Se me ocurren más cosas que decir alrededor de Adventure Time: Fionna and Cake (USA) que sobre ella, la verdad. Quizá porque parece una continuación de ese origen como fanfic y AU, quizá porque ese Universo Alternativo nos proponga una relectura ‘realista’ de la situación de Hora de Aventuras, quizá -simplemente- porque estamos ante lo que parece un piloto en dos partes del que solo se nos ha emitido la primera. Mi sensación general es que está pensado más para el espectador de la serie antigua, que se encuentra en otro momento de su vida, echando de menos esa ‘magia’ de la infancia, y busca recuperarla de alguna manera, que para un público bien nuevo, bien diferente. No es que sea una mala serie, es que su público parece delimitado.

En condiciones normales me costaría creer que alguien pensara que era buena idea estrenar Caught Up (USA), ¿pero cuándo han sido condiciones normales? En fin, no sé por qué esto dura más de un capítulo, o dos, o a saber. Porque es un no muy inspirado telefilme que trata de una mujer, el hombre del que se enamora y lo infiel que es. Hay algo profundamente noventero en todo ello, pero hay algo incluso más estúpido. No porque no se puedan cometer estupideces por amor, sino por la desgana general con la que todo se escribe, traza y muestra.

Es interesante cómo se pone en marcha -y funciona- este The Following Events Are Based on a Pack of Lies (UK) con todo lo que intenta… supongo que la palabra correcta sería innovar. Partiendo de ese gusto por el true crime pasamos a una historia un tanto más clásica. Dos mujeres y un estafador, uno que estafó en el pasado a una de ellas y ha echado un ojo como nueva víctima a la otra. Una mirada a como muchas veces a esos hombres se les cree más, su carisma -y la estructura social en todos sus frentes- permite jugar una serie de cartas y vueltas que les permite escabullirse. Todo esto jugando con imágenes, ensoñaciones y ruptura de pared, con momentos de juego metatextual y con un hombre que aparece desde el principio como despreciable y encantador, a la vez. Quizá no sea una serie tan impactante como interesante, pero creo que hay un valor también para eso.

A veces uno ve series que parece que han obligado a grabar a los participantes, ese es el problema de One Night (AU), una serie sobre tres amigas que se encuentran en una extraña situación al reencontrarse porque una de ellas ha escrito un libro que podría -o podría no- estar basado en sus vidas. O, al menos, en lo que sucedió hace 20 años en sus vidas. A partir de ahí los típicos momentos de duda y sospecha, todos realizados con tanta desgana como descuido, con un reparto que tampoco parece muy interesado en lo que está haciendo, ni la autora –Nicola da Silva– ni las dos amigas –Jodie Whittaker y Yael Stone-, ninguna de las cuales son precisamente novatas en televisión. No sé si según avance la serie habrá algo más de chicha, pero la verdad es que lo dudo. No parece que el guión dé mucho más de sí, y como mucho quizá alguna de las actrices decida ponerse a hacer lo suyo, pero viendo el piloto no se me ocurre quién va a ponerse con más capítulos, la verdad.

Puede sonar a broma, pero lo más claro que he sacado de este One Piece (O) (JP) es que se trata de una adaptación a acción real. Para bien, para mal pero, sobre todo, para neutral. Hay cierto aire en ella de esas superproducciones fantásticas chinas en las que notas que parte de la decisión es el irrealismo, conservar un punto en el que quede claro que es una ficción, no buscar eliminar el spandex sino agitarlo como un trapo. A estas alturas supongo que tendrá que valer. También la decisión de sintetizar personajes, momentos y situaciones. Supongo que si tuviera más fresco el manga original podría hablar de los cambios realizados -lo cierto es que hace tanto tiempo del inicio de su publicación que cuando compré aquellos primeros números la gente de Planeta decidió editarlos en grapa- de modo que por una vez no me puedo quejar de las decisiones sobre el fondo. Simplemente constatar eso, es una obra que existe. Supongo que a estas alturas eso es motivo de alegría.

Supongo que es bueno que exista Spellbound (O) (FR/AL) porque es un poco el genérico de serie juvenil con poderes, una joven va a París para ser bailarina, a partir de ahí tres cosas distintas: 1) Ella pertenece a una estirpe capaz de usar la magia que podríamos llamar Brujas, 2) El teatro está encantado por algo que parece relacionado con brujas y Shakespeare (yo qué sé), 3) hay gente en las sombras observando para lograr sus Planes Malvados TM. Ninguna de las tres líneas -cuatro, si contamos Jóvenes en una Escuela Musical TM– parece tener mucho sentido o relación, pero la gracia de estas cosas es, precisamente, coger la premisa y salir corriendo, porque mientras estés en marcha o haya gente diciendo en pantalla «Pero cómo se te ocurre» no te paras a pensar que, efectivamente, cómo se les ha ocurrido o quién está detrás de estas ideas. Pero, a la vez, es una agradable serie juvenil que tener de fondo por las tardes mientras haces los deberes, así que no hay nada malo. Supongo.

Es una pena que este The Woman in the Wall (UK) me haya parecido una versión menor de Holding, porque tiene buenos actores y un par de ideas interesantes. Centrar la acción no solo en un pueblo en Irlanda, también en el robo de bebés a manos de la Iglesia, poner a un grupo de madres en el foco y permitir que la capacidad de Ruth Wilson lleve buena parte del peso, no evita que todo parezca demasiado estirado, que la campechanería de la zona o el contraste que el personaje de Daryl McCormack parezca no ya visto sino, directamente, copiado, y que al final los asuntos de unos y otros e incluso ‘el asunto’ de Wilson de bastante lo mismo. Otra vez será.

 


¿Alguna vez habéis hecho un cambio de canal y puesto a ver un capítulo empezado en mitad de una temporada de algo que no conocéis? Bienvenidos a Star Wars: Ahsoka (USA) Una serie creada para -y, probablemente, por- fanes que supongo que es parte del Filoni-verso pero que fuera… bueno… tiene pinta de que hacen falta estudios para entenderla. Por lo menos es entretenida en el sentido de que no dejan de pasar cosas y haber escenas de acción -que ya es más de lo que las series de SW (o de Marvel) nos daban hasta ahora. Ojalá fuera el público objetivo para esto, pero muy claramente no lo soy.

Poner un piloto para colocar las piezas es una de las posibilidades, eso es lo que hace I yŏnaenŭn pulgahangnyŏk (O) (CS) o Destined with You o 이 연애는 불가항력, la historia de un abogado de moral dudosa y una joven funcionaria del más bajo nivel que se encuentran y parecen tener que ver con una vieja maldición y blablabla. No tengo yo muy claro porque fuera de mostrarte dos o tres veces una manos ensangrentadas y una serie de vagas historias sobre el pasado lo único que sospecho es que en algún momento habrá viajes en el tiempo, o algo así. Y también romance. Pero no sé si importará más la parte de ‘comedia’, la de ‘servicio al público’, la de ‘abogados’, la ‘fantástica’ o qué. Demasiada duración y demasiadas temas para algo que acaba siendo… nada en concreto. Pues bueno.

Mother and Son -la original- duró 6 temporadas, durante 10 años, algo menos de 50 episodios, y fue -ante todo- un ejercicio de interpretación por parte de Ruth Cracknell. Nunca le he visto mucho la gracia a la serie en si, básicamente un montón de personas fastidiando a la única que intenta hacer lo correcto. En cuanto al remake que nos ocupa, Mother and Son (AU)… han logrado hacerlo más insufrible. Ah, y diverso. Supongo que lo uno por lo otro. En fin.

No tengo muy claro por qué pero en Who Is Erin Carter? (UK) empezamos con lo que parece la explicación de lo que vendrá después. Al menos en parte. Una joven sale huyendo con quien parece su hija. Se va a Barcelona a empezar una nueva vida huyendo claramente de ese alguien o algo. Por supuesto esto significa que pasamos a ver la nueva vida -con sus alegrías y problemas- y, al poco, pasamos a lo que parece un intento de atraco que sale mal y que desencadena una serie de blablalbla. El problema es que detrás de todo eso, tradicional como es, vemos una serie de ‘persona con un pasado al que su vida se va complicando’ que normalmente los británicos hacen dentro de su país pero que se ve que ahora pueden permitirse exportar a Barcelona (Lo que hace incluso más ridículo aún cuando ves la casa que le han puesto a una familia compuesta por dos personas trabajadoras EN BARCELONA.) y que tiene a su favor -y en su contra- eso mismo. que ya lo hemos visto y sabemos más o menos cómo va a ir. Aunque, para mí, lo más sorprendente es que necesiten casi una hora de piloto, y siete capítulos en total para algo que los británicos suelen organizar con más sencillez.

Estamos en 2023 y aún hay gente pensando que la roña y la sangre es como la violencia y el sexo, sinónimo de ‘adulto’. Es decir: The Winter King (USA) El libro original de 1995 de Cornwell en el que se basa es un buen ejemplo de ficción histórica. Supongo que en cada momento histórica se habría adaptado de la misma manera pero lo cierto es que esta en concreto podría haber sido hace una década o década y media, másomenos. Así que si habéis visto, digamos, Los Tudor os podéis hacer a la idea de por dónde van los tiros. Supongo que esta manera de montar la leyenda artúrica, algo distinta del Merlin de la BBC, pero quizá no tanto de la ridícula Camelot de Starz. (Aunque aprovecho para recordar que fue una serie que se aseguro que no se cancelaba por malos datos de audiencia… ¡QUÉ VA! sino porque los actores no podían organizar sus agendas.) En fin, el peñazo de una hora que seguro que tiene su público pero os puedo asegurar que no soy yo.


Parece que los canganceiros siguen de moda en Prime, supongo que porque es la versión de Organización Criminal que tenían más a mano los brasileños para dar un aspecto de sabor propio a series como Cangaço Novo (O) (BR), una historia de gente en malas situaciones que toma peores decisiones con un cierto aire a telenovela a la que le gustaría ser un drama y una serie de decisiones sobre la iluminación de las escenas que a mí me parece que hace más por que no se vea exactamente qué está pasando que por darle lo que supongo que es un aspecto naturalista que están buscando. Pero bueno, también me parece que confunden acción con barullo así que quién soy yo para hablar.

Parece que ya hemos llegado a ese punto en el que también los indios hacen secuelas innecesarias y baratas de sus éxitos de cine. Commando (O) (IN)  llega a Hotstar -el equivalente de HULU, digamos- y nos presenta una miniserie de cuatro capítulos dentro de la franquicia Commando dirigida por Vipul Amrutlal Shah -que lleva esta franquicia y también la de Force– y que como era de especial recicla todo lo recicable de las películas de acción ochenteras de USA. Solo que ahora los malos es Pakistán en lugar de Rusia, pero el resto -la acción con varios niveles de calidad o capacidad, el patriotismo de baratillo, las armas a punto de destruir el mundo, los decorados entre lo natural y lo libre de derechos, el futurismo de vía estrecha y la exaltación tradicional de la amistad- lo tenemos aquí. Bien es cierto que la calidad se mueve entre la de las exploits de las que llegaban al cine -incluyendo un Action Jackson o un Remo, desarmado y peligroso– y quizá más cercano a, digamos, Caza tesoros. Es curioso cómo han ido llegando poco a poco este tipo de series -incluso de películas, pero ese es otro tema y de eso tiene mucha culpa Ammo– a convertirse en parte del rancho con el que rellenar un rato. Porque con cuatro capítulos tampoco es que puedan hacer mucho -más allá de rasgarse las camisas para mostrar físicos esculpidos, claro, y sacar a alguna mujer que también patee-culos, no vayan a decir-. En fin, supongo que habrá a quien le guste este relleno. Yo creo que las películas de acción indias, con todos sus problemas, daban para un paso a la televisión bastante mejor. Aunque, claro, entonces lo mismo interrumpían su función como ruido de fondo de una bien merecida siesta.

Veo que Millar sigue cosechando el dinero de la millonada que le pagaron en Netflix, esta vez con la adaptación de American Jesus… que han adaptado en México. Con el título de El elegido (O) (MX) y todos los tics y problemas de una obra que no era muy original ya cuando salió y no iba a mejorar ahora por más actores medio-conocidos le fueras a meter. Un más de lo mismo que, precisamente por eso, logra ser algo menos espantoso que sus series de superhéroes.

Aquí tenemos la serie de Organización Criminal de turno, esta vez desde Nueva Zelanda y con una cierta intención de originalidad. Porque Far North (NZ) parece centrarse en algún tipo de Basado en hechos másomenos reales que supongo que por allá recordarán… másomenos. La idea no es (necesariamente) mala. Nos muestra la cadena de la organización criminal desde los jefes a los curritos, y luego a una pareja completamente externa que -claramente- son los que van a hacer saltar el sistema por los aires. Posiblemente sin darse ni cuenta. Pero pasa tanto rato del piloto presentándote a toda la gente de la cadena e intentando que te interesen sus historias y situaciones que para los teóricos personajes centrales -quizá es mucho asumir por mi parte, pero hubiera jurado que ellos tendrían que serlo- quedan solo migajas. No solo eso, tampoco sabemos cómo van a causar esa disrupción o qué exactamente sucede. Nos limitamos a seguir la operación y conocer a la gente. Ver algún problema que están teniendo. Nada que parezca requerir dos personas fuera para que aquello explote. Ni, ya puesto, nada que a quien esto escribe le interese en exceso. Puede que sea por mi tradicional poca paciencia para con las series de organización criminal, pero teniendo en cuenta que el piloto supera por bastante los 40 minutos lo cierto es que la posibilidad de contarlo de otra manera estaba ahí. Y que el que no va a estar ahí más soy yo, claro.

 

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Supongo que dentro del revival noventerista podía entrar este Guns & Gulaabs (O) (IN) que intenta meter demasiadas cosas en el mismo plato como para funcionar con fluidez. Tenemos a un mecánico que intenta conquistar a su amada, al jefe del cártel que controla al pueblo, y a su hijo, a un policía honrado que acaba de llegar a la ciudad con su familia, a un sádico asesino, un grupo de chavales de instituto,  cada uno con sus propias motivaciones, búsquedas y estilos. Porque hay cosas de Organización Criminal, de Thriller, de Drama, de Comedia Romántica, de Comedia Negra Noventera, en fin, mil cosas distintas. Y el problema es que cuando tienes tantas cosas distintas a la vez tienes que saber muy bien ir llevando unas historias a otras y hacer las transiciones de tonos. No es el caso. Ahí la idea principal es, ante todo, apilar cosas. Unas encima -o a continuación- de otras. Ni siquiera creo que sea porque crean que si una cosa no ha funcionado ya funcionará la siguiente, sino porque al dúo de directores, Raj & DK -que ya habían hecho para Prime The Family Man, Unpaused o Farzi, esta última la más cercana a la que nos ocupan- realmente creen que estas mezclas y este caos es lo que funciona. Que yo pienso otra cosa, pero bueno. Allá cada cuál con sus gustos.

Ojalá Henpocalypse! (UK) me hubiera gustado, pero empezamos mal y fuimos a peor. Una comedia sobre una despedida de soltera con las integrantes despendoladas en la que irrumpe el apocalipsis con lo que parece el final de la vida en el planeta. Y el último hombre es el stripper. Podría ser -o sonar- peor, pero para eso habría que verla. Ni las -caricaturescas- protagonistas logran… nada. Ni las exageraciones equivalen a humor, ni parece que haya idea de crítica o de construcción. Y la sensación de «en realidad no es el apocalipsis, es que son tontísimas» tampoco ayuda.

Esta versión surcoreana -muy surcoreana- de El Excéntrico Asesor y su Compañero Policía del Sexo Contrario llamada Hiphage (O) (CS) -o Behind Your Touch o Con tacto especial– nos presenta a una veterinaria que acaba teniendo el poder de ver lo que los animales han visto. Pero solo cuando les toca el culo. Enfrente hay un policía estirado y frustrado, al que han mandado al pueblo -extraordinariamente pintoresco, como corresponde- por haber metido la pata en la capital -por supuesto- y que está dispuesto a casi todo por volver a su puesto anterior -claro-. El piloto me temo que solo establece la situación, así que me vi también el segundo por aquello de los pilotos dobles, y ya empieza a mostrarte no solo el clásico humor surcoreano en esta versión de pueblo pintoresco, atenciones veterinarias y un policía demasiado empeñado en descubrir casos graves; también el cómo va a pasar a temas más serios y encontrar una historia más compleja que contar. No sé cómo avanzará, y ciertamente los capítulos tienen el clásico problema de demasiado largos y con demasiadas cosas, pero es un giro fuera de lo habitual para este subgénero tan trillado del policíaco/ criminal.

La idea detrás de Mala Fortuna (O) (MX) no es mala, pero con tanta vuelta que se le va dando a la Telenovela últimamente necesitaría un empujón más. Dos personas ponen sus ojos en una rica familia, cada una de ellas pretenden acercarse a uno de los herederos y meterse en el círculo familiar. El problema es que entre ambos se conocen… y se odian… y, por supuesto, que hay más gente queriendo hacerse con la fortuna de la familia, solo faltaría. Así que ahí tenemos los dimes, diretes, movimientos de ruptura, alianzas y todo lo que uno esperaría encontrar más o menos en este tipo de obras. Y en ocasiones está más o menos inspirado pero, en general, es un Más de lo mismo. No sé si será una cuestión de rodaje, pero lo cierto es que no creo que me vea entera la primera temporada.

No sé si es que esperaba mucho o si es que esperaba algo, pero Maseukeugeol (O) (SC) o Mask Girl o 마스크걸 no me ha dado nada. Una bastante aburrida historia sobre una mujer a la que le gusta bailar pero que se pone una máscara porque le llaman fea y sobre sus ¿intrigas? de oficina o sus ¿relaciones? con los seguidores además, claro, de sus ensoñaciones y blablabla. Me he aburrido hasta el desinterés.

No tengo muy claro qué querían hacer en Mathagam (O) (IN) porque el héroe es bastante de poliespán, y el villano parece estar más que ser, en general parece que están intentando mostrarte una historia real y cercana, si es que consideramos como tal a las consabidas, reiteradas y -en general- aburridas. Supongo que habrá gente a la que este ‘más de lo mismo’ le valdrá. Por haber.

Puede que Myron Bolitar sea el agente y negociador de los libros, pero está claro que Harlan Coben o su agente son los negociadores magnos. Tras vender a Netflix una serie de sus obras sin Bolitar para que las hiciera por todo el mundo, cuando tocó negociar de nuevo el acuerdo había vendido una serie con Bolitar por medio a Prime. Por supuesto esto llevó a renovar el acuerdo con Netflix y a incluir a Bolitar en el paquete. No sé qué se inventarán dentro de cuatro años, pero, de momento, podemos empezaar por lo que tenemos aquí. Harlan Coben’s Shelter (USA) es la adaptación de la serie -de tres- libros juveniles centrados en el sobrino de Bolitar. Y, de hecho, Bolitar está tan ausente como Batman en las series de la CW. En su lugar está su hermana y, por tanto, también tía del chico: Shira, magníficamente interpretada por Constance Zimmer, y también la llamada Bat Lady, que es una Tovah Feldshuh que parece estar intentando conseguir un Tony haciendo de Bruja en Into the Woods. Aunque debo decir que son los dos amigos del protagonista los que logran robar la función con bastante facilidad, Adrian Greensmith como Spoon y Abby Corrigan como Ema, distintos y diferenciables. Supongo que el protagonista tiene el problema de cubrir la función pero rodeado de tanto talento actoral -lo cierto es que los responsables de casting se merecen un premio- tirando de un texto que no parece gran cosa hacen que su papel sea poco más que rutinario. En fin, veremos.

Él es un rapero de barrio bajo, ella es la hija del promotor de la gentrificación, párame si te suena esta canción. La verdad es que Te quiero y me duele (O) (MX) nos lo conocemos desde los tiempos de… bueno, un poco de todo, incluido Step Up. Es lo razonablemente agradable con sus bandas y sus bandas, con un punto queer y alguna cosilla más para que sepas que es 2013 y no una peli de los ochenta… En fin, aunque no siempre es fácil distinguir al elenco masculino no deja de ser una serie romántica juvenil que te puedes imaginar por dónde va a ir porque es como si fuera por railes  pero, quizá por eso, logra resultar un más de lo mismo agradable.


Con un estilo de animación que, supongo, al menos logra ser ‘peculiar’ pero con una idea central que mezcla dos referentes bastante conocidos –Evangelion y Pacific Rim– con toda la serie de tics de los animes de mechas que llevan ni sé el tiempo haciéndose, Mech Cadets (USA) podría ser un claro relleno para las tardes de no ser porque… es de Netflix. Pero, bueno, supongo que en agosto también vienen bien estas cosas.

Me puse a ver Mubing (O) (CS) sin saber muy bien con qué me iba a encontrar. Por un momento pensé que era el Heroes surcoreano, o quizá Push. Pero sospecho que voy a tener que ver más que el piloto, porque solo con él no hay tanto para saber por dónde iremos. Si por el asesino, si por los adolescentes, si por los poderes o por los secretos. Supongo que acabará siendo un poco de cada, pero al menos está claro que las historias de superhéroes -o, al menos, de gente con poderes- y lo que hay a su alrededor siguen estando por aquí. Sin mucha novedad, todo sea dicho.

No sé lo que esperaba lograr Netflix con Painkiller (USA), pero dado que ni la premisa es gran cosa ni estamos precisamente ante algo que trate un tema mínimamente novedoso -esto de que los streamings parezcan haber entrado en un bucle de hacer todos lo mismo todo el rato, incluso aunque Dopesick lo sacara Disney+ hace dos años- y que lo han estrenado cuando lo han estrenado… Supongo que el relleno es el género estrella de agosto.

No sé si todo el mundo habrá visto las viñetas de Strange Planet (USA) o conocerán las ‘historias’ sobre su autor. Lo que sí puedo decir es que esta adaptación de Apple TV+ puede vender todo el Dan Harmon que quiera, que no acaba de tirar. Porque lo que hacía ‘único‘ las tiras es también algo que funciona una cantidad limitada de veces, en un espacio concreto y, desde luego, sin ninguna acumulación. Que es junto lo contrario de esto, obligándole a que pierda cualquier idea y tenga que ser una serie más de animación. Una que, además, tenga que permanecer dentro de la visión del autor. Os podéis imaginar el resto. Porque para este teatrillo se podían haber ahorrado el hacerlo adaptación.


No tengo muy claro cómo se ha podido hacer de verdad CHUECO (O) (AR), es un desastre épico. Realmente épico, pero especialmente desastre. No solo tiene lo peor de decorados y diseños y actores y… los sonidos… pero… sobre todo… el mono. Es decir EL MONO. ¡EL-MO-NO! Nadia tiene sentido. Es como ver una serie del Disney Channel o un teatrillo de los programas de Jose Luis Moreno. Salvo que es peor que ambas e, incluso, que la unión de las dos. A ratos sospecho que es una serie creada para aparecer en otra serie que es la real.

Supongo que la idea de hacer un drama-dramón es lo que ha animado a esta serie australina, The Lost Flowers of Alice Hart (AU) para contratar a Sigourney Weaver. Sea por los avatares que sean, lo cierto es que el resultado no puede ser más típico. Actriz conocida en dramón con cuidada producción, no es que la trama sea gran cosa y, la verdad, parece mentira que estén adaptando un libro. Salvo que el libro esté tan lleno de relleno como la serie. En fin, si alguien quiere una historia lenta, con los trucos de siempre -incendios, muertos, mutismo selectivo, etc…- y mucha gente sufriendo todo el rato por motivos poco claros -o sensatos- supongo que le puede echar un ojo a esto.

Reconozco que nunca me hicieron mucha gracia los libros de Mo Hayder con el detective Jack Caffery como protagonista, y eso que esperaba que sí. Siruela publicó en España los tres primeros.  Wolf (UK) es la adaptación del séptimo y último que escribió antes de su fallecimiento. -Que suena a frase estúpida, pero después de él se han publicado dos más de otra serie, no llega a niveles WC Andrews pero…-  así que no sé si es que la BBC sabe cómo organizarlo o si es que ha ido mejorando -dentro de un orden, tampoco voy a negarlo- pero esta obra resulta más interesante. La estructura es un poco convulsa y los temas un poco demasiado machacones, pero buenos actores y una producción envidiable lo hacen interesante. Especialmente el dúo de Sacha Dhawan con Iwan Rheon, y la magnífica interpretación en los bordes de lo lifetimesco de Juliet Stevenson. Es una pena que el material de partida no sea de mejor, pero es un gran ejemplo de aprovechar lo que se tiene al máximo.


¡Libros que Salen! McShane, «Dragón de Guante Blanco», Mitchell y más

Primero los amigos.

Dragón de Guante Blanco de Sergio S. Morán, ed. Té con Cerveza
La Detective y el Dragón de Sergio S. Morán e Isaac Murgadella , ed. Té con Cerveza

¡Que tenemos un nuevo caso de Parabellum! La detective paranormal que reúne humor, misterio y fantástico y que aquí se encuentra con unos robos misteriosos y un dragón que puede que esté dormido… Además, también hay una edición limitada del cuento infantil con anotaciones de la propia Verónica Guerra, Parabellum, a una historia de princesas y dragones que claramente mejoraría con una detective. Por cierto, que ambos libros van acompañados por la reedición dentro de Té con Cerveza de El dios asesinado en el servicio de caballeros. la primera de las novelas de Parabellum, que vuelve a estar disponible y, con ella, todos los libros de la serie. 

Dicho lo cual.

¡Que entre la pila!

 

Sesión en una tarde de lluvia de Mark McShane, ed. La Bestia Equilátera 

Todo un clásico de esos que llaman ‘de culto’ en el que la decisión de una supuesta medium de ganar notoriedad para ella y sus ‘poderes paranormales’ -secuestrar junto a su marido a la niña de un millonario y luego presentarse allí para ofrecerse a resolver el caso- irá tomando rumbos y giros que no solo demuestran el manejo del suspense, también la cercanía entre lo inesperado y lo inexplicable. Ha tardado, pero por fin tenemos en España la edición de La Bestia Equilátera.

Cuando por fin morí de Gladys Mitchell, ed. WHO Editorial

Una década después de que Fábulas de Albión publicara en España su Cuando sale la luna, nos llega ahora Cuando por fin morí en la que el descubrimiento de un diario por parte de una psicóloga, la detective habitual de Mitchell Mrs Bradley, va a permitir una nueva visión a un crimen antiguo. ¿Pero dará las claves para su resolución o será otra cosa la que se encuentre entre sus páginas? y es que hay veces que una Casa Encantada que lo que tiene en su interior son múltiples misterios.

Peter Parker y Miles Morales: Spidermen. Problema Doble de Mariko Tamaki, Vita Ayala y Gurihiru, ed. Panini

Una nueva recopilación de los Problema Doble de Tamaki y Gurihiru, esta vez -de nuevo- con Peter Parker al que se le añade en esta ocasión Miles Morales. Una nueva historia divertida y animada para los primeros lectores.

Y su sonrisa desligará el universo de Gwendolyn Kiste, ed. Dilatando Mentes

Ya conocíamos la faceta de Gwendolyn Kiste como novelista gracias a Las doncellas de óxido o Plumas y consuelda, ahora -gracias como siempre a Dilatando Mentes– tenemos también la posibilidad de ver cómo se desempeña en las distancias cortas gracias a esta antología de relatos que fue candidata en los Stoker y que nos presentan historias sobre lo bello y lo monstruoso en las que siempre parece acechar lo inesperado.

Me das ansiedad de Paula Chesire, ed. Fandogamia

Edición revisada y ampliada del fanzine que Paula Chesire dedicó a la ansiedad, en la que un tema tan presente en nuestra vida es tratado con tanta humanidad como humor.

Spiderman 2099: La Colección Completa de VV.AA., ed. Panini

Las películas sirven para que se publiquen cómics. Tarde, quizá, pero se publican. Así que aquí tenemos el inicio del Spider-Man 2099, Miguel O’Hara, con guión sobre todo de Peter David y dibujantes variados (Rick Leonardi sobre todo, pero también Ron Lim o Kelley Jones, entre otros) que puede servir para entender un poco mejor al personaje de las películas o, incluso, por su importancia e interés como cómic.

Nos leemos.