Entre el misterio, el drama y la telenovela (aunque menos de esta de la que, digamos, la equivalencia obvia de una película de Lifetime tendría), Burn the House Down (O) (JP) parte de un punto bastante poco creíble pero sabe organizarlo de manera sólida y un tanto clásica. Son ocho capítulos, así que tampoco se va demasiado de tiempo -aunque reconozco que hubiera agradecido incluso menos y más cortos- y supongo que demuestra que este tipo de historias gustan. Aunque es cierto que algunos rasgos de modernidad -como la idea de la señora influencer- quedan un poco como ejemplos de que esa modernidad va a ser difícil que no se vea vieja en unos años. Pero, mientras tanto, algo tenemos.

Una cosa que puedo reconocerle a este V.C. Andrews’ Dawn (USA) es que una parte tiende a parecer su propia parodia y la otra parece una porno. No por el sexo, claro, sino por las pintas que le han puesto en la recreación de los ’70s en trajes, actitudes y filtros. De hecho, si alguien me dijera que es una parodia de estos libros podría llegar a creérmelo, porque algunos momentos -como el de que solo haya una cama que tienen que compartir los hermanos, o que la madre esté enferma y la respuesta del padre a la hija mayor cuando dice de llevarla al hospital es «no me voy a gastar 100 $ en eso»-. Así que al final es un poco como una atracción de feria ambulante. No te va a sorprender mucho, pero probablemente sirva para pasar un rato entretenido mientras usan los mismos viejos trucos de siempre que han logrado que han pasado de ser casi ‘gótico‘ al  ‘camp‘ -quizá al ‘kitsch‘ o- dejando pasar el tiempo.

-La habitual cantidad de gilipolleces y delirios de grandeza de Soderbergh se reúnen en este  Full Circle (USA) que tiene el problema de que no lo acompaña esa inspiración que a veces tiene, y la suerte de que, al menos, muchos de sus recursos -como los filtros de colores- están limitados. A ratos parecería que está intentado contar un thriller, en otros se supone que es algún tipo de historia criminal, y tienen a muchos personajes distintos intentando hacer sus vidas cruzadas. Pero el final no acaba de decidirse ni, sobre todo, de contarnos algo concreto que poder seguir. Supongo que el resto ya defenderá de lo que pueda interesar cada historia -o alguna de ellas- o si realmente les interesa esta forma de funcionar suya.

Esta coproducción británico-australiana, Heat (UK/ AU), tiene tantos actores de legendarias telenovelas como EastEnders o Neighbours supongo que es lo que hace este ¿thriller? tan… no diremos culebronesco porque no es tanto eso como si hubiera sido creado con sus, digamos, medidas y calidades. Desde la forma de rodarlo a la forma de actuarlo, e incluso muchos de los escenarios que sabemos que son reales pero que parecen decorados. No es un asunto de calidad de la serie en sí, por supuesto, sino una constatación de lo curioso que resulta montar una coproducción en Australia para que parezca hecha con tramas y fortunas dispares en uno de esos estudios de la capital. En fin, no es que haya mucho más que comentar tampoco, la verdad.

De entre las muchas cosas que podrían mejorar una serie no esperaba yo que Survival of the Thickest (USA) optara por las drags. Pero es cierto es lo mejor -casi lo único- interesante en una obra que queda bastante floja, con mucho de ‘más-de-lo-mismo’ que parece confiar en lo adorable de la protagonista mucho más que en montar un Living Simple o Girlfriends con  las posibilidades que tienen. En fin.


¡Libros que Salen! Nooteboom, «Dieciséis Almas», Tey y más

¡Que entre la pila!

Círculos infinitos de Cees Nooteboom, ed. Siruela Es una enorme alegría saber que Cees Nooteboom sigue escribiendo sus estupendos libros de viajes, como este en el que nos habla de sus viajes a Japón. Es cierto que no es la primera vez que escribe sobre ese país, pero su capacidad para ofrecer un nuevo punto de vista, una nueva visión, siempre es bienvenida con alborozo.

Dieciséis almas de Rosie Talbot, ed. Roca

Una novela juvenil de fantasía y aventuras que parte de un punto original: Algo está pasando con los fantasmas de York, que están desapareciendo. De esto se da cuenta un joven con la habilidad de ver a los muertos cuando uno de sus amigos fantasmales desaparece, y a partir de ahí una investigación junto con el nuevo vidente de la ciudad que le pondrá en situaciones que jamás habría esperado.

El último caso del inspector Alan Grant es un ejemplo de ‘asesinato en el tren’, con el detective favorito de Tey dispuesto a tomarse unas pequeñas vacaciones hasta que un cadáver en uno de los vagones del tren nocturno en el que viajaba le obliga a un cambio de planes. De nuevo, otro murder mystery de corte clásico y con un poco de humor con Tey demostrando su peso en la novela criminal británica.

Agatha Raisin y la turista impertinente (Agatha Raisin 6) de M.C. Beaton, ed. Salamandra Pues aquí estamos, la sexta ya. Esta vez, además, en vacaciones. En vacaciones el libro y en vacaciones Agatha, que demuestra que puede ser tan… tan… especial. Abrasiva. Inquisitiva… Ella misma… como en el curioso pueblecito en el que vive. Vamos, que relax al cuadrado.

La sangre del vampiro de Florence Marryat, ed. Beetruvian

Una curiosa historia que podríamos llamar de vampirismo aunque sea diferente de Drácula -que se publicaría el mismo año- porque aquí tenemos a una joven que se hace amiga de gente, viaja a Inglaterra y a cuyo alrededor aquellos que se preocupan más van perdiendo las fuerzas y enfermando. No hay sangre, ni mordiscos, es un vampirismo… psíquico. Que añade, además, el estar escrito por una mujer nos muestra también los ambientes en los que ellas se movían en aquella época, su forma de relacionarse, cosas que en otras obras se darían por hecho o no se tendrían en cuenta.

La comida tradicional marroquí, la casera, que con recetas sencillas y materias primas en muchos casos sencillas de encontrar, que nos permite no solo acercarnos al país vecino, también probar nuevas combinaciones y sabores. Sea en recetas como la crema de zanahorias con comino o los cuscús, en los tayín de pollo al limón encurtido o de cordero con ciruelas, o a elaboraciones como la de la harissa casera. Platos rápidos diarios, platos dulces, salsas y panes, kémias y un vistazo a la despensa. Todo ello, por supuesto, con fotografías que nos invitan tanto como nos incitan.

San Antonio de Michaël Sanlaville, ed. Nuevo Nueve

Uno de los personajes más reconocidos del género criminal francés, a medio camino entre el policíaco, el espionístico y el thriller, San Antonio fue un personaje de Frédéric Dard que vio sus aventuras publicadas entre finales de los ’40s y principios de los ’90s. Un comisario de policía -en teoría- que muchas veces se comportaba como El Santo e, incluso, Bond. Y que ahora -la primera se publicó en 2018- nos llega en versión cómic por parte de Sanlaville, con la curiosa decisión de no actualizar prácticamente nada. Así que tenemos una historia que a ratos parece más propia de una reliquia de otra época, aunque su estilo sea moderno.

One Piece: Las recetas de Sanji, ed. Planeta de Libros

El éxito de One Piece es tal que en Planeta han decidido aprovechar y publicar este libro de recetas, basado en las de Sanji, para que sus aficionados tengan, de primera mano, un título que poder regalar y ser regalados. Y también para cocinar, claro.

Los obreros presumidos de Mawil, ed. Astronave

Mawil vuelve a darle la vuelta a un concepto. esta vez con un grupo de obreros que trabajan a las órdenes de un grupo de jefas. pero, sobre todo, de uno en concreto, Boris. Un obrero al que le gusta vestir bien, estar limpio y  pasear. Una historia tierna y divertida que sabe darle un giro a nuestras ideas preconcebidas.

Nos leemos.


No tenía muy claro qué esperar de la nueva serie brasileña de animación de Netflix, Acorda, Carlo! (O) (BR) y lo cierto es que visto el piloto -o el primer capítulo, según se vea- casi diría que lo que se podía esperar era una especie de mezcla de cosas. Sobre todo sigue la ‘escuela’ de imitar Adventure Time, pero también hay toques de otras cosas clásicas como Slumberland, y no mucho más porque le falta ese espíritu propio de un lugar. El onirismo parece que prima sobre la posibilidad de un toque local. Y con una animación que tampoco es que destaque precisamente acabamos logrando una serie de relleno.

Nueva serie de Niño Cabrón desde La India, resulta que Adhura (O) (IN) (que no es Cazadora de Cartas) nos presenta una doble línea temporal. Un grupo de alumnos de un colegio de élite -yo diría que también internado aunque la organización no me ha quedado claro del todo, sabemos que hay hijos de profesores y otros a los que se mira por encima del hombro y que podrían ser ‘pueblerinos’- se reúnen tras 15 años. En aquel pasado sabemos que pasaron algunas cosas extrañas -unas las vemos, de otras se nos informa- y misteriosas. Pero el punto importante está en el presente, en el que un niño ha empezado a actuar de forma extraña. No Forma Extraña de encerrarse en su habitación y llorar tanto como ‘usar su telequinesis para lanzar objetos’. Esa forma extraña. Por supuesto entre los compañeros del joven hay todo tipo de personajes. Y quizá ese sea el mayor problema: Dos líneas temporales con personajes en versión juvenil y adulta, más los niños de la actualidad, más el personal del centro que en algunas ocasiones tienen también dos versiones. Al final hay mucha gente, y muchos ovillos que seguir, y caras que reconocer con dos actores distintos… Quizá sea un problema de este piloto, que está queriendo establecer demasiadas cosas a la vez y que luego irá desarrollando o uniendo -quiero creer, espero, etc- pero lo cierto es que es relativamente sencillo tener que dar para atrás y mirar exactamente quién ha hecho o dicho qué para seguir esta trama extraña que tiene pinta que es de venganza – probablemente por parte de uno de los del pasado- pero que sospecho que aún tardará un poco en quedar claro. En cualquier caso, un esfuerzo encomiable por que no esté demasiado alargado ni resulte aburrido y reiterativo. A ver si también pueden organizarse.

Un buen punto de partida, razonable, acompañado de un par de de actores solventes –Beth Alsbury y Rob Kinsman en los protagonistas, pero también Sue Vincent o Crystal Clarke–  en su centro y lo único malo de este Blindspot (UK) es que el desarrollo del guión parece tener problema para estirar lo que podría haber sido una película pero ha acabado como serie. Una joven en silla de ruedas presencia una agresión, trata de ayudar, pero no logra impedir lo que acaba siendo un asesinato, solo huir. A partir de ahí llega una doble historia, la de esta joven obsesionada con descubrir lo que sucedió y decidida a ayudarse de su trabajo en las cámaras de seguridad -aunque el crimen sucedió, claro, en un… ángulo ciego– y por el otro el policía encargado del caso. No diremos que es tan incompetente como que ha decidido trabajar lo mínimo -cosa en nada reprochable- y quizá no sea todo lo limpio que debería ser un policía -risas-, al menos hasta que esta joven se pone con el caso. Así que, lo dicho, buen punto de partida y trabajo de actores, un guión un tanto estirado que junto a una producción que parece intentar hacer lo mejor posible con poco dinero, a ratos sufre el problema de parecer más una trama de la telenovela de la tarde que la serie de suspense que claramente podría haber sido. Pero quizá tengamos que alegrarnos por lo que sí que hay.

Llega The Dessert (AU), un programa de sketches con el apoyo de Bruce McCulloch de The Kids in the Hall– con más ganas y energía que acierto. Parece que hubieran decidido lanzarlo todo y esperar que algo saliera bien o se pegara, más que organizar de alguna manera los sketches, de ahí que vayan cambiando de tema y tono con facilidad sin lograr ser satisfactorios ni casi divertidos, hasta el punto de que a veces lo que iba bien o parecía curioso pega un giro que nos aleja de la construcción a favor de una sorpresa o de alguien poniendo caras o de cualquier cosa ‘extraña’ por el puro hecho de ser extraña. Si esto es el programa acabado -que lo es, me temo- no quiero saber cómo eran los sketches cuando estaban en la sala de guionistas decidiendo qué y cómo se podía hacer. Una pena.

Cualquiera diría que en Netflix han intentado apostar por el sexy thriller sin tener muy claro si eso iba a servir de mucho. Este Fatal Seduction (O) (SA) no parece tener muy claro si es una película de sobremesa, una mezcla de Atracción fatal con The Boy Next Door o si simplemente es una telenovela desnortada en la que cualquier culo que aparezca buen culo es. En fin, la gente.

Una obra agradable, de un humor sencillito y menos aristas de la que uno -yo- esperaría, esta Fit Check: Confessions of an Ukay Queen (O) (FI) resulta sorprendentemente tranquila para lo que suele ser el humor filipino. Hasta el número de drag queens parece poco para lo que podría haberse permitido esta historia que habla de diseñadoras de moda, reciclajes y esperanzas. Probablemente también haya romance pero eso lo doy por hecho. Es una lástima porque con Glamorous tan cerca, esta palidece no porque esté mal sino porque se queda en simplemente agradable. Que, sinceramente, no tiene nada de malo. Más allá de esa potencialidad.

Hay toda una serie de comedias de personas comportándose como gente despendolada y claramente poco seria, la mayoría de ellas con protagonistas masculinos, pero desde hace unos años también los femeninos han ido teniendo más espacio. Lo que nos lleva hasta Australia en 1853 y estas  Gold Diggers (AU), una comedia que pone a dos de estos personajes, hermanas, a tratar de labrarse un futuro en la Fiebre del Oro. Mucho personaje particular, mucha decisión por su parte incluso más particular y la sensación de que muy bien tienen que caerte las actrices para obviar que es menos una serie en sí y más lo que parece un ejercicio de improvisación que ha logrado escapar del sketch. Estoy seguro de que va a tener grandes defensores, pero reconozco que a mí me ha dejado muy tibio.

Pensaba que esta The Horror of Dolores Roach (USA) era algún tipo de radionovela a mayor gloria de Justina Machado, que no solo está magnífica, además parece no abandonar la imagen entre los momentos en los que está directamente en cámara, los momentos en los que se habla de ella y, por supuesto, la casi omnipresente narración radiofónica que hace. Pero no. Es que está adaptando -mal, me temo- un podcast. De ahí esa sensación de radio filmada que hace poco por acompañar la magnífica labor de Machado. Más aún porque no deja de ser un retelling de Sweeney Todd que a ratos parece más centrado en el musical que en los mitos previos. Y no es que me parezca a mí, es que se cita expresamente a Todd desde prácticamente su principio. Es una lástima porque esta idea de mezclar la historia conocida y añadirle algo de humor que a veces parece surrealista -y que, en realidad, la obra de Sondheim tiene también. El humor, no el surrealismo, casi diría que el musical es más… expresionista- podría haber dado para algo más. Porque una cosa esa que Machado se cargue la historia a sus espaldas y tire hacia delante y otra muy distinta que logre tener suficiente recorrido con tanto peso sobre los hombros.

Con base sudafricana pero la participación de animadores de países africanos distintos (Zimbabue, Uganda, Nigeria, Kenia y Egipto, además de Sudáfrica), esta Kizazi Moto: Generation Fire (O) (SA) se supone que es una serie para demostrar las capacidades en la animación panafricana a través de 10 cortos de 10 minutos -más 6 de títulos de créditos-, pero lo cierto es que parece más una creación buscando la aceptación estadounidense que algo que salga propio. Y no me refiero solo a la decisión de que el idioma oficial de los cortos sea el inglés, que ya es una Decisión. Tanto la animación -3D ó 2D- como la forma de presentar historias y personajes parecen las que uno esperaría encontrar en cualquiera de estas antologías, la decisión de esa ciencia ficción pesa más que ayuda y los omnipresentes brillos de neón no ayudan tampoco demasiado. Es cierto que hay algunos intentos -unos con mejor éxito que otros- de incorporar mitos y leyendas propios, pero, de nuevo, la decisión unificadora del ‘futurismo’ hace más mal que bien en estos. Así que lo que podría haber sido algo notable -como lo fue, por ejemplo, en Zootopia + en este mismo servicio- acaba convertido en un más-de-lo-mismo, que sabe a oportunidad perdida. Una lástima, porque estoy seguro de que hay animadores africanos con muchísimo que contar, pero ni así ni de esta manera. Aunque podría ser peor. Podría ser Love, Death & Robots.

Que se estrenara My Adventures With Superman (USA) en [adult swim] parecía el clásico movimiento de Zaslav -ese hombre- pero lo cierto es que, fuera del streaming del propio grupo, tampoco parece tener un sitio concreto en el que poder echarlo. Con un estilo de anime de principios de los ’00s y referencias que parecen abarcar esa década y la anterior, una historia de punto de partida -aquí al menos han dejado claro que los dos primeros capítulos forman un todo de piloto- que es en el mejor de los casos floja -hasta el punto de que parece sacada precisamente de esos dibujos animados de superhéroes de los ’90s y ’00s, pero lamentablemente no los de Spider-Man o Batman– y que hubiera olvidado o decidido obviar que precisamente en esa época tuvimos Superman: The Animated Series que era muy claramente mejor que esta. No sé qué esperaban haciendo a todos jóvenes, a Lois ‘becaria senior’ frente a Clark y Jimmy como ‘becarios junior’ o toda una serie de subtramas de militares y armas -si os preguntáis si hay roboces que recuerden a los de Evangelion es que no habéis estado prestando atención a lo que escribo- que hasta en Smallville -de nuevo, misma época- sabían que no era buena idea. Sinceramente, este tipo de serie de animación me lo esperaría de Netflix. Pero supongo que con Zaslav uno nunca sabe.

Creo que la idea de hacer un drama de personajes centrado en la vida real y con mucho corazón es todo lo mejor y lo peor que se puede decir de Sweet Kaaram Coffee (O) (IN). En el momento en el que vemos por dónde van los tiros, y cómo están estirando determinadas decisiones o tramas, sabemos que no van a ir más allá. Pero también sabemos qué nos vamos a encontrar y cómo toda la gente envuelta está decidida a hacerlo lo mejor posible, empezando por Lakshmi que está realmente maravillosa como la matriarca de la familia. Os lo explico, que va a ser lo más sencillo: Se trata de una historia de tres mujeres. La abuela –Lakshmi, claro- un espíritu tirando a libre que decide buscar a una persona, su nieta, una jugadora de una de esas cosas con palitos a la que acaban de romper el corazón, y su nuera y madre de la anterior, acostumbrada a llevar y cargar la familia sin que nadie parezca preocuparse por ella. Estas tres mujeres deciden hacer un viaje, cada una por su motivo pero, en apariencia, para romper la monotonía. Algo que la figura masculina principal -hijo, marido, padre de las otras- no parece entender no por maldad sino por aquella idea de que las cosas son como son, sin entender por qué las mujeres de su vida se encuentran aprisionadas. Pero tampoco desde la culpa. No se le demoniza. A partir de ahí una agradable historia en la que es de esperar que todo el mundo se desarrolle como personaje, aprenda una valiosa lección, sepa acercarse a las demás y blablabla. Lo esperable en este tipo de historia y, sobre todo, lo más agradable pero con fundamento posible. Ni más, ni menos.

Demasiadas cosas a la vez ocurren en Then You Run (UK), que de nuevo tiene no tanto un buen punto de partida como varios. Hay una historia de un asesino en serie -o algo así-, tenemos a un grupo de jóvenes que salen a descubrir el mundo, tenemos a unos mafiosos irlandeses, tenemos un paquete de drogaina, un viaje por Europa, amores, desencuentros, tramas familiares, y… bueno, tantas cosas que en algunos momentos es difícil saber si estamos ante una historia de juergas juveniles que salen mal -en contra de lo que pueda parecer, menos Spring Breakers y más un Resacón + Derry Girls– o en la historia de un psicópata que no sabemos qué pinta con las demás, los fragmentos de los mafiosos parecen también de otro tipo de serie, o de dos, porque a ratos son más bufos y en otros son más clásicos de Empresa Criminal.  Y es una pena, porque alguna de esas series parecen estar muy bien -incluyendo las de asesinatos y toda la parte de thriller, llevada sin aliento- pero en mitad de esta ensaladilla se pierden.

Me he visto el piloto (?) de  Watashi no Shiawase na Kekkon (O) (JP) o My Happy Marriage, el nuevo anime de Netflix. Son poco más de veinticinco minutos en los que se pasa más tiempo con el cenicientismo que contando algo interesante, supongo que porque pretendían hacer un PUM al final. El problema es que la sorpresa no parece mucho sorpresa, que lo del cenicientismo lo teníamos claro en el minuto uno -y con el padre vivo se entiende bastante poco- y que solo el que sean japoneses justifica que no sea una de asesinatos. Bueno, sospecho que en el resto del mundo también pasarían esas cosas, pero sin tanta ceremonia. Así que decidí verme el segundo a ver si me contaban algo más. O algo. Pero no, hasta dentro de una semana nada. Así que pasando, porque si han considerado que esto es un piloto en condiciones dios sabe qué harán el resto de la temporada.


¡Libros que Salen! Martín Gaite, «Keyle la Pelirroja», Hornby

¡Que entre la pila!

Un inédito en España del premio Nobel Isaac Bashevis Singer sobre los bajos fondos de la comunidad judía, en un relato entre lo intimista de los personajes y lo criminal en el que se habla de múltiples temas, incluida la emigración -jugando también con la idea de errantes-, que lo convierte en un texto interesante por -y en- múltiples niveles.
Reunir las conferencias de alguien bien conocido puede ser una oportunidad, hacerlo de Martín Gaite sirve no solo para mostrar los temas que le importaban o hacían hablar en público, también una coherencia de ideas y una demostración de su sagacidad que nos recuerda la importancia de la figura.

El estado de la unión de Nick Hornby, ed. Anagrama

A partir de la serie basada en los guiones de Hornby, vemos a una pareja en los momentos previos a su terapia conjunta, hablando de temas de actualidad, comentando a la gente que está en el bar con ellos, a la gente que sale de terapia y, por supuesto, comentando su propia historia, su vida en pareja, las grietas y astillas y los intentos de mantenerla unida.

Algo completamente diferente trae Holobionte, que se anima con una obra-novela cercana al fantaterror weird o bizarro. Una ensalada de definiciones para lo que es, sobre todo, una disección desde la extrañeza y lo inusitado de la vida familiar.
El poeta portugués André Tecedeiro realiza un repaso de prisioneros, célebres o anónimos, que huyeron. Poemas del encierro tanto como de la rebeldía o la evasión. Un ejercicio de resistencia a favor de la fuga en otra de las particulares propuestas de Episkaia que ofrece aquí una edición bilingüe.
Una rara obra juvenil dramática sobre una adolescente que tiene que enfrentar a que quizá el famoso de quien es fan absoluta no es la mejor de las personas. Así que, una vez construida una personalidad alrededor de este Idol, tiene que confrontar el conflicto que surge a partir de esas declaraciones sobre las acciones del centro de su vida y, también, considerar la necesaria recreación de su propia personalidad.
Una joven sale de estudiar una carrera de Artes, tiene que trabajar en una cafetería mientras busca un trabajo de ‘lo suyo’ que le permita cumplir su sueño. Y si esto parece un problema, cuando comience a conocer las empresas del sector, la manera de trabajar, las formas en las que se venden de una manera pero luego internamente son una picadora de carne que aprovecha las ilusiones para lograr carne de cañón, y toda la realidad laboral que espera a los estudiantes de Arte. Contado en un cómic independiente que no habla de cómic sino de escultura, pero.
Un grupo de Princesas que no es como se suelen presentar, una aventura que se usa para subvertir las historias clásicas. Aquí la posibilidad de vivir aventuras y conocer sitios extraordinarios es más importante que cualquier príncipe azul que pueda cruzarse. Una nueva historia de Mawil que se mueve entre el álbum ilustrado y el cómic infantil.
Tres hermanas de diferentes edades vuelven a la granja de su abuela para pasar sus vacaciones. Pero este verano será diferente, porque en el bosque viven seres que parecen reclamar a la hermana mayor. Aunque no será el único problema porque, a veces, la adolescencia es un punto de ruptura mayor que cualquier amenaza. Y así, a través de tres hermanas de edades muy diversas, vemos cómo esta diferencia afectan de manera directa o metafórica a su relación.
Un joven detective de la Oficina de Investigación de Monstruos se enfrenta a extraños casos rodeado de seres sobrenaturales en historias con mucho humor de mano del creador surcoreano Kim Hyun-Min que ha decidido, en este caso, usar un estilo más cercano a la línea clara europea aunque manteniendo parte de las criaturas folclóricas asiáticas. Y que la editorial recopila aquí en un integral.

Nos leemos.


La ventaja de Average Joe (USA) es que parece hecha con más medios e interés de lo que suele ser habitual en BET+, y casi en general últimamente, el problema es que la historia más o menos nos la conocemos: Una persona normal se encuentra con la posibilidad de hacerse con 10 millones de dólares de procedencia oscura -muy claramente criminal- y un Lamborghini. Por supuesto al sucumbir a la tentación -y a la estupidez, porque los 10 M$ aún, pero a ver cómo logras que el coche no llame la atención- comienza un efecto dominó con los criminales dueños del dinero, un amigo de la familia que es policía corrupto y, claro, las propias dinámicas internas familiares. Como digo, nada muy original, a veces incluso acartonado porque no sabes si están haciendo lo que toca o interpretando la caricatura de lo que se espera de la situación, pero, al menos, con más medios y más ganas de lo que suele ser habitual. En fin, supongo que al público habitual de este tipo de ficciones criminales le puede gustar.

No esperaba yo que Barrabrava (O) (AG) fuera una serie de organización criminal centrada en los ¿grupos de animación? de un club de fútbol, pero supongo que -en realidad- no debería de extrañarme tampoco. Excepto por el miedo a la policía y esas cosas, pero supongo que lo que intenta enseñarte es que necesitas tener suficiente ‘capital social’ para salirte con la tuya. En fin, yo qué sé. Esto -claramente- no es mi tipo de serie. No sé exactamente de quién lo será.

Otra serie hecha con las vueltas del pan, esta Bouncers (NZ) parece un sketch -o una serie de ellos- que han intentado convertir en una serie sin ser conscientes de que iban a tener que expandir más -y mejor- las historias y a tener que rodar… algo más, supongo.

 

@bouncerstv Coming April 4th!! BOUNCERS. Just your average every day bouncers from Mew Zealand. Coming to @Comedy Central UK and @NEON NZ #fyp #comedycentral ♬ original sound – Bouncers

Bien es cierto que Acorn TV tiene una tendencia a cierto tipo de obras, pero precisamente por eso debería ya de saber cómo hacerlas, y la verdad es que es como tirar una moneda al aire. En el caso de Cannes Confidential (UK/ SU) tuve que ver el segundo capítulo, porque pasan tanto tiempo presentando a los personajes y justificando que los dos ‘extremos’ vayan a trabajar juntos -una poli broncas y motera francesa, un refinado estafador inglés- que no queda aire para casi nada más, sobre todo porque no hay química entre ellos y sí una extensa cantidad de subtramas abiertas. El problema es que el segundo no mejora prácticamente nada, ni en el caso, ni en la trama de fondo ni entre ellos. En fin, pura rutina.

No muy interesante, ni con mucho que contar aunque parezca lo contrario, en DELETE (O) (TA) partimos de una premisa realmente particular. Un teléfono móvil que si haces una foto con él a una persona, esta desaparece. El final del primer capítulo lleva a pensar que quizá era solo mientras te establecían contexto y personajes, pero visto también el segundo puedo decir que están estirándolo en lo posible, evitando que la gente que está ‘haciendo cosas’ sea el centro de la susodicha y, en general, ofreciendo más una vaga sensación de peligro que una mirada en dirección a la ciencia ficción dramática o al terror. Supongo que eso cambiará según pasen los episodios, pero ya le he concedido dos y, sinceramente, para lo que pasa en el segundo me podría haber quedado en el primero. El punto de partida puede parecer(me) más o menos interesante, pero está claro que lo que hacen con él es rellenar para justificar que sea una serie y no una película. Yo lo dejo y ya me contará alguien si es el teléfono, si es una app, si es la rebelión de las máquinas o qué.

La sección ‘series de bandas de músicas juveniles‘ incluye ahora esta nueva obra, FreeKs (USA), que tiene los clásicos actores dentro del rango de los veintitantos a los treintaimuchos haciendo de… bueno, no tengo muy clara la edad que se supone que tienen. Como no lo tienen los pelucones. Luego meten algo que podría ser ‘un crimen secreto’ o algo así, que en realidad tiene la misma profundidad e interés que… bueno, que Al salir de clase, que parece el padre espiritual. El problema es que no saltan a tope, que es lo que hacía falta. La decisión de dedicarle doce capítulos a esto me preocuparía si no fuera porque ya sabemos que luego lo borrarán todo.

El mayor problema de Hijack (USA) es que un 24 de 7 horas no funciona. O no funciona igual. No funciona como serie porque la unidad de localización tiene que ir buscándose las excusas para salir, no funciona porque en cuanto te has visto los dos primeros capítulos notas que le sobra tiempo por todas partes… y acaba de empezar, y no funciona porque hay demasiados personajes con muy poco interés. Idris Elba es Idris Elba, que da un poco lo mismo, pero tienes a varios actores que están como a la espera de tener algo que hacer, o haciendo lo máximo de lo poco que les dan. En el primer grupo se encuentra Neil Maskell y en el segundo Archie Panjabi, entre medias está Max Beesley que parece no saber si es mejor ir a lo primero o a lo segundo, así que va cambiando de aproximación. En fin. Lo mismo cuando esté completa le puedo echar otro ojo… con el mando al lado.

Este Kerala Crime Files (O) (IN)  es una obra india aunque el idioma sea malayo porque también allí son muchos los idiomas. Pero bueno, a lo que vamos. Esta es una serie muy tradicional en casi todos los sentidos, con un policíaco que sigue el procedimiento de la comisaría de turno para investigar el asesinato de una trabajadora sexual. Uno pensaría que el procedimiento que suelen seguir es ‘asaltante desconocido’ pero, bueno, vamos a creernos que realmente los investigan. Dentro de eso, una obra poco original pero, supongo, realizada con la solidez de la rutina.

Lo que más claramente se puede decir de Ōoku (O) (JP) es que toma Decisiones. Desde casi su inicio, en el que se nos hace InfoDump de una plaga que causó la muerte de la mayoría de hombres y, por tanto, de un cambio en los usos y costumbres. Porque, por lo visto, no habría una manera de lograrlo que no incluyera cadáveres de por medio. Cómo será esto para que haya decidido meterme primero con ello antes que con la animación de Netflix, que siempre encuentra nuevas maneras de parecerme espantosa -aquí podría llegar a creer que las caras se animan por separado del resto de cosas- pero, en fin, es que tampoco hay más que explicar. Una sociedad con los roles cambiados para explicar la vida como ‘acompañante’ de uno de estos jóvenes. Por supuesto no hay mucho sentido en casi nada de lo qu enos muestran porque se siguen tomando decisiones desde lo que tenemos ahora y no desde cómo debería de cambiar la sociedad. Aunque quizá la escena de intento de asalto sexual pueda ser lo que menos sentido tenga a estas alturas. En cuanto al final del capítulo, cuanto menos hablemos, mejor. Que, por otro lado, es la mejor manera de resumir todo sobre esta serie.

Conseguir innovar, aunque sea un poco, en todas estas obras sobre influencers, internet y todo eso… a estas alturas es poco habitual. En Selleobeuriti (O) (SC) o Celebrity lo hace organizando la parte más habitual -el ascenso de una nueva, los dramas paralelos, sus actores principales- como fondo de otras tres patas: Un diseño diferente, que muchas veces juega con la ruptura de una cuarta pared que, en realidad, parece integrada en la trama; Un manual de ascenso, en el que cuentan cosas que muchas veces se saben -como que la fama llega a quien está en las cámaras, tiene dinero, contactos o, simplemente, se la ‘roba’ a otra persona con fama-; y Una Intriga, en la que el suspense de la evolución de los personajes es menor que la disonancia entre el ‘ahora’ de la narradora y el ‘entonces’ narrado. Como digo, no es tanto una serie original como una serie que logra no ser un más-de-lo-mismo sa base de coger lo que ya conocemos, mezclarlo y, sobre todo, hacerlo bien.


¡Libros que Salen! Vicente, «La banda negra. A sangre y fuego en Barcelona», Chakraborty y más

¡Que entre la pila!

Xulia Vicente nos trae una nueva versión de la historia, más o menos conocida a estas alturas, de la relación entre Elisa y Marcela y ese ‘matrimonio sin hombre’ que fuera célebre. Por supuesto, con el importante añadido de contar con el buen hacer gráfico de Vicente.

La banda negra. A sangre y fuego en Barcelona de VV.AA., ed. La Felguera

La Felguera sacará para finales de junio este nuevo ensayo que continúa con su política de revisar los bajos fondos esta vez con un grupo pistolerista dirigido por el falso barón König. Otro ejemplo de esta historia oculta de España que van poco a poco construyendo.

La ciudad de bronce de Shannon Chakraborty, ed. Umbriel 

Presentación en España de Shannon Chakraborty, con el inicio de la trilogía de Daevabad. Una historia de aventuras ambientada en una versión de El Cairo en el siglo XVIII que incluye las historias míticas, legendarias, pero quizá con algo real detrás. Y en el centro de la acción tenemos a Nahri, que lo único que desea es una vida tranquila e irse de la ciudad. Algo que puede que acabe consiguiendo mucho más de lo que imagina.

Cockblocker de David Irons. Ed. Dimensiones Ocultas

Nueva obra de David Irons, el autor de Mi ligue de la Ouija. Es una parodia splatterpunk tanto de los slasher ochenteros como de las series juveniles, así que casa perfectamente con la línea editorial, desaforada, festiva y sanguinolenta de Dimensiones Ocultas.

Historia del cine de animación stop-motion español. 1912-1975 de Adrián Encinas, ed. Desfiladero

Un detallado trabajo de investigación y reconstrucción de la industria de la animación, concretamente la de la stop-motion, en la España de los tres primeros cuartos del siglo XX. Una obra bien documentada que ofrece, además, la posibilidad de echar un ojo a algunos de esos cortos de los que se nos habla.

El nuevo sello del Grupo SM, TBR, ha decidido apostar por cosas como este Si te vuelvo a ver mañana de Robbie Couch. Una historia de bucle temporal en el que, de improviso, hay una novedad. Un chico nuevo entra, y puede tener -o no- algo que ver. A partir de ahí romance queer, fantástico y varias reflexiones sobre la soledad. Así que es bueno que SM se haya puesto a publicar estas cosas, aunque sea fingiendo -mal- ser una pequeña editorial independiente.

Sara y Jamila salvan el verano de Gillian Goerz, ed. Maeva

Una niña nueva se hace amiga de otra, esta segunda es la más famosa detective infantil del barrio, pero la búsqueda de una mascota va a hacer que tenga que responder no solo a Dónde se encuentra, también a Qué es la amistad. Porque este agradable cómic infantil/ juvenil no habla tanto de los grandes misterios como de los misterios de los sentimientos. Que también importan, claro.

El libro va a la escuela de Cédric Ramadier y Vincent Bourgeau, ed. Loguez

Otro de los libros infantiles de Ramadier y Bourgeau en el que el libro es el que sufre una circunstancia que, en esta ocasión, en lugar de ser un sentimiento concreto sobre el que hablar es un cambio en su rutina. El ir a la escuela, el encontrarse en un nuevo entorno con nueva gente y tener que aprender a socializar y muchos otros asuntos de los que se hablan en este libro para, de nuevo, que esa experiencia vicaria sirva para hablarlo con su lector.

La Princesa no-tan-perfecta y el Dragón no-tan-temible de Jayneen Sanders y Paula J. Becker, ed. Picarona

Un divertido álbum infantil en el que vemos que los roles no son siempre ni tan fáciles de cumplir ni, desde luego, tan deseables como podríamos pensar. Que siempre está bien que se sepa, especialmente desde pequeños.

Nos leemos.