No tengo claro que es lo que los responsables de Mr. Throwback (USA) pretendían hacer con esta serie. Pero, al menos, sé que ellos tampoco. Voy a presuponer que había al menos dos ideas -un falso documental y una comedia de amigos- a la que la llegada de un ‘famoso’ acabó de descabalgar. Porque no es que CurryStephen, pero sospecho que ni Tim lo hubiera salvado- sea un mal actor, o uno bueno, es un señor que está ahí. Pero como ninguno de los demás parece estar mucho más por la labor, incluyendo a un Adam Pally que aquí resulta menos creíble que cuando hablaba con Knuckles hace unos meses, pues tampoco es que puedas señalarlo como un problema. Así que, obviamente, puedes señalarlo como un problema, porque el que la gente no esté por la labor algún motivo tendrá que tener. En fin, no todo lo que diga de ella va a ser malo: Dura poco.

Lo primero que he hecho al terminar de ver el piloto de Nadie Nos Va A Extrañar (O) (MX) ha sido buscar si está basado en algún libro juvenil. Porque lo parece, aunque no lo sea. Una obra con distintos adolescentes, procurando que parezcan realmente adolescentes -bueno, excepto ‘el guapo’ que parece tener 25 años, probablemente porque son los que tiene- y en la que van todas las tramas típicas de estas obras: Amores y desamores, amigos, institutos, ser el nuevo y la ‘queeridad‘. Es cierto que ni la ambientación a mediados de los noventa -aunque a ratos parece que podría ser incluso de una década anterior- ni lo prototípico que son muchas de las situaciones le hacen demasiado bien a la serie. Pero se nota que los actores intentan compensarlo, y que el estilo elegido para la serie tira menos de esas increíbles ideas de suspense o telenovelas y más de las temáticas costumbristas habituales de las ‘lecturas recomendadas’. Más Degrassi que Elite, digamos. Así que supongo que según los gustos las partes buenas pueden valer por las malas.

Cuando montas un piloto y da la sensación de que la serie comienza a partir del segundo capítulo y que el primero es solo para situar y contextualizar los personajes -más aún cuando el piloto es de una hora de duración- es que algo pasa. En el caso de este No wei aut: doe rullet (O) (CS), o 노 웨이 아웃 : 더 룰렛 o No Way Out: The Roulette o…, en la que ya de partida parece que vas a necesitar una hoja de papel y algo de escribir para apuntar los personajes, sus relaciones y el organigrama tanto de la parte de la policía como de la criminal, el resultado es, sobre todo, de pesadez. No dudo de que puede ser un drama criminal de cierto interés, aunque su punto de partida y sus decisiones por una espectacularidad parecen sacadas más de un manga que de la lógica de la serie, pero bueno, en realidad tampoco es tan extraño nada de lo propuesto. Así que, al final, es una especie de zona gris. Supongo que algo apropiado para esa misma que muestran en toda la serie.  Es una lástima porque en mitad de esa extraña manera de violencia y ese villano estrafalario se encuentra la típica serie de policías no-del-todo-honestos coreanos que aquí se encuentran con una recompensa puesta sobre una persona, de manera tan pública y notoria que saben que va a haber jarana. Que la hay, claro. En fin, yo qué sé.

Contento con esta Tales of the Teenage Mutant Ninja Turtles (USA) que sigue la última película (y hace trucos para no tener pagar a según qué actores de voz, visto lo visto) y que presenta una historia menos independiente que secuenciada y convertida en capítulos. Como si hubieran decidido hacer un telefilme animado y luego trocearlo. El nivel de la animación no llega al de la película -claro- pero procuran buscar parte de esa mezcla de estilos y texturas, y mantener los rasgos distintivos de aquella. Así que, al final, es otra buena serie animada de Las Tortugas Ninja. Incluso aunque este nuevo ‘formato’ de historia parezca pensado para un público que, por fuerza, tendrá o que serle más fiel o que entrar sin entender por dónde va la historia. Decisiones.

Es curioso cómo lo más fácil es decir que Yo Gabba GabbaLand (USA) es prácticamente lo mismo que era Yo Gabba Gabba cuando lo emitía Nickelodeon (esto es, una especie de adaptación de las ideas de Teletubbies pensada para que hubiera algo más de variedad de bichos y algo más de interacciones con ‘humanos’) pero con el dinero de Apple TV+. Supongo que en la categoría pre-escolar tampoco iban a ponerse a darle muchas vueltas a algo que ya les funcionaba.

 


Pues parecía que no, pero con veranidad y premeditación han acabado estrenando Primos (USA) , ese estreno del Disney Channel que tantas críticas tuvo entre las *ehem* semejanzas con Los Casagrandes y los distintos problemas de representación. El resultado es… bueno… supongo que una representación. Si Los Casagrandes estaban claramente asociados a Loud House aquí tenemos lo mismo pero en lugar de ser hermanos son primos -algunos de los cuales son hermanos- y, sobre todo, para tener tantos hay varios que se distinguen poco o nada. Sí, sí, la autora ha tirado de su infancia y se ha visto inspirada por blabablabla… pero lo cierto es que esa sensación de falta de novedad en todos los niveles -la protagonista tiene un diario porque quiere apuntarlo todo para saber quién es, o algo así, que puede ser el segundo recurso más manido para una serie después de lo de la familia numerosa- explica tanto como justifica que lo hayan estrenado así. Que lo mismo luego es un éxito, pero no contendría yo la respiración.

Empiezo a sospechar que hay una competición para ver cuántos países asiáticos pueden rodar series que comiencen su premisa con «cuando Japón invadió mi país», en este caso toca Filipinas en Pulang Araw (O)(FI), desde un punto de vista tanto histórico -con el gasto en producción para que quede claro- como una cierta idea heroica . Me temo que ni en el dinero gastado ni en las ideas de lo que mostrar hay demasiado que podamos decir Ahora, si a alguien le apetece saber qué encuentran los filipinos cuando compran una novela… como solo he visto el piloto no sé si de una mujer de espaldas mirando a un paisaje o una estampa de batalla de aspecto antiguo.

Es curioso cómo muchas de estas historias se parecen… una y otra vez. En el caso de Las Azules (O) (MX) hay una intención de hacer una obra de misterio… sepultada en mitad de un montón de otras cosas. Fundamentalmente una histórica de esas que se notan en los trajes de las mujeres y los platos de duralex… o algo así. Pero también algo sobre la policía que parece más centrada en analizar… no sé ni si ellos lo sabrán. A ratos parece que quieren hablar de sexo, otras de política y la tercera parece que es solo una historia de superación. La verdad es que no sé si alguien estará muy interesada en seguirla, quizá de fondo mientras se plancha pero poco más. Y es una lástima, porque probablemente si hubieran trabajado sobre el tema -o se hubieran puesto de acuerdo- podría haber dado para algo más.

Podemos decir que Batman: Caped Crusader (USA) es una nueva serie pero lo cierto es que es, ante todo, un conjunto de decisiones. Algunas con más sentido, otras con apariencia de haberse tomado ‘porque tocaba’ o de manera casi aleatoria. Más que Caped Crusader esta serie es Decisiones Fueron Tomadas. La pena, más allá de la aleatoriedad y de lo poco sensato de la mayoría de ideas, o lo lejos que acaba llegando queriendo fingir estar muy cerca, es que intenta aprovecharse -y beber- de la nostalgia que provoca. De la de Batman: TAS -de la que es una triste sombra- pero también de los dibujos de Fleischer -pese a que nunca llegaran a hacer un Batman– o de la simple idea de aquellos cómics originales. Es curioso cómo se podría hacer un estudio sobre la diferencia entre el piloto de TAS y este. Y cómo todo lo que aquella acertaba aquí marran. Y eso solo hablando de la historia, porque la animación es otra cosa sobre la que prefiero no hablar. Parece mentira lo que 30 años han hecho del oficio. En fin, al final lo único bueno que puedo decir de ella es que hay alguna idea interesante y un trabajo de diseño de personajes y entornos que… en fin… no se ve favorecida por todo el resto de trabajo. Y que no llega ni a acertar siempre. En fin, otra decepción para esta semana. Con las ganas que tenía yo de que esto estuviera bien.


De entre las muchas maneras de adaprar The Decameron (USA) que estos estadounidenses hayan decidido centrarse en la gente que estaba en la villa y no en las historias que contaban… bueno. Que hayan decidido hacerlo como una especie de comedia de época… que hayan decidido que la parte sexual sea… En fin, supongo que hay gente que quería hacer algo aquí. A la que no han hecho demasiado caso, supongo. Porque hay mucho personaje y mucha trama, pero poca chicha y poco interés de dotar de algo de profundidad -no digo ya de interés- a todo este batiburrillo de cosas que van sucediendo un poco porque suceden. Es una lástima que haya buenos actores por aquí liados, pero confío en que hayan podido tomar el rodaje como unas vacaciones o algo.

Lo cierto es que Shadrach (USA) es como Belleza Negra… si existiera en un universo en el que los negros no existen. Que parece que es el rollo de Great American Pure Flix. Por supuesto todo esto está metido con esas narrativas ‘de fe’ que tienen menos fe que el habitual contenido de ‘que buenos somos nosotros viviendo según estas pautas de lo que nos viene bien de la Biblia’. En fin, un espanto, pero siempre es gracioso ver cómo el fanatismo y la intolerancia es capaz de readaptar cualquier historia.

Resulta cansado ver este Time Bandits (USA), no tanto por lo que se nos muestra como por cómo se nos muestra. Parece que nunca hubieran visto un programa con viajes en el tiempo en su centro. O que, habiéndolo visto, pensaran que podrían hacerlo mejor llevándolo por el lado contrario. Y es una lástima porque hay buenas ideas perdidas en mitad de cosas que a rato recuerdan la estructura de sketches, a ratos parece Horrible Histories, y en otras parece recordar su origen. A su favor tiene no tanto el reparto, que está bien pero podría haber estado mejor si alguien se hubiera molestado en que tuvieran algo que hacer, o con lo que hacerlo, como la carretada de dinero que está claro que se han gastado. No con gusto, tino o estilo, pero se lo han gastado. Así que… bueno… Una mediocridad cara.

Es una lástima que este Jimenshitachi (O)(JP) o 地面師たち o Tokyo Swindlers o Estafadores de Tokio o…, sea tan aburrido. Porque no tendría por qué serlo, pero ya desde el principio se nota que se notan demasiado en serio. Cuando se ponen a contar el tipo de estafa que planteaban y cuál era su contexto, y cuando se ponen a mostrar al grupo de estafadores. Así que estamos ante un drama criminal, con algunos momentos violentos. Que supongo que habrá gente a la que le parezca exactamente lo que tiene que ser. Pero, entonces, probablemente habría que meter bien algo de tensión o algo de interés en los personajes. Cosas ambas que brillan por su ausencia porque, claro, están muy ocupados siendo muy serios. En fin. Parece mentira que algunos de los temas que vemos aquí los hayan tocado más y mejor en Apartamento 404, que no deja de ser una pachanguita. Pero que, al menos, no confunde la calidad con ‘ser muy serio’.


Se dice de mí… Betty la Fea, La Historia Continúa (O)(CO) es un doble esfuerzo: Continuar la serie original y tratar de que no recordemos que ya hubo una continuación: Ecomoda, que pasó sin pena ni gloria.La forma de establecer la continuación es… bueno. Si la anterior continuaba la historia más o menos aquí han decidido jugar un doble intento. Librarse de algunos de los actores de la anterior a cambio de meter una historia de ‘hijos’ para justificar ese pasar la antorcha. El problema es, claro, que como no se les ocurre otra forma de justificarlo tienen que tirar de una especie de involución poco creíble y menos efectiva. Pero, en fin, supongo que lo importante con esto es se hagan series con nombres reconocibles. A ver si rascan algo del fondo del barril.

Tengo que reconocer que, en su momento, no me gustó Emperor of Ocean Park (USA). El libro. Así que ahora al ver la serie… tampoco me ha gustado. Tiene un buen reparto que intenta vender con solidez una estupidez de trama llena de clichés y de las formas más perezosas de montar una de misterio. Que lo estén vendiendo como un estudio de la raza y el poder en América me parece un insulto. Así que supongo que han logrado una adaptación fiel.

Supongo que la finalidad de Kite Man: Hell Yeah! (USA) es ver si pueden lograr un spin-off de Harley Quinn por tonta que sea. O poner un protagonista masculino a ver si así hay ‘otros lectores’ que se ven la serie. Por tanto imagino que es a esa gente y a los que encuentran el humor de la serie a base de violencia y casquería a la que va dirigido.

Ponerte a ver esta serie, Lady in the Lake (USA), y saber que está escrito en un libro escrito por una una señora blanca es todo uno. Tengo mis dudas incluso de que sea judía. Pero aquí estamos, con una historia de época, con lo que debo imaginar que es un misterio por medio, y con dos mujeres a ambos lados. Una afroamericana y otra judía. Os dejo que imaginéis cuál es más protagonista de las dos. 0 si se le da más importancia al estilo que a la sustancia. En fin, si sois fanses de los libros que tienen la imagen de una mujer de espaldas en su portada, esta es vuestra serie.

En fin. Mr. Bigstuff (UK) es una de esas series en las que se supone que están usando humor de la incomodidad. Al menos logran que sea incómodo de ver y que te preguntes qué necesidad hay. Porque esta historia de una pareja ‘normal’ que descarrila cuando un tipo que parece ser un amigo del novio se mete en sus vidas. En fin.

Si segundas partes nunca fueron buenas el tener la misma semana este Pedro el escamoso: más escamoso que nunca (O) (CO) sirve, sobre todo, para hacer quedar mejor a la de Betty la Fea. Porque tenemos la serie original de éxito, la continuación que no tuvo éxito –Como Pedro por su casa– y el regreso en el que deciden meter a una nueva generación con relaciones complicadas entre los originales y los nuevos. Además, por supuesto, de quitarse de en medio a actores fundamentales de la original. Pero, como decía, donde aquella lograba tirar a tirones esta demuestra una notable falta de ideas. Más allá de recuperar a este protagonista principal, mitad Cantinflas, mitad Johnny Bravo, que si antes no me hacía gracia ahora me parece cargante.

La mejor serie de la semana es, para mi sorpresa, lo que parecía poco menos que una evidente copia de Loca Academia de Policía, pero en británico. Es decir: Piglets (UK). Lo que pasa es que incluso aunque sea MUY obvio de dónde viene -y qué más cosas saquea por el camino para los arquetipos de personajes y algunos de los trasfondos e historias- logra hacerlo quizá no nuevo pero sí efectivo al centrarlo en un no parar de chistes siguiendo la vieja idea: Si uno no hace gracia ya lo hará el siguiente. Algo que se refuerza por un montaje rápido que para de escena en escena -casi de mini-sketch en mini-sketch- tanto como por el humor sencillo y casi bobalicón, inofensivo incluso cuando hace exposición de saber que hay problemas mayores detrás -un poco como su propio título- que sea poya, además, en un gran trabajo de sus actores, metidos en sus diferentes roles y estilos y que sabe adaptarse tanto como lo hacen sus guionistas. Aquí no hay tantos ‘malos’ como gente desnortada, y eso permite mantener y mejorar la ligereza.

La serie Suepsandan (O) (TA), o สืบสันดาน o Master of the House o…, parece un revoltijo de cosas poco claras en las que supongo que hay un contexto de lucha de clases y un centro de telenovela. Ninguna de ellas acaba de funcionar, la verdad. De hecho, las historias de los señores contra los empleados parecen más una forma malsana de recreación que algo que merezca levantarse en justa venganza. Sight.

Que espanto esta Those About to Die (USA), con ese título que parece que habla de Hopkins, y ese chorreo de casting con menos fondo y recorrido que los personajes de un anuncio de seguros. Es increíble que se haya filmado de manera que parece casi sin medios, y que hayan sido capaces de hacer una serie que no se parece a Roma, ni siquiera a Spartacus, sino más bien al presupuesto de producción de Plebs.

Esta Tribhuvan mishra ca topper (O) (IN) quiere ser tantas cosas a la vez que logra el mérito de no ser ninguna. Ni esa especie de costumbrimos indio, ni una obra de crímenes, ni algo de comedia, ni una obra violenta, ni un examen de las relaciones sociales en La India, ni lo que sea que ellos querían contar sobre los chanchullos y, desde luego, la cosa sexual que uno no sabe si quiere ser denuncia, explotación o setenterada. En fin, que no.

Debo decir que más allá de lo evidente que es que este Wonderoos (USA) se ha hecho para vender muñecos -bien ya existentes, bien a futuros- me paree interesante cómo han decidido hacer una serie educativa que va más allá de los temas típicos. Es decir, no me he visto más allá del piloto… pero que lo hagan sobre ir al baño para evitar los ‘accidentes’ es, cuanto menos, un punto a su favor. No sé cómo seguirá la serie -aunque confío en que no acabe con una boda- pero ya es algo a su favor.


¡Libros que Salen! Lee, «Furiosa», Berenyi y más

¡Que entre la pila!

La decadencia de las cosas delicadas de Beverley Lee, ed. Dilatando Mentes

Siempre es una alegría ver a Beverley Lee por aquí, ya sea con La creación de Gabriel Davenport, La casa de los huesecillos o esta novedad: La decadencia de las cosas delicadas. Una historia en la que el gótico y el fantástico se unen en el dolor por los que nos han dejado, los agujeros que quedan sin completar y las fantasmagorías que nos atraviesan.

Cruzando los dedos de Miki Berenyi, ed. Contra

Con sinceridad, pero también con humor, así son las memorias de Berenyi en las que habla del ascenso y caída de Lush, de la industria musical británica de los 90 y de su propia vida en la que tenía que ofrecer una imagen dura frente a una maquinaria que parecía machista y sin alma cuando interiormente es una persona que ha usado la música para dar salida a sus traumas infantiles.

Furiosa de Geoffroy Monde y Mathieu Burniat, ed. Norma

Un rey decrépito, una princesa harta y una espada encantada aburrida. Con esos mimbres Monde y Burniat le dan una vuelta al mito artúrico con un tebeo de humor y aventuras en el que la búsqueda de una hermana mayor desaparecida enfrentará a la princesa a situaciones que no espera y revelará el lado menos noble de la famosa espada. Todo ello en un cómic que logra ser fiel a la bande dessinée tanto clásica como actual.

La teoría de la bolsa en la ficción de Ursula K. Le Guin, ed. Rara Avis
Parece que ya ha llegado a España, desde la editorial argentina y con un año de diferencia, este pequeño ensayo de Le Guin sobre la forma de contar historias y cómo hay más de una manera de hacerlo pese a que parezcamos estar acostumbrados a lo de El Viaje del Héroe. Una serie de posibilidades que busca pensar más allá del héroe único y del conflicto como manera de hacer avanzar, o moverse, el relato. Así que es tanto un ensayo sobre la creación literaria como una propuesta para ayudar al quien quiera escribir como, por supuesto, una reflexión sobre las elecciones inconscientes que se hacen al estar dentro de una tradición creativa concreta. Ah, y también tiene un prólogo de Donna J. Haraway.

El vigilante de sala de J.M. Coetzee, ed. Museo del Prado

Edición bilingüe e ilustrada de un relato escrito por Coetzee con su personaje Elizabeth Costello para inaugurar el programa Escribir El Prado. No hay mucho más que se vea o se diga de él, pero supongo que la suma de los factores es más importante que el producto que pueda salir. O algo así.

Redención en índigo de Karen Lord, ed. Plan B

Teniendo en cuenta que Dolmen (aunque aquí no quieran poner el nombre claro) cuando no la lía con ilustraciones con IA, la lía con las traducciones o los autores que deciden publicar lo último que me apetece es darle bola a uno de sus libros. Por otro lado, Karen Lord no tiene la culpa. Así que si veis este libro podéis echarle un ojo para valorar si os interesa leerlo… en versión original.

Travesía mortal de Diana Urban, ed. Obscura 

Un nuevo misterio de Diana Urban, esta vez con una joven a la que su novio deja por su mejor amiga. Morito poco el que decide subirse a un crucero. Bueno, en teoría es un campos universitario marino. Por supuesto la pareja va a estar también a bordo. Y vamos a tener asesinatos. Y va a tocar investigar a ver quién está matando a la gente en el barco. La vida, que tiene estas cosas.

Arsénico para el té (Cozy Mystery Juvenil) de Robin Stevens, ed. Alma

Ese Club Secreto de Detectives que Daisy y Hazel comparten, sea o no sea apropiado para damas, se encuentra ante un nuevo reto. Que, además, les toca de cerca. Porque es el cumpleaños de Daisy y es en su mansión familiar, durante la fiesta, en la que la excéntrica familia de la muchacha y sus compañeras del colegio se encuentran con un nuevo caso para el Club. Por cerca que les toquen los sospechosos esta vez.

Nos leemos.


A veces se dice que un famoso puede crear cualquier serie que quiera. No es ‘exactamente’ cierto, pero explica muchas cosas. Como este Exploding Kittens (USA), en el que una persona famosa por hacer tiras cómicas demuestra no saber hacer una serie cómica. Sobre un juego de cartas. De gatos que explotan. Excepto que no explotan. Aunque sí que hay gatos. Porque todo gira entorno a una especie de Autopista hacia el cielo con Dios convertido en gato. Quizá penséis que tiene una pinta espantosa. Puedo aseguraros que es peor. Y no os cuento la animación.

Supongo que a estas alturas esta es la idea de Apple de una serie juvenil encantadora, en cualquier caso Me (USA) resulta solo vagamente extensa en su episodio piloto, pero quitando eso y la falta de ritmo, y que no parece ir a ningún lado, y que en realidad lo que cuentan debería de haber sido los 10 primeros minutos a partir de los que construir algo… supongo que no es lo más inaceptable que han hecho en un servicio de streaming que ahora mismo parece un pollo sin cabeza. Es realmente notable que una empresa como esta, que no hace tanto estaba realizando las series infantiles/ juveniles más originales ahora mismo esté desaprovechando el dinero de la producción en lo que parece una prueba para casi cualquier otra cosa. Quizá para una serie, quizá para una película, pero, definitivamente, no esto, ni así, ni ahora. Porque no se trata solo del tiempo que se emplea -y aquí son 25 minutos, pero parecen más- también de lo que se cuenta en ese tiempo. En fin.

Hay muchas maneras de definir lo mala que es Sausage Party: Foodtopia (USA) pero creo que la más rápida es ‘peor que la película’. Supongo que si te gustan los chistes de penes con una animación cuestionable, o chistes cuestionables de penes con una animación, o chistes cuestionables de penes cuestionables con una animación cuestionable, entonces a lo mejor esperas a que alguien haga el despiece y te los envíe al whatsapp ese del grupo de tíos que se manda memes y fotos y este tipo de cosas. Pero teniendo en cuenta que Adult Swim USA ha aprovechado para estrenar una webserie canadiense que se emitió poco menos que de tapadillo el año pasado supongo que es cosa del calor y de esta semana.

Me cuesta explicar por qué Spent (UK)  piensa que es una comedia, pero claramente lo creen porque ponen caras y buscan una complicidad que no soy capaz de comprender. Una ex-supermodelo descubre que está en un grave problema porque sus gastos son muy superiores a sus ingresos. Eso la lleva a volver a UK y descubrir que ni su familia ni nadie de los que dejó allí (incluida su ex) realmente esperaba que regresara, ni parece interesarle cómo o por qué. Como decía antes, esto supondría normalmente un drama -excepto porque la protagonista es tan poco empatizable que el interés del mismo sería limitado- pero como comedia hay que hacer esfuerzos extraordinarios para no suponer que es algún tipo de castigo. Al espectador. El reparto se merecía algo mejor. El espectador ya ni te cuento.

A mayor gloria de Rashida Jones, el problema real de SUNNY (USA) es en parte su origen y, en parte, su origen. Su origen porque la novela en la que se basa es una de esas que ‘iba a conquistar el mundo’ y que acabó quedándose en un enorme meh. Tanto que intentaron relanzarla el año pasado -en 2018 se llamó The Dark Manual, el año pasado el mismo título de la serie, claro- y que  me sorprende que no la editaran en castellano. Por el otro, la idea de una estadounidense viviendo en Japón sin haber hecho amistad con nadie y a la que la muerte de su marido e hijo en un accidente de avión deja incluso más aislada… en fin. Digamos que hace falta un anglosajón, un señor anglosajón, para pensar que es buena idea ofrecer una ‘visión de un extraño en Japón’ a estas alturas de la película. Y eso que Colin O’Sullivan -en serio, no me he inventado el nombre- puso a una irlandesa porque él es irlandés. Así que ese tipo de cambio. Con esto en mente digamos que el piloto de Apple logra, al menos, armar algo mínimamente competente. Que, de verdad, creo que tiene mucho mérito. Lo hace, por supuesto, apoyándose en Jones hasta para ir a por el pan. Pero también decidiendo que lo mejor que podía hacer con la obra original es obviarla en su mayor parte. Lo cierto es que las partes que enseña, los misterios que propone -¿murieron en realidad el marido e hijo de la protagonista en ese accidente de avión, en qué trabajaba realmente el marido, a qué se dedica la empresa, de dónde ha salido ese robot doméstico que parece el co-protagonista del asunto y que ya te están dejando caer que puede tener su propia agenda, quién está espiando a la protagonista, y por qué, y ya puestos… qué pinta la yakuza en todo esto?- pueden tener un mínimo de interés, pero también tienen el aspecto de ser mus visto, incluso aunque parezca decidido a hacer menos desconectada y reiterativa la historia que en el libro -Es decir, no intenta desde el momento uno convertir a SUNNY en Chucky, pero te deje caer que hay robots que matan. De manera en absoluto sutil. Así que supongo que podemos decir que estamos más en el campo Amiga mortal. Y tampoco aparecen búhos, algo es algo.- tiene pinta de haber sido encargada buscando algo ‘exótico’ y ‘provocativo’. Dos palabras que no parecen saber lo que significan, pero que -supongo- intentarán encontrar en la gente a la que Severance le pareció una serie interesante a su público. Porque tiene la pinta de que tampoco entienden lo que funcionó de Severance. En fin, podría ser peor, podría ser mejor, pero acaba en ese campo de mediocridad que quizá intente pasar por confortable simplemente porque toda en ella suena a algo que, más que estar viendo, estamos recordando.

En algún momento alguien decidió dar luz verde a Toda Família Tem (O)(BR), que parece una mezcla  de Malcolm in the Middle y Everybody Hates Chris protagonizada por un veinteañero que se afeita mientras trata de pasar por un adolescente. Bueno, por uno de 19 porque la capacidad de suspender la credibilidad es la que es. ¿Recordáis el principio y lo que decía? Estoy seguro de que esta es una serie de tiktokers creada para una generación que la va a ver en cachitos… ¡Y ni siquiera en gifs, como se hacía en tiempos en Tumblr! En fin, estoy ‘casi’ seguro de que esto tendrá un público, pero sé que no soy yo. Y no sé si quiero preguntarme cuál puede ser.