Semana extraña esta en la que a principios hay un poco de cada y a finales poco más se ha estrenado. Pero como la variedad está para estos momentos vamos a empezar por Reino Unido y su Brief Encounters (UK), un agradable drama con toques de humor que habla de los años ochenta y un cierto despertar al centrarse en las vendedoras de productos de lencería y juguetes sexuales en la revolución del modelo de tienda al de fiestas en casa. Así que todo agradable y calculado en época y aspecto.

Intentar entender Elena of Avalor (USA) es casi imposible. Al menos entender cómo comienza. Luego ya resulta que investigas y descubres que, más allá de la americanada, es un spin-off de otra serie de animación de Disney, Princesa Sofía. De hecho, está relacionado con uno de los elementos de lo mismo y su presentación se realizó en un especial que va de la una a la otra. Pero, en fin, intentan presentarnos su historia -rapidita- para presentarnos a esta princesa que va a reinar y su extraño mundo entre lo hispano-americano, lo árabe, lo directamente delirante. Supongo -he de suponer- que es un intento de Disney por diversificar y que más allá del Toros y Flamenco buscarán una manera de hacer que funcionen. En el futuro.

En cuanto a la muy particular serie australiana The Kettering Incident (AU) es, cuanto menos, diferente aún tirando de escenas muy conocidas: La protagonista con un trastorno del pasado y el pequeño pueblo al que la protagonista regresa, lleno de secretos y al borde de la desaparición. Todo ello con un añadido de luces misteriosas en el bosque y esto sucedió en mi pasado y ahora ha vuelto a empezar. Así que, pese a que le cueste un poco arrancar y tengan momentos de extrañeza por la extrañeza, al menos resulta algo con lo que pasar un rato.

Terminamos en tierras canadienses con Letterkenny (CA), que en parte es un programa de sketches y en parte una comedia, todo ello con un pueblecito y sus habitantes -jugadores de hockey, granjeros, colga’os…- como centro y expansión de una webserie de hará unos 3 años (Letterkenny Problems). Así que… bueno… no es mi tipo de humor pero creo que en lo que hacen no les sale mal. Allá los gustos.


¡Libros que Llegan! Ozaki, «Una chica con pistola», Townsend Warner y más

Como era de esperar llega el verano y van desapareciendo los libros. Pero con eso y con todo aún quedan algunos dando vueltas. Aunque antes de nada vamos con un espacio para una novedad que pudo encontrarse en el HUL y que, como hacen unos amigos, vamos a dejar a parte:

,- Hijos de Sedna de VV.AA., ed. Episkaia y Prosa Inmortal

portada_baja_tex

Colección de relatos sobre la colonización de un lejano planeta.Historias de colonización pero también de organización con los que se intentan explicar esos cien años desde su inicio en un trasfondo de desesperanza que obligaba a mirar a las estrellas hasta llegar a la organización política y colonial que en el momento ‘actual’ del relato contextualiza muchas de las decisiones y juegos metatextuales -algunos retroactivos, claro- del mismo. Una aproximación, por tanto, a una manera distinta de abordar la ciencia ficción en España. Y, además, incluye mapas.

Realizado este obligatorio parón retomemos. Poco material esta semana aunque no por ello carente de interés. Como casi siempre pero con un número de novedades menores, vaya. Así que tampoco hace falta que me líe mucho, que la historia os la conocéis todos y hace calor. Vamos directamente a…

¡Que entre la pila!

Una chica con pistola de Amy Stewart, ed. Siruela

9788416638826_L38_04_l

La verdad de una mentira o las posibilidades para la ficción de los datos que fueron ciertos, da igual cómo lo veamos -al menos da igual dentro de un orden- que lo importante aquí es saber esas dos características en principio independientes pero en realidad muy ligadas: La mayor parte de lo que se cuenta en este libro, de los transfondos de personajes, sus diálogos e intereses, es inventando. La mayor parte de lo que sale en este libro ocurrió de verdad, son hechos y nombres y personas que aparecen en la extensa investigación de un suceso principal -una discusión automovilística que terminó a tiros- parte de esa base. Así que este es el libro, una divertida recreación de algo que sucedió a partir de lo que pudo suceder. Una obra interesante, como podéis imaginar.

Fábulas y leyendas de Japón de Yei Theodora Ozaki, ed. Quaterni

9788494464928g-300x450

Colección de historias clásicas japonesas de la mano de Yei Theodora Ozaki, autora que viviera a caballo entre el S XIX y el XX y viniera de un fallido matrimonio entre uno de los primeros japoneses en estudiar en occidente y una occidental que se quedo con las niñas que de la unión salieron hasta que fueron mayores de edad y pudieron viajar al país de origen de su padre. Posiblemente de ahí le viniera el interés a Ozaki por conocer mejor el trasfondo y la cultura del país, zambulléndose en su mitología pero también en sus cuentos de hadas. De esos estudios y peripecias surge la selección de entre aquellos que fue recuperando y traduciendo para el público occidental y que ahora Quaterni pone a nuestro alcance. Historias que nos permiten también a nosotros conocerles un poco mejor.

Lolly Willowes de Sylvia Townsend Warner, ed. Siruela

9788416638789_L38_04_l

Una bruja. No una cualquiera, claro. Una con familia. O por su familia. En realidad Lolly Willowes no es una bruja en el sentido pintoresco del término. Lo es porque llega un momento en el que se harta de su familia, de sus lazos y obligaciones y de las expectativas que como mujer cuelgan sobre ella. Cuando lo que le apetece en realidad es que la dejen en paz, llevar una vida tranquila y apacible en el campo. Eso es lo que intentará con todas sus fuerzas y con, quizá, la ayuda de Satán. Porque podemos entender esta novela -una grata recuperación tras años desaparecida- como una comedia amable con un trasfondo de reivindicación femenina o como esa reivindicación disfrazada de comedia amable en la que la brujería es aquella manera de buscar un camino propio.

Cuando los dioses bajaron a Varsovia y alrededores de Ignacy Karpowicz, ed. Rayo Verde
BALADINAS-Y-ROMANCES_ALTA-204x300

En la postmodernidad postcomunista de un país que ya no cree más que en la cultura pop, y eso en el mejor de los casos, los dioses deciden intervenir. Sí, en plural, porque en esta Balladyny i Romanse vienen de todas partes y panteones: Afrodita, Jesús, Osiris (y la ficticia reina polaca Balladyna)… decididos a entrar en la tierra de la promoción para intentar recuperar la atención de estos humanos -en este caso de los polacos compatriotas del autor- que parecen tener poca separación entre lo espiritual y lo simplemente incorpóreo, o entre el simbolismo actual frente a la manera en la que se comportaban los dioses. Podemos verlo como una simple sátira sobre el cambio de religión -o de religiosidad- en el mundo moderno. Pero es bastante más que eso.

Yeruldelgger, muertos en la estepa de Ian Manook, ed. Salamandra

Yeruldelgger, muertos en la estepa_150x230Perfecto ejemplo de la variedad a la que podemos aspirar ahora, a una novela negra mongola. Una que transcurre en las estepas y juega con las relaciones de poder entre los países asiáticos para construir una historia que, por todo lo demás, podría ser perfectamente la de cualquier novela occidental.
El libro de la ley de Alesiter Crowley, ed. La Felguera

Portada_prensa_Aleister_Crowley-2-c2745

Otra gran recuperación, pues aunque fueran varias las versiones que en Humanitas se hubieran realizado de este libro ninguna se acercaba a las imágenes en esta y a su asimilación dentro de una colección que pareciera estar esperándolo.

Spirou por Y. Chaland, ed. Dibbuks

spirouchaland

El genio de Yves Chaland es sobradamente conocido por aquellos que se hayan acercado a la historieta francobelga ochentera pues desde las páginas de Métal Hurlant o del proyecto en el que estuviera en ese momento Chaland reivindicaba la línea clara y demostraba las posibilidades de unas series mientras reverenciaba a Franquin. Por ello encontrar las pocas tiras que llegaría a realizar del personaje antes de su fallecimiento con 33 años y hacerlo en una edición como esta que incluye todo un contexto para comprender no solo la obra sino también la forma en la que tuvo lugar la colaboración y sus diferentes grados, niveles y disputas. El resultado es un pequeño cómic que es ante todo un capricho editorial -de ahí su precio, cabe a uno suponer- pues aun siendo los contextos más abundantes que las medias páginas de Chaland que publicara durante el año ’82 y aún con esos roces que acabarían dejando la historia sin terminar, la pericia maestra de Chaland hace que merezca si no la compra al menos la lectura de este volumen.

Hasta aquí. vamos poco a poco apurando las novedades como veis. Aunque creo que aún nos quedan una o dos semanas antes de echar el cierre por vacaciones -editoriales, yo sigo aquí- así que mientras tanto… ¡Nos leemos!

 

aaa


Como estarán las cosas que la semana pasada me vi Any Given Wednesday (USA) y luego olvidé contarlo por aquí. La idea es organizar una suerte de informativo satírico deportivo. La parte de informativo satírico me llamaba, la de deportivo digamos que menos. Me temo que la segunda -o su contexto- me resulta más necesaria que la segunda para encontrar el humor. Que alguna cosa cuela pero, en fin, me temo que hay que seguir el deporte USA para sacarle todo el juego. O gran parte. O algo.

Aprovecho para dejar patente mi perplejidad ante Dead of Summer (USA). Una serie de Freeform que podía haber sido muchas cosas, incluyendo inspirarse en PLL. También podía haber aprovechado que transcurre en los años ochenta (bueno, 1989 con flashbacks a finales de los setenta y principios de los ochenta entre otros) y en un campamento de verano para que la parte de terror hubiera tenido… no sé… un componente de terror. Porque de momento, con dos capítulos emitidos, la inspiración que parece más evidente es… Lost. Sí, podríamos hablar de Wayward Pines y de alguna serie más, sobre todo aquellas que intentaron seguir el éxito de la de la isla o la de las chicas, pero no. Me temo que las referencias -por llamarlo de alguna manera- con esos flashback absolutamente prescindibles y esas ganas de epatar y crear una sensación de irrealidad mediante vaguedades que no parecen ir a ninguna parte son sobre todo de la primera. Porque eso es lo que tenemos. Muchos frentes abiertos y ninguna apariencia de finalidad, aunque sí el pobre Tony Todd dando vueltas. En fin, no es que sea lo peor -aunque se le acerca… ¡¡¡destripar el argumento entero de Wicker Man en el piloto!!!- pero entre que su falta de sentido parece más producto de la desgana que del locurón y que las tramas corren como pollo sin cabeza sin lograr un mínimo de interés… No sé lo que aguantaré viéndola. No me extraña que hayan esperado a que sea tan verano, tan sin otras alternativas. Porque UF.

Otra que se me había pasado era este original de Netflix de fuera de USA llamado Hibana: Spark (O) (JP), creación japonesa -que por eso mismo se me había pasado, confundido con una de sus importaciones- que adapta el relato corto de Naoki Matayoshi sobre el teatro Manzai, imaginad una mezcla de El rey de la comedia, Muertos de risa y Louie. Una reflexión sobre las personas pero también sobre la naturaleza del humor. Bien y ya.

Terminamos con The Living and The Dead (UK), una de fantasmas que juega no solo con la época -¡y cómo!- sino también con la idea de lo que son y de si pueden poseer. Una obra agradable que demuestra las posibilidades del género más allá de las versiones ramplonas para el público generalista.


¡Libros que Llegan! McDonald, «Pioneros de la ciencia ficción japonesa», Alexis y más

Parece mentira pero una semana más tenemos libros de sobra como para justificar este listado, catálogo o como queráis llamarlo. No solo eso, además hay novedades apetecibles en campos algo menos habituales como el ensayo o el infantil. Así que, por extraño que os lo parezca, hemos logrado salvarlo una vez más. Pero mejor que contarlo será que lo veáis así que…

¡Que entre la pila! 

Destellos de Luna. Pioneros de la ciencia ficción japonesa de Daniel Aguilar, ed. Satori

1466681621-destellos-de-luna_pioneros-de-la-cf-japonesa_d-aguilar

Un libro realmente impresionante. Una bella edición al servicio de que Daniel Aguilar de rienda suelta a lo que quiera contar y como quiera contarlo. Hay una historia de los inicios de la ciencia ficción en Japón de mano de los primeros que la trataron en -fundamentalmente- literatura y cine y también una colección de imágenes -posters, portadas, reproducciones, fotografías de autores- así como bibliografía recomendada y comentada e incluso tres relatos. No hay un índice onomástico o de obras mencionadas, sin embargo. Pero, en general, el caos organizativo y la tendencia a dar su opinión se compensa de sobra con el material que recupera y las conexiones que realiza crear un volumen titánico que tiene todo el aspecto de que tardará años en ser superado. A los que os guste Japón o la historia de la ciencia ficción -no digamos ya ambas- es una lectura imprescindible.

Luna nueva de Ian McDonald, ed. Ediciones B

22345g

La comparación con Juego de tronos hace poco por vendernos esta obra de ciencia ficción, no digamos ya la insistencia en que una cadena va a hacer en el futuro una serie y va a ser superimportante. Una lástima porque la historia quizá no sea muy original pero sí que es amena. Conquistada la Luna, pero no por ello carente de peligros -la mayor parte versiones de los que podríamos encontrar en la Tierra, sea todo dicho-, la gente emigra en busca de fortuna siendo consciente de que la parte gubernamental y el poder de las corporaciones que en ella hacen negocios son un problema casi mayor que su propia geografía. Así que os podéis ir imaginando las luchas de poder que se van desplegando, sobre todo cuando una de las más importantes personas va notando que llega su hora.

– Quince perros de André Alexis, ed. Turner
9788416354405

Una apuesta entre dos dioses grecolatinos acaba con poco más de una docena de perros obteniendo el habla y la conciencia. A partir de ahí una serie de relatos en los que son los perros quienes toman la palabra y ofrecen sus visiones -distintas por vida y procedencia, también por raza- sobre lo que significa ser testigo mudo y lo que ellos entiende. Una historia curiosa en cualquier caso.

Cocina de combate de Anastacia Marx de Salcedo, ed. Melusina
bloggif_574d5a4134b85

Interesantísimo libro sobre tecnología de los alimentos -vale, quizá te tenga que interesar un poco de antes, pero tampoco demasiado, no creas- en la que una de las más interesantes divulgadoras sobre el tema explica cuántas de las aplicaciones para la conservación y el procesado, para la facilidad en el transporte, la preparación y el consumo, y para -por supuesto- un menor coste; surgen de las pruebas que el ejército ha ido realizando a lo largo de los años para permitir que sus tropas estuvieran abastecidas. Y sí, eso significa que gran parte de la cocina rápida ha tenido en algún momento que ver con ellos, fueran pizzas congeladas, aperitivos con sabor a queso, sopas instantáneas o, por supuesto, barritas energéticas. Y solo es el principio. En serio, dale una oportunidad a este libro. La tecnología de los alimentos es divertida, incluso si no incluyera radiación gamma.

Una historia de Nueva York de Washington Irving, ed. Nórdica

a0b2ce110197effbbdce97f5d54757f9

Una obra realmente particular esta, una historia de Nueva York que es en parte real y en parte satírica y que fue escrita por Irving bajo seudónimo y cuando aún no había cumplido treinta años. Una obra extensa, de más de cuatrocientas páginas y con mucho de juego metanarrativo. Magnífica realmente.

Del viaje como arte de Edith Warthon, ed. La línea del horizonte
del-viaje-como-arte

Y de la historia de una ciudad a unas historias de viajes. Edith Warthon y sus viajes por Francia, Italia, el Mediterráneo y -sobre todo para nosotros como público editorial- por España. Observaciones, comentarios y visiones. Lo que uno puede esperar de un libro de viajes, vaya.

La vegetariana de Han Kang, ed. Bajo la Luna
la vegetariana

Esta obra, ganadora del Premio Man Booker International y quizá por ello reivindicada o recuperada, sobre una mujer que tiene un cambio de ser con respecto al consume de carne y cómo causaría una serie de resonancias en su vida privada, especialmente en su familia.

Persuasión de Jane Austen, ed. D’Época

portada-Persuasion-Edicion-Conmemorativa

Edición especial del clásico de Austen con varias series de ilustraciones diferentes y un DVD con documentales. Casi nada.

Pixels de Cézanne de Win Wenders, ed. Caja Negra

Wenders_alta

Recopilación de escritos y discursos que sobre diferentes artistas ha estado dando y escribiendo Wenders durante años, sea sobre Bergman, Antonioni, Hopper, Mann, Sirk u Oliveira entre otros. E incluso hay un par sobre mujeres: Pina Bausch, Barbara Klemm. Así que si alguna vez tuvisteis curiosidad por conocer las opiniones e inquietudes artísticas del director ya sabéis dónde encontrarlo.

Herzog por Herzog de Werner Herzog, ed. El cuenco de plata
tapa_221

Hablando de lo cuál, aquí hay otra recopilación de entrevistas, retratos, ensayos y piezas en la que un director de cine intenta que se le comprenda tanto como se comprendido. Que no se diga.

 

Vidas de nigromantes de William Godwin, ed. Eneida

9788415458920

Teórico padre del anarquismo filosófico y de Mary Shelley, William Godwin fue un político y escritor británico que destacó sobre todo por su pensamiento utilitarista. Eso no le impediría escribir este libro, la historia de la equivocación sobre gente a la que él juzgaba nigromantes y que reune desde aquellos a los que acusa de practicar o usar alguna de las artes mágica a otros que parecen simplemente disentir del mundo general. Por eso mismo tras explicar las diferentes artes de la nigromancia emprende un recorrido histórico que incluye también a personalidades poco sospechosas (Sócrates, Vespasiano, Tomás de Aquino) en ocasiones más por comentar rumores que por desenmascara o comentar. No sé si alguien podrá encontrar interés en esta obra más allá de su propia curiosidad, pero desde luego como espejo de lo que se juzgó la nigromancia -al menos en el S.XIX- y de su utilidad política resulta cuanto menos interesante.

Yo quiero mi gorro de Jon Klassen, ed. MilRazones
Thumbnail

Una historia breve, sencilla y divertida. Un oso ha perdido su gorro. Pasa por distintos animales buscándolo y así vamos creando tanto una sensación de reiteración como favoreciendo la observación e, incluso, plantando las semillas para un chiste final. Un libro, por tanto, más que agradable para los pequeños.

Grandes amigos de Linda Sarah y Benji Davis, ed. Andana
PortadaGrandesamigos

En una historia estupendamente dibujada descubrimos una historia de amistad que incluye las dudas cuando entre dos mejores amigos aparece una tercera persona, un tercer amigo que busca ver si puede integrarse en el grupo. Así que al final esto es realmente el tema fundamental expresado a través del título.

La princesa, la vaca y el viejo jardín de Marcus-Heidschötte Sauermann, ed. Picarona

La_princesa_la_vaca_y_el_viejo_jardinero-510x621

Una historia con un gran dibujo caricaturesco. Quizá la trama no sea gran cosa, con un mensaje muy poco sutil. Pero la gracia de la historia en sí, explorada al máximo por el dibujo, hace perdonable incluso una trama con un mensaje demasiado claro que -sin embargo- no parecen ser capaces de lanzar directamente.

Fred, el amigo imaginario de Eoin Colfer y Oliver Jeffers, ed. Andana
PortadaFRED_CAST

La amistad parece uno de los temas de esta semana. En este caso la amistad imaginaria y las configuraciones que unos y otros tienen. La trama de Colfer es interesante y el dibujo de Jeffers es cuanto menos funcional. Una pequeña historia encantadora en resumen.

Emilio de Tomi Ungerer, ed. Kalandraka

emilio-C

Terminamos de la mano del gran Ungerer con un héroe realmente diferente: Emilio, el pulpo que combate a los villanos en cortas aventuras que parecen salidas de otra época. Una pequeña obra que rezuma del tratamiento atemporal que su autor sabe darle.

Hasta aquí una semana más. No está claro si queda mucho antes de que llegue el calor definitivo. Pero al menos mientras salgan algunas cosas interesantes habrá que estar para aprovecharlo. Así que ya sabéis… ¡Nos leemos!


Otra semana extraña esta. Parecía que el calor traería estrenos tranquilos y en su lugar ha traído un poco de todo. Un poco de todo fundamentalmente americano una semana más. Empezando por American Gothic (USA) que podría ser un ejemplo de lo que sí que me esperaba. Una serie que parece puesta aquí porque… ¿cuándo si no estrenarla? Comenzaban venderla como una especie de miniserie/ evento veraniego lleno de suspense. Con eso en la cabeza uno no acaba de tener muy claro qué es lo que pasa. De hecho, una vez visto uno podría sospechar que lo que ocurre es que estaban intentando parodiar las películas de Lifetime, lo que sería una lástima porque esta misma semana Lifetime les hubiera pasado por la izquierda. Pero la sensación de que es alguna forma de comedia no me abandona. La idea de que alguien pensara en serio que se puede jugar con el misterio de unos sucesos de hace tanto tiempo que la mayor parte de los personajes no llegaban a los diez años pro aquel entonces y en los que hay muy pocas posibles explicaciones y la mayoría van siendo destrozadas por la desastrosa manera en la que se muestran las tramas, como salidas de un guionista que hubiera descubierto algunos apuntes vagos en sus cuadernos de instituto. No sé cómo seguirá esto ni si encontrarán una forma de enderezarlo, de momento es simplemente un catálogo de todo lo que no hacer en televisión. Y ni siquiera uno especialmente entretenido de mirar.

Los canales para jóvenes –Disney en este caso- siguen intentando recuperar (¿competir?) con los creadores de internete. Por la vía clásica: Poniendo una carreta de dinero para ficharles. O bien, como en el caso de Bizaardvark (USA), creando su propia granja de jóvenes talentos para que trabajen para ellos en lugar de para sí mismos. Ahm… ha quedado tendencioso, qué le vamos a hacer. Volviendo al asunto: Disney es tan consciente de ello que esta serie, de dos creadores de ese proyecto vivero, es sobre dos jóvenes con un grupo músico cómico por internet. Por supuesto también hay un intento de introducir diversidad. El problema es que huele a invernadero desde la puerta. Está tan criado que se nota la diferencia con esos grupos que han surgido directamente de internete y que, viendo esto, sospecho que estarán en su casa esperando a que les llegue su carreta.

De quien sí que no esperaba nada era de OWN, el megacanal de Oprah. Hasta el momento parecía más interesado en crear series de relleno que en buscar una manera de contar algún tipo de historia y lo gracioso de Greenleaf (USA) es que en principio podía haber sido lo primero. En una estructura típica de telenovela una hija pródiga vuelve años después al seno de una familia llena de secretos, mentiras y ambiciones. La diferencia es que han buscado la manera de desmarcarse de una producción y rodaje alejados del estilo ramplón de otros productos de la cadena como The Haves and the Have Nots y la capacidad de articularlo todo a través de un tema: La religión. Porque la empresa de la familia es, en esta ocasión, algo tan goloso y controvertido como una de esas MegaIglesias sin impuestos pero con mucho espectáculo que tanto proliferan en Estados Unidos. Gracias a eso los temas de los personajes funcionan en un doble aspecto según no sólo la motivación propia sino también su propia relación con la fe. Hasta el punto de que quizá la mejor escena del piloto sea la cena familiar que logra funcionar al montar una doble trama entre lo que se debate sobre las formas de entender la religión y las maneras de obedecer a esa religiosidad. Por supuesto a todo esto ayuda una buena selección de actores (más en el apartado femenino que en el masculino, todo sea dicho) en el que destacan sobre todo los patriarcas, el siempre estupendo Keith David como el Obispo James Greenleaf y, sobre todo, la excepcionalmente villanesca Lynn Whitfield como su mujer, Lady Mae. Queda ver cómo avanzará la serie, si intentará seguir por la senda de Empire o si irá a lo fácil. Pero al menos sus dos episodios iniciales dan ganas de saber más de ellos.

La parte de relleno infantil de esta semana -otra- corresponde a Lego Star Wars: The Freemaker Adventures (USA) que es un poco como todas las series que están sacando. Mal no está. Pero podría haber sido algo mejor, se nota que lo podría haber sido. ¿Qué es lo que lo ha detenido? Posiblemente el simple hecho de que hoy toca esto y la semana que viene ya veremos cómo sigue la franquicia.

Cuando James Franco decidió remakear  Mother, Can I Sleep With Danger? (USA) para Lifetime usando como modelo Deadly Adoption muchos -o, al menos, yo- quedamos a la espera de lo que de ahí pudiera salir. Cuando se empezó a filtrar alguna de las características -que, por cierto, se descubren en los primero cinco minutos- que lo separan de la versión noventera original con Tori Spelling (que regresa aquí, esta vez como la madre) pudimos pensar que se había equivocado de películas. Y, efectivamente, más que un clásico de Lifetime parece que estamos ante un homenaje a David DeCoteau. Un homenaje desde la propia loca perspectiva de Franco, siempre más comercial y en aparente busca de un público más mayoritario, pero no por ello menos alocado. Es una lástima que al final todo quedara en eso, en un acercamiento que podría haber sido algo magnífico pero que se queda en un impacto superficial y pretencioso cuyo mayor interés es esperar a que vuelva a aparecer, esta vez por sorpresa. O cuando lo emita en España una sobremesa de fin de semana Antena 3, que también será otro impacto. A ver si en esta carrera de Lifetime por reinventar y reinventarse acaban acertando con uno de sus telefilmes. Aunque sospecho que no ocurrirá hasta que le toque alguien que se los haya visto y tenga talento, algo que, con suerte, pasará antes que después.

Por contra con Queen of the South (USA) estamos ante un producto del todo genérico que, sin embargo, en España tiene el potencial de hacer olas por estar basado en una novela de Pérez Reverte. Y poco más.

Por suerte terminamos con algo bastante especial, el avance de The night of (USA), nueva serie de Richard PriceSteven Zaillian basada en el concepto de la serie de Peter Moffat Criminal Justice que intentaba ser un acercamiento al género negro judicial tratándolo como si fuera un true crime. Y si la inglesa era una producción notable la americana logra, en este primer contacto, dejar un recuerdo estupendo -y muy estético, cada cuál que decida si eso es bueno o malo- aunque está por ver hasta qué punto se acercan y separan de la mezcla amarga y dulce del original.


¡Mat-A-Ton! «Scream» 1-4. 1er acto: El conejo fuera del sombrero. Y alguna cosa más.

Ahora sí que sí vamos a ponernos en el lío. Como ya ha pasado suficiente tiempo -es decir, llevamos ya varios capítulos- creo que lo mejor es comenzar con un breve repaso de lo que fueron los cuatro primeros capítulos en los que tenemos el primer acto de esta temporada y, con él, la forma en la que deciden cuál será el estilo nuevo. Pero no adelantemos acontecimientos, no vaya a salir algún destripe.

Mejor pasemos a hablar de esta, y a dar alguna otra pincelada, así que si os interesa ya sabéis…

¡Al tajo!

Readmore..