¡Qué semana! Se nota que las editoriales, sobre todo las pequeñas, han vuelto con ganas. Nos han traído casi una treintena de títulos. De diversos estilos y temas pero con su particular interés en cada caso. Es difícil saber si estamos ante un intento de empezar el año con fuerza o si es solo la última andanada antes de unas semanas de completa tranquilidad. Lo que sí es seguro es que aquí los tenemos, así que…
¡Que entre la pila!
– Sin palabras de Edward St. Aubyn, ed. Literatura Random House

De nuevo tenemos a St. Aubyn con nosotros, aunque en esta ocasión es diferente el objetivo, tras la mezcla de comedias y dramas sobre la familia de sus dos obras anteriores de Patrick Melrose aquí tenemos una más sencilla aunque no menos dura crítica al mundillo literario, centrada en aquellos organismos que otorgan premios -recordemos que lo habitual en el mundo anglosajón son los otorgados a posteriori, no como los españoles- recreándose en lo que es otro ejemplo claro del humor inglés cuando el blanco es su industria literaria.
– Estrenos y batallas campales de Enrique Jardiel Poncela, ed. Espuela de Plata

De entre toda la magnífica cantidad de textos que Enrique Jardiel Poncela produjo en su extensa vida de autor debo reconocer cierta debilidad por aquellos en los que contaba sus peripecias con el mundillo artístico, con el literario, con el teatral, con el cinematográfico… tanto da. Precisamente esos textos, perfectos complementos a sus series y cuentos, son los que comienza aquí a recopilar Espuela de Plata, reuniendo los prólogos en los que explicaba las circunstancias y peripecias en las que sus obras vieron la luz. Y yo encantado.
– Música acuática de T. C. Boyle, ed. Impedimenta

¡Otra gran recuperación! Publicada por Galaxia Gutenberg en el ’99 y descatalogado desde hace años, la recuperación de este título es una noticia a celebrar, quizá el mejor de los textos de un autor del que Impedimenta ya había publicado El pequeño salvaje y Las mujeres. Todo esto porque la historia a dos voces de un explorador que viaja a las fuentes del Niger y un ladrón de cadáveres, que parecen ocurrir en planos diferentes pero que en realidad se pueden entender como contraposiciones. Una auténtica alegría de recuperación.
– La violencia justa de Andreu Martín, ed. RBA
Siempre alegra ver que Andreu Martín sigue publicando, casi tanto como tener noticias de este sello. En esta ocasión tenemos violencia de género, crimen organizado y policías brutales así que al menos sabemos que ha intentado mantenerse en temas actuales.
– Un hombre sencillo de Andre Baillón, ed. Errata Naturae

Una obra de humor narrando los motivos para un internamiento, quizá sea porque el mismo libro se cuestiona si realmente los problemas psiquiátricos de su narrador son tales o solo incapacidad para actuar en el mundo actual, para soportar las normas de comportamiento que no se ve capaz de asumir. pero humor al fin y al cabo.
– Doble fuga de amor y muerte de Jean Legrand, ed. Periférica
Novela sobre el amor extraordinariamente breve -incluso en un año como el que llevamos en el que las novedades destacan por su brevedad casi tanto como por su precio- sobre un amor intenso en mitad de un conflicto bélico.
– La forma de las ruinas de Juan Gabriel Vázquez, ed. Alfaguara

Articulándola alrededor de las conspiraciones y las investigaciones sobre otras investigaciones, Vásquez estructura la que podría ser su obra más ambiciosa -y sin duda la más extensa- al aprovechar para insertarse como personaje de una trama en la que todas las respuestas parecen pensadas para dar lugar a más preguntas y en las que la línea a seguir parece ser la de la historia de su propio país.
– Los indómitos de las montañas de Dino Buzzati, ed. Gallo Nero

Las múltiples facetas de Buzzati no dejan de alimentar nuestra querida industria librera. Por ejemplo, su afición montañera. Así que aquí han venido la buena gente de Gallo Nero a recuperar diversos textos – artículos, relatos, fragmentos de su diario- articulados a partir de ese tema.
– Experimento de amor de Hilary Mantel, ed. Destino

Mientras seguimos esperando a que concluya su magnífica trilogía histórica en Destino nos van trayendo otras de sus obras como esta historia con la evolución de una chica que al entrar en la universidad descubre un mundo diferente y más variado pero también el riesgo de perder el contacto con su punto de partida.
– Ante todo no hagas daño de Henry Marsh, ed. Salamandra

No sé si logrará tener aquí el mismo éxito que en otros países pero las memorias del neurocirujano Henry Marsh parecen llamar a la gente, deseosa de saber qué pasa por al cabeza de aquellos con poderes extensos para cambiar la vida de una persona. Aunque eso no siempre signifique que sea para bien.
– Alias Grace de Margaret Atwood, ed. B de Bolsillo
Algo es algo. Es decir, seguimos esperando reedición de El cuento de la criada, a la que hemos unido la de El asesino ciego. Pero mientras tanto tenemos esta obra sobre un asesinato canadiense ocurrido a mediados del S XIX para entretenernos.
– Una vista del puerto de Elizabeth Taylor, ed. Gatopardo

Otra recuperación más. Pero todo lo que sea mantener a Elizabeth Taylor dentro del circuito de publicaciones me parece estupendo. Y si es para rescatar un título como este, una gran novela que no estaba disponible para el público español desde hace más de veinte año, pues bienvenidos sean todos los novelones.
– Monstruos rotos de Lauren Beukes, ed. Siruela

Empecemos por lo evidente: No es Zoo City. Tampoco es Las luminosas, si a eso nos ponemos, sino la evolución hasta cierto punto habitual de un éxito comercial como aquel: menos fantástico, más cercano al thriller tradicional. Con unos cuantos giros, sí -ninguno que la portada pudiera hacer sospechar- , y con el saber hacer que dan las tablas -limitadas pero tablas- de la autora. Ahora a ver si esta editorial tiene más suerte y llegamos a ver la primera.
– Rosy & John de Pierre Lemaitre, ed. Alfaguara

Breve -mucho, parece que es tendencia- historia de Lemaitre que parecía pensada para completar una pequeña trilogía antes de que acabara siendo otra cosa. Quizá uno hubiera esperado verlo junto con el anterior o el siguiente, pero se ve que si se puede conseguir dar forma de libro y venderlo como tal cualquier decisión nos parece suficientemente adecuada.
– Sin eco de Anne Holt y Berit Reiss-Andersen, ed.Reservoir Books

Otra a la que vamos completando poco a poco es a Holt que esta vez nos trae la sexta novela de Hanne Wilhelmsen, lo que significa que ya solo queda una de las ocho por editar. En resumen, que van completándose sus obras, aunque yo, personalmente, siga esperando que reediten Castigo.
– Julián Marías, crítico de cine de Alfonso Basallo, ed. Fórcola

Libro curioso que explica una situación igualmente poco habitual: El conocido filósofo puesto primero como espectador y divulgador de cine, algo a lo que se dedicó de manera contínua desde los años sesenta y que le permitió hablar no como crítico sino como alguien capaz de usar las películas para expresar los temas y dudas que estas le parecen que alcanzan. Una obra peculiar, sin duda.
– El arte de hacer dinero de Jason Kersten, ed. Calico Jack

Siguiendo antes la idea de película que de documental, en este libro se nos cuenta la historia de un enorme falsificador capaz de engañar durante años a los oficiales gubernamentales estadounidenses pero visto desde ese punto personal e intimista que se centra en sus ganas por formar una familia antes que en la técnica o las maquinaciones. Suongo que porque antes que un documental es más interesante un reportaje.
– Por qué nos encantan los sociópatas de Adam Kotsko, ed. Melusina
En esa portada falta el subtítulo. Pero, claro, sería quizá demasiado largo ponerlo todo. Lo que pasa es que Una guía de la televisión tardocapitalista da casi una mejor idea, o al menos más descriptiva, del contenido interior traído por todo un especialista en humanidades -de lo que llama la teología política a lo que yo diría es filosofía- y en estudios culturales (que ya demostrara en Awkwardness, sobre el humor de la incomodidad) centrándose aquí en eso que llamamos antihéroes y que el autor identifica como sociópatas, categorizándolos pero a la vez extendiendo su campo de Homer Simpson a Jack Bauer pasando por los abiertamente criminales. Lamentablemente Kotsko parece tener dos problemas, una definición quizá demasiado amplia y que le lleva a empatizar presuponiendo que los sociópatas están libres de los defectos que los sentimientos traen a los humanos, en una pirueta casi randiana del entendimiento, y el fallo más típico de la crítica televisiva: Creer que todo empezó con el final de los noventa. Lo que no es mala idea para examinar el ahora si no significara también presuponer que antes no existían estos personajes. Pero al menos abre el camino a otras discusiones culturales sobre la representación de los personajes televisivos.
– Mi lucha de Sven Felix Kellerhoff, ed. Crítica
Hablando de lo cuál, aquí llega, con toda la retorta de libros tratando del tema aprovechando los múltiples sucesos ligados a los derechos de autor -en España aún no, pero haciendo una pequeña búsqueda en, pongamos por caso, Amazon, se da uno cuenta de que en realidad tampoco hace mucha falta- de modo que la historia del libro acaba siendo casi tan convulsa como todo lo demás que lo rodeó.
– Franquistas contra franquistas de Joan Maria Thomás, ed. Debate
Como en todas partes tienen sus líos esta es la aproximación detallando las luchas internas de facciones que hubo -también- dentro del franquismo. Porque siempre en todo acaba habiendo bandos.
– Gustav Mahler. Un piano olvidado de Norma Sturniolo, ed. Reino de Cordelia
Biografía de Mahler centrándose en su relación con el dolor para establecer una conexión musical a partir del sufrimiento editado en un tan peculiar como breve y bello formato.
– Poema a tres voces de Minase de Shôchô, Shôhaku y Sôgi, ed. Sexto Piso

Poema colectivo a tres voces con resonancias litúrgicas pero, sobre todo, empeñado en la búsqueda de la belleza intentando recuperar un orden que en aquel momento del siglo XV ya se adivinaba como en disolución. No es magia, solo quiere parecerlo.
– Pleamargen (Poesía 1940 – 1948) de André Bretón, ed. Galaxia Gutenberg
Edición bilingüe reuniendo la obra poética del gran surrealista, todo ello en un cuidado libro objeto que ofrece un intento de depuración cercano al que el mismo autor buscaba en sus poemas de madurez.
– 2440 de Louis S. Mercier, ed. Akal

Un ejemplo moderno -dentro de lo que podemos considerar como tal el siglo XVIII- de utopía futurista en el que se intentaba encontrar una punto intermedio entre algunas instituciones y los derechos que esperaba Mercier que pudieran adquirir los hombres. Como aún queda tiempo para la fecha no cometeremos el error de intentar señalar fallos y aciertos sino de pensar en qué era lo propuesto y en qué contexto se realizaba.
– Las piedras élficas de Shannara de Terry Brooks, ed. Oz

Segundo de los libros del ciclo de Shannara, relevante no solo por la serie de fantasía épica sino, además, por ser aquel que basa gran parte de si no la serie al menos sí la temporada.
– Media guerra de Joe Abercrombie, ed. Fantascy
Conclusión de la trilogía del Medio Rey, una vez más un imprescindible para los que quieran entreterse con saja-rajas inteligentes. Abercrombie sabe lo que se hace.
– La llamada de lo salvaje de Jack London con ilustraciones de Javier Olivares, ed. Nórdica
Bella pequeña edición ilustrada del clásico de London al que las ilustraciones de Javier Olivares encajan y acompañan con enorme éxito y realce. El tipo de cosa que según ves estás pensando en a quién regalar.
– Dios ha muerto de Irkus Zeberio, ed. Bang
Aproximación ilustrada y muda -o muda dentro de un orden, entre planchas hay momentos de reproducción de fragmentos del texto original de Nietzsche supongo que por aquello de explicar y dar pie a la reflexión- que usa de todos los recursos de la imagen para realizar su propia reinterpretaión de lo que el filósofo quería que comprendiéramos.
– El tiempo del gigante de Carmen Chica y Manuel Marsol, ed. Fulgencio Pimentel

Bello libro, como no podía ser de otra manera, que con muy poco texto nos propone una reflexión sobre la figura mítica del gigante. Quizá menos infantil de lo que una primera mirada podría parecer.
No está mal, ¿verdad? Un poco de cada y para cada. Y aunque quizá podríamos haber preferido menos títulos y más calidad tampoco vamos a despreciar lo que nos han puesto en el plato. Nos limitaremos a esperar a la semana próxima para ver por dónde siguen las novedades. Y, mientras tanto y como siempre, ¡nos leemos!