrar una librería dispuesta a abrir tuviéramos que montarla nosotros. En fin, un follón que tampoco viene más a cuento y que simplemente comparto no tanto por animaros a que compréis mis hermosos jabalíes como para dejar constancia de que vaya año fue 2015. Pero vamos con el texto de siempre:

Un año más (16 años ya, y parecía que fue ayer cuando empezamos con la tontería) aprovecho el comienzo de año para entregar el “Sark de Oro” al libro que más me ha gustado del año recién concluido

Comienzo con la clásica advertencia así que quien quiera pasar al resumen del año que se salte este párrafo. Las listas de “Lo mejor de…” acaban siendo los resultados de la intersección de los gustos personales con los libros leídos a lo largo del año. La posibilidad de que haya aparecido un libro revelador y no salga en esta lista puede deberse más a no haberlo leído que a criterios de selección. Recapitulando en estos años y para que quede constancia, los anteriores Sark de Oro recayeron en “El Hada Carabina” de Daniel Pennac“Huérfanos de Brooklyn” de Jonathan Lethem“Cíclopes” de David Sedaris,“La Disco Rusa” de Wladimir Kaminer“La Mosca” de Slawomir Mrozek“El Martillo Cósmico” de Robert Antón Wilson “Pégate un tiro para sobrevivir” de Chuck Klosterman, “Las Ovejas de Glenkill” de Leonie Swann, los“Cuentos Completos” de Connie Willis, “Al pie de la escalera” de Lorrie Moore, “Mi Tío Napoleón” de Iraj Pezeshkzad, “Los amigos de Eddie Coyle” de George V. Higgins, “Hermana mía, mi amor” de Joyce Carol Oates, “Boston. Sonata para violín sin cuerdas” de Todd McEwen, «Americanah» de Chimamanda Ngozi Adichie y «La hoguera pública» de Robert Coover.

Aviso, también como casi todos los años, de que mis lecturas suelen determinarse por escuderías, es más sencillo que lea algo de las editoriales pequeñas y medianas a que lo haga con lo que sacan PlanetaAlfaguara Anagrama. Vamos, que no pretendo engañar a nadie: No me he leído todo lo publicado ni de lejos. Dicho lo cuál y antes de entrar en los ganadores de este año vamos a repasar lo que han hecho los editores.

En cuanto a los libros… la cosa sigue sin que nadie tenga claro nada. Los libros de colorerar para adultos parecen haber dado paso a la micropoesía, como si alguna de las dos cosas pudieran mantenernos. Aunque al segunda aproveche el éxito de los microlibritos que tanto se estan exportando a otros lados como el magnífico Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie que logra pasar de las Sandías a las Pipas. Pero, en fin, al menos las tendencias van relevándose unas a otras, y mientras nos encontramos con un éxito enorme del que nadie parece muy interesado en hablar como es La chica del tren el balance general fue el de que en las listas de ventas estaban los nombres de siempre, unos con más éxito como Grandes y Mendoza, otros con menos como Franzen o esa Harper Lee cuya novela fue la sensación del año… hasta que la gente se la comenzó a leer. Gran contraste con ese otro libro que se ha ido vendiendo lento pero seguro todo este año, La luz que no puedes ver, un dramón con premio -el Pulitzer, en concreto- que se ha convertido en otro de los éxitos de ventas del año. Claro que las ventas son así, por un lado te encuentras con los intentos de sacar oro de los youtubers aunque al final el éxito por ahí venga del Diario de Greg tanto como de los nuevos Asterix e incluso Mortadelo, que supo aprovechar este año electoral mejor que casi cualquiera de los políticos del país.

Por suerte los libros son más que sus ventas. Gracias a lo cuál hemos podido conseguir un año literario magnífico. Quizá no haya habido una obra que pueda decir que haya dominado el año pero sí que puedo hablar de algunas editoriales. Quizá porque al hacer el repaso del año junto a mis compañeros de La Sombra hemos notado que en las listas (Ensayo ‘Historicosocial’ y Ensayo ‘Cultural‘, Narrativa, Infantil / Juvenil, Novela Negra, Novela Fantástica e ‘Histórica’) algunas editoriales se repiten más que otras. Independientemente del tamaño del grupo, incluso. Porque las novedades de Debate o Literatura Random House han sabido superar el hecho de salir del megagrupo Penguin Random House. Pero sí, como digo en el texto inmutable ese de arriba, son las pequeñas editoriales las que han campado a sus anchas. Quizá la más brillante haya sido Pálido Fuego que ha ido sacando uno tras otro grandes libros todo el año, de El cuaderno perdido de Evan Dara a un nuevo Coover como Pinocho en Venecia pasando por el que podríamos considerar extraoficialmente mi tercer libro favorito del año, Zeroville de Steve Erickson, una magnífica historia de amor al cine y quizá algo de obsesión e industria. No ha sido la única editorial en hacerme feliz este año, por supuesto. Otras como Sajalín, Hoja de Lata, Ático de los Libros o Ardicia han estado convirtiéndose con cada publicación en unos fijos para aparecer por todo lo alto en mis Libros que Salen tanto como en el lado del ensayo lo han hecho La Felguera, Contra, Turner o Es Pop. Y otras editorailes podrían haber salido también más de contínuo de no ser porque no han publicado más. Esperemos que 2016 sea mejor para la producción de Rayo Verde, RBA Nevsky Prospect / Fábulas de Albión de lo que lo ha sido 2015. Y conste que no me quejo de lo que han sacado en novedades o recuperaciones: Gallo de Pelea, H de Halcón, Papá Piernaslargas, Hollywood Gótico, Sin blanca en Paris y Londres, En la niebla, La educación de un ladrón, Diecisite instantes de una primavera, Maldito United o Lobo en la camioneta blanca son  junto a otros títulos magníficos que han publicado estas editoriales y a los que podríamos añadirles otros como Aniara en Gallo Nero, El gusano de seda de Salamandra, Cuentos escogidos de Shirley Jackson en Minúscula, Ciudad fantasma en Galaxia Gutenberg o los Cuentos completos de Kingsley Amis en Impedimenta, La conspiración contra la especie humana en Valdemar o Memorias de un asesino en Reino de Cordelia, entre otros muchísimos -de nuevo, echadle un ojo a las listas de La Sombra que veréis cómo rondamos los doscientos títulos recomendados este año- dan buena muestra de la calidad reinante este año.

Una calidad que se demuestra también en las incorporaciones. Las nuevas editoriales -aún nacidas en 2014- como La Fuga o Dirty Works, capaces de instalarse aportando algo al discurso editorial sea con apuestas por los autores norteamericanos complicados como en el caso de la segunda con títulos como El amante de las cicatrices de Harry Crews, Maldito desde la cuna de William Burroughs JR o Trabajo sucio de Larry Brown, mientras que la primera ha sabido apostar por dos colecciones bien diferenciadas, una más ‘seria’ en la que publican a Mario Soldati o El condominio de Stanley Elkin, mientras que la segunda es una auténtica gozada centrada en el humor que ha permitido la publicación de otro de mis libros favoritos del año, Historia del Partido del Progreso Moderado Dentro de los Límites de la Ley del enorme Jaroslav Hašek, además de títulos de Jerome K. Jerome o recopilaciones de autores varios como ese Humor fantasmal con el que cerraron el año. Espero que continúen con la racha en el año que entra.

Finalmente, mi agradecimiento una vez más a las dos grandes editoriales que están divulgando la literatura japonesa y que este año nos han dado también muchísimo material de lectura. Por un lado Satori, que ha sido capaz no solo de seguir con su colección de autores más clásicos sino que ha podido compatibilizar distintos estilos publicando allí a ese maestro de lo siniestro que es Izumy Kyoka, comenzar con la publicación de los duelos de Tange Sazen o recuperar a Koji Suzuki para darle una segunda oportunidad con los relatos de su Dark Water. Por su parte Quaterni ha apostado por libros como el clásico de ninjas El castillo de los búhos o realizado la aproximación al género histórico actual en La guerra contra Nobunaga, pero sobre todo se ha atrevido a publicar a Jiro Akagawa cuyo Los misterios de la gata Holmes sirve como primer acercamiento, pero sobre todo han sacado Gokumon-Tō (La isla de las puertas del infierno) de Seishi Yokomizo, todo un clásico fundamental para su narrativa de misterio. Y eso solo en lo que a Japón se refiere porque la colección Grandes Detectives que tantas alegrías nos está dando nos ha traído las historias de Byomkesh Bakshi escritas por Saradindu Bandyopadhyay y en el que los acercamientos bien por un lado más holmesiano como en El veneno de la tarántula o un poco más extensos como en Las púas del puerscoespín, nos han descubierto a un detective a la vez muy clásico y muy alejado de nuestra cultura.

Pero ya está bien de tanto título y tanta cosa, ¡que tampoco habéis venido para que os aburra durante todo el día! Así que pasemos a lo que os interesa de verdad. ¡Los Sark de Oro! Y los ganadores son…


Terminamos el año con la siempre limitada política de estrenos de diciembre. Algo que para mí tiene el interés principal en las series que lanzarán el boxing day los ingleses y que este año ha acabado siendo el de And Then There Were None (UK) que ha sabido actualizar hasta lograr una versión casi definitiva ese clasicazo que es Diez negritos. Hay actualizaciónes, vaya que sí, sobre todo en la forma de narrar la historia pasada y de contar los acontecimientos previos a la historia. Sabe, además, llevar las dudas sobre cuál de las ‘adaptaciones’ elegiría la historia permitiéndonos dudar de si sería la del libro original o la adaptación supervisada a teatro o alguna de las otras muchas locuras. Pero incluso conociendo de sobra la obra original la forma de llevar esta, comprimida en tres capítulos y con una selección de actores realmente magnífica, con los diez actores principales ocupando sus puestos sin reproche posible. Pero claro: Douglas Booth, Charles Dance, Maeve Dermody, Burn Gorman, Anna Maxwell Martin, Sam Neill, Miranda Richardson, Toby Stephens, Noah Taylor y Aidan Turner… no hay uno malo. Incluso Booth o los abdominales de Turner están en su mejor momento y si ya no vamos a gente más sólida como Sam Neill no tengo que decir más. Aunque si tuviera que destacar a alguien sería a un Charles Dance en toda su gloria, a un Burn Gorman que está en su viscoso elemento y, sobre todo, a una Anna Maxwell Martin que es como para ponerle un piso. Si no te conoces la obra es una magnífica manera de entrar en conocimiento con ella -y notar todas las veces que ha influido, incluso teniendo en cuenta que tenía sus predecesoras- y si la conoces es una estupenda manera de revisitarla. Posiblemente la mejor de las versiones.

Mientras en la BBC estaban con estas en la ITV volvían al campo de juego del Medieval Inventa’o para sacarse un  Beowulf Return To The Shieldlands (UK) que tiene pinta de querer ser como Juego de Tronos si se hubiera basado en un libro terminado antes de pasárselo por el arco del triunfo. Por lo demás… si es usted fan del género adelante.

En cuanto a Chilhood’s End (USA), a estas alturas sigo sin tener claro qué querían hacer. La obra -clasiquísima- está ahí, pero no parece que estén siguiéndola tanto como a algún tipo de extraña adaptación, como si pensaran que un título que era fundamentalmente reflexivo quedaría mejor acercándolo a V o -peor aún- a The whispers. La elección en el diseño de los extraterrestres es de un brochazo gordo que para eso podrían haber abrazado el locurón y sacarlos de Hitler,  y el resto de las ideas que van teniendo no mejora mucho la cosa. Aunque, eso sí, responde a la pregunta de: ¿Qué pasará ahora que ha terminado Falling skies con todas esas malas decisiones ejecutivas en series con alienígenas?

Se ha filtrado el piloto de Colony (USA). Diría que lo bueno es que demuestra que SyFy intentan hacer cosas distintas, pero es de USA Network. Este debe ser el año en que todo el mundo ha pensado que podía sacar ideas de V. Sin mucha inspiración, me temo. Daba para más la premisa -claro- y lo mismo si uno se queda viendo un número suficiente de capítulos acaba mejorando. Ya me contaréis, yo no tengo intención.

El giro que más me ha sorprendido de las series infantiles de Netflix -bueno, de las recientes- es que esta Dawn Of The Croods (USA) esté en 2D cuando el original era 3D. Seré yo. Por lo demás, una de esas series de relleno para las mañanas de los fines de semana.

La forma más sencilla de explicar Dickensian (UK) sería decir que es Once upon a time para ingleses. Con estructura tendente al culebrón -para algo es una idea de Tony Jordan– tenemos una especie de Universo Compartido Dickens en formato precuela. Y bastantes actores británicos intentando mal que bien subir el nivel de la serie. La cosa acaba siendo muy ‘para fans’, pero vaya. Rea estupendísimo como el Inspector Bucket, eso también.

Una de las sorpresas del mes fue la emisión de The Divorce (AU), producción para la australiana ABC de la Opera Australia en la que intentaban… no sé muy bien lo que intentaban. Sospecho que hibridar las series de televisión con esta extraña mezcla de ópera y musical que traen aquí, una especie de representación de opereta pero con los múltiples puntos de vista televisivo es a la vez más ambicioso y menos interesante de lo que hubiera sido un musical más convencional, pero eso no quita aplaudir el valor del intento.

Por otro lado en Netflix han hecho una de esas series de la que lo mejor que se puede decir es que es corta, me refiero a la animada F is for Family (USA) que da vueltas sobre los tópicos de siempre usando de fondo la nostalgia setentera o algo. Iba a decir que huele a antiguo pero la verdad es que cualquier episodio de alguna de las series que Norman Lear tuvo en aquellos años es más moderna que esto.

De nuevo, esta vez  gracias a Sky, se ha adaptado el cuento de Fungus The Bogeyman (USA) que toma esa idea del monstruo que tiene una vida cotidiana aunque trabaje de manera oficinesca y rutinaria asustando humanos (de 1977 es el libro, por si os lo preguntáis) mientras se nos va presentando su cultura. Realizado en tres partes y centrada en su relación con los humanos, no es exactamente una situación navideña pero no es mala época. En cuanto a la serie, bien. Supongo que a los pequeños les gustará, sobre todo a los que estén en las fases coprológicas.

Hablando de lo cuál: The lion guard (USA). Y pensar que en tiempos en Disney intentaban dar algo de empaque a sus explotaciones de películas. Pero esto es peor -y más tardía- que casi cualquier cosa que les podamos echar en cara de su pasado.

Con The Magicians (USA) seguimos -ahora sí- con los intentos de SyFy de hacer algo diferente a su línea. Y mal no queda pero da la sensación de que podrían haber sacado algo mejor. Que los libros son lo que son y que dinero en efectos se han gastado sin duda pero no deja de parecer una serie creada para aprovechar un público juvenil sin ofrecerles algo especialmente original a cambio.

Tendencias del año: La recreación de crímenes reales. En el caso de Making a Murderer (USA) un ejemplo de cómo un error puede arruinar varias vidas y cómo los sistemas pensados para la reinserción cuando se supeditan a unas normas de beneficio personal y económico lo que logran es crear si no monstruos al menos si personas que seguirán difundiendo el dolor.

Es… curioso. Sí, creo que esa será la palabra que mejor defina  Miraculous: Tales of Ladybug & Cat Noir (O) (F), una suerte de coproducción franco-japonesa que intenta reunir a las magical girls (y boys) con los superhéroes y diversos elementos más japoneses que europeos, aunque esté ubicada en París. La idea no es mala y, por lo visto, ha tardado en salir por los cambios para hacerlo más interesante para un público generalista. Y claro, esa cosas se notan y acaba siendo más rancho que sustancia. Quizá la próxima.

Con todas las películas de terror de bajo/bajísimo presupuesto que llevo vistas -digamos que unas cuantas al año, *cof*- encontrarme con este Neon Joe Werewolf Hunter (USA) en Adult Swim es como ver una versión extendida de estas. No logra que funcione, resulta demasiado barata y a rato te preguntas por qué lo han intentado siquiera para la desgana con la que han afrontado todo el asunto. Definitivamente no la mejor de las ideas posibles.

Mientras tanto la LEGO sigue creando sus propias ficciones, esta vez con personajes propios que siempre hacen más dinero, y aunque Nexo Knights (USA) no pasa de ser un esfuerzo por ir aprovechando y expandiendo estas ideas. Teniendo en cuenta anteriores situaciones no deja de ser una buena intención con un resultado irregular.

Si alguna vez has visto una de las nuevas comedias que usan la vida real de cómicos para construir un mundo sofisticado y sincero puedes haber creído que en realidad era un sencillo ejercicio de autonarración. Probablemente para eso llega la espantosa Real Rob (USA)a demostrar que siempre hace falta alguna cosa más. O muchas. Varias muchas.

Producto genérico este Recovery Road (USA), de amistad y jóvenes aprendiendo valiosas lecciones y un pasado que deben rechazar sin que las circunstancias blablabla. Yo paso.

Pero si una serie os puede dar dolor de cabeza este mes es el piloto filtrado de Second Chance (USA). Por hacer memoria: Se empezó llamando Frankenstein, durante la temporada de pilotos se lo cambiaron a The Frankenstein Code y tras esta lo pasaron a Lookinglass, ahora nos llega como Second Chance. Sospecho que hubiera sido más rápido no grabarla. El punto de partida es casi más The Player que El coche fantástico, pero en una versión incluso más idiota: Un ex-sheriff corrupto hasta el punto de ser forzado a dejar su trabajo muere accidentalmente así que unos gemelos genios de la biotecnología reviven su cerebro en un cuerpo nuevo. Se supone que esto debería ir sobre cómo sus intenciones antiguas están más presentes que esta oportunidad de redención. En realidad estamos más cerca de una serie de cambio de cuerpos en la que a nadie le interesa ninguno de ellos. El revoltijo que montan es más confuso que loco, con necesidades de entrar en tanques cada un cierto número de horas, oficiales gubernamentales corruptos, encantadores genios tecnológicos privados y cáncer malo. Algún día descubriremos cómo se ha llegado a emitir esto, y será más interesante que cualquiera de sus teóricos capítulos futuros.

Nuevo especial navideño aprovechando las obras de Julia DonaldsonAxel Scheffler, esta vez Stick Man (UK). Y bien, claro. Lo raro es que no hagan uno cada año.

Otro piloto filtradoTeachers (USA), esta vez de TV Land. Urgh. Que sí, que había una webseries anterior y esas cosas. Pero vaya. Urgh.

Es realmente sorprendente como la NBC puede crear una serie llamada Telenovela (USA) inspirandose cláramente en el éxito crítico de Jane the Virgin y el prácticamente todo lo demás de Escándalo en el plató y lograr que no les salga ni lo uno ni lo otro sino una de nuevas series cómicas de la NBC que huelen a cerrado y tienen un nivel que haría sonrojar el responsable de comedia del Disney Channel.

Terminamos el repaso, y el año, con una comedia británica: Tripped (UK). Con una premisa de comedia fumada y viajes entre diversiones tirando a sangrientas uno esperaba que fueran bastante más mejor que el algo desmayado resultado final, problemas de presupuesto, quizá, pero más sobre todo de una desmayada trama que tiene muy claro de dónde sale y qué personajes tiene pero no tanto lo que tiene intención de hacer con ellos o cómo conducirlos. No digo que no sepa a dónde quiere llegar, que eso es posible, pero la forma de estirar la historia… eso ya es otro asunto.