¡Libros que Salen! Marceau, «Los niños de mi vida», Chizmar y más

¡Que entre la pila!

Aquí es donde aclaramos las cosas (Y otras desgracias) de Caitlin Marceau, ed. Dilatando Mentes

Por fin sale este libro que consta de una novela corta y varios relatos. La obra principal cuenta la historia de una madre y una hija, una relación complicada que tras la muerte del padre intenta hacer avanzar -quizá incluso arreglar- la hija yéndose a pasar un fin de semana con ella. El problema es que la madre parece tener la cabeza en otro lado. No parece tener ninguna intención de sentarse a hablar las cosas para intentar mejorar su relación. Y quizá aún puedan empeorar las cosas, porque nunca se sabe si en el armario de esta esta madre querida tendrá colgado algo incluso peor que unas perchas. Pero, además, incluye cinco relatos que van de la identidad a la sexualidad, la maternidad o el aislamiento social y emocional. Porque, a veces, nada da más miedo que una persona.

Los niños de mi vida de Gabrielle Roy, ed. Hoja de Lata

La historia de una maestra rural en el Canadá québécoise en la década de los ’30s del S XX, en forma de historias de algunos de sus alumnos, que con diferentes circunstancias pero siempre con agradecimiento y humor permiten ver tanto la vida de entonces como aquellas infancias, con su humor y su fragilidad.

A la caza del hombre del saco de Richard Chizmar, ed. Dimensiones Ocultas

Es más que posible que Chizmar sea conocido en España solo por la trilogía de Gwendy realizada junto con Stephen King. Eso no siginifica, por supuesto, que no haya realizado más libros de terror, como este que nos ocupa, aunque sí puede servir para que los lectores conozcan por dónde pueden ir algunas de las cosas que esta historia sobre lo que parece un asesino en serie de niñas pero que quizá sea no solo algo más, también algo meta, porque lo cuenta desde su propia voz, como autoficción, convirtiéndola en su aproximación al true crime que es también la puerta por la que puede colarse… eso.

Agatha Raisin y el peluquero malvado de M.C. Beaton, ed. Salamandra

Pues parece que no -o quizá que sí- pero ya hemos llegado al octavo libro de Agatha Raisin. Y sí, esta vez nos vamos a la peluquería, porque Agatha se siente sola y poco apreciada. Pero una visita a la peluquería puede cambiarlo todo, al menos hasta que llegue el inevitable asesinato.

Un cadáver en Baker Street (Cozy Mystery) de Vicky Delany, ed. Alma
Secretos entre libros (Cozy Mystery) de Ellery Adams, ed. Alma
Alguien descubrió el pastel (Cozy Mystery) de Krista Davis, ed. Alma

Pues sí, aquí estamos de nuevo con continuaciones de varias de las series ‘recién comenzadas’ de la colección. Alguien descubrió el pastel continúa las andanzas de la Domestic Diva tras Asesinato a las finas hierbas, y lo hace colocándola en la muy problemática -y algo mortal- boda de su hermana. En Un cadáver en Baker Street la Librería Sherlock Holmes vuelve a encontrarse con un asesinato tras el que resolvieron en Elemental, querida lectora, estaba vez con la presentación de una famosísima autora causando un gran revuelo. Y, por último, tendremos otro Misterio en el Club de Lectura, porque este grupo vuelve a encontrarse con sus scones en Secretos entre libros que incluye a una joven que necesita abrir un nuevo capítulo en su vida.

La vida de las marionetas de TJ Klune, ed. Crossbooks

Como sé que hay fanses de Klune -no necesariamente por sus libros de hombres lobo- dejo por escrito que ha sacado uno nuevo que se supone que está inspirado en Pinocho pero va de robotos o algo.

Ryan y Avery de David Levithan, ed. Nocturna

Para los fanses de Levithan no creo que haya mucho que decir, para quien no le conozca habrá que hablar de esta obra en la que un joven con el pelo azul conoce a un joven con el pelo rosa. A partir de ahí y en diez citas vamos conociendo sus problemas, sus dramas familiares, sus problemáticas dentro de lo queer (gay, trans) pero, sobre todo… su amistad. Y su amor. Porque esas diez citas, que se nos cuentan de manera desordenada, sirven para construir todo un mundo y unos personajes encantadores.

Criaturas Estáticas de Manuel Moreno y Maite Zabaleta, ed. Libros Walden
Dentro de su compromiso con los libros ilustrados Walden nos sorprende ahora con una historia de las fotonovelas, cinenovelas y fotofilms desde los años 30 hasta su reivindicación en los ’80s por corrientes artísticas como el kitsch. Género de gran popularidad a mediados de los años cincuenta, con un gran peso en el género romántico pero también con ejemplos en la acción, el terror, el humor e, incluso el erotismo. De ahí que esta historia profusamente ilustrada se proponga reivindicar tanto como repasar un objeto de expresión para contar historias visualmente.

La princesa pirata de Luca Frigerio y Lorenza Pigliamosche, ed. Nuevo Nueve

La vida de una joven parece transcurrir en tranquilidad, haciendo explotar cosas y buscando ser la mejor pirata posible. Al fin y al cabo es la hija de El Rey de los Piratas. Hasta que una persona, decidida a vengarse de él, la pone en peligro. Lo suficiente como para decidir enfrentar la situación, aunque eso signifique descubrir alguna verdad desagradable sobre su familia.

Bajo el aire de Osamu Tezuka, ed. Planeta Cómic

Nueva edición de esta obra de Tezuka, aunque lo cierto es que no hacía tanto tiempo de la edición anterior. Pero bueno, supongo que a la gente que le gusta todo en el mismo formato le interesará.

La Compañía de las Zarpas de Clémentine Mélois y Rudy Spiessert, ed. SM

Los autores de Los Perros Pirata nos traen ahora un nuevo grupo, La compañía de las Zarpas, un grupo de bandidos justicieros -que resultan ser gatos- y una joven huérfana que vive con ellos sus aventuras. En otro cómic infantil con humor y gracia.

El super detective Blomkvist vive peligrosamente de Astrid Lindgren, ed. Kókinos

¡Pues aquí estamos de nuevo! Otro caso de Blomkvist. Tras el robo de joyas toca un asesinato. ¡El primero de su vida! Y, por supuesto, el joven superdetective intentará estar a la altura de la leyenda. ¡Otro de los grandes clásicos del misterio juvenil!

Princesas Dragón 18: El hado madrino de Pedro Mañas y Luján Fernández, ed. SM

Ah, sí, y también tendremos una nueva aventura de las Princesas Dragón.

Los misterios del detective Lobo de Sylvie Misslin y Géraldine Cosneau, ed. SM

Parece que estamos en racha con los detectives, esta vez en un libro para peques que les propondrá ejercer tanto la perspicacia como la imaginación, con pequeños misterios que se resuelven mirando la página y abriendo solapas, y que van a tono con las estupendas ilustraciones tanto de otros animales como de los paisajes por los que este particular inspector va paseando.

Nos leemos.


Es sorprendente este Elkhorn (USA), casi un recuerdo de aquellas series estadounidenses en sindicación como Hércules, sus viajes legendarios, antes que como una serie real. Pero supongo que si un canal como INSP decide hacer lo suyo lo que puedes esperar es este western sobre la juventud (bueno, la segunda mitad de sus veintes) de Theodore Roosevelt, con todo el cartón piedra y la actuación apasionada antes que efectiva que podemos pedir. Quizá por eso se me haya hecho simpática, aunque sus múltiples faltas y problemas estén ahí. Pero encontrarte con lo que podría ser más una webserie de principios de los ’00s que una actual… puede mantener algo del encanto.

Se me ha hecho largo el piloto de Fake (AU) sospecho que porque mi tolerancia a que me insistan una y otra vez en la misma cosa acaba teniendo un límite. Así que bueno, una mujer que conoce a un hombre y empieza a tener dudas sobre si él es quien dice. Esto, que Lifetime hace una vez al mes, aquí se nos presenta como algo dramático y conmovedor por motivos no muy claros, se insiste una y otra vez en que ella quiere encontrar a alguien con quien compartir su vida -ok- y que no sabe si será él o qué. Y ella desea que él sea él pero no sabe si se puede fiar y blablablabla. En fin, una obra que sirve para recordar por qué los telefilmes duran 87 minutos.

Hubiera preferido que A Good Girl’s Guide to Murder (UK) me gustara. No ha habido suerte. No es una mala serie, eso tampoco, es una serie promedio. Un genérico de thriller juvenil. La decisión de hacer una adaptación requiere, bueno, adaptar cosas. Es inevitable. Tomar todas las decisiones posibles para hacerla una serie roma, más infantil, carente de garra, más cerca de lo que vemos todo el rato en la tele que de algo con un estilo o un fondo excepcional… Ese es el problema. Sí, Pippa sigue investigando un asesinato, pero ahora lo hace por otros motivos, de otra manera, casi podríamos decir que con otros protagonistas. La ferocidad y el feminismo de la original se diluye, la idea de usar un podcast está desaparecido en acción hasta el punto de que tuve que ponerme de nuevo el piloto para ver si realmente había un podcast en alguna parte. Y sí, todo lo que normalmente llamamos producción está ahí con el nivel habitual de la BBC. Es una lástima que para todo lo demás estemos hablando de un zombie, uno al que el libro se le queda a la vez muy corto y muy largo, y que no ha aprendido nada de cómo ha hecho esto, antes y mejor, en series como Home Before Dark. Que os recomiendo mucho más que esto.

Hablando de desastres, Madam (NZ) quiere ser -o eso parece- en partes iguales dramáticas y humorística en su aproximación al trabajo sexual. Y lo hace queriendo explicar y respetar las complicaciones que por su propia naturaleza tiene. Bueno, en realidad eso es lo que le gustaría. En la práctica las partes dramáticas dan risa y las humorísticas vergüenza ajena. De hecho, cada vez que hay conatos de humor parece que la idea de esa complicación desaparece a favor de lo más fácil y zafio que se les ocurra a los guionistas. Y tampoco les sale bien. Es curioso como Svetlana lograba empezar del lado contrario para ofrecernos lo que estos querrían hacer. Bueno, miento, el espíritu de lo que aquí se busca, porque está claro que esta idea de Ven, que te voy a explicar cómo son las cosas no se le hubiera ocurrido a la de Bahr.

 

 

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Logrando rizar el rizo, este Pedaço de Mim (O) (BR) es el extraño caso de una telenovela aburrida. Una en la que no dejan de pasar cosas… contada de la peor de las maneras posibles, sin que parezca que le interese a nadie, ni que tenga un impacto real en la historia, y si todo ello no le importa a nadie en la producción… ¿Por qué habría de importarme a mí? Así que esta muy improbable historia de una mujer embarazada con gemelos que resultan ser cada uno de un padre distinto parece una buena idea -o, al menos, una de la que se podría hacer algo- espantosamente mal realizada.

En lo que parece la semana del forraje toca hablar de Hwa-inga seukaendeul (O) (CS), o 화인가 스캔들 o Red Swan o…, que no deja de ser la clásica historia de guardaespaldas, empresa con secretos, conspiraciones y blablabla. Tiene el mal habitual de las series coreanas de que podría ser un poco más corta, y no está muy claro si pretende ser un thriller de acción, de conspiración o un romance. Pero bueno, con esto en mente es algo que puedes poner de fondo mientras planchas. La ropa o la oreja, allá cada cual.

Este Tanabata no Kuni (O) (JP), o 七夕の国 o Land of Tanabata o…, parece una extraña versión de La Semana Más Larga con un inicio un tanto deslavazado en el que una historia central parece avanzar dubitativa mientras el contexto histórico se usa de marco. Al menos propone algo medianamente original y solo a ratos te preguntas si será adaptación de un manga o un webtoon, más por la manera de adelantar y resumir de manera poco natural a una serie de personajes y tramas que por otra cosa. Pero, visto lo visto, podría ser la mejor serie de la semana. Aunque sea por incomparecencia del rival.

 


¡Libros que Salen! Files, «Deadendia», Blackmon y más

¡Que entre la pila!

Deadendia de Hamish Steele, ed. TBR

¡Por fin llega a España esta cómic de Hamish Steele! Primero de una trilogía pensada para un lector más cerca del juvenil que del infantil, tenemos un parque de atracciones, un ascensor por el que entran todo tipo de criaturas y, sobre todo, a un grupo de trabajadores y amigos en el parque que tienen que ir lidiando con todo lo extraño que sucede… y con sus propias vidas. Que es bastante porque Barney acaba de fugarse de casa porque sus padres no aceptan que es un chico trans gay, Norma está figurándose aún muchas cosas sobre sí misma y sobre la manera en la que funciona su mente y Pugsley es… un Pug. Quizá os suene porque Netflix hizo una adaptación animada que duró dos temporadas y dejó la trama a medias. Esperemos que eso no pase con la versión en cómic y veamos publicados los tres volúmenes. De momento ya tenemos aquí el primero.

En ese infinito, nuestro final de Gemma Files, ed. La Biblioteca de Carfax

¡Siempre grandes noticias ver que salen más libros de Gemma Files! Toca de nuevo relatos, ¡quince nada menos! Todo tipo de terrores con la soledad y lo inescrutable del universo en su centro. Clones, sueños, cine, casas encantadas, embarazos, terapeutas dudosos, posesiones, escritores, series de televisión, conspiraciones, metamorfosis, paternidades y mucho más con el sello de la autora y la alegría de ver un volumen ganador del Stoker en español.

El enigma de los gatos asesinados de Anita Blackmon, ed. Siruela

¡Vuelve Adelaide Adams! Cuando una amiga y rival le escribe desde sus vacaciones contenta con unos hechos sospechosos sabe que no va a poder evitar ir en su búsqueda a descubrir qué es lo que pasa, con todas esas sugestiones sobrenaturales, sesiones de espiritismo y, por supuesto, la aparición de un cadáver. O de varios. Todo ello mientras una tormenta impide cualquier conexión con el pueblo y, además… ¿por qué hay alguien matando gatos? Por suerte allí está Adelaide, que trabajará de manera inesperada junto a un periodista para descubrirlo. Aunque lo cierto es que ella se pregunta cómo pudo perder el buen juicio de quedarse en su casa tranquilamente.

El Caso Del Asesinato Del Dragón de S. S. Van Dine, ed. Reino de Cordelia

Nuevo caso de Philo Vance, esta vez en una casa de campo en Manhattan. Un baño nocturno en un estanque y una desaparición, con una maldición colgando sobre ellas y un entorno que favorece el clima de leyendas y misterios solo Vance parecerá ser capaz de explicar lo sucedido en esta obra de 1933 que, sin duda, demuestra el año en que se escribió.

La medida de la Tierra de Larrie D. Ferreiro, ed. Desperta Ferro

A veces las aventuras parten de discusiones inesperadas. Por ejemplo, ¿qué forma tiene el planeta Tierra? A principios del S XVIII Descartes decía que alargada en los polos, Newton decía que achatada. Así que se montó una expedición científica de españoles (incluidos Jorge Juan o Antonio de Ulloa) y franceses para comprobar cuál era la respuesta. La idea, que sobre el papel les pareció sencilla porque hablar es siempre más fácil que hacer, era que un equipo científico conjunto fuera con más avanzados equipos topográficos y astronómicos, con el fin de medir un grado de latitud en el ecuador que sería utilizado junto a otras medidas para revelarlo. Por supuesto lo que siguió fueron los clásicos problemas de hacer cualquier viaje, más los propios de ir a la cordillera de los Andes o atravesar selvas ecuatoriales. Además, claro, de las comprensibles reticencias de los nativos y los propios choques de ego de los expedicionarios. Y es que la cooperación científica no está exenta de aventuras.

La cuchara de plata de Naka Kansuke, ed. Quaterni

Quaterni recupera uno de esos libros famosos de Japón, pero no es de recetas, es una recolección de memorias entre el final del S XIX y principios del S XX en Japón, durante la Era Meiji. Con la historia del paso de la su infancia a la juventud mientras todo a su alrededor cambia, incluido el auge de los nacionalistas japoneses. Todo esto teniendo en cuenta que se publicó en 1926.

Fangirl de Rainbow Rowell adaptado por Sam Maggs y Gabi Nam, ed. Planeta Cómic

Pues sí, parece que el éxito de Fangirl llega, tantos años más tarde, al cómic. ¿Qué puedo deciros? La obra original es de las más recomendables de Rainbow Rowell, así que espero que el cómic esté a la altura.

Nos leemos.


Comenzamos la semana con Bad Cop (O) (IN), una serie de acción que juega con la idea antigua de dos hermanos gemelos en ambos lados de la ley. Pero dentro de la acción-suspense, estilo Van Damme, digamos. No, esa película no, la otra. Así que… bueno… Agradable sin más, quizá con los capítulos la cosa mejore. Porque ahora mismo estamos en un nivel que, aunque por encima de lo aceptable, no está como para entusiasmarse.

Bien hecha pero no muy inspirada, eso es lo que Dolpung (O) (CS), o 돌풍 o La Vorágine o The Whirlwind o…, ofrece. No puedo llegar a llamarlo thriller político porque no tiene mucha acción. Ni drama político, porque lo cierto es que la intensidad es incluso menor que la pasión. Tampoco parece haber mucho misterio como para considerarlo suspense político. Así que supongo que será político a secas. O, como mucho, divertimento político. Y con eso en mente supongo que el que apetezca de idas, venidas y planos que procuran no aburrirnos entre conversaciones más o menos trascendentales pero, sobre todo, respetuosas -quizá no tanto frías como contenidas-; al que le apetezca eso, digo, puede estar contento de haberlo sabido.

Empiezo a sospechar que lo que más temen los ingleses es la ‘cancelación’, que es un poco como si lo que más temieran es ‘los impuestos a los ricos’. Cosas que decimos deseando que exista pero sabiendo que en realidad no existen. Por supuesto aquí tenemos este Douglas is Cancelled (UK)  que parecía un espanto incluso antes de saber que Moffat estaba detrás. Una vez sabido no puedes dejar de verlo por todas partes. Empezando porque está claro que en su cabeza este despropósito es una comedia. Un señor blanco, mayor, aparentemente hetero. Y entonces ‘dicen’ que él contó un chiste machista. Y eso significa problemas para su carrera. Que es algo que todos sabemos que pasa todo el rato. No tenéis más que preguntarle al presentador de El Hormiguero cómo te cancelan de inmediato el programa y no vuelves a poder aparecer en la tele. O a Piers Morgan, si queremos aprovechar que son ingleses. En fin, quizá a estas alturas penséis que la cosa no podría ser peor porque, bueno, ya hemos sufrido esa trama en The Morning Show. Pero siempre se puede hacer más. Porque igual que en aquel el tipo en problemas trata de sobrevivir pidiendo que le echara una mano su co-presentadora en el programa, salvo que en lugar de ser la historia de ella con él al lado aquí es la historia de él con ella al lado. Y, claro, ahora resulta que ella es en realidad la importantee. Más aún, incluso, no tardan en insinuar que hay algo oculto y malvado en ella. ¡Quizá incluso nunca dijera el chiste y ella está detrás de todo! ¡¡¡Malvadas mujeres!!! Contando, además, con dos de las compinches habituales de Karen Gillan y Alex Kingston. En fin, supongo que algún día sabremos lo que Moffat puede hacer si deja de lado la ciencia ficción.

Para mi sorpresa My Lady Jane (UK) es la mejor serie de la semana y, pese a si misma, una de las mejores del año. Me hace gracia que con unos referentes bien claros como son Los Bridgerton y en cierta medida todas esas telenovelas sexy de Los Tudor y familia, además de las series de época con toques de fantástico -incluyendo la estupenda Renegade Nell que estrenó hace unos meses Disney y, por tanto, ha sido más una afortunada coincidencia- o las que usan canciones modernas cantadas por mujeres -que digo yo que también podrían haber cogido directamente canciones cantadas por mujeres, pero esa es otra lucha para otro día, supongo- y, en general, todo lo que os podáis imaginar con ingleses siendo tan ingleses como irónicos. Esto podría haber sido un más de lo mismo, pero no. Sabe darle un giro a esa distancia, esa ironía con la que habla, tiene bastante retranca y los actores se nota que se lo están pasando bien. Especialmente un Rob Brydon que parece estar pasándoselo bomba. Así que incluso las partes más discutibles, problemáticas o caricaturescas pueden soslayarse gracias a todo lo que, incluso aunque no debería, funciona. Así que muy contento y ya veremos lo -poco- que tardo en vérmelo.

Hace unos cinco años se estrenó una película sobre una periodista que se infiltraba en una organización de trata de personas, al año siguiente Netflix se hizo con los derechos y la subió a su plataforma. Fue un exitazo, especialmente en la zona africana, y eso -supongo- explica este Òlòtūré: The Journey (O) (NI) que continúa la película y que comienza haciendo un (mal) resumen de lo sucedido. El problema es que lo de detrás está deslavazado, por un lado está el exploit en el que está metido la protagonista, de mucho sufrir pero que tampoco queda muy claro el contexto. Y la falta de medios se nota especialmente en las escenas exteriores. Luego están las tramas de interior, que esas se ven mejor pero acaban convertidas en general, en gente sentada hablando -al menos cuando no están rompiendo cosas-. Y, por último, una notable cantidad de insertos en más-o-menos exteriores que sirven tanto para dar paso a las escenas de interior como para mostrar… no sé… ¿la vida real? ¿toques costumbristas? La verdad es que el paso de película a serie no parece haber sentado bien a Òlòtūré. Veremos si, por lo menos, ha gustado a sus fanses.

No tengo muy claro por qué pero han aparecido dos animes sobre golf en los últimos días. Uno de ellos en todo el mundo Netflix mediante, me refiero a Rising Impact (O) (JP), que parece una inofensiva versión de más-de-lo-mismo salvo cuando deciden que su joven protagonista sería más interesante canalizando a Shinchan para soltar machistadas. Supongo que lo que tiene un ‘nada nuevo’ es que muchas veces está más cómodo siendo algo viejo.

Siguiendo con las cosas raras que llegan de Japón está Suicide Squad ISEKAI (O)(JP), en la que lo más sorprendente es que venga de Japón, porque si me dicen que esto ha sido idea de una serie de ejecutivos estadounidenses me lo creo. Da la sensación de que su idea de lo que es un isekai es selectiva y moldeable a lo que ellos querían hacer, un Elsewere más o menos con una inspiración que parece sacada de algunas figuritas para vender. Es curioso cómo intenta sacar de tantas fuentes, sobre todo de la serie de Harley Quinn aunque está claro que en el lado isekai se han tomado decisiones. Pero  lo hace de manera que logra ser tan agradable como ligero. No busca nada. Y eso, probablemente, sea lo mejor que se pueda decir.

La pena con Supacell (UK) es que no ofrece nada interesante. Los actores actúan correcto, la trama está contada con cierta sencillez -aunque podría ir un poco más rápido- y la forma de hacerlo no tiene nada malo… Excepto que lo hemos visto todo mil veces. Es tan rutinaria que me sorprende que no tenga algún Gran Grupo detrás. Alguna editorial conocida. Algo. Porque no entiendo la idea de montar todo esto cuando el único cambio que se hace, al menos el único que es notable desde el principal, es que el reparto sea mayoritariamente afrodescenciente. ¿Qué sentido tiene hacer eso y que luego no haya un impacto real? Quiero creer que según avance la serie encuentre algo que lo haga más interesante. Por lo demás, si alguien anda buscando forraje superheróico supongo que esto podría valerle. Fuera de eso… no sé ya.

Empezábamos(-ish) hablando de una serie sobre lo fácil que es cancelar a alguien y lo terminamos con una serie para Apple de John Lasseter. Las maravillas no dejan de sucederse. Este WondLa (USA) es otro ejemplo de que hacer una serie intentando copiar a Pixar no es tan sencillo. De entrada, porque copiar es lo primero que viene a la cabeza. Y, de seguido, porque lo que propone puede que no sea muy interesante -que no lo es: una joven ha sido criada en un bunker y sale al mundo exterior sin haber tratado nunca con humanos, entrenada por robots e IAs (sabemos que es de ciencia ficción porque las IAs no le han enseñado que Hitler se enfrentó a los esquimales)- pero tampoco está hecho de una manera interesante o competente. Bueno, quizá esto último sea mucho decir porque en realidad cubre los mínimos. Y eso es lo que tenemos. Relleno de mínimos. No llega casi ni al nivel de forraje. Pero supongo que si existen los Transmorfers también puede existir este WondLa. Lo que no entenderé jamás es por qué Apple ha querido ser la que pagara la fiesta.


¡Libros que Salen! Zubieta, «Futuros Distópicos», Albert y más

Primero las amigas

El dispositivo al que ha llamado está endemoniado, poseído o fuera de cobertura de Laia Ruiz Mingote, ed. Foscanetworks

Una mezcla de tecnología y entorno ‘medieval’ causan que esta novela fantástica, en la que la magia y la tecnología vienen a ser lo mismo, muestre como un follón informático puede acabar convertido en una aventura, entre muertes más o menos misteriosas e intrigas palaciegas. El problema es… ¿por qué tiene que pasar siempre cuando está de guardia la nueva del equipo de IT (Incantation Tecnologies)? ¿Es que no tiene suficiente ya la pobre Baddo? Pues no, parece que no.

¡Que entre la pila!

Río a contracorriente de H. M. Zubieta, ed. Nube de Tinta

Jóvenes formando un grupo, una familia elegida, que se encuentran con un peligro para ello: Una construcción industrial en proyecto. A partir de ahí le protagonista nos narra no solo este reto, también la dificultar de librarse de los patrones tóxicos tras salir de una relación dañina y la búsqueda de esa comunidad de personas con la que hacer frente a los problemas tanto ecológicos como relacionales.

Los Malos de Melissa Albert, ed. Umbriel

Conocemos bien a Melissa Albert, desde la trilogía La puerta del bosque al más reciente Corazones retorcidos, así que ahora que nos llega esta historia de una joven desaparecida, su amiga que la busca, los enigmas que envuelven la desaparición, pero también las pistas que le ha dejado, con una antigua tonadilla infantil como centro, una antigua leyenda local y la promesa de una mezcla de misterio, fantástico y quizá hasta terror.

Futuros distópicos de VV.AA. en edición a cargo de Lisa Yaszek, ed. Almadia

Pues ya está aquí el tercer tomo de relatos de la colección ¡El futuro es mujer! tras Mundos alternos y Retro futurismos. Como de costumbre, una selección a cargo de Liza Yaszek en la que nos encontramos relatos de Kit Reed, Kathe Wilhelm, Clare Winger Harris, Alice Glaser, James Tiptree Jr., John Jay Wells, Alice Eleanor Jones y Ursula K. Le Guin -además de alguna que no sé a quién le pareció buena idea meter- en una versión que, por supuesto, va de esos malos futuros.

Estación Damasco de David McCloskey, ed. Salamandra

Por algún motivo la gente que ha estado trabajando en la CIA, aunque sea haciendo fotocopias, acaba escribiendo libros sobre espionaje. Podría ser peor. Podrían guionizar tebeos. En cualquier caso lo que toca aquí es una historia sobre una relación prohibida, un follón sirio y la desaparición de un espía americano. A partir de ahí la parte de ‘thriller’ con secretos, asesinatos, lealtad, traición y romance.

Cuando la tormenta pase de Manel Loureiro, ed. Planeta

Parece que Loureiro ha decidido que en el ‘thriller‘ es donde está el dinero, o en los premios porque esta se ha llevado el Fernando Lara. Sea como sea, tenemos una pequeña isla gallega, una tormenta que corta las comunicaciones con el exterior, un fardo que soltará todas las cuentas pendientes y, además, una ofrenda sangrienta. Lo suficiente como para que las tormentas interiores rivalicen con el interior y no sepamos qué encontraremos cuando escampe.

Ophelia pese a todo de Racquel Marie, ed. Kakao Books

Una agradable comedia juvenil sobre los cambios de la juventud, con una joven descubriendo su parte ‘queer‘, encontrándose con el final del instituto, navegando los dramas entre amigas… y siendo una romántica de corazón. Porque cuando todo parece estar cambiando demasiado rápido, y la imagen perfecta de lo que una vez fue se interpone toca decidir si tratar de ser esa versión imaginaria o dejar salir a quien realmente se es.

Nos leemos.


He aquí Exposure (AU) una serie que querría ser un drama artístico pero que se ha tenido que vender como un misterio, algo que se obliga a ser en contra de cualquier muestra de interés o deseo. Supongo que habrá gente a la que le apetezca eso. Gente que no soy yo.

Pues aquí estamos de nuevo, con otra de esas series ‘de época’ y ‘de empresa criminal’ que logran ser igual de aburridas en ambos campos. Esta vez se llama Hotel Cocaine (USA) y le toca a un tipo salido de la CIA, un cubano en Miami y las cosas de blabla. *suspiro* Alguien ha debido de pensar que aún se podía rebañar algo de Narcos. Que es una serie que existió.

Supongo que a veces esas ‘historia de época de mujeres en entornos con mujeres blablabla’ se llega no desde la habitual adaptación desde un libro sino desde la película que adaptó al libro. Supongo que esa versión de Ladies In Black (AU) trajo esta otra. El resultado es el esperable. Sobre todo porque llevamos tantas versiones de lo mismo en la última década -o un poco más si añadimos Mr Selfridge– que la falta de algo que lo haga destacar… hace que parezca más el piloto de una telenovela de tira diaria que esa serie ‘con clase’ que parece que -como los propios almacenes de la misma- quiere ser.

Pues aquí estamos, encontrándonos con que este Miseuteori Susadan (O) (CS), o 미스터리 수사단 o Agentes del Misterio o Agents of Mystery o…, es el mejor programa de la semana. De nuevo se trata de un… no digamos concurso, más bien competición… en el que una serie de famosos surcoreanos -cómicos, cantantes, actores- se encuentran ante una serie de retos con una leve trama (en este caso una agencia de investigadores paranormales) que se van enfrentando a una serie de escape rooms con mayor o menor fortuna. Es cierto que no resulta tan interesante como algunos de los otros parientes más o menos lejanos de la familia (Apartment 404, The Sixth Sense, The Great Escape, Busted o, incluso, Running Man) porque la trama está más ‘extendida’ -son seis capítulos con dos casos de tres capítulos cada uno- y porque la química no acaba de estar ahí, son todos muy correctos y relativamente contenidos, un tanto envarados. Pero bueno, siguen siendo un espectáculo medianamente interesante, sobre todo en una semana como esta.

Hacía tiempo que no me pasaba con una de esas series ‘ligeras’ coreanas como Najgwa Bami Dareun Geunyeo (O) (CS), o 낮과 밤이 다른 그녀 o Ella de día, otra de noche o Miss Night and Day o…, que se me hicieran tan interminable. Los títulos de crédito están muy bien pero es casi lo único bueno que puedo decir porque este capítulo para organizar el punto de partida se recrea en todas las partes supongo que pensando que nos harán gracia las desgracias de la protagonista. Pero cuando un piloto que dura más de una hora se está haciendo pesada antes de la primera media hora algún problema -o varios- hay. Por si fuera poco en el minuto 52 abren otra trama con un personaje, fiscal, que parece severo o algo así y que en realidad tiene otra historia que a estas alturas ni me va ni me viene porque solo quiero que termine el piloto y pueda seguir con mi vida. No dura mucho -unos 3 minutos- antes de volver otra vez a ‘soy vieja y gorda’. Que el remate sea ‘he logrado una interinidad porque tras ser la más vieja de los jóvenes he sido la más joven de los viejos… en fin. 70 minutos desperdiciados en este ejemplo de cómo no hacer un piloto. Estoy seguro de que puede haber alguna historia interesante aquí. Quizá para cuando lleve diez capítulos o así. Pero, desde luego, ni voy a estar para verla ni creo que nadie se merezca pasar por esta tortura.