¡Los Recomendados de 2024! Criminal

¡Vamos con las recomendaciones!

Las horas antes del amanecer de Celia Fremlin, ed. Alba

En tiempos Celia Fremlin era una autora conocida, cierto que más entre la crítica -que la comparaba con Highsmith o Jackson– que con el público. No sé cómo andará ahora mismo su recuerdo. Entonces (hace años ya, diría) vio publicados tanto libros de misterio como de terror. De entre ellas esta Las horas antes del alba es la que más éxito tuvo, premio Edgar a mejor novela y toda la pesca, una obra que examina desde un punto de visto psicológico, casi irónico y bastante social las dudas que asaltan a una joven madre a la que tanto su hijo recién nacido como el asfixiante contexto familiar (su marido es un cretino, en el mejor de los casos) y social parecen estar llevando al límite. Tanto por el trasfondo y lo que cuenta de la falta de reparto de cuidados como por las posibilidades casi góticas estamos ante una magnífica novela, y pese a la exposición de su resolución o a la portada -se me hace raro decir algo así de la colección Rara Avis, pero alguna vez tenía que pasar- merece ser recuperada, recordada y celebrada. Comenzando por esa magnífica frase inicial: «Daría cualquier cosa -cualquiera- por una noche de sueño.»

El centro de Ayesha Manazir Siddiqi, ed. Amok

Un centro para la enseñanza de idiomas con una propuesta radical y particular, una traductora pakistaní que decide acudir tras una serie de sucesos y, a partir de ahí, una serie de situaciones extrañas, misteriosas, a ratos terroríficas y en otros momentos cómicas. Porque la pregunta: ¿Qué precio estás dispuesto a pagar por el éxito? puede dar lugar a muchas historias. No digamos ya a todo lo que hay alrededor de las traducciones.

La séptima hipótesis de Paul Halter, ed. WHO

Un autor francés que desde finales de los ochenta a mediados de los diez estuvo escribiendo mysteries, muchos de ellos con habitaciones cerradas, pero esta vez lo que Paul Halter nos trae, de la serie del Dr. Twist y el Inspector Jefe Hurst, es la sexta de esas historias, escrita en los noventa pero ambientada en el Londres de finales de los treinta. Asesinatos extraños, muertes posibles en situaciones imposibles y, sobre todo, una cierta sensación de juego. Porque aquí tenemos a un tipo disfrazado de Doctor de la Plaga, tenemos un juego con cubos de la basura llenos, vacíos o con un cadáver dentro, y tenemos a dos personas del teatro que parecen haberse retado a una competición mortal. Todo para nuestra diversión, por supuesto.

Asesinato en el Huerto de Pepinos (Los misterios de Flavia de Luce) de Alan Bradley, ed. Alma

Dejemos un momento las Decisiones Fueron Tomadas del título. Vayamos a lo importante: ¡Han recuperado a Flavia de los Extraños Talentos! Flavia de Luce había visto publicados ya tres títulos en España, y ahora nos encontramos -de nuevo- con el primero. Por supuesto con un título diferente que, además, tampoco tiene que ver con el inglés The Sweetness at the Bottom of the Pie. Pero, lo importante, es que quizá nos permita leer más allá de esos primeros tres títulos que publicó Planeta. Y también volver a recomendar esta particular novela sobre una extraña joven, su particular familia y ese pueblo en el que suceden cosas. Así que si buscáis una novela de misterio juvenil con humor y oscuridad no dudéis en darle una oportunidad… ¡Al margen de lo que sugiera el título!

– Cómo sobrevivir a tu propio asesinato de Kristen Perrin, ed. Salamandra

Parece que alguien ha vendido al peso un paquete de Cozy Crime a PRH y aquí seguimos viendo llegar títulos, esta vez con la historia de una joven que va a visitar a una anciana tía a la que predijeron que moriría asesinada. Cuando llega la anciana ha fallecido ya, y ahora le toca investigar si fue asesinada, por quién, y si la obsesión por su propio asesinato que tenía ha podido estar relacionado.

48 pistas sobre la desaparición de mi hermana de Joyce Carol Oates, ed. RBA

La desaparición de una mujer, las dudas de su hermana menor, el intento de reconstrucción -veinte años más tarde- de lo acontecido en aquellos momentos. Todo para una clásica novela de Joyce Carol Oates que aparece esta vez en una editorial diferente, pese a lo reciente de su publicación USA.

– Todos en este tren son sospechosos de Benjamin Stevenson, ed. Planeta

Tras Todos en mi familia han matado a alguien Stevenson recupera a su personaje principal para -otra espantosa portada y- un trayecto en tren en el que le enfrenta a algo incluso peor que un asesino en serie en un refugio aislado de las montañas: El mundillo literario. Y un tren. También un tren. Un tren en el que varios autores de novela criminal de distinto tipo – el superventas, el de forense, el de legal, el psicológico, el literario, el debutante- se encuentran en una especial celebración que, claro, rápidamente se convierte en una nueva investigación de asesinato. Una en la que cada uno tendrá sus métodos pero también sus motivos. Y es que al final el mundillo literario no está tan lejos del ‘true crime’.

La luna en el arroyo de David Goodis, ed. Sajalin

Una alegría, porque hace casi una década que no se reeditaba esta obra de Goodis -desde su última publicación por Akal– y porque no es la obra que se reedita siempre de Goodis -esa sería Disparen contra el pianista-. Así que podemos volver a disfrutar de ese negro negrísimo que nos propone, esta vez con un hombre de los bajos fondos que quiere descubrir quién fue el culpable del suicidio de su hermana, de una mujer de clase alta que visita los bajos fondos por diversión y que podría ayudarle a salir… si es que él decide que irse de allí es más importante que descubrir la verdad sobre esa muertes que le atormenta y le ronda.

La mujer del domingo de Carlo Fruttero y Franco Lucentini, ed. Siruela

Publicada por Bruguera, Seix Barral y Noguer hace tanto que lo mismo alguna de las editoriales ni os suenan (no os preocupéis, es algo que pasa y, además, a estas alturas las tres las ha comprado o PRH o Planeta), es bueno ver que en Siruela se acuerdan de este libro – y, con suerte de alguno más de los mismos autores- que es un ejemplo de novela criminal moderna, capaz de presentar una obra de suspense -más que de misterio- que se aprovecha para satirizar la sociedad burguesa del Turín de la época. Luego ya podemos discutir si esta -y la película de Comencini con Mastroianni y Bisset– es un giallo o no. (Yo opino que no, pero ese es otro tema). Sea como sea, una recuperación más que celebrable.

El artista del KO de Harry Crews, ed. Dirty Works

Estaba absolutamente convencido de que este libro de Harry Crews ya estaba publicado en España. Pero resulta que no, que ni entre los que Dirty Works le ha publicado -da igual que no aparezcan en la base del ISBN-, ni entre los que antes publicara Machado, estaban esta obra con una sobre un joven -digamos- que tras pasar por multitud de pequeños empleos acaba subido a la lona de un ring. Así que si pensáis que se trata de otra sórdida exploración del inframundo criminal del boxeo… pues sí, efectivamente.

Los niños están mirando de Laird Koenig y Peter L. Dixon, ed. Impedimenta

¿Hasta qué punto son inocentes los niños? Sin duda los lectores de La chica que vive al final del camino pueden imaginar la respuesta, y es que estamos aquí de nuevo con Laird Koenig, esta vez toca recuperar su primera novela en la que le acompañaba el guionista Peter L. Dixon (conocido por Danger Bay sobre todo, pero que transitó la televisión de los setenta y ochenta con soltura) y en la que tenemos a cinco pequeños mocosos, insufribles y racistas hijos de unas estrellas de cine que les han dejado solos con la niñera. Pero… ¿Dónde está la niñera? ¿Qué está pasando ahí? ¿Por qué los adultos se empeñan en interferir? Especialmente ese tipo que va por las noches a mirar por las ventanas. Al fin y al cabo, ¿qué pueden haber hecho cinco niñitos por muy insoportables que sean? ¿Quién les podría desear algún mal? ¿Quién puede matar a un niño?

– La persecución de la gata Holmes de Jirō Akagawa, ed. Quaterni

Más de un lustro llevábamos sin noticias de la gata Holmes, del detective Katayama y de todos los -tampoco demasiados- secundarios que poblaban esta encantadora serie de novelas que llevan la misma vida en Japón -esta es la cuarta tras Los misterios de la Gata HolmesLa mansión de los gatos La rapsodia de la gata Holmes, todas ellas publicadas por Quaterni. La primera se publicó en 1978. Entre novelas y libros de cuentos se publicaron 49 en total hasta 2013- y que reúnen el misterio y el humor, obras encantadoras que parece que van a disfrutar de una segunda oportunidad gracias al éxito del ‘cozy crime’. En este caso una mujer se matricula en un Centro Cultural, los profesores comienzan a ser asesinados y Katayama tiene que resolver el misterio. ¡Con ayuda de su gata calicó!

 El que susurra de John Dickson Carr, ed. WHO
Con un importante fondo sobrenatural, un asesinato en un lugar que parece imposible, una mujer misteriosa y un Club del Asesinato, en el Londres de postguerra dos hombres se encuentran ante un caso que bordea el terror a cada giro y en el que la lógica detectivesca lucha por imponerse. Y como yo diría que por España no se ha publicado por lo menos desde Séptimo Círculo o Edhasa, aunque sí haya habido ediciones argentinas recientes, es una buena oportunidad para darle un tiento.

– Muerte de un librero de Bernard J. Farmer, ed. Duomo
– El caso del escritor desaparecido de E.C.R. Lorac, ed. Duomo

No sé qué es lo que Duomo quiere decirnos con estos títulos pero aquí estamos, con un nuevo para de novelas de la British Library.
En la primera de ella tenemos a mediados de los cincuenta la segunda historia del Sargento Wigan, un asesinato en el mundo del coleccionismo de libros, así que como es de segunda mano me siento menos amenazado.
En la segunda -de mediados de los treinta- es un escritor el que desaparece, esta vez es una obra de humor, y con puyas hacia los que piensen que una mujer no puede escribir novelas de misterio.
No es, quizá, mucho que decir de ellas. Pero es lo que hay.

Muerte en El Cairo de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva

Lo bueno de que haya una especie de intento de que funcione el ‘cozy crime’ es que vamos teniendo suficiente variedad. Así que esta vez toca Egipto -claro- en los 20s, con una joven viuda, una tía molesta, un banquero misterioso y el típico asesinato que lleva a una joven a tener que demostrar su inocencia. Y a una autora a ganar el Premio Agatha.

Asesinatos en familia de Nina Simon, ed. HarperCollins

A partir de una historia de su propia familia la autora decidió montar una trama criminal. Tiene una explicación: Su madre fue diagnosticada de cáncer y, para pasar el tiempo y realizar una tarea conjunta que la distrajera, se pusieron a urdir esta novela detectivesca en la que una muy activa mujer se ve obligada a pasar la recuperación en un aburrido pueblo con su hija y su nieta. Salvo que aquí, en la ficción, hay crímenes. Por eso pronto empiezan a investigar, sobre todo ella, pero pronto también la hija y la nieta se ven metidas en una investigación cuando la pequeña se encuentra con un cadáver y se convierte en la principal sospechosa. Así que dará igual la apariencia idílica, los ecologistas o los ricos rancheros, la abuela pasa a tener un propósito y la unidad de esta familia se convierte en la rueda que pasará por encima de todo para encontrar al verdadero asesino.

Los Malos de Melissa Albert, ed. Umbriel

Conocemos bien a Melissa Albert, desde la trilogía La puerta del bosque al más reciente Corazones retorcidos, así que ahora que nos llega esta historia de una joven desaparecida, su amiga que la busca, los enigmas que envuelven la desaparición, pero también las pistas que le ha dejado, con una antigua tonadilla infantil como centro, una antigua leyenda local y la promesa de una mezcla de misterio, fantástico y quizá hasta terror.

El enigma de los gatos asesinados de Anita Blackmon, ed. Siruela

¡Vuelve Adelaide Adams! Cuando una amiga y rival le escribe desde sus vacaciones contenta con unos hechos sospechosos sabe que no va a poder evitar ir en su búsqueda a descubrir qué es lo que pasa, con todas esas sugestiones sobrenaturales, sesiones de espiritismo y, por supuesto, la aparición de un cadáver. O de varios. Todo ello mientras una tormenta impide cualquier conexión con el pueblo y, además… ¿por qué hay alguien matando gatos? Por suerte allí está Adelaide, que trabajará de manera inesperada junto a un periodista para descubrirlo. Aunque lo cierto es que ella se pregunta cómo pudo perder el buen juicio de quedarse en su casa tranquilamente.

La casa del Dr. Edwards de Francis Beeding, ed. WHO


Quizá no tanta gente conozca a Francis Beeding, sobre todo porque no deja de ser el pseudónimo que usaban para su producción conjunta John Palmer y Hilary A. Saunders. Sin embargo es más que probable que les suene Sospecha, la película de Alfred Hitchcock, un thriller psicológico. Como de costumbre la forma de adaptar Hitchcock hace que tenga poco que ver con este libre, que va sobre un asilo al que llegan dos psiquiatras. Una es una psiquiatra recién graduada que va a trabajar con un viejo amigo de su padre -el Dr. Edwardes-, el otro es un nuevo psiquiatra. Uno al que que rápidamente le toma aprecio. Pero en ese ambiente aislado, en el que quizá no todo sea lo que parezca o la gente no sea quien dice, los aspectos góticos sean más importantes que los psicológicos.

El manuscrito del asesinato de George Limnelius, ed. Espuela de Plata

Vuelve a publicar Espuela de Plata a George Limnelius, y tras El asesinato del fuerte Medbury lo hace ahora con El manuscrito del asesinato. Un autor de la Golden Age capaz de ofrecer un estilo distinto y un giro inesperado, con dos narraciones separadas que transcurren de forma paralela a la narración. Así, más allá de la vida militar británica y algún escenario discretamente pintoresco -una fábrica de conservas de carne en Uruguay-, aunque son los libros lo que están en el centro de estas tramas. Además de la duda de qué es la realidad, y cómo de creíble resulta.

Fantomas de Pierre Souvestre y Marvell Allain, ed. Zenda / Edhasa

Tantos años más tarde -yo diría que unos veinte o veinticinco- volvemos a tener entre nosotros las aventuras de uno de los villanos por excelencia de las letras. Siguiendo los pasos de Rocambole o Lupin, Fantômas apareció en 1911. Un villano más claramente malvado que los otros dos, sin muchos escrúpulos o remilgos, alejado ya de aquel ejemplo que Vidocq había sido para muchos de ellos. Sin cualidades redentoras, más cerca de otro archivillano que aparecería el año después, el Fu Manchú de Sax Rohmer. Por supuesto para leerlo hay que tener en cuenta que estos textos tienen la edad que tienen y que no estamos ante la versión humorística y ‘bondiana‘ que las películas con Louis de Funès popularizaron. Con eso y todo, por supuesto, el interés por este villano legendario permanece.

El crimen del sátiro de Emio Carrère, ed. Libros de la Ballena

Una niña desaparecida, una habitación con signos de violencia y pocas pistas. Así nos cuenta el autor este crimen en el Madrid de principios del S XX. Una oportunidad para explorar sus bajos fondos, sus personajes y sospechas. Tanto como la importancia de la clase social y la inoperancia de la justicia.

– Las mil vidas a medias de Sam Sylvester de Maya MacGregor, ed. Kakao Books

Los thrillers juveniles no han parado estos últimos años, especialmente cuando procuran ofrecer algún tipo de punto de vista distinto. Ese es el caso de este libro, con Sam, une adolescente autista que se muda junto a su padre para empezar una nueva vida… a una casa encantada. O, al menos eso es lo que se dice, que un chico falleció misteriosamente allí en los ochenta, así que elle se siente tan identificade que junto a su vecina Shep decide descubrir qué es lo que sucedió. Creo que todos sabemos lo que ocurre cuando empiezas a remover el pasado y los secretos de un pueblecito. En este caso se logra una novela que fue finalista a novela juvenil en los Nebula y que explora el trauma, la identidad y la lucha por lograr que te escuchen en un mundo que no se molesta en tratar de entenderte.

– Los asesinatos de la guillotina Meiji de Yamada Fūtarō, ed. Quaterni

Es curioso como Yamada Fūtarō, un autor del que habíamos leído en España hasta el momento La leyenda de los ocho guerreros perro y Los ninjas de Koga, más centrados en la historia -bueno, y la parte que le corresponde en el manga Basilisk– ve aquí publicada una novela de misterio. Histórica, por supuesto, pero de misterio. El Siglo XIX japonés, asesinatos aparentemente irresolubles y un par de inspectores con un cometido complicado en una época compleja. Supongo que así podemos decidir si pasar de los unos a los otros. Pero, sobre todo, hay que aprovechar para alegrarse porque seguimos viendo publicados clásicos del misterio japonés. (Vale, es de 1979, pero cuenta como clásico a estas alturas)

– La gata lo vio todo de Dolores Hitchens, ed. RBA

Uno de esos libros que une gatos y policíaco… de los años ’40. Para la próxima vez que os digan que el ‘cozy crime’ es un invento reciente. Dolores Hitchens fue una gran autora de género criminal -en una de sus novelas, Fool’s Gold, se basaría Jean-Luc Godard para Bande à part– y se movía con igual soltura en el ‘hardboiled‘ y el ‘murder mystery’ más clásico, aunque de entre sus libros la serie de Rachel Murdock, una mujer mayor con una gata negra, Samantha, perpetuamente metidas en asesinatos – Bueno, al menos una docena de veces.- y ahora, tras tanto tiempo… Aparentemente llegan a España. Así que es toda una oportunidad.

 Cada noche a las nueve de Julian Gloag, ed. Impedimenta

Publicado la vez anterior con el título original del libro, La casa de nuestra madre, y ahora con el de la película que la adaptó; esta obra de Gloag, entre el suspense opresivo y el gótico familiar, con siete hermanos cuya madre ha muerto pero ellos fingen que no, y cuya existencia se ve alterada por alguien que dice ser su padre, en el que la presión, las dudas y la situación extraña en la que un fervor materno podría ser el origen de una paranoia que quizá llegue a lo mortal.

Nawashi. El maestro de la cuerda de Fuminori Nakamura, ed. Quaterni

Quizá recordéis que hace poco más de una década Quaterni publicó el thriller El Ladrón de Fuminori Nakamura; al año siguiente, pero en Satori, le publicaron la más literaria En una noche de melancolía. Y no habíamos vuelto a saber de él… hasta ahora. Con un nuevo thriller con mujeres casi idénticas, detectives poco parecidos y, en el centro, el kinbaku, una forma de atadura con cuerdas que puede ir de lo espiritual a lo erótico, con un maestro de este arte apareciendo muerto de manera misteriosa. Así que aquí tenemos una posibilidad de reconectar o, bueno, saber más de él.

 Dinero para los muertos de Andreu Martín, ed. Alrevés

Pues aquí estamos, con Andreu Martín con 75 años y aún publicando. Espero que sea porque a él le apetece y no un ejemplo de los problemas para  jubilarse de los autónomos. Por lo demás, un poco lo esperable en él. Una muerte, un manuscrito, una serie de oscuros secretos, una historia antigua, familiar a ratos, local en otros, y líneas temporales que se van mezclando. Disfrutemos de Andreu Martín mientras podamos. (Y a ver si le reeditan Bellísimas personas en una de estas)

– ¿Por dónde llegó la muerte? de George Limnelius, ed. Espuela de Plata

Desde su publicación en Dédalo en 1932 no se había recuperado esta obra de Limnelius, con un muerto bien odiado, una casa de campo, un círculo cerrado de sospechosos y Philip Morton decidido a descubrir quién le mató. De la misma manera que la editorial continúa con la recuperación de Limnelius tras El manuscrito del asesinato y El asesinato del Fuerte Medbury.

– La dama en sombras de Armin Örhi, ed. Impedimenta

Nueva aventura de Bentheim, esta vez con la guerra austro-prusiana de fondo, con el robo de unas valiosas joyas del Antiguo Egipto, una banda criminal, secretos, conspiraciones, espías y la duda de si la gente a la que conocen son aliados o adversarios. Además de como homenaje a toda una época de historias con ladrones y misterios en los que de Conan-Doyle a Leblanc, de Collins a Bernède, e incluso de Wallace a Sue, se dan la mano para esta nueva aventura de misterio criminal.

– Manifiesto criminal de Colson Whitehead, ed. Literatura Random House

Siguiendo con lo visto en El ritmo de Harlem, lo nuevo de Whitehead se mueve -con humor- entre el policíaco y la novela social para ponernos en el Nueva York de los años 70, en la decadencia del gueto y los enredos criminales de alguien que se mantenía alejado de su pasado… hasta que tiene que conseguir una incontrôlable entrada para el concierto. A partir de ahí comienzan las idas, venidas, favores y enredos criminales variados.

Los asesinatos de la casa decagonal de Yukito Ayatsuji, ed. Quaterni

Un club universitario de ‘detectives‘, una excursión a una solitaria isla con una peculiar construcción en ella, unos crímenes en el pasado y otros misteriosos más recientes. Un juego de momentos y movimientos temporales que sirve para crear una red de misterios, secretos y mentiras en la que los cuerpos se van amontonando.

Misterio en el club de lectura de Ellery Adams, ed. Alma
Asesinato a las finas hierbas de Krista Davis, ed. Alma
Elemental, querida lectora de Vicki Delany, ed. Alma
– Final de capítulo (Cozy Mystery) de Elizabeth Penney, ed. Alma
– Misterio en Egipto (Cozy Mystery) de Elizabeth Petters, ed. Alma

Tenemos nuevos títulos dentro de la colección de Cozy Crime de Alma. Incluyendo el regreso de las novelas egipcias de Elizabeth Peters. Y ya puestos: un club de lectura, una Domestic Diva y un par de librerías de misterio. De nuevo, con casos sencillos que se pueden leer con cierta tranquilidad… al margen de los cadáveres que surjan.

– El museo de las almas literarias (Bibliomisterios) de John Connolly, ed. RBA
– La compañera de viaje (Bibliomisterios) de Ian Rankin, ed. RBA
– Misterios, S.A. (Bibliomisterios) de Joyce Carol Oates, ed. RBA
– El pergamino (BiblioMisterios) de Anne Perry, ed. RBA

Cuando algo se pone de moda todos van detrás. O algo así presupongo que ha sido el motivo por el que la colección BiblioMysteries de Mysterious Press -que era de ebooksebooks CORTOS- haya acabado aquí con unas ediciones de bolsillo. Supongo que depende de cómo nos pongamos es una mejora o no. Sea como sea, tenemos un buen puñado de autores conocidos y de misterios relacionados con los libros: Un tipo que desea hacerse con una librería a cualquier precio, un pergamino que aparece entre unos libros viejos con un idioma desconocido, una obsesión sobre un clásico se va volviendo malsana o una biblioteca donde la línea entre ficción y realidad se difumina. Así que ya sabéis, si alguno os interesa, y no tenéis problema con el diseño de colección, por lo menos son volúmenes cortos. (Aunque me pregunto cómo habrán logrado doblar el número de páginas desde la edición original, quizá también tengan buena letra) (Por cierto, el de JCO se publicó ya en España dentro de El señor de las muñecas, en Alba)

La lista de las cosas sospechosas de Jennie Godfrey, ed. Suma

Se nota que están moviendo el Cozy Crime en que cosas que no lo son -o lo son tanto como podrían ser True Crime– se meten en el saco. Cuando, en realidad, podrían contar que es una novela sobre una joven en Inglaterra, en el principio de los años ’80, en un pequeño pueblo del que quizá se tenga que ir, con una situación en casa complicada y, además de todo eso, con el Destripador de Yorkshire suelto. Y ella es de Yorkshire. Así que aquí vamos a ver menos sobre Peter Sutcliffe -uy, espoiler- que sobre una joven que intenta recuperar el control de su vida mediante una investigación, una lista de cosas sospechosas realizada junto a su amiga, y que servirá, sin embargo, para que conozca -para peor, pero también para mejor- más a sus vecinos, las familias, las dinámicas y todo lo que puede haber en un pueblo cuando se está creciendo en él.

El Caso Del Asesinato Del Dragón de S. S. Van Dine, ed. Reino de Cordelia

Nuevo caso de Philo Vance, esta vez en una casa de campo en Manhattan. Un baño nocturno en un estanque y una desaparición, con una maldición colgando sobre ellas y un entorno que favorece el clima de leyendas y misterios solo Vance parecerá ser capaz de explicar lo sucedido en esta obra de 1933 que, sin duda, demuestra el año en que se escribió.

Crímenes pregonados de Rebeca Martín, ed.Contraseña

Una peculiar obra en la que se habla de ese antecedente de lo que ahora se llama ‘true crime’ que siempre ha existido, pero centrándose en -como indica su subtítulo- causas célebres españolas de los siglos XVIII y XIX. En aquel entonces contados alrededor del fuego, pero no por ello menos notable: los crímenes de Romasanta, los asesinatos de maridos, mujeres, amantes, e incluso infantidicios. Nombres como el Crimen de Castillo o el caso del Pintor Luna, historias tan famosas que autores como Emilia Pardo Bazán se hicieron eco de ellas, obras que pasaron no solo a ser motivo de comentario y discusión sino a pertenecer al acervo popular. De ellas y de esa relación no tan lejana ni tan cercana es de lo que habla este libro.

– La inexplicable victoria de Baltasar Torres (explicada) de Sergio S. Morán, ed. Té con Cerveza

Baltasar Torres es el protagonista de este misterioso caso de asesinato. También es, casualmente, su víctima. Y es que todo lo que rodea a la ascensión y caída de este político, narrada por un periodista que estuvo muy cerca de lo que sucedió. Desde el paso de este estafador fracasado a la política, con seguidores y enemigos, hasta lograr el poder en el Ayuntamiento… y su caída. Literal. Intriga, corrupción, muertos… Y brioches. Es decir, lo esperable en una novela de Sergio. ¿He dicho que tiene humor también, verdad?

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¡Los Recomendados de 2024! Narrativa

¡Vamos con las recomendaciones!

– Los Sorias de Alberto Laiseca, ed. Barrett

Tantos años más tarde llega por fin a España la obra magna de Alberto Laiseca, un autor del que habíamos podido leer algunos libro en Tusquets y de quien nos habían llegado algunas importaciones como esos Cuentos de Terror que sacó Interzona. Pero bueno, lo importante aquí es que esta auténtica barbaridad de 1360 páginas que funciona de nexo de sus obras y que logra ser no solo fascinante, también una mezcla como la misma vida con la política, la ciencia, la guerra y hasta ‘lo mágico’ -o ‘lo etéreo’, no es fácil definir mucho sin explicar demasiado- en una mezcla de humor singular y de folletín que permite esta historia de una persona que vive en una pensión en la frontera entre dos de las tres grandes dictaduras en guerra. Teniendo en cuenta aquella historia de que se iba a publicar en España pero la editorial quebró tenemos que agradecer y felicitar a Barrett por haber traído a España una obra de culto de la que ya gozaban en América. (Y ahora a esperar que sea un éxito y traigan El jardín de las máquinas parlantes)

Aún nos queda el teléfono de Erica Van Horn, ed. Alpha Decay

Partiendo de un momento muy real nos encontramos con dos mujeres, una nonagenaria y su hija, que tienen un particular entretenimiento: Trabajar en el obituario de la madre para que cuando llegue el momento destaque. Un proyecto conjunto que se convierte en la excusa perfecta para mantener el contacto y recordar antiguas historias y nuevas particularidades cuando la pandemia obliga a que tengan que hacerlo por teléfono. Y, con ello, se habla no solo del pasado y del futuro, de los recuerdos y esperanzas, también de dos mujeres particulares, la idea de legado o de marca y todo aquello que nos conecta.

Nuestra señora del Nilo de Scholastique Mukasonga, ed. Minúscula

Mucho hemos tardado en tener en España -que no en español, porque en Argentina alguna cosa había salido- a Scholastique Mukasonga, no solo uno de los nombres propios que estuvieron sonando para el Premio Nobel, también -sobre todo- una magnífica autora ruandesa. Como ruandesa tutsi lleva años en Francia, publicando libros como este (que ganó el premio Renaudot allá), y en el que refleja a través de una joven en un colegio privado a principios de los años setenta las tensiones del país. Con un porcentaje limitado de tutsis por parte del gobierno hutu y en un entorno elegido por las familias con dinero, retos como la amistad o la aceptación se ponen realmente cuesta arriba en un clima de juegos de poder y de violencia contenida que presagia el futuro del país.

Al otro lado de Can Xue, ed. Aristas Martínez

Seguimos en racha con Can Xue (eterna candidata al Nobel blablabla) y aquí hay otro de sus libros de relatos, con una mirada propia que redescubre lugares cotidianos y una naturaleza propia, con una versión propia del fantástico en la que el lengua, la arquitectura o las mutaciones y las fantasmagorías. Una obra siempre interesante.

– Djinns de Seynabou Sonko, ed. Sigilo

Muchos son los temas que trata esta novela y, sin embargo, parece sencillo resumir su argumento: Una joven de origen senegalés que vive con su abuela curandera se encuentra despedida de su trabajo y ayudando a esta en su empeño de rescatar a un vecino ingresado en un centro de salud mental. A partir de ahí se habla sobre raza, sobre cultura, sobre pobreza, sobre salud mental, sobre dualidad identitaria y, sí, sobre espiritualidad. Lo hace con una cierta autoconsciencia, un cierto humor y, sobre todo, el convencimiento real de que personas como ella no son escuchadas y lo merecen. Claro que lo merecen.

– Dramones y Mazmorras de Kristy Boyce, ed. Fandom Books

Una joven que quiere triunfar en Broadway acaba teniendo que trabajar en una tienda de juegos de mesa, para tratar de marcharse cuanto antes llega a un trato con su némesis del trabajo: Él le cubrirá turnos si ella accede a fingir un noviazgo para poner celosa a la chica que le gusta a él. Lector, lo que sucedió a continuación NO te sorprenderá. Aunque es probable que te satisfaga.

Distritos de frontera de Gerald Murnane, ed. Minúscula

El que ya es a estas alturas ‘eterno candidato al Nobel de literatura’, el australiano Gerald Murnane, ve publicada otra de sus obras en Minúscula. Escrito tras mudarse de Melbourne a un pueblecito situado en una zona fronteriza Australiana en la que esperaba rememorar una vida viendo, tras tanto tiempo dedicado a leer y a observar, intentando encontrar qué iba a quedar de ella.

Imposible decir adiós de Han Kang, ed. Literatura Random House

Como todos los años, no hay como ganar el Nobel para que corran a adelantar las fechas de publicación. Así que aquí tenemos la nueva obra, con un personaje intentando ir ‘al rescate’ del animal doméstico de una amiga hospitalizada de improvisto en lo que se convierte en un viaje lleno de penurias que sirve para que las ensoñaciones de la protagonista repase historias y recuerdos incluyendo los de una de las peores masacres de la historia de Corea del Sur. ¿Qué puedo decir? Han siempre ha tenido sus temas.

– Bournville de Jonathan Coe, ed. Anagrama

La de años que lleva Jonathan Coe contando estas historias, desde los ochenta por lo menos, y con obras tan destacables como ¡Menudo reparto! El Club de los Canallas. Así que aquí tenemos su nuevo repaso a la realidad inglesa en una de esas obras de cuatro generaciones de una familia. En Birmingham en su caso. Empezando a finales del S XIX en un suburbio construido por Cadbury para sus trabajadores, con todo tipo de eventos -tantos que da tiempo a pasar de la Segunda Guerra Mundial al Covid-19 o el reinado de Isabel II- hasta llegar a la casi-actualidad, para hablar del paso de la industrialización a la ‘parquetematización‘ en el que el autor intenta demostrar que la historia es algo que ocurre de fondo mientras la gente sencilla intenta vivir su vida lo mejor que puede pese, precisamente, a esa historia.

– Niñas sabias de Angela Carter, ed. Sexto Piso

Pues aquí estamos, con la última obra de Angela Carter, una historia familiar de dos hermas gemelas nacidas el 23 de abril, hijas ilegítimas de un gran actor, y atraídas por el espectáculo desde muy pronto. Una obra repleta de peripecias y personajes estrambóticos, narrada desde unas perspectiva más humorística y humana, por mucho que la hermandad y el mundo de la farándula tengan su parte en el relato.

Historia de la mujer caníbal de Maryse Condé, ed. Impedimenta

Un nuevo libro de Maryse Condé para comenzar el año. Una historia con ciertas trazas autobiográficas en cuando a que presenta a una artista que ha viajado por distintos continentes y no ha acabado de encontrar su lugar en ninguno. Pero aquí con el añadido de un marido muerto, habladurías, dudas no solo sobre la identidad propia, también la ajena, así como el desarraigo y la lucha. Una buena manera de comenzar el año.

Todos los ojos de Isobel English, ed. Muñeca Infinita

Una obra breve pero con fundamento, una historia entre Londres e Ibiza en los años ’50s en los que vemos a una mujer, una ‘extranjera de nacimiento’ primero en una extraña relación amorosa con un hombre mayor en Londres, luego casada con un hombre joven en Ibiza. Una vida que parece extraña pero que tiene una explicación porque el punto de vista importa mucho, igual que importan los dos tiempos en que está escrita.

Nitro Mountain de Lee Clay Johnson, ed. Dirty Works

Una cosa que no suele suceder con el realismos sucio americano, especialmente el que se localiza en el interior, con zonas deprimidas, esqueletos de una industria que ya no está y que ha dañado al medioambiente tanto como a las personas, y una depresión general en todos los aspectos… es que sean divertidas. Pero el humor de las situaciones, incluso aunque a veces parezca más negro y otras más surrealista por lo ilógico de las situaciones que acaban provocándose, es lo que Johnson ofrece aquí como giro sobre un género que parecía de sobra conocido.

Mar en calma y feliz viaje de Bette Howland, ed. Tránsito

Tras haber leído El Pabellón 3 o Cosas que vienen y van supongo que es normal querer leer más de Howland. Así que esta antología con dos ‘nouvelles‘ y nueve relatos que tienen su centro en Chicago y en los años setenta. Y en ellos tendremos temas familiares de familias, de enfrentamientos, de problemas con los que muestra no solo todo a lo que se enfrenta la gente -del racismo al matrimonio pasando por la opresión del sistema- iluminándolo con un humor amargo y tenso.

Chelsea Girls de Eileen Myles, ed. Las Afueras

Una de esas obras capitales de la literatura queer estadounidense que, sin embargo, han tardado en llegar a España. Cercana a la biografía en su interior, con la autora narrando su juventud en la Nueva York de ’70s y ’80s dentro de la escena underground con el consabido drogas, alcohol y sexo. Una historia agridulce al que ayuda el humor propio de la autora para presentar la lucha entre su familia conservadora y sus deseos de libertad y rebelión.

Ladies de VV.AA., ed. Mardulce

Decididas a reivindicar que frente a la habitual mirada masculina para hablar del ‘dandismo’ también hubo mujeres que lo fueron en Mardulce nos reúnen una antología de artículos en la que las firmas de Lou Andreas-Salomé, Colette, Anna de Noailles, Aleksandra Kollontai y George Sand hablan con elegancia e ironía de este movimiento, de las vanguardias, del arte, del rechazo a las convenciones y la sofisticación. Incluida, por supuesto, la sofisticación en la escritura.

Perla de Siân Hughes, ed. Sajalín

Una joven cuya madre desapareció hace treinta años sigue intentando mantener la memoria de esta y comprender por qué los abandonó. A ella, que tenía 8 años, a su hermano, aún un bebé, a su padre, que no parece haberse recuperado y del que sospecha que algo le esconde. Y, en el centro, un poema medieval muy anotado por su madre que considera que quizá pueda ayudarla a sobreponerse. Todo ella en una obra que es más lírica que de suspense.

Las enanas de Átropos de Chloe Delaume, ed. La Fuga

Siempre es bueno encontrarse con una mujer en el catálogo de La Fuga. Chloé Delaume es una autora particular, con un estilo propio como demuestra esta obra excesiva en la que una situación en apariencia cotidiana -una mujer tradicional se harta de los líos de su marido, así que decide reaccionar decidiendo hacerse dueña de sus propias alienaciones.

La reina de las bandidas de Parini Shroff, ed. RBA

 

Un hombre desaparece, su mujer no hace nada por desmentir los rumores de que ella lo mató. Al fin y al cabo, en una aldea rural de La India puede tener su parte buena. Hasta el punto de cuando una vecina pide ayuda para deshacerse de su marido se ponen en marcha un efecto dominó que afectará la vida de la aldea. O, al menos, de sus mujeres.

Niños de la calle de Nguyễn Phan Quế Mai, ed. AdNovelas
Tras la estupenda El canto de las montañas volvemos a encontrarnos con Nguyễn Phan Quế Mai en una nueva historia que mira al pasado vietnamita para comprender su presente, con un inicio en la guerra, en la que vemos a las chicas de bar y a los hijos que los soldados dejaban atrás, y cómo, décadas después, algunos estadounidenses regresaban para intentar hacer frente a lo que les sucedió allí, igual que alguno de esos niños, ya crecidos, decidían buscar a sus padres. Historias humanas, de personas a las que la guerra les pasó por encima y para la que resulta complicado encontrar puntos comunes y demasiado fácil distanciarse por la etnia, generaciones, culturas o idioma.

La herencia de Eun Heeyung, ed. Hwarang

Años después de que EmeCe -la argentina, no la de España- publicara en español El regalo del ave, nos encontramos con que la editorial Hwarang -igualmente argentina- vuelve a recuperar los relatos de esta notable autora surcoreana. Con su particular visión a la realidad cotidiana y sus problemas, siempre dispuesta a mostrar las contradicciones y también a reírse de ellas, en una contradicción propia porque muestra un humor afilado y cínico mientras intenta apostar por el amor y la esperanza.

Renata sin más de Cathereine Guerard, ed. Tránsito

Una suerte de monólogo imparable por parte de una mujer, una trabajadora, que decide dejarlo, decide reclamar su libertad. Aunque sea para acabar vagabundeando entre comentarios y vueltas sin dejar de ser rechazada. Una obra dura, reivindicativa y que ofrece una mirada distinta al tema de la libertad.

Los papeles de Anna de Ellen Gilchrist, ed. Hermida


Aquí tenemos a Ellen Gilchrist con una particular novela sobre intentar que mezcla el entonces y el ahora, con una escritora en su centro que nos habla de los años ochenta pero también de las formas que adoptan las familias, igual que la experiencia vicaria, o las mujeres que son y pasan a ser dueñas de su destino. Y es que tanto las relaciones humanas en todas sus variedades como las posibilidades de una delicadeza sin sentimentalismos recorren esta obra de la autora de Victoria sobre Japón.

Yo navegué con Magallanes de Stuart Dybek, ed. Pálido Fuego

El autor de La costa de Chicago trae aquí lo más cercano a una novela que llegó a escribir. Incluso si la consideráramos una unión de relatos o una novela de relatos. Una historia sobre una familia de immigrantes polacos -a partir del hijo menor- que nos presenta el Chicago de los ’50s y ’60s, con sus partes más claras y más oscuras, algunas de las cuales parecen más una historia familiar -de amigos y parientes que, a veces, no son tan cercanos aunque podrían serlo- y que llegan a parecer las anécdotas a ratos encantadoras, entrañables, nostálgicas o humorísticas que escuchas mientras vas de un lado a otro de una sala en una reunión familiar.

Noches de plenilunio de Ichiyō Higuchi, ed. Satori

Para todos los lectores de Cerezos en la oscuridad o Un día de nieve este Noches de plenilunio no será una sorpresa, pero es que este retrato de la mujer en la sociedad Meiji y de la complejidad de las relaciones humanas en Japón es un notable fresco en el que partiendo de una mujer que se siente asfixiada en su matrimonio por la diferencia de clases sociales, hasta el punto de considerar abandonar hasta a su hijo por divorciarse, que la lleva a visitar a sus padres para contarles sus problemas y, a partir de ahí, rememorar su vida. Una obra melancólica y lírica pese a lo duro de las circunstancias que debía narrar.

Votad al Sr. Robinson por un mundo mejor de Donald Antrim, ed. La Fuga

Es curioso cómo funciona esto. Donald Antrim escribe una novela sobre la deriva estadounidense, sobre las urbanizaciones con casas que tiene el césped cortado a la misma altura y niños en bicicleta, en las que la propiedad es tan valorada que tienen alambre de espinos y fosos, el parque está minado y los ciudadanos discuten sobre linchamientos. Una situación que parece tan descontrolada que un hombre, el señor Robinson del título, decide presentarse para ser el nuevo alcalde -el anterior bombardeó el jardín botánico- para cambiar las cosas. Y esto, que es una sátira clara de la forma de ser de los USAcas, puede que parezca una aproximación de Antrim -bien conocido por sus escritos y su tono- a la actualidad. Que lo es. Y lo fue, porque es su primera novela de 1993. Pero, ¿qué os puedo decir? Hay cosas por las que no pasa el tiempo.

Caja 19 de Claire-Louise Bennett, ed. Malas Tierras

Una novela que muestra las comunicaciones entre la vida y el arte, con una joven de un pueblo obrero inglés que estudia y trabaja que se dedica a escribir historias y a utilizarla como punto de partida todo lo que la rodea: las pilas de productos, los clientes, las relaciones… Una historia vital que le permite ofrecer un eco en la literatura.

– Esa gente que no conocemos de Lydia Davis, ed. Eterna Cadencia

Muy rápido ha ido la publicación de este nuevo libro de relatos de Davis, que salió el año pasado en USA. Y yo que me alegro, porque Davis es una de esas grandes autoras estadounidenses, especialmente de relato. Lo que significa que es más que previsible que encontremos algo interesante, con humor y humanidad, para seguir con su obra.

La masacre olvidada de Andrea Camilleri, ed. Destino


Nuevo relato histórico de Andrea Camilleri, en un libro que parece que no lleva portada creada por IA de Destino, en la que se nos habla de cómo la memoria histórica es necesaria usando las masacres de 1848 y la posterior barrida bajo una alfombra de lo sucedido, algo que permitiría a las familias responsables una riqueza y un statu que ha continuado primero con los Borbones y luego en la Italia unificada, porque muchas veces lo único que hace falta para que hagan carrera es que olvidemos lo que un día sucedió. Por eso se ocupa Camillieri de ellos, de esos prisioneros asfixiados y quemados, de esos agricultores ejecutados por los movimientos interesados de mafiosos, de terratenientes y muchas veces de gentes que eran ambas cosas a la vez. Lo cuenta con su tradicional humor, con ese punto de amargura del que sabe que es fácil que tan fácil que la historia se olvide como que se repita.

Si este no es mi hogar, no tengo un hogar de Lorrie Moore, ed. Seix Barral

Un hombre y su exnovia muerta viajan juntos por carretera para visitar al moribundo hermano del primero. Ese es el punto de partida de la más reciente novela de la gran Lorrie Moore, una que es casi más una unión de planos etéreos, no tanto de momentos como de recuerdos, en los que los segmentos resisten la tentación de articularse, mucho más de mostrar una trama. No como si hubiera decidido poner una de sus célebres y celebradas colecciones de cuento en movimiento, sino como el contemplar una nube. A veces parece una cosa, luego otra, y si intentas cogerlo con las manos probablemente se escapen.

Visceral de María Fernanda Ampuero, ed. Páginas de Espuma

Entre la autobiografía y la metaliteratura, 19 textos que con la particular fiereza de la autora recorren aquellos momentos del confinamiento, de la violencia, el rechazo, la salud mental, la necesidad de escape y la falta de entender el mundo habitado. Historias muy variadas, llenar de furia, que componen una mirada a un momento que se vivió de formas muy distintas

Legado familiar de Elizabeth Acevedo, ed. Plata


Tras el éxito de sus obras juveniles Acevedo va a por un clásico de la adulta, la historia de mujeres de una misma familia que, por suerte y como suele ser su caso, tiene un giro inesperado. Porque sí, se habla de mujeres de distintas edades de una misma familia. Pero se hace no para ir contando de manera más o menos cronológica la historia sino porque una de ellas, que siempre se ha dicho que tiene el don de predecir cuándo morirá alguien, quiere celebrar un velatorio en vida, y para allá que irán sus hermanas y sus -algo más jóvenes- primas. Y de ellas se nos irán contando la vida, la marcha de Santo Domingo, la llegada a Nueva York, las distintas formas de avanzar, retroceder y moverse de lado, y los vínculos familiares que han seguido manteniendo más allá de la distancia.

Cuerpos para odiar de Claudia Rodríguez, ed. Barrett

Un texto duro pero narrado desde el conocimiento. Claudia Rodríguez es una mujer trans chilena que ha militado en todo tipo de movimientos, ha realizado estudios sobre distintos temas, se ha formado en trabajo social y ha formado parte de una compañía teatral. Todo esto le ha ayudado para componer estas historias, hasta ahora autoeditadas en fanzines, en las que habla de la sordidez de la calle, la brutalidad policial, el hambre o el rechazo social. Y lo hace enfrentándose a todo, incluyendo las convenciones ortográficas. Y ofreciendo una obra en la que la mezcla del habla oral o la honestidad en el retrato no rehúye la agudeza o el humor.

Asmodeo de Rita Indiana, ed. Periférica

Por extraño que suene, Indiana nos trae una comedia demoníaca. Un demonio que va perdiendo el poder intenta dejar atrás al rockero que le llevaba para ocupar otro cuerpo, pero las maquinaciones de ángeles y demonios no serán sencillo, más cuando se encuentran en el Santo Domingo en 1992, en una época que podría parecer tanto un drama como una farsa, y que sirve a su autora para mostrarnos un pedazo de historia en la que Balaguer aún mandaba y en su sombra cabía también la de Trujillo.

– Biblioteca pública de Ali Smith, ed. Nórdica

Una colección de historias reunidas para que Smith demuestre que los libros y sus autores son capaces de inspirar muchas historias, y lo hace explicando como nos cambian, nos retan, nos hacen viajar, cambian el tiempo a nuestro alrededor e, incluso, nos dan los conocimientos y energías para hacer cosas que no hubiéramos intentando de otro modo. Así que casi podríamos considerarlo como una colección que busca el activismo literario y la defensa de las bibliotecas.

– Sonata cartesiana y otros relatos de William H. Gass, ed. La Navaja Suiza
Aquí estamos de nuevo con Gass, nueve relatos en los que el conocido escritor muestra con genio e ingenio, estilo y humor, la naturaleza humana. Lo cierto es que podría escribir mucho más, pero es William Gass, así que no debería de necesitarlo.

Juan Caballero de Luisa Carnés, ed. Hoja de Lata

Tenemos otra recuperación de Carnés por Hoja de Lata, y esta es especial porque la escribió en su exilio mexicano y no llegó a ser publicada. Así que si os interesa esta historia sobre un guerrillero de la serranía andaluza y una mujer harta de ser moneda de cambio, de ser parte de una familia que ‘se ha adaptado’ con su padre, el médico local, casándola con el jefe de la Falange regional pese a que ella nunca le amara; de manera que cuando el guerrillero baja a Puebla del Alcor ella decide cambiar su destino.

El buzón de las impuras de Francisca Solar, ed. Umbriel

La autora chilena Francisca Solar de la que ya hemos tenido oportunidad de leer algunos libros como La vía Damna o Los últimos días de Clayton & Co., nos cuenta ahora una historia que -en teoría al menos- no pertenece ni al fantástico ni al terror. En su lugar nos cuenta la historia de unas mujeres que perecieron en un pavoroso incendio, uno en el que la Iglesia estaba tan por medio como las clases altas chilenas, hasta el punto de que se cerró la investigación casi sin hacerla primero. A partir de ahí llega esta obra, con dos personajes centrales ficticios, usados para la reconstrucción de un proceso real en el que el lugar de las mujeres y su sumisión dentro de la iglesia tenían una parte tan importante como esa caja que sobrevivió en la que ellas se confesaban: El buzón de las impuras.

– La reina del Islote de Tierra de Donal Ryan, ed. Sajalín

Un grupo de mujeres de la misma familia en un condado irlandés, sus discusiones, sus vida y sus casa. Por supuesto que también hay tres mujeres de una misma familia y distintas generaciones. A ver qué os creéis. Y, por supuesto, estas mujeres serán duras, marcadas por la tragedia y acostumbradas a luchar para lograr una mejor vida en una sociedad cerrada y anclada en el pasado. Pero si habéis leídos Flores extrañas o alguna de las otras novelas de Donal Ryan ya sabéis que esto es solo el principio.

 Las aguas de Bonnie Jo Campbell, ed. Dirty Works

Un pueblo pequeño y unas mujeres grandes, así podríamos comenzar esta historia sobre una pequeña población en la zona pantanosa de Michigan, una zona de vegetación y fauna sorprendente y peligrosa en la que la gente tiene una cierta tendencia a desaparecer sin dejar rastro. Un lugar con casas de brujas y fantasmas de pantano en el que la joven de uno de los clanes decidirá romper con el silencio, sacar a la luz viejos secretos y revolucionar la vida de la comunidad. En una obra que a ratos parece realismo sucio y en otros una fábula gótica. A la que lo único que impide ser denominada gótico sureño es al hecho de que Michigan esté en el norte de Estados Unidos como bien sabéis.

– Llamas rojas de VV.AA., ed. Hwarang

Una curiosa antología esta de la literatura coreana centrada en la las primeras décadas del Siglo XX y más concretamente en la de aspecto más social, tanto en temáticas como desigualdades, ocupación, represión o colonialista como en la lucha de obreros, campesinos, mujeres o migrantes. Así que esta selección de relatos de Kang KyeongaeJo MyeonghuiChoi SeohaeKim NamcheonYun Gijeong o Baek Sinae, sirve tanto para conocer mejor ese contexto y esas problemáticas que los autores exponen en estos relatos.

– Carnicero de Joyce Carol Oates, ed. Alfaguara

Una obra sobre las terribles investigaciones sin control que las mujeres encerradas en una institución tuvieron que soportar, especialmente por una joven sirvienta albina, a manos de un médico dispuesto a todo. Narrada por el hijo mayor del investigador que se centra en repudiar el legado de su padre. Así que, efectivamente, lo último de JCO es bastante duro.

– Conquistadores de Éric Vuillard, ed. Tusquets

El buen hacer de Vuillard para la novela histórica se va esta vez al siglo XVI para contar la historia de Francisco Pizarro y sus hombres, la caída del Imperio Inca, el terror ante los recién llegadas, la fuerza bruta en una tragedia que incluye la caída de un imperio y que aunque pueda parecer antigua no nos cae tan lejos.

– Bajo el muérdago de Beth O’Leary, ed. Suma de Letras

De las películas navideñas hasta aquí, eso es lo nuevo de Beth O’Leary, con un hotel encantador, dos empleados que empiezan odiándose y una serie de anillos dispuestos a ser devueltos a sus dueños originales. Es decir, justo lo esperable. Y lo esperado.

Los trabajos nocturnos de Amalia Jamilis, ed. Libros de la Ballena

Como siempre, las propuestas que Libros de la Ballena que salen del Master de Edición de la UAM ofrecen acercamientos y obras interesantes y -sin duda- distintas. En este caso tenemos el desembarco en nuestro país de Jamilis, una escritora argentina conocida por su estilo poético y experimental de la que aquí se nos ofrece una colección de historias variadas en las que el peso de la dictadura impacta tanto como la tristeza de la existencia. Porque son instantáneas que captan la belleza, pero también el gris plomo de las nubes que oscurecen las vidas y los sueños.

Ya casi no me acuerdo de Clara Morales, ed. Tránsito


Trece relatos variados, en los que la memoria no es la propia sino el recuerdo de varias personas entre lo privado, lo personal e incluso lo político. Porque a veces los recuerdos -de amor, de supervivencia, de familia, de reivindicación- son partes de algo que pueden traer orgullo o vergüenza, y también ese tormento fantasmal que vuelve por las noches.

Niños del desamparo de Angela Porras, ed. Foscanetworks

A veces es complicado hablar de un libro de relatos porque hay mucha variedad o porque no está muy definido, en este caso se trata más de intentar transmitir que es un libro duro pero no hostil. Es duro porque estos niños que protagonizan las historias hacen sencillo empatizar con ellos. Y es muy fácil que hayas visto, o vivido, historias como las que se cuentan. A veces más cerca de un realismo sucio rural lindante con el género criminal, otras más cerca del drama que es casi terror, o del terror que es casi drama. No hay prácticamente ambigüedad sobrenatural en ellos porque, como tantas veces, lo más terrible puede acabar siendo el ser humano y sus redes que van apretando y asfixiando. Sobre todo a los más pequeños que no entienden por qué las cosas son así, o por qué tienen que serlo. Cinco relatos, distintos y con diferentes temas y circunstancias, pero en todos ellos una verosimilitud que quizá no haga sencilla su catalogación… pero te deja el cuerpo regular.

La piedra de la castidad de Margery Sharp, ed. Hoja de Lata

Buena noticia que nos sigan trayendo obras de Sharp. Incluso aunque se alejen un poco de Cluny Brown o El árbol de la nuez moscada, porque aquí tenemos a un científico que se muda a un pueblecito junto con su familia. Lo hace para proseguir con tranquilidad su búsqueda de la Piedra de la Castidad, en la que tropiezan las mujeres impuras. Las ideas, formas y decisiones de este particular científico pondrán patas arriba a la comunidad. Especialmente cuando se metan por medio la esposa del vicario y otras inquisitoriales y severas damas nada conformes con los asaltos científicos descocados que parecen rodear a esta peculiar cuadrilla intelectual.

La Casa de la Orilla de Daphne du Maurier, ed. Alba

¡Una nueva obra de du Maurier en Alba! La colección Rara Avis nos trae una historia realmente peculiar, que incluye a un hombre con su vida montada, a una viuda con dos hijos, un profesor de biofísica con una droga para viajar al pasado, una dama caída en desgracia, intrigas y amoríos en el S XIV, desazón y desencanto con el presente, confusión entre realidad y fantasía, y dos corrientes temporales en las que los acontecimientos se van precipitando. ¡Con Daphne du Maurier siempre sabemos que va a haber algo más!

Maud Martha de Gwendolyn Brooks, ed. Los Aciertos

Ganadora del Pulitzer gracias a su poesía, Gwendolyn Brooks es una autora con un punto de vista lírico. Así que era de esperar que en esta novela nos hable de una niña que se cría en el South Side de Chicago en los años cuarenta, con sus partes malas pero también con otras -como los dientes de león- que la llenan de luz. Una mirada a lo cotidiano de una vida a la que el racismo, la pobreza o la desigualdad -las desigualdades- no pudieron arrebatar ni la rabia ni la belleza.

Juego limpio de Tove Jansson, ed. Minúscula

Aquello que se llama autoficción como algo novedoso puede ser rastreado antes, por ejemplo en esta obra de Tove Jansson, que podemos ver como una novela o una gran colección de viñetas, de fragmentos de la historia de dos artistas que han decidido compartir su tiempo juntas, pero respetando su espacio y sus necesidades. Con todo el hermoso estilo que podemos esperar de la autora.

Ise Monogatari de Anónimo, ed. Satori

Todo un clásico de la poesía japonesa del Siglo IX y X, o bien toda una obra fundamental de la poesía japonesa clásica. En una versión -diría que la primera desde que Hiperión publicara la suya a finales de los ochenta- con el habitual mimo editorial demostrado en la traducción comentada, así como en el prólogo, que explica los matices y permite comprender su impacto. Un retrato del amor y la naturaleza, en el que la vida y la muerte se van mostrando mientras en su centro vemos a un poeta y amante, Ariwara-no-Narihira, que sirve al anónimo autor para hablar sobre lo efímero.

La Jornada del Muerto de Larry McMurtry, ed. Valdemar

Volvemos a los mundos de Lonesome Dove, aunque esta vez Valdemar ha decidido saltar a la tercera novela del ciclo de Larry McMurtry… Aunque fuera por cronología interna la primera, al ofrecernos las primeras aventuras de Woodrow F. Call y Augustus McCrae en una versión de la Expedición texana a Santa Fe. Por supuesto también aparecerán versiones de algunas caras que conoceremos luego. Así que esto es, una continuación por si alguien se le hizo corto Lonesome Dove.

Tomates verdes fritos de Fannie Flagg, ed. Capitán Swing

Hace más de una década ya de la última edición de esta novela en España -en RBA, si no me he saltado ninguna- y sigue siendo una alegría ver esta historia de amistad, resistencia y… cocina alternativa. Dos mujeres hablan, una es de mediana edad, la otra es anciana. Le está contando la historia de su vida, la historia de dos amigas a finales de los ’20s. Así, entre el presente y el pasado, hablando de la discriminación a la mujer, el racismo, la homosexualidad, la miseria o el alcoholismo, y haciéndolo desde un optimismo desbordante, van demostrando cómo abordar la realidad y, sobre todo, cómo calentar el corazón.

Belleza en el caos de Jakuchō Setouchi, ed. Satori

Además de traducir La historia de Genji del japonés clásico, ser una pionera feminista y ordenarse como monja budista Setouchi también fue una autora ciertamente notable. Responsable de títulos como esta Bi wa ranchō ni ari, una historia de una de las mujeres detrás de al primera revista para mujeres, Seito, Noe Ito. Encargada de la revista después de que la fundadora, Raicho Hiratsuka, decidiera cambiar su vida. Pero esto solo fue una parte, porque en treinta años se casó tres veces, tuvo siete hijos y se convirtió en un prototipo del feminismo, uno de los nombres principales para hablar de este movimiento en Japón. Setouchi cuenta aquí su historia, compleja e intrincada.

– La Riada (1, Blackwater) de Michael McDowell, ed. Blackie Books

Peculiar decisión, a ver cómo le sale a la editorial, esta de publicar los distintos libritos de la saga Blackwater, seis nada menos, en estas ediciones de algo menos de 11×17, por un poco menos de 10€. Supongo que habrá que ver si comprándolo ‘por fascículos’ a la gente le resulta menos problema de lo que hubiera sido un tomo de 60€ o dos de 30€. Sea como sea, nos encontramos ante una saga familiar, con secretos ocultos, aguas turbulentas y extrañar historias sobre criaturas contadas casi entre susurros. Que comienzan cuando una joven aparentemente bella y encantadora llega para unirse a la familia principal del pueblo. Ya hablamos de McDowell como autor de Los Elementales y Agujas Doradas, habrá que ver qué tal va este nuevo trasvase de autores de La Bestia Equilátera a Blackie Books.

Poesía Completa de Wisława Szymborska, ed. Visor


Así, un poco de la nada, nos llega el aviso de que Visor va a publicar la Poesía Completa de la gran Wisława Szymborska. No negaré que tengo mis preguntas sobre la edición que Visor pueda realizar, pero absolutamente ninguna sobre la poesía de Szymborska. Así que vaya lo uno por lo otro y, al menos, sabed que esto existe.

¡Volvamos al Índice!



Supongo que los dos cómicos centrales en Chancers (O)(UK), que no deja de ser un programa de sketches, serán bien conocidos en Irlanda del Norte. O algo. Desde luego no hay mucho que me haga interesarme por ellos en este piloto que sirve más para mostrar recursos poco interesantes y chistes que no solo parecen no ir a ningún lado sino, de hecho, no lo hacen, como para un mundo propio que es básicamente el que se ve en la tele. No el real, el televisivo. Quizá incluso el que se ve en YT. Así que ni siquiera podemos hablar de que busquen la repulsión, simplemente parecen creer que un mínimo chascarrillo lo convierte en algo gracioso. Y me temo que no.

Pffff… Cien Años de Soledad (O)(CO) logra que el capítulo piloto haga honor al título. Por lo demás mucho televisióndeprestigismo, con una producción que se ha gastado los cuartos y tiene que demostrarlo en cada momento, pero que no parece haber pensando en que convendría que la actuación no estuviera acartonada o que los personajes fueran algo más que figuritas perdidas en el decorado, si le unimos una de las voces en off más incompetentes que he visto… definitivamente creo que hace falta ser muy fan de la obra original, y llegar con pocas ganas de verle los defectos.

He tenido que mirar varias veces so este Konflikti (O)(FI) tenía algo que ver Aurora Roja, teniendo en cuenta que claramente la está fusilando. No lo reconocen pero, en fin, los hechos son los mismos aunque en lugar de un grupo de pizpiretos jóvenes decidan poner a un grupo de… ahm… soldados más o menos novatos. Que le metan una estúpida trama política tampoco lo hace mejor. Más aún cuando la historia sigue siendo tan lamentable y se les nota el pro-militarismo y la cultura del esfuerzo guerrero para, total, nada. Salvo, quizá, si creías que el remake que hicieron hace unos años de la peli era un espanto. Resulta que aún podría haber sido peor… Bueno, quizá aquí los actores sean algo mejores que los del remake. Pero porque aún hay niveles.

Empiezo a creer que a Showtime solo le funciona Dexter, y tampoco debe de ser demasiado, porque comienza Dexter: Original Sin (USA) como comienza y porque esta Precuela es… bueno… muy precuela. Con un piloto que intenta recordar y explicar, pero que no deja de ser un más-de-lo-mismo que poco o nada aporta. Es sorprendente que Hallmark hiciera mejor uso de las manidas precuelas con Aurora Teagarden de lo que Showtime ha logrado con Dexter. Pero supongo que aquí tampoco estaban muy por la labor.

Me da igual lo que me estén diciendo, este Dream Productions (USA) es un mediometraje o quizá un directo a vídeo o algo así… que han cortado y montado como series. Pero no hay un sentido de serie en ningún momento. El ‘arco’ de cada capítulo está demasiado ligado al arco general y no tiene prácticamente ningún sentido suelto. Así que esta especie de acercamiento a The Office dentro del mundo de Inside Out -que tiene, además, el problema de que cuanto más nos cuentan de ese mundo menos sentido tiene- puede servir como acercamiento -más o menos tierno- y como extra para los DVDs, pero… bueno… Por lo menos se nota el dinero en la animación.

Es una pena que lo Liz Feldman nos ofrezca tras ese Dead to Me sea este No Good Deed (USA) que tiene muchos de los tics y problemas de las series de Netflix y poco de los aciertos de aquella otra. Actores más o menos conocidos usados de manera casi aleatoria antes que para aprovechar sus puntos fuertes -o para sorprendernos con un cambio de registros-, una historia que parece fusilada de otra partes -esta en concreto podría haber sido una de las últimas temporadas de Mujeres Desesperadas, cuando ya se habían quedado sin ideas del todo- y un intento de construir a bombazos que solo logra que te interesen menos esos misterios y te hagan bostezar los momentos humorísticos. Al final es como uno de esos postres congelados de restaurante: Da igual lo que parezca por fuera, todos son iguales por dentro y, una vez probados, quitan las ganas de repetir.

Quizá como serie de catástrofes La Palma (O)(NO) no sea gran cosa, pero como comedia involuntaria aún tiene un mínimo. Si bien para ser una película de SyFy de media tarde le falta añadir algún MegaPitónConda o un CocodrUlpo. Algo así no desmerecería -de hecho, ayudaría un poco- en este compendio de insensateces en el que las normas de la física no están ni se las esperan, igual que el cerebro de los protagonista.

Que detrás de Secret Level (USA) Este la gente de Love, Death & Robots no debería de sorprendernos. Historia muy básicas, poco interés por mostrar diversidad, y mucho tirar de cosas que no están allí. Ese hablar de Videojuegos que inspiran historias y que el primero sea… Dungeon & Dragons… ¡ESE VIDEOJUEGO! En fin. Que si queréis echarle un ojo a cosas que pueden o no tener algo que ver con la referencia por gente que está convencida de ser listísima… ya sabéis. ¿Y la animación? La animación, gracias.

Lo peor de De Tatta’s: De Serie (O)(PB) no es que sea un espanto -que lo es- sino el absoluto convencimiento de que acabará adaptada a España. Bien la serie, bien las películas que llevan a ella y que se resumen en: Un tipo rico pierde su dinero y eso lleva a su familia a tener que ‘reajustarse’ en un barrio que va más allá de lo ‘popular’ hasta lo caricaturesco de los barrios bajos. Dentro de eso muy poco idea de qué hacer o cómo algo puede ser divertido. Es un sufrimiento de estereotipos que uno hubiera deseado desterrados -fingiendo estar trabajando por la diversidad, por supuesto- pero que solo sirve para que hocen los gorrinos. No me puedo creer que aún no se haya adaptado a España, ya os digo.

Esta adaptación de la serie surcoreana Algoitjiman 알고 있지만 -al japonés como Wakatte Ite mo (O)(JP) o わかっていても o Nevertheless: The Shapes of Love o Aún Así… Las formas del amor o…, no arregla nada de la anterior -o del cómic en el que se basa, para lo que vamos- pero supongo que tampoco era su idea. Poder vender una serie romántica en el que los protagonistas están todo el rato con el arte, el amor y la intensidad se ve que era lo que querían y, desde luego, es lo que han traído. A mí no me podría interesar mucho, pero seguro que hay gente por ahí que la disfrutará. Supongo.


¡Libros que Salen! Kang, «David Bowie: Vidas», Gion y más

¡Que entre la pila!

Imposible decir adiós de Han Kang, ed. Literatura Random House

Como todos los años, no hay como ganar el Nobel para que corran a adelantar las fechas de publicación. Así que aquí tenemos la nueva obra, con un personaje intentando ir ‘al rescate’ del animal doméstico de una amiga hospitalizada de improvisto en lo que se convierte en un viaje lleno de penurias que sirve para que las ensoñaciones de la protagonista repase historias y recuerdos incluyendo los de una de las peores masacres de la historia de Corea del Sur. ¿Qué puedo decir? Han siempre ha tenido sus temas.

David Bowie: Vidas de Dylan Jones, ed. Es Pop

En esta monumental obra, creada a partir de varias conversaciones con Bowie y casi dos centenas de entrevistas a su familia, amigos, enemigos y allegados, se monta una biografía casi-oral en la que se puede seguir desde su infancia a la grabación de su último disco. Permitiendo ver desde dentro la historia, logros y contradicciones de una de las más revolucionarias figuras de la música moderna.

Memorias de la jungla psicodélica de Joel Gion, ed. Colectivo Bruxista

Entre las memorias de músicos y casi una novela de experiencia en la que vemos no tanto los entresijos de la industria -que un poco también- como la decisión de un grupo de intentar recuperar los postulados beatniks. En los años noventa, en San Francisco. Porque la decisión de levantarse y luchar, y de hacer su propia música y buscar no solo un hueco sino casi una comunidad, dentro de esa especie de milicia del underground que era The Brian Jonestown Massacre. Una obra tan particular como este panderetista.

Remate final de Angela Sylvaine, ed. Dimensiones Ocultas

Dimensiones Ocultas nos trae un nuevo ‘slasher‘ en este año en el que está claro que se le ha dado tan bien. Esta vez es en un centro comercial inspirado en los años ochenta, un centro en el que están sucediendo demasiadas desapariciones misteriosas. Y es que parece que algo raro hay en el centro, algo a punto de explotar. O, al menos, de convertir aquello en un… Chopping Mall. Aunque para saber por dónde van los tiros… o las cuchilladas… de la estadounidense Angela Sylvaine en esta obra tendréis que leerla.

Un puñado de vida de Marlen Haushofer, ed. Contraseña

Recuperado desde Siruela este libro de la autora de La Pared, una historia sobre una mujer que regresa a una casa con la que comparte un pasado, lo hace después de que la ponga a la venta una mujer, ahora viuda, para trasladarse con su hijo. A partir de esos momentos del pasado y del presente se irá examinando la situación de la burguesía austriaca y, especialmente, del papel reservado para la mujer.

De la masticación de los muertos en sus tumbas de Michael Ranet, ed. La Felguera

En La Felguera, siempre tan… originales… han decidido rescatar un clásico de -o sobre- el vampirismo, de principios del S XVIII. Una auténtica rareza que sirvió más para fijar algunos de los tropos y que los autores tuvieran en donde… buscar inspiración… que para desmentir o explicar la realidad del vampirismo. Y, como es costumbre en ellos, han decidido preparar una edición a medida y con aparato gráfico que lo acompañe.

¿Cuándo se come aquí? El gran golpe de Siniestro Total de Sara Morales, ed. Efe Eme

Dentro de la colección de ¿libros? ¿revistas? de EfeEme sobre distintos músicos o álbumes le toca turno a Siniestro Total, con un repaso a un álbum sobre cuyo punto de inflexión para el grupo se nos pasará a informar. Así que supongo que habrá gente a la que le interese.

¡Puedo decir lo que quiera! ¡Puedo hacer lo que quiera! de Andrea Galaxina, ed. Libros Walden

Recuperación del libro que Galaxina sacó en 2017, un intento de trazar la genealogía del fanzine hecho por chicas sabiendo que será siempre parcial, incompleta, pero también una pieza fundamental de un gran puzzle. Una obra que sirve de reivindicación del trabajo muchas veces invisibilizado de las mujeres dentro de los grupos culturales y subculturales, mostrando como -siempre hablando desde lo publicado aquí- y que aquí incluye una breve revisión de lo ocurrido estos últimos años.

Las dos hermanas de Wilhelm Busch, Ed. Reino de Cordelia
Como de costumbre para el periodo de regalos vacacionales llega este pequeño cuento ilustrado, lleno de encanto y de humor, en el que el creador de Max & Moritz nos ofrece una historia de dos hermanas y lo que pasa cuando te dedicas a besar ranas.

Cuando me destrocé el páncreas empecé a vivir de Kabi Nagata, ed. Fandogamia

Aquí estamos, con una nueva entrega de las… ahm… desventuras de Nagata. Esta vez con sus historias de cuando intentó dejar de beber. Pancreatitis por medio. ¿Qué podría pasar? Ah, sí, aquello del COVID-19.

Los Simpson: La Casa-Árbol del Terror 1 de VV.AA., ed. Hidra

Pues aquí llega Hidra, al segundo intento por publicar los tebeos de Los Simpson en España. Que les ha costado. Lo hacen comenzando por uno de La casa-árbol, que sospecho que se ha retrasado un poco. Pero bueno, a ver.

Nos leemos.


Reconozco cierta perplejidad ante Anakhot (O)(TA), o อนาตต o Tomorrow and I o El Mañana y Yo o…, porque por un lado propone algún tipo de Outer Limits con un punto de vista algo más moderno, por otro su duración excesiva facilita que se pierda en meandros -o quizá sea al revés- así que acaba teniendo ideas buenas que se quedan perdidas igual que puede acabar desesperando con lo que va moviéndose. Así que me he puesto el segundo capítulo… y me he quedado incluso más desconcertado aún. Sobre todo cuando decide terminar la historia poniendo unos textos en blanco sobre negro en la pantalla, y luego un anuncio falso. Así que, por lo menos, les concedo esas ideas y esa capacidad para descolocarme, aunque no sé si eso es lo mejor que se puede decir de una serie.

Es curioso cómo funciona esto, porque Black Doves (UK) no deja de ser una serie de espías más. No parece especialmente organizada, ni creíble, ni empatizable, así que al final la diferencia está en lo que opines de sus protagonistas y lo que creas de darle una vuelta a The Americans. Aquí son Keira Knightley y Ben Whishaw los que te tienen que interesa, o la siempre eficiente Sarah Lancashire si buscas saber quién es su Martindale. Y hay una trama de intriga con un asesinato por medio, y otro más dentro de la trama Esto Es Grande, y la relación entre ambos que, por lo menos, se molestan en dejarte claro que no es romántica. Pero ni el piloto se molesta en explicar gran cosa de esa Organización Secreta ni en realidad parece que las escenas conjuntas funcionen especialmente bien. Así que bueno… Es menos una serie a seguir que una serie a decidir si sigues.

Poniendo el MEH en Creature Commandos (USA), bueno, Creature ComMEHndos, eso. La animación no es gran cosa, pero al menos no es tan mala como suelen serlo las de Netflix. Por lo demás, los guiones son un batiburrillo de cosas que ya habíamos visto antes. Hasta cierto punto es comprensible que eso incluya lo de Harley Quinn -que es su éxito de animación- o tenga puntos en común con Escuadrón Suicida -que es de donde venía Gunn antes de ser jefe- pero al final queda como un subproducto más de aquella, con una continuidad tirando a nebulosa y un humor que, siendo amables, es ‘para un público concreto’. Hasta el punto de parecer una versión más, como el Suicide Squad Isekai. porque reproduce el esquema de Waller por ahí, Rick Flag, un grupo recién formado mandado a un sitio concreto fuera de lo habitual y toda la pesca. No es que el Isekai fuera gran cosa, pero tenía un pelo más de gracia que esta, que parece confiar en que la gente se pondrá de su lado gracias al humor tabernario o algo. Además de todo esto están aquellos pocos episodios -cortos en realidad- de David L. Mendel que se intentaron ya hace una década y que… bueno… están sorprendentemente más cerca de estos. Probablemente porque venían de editar series animadas y, bueno, el humor no está tan lejos. Así que vamos a suponer que esto ha sido una ventana de oportunidad que se abrió y que ha acabado convertido en el primer ejemplo del Nuevo Universo DC y sus cosas. Que muchas veces es el problema de estos intentos de organizar un universo, casi tanto como de convertirlo en un ejemplo de Personalismo porque que Gunn aparezca hasta en los títulos de crédito -no su nombre, él dibujado- y que, al final, todo huela a viejo y a medio hacer, sin propuestas distintas o interesantes. Motivo más que de sobra para no haber ‘empezado’ con algo reciclado, pero en fin, Zaslav sabrá lo que hace. (Risas)

Hay un momento de Earth Abides (USA) en el que llegué a pensar que no iban a ponerle diálogos. Pero tampoco, tampoco. La verdad es que no me extraña el follón para estrenarla en algún lado -que es parte del motivo por el que ha acabado en MGM+–  porque no hay nada novedoso o interesante en todo el piloto. Resulta que un tipo es picado por una serpiente y mientras está intentando curarse -de la manera más chapucera y estúpida posible en todo momento- pasa una mala noche y al despertar descubre que no ha sido el único y que parece que un Evento Apocalíptico ha acabado con la humanidad. A partir de ahí toda una serie de malas decisiones y lamentable worldbuilding con este señor deambulando. Sí, como El último hombre en la Tierra pero incluso más aburrido. Y, claro, también está la cosa de saber qué ha pasado y blablabla… que ni es creíble, ni es interesante, ni en realidad parece importar mucho. Un pequeño desastre que solo servirá a quien quiera ver al actor principal sin camiseta -no es mucho más lo que se le ve pese a lo que parezca indicar la historia- durante buena parte del capítulo. En fin, parafilias.

No sé bien qué esperaba de Jentry Chau vs. The Underworld (USA) pero está claro que era algo más de lo que nos ofrece la serie. No porque esté mal, claro, sino porque se limita a ser correcta y a ofrecer muchas ideas que hemos visto antes en multitud de series animadas, desde el villano-secundario-cómico a la versión de ‘al llegar a esta fecha’ pasando por la mentora-familia y toda otra serie de temas, tipos y presentaciones que se ven venir desde lejos. Pues bueno, como relleno valdrá. Poco más.

Me pregunto a qué está jugando Jomyeonggage (O) (CS), o 조명가게 o Light Shop o, porque en general parece que quiere ser un drama sobre la vida -o sobre vivir, o dejar de vivir- pero a ratos parece que intenta jugar al misterio o incluso… ¿al terror?… sin llegar a nada de eso. La verdad es que es otra de esas veces que se nota que hay un webtoon detrás y poca pericia para adaptarlo delante. Pero bueno, supongo que en su cabeza sabían lo que hacían.

He tenido que ir a mirar si esta Maweid mae almadi (O)(EG), o موعد مع الماضي o Echoes of the Past o Ecos del Mar Rojo o…, estaba basada en un libro, una película o alguna otra cosa y no. Es una serie de suspense que logra mezclar la investigación policíaco, las dos tramas temporales y la venganza de una sola vez. Que, para mí, tiene bastante mérito, porque la trama está bastante clara desde el principio: Un grupo de amigos pasan un día en un barco, una de las personas allí mueren, su hermano acaba en la cárcel tras un proceso vamos a decir peculiar porque está claro que es la familia -rica- de los dueños del barco la que ha organizado que el protagonista -claramente de menos dinero- acabe en la cárcel. Pero el tiempo pasa, así que quince años más tarde cumple la sentencia y hace lo que cualquiera en su situación: Investigar quién es el auténtico culpable y vengarse de la gente que le llevó a la cárcel. Por supuesto por medio había más cosas, tramas casi telenovelescas que, en realidad, pintan perfectamente en una historia general en la que todo el mundo guarda secretos. Y una sensación general de que aquellos ‘pecados del pasado’ puso en marcha un mecanismo que va a explotar en el presente llevándose por delante a todos, bien al descubrirse los secretos, bien… de manera más literal.

Poca utilidad tiene este piloto de Star Wars: Skeleton Crew (USA), pasarte 45 minutos mostrándonos la falta de imaginación de los creadores para hacer algo distinto a replicar la vida de los suburbios norteamericanos -que puede ser típica y ‘reconocible’, pero ni es real ni es universal… ni siquiera en USA- para mandar lo que parecen ideas de que estamos ante un ‘stranger things’ de algún tipo –‘space things’, supongo- y que al final cambie todo al acabar el piloto… para nada. Porque lo que nos han enseñado en el mismo es de dónde vienen los personajes, no cuál es la premisa de la serie ni a dónde va. Y, por el camino, han dejado claro que no tienen muchas ganas de complicarse ni de trabajar en exceso. Algo que logran transmitir, desde luego, porque a mí no me podría importar menos lo que pase en el segundo capítulo. Para la próxima vez espero que algún guionista más competente recuerde que si utilizas todo el piloto como introducción estás demostrando no saber manejar los tiempos. Claro que en eso Disney es especialista. Las series se ven PESE a los pilotos y no por ellos, como cualquiera que viera Agatha All Along puede testificar.

Por más que tengan a Margo Martindale para tratar de tirar de este The Sticky (USA) al final se le notan más las costuras de lo que alguien podría querer. Dejan claro desde el principio que está basado -muy de lejos- en un tema real, se buscan una excusa argumental que sólo será creíble si más adelante se presenta como algún tipo de plan externo que acaba provocando esto otro. Con un giro burocrático propio de una película de Lifetime en la que la lógica tiene que dejarse de lado para que la protagonista sufra. Y todo ello para justificar una trama criminal -que en realidad es lo que buscaban desde el principio- que está montada de una manera perezosa y como si ambas cosas, la premisa ‘basada en hechos reales’ y el tener a Martindale, fueran las únicas ideas que había no solo para vender el proyecto sino incluso después. Me temo que por buena que sea la actriz -que lo es- o por interesante que hubiera sido la idea del ‘robo al gran almacén de jarabe de arce’ -que no lo es- hace falta algo más para una serie. Algo que aquí no tienen.


A veces parece que solo queremos una vuelta a fórmulas antiguas, aunque sea con un presupuesto más que limitado. Porque este Uonderbois (O)(IT) es difícil -casi imposible- no compararla con Los Goonies. No tanto porque sea idéntica como porque la idea de que un grupo de chavales vivan aventuras en la… vamos a llamarla ‘intraciudad‘ detrás de tesoros fabulosos y perseguidos por malvados caricaturescos criminales… es algo que se había hecho antes pero que Los Goonies acabaron convirtiendo casi en una referencia por defecto. Y eso es lo que tenemos aquí: Un grupo de chavales, uno de ellos más ‘crecidito’ como de otra serie a la que han puesto para que sea el protagonista, un interés romántico -claro-, una villana que parece salida de una telenovela mexicana y muchas pruebas y aventuras que parecen hechas en el trastero de alguien por mucho que se empeñen en decir que nos van a enseñar Nápoles como nunca la vimos antes. Pues bueno, supongo que a la chavalería le valdrá para las vacaciones. Poco más.