En una semana más poblada de lo que esperaba, llegan series como esta. Que, en el mejor de los casos, podemos llamar anodina. Esta Badtameez Dil (O) (IN) toma una serie de decisiones más que particulares para algo que se supone que es una historia (¿comedia? ¿drama? ¿importa?) romántica. Sobre todo si lo van a justificar con aquello de ‘es que tienes que estar en su situación’, ‘a veces la vida es complicada’, para justificar la infidelidad. En fin, yo qué sé, no entiendo ninguna de las decisiones de esta serie. Si a eso le unimos que es tan poco memorable que me la puse una segunda vez pensando que no la había visto, y hasta pasada la mitad no caía en que ya la había visto. En fin. Una de esas historias.

Agradable creo que es lo que mejor define a Glamorous (USA), una comedia con toques dramáticos -más bien pocos- que recuerda sobre todo a la versión americana de Betty la Fea y que se mueve entre el tono de las películas románticas -que ahora llamaríamos como Navideñas pero supongo que hay Navidad todo el año, y que, de hecho comparte a algunos actores más o menos habituales de unas y otras- y el de algún tipo de farsa fantástica con jóvenes y encantadores personajes. En tiempos habría sido un estreno de The CW, pero aquí estamos. Con una Kim Cattrall que rebosa entusiasmo y gracia y una serie de protagonistas y secundarios adorables en distintas maneras. De hecho la peculiar coralidad facilita pequeños papeles que iluminan la pantalla, como las apariciones de la madre del protagonista, una magnífica Diana-Maria Riva.

Sospecho que este drama romántico, Higway Love (O) (IN), que Prime ha sacado dentro de su intento de montar un streaming gratuito con anuncios (aquello que llaman FAST) en La India con su MiniTV, originalmente era una película que alguien debió de pensar que se podía reconvertir. Lo cierto es que la sensación de estar viendo una de esas historias de juventud que no acaba de saber para dónde tirar en la que el protagonista es poco menos que un niño con barba -aunque les felicito por haber permitido que fuera más bajo que la protagonista- y en las que esta trae el drama por motivos que muchas veces no quedan claros en absoluto. En fin, supongo que para los fanses del género podrá valer. Yo no soy uno de ellos, qué le vamos a hacer.

Si algo te deja claro desde el principio Ibeon saengdo jal butakae (O) (SC), o See You in My 19th Life, es el tema de las vidas pasadas. La protagonista ha tenido varias, las recuerda todas, puede actuar conforme a esa información, que vuelve a ella entre los 8 y los 12 años, y eso le permite bailar flamenco y hablar en español. O algo así.  Por supuesto la niña no tarda en contar que tuvo múltiples vidas, a veces como hombre, a veces como mujer. A través del tiempo. Pero no es el Doctor Who. Aunque usan el truco de ‘te conocí de niña y ahora vuelvo a conocerte con más años‘ que no es EN ABSOLUTO problemático. En fin, la decisión de a quién se presenta como parte de su pasado y a quien no resulta complicado de justificar, y así, en general. Está claro que las decisiones se toman por exigencias del guion. Ojalá el guion fuera mejor, la verdad.

Supongo que si has visto Sorry to Bother You este I’m a Virgo (USA) te parecerá coherente. Porque aquí Boots Riley vuelve a su mezcla de fantástico y reivindicación. Pero de manera distinta. Podría parecer uno de esos cómics de finales de los ’90s o principios de los ’00s, uno de los independientes americanos (Image, Dark Horse…) que ofrecían una sátira popular de algo que podría ser el mundo superhéroico o la forma en la que es percibido. En realidad podríamos decir que este piloto tiene casi más en común con algún tipo de historia folclórica, de cuento de hadas actualizado, porque se nota esa influencia clásica -en todos los sentidos- para presentar esa irrealidad que es, a la vez, coherente. Así que bien. Veremos qué recorrido tiene, pero de entrada bien. (Y, si no has visto aún Sorry to Bother You, quizá sea el momento de comprobar hasta que punto puede llegar Riley)

De nuevo Prime intenta montar una ¿comedia? ¿drama? romántico, esta vez con Jee Karda (O) (IN) y un grupo de siete amigos apunto de cumplir los 30 años que esperaban que su vida estuviera estable y en función de sus sueños y deseos y se está encontrando con que no. (Shhh… no les hagáis Spoiler del resto de cosas que les espera) Así que se dedican a… yo diría que tomar la peor elección posible a cada momento. Es cierto que de entre los siete hay una especie de trío protagonista, en parte porque dos de ellos deciden casarse por todos los motivos incorrectos -o, al menos, una buena representación de una parte representativa de ellos- y quizá ese sea parte del problema. Demasiado centrarse en ese drama -demasiado drama, de hecho- y poco de los demás, y de lo demás. Casi que intenten mezclar los momentos temporales de la historia es lo de menos. Pero al menos hay alguna canción. Y los actores hacen lo que pueden con lo que tienen.  En fin.

Reconozco que pensé que Kingdeolaendeu (O) (CS) o King the Land era un Webtoon, pero aparentemente no. La idea de una joven que es complicado de explicar como personaje – porque muchos de sus conocimientos son contradictorios con lo que nos están contando- pero que digamos que siempre ha querido trabajar en un hotel y ser amable con todo el mundo, en frente está un heredero de la familia dueña del hotel que odia la sonrisa y trabajar y solo quiere tener cosas caras. Con lo cual te enseñan a la vez lo mal que está el trabajo y lo incompetentes que suelen ser los jefes y, sin embargo, que hay que trabajar duro y ser los mejores o algo así. Lo peor es que esta especie de piloto en la que de improviso pasan como cinco años de manera consecutiva -incluido 2020, sin hacer mención a la pandemia pese a ser una serie sobre un Hotel- para acabar con los dos personajes en el mismo hotel en lo que claramente es el inicio de una trama romántica o algo así. Lo cierto es que él es inaguantable por mucha carta de Pobre niño rico que quieran jugarle, y el final del piloto es… digamos que en el mejor de los casos es poco creíble. Lo mismo en los próximos capítulos esto mejor -por poder- pero me temo que no seré yo quien le haga mucho más caso.

Es más que peculiar esta comedia romántica que, como su propio nombre indica – Let’s Get Divorced (O) (JP) – va sobre una pareja decidida a divorciarse. No una pareja cualquiera, además. Una actriz con un personaje mítico y un joven político. Pese a lo cual, funciona. De una manera absolutamente exagerada, desmesurada y desmedida. Estamos, por tanto, no ante una comedia romántica sino, más bien, en una farsa romántica. Sobreactuada e increíble, como una de esas comedias de la mediana edad que Arturo Fernández se empeñaba a en interpretar en el teatro, pero que aquí nos presentan con menos drama -o con un drama menos creíble, si es que alguien puede creer esto- por la edad y la peculiar manera de acercarse a la dualidad entre la imagen pública y la privada. Así que, al final, resulta una rareza. Pero, al menos, una agradable.

Pensada muy claramente para los más pequeños, Not Quite Narwhal (USA) adapta los libros de la misma serie en la que tenemos a un pequeño narval que quizá sea adoptado. Por supuesto acaba encontrando a aquellos de donde sale y dividiendo su tiempo entre tierra y mar porque su familia sigue siendo su familia. Historias cortas y agradables con una animación vamos a decir más cumplidora que otra cosa. Pero, supongo, a veces es lo que importa.

¿Es Catherine Tate republicana? Su nueva serie, Queen of Oz (UK), sobre una versión alternativa de la realidad con una Reina aún en UK y una heredera fiestera -pero no la heredera del trono, ese es Freddy– que es tan insoportable y metepatas que la llevan a ser ‘desterrada’ a ser enviada a Australia para evitar que se salga de la Commonwealth. Es decir, el típico punto de partida para enseñarnos que, en realidad, la monarquía tiene sus problemas porque detrás hay gente, pero que esa gente tiene las mejores intenciones aunque sea un tanto desastrosa sin querer. Salvo que no es sin querer. Su Princesa Georgiana es una pesadilla andante, odia a todo, carece de intereses, no deja de insultar a la gente y de creerse por encima de los demás. Si la Nueva Primera Ministra australiana de esta realidad quería hacer un referendum nada puede venirle mejor que esto. Supongo que si algo hemos aprendido de la historia de la comedia británica es que son capaces de tener a gente insufrible y que, pese a todo, la gente le coja cariño. Y esta Princesa Georgiana podría, perfectamente, ser parte de las protagonistas de Absolutely Fabulous. Así que me temo que, pese a todo -o pese a que hayan tenido que mandarla a Australia-, la serie irá como irá. Por lo demás, es una comedia magnífica, no muy original, quizá, pero sí bien actuada, con un magnífico reparto de siete secundarios más o menos fijos. Tienes que aceptar la comedia británica, las historias monárquicas, y los protagonistas insufribles, (y los secundarios quizá igual de insufribles, quién sabe), pero una vez aceptas todo eso… Es algo bravo, magnífico, un ejemplo más similar a VEEP de lo que uno podría esperar.

Hecha con muy poco medios -sea lo que estés pensando, menos todavía- Ruby Speaking (UK) es una agradable comedia de trabajadores, en este caso de teleoperadores. Centrados menos en quejarse de las condiciones -espantosas, eso queda claro- que en la manera en la que pueden ayudarse a los demás y entre ellos. Quizá se quede algo corta y, en general, confíe en la empatía por encima de la comedia, pero eso solo significa que resulta más sencillo verla como agradable.

El primer capítulo de este School of Lies (O) (IN) hace sospechar que debería haberme visto dos o tres antes de tener claro el mapa completa. El problema es que hay tanto y tan variado que se le quitan a uno las ganas de seguir porque no parece que ninguna de las tramas estén avanzando, ni que haya, en realidad, tengan muy claro cómo contar lo que quieren contar -que, eso sí, está más claro- pero bueno, un colegio, una serie de alumnos, una desaparición y padres y profesores añadidos al follón. Lástima que el punto de partida sea mejor que lo que acabamos teniendo, a veces pasa.

Si tenía opiniones sobre Secret Invasion (USA) antes de que confirmaran que los títulos de crédito los habían hecho con IA imaginad ahora. En fin, me temo que su particular Invasión de los Ultramuermos tiene menos de tenso thriller paranóico -para eso os podéis ver Rabbit Hole, que es mucho mejor-, absolutamente nada de superhéroes -que, mira, casi mejor- y mucho de rutinas con gente hablando en parques. Es una vergüenza que desaprovechen así a un reparto con tanto talento, es incluso más vergüenza lo que han hecho con los títulos de crédito. En resumen, si algo fuera importante para el Marvel audiovisual -suponiendo que aún le importe a la gente- le recomiendo que lo siga de la más razonable de las maneras: Leyendo el resumen en alguna wiki.

El ‘adivina en qué década estamos‘ de la división animada de Netflix nos lleva a los ’90s en Skull Island (USA), una serie que tiene el estilo -y más veces que menos la animación- de las series ‘temáticas’ de los noventa en los que alguien había hecho una película más o menos conocida y había que aprovecharlo. Lamentablemente le falta el opening con una canción más o menos pegadiza. En cuanto a la historia… psé. En el piloto no aparece directamente King Kong. Ni siquiera aparece Kong, King Kong Jr. Aunque sí hay algún mega-bicho que… en fin. Pero con un poco de suerte los Defensores de la Tierra aparecen en algún momento. No, espera, esa era de los ochenta… ¿De qué década habíamos dicho que era la animación?

De entre las distintas series de esta semana es posible que Schlafende Hunde (O) (AL) o Sleeping Dog o a saber cómo lo han llamado en español (Ya lo he mirado: El pasado no duerme) es, sin duda, la más aburrida. Una historia de crimen dormido que lleva la parte de ‘dormido’ más allá del deber. A ratos parece que quiere meter peleas, a rato parece que quiere ser un drama social o algo. Un drama sí que es, sí. En fin, la versión más rutinaria posible de algo que suena a un policíaco medianamente clásico. Pues bueno.

Pocas series más aburridas he visto que The Walking Dead excepto, quizá, sus secuelas y spin-offs. Con la aceptable excepción de Tales of the Walking Dead, probablemente. Total, que aquí estamos de nuevo, con este The Walking Dead: Dead City (USA) que vuelve a recordarnos un par de realidades indudables. Como que a estas alturas deberían de ser todos zombies aunque sea solo por no tener que soportar todo el rollo, o que comenzar una serie que sale de otra con personajes de aquella QUIZÁ necesitaría algo para ponerte en situación. Pero bueno, salen los dos personajes que obviamente se conocen, se ven forzados -un decir- a colaborar, y resulta que el peor monstruo es el ser humano. *suspiro* Y hace falta un monstruo para atrapar otro. *doble-suspiro*


¡Libros que Salen! Oseman, «El misterio de la luna creciente», Sereni y más

¡Que entre la pila!

El misterio de la luna creciente de Valentine Williams, ed. SiruelaEn el escenario de entreguerras tenemos el escenario perfecto para un Murder Mystery: Un grupo de amigos ricos deciden ir a un retiro en las montañas. Un dramaturgo que vuelve de la guerra intenta progresar en su obra. Y el investigador Trevor Dene anda de vacaciones por la zona. Lo que significa, claro, que uno de los huéspedes muerte y que pronto comienza el habitual baile. En este caso, a la luz de la luna. Todo un clásico que se añade a la siempre interesante colección de novelas clásicas de detectives de Siruela.

Solitario de Alice Oseman, ed. CrossBooks

La historia que presentó a Charlie y Nick, los protagonistas de Heartstoppers, aunque lo hiciera como secundarios porque aquí lo importante es la historia de Tori, la hermana mayor de Charlie, que se preocupa por todo, y también la historia de Michael, al que parece no preocuparle nada. Y también la web Solitaire. Pero todo eso es mejor leerlo, porque hay muchas maneras de hacer una historia romántica juvenil moderna.

Casamante de Clara Sereni, ed. SiruelaUna novela en recetas, eso es lo anuncia este Casamante desde su mismo subtítulo. Platos caseros, historias y una mezcla de humor y drama en el que la autora cuenta su historia familiar, a través de la cocina y de las -mayoritariamente- mujeres que la iban habitando, entrelazando recuerdos y amor, expandiendo las familias y sus fuertes personalidades en un Siglo XX lleno de giros, problemas y enfrentamientos que muchas veces se aliviaban entre fogones.

La autora colombiana Lina Parra Ochoa nos ofrece aquí una historia de familia, duelo, tradición y vínculos con un fondo sobrenatural. Dentro de la tradición de esta editorial y, a la vez, abriendo hacia ese espacio más fantástico que intersecciona tanto con el drama como con lo inquietante.
Fantasía oscura y muertes misteriosas nos esperan en este libro en el que un mundo con una clara organización totalitaria, en la que los autoproclamados Santos y sus discípulos gobiernan con terror e injusticia en un sistema corrupto, en la que una joven busca venganza y un joven quiere probarse y en el que una serie de extrañas muertes hace que tengan que formar una inexplicable alianza para evitar que algo incluso más oscuro caída sobre la ciudad.

Una temporada en el alambre de John Feinstein, ed. Contra

Contra nos trae el mítico libro sobre baloncesto de John Feinstein en el que se se habla de la versión universitaria del mismo, siguiendo a Bob Knight y los Indiana Hoosiers y entrando en entrenamientos, viajes, reuniones privadas y, prácticamente, todas partes. Ofreciendo una mirada a las pasiones y presiones tanto como a la figura compleja del entrenador.

El humor judío de Jeremy Dauber, ed. Acantilado

Jeremy Dauber hace aquí un repaso a una tradición cultural que va desde el inicio de su misma historia y atraviesa a autores como Sholem Aleichem, Isaac Babel o Franz Kafka, pero también a cómicos como los hermanos Marx, Joan Rivers o Mel Brooks hasta algunos más modernos como Sarah Silverman y Larry David. Un ensayo tan riguroso como divertido que nos habla de humor y cordura.

Un crimen con clase de Julia Seales, ed. Lumen

Pese al cambio de título y portada -sobre lo que tengo muchas opiniones- aquí tenemos a Julia Seales con esa primera novela que intenta rendir homenaje a Christie y Austen pero que en realidad más que Christie es la Charlotte Pitt de Anne Perry, y a Austen le unen toques del gótico UK del S XIX. Aunque por encima de esto está un magnífico sentido del humor y un desparpajo para manejar la novela a ratos como una película o una aventura gráfica, dejándonos no solo satisfechos, también con ganas de más. Aquí estaremos esperando.

Los Tambores del Dios Negro de P. Djèli Clark, ed. Obscura

Una obra de steampunk de P. Djèlí Clark localizada en las calles de Nueva Orleans, con aeronaves contrabandistas, diosas africanas y un científico haitiano. Una novela de aventuras con una mezcla de culturas.

La reveladora de Daryl Gregory, ed. Blackie Books

Una nueva obra de Daryl Gregory dentro de un fantástico familiar, pero sobre todo de un cierto tipo de terror en el que las mujeres de una familia van pasándose las confidencias de una extraña capilla en la que se pueden encontrar con algo oscuro, y en la que la muerte de su abuela lleva a una joven a tener que volver al hogar para luchar por su prima pequeña.

El último juramento de Freya Marske, ed. VR YA Misterio, magia y romance. Una desaparición sospechosa, un mundo mágico oculto y un baronet que se encuentra metido en mitad de una trama con el único apoyo de un mago de segunda que le resulta antipático, al menos en un principio.

La reina legítima de Zen Cho, ed. Duermevela

Una nueva historia en esa Inglaterra de la regencia pero con magia de El hechicero de la Corona. Volveremos a encontrarnos con Prunella, pero esta vez serán unas hermanas, unas jóvenes con una misteriosa maldición, y de nuevo con esa mezcla de fantasía e ironía propias de su autora.

Más allá de la broma de Maite Carranza y Júlia Prats, ed. Alfaguara Juvenil

Es estupendo que el éxito del thriller juvenil -llamémoslo así- esté ayudando a que se produzcan tantas obras. Aquí, por ejemplo, tenemos a dos autoras españolas que usan alguno de los recursos clásicos -la broma que sale mal, la venganza, el grupo de personajes típicos del instituto…- para construirla. Supongo que podemos darle una oportunidad.

Truco o beso de Lucy Knisley, ed. Anaya

Segundo de los cómics juveniles de Knisley, aquí con la necesidad de enfrentarse a un nuevo colegio, los problemas en las relaciones entre hermanastras y, por supuesto, los que llegan cuando el interés romántico o sexual aparece a distintas velocidades. Sigue siendo una serie costumbrista y agradable. (Y nos seguimos preguntando cómo aguanta la madre a su nuevo novio).

Quince días de Vitor Martins, ed. Kakao Books

Una historia de verano, amores y, sobre todo, cuerpos no normativos. Porque el joven protagonista de esta historia está gordo, como no dejan de recordarle los abusones de la escuela. Por eso su plan veraniego es quedarse encerrado en casa. Al menos hasta que se encuentra con que su vecino y crush va a pasar una quincena conviviendo con él porque sus padres han decidido irse de vacaciones. Mucho será lo que pase a partir de ahí, pero, sobre todo, una historia sobre la propia aceptación.

Nos leemos.


No puedo creerme que Best Interests (UK), la nueva serie de Jack Thorne, protagonizada por Sharon Horgan y Michael Sheen, acabe siendo un drama familiar de sobremesa tirando a aburrido sobre un Very Important Tema. Así que tenemos un magnífico reparto delante y detrás de las cámaras para hacer… bueno… una versión -un poco mejor pero tampoco ninguna locura, lo suficiente como para que no sea un espanto- en cuatro capítulos. Yo qué sé.

Una mujer es diagnosticada con menopausia y eso le lleva a decidir hacer un viaje en moto que la lleva a un pueblecito con excéntricos lugareños. Podría ser una película navideña, podría ser una de terror, pero es- The Change (UK) que se supone que es una comedia pero, en realidad, se parece más a las películas navideñas excepto porque tiene a una cómica británica que en realidad tampoco parece estar tan ocupada en la parte cómica como en la agradable. Que supongo que es lo que a alguno le puede valer, claro.

No esperaba encontrarme yo con una comedia-de-terror sobre un médico británico-pakistaní que, además, es un vampiro, pero aquí estamos con el Count Abdulla (UK), la nueva apuesta de ITVx que, sinceramente, podría haber sido Dr. Acula. El asunto es que pone a los musulmanes en el centro, lo que tiene su interés al hablar desde su experiencia inglesa aunque alguna de las cosas demuestran que esa mirada eurocéntrica olvida u obvia que en los paises de mayoría musulmana también se hacen películas de terror. Sea como sea, es cierto que en los países europeos no tienen mucha representación en… nada. El piloto se centra sobre todo en ponernos en contexto con el personaje y mostrarnos su transformación aunque ambos temas -el terror, la religión musulmana- estén tan presentes o más que el hecho de que sea doctor durante todo el capítulo. En el segundo vemos que se va a jugar con las tres partes de su vida -su nueva vida- más un cierto intento de juntarlas en algo así como humor costumbrista, que para mí no acaba de funcionar pero, bueno, sospecho que tampoco es que yo vaya a ser el público concreto. En cualquier caso, felicitaciones por la parte de originalidad que le toca.

Me sorprende ver a Madeleine Sami co-protagonizar una segunda serie mientras Deadloch está aún en sus episodios iniciales -llamémoslo así- pero aquí estamos de nuevo, esta vez en una serie kiwi: Double Parked (NZ), una obra modesta como una obra de teatro independiente. De hecho, no hay demasiados actores ni localizaciones, ni tampoco parece que lo necesite. Al fin y al cabo de lo que habla es de cómo una relación entre dos mujeres se ve alterada cuando se quedan embarazadas. Las dos. A la vez. Comedia independiente, ya digo. Bueno, de hecho eso es el desarrollo del primer capítulo, en el que se presenta a los cuatro personajes principales y se acaba con, precisamente, el asunto que da título a la serie. Supongo que empezar desde algún punto posterior y retroceder para que este piloto sonara menos a prólogo no era una opción. En fin, aquí estamos. Pequeña, agradable, no especialmente divertida. Así es la vida.

@chrisparkernz New comedy series Double Parked premieres tonight 8.30pm on THREE ##lgbttvshows##pregnancystory ##doubleparked##nzcomedy ♬ original sound – Chris Parker

Creo que no hay mejor ejemplo de cómo funcionan las cosas ahora que este The Full Monty (UK) en el que un montón de actores se mueven arriba y abajo en una trama que no tiene sentido para dar continuación a lo que ni lo necesitaba ni tiene nada que aportar,  solo porque mucha gente recuerda el nombre -y quizá alguna de las caras- del reparto original. Es como ver una serie de zombies, en la que los propios personajes no saben que están muertos en mitad de una resurrección vaga, que no llega a ser alucinatoria, solo inexplicablemente errónea. Para hacer esto -caja- podríamos habernos quedado todos descansando.

Supongo que hacer una serie sobre comprar seres humanos es el tipo de cosas que Netflix no podía resistir, que esta Madre de alquiler (O) (MX) sea un telenovelón con una persona haciéndolo para salvar a su padre de la cárcel, con una poderosa familia y la consabida Gran Empresa Familiar en la que todo el mundo tiene secretos y está dispuesta a acuchillar -o lo que surja- a otras personas, hasta el punto de que a veces se les nota más de lo debido que el punto de partida es poco menos que una excusa para que ‘lo de siempre’ parezca elevar sus apuestas… pues en fin. Quizá esté equivocado porque, al fin y al cabo, la serie te deja claro que la familia es la mala y que todo lo que soportó la protagonista durante el embarazo fue una serie de penurias y humillaciones que ni un microondas habría sufrido, además de otra serie de cosas que entran en la categoría ‘secretos y mentiras’. Y ese posicionamiento ayuda a que durante el piloto -y los 24 capítulos que parece que dura, no se andan con tonterías esta vez- usen esa estructura, personajes y temas propios y conocidos para soltar de cuando en cuanto una mirada de espanto ante lo sucedido, el proceso y todo lo que hay alrededor. Quizá no una desde el realismo o la ética, pero una mirada. Así que… ¿Quién utiliza a quien? En fin, esto es lo que hay.

Buena idea, mala ejecución. Eso es lo que nos trae este Pretty Freekin Scary (USA) que tiene no solo alguna de las peores actuaciones que Disney ha ofrecido en años, también un ejemplo y estilo de serie que podría ser de los años noventa y que se basa en alargar la muy poca chica en todo el contenido posible. La idea de que la protagonista muera, vaya al Ultramundo, vuelva a su vida con dos compañeros y algo así como poderes especiales pero no muchos y vuelva al instituto podría ser interesante… si no fuera porque todo esto hace que cuando vuelva encuentre que ha sido reemplazada y a nadie le importa demasiado, o peor aún… la llamen ‘weirdo‘.  Que tenga que realizar una serie de tareas para La Parca y que en el pueblo estuvieran sucediendo cosas extrañas INCLUSO antes del suceso, también podría tener gracia, pero parece, de nuevo, un relleno para algo que no tienen muy claro. Que ninguno de los protagonistas esté especialmente bien interpretado -cuando no justo lo contrario- o que los personajes que interpretan sean poco menos que chistes unidimensionales acaban de hacer que esta serie… cave su propia tumba.


¡Libros que Salen! Yokomizo, «Credibilidad», Morrison y más

¡Que entre la pila!

El diablo toca la flauta de Seishi Yokomizo, ed. Quaterni

¡Un nuevo caso de Kosuke Kindaichi! Siempre es bueno ver que siguen sacando las novelas policíacas de Yokomizo, y que este sigue mezclando a Kindaichi con extrañas muertes, como esta en la que una familia noble venida a menos empieza a morir tras el suicidio de su patriarca. A partir de ahí comienza la investigación en la que intentará que aún quede algún miembro del clan vivo cuando haya encontrado al culpable.

Credibilidad de Sarah Banet-Weiser y Kathryn C. Higgins, ed. Barlin Un ensayo necesario en el que se analiza, como dice su subtítulo, por qué no se cree a las mujeres. En él las dos autoras analizan cómo el sistema ha creado esa sensación de que en la ‘economía de la credibilidad’ las mujeres siempre salen perdiendo porque siempre se les pide más pruebas, más claridad, más cosas muchas veces contradictorias, que a cualquier hombre. Con el #MeToo como EJEMPLO de que todo esto funciona así analizando las escasas consecuencias reales.

Las dos amigas (un recitativo) de Toni Morrison, ed. Lumen

No llega a las 100 páginas, aunque sí a los 17,90 €, este relato que es más que un relato y menos que un juego, más bien un artefacto literario pensado para que el juego de espejos haga pensar. De ahí que incluya un epílogo sobre el texto escrito por Zadie Smith. No solo por elevar el número de páginas -quiero creer- sino, además, porque tiene fondo como para mucho comentario.

Five Survive de Holly Jackson, ed. CrossBooks

¡Nuevo libro de Holly Jackson! Ahora al margen de Pippa y con una ambientación estadounidense, por a saber qué motivos. Cinco jóvenes, un viaje de vacaciones y, muy rápido, problemas que llevar la historia por donde su autora mejor se mueve: El thriller juvenil. Aunque esta vez sea bastante distinto de sus murder mystery anteriores.

Las pruebas del sol de Aiden Thomas, ed. VR Ya
Aiden Thomas, el autor de Los chicos del cementerio que ya publicó en VR la novela Perdidos en NuncaJamás, regresa con esta novela juvenil sobre dioses y mitologías, jóvenes enfrentados a duras pruebas, amores y los temas habituales del amor tanto en su herencia latinx como queer. Diez elegidos cada diez años, normalmente los diez semidioses más dignos y poderosos. Teo es un Jade, hijo de Quetzal, diosa de las aves. Xio es el hijo del dios Mala Suerte. Y ahora, sin preparación ni poder, deben enfrentarse a su mayor desafío, con su vida en juego.
Ya tuvimos a Hightower hace meses en esta misma editorial con Susurros en la oscuridad. Y ahora tenemos una nueva historia en al que la pérdida de un familiar conduce no solo al luto, también entrever la posibilidad de recuperarlo. Por métodos que, probablemente, tengan un enorme coste.
Unas memorias que no nos hablan tanto de la vida de Hollywood como anécdotas y glamour sino como una oportunidad para escapar de su realidad que pasaba a convertirse en una jaula. Todo ello mientras el actor iba descubriendo y asimilando su propia queerdad con la presión que eso suponía para su propia carrera. Una historia que tiene la suerte, el privilegio y la fuerza de que ha logrado vivir su realidad.

CAPS LOCK de Rubén Pater, ed. Libros Walden Un recorrido por el diseño gráfico y su relación con el capitalismo, buscando tanto aquellas cosas que han sido diseñadas para él -desde billetes o monedas a letreros o tarjetas- pasando por lo mismo pero al revés: Cómo ha influido el capitalismo en las decisiones tomadas para el diseño gráfico. Un volumen con mucha ilustración -claro- que sirve para articular y explicar los puntos centrales de este ensayo.

Asado. Parrillada Argentina de Florencia Abella, ed. Col and Col

El nuevo libro de cocina de Col and Col ofrece la novedad de centrarse en los asados, fundamentalmente en los de carnes pero no todo, ni mucho menos, y lo que se hace con ellos. Recetas fundamentalmente argentinas servidas por la chef Florencia Abella, que trabaja en Ekstedt precisamente de esta manera. (Hasta llamar la atención en la propia argentina cuando el libro salió originalmente en Suecia) Y ahora lo tenemos aquí en una de esas ediciones que siempre llaman la atención. Todo un recorrido.

Mi Lady Jane de Cynthia Hand, Brodi Ashton y Jodi Meadows, ed. PuckUna mirada muy distinta a un hecho histórico bien conocido y ya explotado. Aquí se mantiene el esqueleto histórico y romántico para añadirle elementos de comedia… e incluso algo de fantasía. Una vuelta a la historia conocida que tuvo el suficiente éxito como para que las autoras decidieran aplicar la fórmula a más personajes históricos. Porque cuando la gente se lo pasa bien, aunque sea con una historia que parece tan dramática, está claro que van a querer más.

Hollywood Studios de Soledad Romero Mariño y Xiana Teimoy, ed. Mosquito Books

El nuevo álbum para que los peques jueguen a los detectives de Soledad Romero Mariño y Xiana Teimoy, quienes ya se ocuparon de La Barbería Club, que se ocupan de conducirnos por un caso lleno de sospechosos y pruebas para que podamos resolver un misterioso asesinato en el Hollywood Dorado con ayuda de unas divertidas ilustraciones.

Nos leemos.


Malas decisiones, ese es el resumen de estas Barracuda Queens (O) (SU) que intentan tirar de basado en hechos reales y que no sé qué interés real puede tener. Supongo que como es un grupo de jóvenes que sufren las consecuencias de… ¿sus propios actos? ¿las imposibilidades narrativas? decidiendo meterse en un lío más grande aún. Como si una película de fin de semana después de comer decidiera intentar extender su tiempo. Pues bueno, no sé quién puede estar interesado en algo tan… trillado. Pero siempre hay un espectador para todo, supongo.

Este Based on a True Story (USA) supongo que querría ser algo así como ‘una parodia sobre el auge del True Crime‘ pero en cuanto parece un rato da más la sensación de ser el resultado de alguien que quiso hacer Only Murders in the Building mezclándolo con Santa Clarita Diet. Con el problema de que ni el nivel de los guiones ni el de los actores alcanza a ninguno de los dos proyectos. Quizá podría haber sido una película simpática, pero me temo que como serie, especialmente una serie con un piloto que no cuenta más que la mitad del tema -pero que tampoco se molesta en establecer que tiene un piloto doble, supongo que por la vergüenza torera de que sean ocho capítulos en total- y que una vez vista la otra mitad descubres que, en realidad, no tiene mucho que ofrecer -y de ahí una serie de rellenos entre lo vergonzoso  y lo reiterativo- así que las ideas, venidas, dimes y diretes acaban ensombreciendo casi cualquier momento decente que se pueda encontrar. Podría haber estado bien, pero no es el caso.

Es difícil saber si Changing Ends (UK) se estrena en junio porque toca o porque es junio, pero bueno, se estrena. Es cierto que Alan Carr es suficientemente conocido -al menos en UK- como para hacer este clásico de Sitcom de Famoso que Recuerda su Infancia.  Con una versión tan-tan-tan que él mismo ejerce de narrador FÍSICAMENTE PRESENTE, algo que me parece difícil de justifica salvo que tenga algún tipo de hambre de cámara. Sobre todo porque, lamentablemente no parece capaz de ir mucho más allá. Es amable, es costumbrista, hasta cierto punto entrañable y, por supuesto, expone lo que significa ser un joven con pluma en la Inglaterra de Thatcher. Pues bueno, pues vale, pues me alegro. Supongo que habrá a quien le venga bien.

Mi pregunta con The Crowded Room (USA) fue: ¿Cómo puede ser tan malo esto? Los actores hacen lo que pueden dentro de lo que solo puedo considerar como una constante cascada de malas decisiones de casting, pero además tienen que intentar levantar unos guiones que transcurren entre lo pueril y lo pedorro. Todo eso mientras actúan como si fuera esto el divino ungido en aceite dispuestos a traernos la verdad al mundo. Sólo lo salva de ser peor desastre el haber salido la misma semana que The Idol que, de alguna manera, logra ser incluso peor con sus pretensiones de edginess, que aquí, en esta especie de estrenos tv, very special episode y película de sobremesa, funciona de otra manera. Total, que me fui a mirar quién había perpetrado esto y, la verdad, tenía que habérmelo visto venir: Akiva Goldsman. Y lo que he mirado demuestra que lo que sale, sale de donde sale. Es algo deliberado  y tiene pinta de que, además, vienen curvas. Así que voy a poner distancia porque, madre mía. Decía Tom Holland que iba a tomarse un descanso de un año tras grabar esto por lo intenso que ha sido. Sospecho que es para esperar a que la gente se olvide. Menos mal que es en Apple TV+ y no lo ve prácticamente nadie.

Una vez más lo que podría haber sido una película de sobremesa se convierte en una serie. For Her Sins (UK) solo mejora un poco porque Jo Joyner sabe muy claramente lo que hace y Rachel Shenton va poco a poco creciendo -es decir, también sabe lo que hace- pero me temo que esta historia de mujer-que-lo-tiene-todo-pero-en-realidad-no en la que el marido no está en casa, está hasta el tal de criar a sus hijos y, encima, se encuentra con una mujer que quiere ser su nueva más mejor amiga y que dice cosas como «vas a pensar que te stalkeo», pensamiento razonable porque CLARO que la está stalkeando. Creo que podemos imaginarnos por dónde va a salir esto, más o menos, aunque hayan decidido recurrir al clásico ‘pecados del pasado’ en el que amenazan con que se sepa ‘ESO’ que hizo. Como decía, las protagonistas hacen que sea solo un poco insufrible y no los niveles de vergüenza ajena que podría haber llegado a dar. pero bueno, para fanses del género, supongo.

Lo más difícil de Hailey’s on It! (USA) es intentar explicar cómo es posible que hayan decidido hacer algo que parece una versión de Save Me, que a su vez ya parecía una versión para el público infantil de Rick & Morty, y que el mayor cambio que se les haya ocurrido es que el centro de la historia sean las dudas de su protagonista sobre si debe besar a su mejor amigo. Da la sensación de que si el protagonista fuera masculino no se les hubiera ocurrido que la trama romántica de algo que incluye el viaje en el tiempo, rellenar una lista de tareas y salvar el futuro de la humanidad. Aunque también da la sensación de que han creado la idea de esta serie tomando ideas de muchas obras anteriores, que, además, no ofrecían esta sensación de estar hechas por un comité. Y ese es realmente el problema central de esta serie. Que carece de algo parecida a un alma, ocupada como está intentando agradar a todo el mundo que pasa por allí. Parece mentira que no haga tanto de Star vs. the Forces of Evil, Amphibia u Owl House o que las ya mencionadas pero también Gravity Falls o Phineas y Ferb se convirtieran en éxitos.

Es imposible hablar de The Idol (USA) HBO D sin hablar del artículo que Rolling Stone escribió sobre su producción, incluyendo las acusaciones de estar cerca del ‘torture porno’ o que su creador Abel Tesfaye a.k.a. The Weeknd lo usó para satisfacer su ego. Lo cierto es que viendo el piloto no parece difícil de creer. Con más ínfulas que realidades, con un punto de vista que parecen baboseos -no quiero saber lo que serían los casting- y con una trama realmente aburrida. Supongo que a sus fans les valdrá. Al menos a los que les queden tras ver esto.

Lo que más me sorprende de este Sanyanggaedeul (O) (CS) o Bloodhounds o como sea, es que esté muy claramente localizada durante lo primeros momentos del post-confinamiento. El resto es más sorprendente porque no suele pasar a la televisión que por otra cosa. Una serie de boxeo que parece decidido a navegar entre un poco de spokon y bastante más de género criminal, menos thriller o misterio que algo tan habitual en las obras sobre el boxeo como es la historia y realidad de los bajos fondos. Pero en lugar de hacerlo desde la sordidez -que es lo habitual- o desde la denuncia como hacían en Hurts Like Hell en este mismo servicio. Aquí parecemos estar más cerca de una película ochentera, sobre todo en la escena de la lucha de finales del piloto pero también con sus malos retorcidos y sus buenos que muestran compañerismo. En fin. Estoy muy lejos de ser su público, pero supongo que este lo disfrutará.

No veo la necesidad de disfrazar una cosa como otra, pero aquí seguimos. Con Significant Other (UK), que si no hubiera presentado a una pareja central de hombre y mujer no hubiéramos asumido desde el principio que acabaría siendo algún tipo de historia romántica. Pero que parece que no va a tener otra solución. Eso sí, vendiéndonos en medio que los dos personajes centrales son desastres, capaces de montar cualquier desastre y blablabla. Pues bueno, podrían haber explorado una historia de amistad en lugar de hacer más de lo mismo, pero una obra que depende tanto de sus actores principales -con el problema añadido de que Katherine Parkinson es muy claramente superior a Youssef Kerkour– lo hace porque el guión no es gran cosa. No lo sería para una película, mantener una serie es más complicado. Otra vez será.

De los creadores de Bump llega Year Of (AU), que vuelve a ser una serie de adolescentes ‘reales’ o ‘realistas’ como llevan siendo estas cosas desde, mínimo, Degrassi. Estos van un poco más por el palo de los Skam -por suerte- y supongo que ese es el mejor resumen, las vidas de unos adolescentes. Pues bueno.


¡Libros que Salen! Barnes, «Oh, qué espléndida música», Lethem y más

¡Que entre la pila!

Es bueno que el éxito de La herencia Hawthorne esté ayudando a publicar otras series de Jennifer Lynn Barnes, y es mejor aún que hayan decidido comenzar por The Naturals, probablemente su mejor serie junto a la bilogía de las Debutantes. En esta caso tenemos un thriller juvenil, con el FBI llevando un programa secreto para jóvenes con habilidades especiales. La protagonista tiene la capacidad de trazar perfiles psicológicos con enorme facilidad, pero también hay jóvenes que saben reconocer una mentira, leer las emociones o calcular probabilidades, entre otras cosas. Por supuesto pronto tendremos dos de los clásicos en este tipo de novelas: Cadáveres y una figura geométrica amorosa.
A partir de un esqueleto clásico de hardboiled, con un detective en una destartalada caravana y una neoyorquina sarcástica encargándole un caso, pronto pasamos a una historia de tinte apocalípticos en plena Era de TRUMP!, con un Estados Unidos convulso, con desiertos y vagabundos, y con comunidades que actúan al margen de la sociedad… aunque sean budistas. Todo eso y una zarigüeya.
Con una parte de nostalgia a través de lo autobiográfico y otra de invención que permite apartarlo de su propia historia, Dorothy Evelyn Smith hace una encantadora revisión de los años previos a la Primera Guerra Mundial, entre un padre Pastor de moral rígida y los primeros amores. Y cómo las cosas se iban encaminando hacia ese final de la inocencia.
El diablo de los buitres de Marlon James, ed. Libros del Kultrum
Recupera Libros del Kultrum la primera novela de Marlon James, una obra particular por mostrar la lucha entre dos párrocos por lograr la primacía de su ministerio en un mundo en el que aún queda magia que coexiste con la religión. Una lucha entre una iglesia de lo cotidiano y otra del fuego y el azufre. Una obra sobre el bien y el mal, el fundamentalismo y, también, el mismo alma de los pequeños pueblos.
Una curiosidad bien curiosa, Anagrama publica una biografía de Tom Sharpe… de autor catalán: Fragmentos de inexistencia de Miquel Martín i Serra, saldrá para el finalísimo de mayo y cuenta con el apoyo y los documentos aportados por Montserrat Verdaguer, albacea del legado de Sharpe, presidenta de su Fundación y artífice de la Cátedra Tom Sharpe de la Universidad de Giro. Así que podemos sospechar que no le dejará en muy mal lugar.
Recuperación del más que notable libro de relatos de Starobinets al que solo han añadido un prólogo de alguien que nunca sabe de lo que habla y, por tanto, os recomiendo obviar. (Personalmente lo arrancaría, pero eso son cosas mías) Lo importante es que estamos ante el probablemente mejor y más variado de los libros de relatos de la autora rusa, en el que tenemos obras más cercanas a la ciencia ficción y otras al horror, a veces a ambas, a veces a ninguna porque aunque está claro que hay un fondo de extrañeza no es tan sencillo meterlo en una definición concreta. Sea como sea, os lo recomiendo mucho.
Una obra de misterio reconfortante, en todos los sentidos, una joven cocinera y su padre ex-detective llevan una cafetería/restaurante en la que ejercen de detectives… a la búsqueda de los platos perdidos. Sí, la reconstrucción del plato, tomado como una búsqueda policíaca, que lleva a entender el contexto, la persona y también a las relaciones con otra gente. Todo ello para poder devolver ese plato del pasado a la persona que quiere volver a experimentar esos sabores. Una forma distinta de hacer el cozy crime.
Una historia de Gideon Fell en el que, en lugar de la habitación vacía, tenemos un misterio en una habitación llena. Una persona decide organizar una demostración de la poca fiabilidad de los testigos, pero acaba con un cadáver entre las manos. Logrando, eso sí, que toda esa gente se a al vez testigo y sospechosa de haber tenido que ver en esta extraña historia con un tipo disfrazado y relatos contradictorios.
Tal y como el subtítulo indica, estamos ante un recopilatorio de relatos clásico, con llamadas a que algunos son recuperaciones de mitos orales, que se centra en autores de finales del S XIX y principios del S XX. Una forma de recordar y acceder a las obras de ese momento histórico que ofrece tanto un recordatorio como una manera de establecer esos puntos, comunes o diferentes, en el imaginario.
Pues aquí tenemos un nuevo caso para La Husmeadora de Portosal. En este caso el enigma tiene que ver con un tesoro, pero no de la manera que uno esperaría. Porque el tesoro le ha llegado a Oona, y es ella la que tiene que ocuparse tanto de mantenerlo oculto como de descubrir quién -¡y por qué!- se lo ha enviado.
Contraseña nos trae el más reciente premio Goncourt. Una historia de aflicción y posibilidades, con una mujer afectada por una muerte revisando todo aquello que llevó a la tragedia, todas las partes de una cadena de actos, y como alguno de ellos pudo haber cambiado el desenlace. O eso es lo que su herida abierta y su obsesión con revisar cómo sucedió parece llevarle a hacer, antes que a continuar con su vida. Una historia, por supuesto, desde un punto de vista biográfico.
Recopilación de historias periodísticas reales de criminales de todo pelo que el autor de No digas nada o El imperio del dolor. Doce retratos reales que van desde capos de las drogas a una abogada que se opone a la pena de muerte aunque eso signifique representar a los peores criminales, un repaso por todas las posibilidades del lado más oscuro de la vida, tanto los auténticos asesinos odiosos hasta encantadores timadores, o rebeldes. Todos tienen una historia, y Patrick Radden Keefe la expone.
El nuevo libro editado por Servando Rocha en La Felguera va a darle una vuelta al sexo, a un cierto tipo de sexo, divulgado en libros y revistas, muchos de ellos clandestinos, pornografía ilegal o disfrazada bajo nombres más aparentes usando el nombre de la sexología para lo que solo era morbo. Un recorrido que llevan desde el fin del Siglo XIX hasta la llegada de la transición.
Publicado por Alba con el título de El cuello no engaña, y siendo quizá su más conocido libro de ensayos, reflexiones y humor, entre el diario y el libro de consejos, volvemos a tener disponible una de las obras que más hace que echemos de menos a Nora Ephron.
Cómic revelación de Angouleme en 2021, que habla de baile, Broadway, amores improbables, y las partes buenas y malas de ser un joven artista. Con un estilo de dibujo muy suelto tenemos el viaje de un joven apasionado por el baile desde la Alemania de los años ’50s hasta Estados Unidos, todo con la intención de dedicarse en cuerpo y alma a su sueño. Algo que no está claro si es una buena o una mala idea, pero sí que es lo que su corazón le dicta.
Este cómic de aspecto simple y dibujo sencillo esconde la historia de una amistad tan obvia como improbable, puede que sus choques parezcan cosas de chavales preadolescentes. Pero en sus pequeñas historias se ve que es más lo que les une que lo que les separa, aunque parezca que por su aspecto y contexto no lo fueran. Pero es que a veces eso no es lo más importante para lograr una amistad.
Nico y los dinos de Òscar Julve, ed. Beascoa Un divertido cómic infantil para primeros lectores en el que uno niño encuentra un huevo de dinosaurio, y también la entrada a un mundo en el que aún perviven, dando lugar a aventuras en las que les defiende o convive con ellos.
Dentro del universo de Isadora Moon -la joven mitad vampiro, mitad hada-, y también Mirabella o Victoria Stitch, tenemos ahora un nuevo personaje, ¡la sirena Esmeralda! Sí, llega el momento de sumergirnos en nuevas aventuras con un personaje que es parte de su mundo.
Una nueva visita a El Bosque de los Cuentos, esta vez a la zona oscura en la que están los monstruos más divertidos, allí donde vive Drácula y su sobrino Draculete, al que han mandado para ver si su tío logra que sea tan aterrador como, por lo menos, El Lobo Feroz. Por supuesto allí andarán Lobito, Ricitos o Garbancito para hacerse amigos de él. Porque, además, a Draculete no le gusta la sangre, prefiere los pasteles. Al menos hasta que se le cae un colmillo. Como veis, seguimos con diversión y giros a personajes ya conocidos, esta vez con un extra de Halloween.

Nos leemos.