Supongo que lo que pretendían con Bait (UK) era hablar de algo así como ‘la industria del espectáculo desde dentro’, especialmente con toda la discusión racial que la posibilidad de elegir como Bond a alguien no-blanco acarrearía. Cómo ha acabado eso en ooooootra ronda de ‘este tipo es un perdedor y tiene problemas con su familia así que decide inventarse algo y eso le mete en problemas’ me supera. Porque pocas cosas más egocéntricas puede haber que decidir poner un cebo por un lado y acabar dando más de lo mismo y de lo de siempre. En fin, y eso que esto parecía que podía haber llevado a algún buen puerto. Quizá se lo tendrían que haber ofrecido a Nabhaan Rizwan.

Es curioso este piloto de Chiraiya (O)(IN), pero también un ejemplo de usar el piloto para poner las fichas sobre la mesa pero no mostrar el punto de partida hasta la sacudida del final del capítulo. Cosa que rara vez sirve para que me interese. En este caso tenemos a una mujer de mediana edad, en sus propias palabras ‘la menos educada de la casa’ que tiene un punto de vista tradicional y una forma… vamos a decir que clásica de entender las cosas. Esto es importante porque desde el principio se nos contextualiza la casa como ‘progresista’, especialmente por el patriarca, el suegro de la protagonista. La actriz principal, la gran Divya Dutta, logra llevar adelante una historia que podría haber sido más aburrida o más caricaturesca -aún- en otras manos. Pero no vemos hacia dónde quieren llevar la historia hasta más adelante, cuando entra en juego el que va a ser punto central. Porque nuestra protagonista está casada con el hijo del cabeza de familia, ha cuidado del hermano pequeño de su marido y dado, a su vez, a luz a una chica a la que no hace demasiado caso. Pero con la llegada de la ‘época de bodas’ para ese chaval que ha criado como propio aparece la figura de la prometida del mismo, se nos muestran primero roces y choques -ella es una mujer joven y avanzada, frente a la anticuada manera de ser de la protagonista- pero pronto le toma cariño . Cuando pasa eso te preguntas qué será lo que pretenden entonces. Y queda claro en la última escena. Durante la celebración posterior a la boda los novios se retiran y ahí vemos como ese joven al que la protagonista cuidó decide no hacer caso de lo que su joven esposa le pide y la viola. No es una escena que se recree en la violencia, ambos están prácticamente vestidos y lo que se ve es, sobre todo, las quejas y las caras de terror de ella, contraponiéndola con la celebración. Pero es suficientemente claro, y deja también bastante a la vista lo siguiente que tendremos. En las últimas escenas la protagonista ve a la joven, en una terraza mirando al horizonte con la mirada perdida. Es difícil saber si este final significa que habrá algún intento de suicidio, si tendrán un momento en el que las dos mujeres hablarán del tema, o qué. Pero está claro que todo esto va a llevar a un conocimiento por su parte del asunto y a un enfrentarse al tema, algo que resonará especialmente no solo por la separación de hombres y mujeres en la casa, sino por la idea de que pase ‘en una casa progresista’. -Tema este que habrá que ver cómo gestionan para que no se convierta en ‘los que dicen que son progresistas son los peores’- para, en fin, establecer la conversación sobre la violencia sexual dentro del matrimonio. Ah, por cierto, lo hace con un piloto de MEDIA HORA.La serie completa son seis capítulos, así que podría haber sido una película de tres horas, pero han pensado que pese a lo complicado del asunto se podía contar así. De media hora en media hora. Y es uno de los grandes aciertos. Así que muy probablemente le de un par de capítulos más. Desde luego, y pese a sus problemas comentados, es lo más recomendable de la semana. De las últimas semanas, de hecho.

Creo que no he visto un producto de laboratorio tan claro como Crookhaven (UK) en años. No de comité, que también un poco, sino de laboratorio. Tenemos a un grupo de chavales diversos, una premisa tan estúpida que podemos decir que es una mezcla de Harry Potter con Wanted, y aunque esté basado en una serie de libros anteriores -y recién publicado el primero en España, que demuestra el interés que han tenido hasta la serie- del anglo-brasileño JJ Arcanjo, es el showrunner Justin Young -responsable de Sandition– el que demuestra que esto lo puede hacer tan en automático que hay veces que parece que estuviera dirigiendo un genérico de Millar y Rowling -dos personas estupendas, como tan bien sabemos- y lo mismo es Kingsman que cualquier otra chorrada. La trama carece de sentido, el tono pega bandazos, los personajes van más allá de lo estúpido en su existencia y caracterización, la ranciedad atufa a poco que te fijes y por mucho que traten de usar una diversidad que no puede ser más falsa para disimular, como si detrás de esto estuviera un fanfic escrito por David Brent. Es tan espantoso que han pensado en poner anuncios de megafonía ‘graciosos’ y logran que lo que cuentan en ellos se pegue con lo que nos están mostrando en pantalla. En resumen, un completo desastre que espero no se lleve por delante la carrera de sus jóvenes actores -los otros deberían de haber sabido dónde se estaban metiendo- aunque siempre podremos recordar de ella la decisión de poner como hermanos gemelos a dos jóvenes racializados sin relación familiar ni parecido alguno. Más allá de… bueno, os podéis hacer a la idea. *suspiro*.

He tenido que ir a comprobar que Jo Nesbø’s Detective Hole (O)(NO) fuera realmente noruega y no una parodia estadunidense basada en el no entender nada. Pero no. Parece que los propios noruegos han decidido no entender nada, que es más rápido. Así que aquí estamos, con la enésima versión de eso que han decidido llamar Nordic Noir y que los británicos llevan haciendo desde los noventa, pero aún más ridículo porque han decidido estirar a una temporada y centrar tanto en el problema con el alcohol, los policías corruptos y un asesino en serie que cualquiera diría que les hubiera sido más barato sacar otra vez Rebus o Jack Irish. Prime Suspect no, por favor, es muchísimo mejor que esto. Supongo que el problema está en que cuando salió lo de la ‘saga Millenium pensaron que podían hacerlo películas, así que cuando ha llegado la serie ha dado igual que los libros originales merecieran la pena, porque han ido en automático a hacer algo tan estúpido y genérico que uno ve el Wallander de Ken Branagh como una mejora frente a esto. Bueno, es que incluso el Poirot de Branagh es una mejora frente a esto. Mira que se podía hacer mejor -como han demostrado las dos últimas versiones del Departamento Q o la reciente Blindspår– pero se ve que ese día no tocaba.

Hay varios momentos de The Faithful: Women of the Bible (USA) en los que pensé que era algún tipo de sketch en el que Minnie Driver iba a mirar a cámara y romper la cuarta pared. Al fin y al cabo ni las ropas, ni los pelucones ni, desde luego, las actuaciones o decisiones que se toman hacen pensar que alguien ha intentado que esto sea algo más que una producción amateur parroquial. Con dinero, no mucho, pero con dinero. Pero ni ofrecen más ni logran ofrecer algo que justifique ver entero un capítulo. O medio. O diez minutos. En fin.

Y si la anterior era lo que era esta Hope Valley: 1874 (USA) que han mandado directamente a Hallmark+ y que sirve de precuela de la muy exitosa When Calls the Heart – el Yellowstone canadiense de Hallmark– logra ser tan pacata que hasta parece que dijeran Jopelines. Esta parece incluso más La Casa de la Pradera que la original, pero claro, sigue siendo una creación de Michael Landon Hijo. Y, como su primer spin-off -que creo que sigue en la cadena facha que la pilló cuando Hallmark decidió que pasaba-, no es capaz de entender qué es lo que funciona de aquella. Por qué los pelucones y la ropa que parecen disfraces importan algo menos cuando hay algo no tan formulaico y mejor pensado. Pero se ve que no tocaba. Que lo que teníamos era esto que parecen tramas descartadas de la otra antes que un intento de construir y crear desde el pasado de la serie. Pero bueno, ya veremos si intentan algún tipo de cameo o crossover para lanzar las audiencias. Porque no creo que aguante solo.

Destacar para mal en una semana tan floja como esta tiene mérito, pero Lucky Luke (O)(FR) lo consigue con toda una serie de decisiones como mantener algún toque de humor pero no en su protagonista que pasa a ser todo lo grim’n’gritty que les permite la cosa, siempre con esa cara extraña que tiene o enfadada o contraída por el dolor. Comenzar la serie con el personaje central teniendo un problema que le impide disparar y poniéndole una adolescente de acompañante porque patatas e insinuando que puede ser su hija… no sé exactamente en qué estaban pensando pero una buena manera de adaptar Lucky Luke habría sido leerse alguno de los álbumes del personaje. Pero, claro, si no se han molestado ni en ver las series de animación o de acción real -o las películas- previas… pues pasa lo que pasa y al final las de Terence Hill siguen siendo las más cercanas a la obra. No porque sean cercanas a la obra, que no lo son, sino porque el resto de la competición parece empeñada en cavar un pozo. Mira que uno -yo- pensaría que a estas alturas Lucky Luke debería de ser algo fácil de adaptar. Pero está claro que no. Que no son capaces ni de entender que embadurnar de mierda la cara de los actores no hace que pensemos que están siendo más realistas, sino que son una panda de idiotas a los que les acompleja el tener que adaptar uno de los tebeos más conocidos del cómic francobelga.

Lo creáis o no hace poco menos de una década hubo una serie sobre tres jóvenes que se conocían en la escuela de fútbol, y ahora han decidido recuperarla con esta O11ce: La Nueva Generación (O)(AR) en la que los tres jóvenes originales están triunfando por el mundo -el más protagonista de ellos está triunfando por todo lo grande jugando en nada menos que… el Atlético de Madrid…- pero al regresar de visita a la escuela descubren que las cosas no están bien, así que se van a quedar por allí en sus vacaciones (?) para echarles una mano e inspirar a una nueva generación. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. Es exactamente la serie que podrías esperar al juntar un spokon -de mucha menos intensidad que el Oliver y Benji que posiblemente estés pensando- con la serie de siempre de Disney de Actividades Extraescolares. Y si crees que no van a cantar es que no estás atendiendo.

No sé lo que esperaba de Privilèges (O)(FR), supongo que la clásica serie de hotel. O algún tipo de Arriba y Abajo. Quizá ambas. Pero encontrarme con la enésima historia de ‘esta mujer está en la cárcel y necesita reinsertarse pero se encuentra con esta organización que no le deja’ solo que la organización es un Hotel… vale, es cierto que la hostelería está tan cerca de ser una Organización Criminal como casi cualquiera de las estupideces que se pueden encontrar en las series, pero que pretendan hacer una versión ‘adulta‘ de Las Vegas… en fin. Sobre todo cuando están todos muy ocupados haciendo cosas turbias en colores apagados para que te quede claro lo muy adulto que es la historieta adolescente que te están contando. Que paciencia hay que tenerle a veces a la tele.

Debí suponer que Something Very Bad Is Going to Happen (USA) se refería a la propia serie, absurdamente larga, falta de contenido, de interés, de interpretaciones y de casi cualquier otra cosa. Supongo que alguien tenía una idea para… no sé… ¿un corto? y pensó que podía estirar y estirar y estirar… el resultado es este desastre que no logra intrigar, no logra crear nada cercano al terror y solo parece servir para explicar en clases de televisión todo lo que hay que evitar hacer. Amateur se queda corto para describirla.

Las cadenas son siempre peculiares, sobre todo en lo que a la toma de decisiones se refiere. Pongamos por caso Tokeikan no Satsujin (O)(JP), o 時計館の殺人 o The Clock Mansion Murders o… la adaptación japonesa del libro del mismo nombre de Yukito Ayatsuji. Probablemente no tendría mayor interés -es decir, es una adaptación aceptable de una novela de una serie un tanto floja a la que cualquier versión audiovisual le va a hacer un favor por ridícula que sea- si no fuera por dos asuntos añadidos. La primera es que los investigadores repiten su papel que interpretaran por vez primera en Jukkakukan no Satsujin, Los Asesinatos de la Mansión Decagonal, vaya. Que tuvo el suficiente éxito como para acabar sus tumbos en HULU, favoreciendo que esta se hiciera directamente para el servicio de streaming. La segunda es que esta adaptaciones de… la quinta novela de la saga.  Sí, se han saltado de la segunda a la cuarta. No digo que no pueda entenderles, pero no deja de resultarme curioso. Por lo demás, como decía, esto es más para fanses -o para gente que busque un relleno tranquilo y esté acostumbrado a las idas y venidas de los japoneses- que para un público más general.


¡Libros que Salen! Ramírez, «El inglés que subió una colina y bajó una montaña», Graham Jones y más

¡Que entre la pila!

La razón de todo. Tomo 1 de David Ramírez, ed. Astiberri

Vuelve David Ramírez a los cómics introspectivos (dentro de un orden) con esta historia en la que intenta explicarse su relación con el impulso creativo. ¿Cómo acabó dibujando, de dónde le viene la afición por inventar historias, cuándo pensó que era una buena idea? Por supuesto el repaso a su propia historia y las anécdotas y preguntas que siguen saliendo justifican que acabe siendo una historia en dos tomos. Porque, claro, así podrá hacer a futuros una edición recopilatoria.

El Ángel del lago Indian de Stephen Graham Jones, ed. La Biblioteca de Carfax

Pues aquí estamos, con el último capítulo de la trilogía del lago Indian, con Jade de vuelta al pueblo, su historia de violencia y asesinatos regresando entre los jóvenes pero afectando, por supuesto, a cualquiera de los personajes nuevos o antiguos. Porque en el gran final uno no puede estar seguro de lo que tiene por delante ni las Final Girls.

El inglés que subió una colina y bajó una montaña de Christopher Monger, ed. Hoja de Lata

Pues sí, hay una novela. Tiene su truco, claro, porque en realidad es la novelización del guion de la película hecha por el propio director y guionista de la misma. Que le permite expandirse en algunos puntos mientras trata de capturar el mismo encanto entrañable que la obra original.

Al encuentro del hombre de James Baldwin, ed. Sexto Piso

Pues aquí siguen, recuperando a James Baldwin con nuevas traducciones -que más les vale porque entre la de los setenta y la de los ochenta ha llovido y, sobre todo, confío en que esta esté más… completa- pero bueno, lo importante es que este libro de relatos sobre el racismo (sea el que lo sufre, el que lo ejerce o el que se desentiende) muestra muchas de las distintas formas en las que puede afectar y las muchas formas que las personas, muchas veces perdidas o desesperadas, tienen de afrontarla. Muchas veces desde posiciones que parecen casi autobiográficas.

Una casa sola de Selva Almada, ed. Literatura Random House

Casas vacías que una vez estuvieron habitadas, la forma en la que son ocupadas pero también abandonadas sirven para contar la historia de la expectativa por una familia que estuvo allí pero que ahora no vuelve. Eso es lo nuevo que nos trae Selva Almada.

Poderoso río rojo de Louise Erdrich, ed. Siruela

Vuelve Louise Erdrich y lo hace con una boda, o una promesa de boda, en la que los actores principales no parecen tener claro qué quieren. Si el novio que espera que con ella todo se solucione. Ni ella, que preeriría casi cualquier otra cosa. Ni el amigo que es esa otra cosa y espera recuperarla. Ni la madre de la joven, que trabaja para la familia del novio y que tiene visiones. Un melodrama en el que la tragedia parece estúpida y evitable, mientras que los secretos y tensiones en las familias no pueden más que explicarla.

La planta de la atropina de Sarah Read, ed. Dilatando Mentes

Vuelve Sarah Read a nuestras estanterías, y lo hace con una historia sobre un joven que regresa a su casa esperando una herencia y se encuentra con una maldición, dando lugar a una historia gótica de secretos familiares, fantasmas, venganzas y otras hierbas en el que la mansión familiar no es lo único que parece que vaya a derrumbarse sobre nuestro protagonista.

El despido de Donald E. Westlake, ed. Muñeca Infinita

Estaba yo preguntándome cómo habría acabado este libro en esta editorial pero, claro, el cine. No me refiero a la adaptación que Costa-Gavras hizo como Arcadia sino a la de Park Chan-Wook en No hay otra opción. En fin, la historia es la misma al final, un hombre despedido sin miramiento tras servir en una empresa fielmente, pero quieren ahorrar y deciden echarle. Así que el protagonista toma una decisión: Si no hay empleo es porque hay competencia para el puesto. Así que su forma de lograr una entrevista de trabajo es… distinta. Así, en una historia criminal con humor negro, un clásico en Westlake, tenemos una crítica a la deshumanización y las empresas. Agradezcamos, por tanto, que el cine haya engrasado la publicación literaria.

El otro de Eduardo Zamacois, ed. Pez de Plata

No deja de sorprender encontrar la recuperación de Zamacois a estas alturas pero, mira, estamos hablando de una figura que en tiempos fue realmente prominente, así que bien está hacerlo, más aún si es esta mezcla con suspense, algo de fantástico y algo de terror. No sé si, como la editorial afirma, estaremos ante «la primera obra de terror moderno española», pero sí puedo de cir que esta obra de 1910 es una rareza de un autor bien conocido y vendido que, por supuesto, merece la pena conocer.

Cuentos mórbidos de Quentin S. Crisp, ed. Aurora Dorada
Quentin S. Crisp -no confundir con Quentin Crisp, sin S.– fue finalista del Shirley Jackson hace un par de décadas. Siempre le ha interesado la fricción entre lo material y lo sobrenatural, así como las influencias japonesas -cuya literatura es, junto con la filosofía, una de sus especialidades académicas. Así que en este conjunto de ocho relatos ya sabéis que podemos encontrar.

La dama de Deerpark de Seumas O’Kelly, ed. Tres Hermanas
Conocemos a Seumas O’Kelly sobre todo por La tumba del tejedor. Pero lo cierto es que escribió más, bastante más. Como esta historia que a ratos parece un drama más o menos romántico, en otros podría ser algún tipo de sátira o farsa y de cuando en cuando se va hacia el gótico. En cualquier caso el centro es una de aquellas novelas ‘de mansión’ sobre el final del S XIX, en este caso en Irlanda claro. Una mujer se encuentra como única heredera de una mansión, teniéndola que sacarla adelante. Cuenta con un fiable gestor a su lado y podría parecer que por ahí irán los tiros hasta que un tipo turbio que ambiciona la propiedad aparece para seducirla. De esta manera se nos habla de la situación decadente de la ‘nobleza rural’, de los juegos sociales -casi diríamos que de poder- entre las personas y, por supuesto, de esas heroínas frente al mundo en incierta situación. Incluso cuando son herederas.

Mierdificación de Cory Doctorow, ed. Capitán Swing

La mierdificación, la enmierdación… como queráis traducir la ‘shitificación‘ que hace que las compañías tecnológicas tomen decisiones que empeora su producto, la experiencia del usuario y los resultados… excepto la de su cuenta económica. Porque esto es siempre una decisión comercial y de eso habla y explica Cory Doctorow en este ensayo que es otro ejemplo del ‘usted está aquí’ del desastre tecnológico. Y, cada día un poco más, también de ‘lo real’.

Un mal día para el hombre leopardo de Barry Gifford, ed. Dirty Works
Van quedando ya pocas historias de Sailor y Lula, pero todavía quedan un par. Aunque la que aquí nos ocupa está con ellos en sus sesentena y distintas actitudes ante la vejez. Algo que se notará más todavía cuando su hijo les avise de que va a ir a visitarles acompañado de un célebre director de Serie B.

Parker Girls de Terry Moore, ed. Norma

Aquí estamos de nuevo, ha tardado lo suyo pero tenemos un nuevo Terry Moore con Katchoo como parte de las Parker Girls. Tambi está por medio y aunque hay una parte de investigación también es importante esa protección entre ellas, llevando a una parte algo más oscura (en ocasiones de manera gozosa) del universo mostrado en Strangers in Paradise.

– Saturnia de Alberto Martín Curto, ed. Andana

En España, en los años ’30, una madre soltera esconde a sus dos hijas en casa para que nadie las descubra. No es la única persona con secretos, Clavel de Luna -una ‘travesti cabaretera’- se cruza en su vida. Y así entre las invenciones de las niñas y el apoyo mutuo se nos muestra un momento distinto de aquella historia de España.

Corazones que cortan de Kika Hatzopoulou, ed. Nocturna
Se ha hecho esperar, pero ya está aquí la segunda parte de esa bilogía que comenzó con hilos que unen y que proponían un misterio dentro de la mitología grecolatina en el mundo actual, con los descendientes de los dioses y sus complicados destinos, algo de lo que puede dar fe la protagonista, investigadora privada y moira con una línea de investigación que se estaba deshilachando.

Escuela de detectives de BeKa y Goalec, ed. Bokata Books

El sello de Bruño para el cómic infantil sigue produciendo obras, como esta que comienza una serie sobre un trío de jóvenes amigos que con una lupa, una libreta y algo de valor deciden dedicarse a ser detectives. Algo especialmente interesante para ellos cuando comiencen a escuchar de casos extraños que parecen tener monstruos por medio. Pero, claro, un buen detective de verdad sabe que siempre hay una explicación. Y, en este caso, también hay bastante humor.

Zorro busca amigo de Enrico Lorenzi, ed. Pijama

Una graciosa historia con grandes dibujos en la que Zorro busca un amigo con el que tomarse un chocolate caliente antes de ir a dormir. Pero, claro, la mayoría de sus amigos son diurnos así que, ¿con quién podrá tomárselo? Una historia sencilla para un libro encantador.

Nos leemos.


Bien empezamos, este Amor Animal (O)(AR) parece que quiere ser un Gossip Girl mezclado con Élite y acaba pareciendo Mentiras y Gordas en versión karaoke. Que sí, que mucho joven solo, mucho sexo y mucha música, pero solo con so no logras hacer un Skins. Lo que logras es algo que lo único que tiene de adolescente es que es un revoltijo que no sabe lo que quiere ser pero sí que tiene ganas de llamar la atención.

Por contra Emergência Radioativa (O)(BR) es una agradable e inofensiva historia sobre una tragedia nuclear. Un ejemplo de la necesidad de manejar correctamente los residuos nucleares, en este caso de radiofarma, una máquina de radioterapia dejada por o para chatarra de la que no se eliminó el residuo radiactivo y que acaba dando una vuelta por Goiânia, la historia de las personas que lo encontraron, el tránsito de ese ‘paquete especial’, la forma en la que se reaccionó por parte de distintos profesionales, eso es lo que se cuenta, de manera más competente que dramática -aunque, al menos, no intentan ponerse intensos- consiguiendo una serie que es probablemente más interesante como historia que como serie, pero supongo que como una versión un tanto aguada de esos Estrenos TV Especiales serviría

No, en serio, ¿otra vez esta serie? Al final van a lograr su propia categoría. En fin, resumamos: Un grupo de mujeres de buena posición con secretos y bla, una de ellas muere, el resto intentan hacer, descubrir y ble, eso es lo que trae Imperfect Women (USA) que tiene poco más que ofrecer, porque Keri Washington trata de sacarlo adelante pero es lo de siempre, exactamente el tipo de serie que podrías esperar. Lo raro es que no salga Nicole Kidman. No sé qué pretende AppleTV pero puede ser la vez que peor les ha salido este modelo de serie. Y eso que aquí se nota que había gente que sí que tenía ganas de que se hiciera, que esto no es Netflix. En fin.

Seguimos de mal en peor con The Madison (USA), que es todo un duelo entre Michelle Pfeiffer y el guión. Pfeiffer intenta todo lo que está en su mano para sobrevivir a la tremenda estupidez de ‘la ciudad es todo el mal, hacen cosas antinaturales, son wokes, lo único bueno es el campo‘ en la que se ha metido -he mirado a ver cómo la convencieron, que diga ‘acepté antes de leer el guión’ es algo que me puedo creer, sobre todo si lo que le contaron era sobre el personaje visto cómo termina el piloto- pero, claro, ¿hasta qué punto puede uno soportar tanto por ver a una actriz siendo buenísima en su trabajo? Pues yo, desde luego, no voy a pasar del piloto.

La idea tras The Other Bennet Sister (UK) no es mala, coger Orgullo y Prejuicio y contarlo tras las gafas de otro personaje. Concretamente de Mary. Dado que hay como 10 capítulos y la serie se come media novela en el piloto creo razonable suponer que va a contar más allá, teniendo en cuenta además que historias como la del óptico parece pensada para que tengamos claro con qué nos vamos a enfrentar: La sociedad inglesa. A que la serie navegue ayuda un buen reparto. Así que no es que vaya mucho más allá -al menos para una persona que no es tan fan del asunto como yo- pero supongo que para los fanses será un buen rato -al menos si es capaz de hacer con facilidad el salto tras lo que cuenta la novela-.

Supongo que Niwatori Faitâ (O)(JP), o ニワトリ・ファイター o Rooster Fighter o…, es una aproximación humorística japonesa, a ratos más cerca del underground, otras veces del surrealismo japonés, de las series de [adult swim]. No sé cuánto de ello habría en el manga original -que llegó a España de mano de Ivrea-. Pero como a mí no me ha dicho nada, y los momentos sexuales de pollos me han parecido lo único… que recordaré, más que memorable… pues bueno, pues vale, pues me alegro.

No sé si habrá mucha gente que viera Raajneeti, esa mezcla de El Padrino y el Mahabharata -con inevitables referencias a la familia Ghandi, diría yo-, pero alguien de Prime… perdón MX Player… debió de pensar que de ahí, concretamente del ‘asesor áulico’ al que Nana Patekar daba vida y que ahora, en Sankalp (O)(IN), es el centro de una serie de intrigas políticas que, sinceramente… no. Ni son muy intrigas, ni son muy políticas, ni nada. Quizá esta me ha pillado fuera de la cosa cultural propia. O se va a convertir en una obra de culto. A saber. Pero yo, francamente, paso.


¡Libros que Salen! Yoshitake, «El tañido», Ephron y más

¡Que entre la pila!

Tantos futuros como puedas imaginar de Shinsuke Yoshitake, ed. Pastel de Luna

En lo nuevo de Shinsuke Yoshitake una pequeña se ve abatida por las opiniones de su hermano sobre el futuro, por suerte su abuela le señala que el futuro puede ser muchas cosas distintas porque aún no está escrito. Y esa es la puerta para los ejercicios de imaginación y variaciones marca de la casa que podeos ver desde la misma portada.

El tañido de Mark Alan Miller, ed. Hermida Editores

Bueno, pues la colección de terror de Hermida sigue con sus clásicos -como no publicar a mujeres- trayendo un texto del ciclo Hellraiser. Lo curioso es que no lo escribe Baker sino otra persona ‘a partir de sus ideas’ y con la intención de rellenar huecos entre El corazón condenado y Los evangelios escarlatas. En fin, supongo que a los completistas les interesará saber que existe.

Gente a cenar de Nora Ephron, ed. Libros del Asteroide
Pues aquí estamos, con Ephron de nuevo. Una nueva recopilación de artículos, esta vez inéditos en español. Por supuesto ya hay un tiempo y una distancia con el momento en el que los escribió, pero también se mantiene su humor y sus temas.

Una decepción escandalosa (2, Beatrice Hyde-Clare) de Lynn Messina, ed. RBA
Pues aquí estamos de nuevo, otra historia Hyde-Clare, con un secreto que se está descontrolando, un nuevo cadáver y un duque muy pesado. ¿O es que siente algo por él? Así que, entre romance y humor, van investigando un misterio con un libro sensacionalista por medio.

Flores y funerales de Kate Khavari, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con la botánica Everleigh Saffron metida en un segundo caso dentro de la ‘otra’ línea de Cozy Crime de Alma que por algún motivo se llama Crimen y Misterio. Mujeres recibiendo ramos y muriendo envenenadas, una serie de sospechosos y una ocupación poco convencional para una dama. Ya sabéis.

Una pizca de maldad (6, Club Secreto de Detectives) de Robin Stevens, ed. Alma

Pues sí, han vuelto. Y lo hacen con mucha peripecia: Una muerte en la familia, un viaje a Hong Kong, un nuevo hermano, una desaparición… Las cosas nunca están tranquilas para estas muchachas.

Misión biblioteca de Robert García y Elena Haba, ed. Jaguar

Una lectora voraz, una bibliotecaria con malas pulgas y un problema que hace que tenga que tirar de ingenio para poder seguir con los libros. En una historia divertida, con estupendas ilustraciones y amor a la lectura en todas sus páginas.

Nos leemos.


Semana floja esta, floja desde el principio con una Crackhead (NZ) que es otra de esas historias de mujeres desastre que son forzadas a ir a rehabilitación y que se cuentan como si fuera una comedia o algo. Quizá estéis pensado, ¿La condenan a un programa de rehabilitación de 28 días como en esa película llamada… 28 días? Que cosas tenéis. Cuando está claro que esto es una comedia moderna y valiente. Además también hay momentos en los que parece que quiere ser una versión poco interesante de Nurse Jackie. Que lo mismo esto os interesa pero, la verdad, a mi me da tremenda pereza todo esto.

¿Puede David Morrissey llevar sobre sus hombros una serie? Pues en ello parece estar de nuevo. Y mira que Eve Myles parece estar ahí para compartirlo, pero el problema de Gone (UK) es que todo lo que ella tiene de, digamos, normalidad, tiene que contrastar con lo particular del personaje de Morrissey, que parece diseñado para que la gente sospeche de él. Y que lo haga por el exceso de inglesitud del personaje. Le hemos visto antes interpretar a criminales pero aquí parece más bien componiendo algún tipo de trauma andante con patas, así que es de suponer que por ahí irán los tiros con una historia que, en realidad, tenemos bastante transitada: entorno privilegiado, una denuncia de desaparición, la poli se pone a ello, un tipo resulta muy sospechosos, hay algunos secundarios, yada yada yada. En fin. Que como rancho vale pero no sé yo si tiene más y, sobre todo, si van a poder estirarlo seis capítulos.

Agradable sin más, Local Times (O)(IN) es una especie de serie costumbrista, un tanto blanda, que procura hacer de la unidad de las personas y de un periodismo de baja estofa pero algo de corazón el centro de la enésima historia de ‘negocio en problemas con gente desastrosa por medio’ que acaba en eso, en algo agradable, sin más que ofrecer ni que recordar. Que con la semana que llevamos tampoco voy a quejarme demasiado de ello.

Un ejemplo más de que las series turcas podrían ser fácilmente series españolas, Mira: Her Şey Yolundaymış Gibi (O)(TU) es otra de esas obras de ‘mujeres en crisis’ que buscan una empatía para con su protagonista -que puede conseguir- y un interés en su vida -que esto ya es más difícil- y en esa ‘reconstrucción’ posterior a que su marido le diga que se acabó. En fin, intentos de humor, desastre cotidianos, la sensación de ¿pero esta serie no me la he visto yo antes? Lo típico, vaya.

¿Por qué? ¿Por qué siguen haciendo versiones internacionales de una sitcom que lleva cerrada 13 años? ¿Por qué se empeñan si no han funcionado ni la continuación ni las versiones internacionales previas? ¿Por qué me tengo que sufrir el piloto de La Oficina (O)(MX) cuando muy claramente no saben ni lo que quieren hacer con ella? Porque hay cosas que quieren replicar, pero otras -el nepotismo, por ejemplo- la quieren cambiar. Y el problema es que ninguna funciona. Pero, claro, el nivel está tan bajo que se puede hacer el ranking por cómo de mala es: Peor que la India, mejor que la Australiana pero CLARO, ¿podría ser peor ser alguna peor que la Australiana? No, por favor, no quiero respuestas, no vayan a dármela la siguiente vez que alguien decida que hay que hacer OTRA VERSIÓN INTERNACONAL MÁS.

No sé en qué momento alguien pensó ‘Lo que hay que traer de nuevo son las viejas novela de universidad, seguro que a la gente le encanta saber sobre profesores universitarios’, pero si leerlas desde la actualidad muchas veces deja esa sensación de que los años setenta fueron hace dos siglos verla convertida en serie de televisión demuestra que la edad de los que contratan las series es mayor de la que parecía. Solo eso explica que alguien pensara que era buena idea sacar este Rooster (USA) que es una insufrible justificación tras otra intentando hacer pasar como cómico algo que, en el mejor de los casos, es grimoso. No voy a decir que culpe al remake de Frasier, pero está claro que alguien pensó que podría mejorarlo y sólo ha logrado demostrar que no.

¿Cómo es posible que lo único potable de Scarpetta (USA) sean las partes sin actores famosos? Las escenas entre Nicole Kidman y Jamie Lee Curtis son insufribles, Simon Baker parece escapado de rehabilitación, creo que sale Ariana de Bosé, pero podría ser un mueble, si Bobby Canavale es el mejor de los ‘famosos‘ es que tu reparto hace aguas. Menos mal que hay otra línea temporal en la que Rose McEwen logra salvar algo los muebles con ayuda del hijo de Cannavale y de Hunter Parrish. Que Ballard sea mejor serie que esto -aunque, ciertamente, no llegue a los abismos de Cross, en la que pasa exactamente lo contrario, solo se salva su actor principal- debería de provocar algún despido en Prime. Porque no puede ser que uno de sus ‘grandes lanzamientos’ haga que pienses que ojalá hubiera buscado a cualquier otro reparto para las partes modernas.

Sospecho que ni en ALLBLCK saben de qué leches va Wild Rose (USA). Asumo que Omarion llegó diciendo «Tengo una idea para una serie» y nadie fue capaz de explicarle que esta especie de Love & Hip Hop: Asesinos no solo no tiene pies ni cabeza -que eso aún es algo que podíamos aceptar- sino que sus tramas se van pisando entre ellas hasta el aburrimiento, tropezando con sus propios cambios de tema y tono, hasta llegar al momento en el que te da igual lo que te están contando porque ya irán a otro lado que siga sin parecer estar apuntando a nada.

Channel 4 ha decidido adaptar de nuevo A Woman of Substance (UK), que quizá recordéis de cuando en los ochenta, durante uno de esos ‘booms‘ del hace miniseries, tubo una adaptación rollo Grandes Relatos en tres capítulos. La adaptación, con sus cosas, lograba reflejar las cosas del novelón, tanto el ‘high camp’ como las más propias de Culebrón de Lujo Ochentero. En tres capítulos toda la peripecia y los mil giros daban la sensación de ser especialmente despepitada, incluyendo las dos tramas temporales. Pero dentro de su contexto es entendible. Lo que no entiendo es que en 2026 decidan darle otra vuelta a la novela de Barbara Taylor Bradford -que, por cierto, P&J publicó como Toda una mujer– y decidan que lo van a hacer en 8 capítulos (que buen) y  a estirar… Todo. Sí, la primera eran 3 capítulos, pero estás adaptando un novelón de 800 páginas, no puedes centrarte en ese momento La Promesa de Puenteviejo del principio si pretendes contar las mil idas y venidas del asunto. Y si no lo pretendes contar en una sola temporada… ¿Cómo pretendes terminarla en el momento actual (de la novela, los setenta, vaya)? Porque de trama antigua tienes mil idas y vueltas, pero de moderna no hay mucho de lo que tirar, poco menos que dejar colgando.Así que, de nuevo, decisiones. Igual que son decisiones los cambios que hacen -pero, a ver, ¿qué problema había con que tuviera DOS hermanos y uno se hiciera marinero?-, en fin, que no sé qué pretenden. Solo que está claro que Channel 4 ha decidido que en lugar de ir adaptando el resto de los libros en distintas miniseries, como hicieron en los ochenta -que llegaron creo que hasta el tercer o cuarto libro de la saga-, era mucho mejor ir estirando solo el primero para todo lo que les pueda dar. ¡Jamás entenderé a las cadenas!


¡Libros que Salen! Kang, «El ángel y los perversos», Manguso y más.

¡Que entre la pila!

Tinta y sangre de Han Kang, ed. Literatura Random House

Lo nuevo de la Nobel surcoreana es una obra que desde fuera puede parecer policíaca, una artista muere en un accidente de coche, una amiga lee un reportaje con insinuaciones y decide desmentirlo y limpiar el nombre de su más que amiga. Pero esta es la excusa para hablar de la pérdida, de la creación, del dolor y el deseo; en la que el arte y la obsesión son partes de la experiencia humana.

Mentirosos de Sarah Manguso, ed. Alpha Decay

El matrimonio convertido en trampa doméstica, esto es de lo que trata lo nuevo de Manguso, la historia de una escritora que se casa con un cineasta llevada por el romance… que va mostrando una cara menos amable y más decidida a aprovechar hasta casi la explotación una situación que se podría definir como reflejo del sistema que la creó.

El ángel y los perversos de Lucie Delarue-Mardrus, ed. Alba
La historia de una persona intersexual escrita en 1930 y que no acaba de encajar aunque al ser de buena familia puede permitirse vivir una doble vida. También una muestra de la realidad de la época con veladas de salón que son en realidad encuentros amistosos entre gente queer, aventuras sáficas y tertulias literarias. Por supuesto lo que Mardrus relata -y esa insatisfacción de su personaje central al ver que no encaja- en esta breve novela sirve también para buscar una cierta perspectiva optimista -por extraño que parezca- sobre toda una situación y un momento.

Dioses oscuros de T.E.D. Klein, ed. Valdemar

Se anima Valdemar a publicar los cuentos completos de T.E.D. Klein, un hombre -claro que es un hombre- que está vivo aún -78 años tiene, eso sí- seguidor de Machen, caracterizado por el uso de la sutileza en el terror, autor de la recordada Ceremonias sangrientas y habiendo trabajado tanto en el cine como en tareas más propias de la academia.

Grandes promesas de Pierre Lemaitre, ed. Salamandra

Aquí llega el remate de esa saga que Lemaitre ha dedicado a la familia Pelletier y esos Años Gloriosos que inició en El ancho mundo. Y esta vez la historia habla de un París que convive con la marcha de la gente de las zonas rurales, y mientras un secreto -otro- acecha a los Pelletier por medio se mezclan un incendio, un bebé… y un jabalí.

Solos los dos de Jack Wang, ed. Amok
Una obra sobre la diáspora china, desde un joven que se hace pasar por mujer para jugar al hockey en los años veinte a un consul intentando salvar vidas en la Alemania de los 30, a un actor que lucha por que Hollywood le vea como más que un estereotipo, una familia asiática en la Sudáfrica del Apartheit y aún más historias que van recorriendo el tiempo y las distancias para mostrar lo diferente de cada una de estas experiencias y, sin embargo, el centro creado por el conflicto racial que hay en cada una de ellas. Y la lucha, de tantas maneras distintas, que lleva asociado.

Lady Molly de Scotland Yard de la Baronesa Emma Orczy, ed. Funambulista

Aunque más conocida por La Pimpinela Escarlata, la baronesa Orczy también escribió novela policíaca, hasta el punto de estar entre el grupo de escritores que crearon el Detection Club -incluso aunque fuera húngara- y formó parte entre otras cosas por esta creación de una de las primeras investigadoras femeninas. Una suerte de vuelta a las historias de detectives de inicios del S XX con dos mujeres decididas a solucionar misterios de distinto pelaje.

A la caza del trono de Rhys Bowen, ed. Alma
El manuscrito maldito de Elizabeth Penney, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con dos historias más de sus respectivas series, la de Elizabeth Penney nos trae de nuevo a Georgie, la joven ‘noble‘ que se ha buscado la vida entre otras cosas colaborando con el espionaje británico y a la que va a tocarle soportar una caza del zorro mortal; y también tendremos más de la serie Una librería en Cambridge, esta vez con un manuscrito que… ahm… está maldito… y la gente muere… y esas cosas… En fin, que sepáis que hay dos más del Cozy Crime de Alma.

Si Sabino viviría de Iban Zaldua, ed. Episkaia

¡Vuelve Episkaia! Siempre es una alegría ver lo que puedan proponer, incluso si es una recuperación como es este caso. Porque después de su publicación hacer poco más de veinte años en Lengua de Trapo nos permite redescubrir esta era una novela de humor, fantástico y misterio en la que Zaldúa presentaba a Cosmic Josemi, un detective galáctico que tiene que hacerse con un cierto ADN para los ordenadores.

El diario del demonio de Park Kun-Woong, ed. Tengu

Un grupo de personas sin aparente conexión se encuentran retenidos en una cárcel, sometidos a penalidades y sin saber de su futuro. Así es como Park Kun-Woong, con su estilo de grandes bloques de tinta y diseños casi naïf, comienza a narrar uno de los hechos más oscuros de la historia de Corea, la masacre de la Liga Bodo, realizada durante la Guerra de Corea y probablemente con el conocimiento de Estados Unidos, la decisión de detener a varias decenas de miles de personas -se estima que entre 60 y 200 mil- matando a muchos de ellos tras haberlos señalados como simpatizantes comunistas… pese a no tener realmente ninguna conexión. No es un tebeo agradable, pero puede ser interesante -aunque ojalá tuviera una rotulación mejor-.

La reina pálida de Ethan M. Aldridge, ed. Astronave

Otro de esos estupendo cómics infantiles, con una astrónoma que recibe la inesperada atención de un ser misterioso… La Dama. Pero, ¿quién es realmente? Y, a la vez, la astrónoma conoce a una chica con intereses intelectuales. Y es que a veces la magia no es la única manera de cambiar el mundo.

Lo mejor de Las Hermanas Gilda de Manuel Vázquez, ed. Bruguera
Pues sí, en todo esto de Lo mejor de… le ha tocado turno a las Hermanas Gilda. Como de costumbre, habrá que ver la selección que han realizado, pero al menos da una posibilidad para acercarse a los personajes. O algo.

Ibáñez. Dos series completas que construyeron al genio (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) de Francisco Ibáñez, ed. Bruguera
El no tener nada nuevo que publicar ha animado a Bruguera a sacar todo tipo de cosas de Ibáñez, y eso nos llega a este tomo que reúne dos cabeceras (El arca de Noé / Godofredo y Pascualino) por aquello de que aún coleccionista o curioso habrá al que le pueda interesar. Pues bueno, algo es algo.

Rancho Relincho de Calista Brill y Nilah Magruder, ed. Astronave

Un cómic infantil que logra ser moderno, o contemporáneo, y así el círculo de amigas alrededor del establo, en el que la protagonista de esta historia tiene que encajar tras acabar de llegar… y de ser la única niña negra. Por suerte habrá amistades, aventuras y, por supuesto, animales. Más aún al descubrir que ganar no es siempre lo que parece.

Desembrujos 24h. de Pablo C. Reyna y José Fragoso, ed. Juventus
Nueva colección para la chavalería de mano de Pablo C. Reyna y José Fragoso, con un cómic sobre un equipo que se ¿enfrentan? a amenazas mágicas. Solo que en este primer título de la serie, Una oferta muy golosa, se encuentran trabajando a contrarreloj en la casa de caramelo de Hansel y Gretel… y ya veremos quién es más temible.

Nos leemos.