No tengo ni idea de si es que me estoy perdiendo cosas con The Continental: From the World of John Wick (USA) o simplemente han hecho una ensalada de balas y golpes tirando a aburrida, en la que el juego es un guiño a las películas, tendrá sentido luego o simplemente están montando una ensaladilla rusa de cosas a ver qué se pega a la pared llega a niveles tan ridículos que hay películas de la AMMO que podrían haber hecho un mejor trabajo que lo que quiera que sea esta demasiado larga y no suficientemente interesante idea de piloto en la que se presentan -un decir, algunos son presentados, otros están- tantos personajes y tramas que parece que han decidido que meter muchas cosas es mucho más sensato que meterlas bien.

Hablando de cosas tan extensas que podrían ser películas, salvo porque no lo son, también tenemos Dojeok: Kar-ui sori (O) (CS) o Song ot he Bandits, una serie que podríamos definir como parte de Curro Jiménez, parte Western pero es en la Corea ocupada por los japoneses. La decisión de hacerlo todo lo más violento que se les ocurre -a veces con resultados tirando a cómicos porque la sangre parece pixelazos y cuando te descuidas te ponen poco menos que un melón pintorrejeado por cabeza- contrasta solo parcialmente con ese intentar mostrar el dinero que se han dejado en la producción para que parezca una obra de época. Probablemente porque en realidad no habían visto Curro Jiménez, solo están repitiendo parte de sus problemas. Porque los otros problemas vienen de intentar hacer el western más cliché -supongo que kimchi western– así que… bueno… supongo que la novedad es su propia novedad y con eso tiene que valer. Con eso y con grandes dosis de paciencia para todo ese más-de-lo-mismo-aunque-no-de-estos. Qué le vamos a hacer.

No sé de dónde sale este teatrillo de Hard Broken (O) (LI) pero sospecho que la historia de esta producción libanesa para Netflix debe de ser más interesante que lo que nos acaban poniendo en pantalla. Aunque sea solo porque lo que sale en pantalla es una especie de max-mix de series británicas policíacas solo que estirando un capítulo no sé cuántos capítulos durará esto, sin preocuparse por los secundarios y con interpretaciones que en ocasiones van más allá de lo sonrojante. Si esto fuera el clásico ‘corto de estudiante de comunicación audiovisual’ aún tendría algo de sentido, que sea una serie de Netflix solo demuestra que a Netflix es tan fácil venderle algo como difícil es lograr que lo renueven.

Agradable y no mucho más, la verdad es que esta Irrésistible (O) (FR) parece adaptación de una novela romántica más o menos humorística. Una joven conocida por escribir un libro sobre el final de su relación -explicando cómo funciona eso, y cuales son los pasos y fases que se siguen- se encuentra con un sociólogo especializado en matemáticas especializado en el amor. Por supuesto surge la chispa, obviamente hay problemas, malentendidos, ambos abordan desde sus perspectivas y experiencias y blablabla. Supongo que como la idea es que sean episodios cortos, una historia blandita y no mucho problema -al menos en el piloto, luego a saber- logra exactamente eso que busca. Bien por ellos.

Entrañable, más allá del resto de calificativos -que los tiene- creo que lo que describe a Juice (UK) es esa palabra. Porque puede que el protagonista sea un torbellino, un huracán, que acabe metido en extrañas situaciones y que recurra a su imaginación para imágenes a menudo inexplicables. Lo cierto es que más allá de todo esto -que son puntos a su favor, por cierto, y mira que muchos de esos recursos parecen más que explotados- y pese a ser una obra a mayor gloria de su protagonista -un Mawaan Rizwan dotado de la misma energía maniaca que Jim Carrey o Robin Williams, y de nuevo lo digo como elogio- que logra sacar lo mejor de su bastante variado reparto -incluso en elecciones poco esperables, como ese Russell Tovey que está inesperadamente bien como straight man tirando a gris- pero que es mejor, sobre todo, cuando nos habla desde el corazón de este joven gay británico-pakistaní que aún no ha encontrado su lugar en el mundo, que tiene problemas con el trabajo y la familia y que está intentando mejorar pero se le hace bola el mundo. Eso es lo que hace especial a esta serie.

Cuando uno se pone Acorn se lo pone por series como esta Mrs. Sidhu Investigates (UK), mitad serie clásica de whodunit, mitad moderno telefilme de HMM, y aunque está claro que le gustaría ser comparada con Jessica Fletcher lo cierto es que en muchos momentos anda más cerca de Goldy Bear, pero no se lo tengamos muy en cuenta. Probablemente se trate de la evolución del medio y la necesidad de que haya una figura de autoridad por medio, que en fin. Lo bueno es que los dos actores principales están estupendo, ciertamente Meera Syal es la reina de la función. Siempre ha estado en forma pero normalmente no ha tenido tanto espacio para explotar sus vis cómics, sus expresiones y su humanidad; a su lado Craig Parkinson como el policía que la soporta -o al que le salva la vida, según a quién se le pregunte- se hace estupendamente con el papel. Por supuesto hay que saber a lo que se viene, incluyendo el hecho de venir de Acorn, pero con un poco de suerte en cuanto tengan algo de rodaje lograrán convertirse en otra de esas series fijas con varios sospechoso y un cadáver en el centro.

Es irónico que una serie sobre dos insomnes como es Still Up (UK) lo que más produzca es somnolencia. Pero supongo que es lo que ocurre cuando se supone que tiene que interesarte lo que dos personas que no han llegado a conocerse en directo y se pasan las noches escribiéndose o haciendo llamadas de vídeo tengan que contarse. Sobre todo porque parece claro que la serie pretende que queramos que se reúnan o algo y, sin quererlo, acaba demostrando que hay gente que funciona mejor como amigos. Porque no hay química alguna entre los dos protagonistas ni, desde luego, parece que a ninguno de ellos les interesa más que tener alguien con quien hablar. En fin, al menos si sirve para demostrar lo ridículo que es forzar estas cosas habrá servido para algo.

Otra serie entrañable esta semana, tras el corto Hair Love llega Young Love (USA) que nos habla precisamente de eso, una familia ‘joven’ en la que el padre aún no tiene un puesto fijo -trata de trabajar en la música-, la madre ha regresado de un cáncer y la niña es una niña que va descubriendo lo que es crecer. Y lo cierto es que resultan agradables, un tanto diferentes -excepto los abuelos, que parecen monotemáticos- y tratando tanto de sobrevivir como de seguir adelante. Una serie que, sinceramente, me sorprende que sea de Max y no de Apple TV+. Pero bueno, quizá haya una tercera iteración tras la inevitable cancelación.

 


¡Libros que Salen! Parry Heide , «Soy fan», Gallagher y más

¡Que entre la pila!

Cuentos para niños perfectos de Florence Parry Heide con ilustraciones de Sergio Ruzzier, ed. Blackie Books

Historias de niños que quieren actuar bien, aunque a veces salga mal, contadas con corazón y gracia por Florence Parry Heide y rematadas con las estupendas ilustraciones de Sergio Ruzzier que dan un toque más tanto al humor como a la realidad en la que estas mejores intenciones pueden acabar.

Extraños en la casa de Dorothy Gallagher, ed. Muñeca Infinita

Relatos autobiográficos, casi cercanos al ensayismo, con puntos de humor junto con los de drama. Eso es lo que nos ofrece Gallagher, lo que nos trajo en su anterior libro y lo que viene en este, sobre al vida adulta, la confianza y el amor, la salud, los desencuentros y los problemas de la convivencia diaria. Siempre interesante.

Soy fan de Sheena Patel, ed. Alpha Decay

El florecimiento de los thrillers parasociales va poco a poco ganando fuerza, de momento tenemos esta obra, que conjuga el suspense con el drama, y en el que la forma en la que los seguidores de redes sociales tejen sus relaciones emocionales con gente a la que -en teoría- no conocen va produciendo una versión diferente de lo que hasta el momento era conocido como Fenómeno Fan, porque aquí una mayor penetración en la vida privada y la posibilidad de interactuar de alguna manera hacer que por muy asimétricas que sean las relaciones, por muy altos y alejados que parezcan esos objetos de adoración, se pueda tejer una telaraña de afectos con hilos tan finos que pueden llegar a cortar.

Las sirenas de Titán de Kurt Vonnegut, ed. Blackie Books

Blackie sigue recuperando a Vonnegut, y esta vez es turno de Las Sirenas de Titán, una obra que vuelve a reunir su interés por el fantástico con la indagación sobre la realidad y el alma de la humanidad.

Sibaris de Domingo Villar, ed. Siruela

La desaparición de Domingo Villar, tan temprana, puede habernos privado de algunas obras futuras, así que es de agradecer que Siruela haya decidido animarse a publicar esta obra de teatro, algo que les pilla lejos normalmente pero que aquí nos ofrece el humor -y un poco de suspense- con este personaje principal que considera la posibilidad de huir de su vida aprovechando un muerto inesperado. Es cierto que estamos ante una comedia de salón, una comedia negra, pero no es menos visible que detrás se encuentra Villar.

Diarios (5 y 6) de Rafael Chirbes, ed. Anagrama

Pues aquí estamos, tercer libro, sexto diario, incluyendo el ‘éxito’ y la muerte de Chirbes. Pero bueno, ya se inventarán cualquier otra cosa.

Señoras de armas tomar de Deanna Raybourn, ed. Suma

Un grupo de señoras de una cierta edad son invitadas a un crucero. El problema es que son un grupo de asesinas, trabajan para una organización oculta, que ha decidido que ya son muy mayores, y pretende eliminarlas. O, al menos, eso es lo que la organización espera, pero ellas van a dejar claro que las mejores asesinas son, precisamente, las que se jubilan.

Un legado de sangre de S. T. Gibson, ed. Minotauro

La historia de Drácula contada desde un punto de vista distinto y, sin embargo, proclive a la exploración desde una mirada tanto romántica como histórica, porque Constanta, la protagonista, es una de las célebres Novias de Drácula. Y esta es su historia.

El morador de las tinieblas de Gou Tanabe, ed. Planeta Cómic

Otra de las adaptaciones de Lovecraft a manos de Tanabe llega a nuestras estanterías. Al final se está construyendo una obra más que completa de la manera… quizá no menos esperada pero sí, desde luego, sin descanso.

Monica de Daniel Clowes, ed. Fulgencio Pimentel

Pues aquí lo tenemos, nuevo cómic de Clowes, nueva mirada a una persona mediante unas narraciones interconectada que nos muestran una vida a través de distintos puntos y facetas, como si estuviera tallando una piedra preciosa.

Amanece en Ciudad Despojo de Mario Riviere, ed. La Felguera

Recopilatorio de historietas e ilustraciones de Mario Riviere, bien conocido en esta segunda faceta y ahora decidido a ofrecer historias que podríamos llamar entre el weird y los tebeos de la EC de terror, con unos influjos muy claros del cómic indie y underground de los sesenta y setenta. Una batidora de conceptos e influencias que sirve para presentar este tomo tan propio de La Felguera.

Mumin. Las tiras completas 4 de Tove Jansson, ed. Salamandra Graph

Pues ya hemos llegado hasta el cuarto recopilatorio de las tiras de los Mumin, toda una alegría ver cómo la obra de Tove Janson sigue siendo recuperada, y tan de actualidad como entonces.

Roaming de Jillian y Mariko Tamaki, ed. La Cúpula

Pues aquí tenemos de nuevo a Jillian y Mariko Tamaki -trabajando juntas, claro- con la historia de tres amigas que van a unas vacaciones a la Gran Ciudad, y cómo van encontrando distintas capas, problemas, imperfecciones, que además se reflejarán también en ellas. Incluyendo las brechas que abren tanto las distancias como las personas que rellenan esas mismas brechas por distancia y también por el cambio en ellas que suponen.
La nueva colección de Picarona Cuentos con un toque diferente nos ofrece nuevas miradas a cuentos conocidos. Miradas en ocasiones inesperadas, o formativas, o curiosas… ¡pero siempre divertidas y con magníficas ilustraciones! Los dos cuentos con los que empiezan son Caperucita Roja grosera, en la que nos traen a una Caperucita insoportable que trata mal a todo el mundo, incluido al lobo…. y Los tres pequeños narvales, que ofrece un cambio de personajes y escenarios en un clásico bien querido y conocido. ¡Una muy original manera de reinventar los clásicos!

Nos leemos.


Parece que esta semana la serie de imperio criminal le toca a Prime, que ha estrenado esta Bambai Meri Jaan (O) (IN)  ambientada en el Bombay de los años sesenta y con un policía en teoría como centro pero más claramente con un grupo de chavales y otras bandas, a ratos parece que quiere ser Godfellas, otras veces parece que tira por Peaky Blinders, y en caso de duda opta por la violencia. Que pretendan que te creas que el único policía incorruptible es el protagonista es… bueno, quizá lo que más pone a prueba nuestra credulidad. Porque ni siquiera es un Elliot Ness -que podría ser otra referencia- sino, bueno… Ese revoltijo que decía antes.

A ver cómo explico yo esto… Puede que recordéis, o puede que no, la serie de libros de Los tres investigadores. El asunto es que fueron muy importantes en Alemania. Tanto como para que hicieran un par de películas a principios de los ’00s. Que, a su vez, acabaron dándoles una vuelta con una versión del reparto completamente femenina en 2019. Si en Alemania se llamaba a la versión masculina Die drei??? esta nueva sería Die drei!!!. Y ahora, en 2023 se ha hecho una nueva versión en película de la masculina… también una serie de la femenina: Die drei!!! (O) (AL) , que puede verse en Disney allí y que esperemos que tenga buena suerte. De momento es lo esperable de los pilotos, en lugar de empezar con el grupo ya formado nos traen a un grupo de chicas con más o menos interés en la investigación que acaban formando el grupo. Aventuras juveniles en el que no hay tanta deducción como, siendo algo laxos, acción y aventura, pero que esperemos que vayan tomando cuerpo con el rodaje.

No muy interesante, ligeramente derivativa, esta Miseducation (O) (SA) parece un refrito de cosas que hemos visto con más o menos éxito en otras parte. La idea de una joven que ha sufrido un -considerable- revés de la fortuna y decide reinventarse en la universidad, las discusiones sobre redes sociales, relaciones paternofiliales (o materno), el paso a la vida adulta y blablalbal- hasta el punto de casi es más entretenido intentar descubrir de dónde son las escenas que estamos viendo que seguir al grupo de más o menos discutibles protagonistas.

Hablando de cosas que parecen hechas por rutina y obligación, esta Han River Police (O) (CS) casi parece algo que la policía ha obligado a Disney + a sacar, porque no llega ni a la categoría de Loca Academia de Policía, solo a una serie de situaciones con mayor o menor éxito -normalmente lo segundo- en el que se nos muestran unas escenas de la vida -y una cantidad notable de veces a algunos agentes sin camiseta, no sé bien lo que están vendiendo o a quién, pero supongo que si alguien quiere ver un reportaje un poco aburrido -creo que lo mejor es el inicio- y con algunos ‘sketches’ reguleros… esta es su serie.

A ratos una farsa, en otros algo peor: Una serie que quiere ir de broma porque es consciente de que no puede apostar por ser seria. Las cosas buenas que Killer Coaster (O) (FR) podría haber usado -empezando con la idea de una ‘policía novata’ que se infiltra a espaldas de sus jefes para descubrir la verdad sobre unos asesinatos en la casa del terror de una feria- acaban llevando inevitablemente a una de ambas, o a las dos. La parte más telenovelesca se queda a medio gas porque los personajes son planos y van por vías de tren. La parte de la investigación… cuanto menos hable de ella, mejor para todos. Y la posibilidad de usar la Feria… en fin, completamente malgastada. Además, todos los secundarios tienen suficientes tramas de relleno como para que resulte ridículo todo, ¡lo raro es que tengan tiempo de ocuparse de todo, como para andar cometiendo además asesinatos! Así que al final da igual la cantidad o calidad de los actores -que de ambas hay- porque los problemas son de concepción.

El control de los tiempos es lo que lastra este El Mantequilla: Maestro de la estafa (O) (MX) y es una lástima. Es una lástima porque el inicio parecía ir claro, y algunas de las escenas que vemos después están bien ejecutadas. Pero dilata demasiado momentos que solo sirven para pintar al personaje, se dedica a dar recorridos a cosas que en el piloto no llevan a ninguna parte y, en general, parece más dedicado a mostrarte lo listo que es y lo encantado que está de conocerse que en montar una historia que logre mantener el interés.

Tengo un problema con The Other Black Girl (USA) y es que me he leído el libro en el que se basa. Así que aunque el comienzo sea simplemente ‘just OK’ y hable de temas que me parecen interesantes y necesarios no puedo dejar de pensar en la evolución que deciden darle en la novela, y en cómo aquello va degenerando hasta un punto en el que… en fin. No creo que lo hagan igual, igual que no creo que mantengan muchas otras de las señas del libro -aunque sea solo por lo unidimensionales- pero bueno, que reconozco que convencido como estaba de ser el público para el libro el final me pareció un desastre y no me lo he podido quitar de la cabeza para ver la serie. Quién sabe, quizá otras personas no le vean los problemas que yo le veo.

Las series sobre influencers empiezan a ser su propia categoría, al menos en P#t@s redes sociales (O)(MX) hay un cierto interés por ofrecer recursos menos habituales y mostrar un humor… bueno… digamos que ambos propios de webseries de los ’00s. Pero al menos, manteniendo una cierta gracia dentro de todo ese más de lo mismo de la lucha entre distintos tipos de persona con ganas de ser -o mantenerse- estrellas interneteras.

No tengo -no tenía- ni idea de quién era este Tapie (O) (FR) más allá de un par de historietas del Partido Socialista francés en las que se vio envuelto, pero por lo visto era de la estirpe de Jesús Gil y Berlusconi -no sabría decir más cerca o más exitoso que cual, si es que tales cosas se pudieran medir- es lo que ha llevado a esta serie en la que parece que alguien se ha gastado dinero incluso en las espantosas pelucas. Supongo que la idea de ‘hombre hecho a si mismo’ y todo el costumbrismo francés setentero -a ratos más setentero, otras veces más francés- hace que sin saber de primeras quién es la persona y con las pocas pinceladas que se dan de él en el inicio tengas que tener claro a priori si te interesa verlo. Porque no hay nada en este piloto que te inste a hacerlo, o que resulte interesante, más allá de las clásicas discusiones pequeñoburguesas francesas. Así que… bueno… supongo que es una decisión. Pero no sé yo si tener que estar convencido antes de sentarte a ver el piloto es la mejor de las ideas.

Ver Tiny Toons Looniversity (USA) es como intentar entender cómo funcionan las cabezas de los ejecutivos televisivos. Vale, entiendo que decidan hacer una versión infantil de personajes conocidos, incluso que decidan crear personajes nuevos -menos mal- para que los de siempre puedan mantener el rol de maestro. ¿Pero en qué cabeza cabe coger a estos mismos personajes, llevarlos a una situación ‘nueva’ con nuevas relaciones en la que fingían que la anterior serie no existió y, a la vez, que ahora son universitarios? Quiero decir, puedo entender el ‘reboot‘, ¿pero convertirlos en universitarios? Que esto no es Salvados por la campana. No te crecen los actores y tienes que pasar a Salvados por la campana: Años de universidad. Son dibujos animados, si quieres pasar de Salvados por la campana a Good Morning, Miss Bliss ES EL MEDIO PERFECTO. Dicho esto, es una serie mucho menos imaginativa, divertida o desquiciada que la Tiny Toons original, en parte porque la idea universitaria es realmente estúpida, en parte porque no tienen mucho más que hacer o decir con los personajes, porque no se trata de que como son universitarios están intentando encontrar su lugar. Es que los mismos creadores no parecen tener muy claro qué pueden hacer con ellos. En resumen: Todo mal. (Confiemos en que no dure más que años que su antecesora, como pasó con Salvados por la campana: La nueva generación)

Hace unos años hubo un Short Trecks a cuenta de… Discovery, creo recordar. Y ahora por los 50 años toca Very Short Treks (USA) que vuelve a mezclar las animaciones -de todo tipo- con bastante humor sobre la serie y alrededores. Así que es un producto… Vamos a decir que con un público muy concreto. Supongo que a ese nicho le hará gracia. No sé.

Es una lástima lo poco y mal que aprovecha Las viudas de los jueves (O) (MX) la novela argentina en la que se basa. Parece estar más ocupada buscando un parecido con Mujeres desesperadas que, sinceramente, no necesita, y con todas esas historias de ricos teniendo secretos y balblabla, lo cierto es que para contarnos esto podríamos haber buscado al menos un giro que fuera más allá de decidir -a partir del segundo capítulo, además- contarnos los secretos de cada familia. Decididamente no salió bien.

¿Cómo de aburrida puede llegar a ser la serie de zombies spin-off de turno? Eso es lo que The Walking Dead: Daryl Dixon (USA) parece decidida a responder. Ya no sé los años que llevan haciendo esto, pero parece que no han sido capaces ni de buscar algo nuevo que contar ni de encontrar una manera interesante de contarlo. Que aquí uno de los personajes de la serie principal -el que llevaba las peores pelucas- se va de viaje por Francia. Pues bueno, zombies y franceses, lo mejor de los dos mundos. Por supuesto la cosa se convierte en una aburridísima másdelomismo en cuestión de minutos -incluyendo ‘el hombre es el peor de los monstruos’- y ni la inclusión de conventos -con su acompañamiento de ‘religiosidad’, para qué íbamos a pedir más- ni nada justifica la hora entera que le dedican en este piloto a comprobar los límites si no del mundo al menos de mi paciencia.

Poco interesante, estirada sin sentido y con un solo truco que repite una, y otra, y otra, y otra vez. Apoyada por un reparto que se divide entre los que te suenan de algún lado y los que se parecen a los que te suenan de algún lado, esta Wilderness (UK) tiene un buen punto de partida -o, al menos, una buena idea central- desperdiciada en todo lo demás. A ratos parece una película a la que han obligado ser otra serie, otras veces sospecho que era más un corto o así. En fin, un innecesario espanto.


¡Libros que Salen! Young, «Las siete lunas de Maali Almeida», Kingfisher y más

¡Que entre la pila!

Miss Mole de Emily Hilda Young, ed. Adriana Hidalgo
Ama de llaves perfecta, Miss Hanna Mole ha cumplido cuarenta años y decidido volver a su pueblo tras años sirviendo a exigentes ancianas. Ahora es la empleada de la vicaría, decidida a transformarla y asistir a las hijas del reverendo. Así que los secretos, la sociedad y la forma de navegarlo. Esa es la obra de 1930 que nos trae la recuperación de Emily H. Young, una autora con una biografía a la altura de sus obras.
Algo de prisa se han dado en Plata/ Grupo Urano en traer el premio Booker de 2022, con la guerra civil de Sri Lanka como fondo para una sátira que comienza con un fantasma descubriendo que ha sido asesinado y no sabe por quién. Peor aún, en un tiempo tan convulso tampoco parece que tenga  mucho sentido investigarlo porque la lista sería casi imposible, y tiene cosas más importantes por delante. Por suerte tiene siete días para poder contactar con un par de personas y poner patas arriba su país.

Corazón de acero de T, Kingfisher, ed. Oz Editorial

¡POR FIN! Parece mentira lo que ha tardado en llegar a España el magnífico Swordheart de T. Kingfisher/ Ursula Vernon… ¡Pero por fin ha llegado! Puede que la portada sea espantosa -especialmente si has visto la original- o que las frases de la misma parezcan traducidas por alguien con un conocimiento limitado del español, puede que la editorial llevara ni sé el tiempo sin sacarlo, puede que me esté temiendo una traducción a la altura de las de Minotauro o La Factoría. ¡Pero ya está aquí el libro, una magnífica historia de amor, humor y paladines! Lista y preparada para que os la empecéis en español… tanto como estoy yo de vendérosla en inglés.

Gloria de NoViolet Bulawayo, ed. AdNovelas

Con la caída de Mugabe del poder tras el golpe de estado de Zimbabue de 2017, contada como una versión de las fábulas de animales con una mezcla de reinvención mitológica y ajuste de cuentas con Rebelión en la Granja. Una historia de reinos animales y de posibilidades que parecen tan cercanas como lejanas.

La clase de griego de Han Kang, ed. Lumen

De la autora de La Vegetariana nos llega ahora una historia sobre el lenguaje, la comunicación, las culturas y las pérdidas.

Maldeniña de Lorena Salazar Masso, ed. Tránsito

Vuelve Lorena Salazar Masso con una historia de paso a la adultez en mitad de la nada, con personas que son casi personajes y situaciones que se tienen que mover entre el silencio y la reflexión.

El guateque de los muertos de Colin Cotterill, ed. Amok

El forense Siri Paiboun es enviado en esta ocasión a encargarse de un brazo momificado en la nueva mansión presidencial. Algo que pondrá de especial relieve en este caso las habilidades chamánicas del doctor. Y es que todo puede pasar cuando decides mover el esqueleto.

Lecciones de Ian McEwan, ed, Anagrama

McEwan ha construido la historia de una sola persona, entre los límites de la propia vida y de la intencionalidad de relatar otra historia más general, más capaz de englobar los distintos pasos desde la juventud a la senectud, sin acabar de entender el mundo ni entenderse a si mismo, y aún obsesionado con un hecho de su juventud.

Los perros oruga y otros cuentos de juventud de Tenessee Williams, ed. Alba

Todo un clásico inesperado, o quizá no exactamente un clásico pero sí una parte no tan habitual de un clásico. Porque estos cuentos de juventud nos ofrecen una visión distinta y complementaria del Williams dramaturgo. Algunos de los cuales, como Escalera a la azotea, se han convertido en un punto de partido distinto, y como decía antes, su propia versión de clásico.

Please, Please Tell Me Now de Stephen Davis, ed. Libros Cúpula

Ni más ni menos que una historia de Duran Duran contada casi desde dentro, porque Davies ha tenido entrevistas y accesos a los diferentes integrantes para que dieran su versión de lo que significó el grupo.

Para ofrecerle placer de Ali Seay, ed. La Biblioteca de Carfax

Abandonado por su padre, con una madre entregada al alcohol, el protagonista encuentra un libro con una enigmática figura que parece ofrecerle hacer realidad sus deseos. Aunque, a veces, la familia requiere de pequeños sacrificios. Una obra pequeña capaz de dar un giro a un concepto clásico.

Tal vez soñar de Charles Beaumont, ed. El Paseo Editorial

Selección de historias cortas del autor conocido por sus guiones para la Twilight Zone que permite acercarse y ver la diversidad de pesadillas, ensoñaciones y alucinancias.

Quién es quién en la mitología vasca y sus parientes por el mundo de José Dueso y Gorka Aranburu, ed. Tyertoa 

Un vistazo al mundo folclórico vasco desde dentro y fuera, es decir, no solo a los seres que hay, también a la interconexión y parecidos con otros seres de fuera del País Vasco. Con, por supuesto, ilustraciones. Que es lo que está mandado en estos casos.

Hoka Hey! de Neyef, ed. Nuevo Nueve

Un western de fondo clásico -un joven indio criado por blancos se une a la fuerza a un trío de bandidos lakota con la venganza como objetivo- que se ve unida a la intención de darle un aspecto moderno en la que la discusión sobre las raíces y su influjo es tan propio de la trama como de la forma de reflejar el género.

Shelter de Harlan Coben, ed. Molino

El thriller juvenil está en tan buen momento que autores como Harlan Coben decidieron apuntarse… hace algo más de una década. Y ahora lo han decidido traer a España… porque había una serie por medio en desarrollo, porque aquí la mezcla de utilización de distintas expresiones estaba claramente establecida para que todos se beneficiarían. Excepto los que quisieran una portada en condiciones, me temo. En cuanto al libro… pues con Mickey en lugar de Myron, y con algo más de ‘juvenilidad’, pero por lo demás, igual de Bolitar.

Matilda (Edición Ilustrada) de Roald Dahl con ilustraciones de Sarah Walsh, ed. Alfaguara

Por si alguien quería una versión con ilustraciones distintas a las que Quentin Blake creó, aquí tenemos un acercamiento distinto, con unos dibujos modernos y -quizá- más cercanos al público infantil actual.

Un parque de diversiones siniestro de Kiersten White, ed. Puck

Nos llega aquí la primera de las novelas infantil/ juvenil de la serie de las Aventuras Siniestras de Kiersten White, las crónicas de un verano aterrador en la que los gemelos Sinister-Winterbottom irán encontrándose con extrañas situaciones que investigar durante sus inusuales vacaciones.

Con unos magníficos dibujos nos llega este cuento sobre la hora del baño repleto de animales con las mejores intenciones.

El ratón que comía cuentos de José Carlos Andrés y Katharina Sieg, ed. NubeOcho

Un ratoncito con hambre se pone a devorar libros, la librera lo descubre y llega a un acuerdo con él: Le leerá historias y, a cambio, él ayudará en la librería. Una divertida historia sobre el amor por los libros… ¡y el comérselos!

Nos leemos.


Esta 6ixtynin9: The Series (O) (TA)  es una adaptación de la película tailandesa Ruang talok 69 y se nota, vamos si se nota. Porque estirar una trama no es siempre fácil y aquí todas las ideas concentradas pasan a disgregarse montando una serie de ‘pompas de extrañeza’ que ni parecen ir a ningún lado ni en realidad importan mucho. Mucha cosa estética, mucho pasar de un lado a otro y poco interesante que mascar, hasta el punto de que el piloto logra no haber contado gran cosa y caer demasiado largo. Tenía interés por ver cómo iba a ser esta adaptación y la respuesta es una de las peores posibles: Profundamente aburrida y pretenciosa.

Ver que As Luck Would Have It (USA) se emitiría en LMN -es decir, Lifetime Movie Network– daba para realizar una serie de asunciones. La mayoría de las cuales ha sido más que acertadas. Se trata de una mezcla de serie con películas con un personaje central. Esas TV Movies a las que estamos acostumbrados y que hoy en día cargan sobre sus hombros Lifetime y, sobre todo, HMM -es decir, Hallmark Movies & Mysteries– con un personaje central repitiendo en los ‘misterios’ y una serie de subtítulos para ir siguiendo la historia. También un crimen más o menos agradable -porque estas cosas suelen ser no Cozy sino The Coziest casi más interesada en la relación de la madre y la hija que en responder el asesinato- una serie de investigaciones sencillas de seguir y un presupuesto tan limitado que sospechas que los secundarios tienen que llevarse un termo de café de casa. Aquí se rompe un poco lo habitual porque para eso lo protagoniza Jackée Harry, que está claramente decidida a darle un poco de sabor personal al asunto -bien es cierto que a veces tanteando el borde de la sobreactuación- con su profesora retirada de criminología que -por supuesto- se encuentra con nuevos casos que investigar en los que acaban pringando su hija (policía, por supuesto), ex-marido y casi cualquier que esté cerca. Porque esto funciona así. Como signo de los tiempos en lugar de hacer las cosas tradicionales ahora ¡tiene un podcast! Y como todo el mundo sabe, desde 2014 toda mujer con tiempo suficiente en posesión de un apetito por el crimen debe tener un podcast. (Lo que no sé es qué pinta Tom Arnold aquí, pero en fin) Así que la parte buena es que ya sabéis por dónde van los tiros y la mala es exactamente la misma. Un crimen simplón que casi ni interesa, una personalidad muy fuerte de la protagonista, todo el rato discusiones madre-hija incluso con el resto, una trama romántica que no tiene sentido pero te meten por el gaznate y el hecho de que la producción se ha hecho con las vueltas del pan. A partir de ahí que cada cual decida.

Estoy un tanto sorprendidos por este B.O. (O) (BR) que ha estrenado Netflix. No tanto de manera agradable -aunque podría ser peor- como patidifuso. Porque… ¿Esto qué es? A priori parece una especie de Brooklyn Nine-Nine protagonizado por lo que presupongo que es el Leo Harlem brasileño. Para disimular han hecho un mix con los personajes de la serie original, mezclando características de unos y otros -en realidad en general diría que han cogido de dos en dos y mezclado de dos en dos- y añadido a una mujer de la limpieza evangélica para acabar de darle un sabor especial. El acto, que muchas veces sabe algo rancio porque en fin, funciona en los mínimos, no desde la brillantez que podía alcanzar la otra serie, sino por las tablas que este tipo de farsas tienen ya de rodaje. Así que no es lo peor que ha estrenado esta semana Netflix, tampoco lo mejor, ni siquiera lo más sorprendente, solo algo que está ahí como curiosidad.

Llega con las mejores intenciones The Changeling (USA) y lo cierto es que su resultado más notable es hacer que uno se quiera leer la novela. Al fin y al cabo la novela tiene pinta de darle más vidilla al asunto. Y es que cuando quieres cubrir tantos, desde tantos frentes y con tantas cosas que contar a la vez, por mucho Apple TV+ que tengas detrás o tienes muy claro lo que buscas o acabas como esta serie, mostrando la mejor de las disposiciones por encima de las capacidades reales. Al estrenar tres capítulos a la vez supongo que el primero actúa como prólogo de la historia, pero mi problema es que si el prólogo es un capítulo entero… ¿qué nos van a contar con el resto? Porque ni siquiera comienza donde, digamos, el principio de la ‘acción’ de la novela. Sino con establecerte la situación y los personajes. En fin, al menos les daremos la enhorabuena por haberlo intentando, pero lo cierto es que no sé si alguien tendrá muy claro de qué va la historia con lo que se ve en este piloto… y yo no estoy por la labor ahora mismo de verme dos capítulos más. Creo que me puedo releer el libro en lo que duran los tres capítulos.

Lo que más me sorprende de The Freelancer (O) (IN) es que parece que sea una de acción estadounidense de los primeros ’00s. La trama comienza con un No sin mi hija, salvo que esta vez es la mujer la que ha sido ‘raptada’ en Siria por un extremista cercano al ISIS, o algo así. Tampoco es que tenga que tener mucho sentido porque aquí la idea es traerse a este tipo, El Autónomo, para que reparta tiros y hostias. Sin cansarse demasiado porque esto no es 24 sino una de esas producciones un poco por cumplir el expediente, tipo AMMO. Así que, bueno… digamos que es lo esperable o lo esperado o quizá ambas.

De verdad que yo iba con muy buena disposición a lo que GAMERA -Rebirth- (O) (JP) pudiera ofrecerme, pero no esperaba que fuera esto. Es verdad que las decisiones de animación, que solo puedo definir como The Sims glitcheando, no me convencían, es verdad que la idea de poner una especie de textura rara movil a los monstruos tampoco, pero lo del guión. Lo del guión es la guinda. Porque esta serie de monstruos gigantes va… de que el japonés es un pueblo orgulloso que no puede tolerar el trato que los estadounidenses les dieron y que, al final, son los únicos que pueden salvarlo porque los estadounidenses son tontos, feos, malos, maltratadores, hacen llorar a los japoneses, les roban, les atacan, no les entienden y, además, son racistas. Estando más que dispuesto a firmar buena parte de esas aseveraciones, hacerlo desde un nacionalismo rancio y militarista -¡con Gamera de por medio nada menos!- acaba creando una cierta sensación de que los japoneses son los que tenían que haber ganado la Segunda Guerra Mundial. ¿Con quién decíais que estuvieron aliados?

Por el principio pensaba que esta Infamia (O) (PO) sería otra serie sobre una joven con sueños en el mundo de la música, pero resulta que no. O que sí, pero no es lo principal, al menos no en este piloto. Porque toda la parte dramática viene menos de la música y su mundo como de las relaciones de los Romanís, de su convivencia con los polacos, de la relación entre unos y otros pero, sobre todo, el drama de la familia protagonista que incluye una serie de tratos poco ventajosos y varias decisiones más que discutibles. No sé cuánto habrá de autobiográfico en esta obra, o si habrá algo. Pero lo cierto es que,a demás de necesitar urgentemente que alguien recorte la duración del capítulo, elimine reiteraciones y centre las tramas; detrás hay una buena idea que parece mal desarrollada. Y es una lástima, porque esta historia apunta mucho más allá de los patrones clásicos, pero parece decidido a volver una y otra vez a esos clichés, aunque sea a consta de nuestra paciencia. Ojalá algo así pero en España, por cierto.

A veces los pequeños cambios son los que consiguen darle interés a las cosas.  A priori parecía que The Inheritance (UK) sería el clásico drama familiar, o alguna vertiente legal o de suspense del mismo. Pero no, mucho de lo que lo conforma está ahí -tres hijos, cada uno con sus familias, problemas y situaciones, se encuentran con que tienen que afrontar el fallecimiento de su padre pero, sobre todo, con que la herencia se la lleva una mujer desconocida para ellos- y algunos de los personajes son claramente más arquetípicos o sufren de mayores clichés. Pero no deja de haber alguna cualidad redentora, no en ellos, sino en lo que se van encontrando y haciendo. La naturalidad con la que se nos muestran comportamientos, la verosimilitud de las reacciones y los giros que parecen despepitados pero que una vez van explicándolos parecen tener más sentido y, a la vez, ofrecen más dudas sobre los hechos y acciones de los personajes. No sé cómo avanzará esta serie, ni si sabrán mover el misterio -que lo veo difícil- pero al menos hay motivos para darle una oportunidad.

Curioso aunque muy poco creíble este The Killing Kind (UK) -basado en el libro del mismo nombre, aunque me da la sensación de que hacen cambios- en el que una abogada empieza a sospechar que un antiguo defendido al que libró de los cargos de acoso -sección stalkeo– y al que tuvo que poner en su sitio tras que se acercara(n) demasiado vuelve a vida a la vez que ella sospecha que alguien ha intentado matarla. Los giros y premisas son, en general, el tipo de cosa que en Lifetime te tirarían por increíble, pero están contados con la suficiente gracia como para ver por dónde tiran a continuación en una historia en la que no tienes claro si realmente está pasando algo o son imaginaciones de ella, y si está pasando algo si no será por culpa del mismo tipo que se ha ofrecido a ayudarla, o quizá por el policía -que parece que quiere ayudarla pero que también parece mosqueado por que el otro se fuera de rositas, o quizá por el ex-prometido, o por… en fin, suficientes candidatos y suficiente movimiento. Así que al menos tendremos un rato entretenido… si podemos no darle muchas vueltas.

No sé a quién ha ofendido Netflix para que sus creaciones centroeuropeas de esta semana sean como son, pero Liebes Kind (O) (AL) tiene una premisa un tanto regulera -un accidente de coche parece destapar dónde ha estado una mujer desaparecida, pero también la aparición de una niña que ¿es su hija?- en un interminable número de escenas que se debaten entre lo tedioso y lo reiterativo. Daría la sensación de que tenían una novela que adaptar y demasiado tiempo para hacerlo, pero lo lógico sería lo contrario. En fin, sea como sea no creo que me pueda importar menos lo que me cuentan. Sospecho que hay un máximo de conversaciones de dos personas sentadas que puedo aguantar por capítulo en una de estas series.

Supongo que esto, siendo esto The Lovers (UK), esparte de la tendencia de las nuevas series románticas, en las que te ponen algo completamente artificial y en teoría muy bonito. Si no piensas mucho en que estás viendo a una persona con problemas mentales liándose con un tipo con pareja pública y notoria con el que, además, se lleva a matar. Supongo que por eso hay ratos en los que no sabe si tirar del drama o de la comedia. Igual que no sabe hacer a los personajes centrales distintos de insoportables -aunque al menos ella es menos insufrible que él-, pese a lo cual logran que el tono general sea de ‘agradable y bonito’ cuando muy claramente ni lo que te enseñan y los protagonistas lo son. En fin, yo qué sé.

Es sorprendente lo rápido que encuentras conexiones por lejanos que sean los países. Mucho de lo que sale en Tahir’s House (O) (AS) podría estar ambientado en España sin demasiado problema. Quizá aquí la historia sobre una pescadería que se está hundiendo -fundamentalmente porque el cabeza de familia es también un cabeza de chorlito insoportable- y como parece que va a arrastrar al resto de la familia con ella, al hijo que preferiría hacer cualquier otra cosa y tampoco es el cuchillo más afilado del cajón, a la hija que sí que lo es pero como es mujer ni le hacen caso ni dejan que salga por patas, a la abuela que se supone que quiere mantener unida la familia pero también es la que dice lo que le place… y a los postizos, el mejor amigo del protagonista y su extraña relación con una pija que quiere ser influencer. Hasta aquí el costumbrismo cómico habitual. Pero que por el centro metan una trama con una hierba que mejora la potencia y capacidad sexual… eso es tan de película de Esteso y Pajares que siempre se me olvida que en realidad todos los países tienen sus parecidos. Así que eso es lo que tenemos, una comedia simplona, de gracia sencilla, pero que puede transportarte a terrenos familiares aunque estés en Emiratos Árabes.

Tenía una idea en mente al empezar a ver este Neoui Shigan Sokeuro (O) (CS) o también 너의 시간 속으로 o A Time Called You o Tu Tiempo Llama o como lo llamen. Una serie que parecía seguir la idea tan del gusto de Asia oriental de dar vueltas con el tiempo para salvar un amor del pasado, pero que va mostrándote otras situaciones para que parezca una historia menos fantástica y más llena de dimes y diretes en sus intrigas. Supongo que es porque estamos solo en el primer capítulo -suficiente lleno de información y giros, gracias- pero me parece complicado que sean capaces de mantener el nivel. Supongo que nos espera algún momento en el que se nos expliquen esos movimientos temporales y lo que parecen cambios de líneas, pero eso tendrá que ser más adelante. Así que parece que le daré unos cuantos capítulos más, a ver por dónde avanza.


¡Libros que Salen! Chakraborty, «Otaberra», Smith y más

¡Que entre la pila!

Las aventuras de Amina Al-Sirafi de Shannon Chakraborty, ed. Umbriel

Tras la publicación de La puerta de bronce tenemos ya otro título de Shannon Chakraborty esperando para los últimos días de agosto. Una serie completamente distinta a aquella, por cierto. Porque aquí nos meteremos en la piel de Amina al-Sirafi, una aventurera retirada a la que consiguen sacar de su retiro para embarcarse en una última gran aventura, entre los robos perfectos y la piratería, en un mundo con trasfondo fantástico y ambientación islámica.

– Otaberra de Elisa Victoria, ed. Blackie Books

Vuelve Elisa Victoria con una novela de la que solo se nos ha dicho: «Algo pasó en 1989. Renata vuelve a ese año una y otra vez. El presente para ella no existe. El tiempo quedó detenido en Otaberra.». Supongo que para acentuar el suspense. Pero bueno, ya le darán todo el bombo por fuera que no están dándole en la sinopsis.
No sé quién pensó que una tetralogía con el nombre de las estaciones necesitaba de un quinto libro, pero aquí estamos. En una historia de la UK tras el Brexit y durante la pandemia, y a la vez otra línea temporal en la que una herrera crea hermosas cerraduras. Una novela que habla y juega con el concepto de libertad a la vez que propone ese estrambote a la tetralogía.
Una muy particular historia de la revista Babel, en la que todo un grupo de escritores argentinos escribían y colaboraban, contada de manera tan particular -con anécdotas, lecturas apócrifas, críticas de libros que no existieron o fragmentos escritos y enmendados- contado como novela/diario/notas desde dentro por parte de uno de sus responsables, Luis Chitarroni.

Un patito sin suerte de Gemma Merino, ed. Picarona

Nuevo álbum ilustrado de Gemma Merino (La vaca que se subió a un árbol, por ejemplo), esta vez con un pato sin suerte que se queja de que le pasan cosas malas, a partir de ahí irá encontrándose con otra serie de personajes -un zorro con hambre, un árbol sin hojas…- con los que se irá creando una historia sobre sobreponerse a las adversidades. Con todo su buen hacer habitual.

Nos leemos.