Hay veces que lo más difícil de comentar una serie es el contexto. Por ejemplo, Duckrockers (NZ) puede parecer simplemente una serie neozelandesa sobre la juventud de un extraño y variopinto grupo de jóvenes samoanos en los años ’80s que se ven metidos en una extraña historia para salvarse de un castigo. Y es eso. A mí no me ha hecho demasiada gracia porque ni la nostalgia ni las extrañas aventuras de estos chavales me dicen gran cosa. Pero resulta que, a la vez, es la precuela de una película muy conocida y exitosa allí: Sione’s Wedding. De modo que es un poco como intentar explicar fuera de España -y que me perdonen los neozelandeses por la comparación- el motivo que podría llevar a alguien para hacer una precuela de Torrente. (Que es algo que podría pasar pero, sobre todo, que deseo con fuerza que no ocurra nunca). Y es que tanto Sione’s Wedding como su continuación, Unfinished Business, tuvieron bastante éxito pero dependían mucho de su reparto -parte de los cuales salía del grupo cómico The Naked Samoans– tanto por el reparto en sí como por una sensación de que había un programa de sketches funcionando debajo -el punto de partida de la primera película. Lo que, supongo, hace un poco menos buena la serie. O no, según las ganas de nostalgia. Pero, vamos, que yo poco de ambas.

Esto de que BBC Scotland haga también sus propias series me parece bien, aunque me sorprende que no sea en escocés, pero debo decir que este Granite Harbour (UK) me recuerda a las series policíacas inglesas de toda la vida. De hecho, si hubieran resuelto el caso en lugar de seguir adelante para lo que podría ser toda la serie estaría más que contento. Pero bueno, el punto de partida del asesinato es medianamente interesante -¡un empresario en lugar de una joven!- y también los personajes -un antiguo policía militar que entra como aprendiz de una policía algo excéntrica dentro de un grupo algo estereotipado pero interesante-, en la ciudad de Aberdeen. Así que… bueno. Agradable. Podría ir un poco más hacia uno u otro lado pero quién sabe cómo se desarrollará en los próximos capítulos.

El primer de los intentos de telenovela de la semana es Hush (USA), uno de los estrenos de ALLBLK que no funciona mal pero necesitaría algo más de dinero para que no se le noten tanto las costuras. Con lo que parece la intención de hacer un sexy thriller en su centro, a saber, una terapeuta de pareja y sexo (algo así) tiene un ático para ‘cosas’. Si alguien está esperando un cadáver: Efectivamente. A partir de ahí las ‘notables’ clientas que tenían acceso y la susodicha terapeuta empiezan a ver sus secretos y blabalbla. Lo de siempre, con un poco más de pelo suelto por suerte para todos, especialmente para los que vimos The Loft hace unos años.  Bueno, pues un poco de forraje telenovelesco, no sé si lo voy a verlo pero tampoco voy a quejarme demasiado.

Pues en Peacock han estrenado la serie australiana Irreverent (AU) que es un poco como si Impastor la hubiera visto alguien. O como si, sabiendo que nos acordamos media docena, pensarán que nadie iba a darse cuenta. Por suerte no es una copia exacta -aunque sí muy cercana- pero vaya, aquí el cambio se nota sobre todo en el tipo de ciudad y en el entorno. Supongo que el añadido de personajes es para ver si así dura más. Tengo mis serias dudas pero, bueno, lo han intentado al menos.

Ver Live At The Moth Club (UK) hace recordar un poco a la serie clásica de los Muppets. Excepto que en lugar de Muppets son ingleses. Que quizá no sea una diferencia tan notable a priori, pero que lleva a que el ritmo sea menos frenético, más tendente al humor incómodo. Bueno, en ocasiones lo incómodo es cuánto se alargan ideas y premisas. Las actuaciones de stand up son… variadas, supongo. A veces jugando con esa idea de falso documental. Los sketches -llamémoslo así- de las bambalinas son también un tanto irregulares. Pero bueno, The Moth Club es un escenario suficientemente conocido, y aquí creo que puede acabar saliendo algo interesante en cuanto decidan qué es lo que pretenden hacer. Más allá de sacar a todos los cómicos ingleses que puedan.

Esta Pewnego razu na krajowej jedynce (O) (PO) o Dead End o como la llamen es… bueno… un poco de relleno. Si en lugar de una serie hubieran hecho una película probablemente habría sido más sobrellevable. Pero, claro, la idea de un grupo de personas diversas acaban juntas en el mismo lugar, se encuentran con una cantidad de dinero de procedencia desconocida y son perseguidas por ello sin poder ir a las autoridades porque etcétera. El juego de los coches está bien pero me temo que a estas alturas necesita un algo más. Aunque supongo que para echarse la siesta un fin de semana vale.

El segundo intento telenovelesco de la semana es Riches (UK), una serie que parece querer ser Sucession a ratos y en otros Empire. En ninguno de los dos casos acaba de funcionar no tanto porque no tenga claro el tono -que no lo tiene- como porque parece que el reparto anda en distintos puntos. No sé si es un problema del propio reparto, del guión, la dirección o quién. PERO. El problema está ahí y a nadie parece importarle un car… demasiado. Qué le vamos a hacer. (Pues no verla, eso le vamos a hacer)

Tengo un problema de partida con Sicak Kafa (O) (TU) -va, venga, Hot Skull– y es que una ficción sobre una pandemia mundial no me apetece nada, no me apetece tampoco la historia de que lo que te hace es ‘decir cosas incoherentes‘. No me apetece porque lo incoherente puede tanto discutirse en cuanto a lo que se considera esa propia coherencia como a lo que puede querer decir sobre, en fin, otra epidemia que haya podido ocurrir recientemente. Si además me lo pones en capítulos largos y pausados… Mira, no. La culpa será mía y no de la serie, lo que queráis. Pero no.

Parece que Prime ha decidido adaptar un puñado de las historias de Louise Penny en este Three Pines (CA) que en realidad cuenta con su mayor baza en Alfred Molina. La idea de separar los casos en dos partes puede ser propio de las series inglesas de asesinatos pero normalmente significan o que tienen mucho que contar o que la duración del capítulo es razonable. Ninguna de esas dos premisas se dan aquí. Tampoco es que Penny haya sido una de mis autoras de referencia pero viendo los dos primeros capítulos -que adaptan la segunda de las novelas del personaje Armand Gamache– está claro que se le podría haber sacado más juego. Aunque quizá tendrían que haber liado a un canal inglés para eso. En fin.

Resulta más interesante de lo que esperaba este Vadhandhi: The Fable of Velonie (O) (IN) que tiene todos los tics de una producción europea de misterio -una muchacha muerta, dudas sobre sus familiares, el papel de la prensa y la policía, secretos y más secretos- pero adaptados a una realidad india que a ratos parece pensada para destruir esa imagen preconcebida-reconozco que no me esperaba el trasfondo religioso mariano- pero que funciona mejor precisamente cuanto más usa elementos clásicos para romperla. Como un pasito más allá de la anterior Suzhal también del matrimonio Pushkar–Gayathri. En general una obra agradable de la que sospecho que veré la primera temporada a ver cómo sigue, y si va a pasar a convertirse en una obra antológica de investigaciones.

El otro estreno de la semana en ALLBLK es igual de desopilante, aunque en una dirección diferente. Porque en Wicked City (USA) lo que tenemos es una obra de brujas, de distintos estilos y poderes pero con unas ganas de montar follón y telenovela que la acercan más a las de East End que a cualquiera de sus otras notables compañeras. Que me parece perfecto, por supuesto. Es cierto que este batiburrillo, esta verbena, agradecería más dinero para sus efectos especiales. Pero ese aspecto barato no desentona con el resto de la serie.

Esta continuación/nueva versión de Willow (USA) se aleja de la ¿épica? que podría tener la película original a favor de una aproximación de aventura juvenil, a la vez ligera pero con capas, que hace inevitable acordarse tanto de obras modernas en estos entornos fantásticos como de los referentes de hace tanto tiempo. Y, quizá por esta forma de ser serio pero no tomarse en serio, pero funciona. Es una obra agradable, consciente de ser para un público juvenil pre-Élite, y con el suficiente componente de eso que en tiempos se llamaba Entretenimiento Familiar como para que sea fácil pensar que será recibida quizá no con algarabía pero sí con agrado.


¡Libros que Salen! Cholmondeley, «El enigma Dartmoor», Woodrell y más

¡Que entre la pila!

Diana Tempest de Mary Cholmondeley, ed. Nocturna

Mary Cholmondeley, la autora de Un guiso de lentejas, nos trae aquí una obra de un feminismo temprano en el que se unen amoríos y herencias con una subtrama de abogados casi detectivesca.

El enigma Dartmoor de Basil Thomson, ed. dÉpoca

Uno de esos whodunnit ingleses de la edad dorada del género de resolver asesinatos, aunque este es algo diferente. Un accidente de coche, cartas anónimas que animan a la policía a que investiguen más y el mayor misterio de todos: La propia víctima.

Los matones del Ala de Daniel Woodrell, ed. Sajalín

El segundo libro con el investigador René Shade que nos trae Daniel Woodrell -el anterior fue Bajo la dura luz, también en esta editorial, aunque su libro más conocido sea Winter’s Bone– que vuelve a ofrecernos una mirada en las zonas rurales de USA desde el género criminal que aúna tanto la mirada por los bajos fondos como un misterio para resolver lleno de suspense.

Babel de R.F. Kuang, ed. Hidra

La autora de The Poppy Wars nos trae aquí una obra de fantástico en el que la traducción es otra forma de magia y quizá también de traición a las raíces. Sobre todo cuando una guerra entre Inglaterra y China parece a punto de estallar por el opio y la plata.

El arte de ser Raffaella Carrà de Paolo Armelli, ed. Blackie Books

Curiosa propuesta esta, una biografía ligera en orden no cronológico que ofrece una mirada amigable a alguno de los momentos más importantes de la vida y la carrera de la gran artista italiana.

La ciudad invisible de Roman Mars y Kurt Kohlstedt, ed. Península

Una nueva forma de mirar el espacio urbano, eso es lo que Roman Mars y Kurt Kohlstedt, creadores del podcast 99% Invisible, nos ofrecen en este libro objeto que ofrece una mirada a las decisiones y los objetos que configuran nuestras ciudades, contando sus historias.

Un nuevo mundo de sabores de Michi Strausfeld con recetas de Sabine Hueck, ed. Siruela
Entre el ensayo y el recetario nos llega la mirada de Michi Strausfeld a la cocina de México, Perú y Brasil, acompañado por recetas de Sabine Hueck, para que contemplemos lo que han aportado -y lo que aún podemos añadir- desde esos países que son a la vez lejanos y cercanos.

En el altar del miedo de Richard Gavin, ed. Dilatando Mentes

Recopilatorio de relatos del autor weird Richard Gavin que ofrece una mirada habitualmente original a puntos de partida en apariencia clásicos.

Crímenes ilustrados: ¿quién es el asesino? de Modesto García y Javi de Castro, ed. Plaza y Janés

El éxito del primer recopilatorio de ilustraciones con misterio ha propiciado este segundo -que si no me equivoco no incluye ninguno que hayamos visto en internete- en lo que no deja de ser un híbrido de misterio e ilustración interesante.

Radiante de Jordan Ifueko, ed. Alfaguara

Nos traen en Alfaguara la fantasía nigeriana de Jordan Ifueko, con juegos de poder, lealtades debidas y el deseo de ser querida. Porque hay muchas maneras de tener una familia.

Onyeka y la academia del sol de Tọlá Okogwu, ed. Montena 

También en libros infantiles el grupo PRH ha decidido dar una oportunidad a la literatura africana, la autora nigeriano-británica Tọlá Okogwu nos habla de superpoderes, academias secretas, amistades y peligros… ¡y el cuidado del cabello!

El valle de los Unicornios (1, Anna Kadabra. Aventuras Legendarias) de Pedro Mañas y David Sierra Listón, ed. Destino

El éxito de Anna Kadabra nos trae ahora El valle de los unicornios, el primero de supondremos que muchos especiales, con mayor extensión y tapa dura bajo el título de Aventuras Legendarias.

Bajo la luna de Yoshi Yoshitani, ed. Picarona

Terminamos con un libro ilustrado, un libro en el que Yoshitani hace un repaso por relatos y leyendas no solo de Japón sino de todo el mundo, contando historias del lado que ellos llaman ‘deidades‘. No es tanto que sean seres sobrenaturales o dioses como seres con esa especial categoría y una historia para compartir.

Nos leemos.


Lo más irónico de Criminal Minds: Evolution (USA) es que lo llamen Evolution. Es más de lo mismo. En Paramount + ahora, pero más de lo mismo. El único cambio notable es que han cerrado más aún la trama para acercarse un poco más todavía a una miniserie. Algo que podríamos discutir hasta qué punto ocurría en temporadas anteriores. Así que no, nada de evolución. ¿Para qué, si ya les funcionaba?

De entre las muchas obras militaristas que estamos soportando estos últimos años creo que Echo 3 (USA) puede ser de las más ‘visualmente bonitas’ y, a la vez, más aburridas. No hay nada aquí que me recuerde a esa Apple TV + que no deja de tomar riesgos salvo el riesgo en si mismo de estrenar algo como esto. Que se me ha ocurrido mirar de dónde ha salido y la verdad es que demasiado bien ha ido pero… En fin.

¿Pero no habíamos tenido una serie llamada First Love (O) (JP) ya este año? En fin. Parece que Netflix Japón nos sirve una obra romántica de esas con fondo más o menos dramático por motivos inexplicables -o, al menos, poco convincentes- y alguna cosa para disimular. Yo me he aburrido lo más grande con la casi hora que dura esto, supongo que porque tampoco es algo para lo que sea espectador. Supongo que si lo que te apetece es una historia pseudolacrimógena entonces vale.

Curiosa esta Khakee: The Bihar Chapter (O) (IN). Es difícil saber si quieren que sea un una de acción, un True Crime, un drama o qué. El inicio del piloto parece una cosa, su centro otra, se nos va dando pinceladas de que también veremos historias de política. Y los saltos temporales parecen presagiar un intento de hacerlo casi una saga. Lo cierto es que con tanto batiburrillo acaba siendo un poco  las partes que te gustan por las que no. Aunque reconozco que para la cuarta vez que cambiaban de tema mi paciencia era limitada, así que supongo que eso puede determinar las ganas -o los intentos- de ver esta historia sobre la caza a un gangster a lo largo de más tiempo del razonable basado en el libro escrito por el policía que lo atrapó. Así que supongo que podríamos acercarnos a él como si fuera Los intocables de Eliot Ness. La serie de televisión del ’93.

¿Es Pitch Perfect: Bumper in Berlin (USA) el ejemplo más claro de ser vagos? No sé qué necesidad había de este spin-off, qué sentido tiene centrarlo en un personaje secundario masculino, por qué se empeñan en que parezca algo así como un sketch de Funny or Die de principios de los ’00s con múltiples referencias que parecen pensadas por alguien que era joven en los ochentas, pero en alargado. Es sorprendente lo fuera de su tiempo, polvoriento e insufrible que resulta todo. Lo único bueno que puedo decir es que al menos tiene canciones. No es que sea muy original a estas alturas, pero algo habría que decir a su favor.

Tengo mucho que opinar de Wednesday (USA). En primer lugar y como adaptación de los cómics de los Addams: No. Prácticamente en ningún momento logra recuperar ese espíritu burlón y oscuro. Hay muchos chistes que a ratos podrían acertar en algún blanco, pero a fuerza de disparar se nota que a veces chocan entre ellos porque no tienen definidos a los personajes. Tanto por el sentido del humor en sí por el punto en el que los colocan, para el que no hay ninguna necesidad más allá de convertirla en una serie rutinaria adolescente. Y aquí es cuando tengo que decir que si solo me hubiera visto el piloto estaría echando pestes, pero como me lo he visto todo -luego cuento esto- puedo decir que hay UN personaje Addams que está en sintonía con el humor aunque se parezca físicamente  una mierda de oveja al original: el tío Fester. Por contra, la mayoría parecen más o menos lejos, y el que más lejos está por mucho es Pugsley, al que parece que no conocen en absoluto. La felicidad de la familia, entre ellos y para con la gente de su alrededor,  es borrada por la incapacidad de los guionistas actuales para saber qué hacer con ese tipo de personajes. Hasta el punto de que lo que parece más es que han visto la segunda película de acción real y la han entendido justo al revés. ¿Por qué me la he visto entera si claramente no me gusta como adaptación? Porque los capítulos no se me han hecho eternos Deo Gratias. 45 minutos es aceptable, 8 capítulos es aceptable. En ambos casos están en el borde de lo que soporto, pero el organizar la temporada entre la Dark Academia (que no es mi tropo-marco favorito, pero lo puedo tolerar) y los Detectives Adolescentes (que si suelen ser mis historias favoritas), con un caso central claro que se está investigando en todo momento -incluso cuando meten historias de relleno y blablabla- facilita este «Bueno, me la veo entera». Así que por lo menos puedo decir que esta temporada la he visto y, por tanto, que voy a separar en esta reseñita lo que es piloto de lo que es serie completa. Sobre todo porque si por solo hubiera estado el piloto dudo mucho que hubiera seguido viéndola. Llevamos mucha Dark Academia en TV desde hace años. Esta no es tan mala como Deadly Class ni tan buena como las segundas temporadas de Legacies, así que en fin. Por si alguien se lo pregunta, las Dark Academia son obras centradas en un estudio de manera diferente. Normalmente es un centro de estudios extraño en el que suele haber un componente sobrenatural pero -como en el caso de la escuela de asesinos antes mencionada- no es necesaria. Supongo que para dentro de cinco años estarán metiendo cualquier cosa (sí, ingenuo por mi parte) pero el componente de estudio/colegio es tan importante como el de que sea oscuro. Ojalá tener el tiempo de escribir una columna sobre el tema, pero tendrá que servir esto. En cuanto a los detectives adolescentes, a estas alturas ya sabéis que me ponéis un asesinato por resolver y allá que voy. Y los detectives adolescentes, como los detectives senior, ofrecen la posibilidad de moverse al margen de las organizaciones policiales. (No necesariamente en contra, eso es una columna que ya hice) Y aquí llegamos al segundo problema de la serie: Es un Frankenstein (no diré que no sea lógico) que toma de aquí y allá, con muy poca originalidad. Tenemos cosas que podrían ser de los Wayward Children, tenemos cosas de Monster High, tenemos mucho de Legacies, Buffy y similares. E, incluso, de Smallville. Uno de sus momentos más infames tiene su correlato. Y sí, es que los creadores de esto son los mismos. Y se nota. Vaya si se nota. No solo por su incapacidad de comprender o importarles los personajes racializados o, en fin, parte de cualquier minoría que se os ocurra. En el lado bueno, sirve para que todo sea ágil y tiren recto. En el malo, muchas de las decisiones son tan planas o carentes de sentido como aquellas. Sus personajes carecen de coherencia narrativa, incluso las interacciones entre ellos fallan ahí. Y eso lleva a otro problema, que es el tener un buen reparto -en el que sobresale Gwendoline Christie con un personaje que se sostiene solo por el buen hacer de la actriz- que casi no puede ni defender su papel. Zeta Jones y Guzman parecen grandes elecciones para sus papeles, igual que a Riki Lindhome y Christina Ricci las hemos visto con muy buenas actuaciones. Ninguno funciona. Zeta Jones y Guzman carecen de la más mínima química, hasta el punto de que hay veces en las que parecen una parodia de entrevista de Pablo Motos, Lindhome se limita a poner caras todo el rato intentando defender su papel y Ricci parece que pasaba por allí llevando una peluca espantosa hasta niveles difíciles de justificar. Porque si el vestuario es uno de los puntos positivos de la serie, el departamento de peluquería parece el de The Americans. En cuanto a la trama de los asesinatos, pues bueno. Tanto las claves como las pistas falsas están con neones, los giros son como son, y la solución (o, mejor dicho, la manera de encontrarla) sería la vergüenza para cualquier detective adolescente que se precie. ¿Y Tim Burton? Pues haciendo eso que hace él de poner el nombre y el cazo pero nada más. Es verdad que esto tiene de adaptación lo mismo que Sleepy Hollow o Dark Shadows, pero se nota que esta vez no había un Henry Selick sino Alfred Gough y Miles Millar. En resumen: Forraje, ni siquiera del bueno. Pero supongo que si te van los dos temas mencionados y te sobran seis horas de tu vida hay cosas peores.

Hablando de cosas peores: Welcome to Chippendales (USA) Aquí parece que han decidido coger todos los true crime que se han hecho sobre el tema y alinearos cambiando todos los datos que les molestaban para que se acerque a lo que quieren contar. Han estrenado el piloto y el segundo a la vez, y menos mal porque el primero es su propia historia ridícula sin puntos en común con la realidad hasta decisiones inexplicables. No es que el segundo sea mucho mejor pero al menos nos presenta ya a los que van a ser los personajes recurrentes lo que quiera que dure esto, que no parece mala idea, la verdad. pero que logra algo tan notable como que cada vez que cambia de enfoque sea para peor. Teniendo en cuenta, además, que este año hemos tenido ejemplos de casi todo lo que intenta hacer, pero mejor -desde el True Crime con actor famoso, a contar el momento de revolución sexual setentero, pasando por historias de empresas malditas- así que solo puedo recomendárselo a quien tenga curiosidad por una serie que se pueda usar como ejemplo de Así no en un curso creación artística.


¡Libros que Salen! Smith, «Hild», Kim y más

¡Que entre la pila!

Hotel World de Ali Smith, ed. Alfaguara

Un solo hotel y cinco mujeres, mujeres muy diferentes y en distintos estados y momentos, como un cruce espectral de ráfagas temporales, una parte juego literario y otra una exploración de los parecidos y diferencias que llevan a chocar pero también a defender el amor en todas sus formas.

Bestias de una pequeña tierra de Juhea Kim, ed. Quaterni

Otro novelón coreano recuperado por Quaterni. Una saga de amigos y enemigos, a veces las mismas personas, en la Corea del siglo XX.

Hild de Nicola Griffith, ed. Antonio Machado

Bueno es tener una obra entre la novela histórica y el leve fantástico de la religiosidad medieval centrada en la figura de Santa Hilda de Whitby.

Space invaders de Nona Fernández, ed. Minúscula

Tras Chilean Electric ahora Minúscula nos ofrece de nuevo a Nona Fernández en Space invaders con historias que igualan el sueño y el recuerdo.

Una chica disfrazada de clarinete de Andreu Martín con ilustraciones de Ferrán Orta, ed. BiraBiro

Vuelve Andreu Martín al thriller juvenil y lo hace con una historia muy particular, con un chico anodino, una chica atractiva metida en un buen lío, y una extraña fiesta de disfraces en la que nada es lo que parece. Una obra que, además, cuenta con ilustraciones propias para realzar más aún la historia.

Mejor no bromear con esto de El Mundo Today, ed. Temas de Hoy
Un vistazo a los interiores del satírico digital, incluyendo la recepción de su humor, para mostrarnos tanto la evolución como el medio.

Corazones perdidos de Celeste Ng, ed. Alba

Más conocida ahora gracias a la adaptación a serie de Pequeños fuegos por todas partes regresa a Alba la autora Celeste Ng con una obra nueva: Corazones perdidos. Una historia de maternidad, de raza y de los años difíciles de Estados Unidos. Que son casi todos.

De nuevo centauro de Katiza Agirre, ed. Tránsito

Una novela futurista pero no mucho, sobre el cambio climático y sus refugiados, las realidades interneteras y la sexualidad fluida. Entre otras muchas cosas que están ya en evolución.

Los viajeros de sueños de Marina Tena Tena, ed. La Galera

Dos jóvenes que viajan entre sueños pero que parecen distintos en la vida real, y a los que todo se les complica con la aparición de una historia recurrente.

Arsène Lupin, las ocho campanadas del reloj de Maurice Leblanc, ed. Duomo

Duomo continúa recuperando las aventuras de Lupin -que siempre está bien- y llega en esta ocasión al cuarto volumen de la serie,

Gritos de neón de Kit Mackintosh, ed. Caja Negra

Un ensayo sobre la forma en la que la música evolucionó con el drill, el trap y el bashment entre otras.

Muchachas sicilianas de María Messina, ed. Altamarea

Ocho relatos sobre las mujeres en Sicilia y sus tradiciones.

Cruelmente tuya, Elvira de Cassandra Peterson, ed. Neo-Sounds

Las memorias de La reina de las tinieblas, posiblemente la horror-host más famosa del mundo (con permiso de Vampira) que con una mezcla de humor, sexualidad y complicidad se ha sabido ganar a múltiples generaciones de aficionados al terror.

Más señoras que se empotraron de Cristina Domènech, ed. Plan B

Pues sí, ya llevamos tres aunque esta sea la dos.

Tutti a Tavola! de Teresa Martínez Gil, ed. Libros con Miga

Se prodigan poco, pero merece la pena cuando lo hacen. En Libros con Miga se han animado a publicar un nuevo libro de ensayo y recetas, en esta ocasión sobre la pasta fresca y las diferencias regionales que hay, en un recorrido por toda Italia trayéndonos una mirada sobre los cómos y los porqués pero también, claro, recetas.

Cocina Anime de Diana Ault, ed. Col and Col

Como su propio nombre indica, una selección para regalo con historias de la pantalla a la mesa.

Nieve roja de Susumu Katsumata, ed. Gallonero

Diez historias de un mundo un poco apartado pero aún presente, que alternan posibilidades fantásticas que van llevando de la violencia o la erótica a la introspección que construye personajes.

John Carpenter: Historias para una noche de Halloween de VV.AA., ed. ECC

Un poco tarde para Halloween, pero aquí llegan las historias de terror en cómic con inspiración de Carpenter.

Parker Integral. Tomo 2 de Darwyn Cooke, ed. Astiberri

Pues parece que sí, que por fin lograron sacar el segundo y último tomo.

Triunfo (5, Escuela de esgrima. Volumen) de Joana Lafuente, C.S. Pacat y Johanna The Mad, ed. MAB Graphic

Pues ya hemos llegado hasta el quinto tomo, que es el de 2022. Así que parece que -aunque en lenta progresión- vamos conociendo más de la historia de este equipo.

Clash de Kayla Miller, ed. Maeva

Vuelve una vez más Olivia, y esta vez para hablar de los roces y problemas personales en el colegio. Una chica nueva que parece llevarse bien con sus amigas, los inesperados choques y cierto miedo a que las amigas la prefieran a ella.

Ellen y TJ de Clara Cortés, ed. La Galera

Una historia bonita de amistad, novedades, romance y el futuro; traída por una escritora consolidada en sus títulos juveniles.

Viaje al centro de la magia (Los Rescatadores Mágicos especial) de Sabrina Catdoor y David Sierra, ed. La Galera

El éxito de la colección de Los Rescatadores Mágicos ha facilitado que se haga este volumen especial, de mayor tamaño, con más aventuras a todo color.

Leyendas de los Incas, Mayas y Aztecas contadas para niños de Diego Remussi con ilustraciones de Facundo Belgradi, ed. Lea

El especialista -y autor de otros tantos libros de temática mitológica y divulgativa- Diego Remussi ofrece en este libro, importado de Argentina, una selección de historias, aquí con ilustraciones de Facundo Belgradi, para acercar a los peques historias de tres de las grandes civilizaciones americanas. Un álbum ilustrado que puede servirles para conocer una mitología diferente. Con mucho nuevo que descubrir.

Nos leemos


Que espanto, que horror, que insoportable que es 1899 (O) (AL) , no recuerdo cuál de los caballos habituales de Netflix estaba detrás de esto pero vaya batiburrillo sin cabeza ni gracia, solo pretensiones y el convencimiento de ser muy listos. Y lo peor es que con eso solo logran parecer recortes de cosas mejores. Sobras frías recalentadas en microondas de Lost, de El Barco, incluso del relato del Dr. Tarr de Poe. Huele a proyecto universitario casi tanto como a mus visto, algo que no deja de ser tan redundante como la propia serie.

Que Fleishman Is in Trouble (USA) quiere recrear 2016 queda claro desde el momento en que empieza la serie y parece, efectivamente, antigua. Quizá sea esa sensación de estar contando la Gran Historia de Divorciado Blanco y Judío Neurótico, quizá sea porque intentan darle una vuelta y otra y otra más, o el uso de actores que uno asociaría con, precisamente, ese tipo de películas. Sea lo que sea, le auguro un buen número de seguidores que la trataran como una obra de culto. Yo ya tuve suficiente del pasado.

No soy muy fan de Taskmaster, tampoco The Horne Section TV Show (UK) me ha parecido muy divertido. Entiendo lo que quieren hacer, entiendo a quién están usando de secundarios, y espero que se lo estuvieran pasando muy bien entre medias. Pero estoy convencido de no ser su público. En absouto.

Un fin de semana más tenemos novedad infantil en Apple, parece mentira pero están construyendo un fondo de armario con suficiente astucia, al que añadir ahora Interrupting Chicken (USA). De nuevo, basada en una serie de libros en los que unos padres leen cuentos tradicionales a sus hijos, que no dejan de interrumpir la narración más que conocida para darle un giro y con sus preguntas y comentarios. Ah, sí, es una familia de pollos, pero creo que está claro. Lo importante aquí es que sirve para contar una historia, marco que es la que influirá en la otra. Todo ello con un humor blanco blanquísimo que aquí sabemos con qué estamos jugando, claro.  Una vez más, un ejemplo de solidez profesional por parte de Apple.

No tengo muy claro qué pretenden en Peacock con este Leopard Skin (USA), sospecho que ellos tampoco. En la parte buena al menos son conscientes de que hay que elevar al once cualquier locura que se les ocurra, en la mala tiene un corazón de thriller bastante aburrido y que intenta funcionar más por acumulación que por organización. Si se libran del punto de partida lo mismo acaba funcionando. Cosas más raras se han visto.

Supongo que lo que hay detrás de Le Monde de demain (O) (FR) es que los franceses no pueden dejar de francesear. De ahí el sexo, la desnudez (femenina, porque claro), y un acabado general que parece menos interesada en la música que en hacer alguna variación del cine-quinqui. No tengo absolutamente ninguna intención de pasar del piloto de la cosa esta porque ni sé lo que están haciendo ni me interesa. Una vez más, la decisión de cómo contar una historia juega en contra y parece pensada solo para quien haya decidido de antes que va a verlo.

El nuevo estreno brasileño de HBO Max No Mundo da Luna (O) (BR) es curioso. El estilo de comedia romántica que podríamos haber visto en el mercado anglo hace una década y pico, incluso con partes de fantástico, como Drop Dead Diva o Being Erica. El resultado es moderadamente agradable, menos rupturista de lo que sospecho que esperaban, y en general más algo que tener de fondo mientras haces otra cosa. Planchar, por ejemplo.

Hace por lo menos un siglo, en Alfaguara, se publicaron varios libros de Olga da Polga (UK). Son cuentos con un toque de humor y más de amor que siguen la historia de una cobaya y su nueva familia de acogida. Que ahora van siendo adaptados, más o menos, en esta nueva serie infantil que busca, precisamente, jugar con esa mezcla de las historias exageradas según la ve Olga y según se descubre cuando tenemos otra versión. Así que perfecta para CBeebies.

No parece que la BBC haya decidido hacer ni trailer ni nada. 
Para mi sorpresa Tulsa King (USA) me ha gustado. Está completamente al servicio de un Stallone que ni siquiera disimula que es su fiesta, tiene a Taylor Sheridan poniendo más el Tulsa que otra cosa, y al final es más el hijo de Terence Winter que nada. Porque es una visión claramente newyorkina de ese sur, tanto que a ratos parece una mezcla de Oscar con Justified, una comedia con mafiosos que no llega al despendole de Claws porque parece más ocupada por mantener las formas de Stallone. De esa manera crean una serie sobre todo simpática, un poco anacrónica, a ratos capaz de recordar a otra de las creaciones de Leonard, Get Shorty, pero antes que nada Ligera. Un divertimento. Lo que tiene más gracia si uno piensa que los tres (Stallone, Sheridan y Winter) han sido candidatos al Oscar a guion. Pero es que a veces lo que uno necesita es un divertimento.

Pensaba que The Santa Clauses (USA) iba a ser el peor piloto que iba a ver esta semana. Pero no. Porque después me vi 1899, no porque esta sea mucho mejor. En realidad sigue un poco lo de siempre con estas películas, Tim Allen trabaja el mínimo necesario o incluso menos, sacan a invitados famosos, y en general tratan el sobadísimo tema de Oh, no, los niños cada vez creen menos en la Navidad y eso nos está matando. Un espanto. En el que, sin embargo, hay un personaje interesante. Entre tanto chiste bobalicón y tanta cosa el personaje de Mrs. Claus/ Carol es interesante por las preguntas que hace, por las reflexiones sobre su rol y por la manera meta en la que parece mirar el universo. Que ya es algo. En fin, supongo que a los seguidores de las películas, o a los de Allen, quizá a ambos, les gustará. Una vez más, no soy su público.

No sé si esto es algún tipo de Basado en Hechos Reales/ True Crime, pero tiene toda la pinta y, de hecho, es una serie surcoreana tan tremendamente aburrida que no puedo creer otra cosa. Me refiero a Somebody (O) (SC), un estreno surcoreano que sí que ha sacado Netflix (sigue con dos pendientes de encontrarles un hueco) pero que, sinceramente, se podrían haber ahorrado porque por muchas maquinitas y mucho ambiente de irrealidad que le quieran meter es uno de los pilotos más aburridos del año. Que tiene su mérito.


¡Libros que Salen! Gottfredson, «Street Cop», Bagieu y más

¡Que entre la pila!

Street Cop de Robert Coover con ilustraciones de Art Spiegelman, ed. Reservoir Books

Es curioso cómo funciona lo de la fama. He aquí un libro que creo que interesará a mucha gente porque conocen a Spiegelman, pero que a mí me parece interesante por ser de Coover, y que sin duda mucha gente querrá por la suma de ambos. El resultado de la colaboración final usa las tiras de prensa y el cómic más conocido (por los estaduonidenses) para hacer una suerte de ejercicio contracultural de corte muy setentero en el que los excesos de sexo, drogas y violencia son casi una cotidianidad a la que se enfrentan caras bien conocidas. Quizá sea más una rareza para ambos autores, pero es la novedad suya que tenemos.

Walt Disney Mickey Mouse tiras de prensa nº 01 de Floyd Gottfredson, ed. Planeta Cómic

El magnífico Floyd Gottfredson es uno de los más grandes autores en haber trabajado para los cómics de Disney. La expresividad, la forma de esbozar personajes o de crear una trama sirvieron no solo para dar vida a unas tiras cómicas de Mickey durante años, también para inspirar multitud de cortos animados. Es una suerte que, tras años de promesas, se haya publicado un primer volumen. Y una lástima que se ponga el precio y la edición como si no se creyeran que van a vender algo. En una especie de profecía auto-cumplida, porque a ver cómo justificarlo. Pero, en fin, al menos están para solicitarlos a bibliotecas. Si esto sigue la edición de Fantagraphics original serán 12 de estos tomos, dos más de dominicales a color y -quizá- un volumen de selección de ‘mejores aventuras’.  ¿Llegará esto al tercero? Ya veremos.

Los estratos de Pénélope Bagieu, ed. Norma

Ya conocemos a Bagieu, bien por Valerosas, bien por Cadáver exquisito. Y aquí nos reúne una serie de historias de su juventud, de su paso a la edad adulta, con humor pero también con sentimiento. Una mirada a lo cotidiano que va más allá del costumbrismo.

Nubes flotantes ya envejecidas de Can Xue, ed. Hermida Editores

La primera novela de Can Xue -eterna candidata al Nobel, ya sabéis- fue esta otro ejemplo de su sátira casi escatológica, su primera gran obra, contando la realidad china de mediados de los ’80s con un conjunto de personajes desagradables pero muy reales, entre lo grotesco y lo surrealista.

Ciertas cosas oscuras de Silvia Moreno-García, ed. Umbriel

Una de las primeras novelas de Silvia Moreno-García, que mezclaba vampirismo, gangsters, trasfondo mitológico mexicano y la mezcla de humor-aventura-comedia necesaria. Aún estaba verde, como el mango verde.

El Pasajero / Stella Maris de Cormac McCarthy, ed. Literatura Random House

Pues aquí estamos con los dos nuevos libros de McCarthy. Ha pasado bastante desde el anterior y la decisión de publicarlos juntos en un único volumen no deja de llamar la atención. Lo más sencillo parecería haberlo sacado primero por separado, luego en estuche, después en un tomo único. De esta otra manera quizá haya quejas por ir en dirección contraria. Pero, en fin, nunca hay gente contenta en esto de los libros. Aunque, por supuesto, espero que mucha gente esté contento de reencontrarse con McCarthy, con una historia de familia en la que dos personajes centrales -cada uno en su relato- componen una mirada al crimen, el amor, la locura, la filosofía y la religión.

Escritos sobre arte, literatura y música de Charles Baudelaire, ed. Acantilado

Como cada año, Acantilado ha sacado un tocho este año ideal para regalar. Se trata de un conjunto de escritos sueltos de tema artístico (o, siguiendo el título, artístico, literario y musical) de Baudelaire que abarcan desde críticas a obras a comentarios sobre autores, movimientos o la manera en la que se crea o siguen algunas posibilidades creativas. Más de mil páginas nos contemplan.

Estudios sobre cultura visual japonesa de Antonio Loriguillo-López, ed. Bellaterra

La interesante colección de ensayos sobre Japón dirige su mirada a los videojuegos, el manga y el anime. Distintos textos para diversos acercamiento desde el ensayo cultural más académico pero no por ello menos importante o necesario en su mera existencia.

La fórmula del sabor de Nik Sharma, ed. Neo Cook

Este libro de Nik Sharma sobre la parte teórica del sabor y su uso en la cocina resulta interesante no solo por lo que cuenta, también por cómo cuenta esa manera de lograr que funcione un plato, aunque tenga también una parte práctica dentro del mismo libro con más de cien recetas que ilustran lo que va contando. Porque, al final, teoría y práctica es útil para lograr un volumen lo suficientemente redondo.

La charada de la corte de Flore Vesco y Kerascoët , ed. Astronave

Humor, aventuras, algo de historia, pero sobre todo un estilo muy expresivo, una gran heroína y un constante juego entre lo que se dice en los textos y cómo se narra con los dibujos. Una obra muy interesante y con mucha retranca que habla de algo más que de una joven de buena familia haciéndose un lugar en la corte y poniéndose en peligro por ello.

Witchy de Ariel Slamet Ries, ed. Nuevo Nueve

Una obra juvenil que nos presenta un particular mundo con brujas en el que se nos habla sobre poderes mágicos, la estructura del poder y tener el pelo demasiado largo.

Carpanta (75 aniversario) de Josep Escobar en edición a cargo de Jordi Canyissá, ed. Bruguera

Aprovechando que Carpanta cumple 75 se ha sacado este volumen especial con una selección de sus mejores o más representativas aventuras, textos de acompañamientos y toda la pesca. Aunque sea en un tamaño similar al de Superhumor. En cualquier caso, una forma de celebrar al personaje.

Un cómic sobre los problemas de despertar a un fantasma… ¡que no son los que puedes pensar! Abby cometió un terrible error y ahora le toca soportar al pesado quejica de Walton… y lidiar con la mismísima Muerte, que no está nada contenta. Aventuras, humor, y un poquito más…

Rose & Crow de Sarn Amelie y Garçon Lise, ed. Astronave

Fantasía sobre todo en una historia llena de aventuras y algo de humor, con mundos y magias, secretos de familia y acciones que emprender mientras se pueda.

Buscando problemas de Walter Mosley, ed. RBA
Vuelve el Leonid McGill de Walter Mosley. Desde el PINN de 2018 en la Serie Negra de RBA se habían publicado algunas de las historias de Easy Rawlins, ahora le toca a su otro personaje principal. Porque este otro detective privado, de Nueva York en lugar de Los Ángeles, intentando sobrevivir en la vida privada tanto como en el trabajo, se va a encontrar con un asesino a sueldo que se cobra un favor haciendo que ayude a un viejo cantante de blues a hacer llegar una carta escandalosa a una joven heredera. Algo que mucha gente tiene intención de parar, ya sabéis. Así que aquí estamos, con otro frente abierto.

Relatos, 1 de J.G. Ballard, ed. Alianza

Parece mentira que después de una década se publiquen de nuevo los cuentos de Ballard. Es cierto que esta vez va a ser en dos volúmenes por el mismo precio que entonces costó uno solo, signo de los tiempos, supongo. Aunque habrá que ver la traducción. Pero supongo que si alguien no se hico con él en su momento y no sabe inglés lo mismo le interesa saber que Runas, que llevaba desde mayo sin sacar una novedad, ha decidido apostar por esto.

Agencia Lockwood. La escalera de los grupos de Jonathan Stroud, ed. Hidra

Hidra recupera Agencia Lockwood a partir de su primera aventura, quizá porque la obra de Jonathan Stroud -un habitual de las aventuras juveniles con toques fantásticos como demuestran las sagas de Bartimeo o Scarlett & Browne– va a adaptarse a Netflix. En cualquier caso es una mezcla de aventura, fantasía y misterio que merece una nueva oportunidad en España.

Mis primeros poemas de VV.AA. con ilustraciones de Natascha Rosenberg, ed. Alba

En Alba han creado una antología de poesía española con ilustraciones de Natascha Rosenberg, una selección de poemas diversos, fundamentalmente de poesía desde el Siglo XX, para que se de esa primera conexión.

Bienvenidos a Grimwood de Nadia Shireen, ed. Blackie Books

Con un gran sentido del humor se nos presenta esta historia de dos hermanos zorrillos que buscando tranquilidad encuentran un lugar en el que parece que siempre está pasando algo. Algo disparatado.

La gigante Sam de Miguel B. Nuñez, ed. Mamut Cómics

El siempre versátil Miguel B. Núñez nos trae aquí un divertido cómic infantil sobre una niña que no tiene miedo. Que pueda hacerse gigante quizá ayude. Así que aventuras, humor, seres sobrenaturales y más temas, claro.

Una casa gigante de Maya Shleifer, ed. Kókinos

Un gigante y una pequeña araña, juntos para contar la historia de alguien que tiene un problema y rechaza la ayuda para descubrir que muchas veces hacen falta esos amigos para poder resolverlos. En un álbum bellamente ilustrado por la autora.

El gran protestón de Marie-Sabine Roger y Marjolaine Leray, ed. B de Blok

Lo bueno de los álbumes temáticos, como este sobre la impaciencia, es que si están bien hechos -con un dibujo expresivo, con un uso del color inteligente, con una historia que se va desarrollando- ayudan a contar eso que quieren pero, además, crean una obra que se puede leer independientemente de que queramos ‘trabajar’ el tema. Y eso es lo que tenemos aquí.

Nos leemos.