¡Libros que Llegan! Acevedo, «Neandertales», Waters y más

Ha vuelto esto. Más porque a mí me resulta útil como registro que porque alguien parezca agradecerlo, ya aprendí el año pasado por las malas lo que podía esperar. Así que supongo que mientras me merezca la pena esto seguirá. Ya veremos cuánto tiempo pasa eso. Tanto da, vamos a lo de siempre:

¡Que entre la pila!

El ingrediente secreto de Emoni Santiago de Elizabeth Acevedo, ed. Puck

Siempre es bueno tener noticias de Elizabeth Acevedo, incluso con una novela que está más cerca del clásico juvenil que sus obras anteriores. Pero la capacidad de usar el lenguaje y la realidad que nos ofrece en una obra como esta, en la que la realidad de las madres solteras, la dificultad de compatibilizar la crianza con otras actividades o la pasión por la cocina va mezclándose con una trama amorosa de fondo tanto como con una serie de situaciones que demuestran lo necesario que es encontrar alguna forma de justicia social que nos permita sobrevivir. Comprar

Neandertales de Rebecca Wragg Sykes, ed. GeoPlaneta

Pues sí, un libro sobre los Neandertales de una de las mayores especialistas en UK. Ese es el tipo de libros que nos esperan en este regreso. Mucho más interesante de lo que una primera impresión puede parecer. Comprar

Consejos de un sabelotodo de John Waters, ed. Caja Negra

De nuevo Waters nos sirve un libro que es en parte una serie de reflexiones y en otra una serie de episodios autobiográficos. No sabría decir si nos hacen comprender mejor al autor, o a su obra, pero está claro que tienen una intención de sorprender, divertir y darnos algo sobre lo que pensar. Comprar

Historia de Shuggie Bain de Douglas Stuart, ed. Sexto Piso

Una historia de amor, pobreza y determinación, con todas esas cosas que sirven para apelar a distintos grupos de personas, desde su localización histórica a los personajes de la trama, haciendo más comprensible el premio Booker que acabó recibiendo. Comprar

El país de las maravillas de Steven Johnson, ed. Gránica

El ocio y la diversión usados como chipa que ha ido moviendo toda una serie de elementos, objetos y situaciones además, por supuesto, un montón de personajes más que singulares que ayudan a poblar un libro tan particular como este. Comprar

Cuarteto de otoño de Barbara Pym, ed. Gatopardo

Volvemos con Barbara Pym, en otra de sus obras que ofrece esa mirada casi costumbrista por el que acabaría logrando un éxito crítico y siendo finalista del Booker. Como siempre, bienvenidas sean sus recuperaciones. Comprar

Una libertad luminosa de T.C. Boyle, ed. Impedimenta

Lo último de Boyle es un viaje por la historia de Leary y las drogadas psicodélicas en algo más que una visión a la historia alternativa de una época. Comprar

Tres truenos de Marina Closs, ed. Tránsito

Tres historias distintas, con tres perspectivas diferentes desde el punto de vista de las mujeres de Argentina que comparten sus historias, narraciones biográficas de miedo, culpa y deseo con distintos puntos de vista que van más allá de la violencia recibida. Comprar

Barriopunk de VV.AA., ed. Cazador de Ratas

Pues sí, una antología de relatos que sigue esa Españapunk para pasar a centrar la atención en el Barrio, en lo que lo hace diferente y lo que muestra la variedad de posibilidades que en él se esconde. Comprar

K-Punk vol. 3 de Mark Fisher, ed. Caja Negra

Pues sí, ya hemos llegado al tercer volumen -el más ligero, para qué negarlo- de la monumental obra de FisherComprar

Rosa en el asfalto de Angie Thomas, ed. Océano Gran Travesía

Una precuela de El odio que das significa, entre otras cosas, recordar lo bueno que es El Odio que das. pero también aprovechar para ver esa exploración de las pandillas, la masculinidad tóxica y la construcción de una personalidad grupal con, por supuesto, todos los temas habituales en la obra de ThomasComprar

Un sandwich en Ginza de Yōko Hiramatsu con ilustraciones de Jiro Taniguchi, ed. Quaterni

 

Pequeñas historias de la gastronomía japonesa que logran grandes resonancias, ayudadas en parte por ilustraciones originales de Taniguchi. Otra manera de aaa. Comprar

Daphne Byrne de Laura Marks, Kelley Jones y Michelle Madsen, ed. ECC

Una historia de Nueva York a finales del S XIX con falsos mediums y agentes de lo paranormal metidos con una familia que realmente tiene algo especial. De nuevo una más que solida y solvente historia de terror para el sello de Joe Hill en DC. Comprar

Power Pack de Ryan North, Nico León et al., ed. Panini

Dentro de la continuidad Marvel, pero más para jugar con ella que para tener que conocerla para disfrutarlo, en esta nueva serie del Power Pack nos encontramos una historia de tutores y familia brillantemente acompañada de los encantadores dibujos de Nico León. Una lectura encantadora. Comprar

Hasta aquí, una semana más. Para la próxima probablemente tengamos novedades con Gemma Files, Lydia Davis, Sara Gallardo, Sally Rooney, William S. Burroughs o Domingo Villar. Además del Grand Hotel Europa de Ilja Leonard Pfeijffer, la Belinda de María Edgerworth¿Quién teme a lo Queer? de Víctor Mora y la Confesión de Rob Halford, así que no nos vamos a aburrir precisamente. Pero eso será, como siempre, la semana próxima. De momento tenéis libros para leer. Así que, hasta la posible próxima… Nos leemos.


Iba a decir que no esperaba yo este All My Friends Are Racist (AU), pero lo realmente cierto es que no sé qué esperaba. O si esperaba algo. En cualquier caso, bienvenida sea esta comedia sobre una influencer nativa australiana, interpretada por Davey Thompson, y su mejor amiga y cómo un evento de ‘cancelación’ la lleva a decidir ir soltando todo lo que opina. Hecha con más pasión que medios, y con algunos momentos en los que parece claro que las ganas de epatar son más fuertes que la lógica interna, podemos convenir al menos que es un buen punto de partida. Que ojalá se engrase, perfeccione y logre una mayor financiación. Porque la idea de detrás es interesante.

Cuando uno se expone a una serietos días parece que lo que espera es siempre lo mismo, por suerte Dive Club (AU) está alejado… para lo bueno y lo malo. Lo bueno es que lo que tenemos aquí es la clásica serie familiar con algo de acción gracias a un pequeño misterio que un grupo de jóvenes tiene que investigar al mas puro estilo de los ’80s/’90s. Lo malo es que al más puro estilo de los ’80s/’90s parece que aún no se ha inventado la diversidad y tenemos una historia tan blanca y heteronormativa que parece pensada para emitirla en cualquier casa juvenil parroquial. En fin.

Supongo que tras el fallecimiento de Ed Asner lo mejor que puedo decir de Dug Days (USA) es que volvemos a oírle. Por lo demás, el tipo de cortos esperables para los fanes de la película y todo eso. Sí, es exactamente lo que te puedes imaginar ahora mismo que va a ser.

Puede que sea el remake en serie de una película – Mr Hong– pero lo cierto es que Hometown Cha-Cha-Cha (O) (SC) parece más preguntarse cómo podían convertir una película navideña en una serie sin navidad. Muchos de los tropos habituales -que, al fin y al cabo, lo son también de las obras románticas- van apareciendo por la obra que trata de una joven y bella profesional que decide darle un nuevo comienzo a su vida, mudándose a un pueblecito en el que conocerá a un hombre bondadoso con el que en un principio no simpatizará. Esta sobremesa Verano en Corea del Sur. También os digo que con la racha que llevamos casi que se agradece que se hagan también comedias románticas, incluso aunque sean tan blandas como esta.

Hay dos lobos luchando en el interior de Only Murders in the Building (USA). Uno es una comedia de extraña pareja con Steve Martin y Martin Short. El otro es una serie juvenil de misterio con Selena Gómez. A ratos ves una, a ratos ves otra. Rara vez ves ambas. Entre otras cosas porque, pese a las claras cantidades de talento que hay en la serie, especialmente entre sus actores, aquello no acaba de funcionar del todo, que Martin interpretase a una variación de Kojak es solo medianamente gracioso, que Short sea un perdedor patético con sueños de grandeza funciona solo si la escena es corta y no se recrea en ello, y que Gómez sea una muchacha de pasado misterioso que sabe más de lo que cuenta… Es algo a lo que la CW nos ha acostumbrado a ver con muchísimo más locurón a su alrededor. Tampoco es que sea un desastre, por supuesto, porque el que tiene tablas flota. Pero para este viaje no hacía falta reunir a tanta gente brillante.

Estoy seguro de que hay gente que es el público objetivo de Q-Force (USA). Fundamentalmente entre los heteros. Que, al fin y al cabo, es el colectivo con más representantes en la serie. Al menos está claro que entre el primer trailer que sacaron -el teaser que tenéis abajo- y el segundo alguien debió de darles un toque. Porque creo que el juego de los estereotipos está menos claro. El que una serie teóricamente Queer y teóricamente coral acabe siendo una serie de discusiones entre un hombre gay y otro hetero supongo que no me debería de sorprender demasiado. La diversidad prometida es ilusoria, el humor no se esfuerza, la animación es ramplona y la parte de acción es inane. En un mundo en el que ya han existido Archer o The Awesomes la mezcla de humor y acción en una serie animada pide claramente más, y si la carta que juegas para diferenciarte es la diversidad más vale que realmente la pongas sobre la mesa. En fin, parece que cuando soltaron la línea «parece Citibank intentando de atraer a la comunidad queer» estaban vendiendo la premisa de la serie.

 

Una encantadora serie diseñada por plantilla esta Sharkdog (O) (SG) que nos ofrece exactamente lo que parece, un bicho encantador y muy vendible, un chaval pelirrojo que es el protagonista y que sirve para seguir la regla de 2/3 y que haya 2/3 chicos, 2/3 de piel clara y porque el resto ni se han molestado en incluirlo. En fin, un producto que supongo que si lo que importa es vender peluches va a funcionar extraordinariamente bien. Al fin y al cabo su parecido con el Jeff The Shark de Marvel es tan notable que lo raro es que Disney no les haya mandado ya un ‘cease and desist‘. Vamos, que peluches a montones. El resto ya tal.

Lo que le gusta a los británicos la recreación de hechos luctuosos… en fin, hoy nos toca Stephen (UK), que habla de racismo, desigualdad, crimen y todas esas cosas. Lo hace con la habitual pericia del bien engrasado sistema inglés de producción audiovisual. Y al final acaba dando un poco lo mismo porque, bueno, parece que las recreaciones las montan más para su propia fiesta como aquí en el que en un caso tan obvio de racismo deciden que el centro sea un policía blanco. Para el que, por supuesto, han buscado a una cara conocida. Que esto sea, además, una suerte de continuación del docudrama que se hizo en los noventa acaba resultando incluso más inexplicable en su generalidad. Yo qué sé, ingleses y sus tradiciones.

Si la serie británica de hace unos años me pareció floja mi opinión sobre este Threesome (O) (SU) sueco difícilmente podría ser peor. Parece que deben de tenerle miedo a algo porque la historia de una pareja que lleva toda la vida junta hasta que una tercera persona es incluida y eso pasa a revolucionar sus vidas y no para bien (bostezo) logrando que una película de Lifetime sobre el tema parezca progresista por comparación. Así que bueno, si te gusta pensar en lo malas que son todas las configuraciones fuera de la monogamia, o si Me You Her te pareció un exceso propagandístico, supongo que siempre te puedes ver esta serie cuando termines con Espejo Público. Bah.

Por suerte esta semana también tenemos Vigil (UK), que tiene muchas unidades de suerte encima porque a una buena idea como punto de partida -una muerte sospechosa en un submarino que lleva a una investigación dividida entre la que se produce en tierra y la que está dentro del susodicho submarino- se une un reparto capitaneado por Suranne Jones dando otra magistral lección interpretativa. Es una lástima que no todo el reparto sea igual de solvente y que el guion tenga momento en los que parece que hubiera necesitado de algún tipo de autor con más recorrido -se nota que el acercamiento de Tom Edge al tema vino adaptando Cormoran– porque si esto no está mal lo que podrían haber hecho con algo más de nervio lo podría haber catapultado a la estratosfera. Con eso y con todo, de momento es una muy buena serie. Que también nos va haciendo falta a ratos.


Parece que Adrien Brody ha encontrado un hueco en su tarea de defender acusados de agresiones sexuales para pasar a la televisión, con este Chapelwaite (USA) que se supone que es una precuela al Salem’s Lot de Stephen King pero que en realidad parece un genérico muy poco inspirado en el que por mucho que Emily Hampshire intenten tirar la sensación de marca blanca del horror convierte en un festival del bostezo recomendable para compatibilizarlo para la plancha o actividad similar.

Como su propio nombre indica Clickbait (AU) está más ocupado en crear una una historia que llame la atención para que te pongas a verla que en lograr algo mínimamente interesante. Relleno. Y ni siquiera rancho del bueno.

Supongo que D. P. (O) (CS) era ya desde su origen una serie con un problema. Porque, por un lado, tienes a un par de personas persiguiendo a los desertores en Corea del Sur. Por el otro, se presentan motivos más que razonables para odiar al ejército o para haber desertado. Pero lo segundo no impide que lo primero pese más. Así que… ¿realmente vas a querer que triunfen los protagonistas? Pues más bien no. Así que por entretenida que pueda llegar a ser en ocasiones puntuales la idea es casi tan brillante como hacer una serie sobre perseguidores de esclavos.

Tenemos otra serie de animación hoy, y toca meterla en la caja Hora de Aventuras, porque en I Heart Arlo (USA) tenemos ese grupo de personajes y estilo redondeado. ¿La serie? Pues más de lo mismo pero en animación. Supongo que a alguien le gustará. Siendo ‘alguien’ una persona diferente a mí, desde luego, porque todos esos intentos de chistes por el ‘shock’ y lo extraño que muchas veces viene de precisamente los lados más transitados del humor. Pues bueno. ‘alguien’. No yo.

Pensaba yo que King of Boys: The Return of the King (O) (NG) era una película, pero resulta que es una serie. Da igual que vaya a partir de la película original, una examinación del poder en Nigeria con la política de fondo, que es un poco lo que tenemos también aquí, apoyados por una gran actuación de Sola Sobowale y empequeñecida porque parece rodada con lo que se han encontrado entre los cojines del sofá. Al menos en esta manía suya de estrenar dos millones de cosas cada semana y que una de ellas sea criminal, esta serie ha sido algún tipo de avance.

Por el lado de Australia tenemos el programa de sketches de The Moth Effect (AU) en la que Nick Boshier y Jazz Twemlow hacen… bueno… una serie de sketches más que tiene algún punto a su favor porque logra liar a algunas personalidades importantes de allá para que les echen una mano. Y menos mal, porque el trasfondo de las piezas podrían ser hechas por cualquiera con acceso a internete. Que a esta altura es bastante más habitual.

Que Bet+ siga siendo una cosa es algo que me sorprende tanto como el resto de servicios de streaming que se han puesto un +. Pero aquí estamos. Esta vez con The Ms. Pat Show (USA), una sitcom familiar en la que lo único que logra hacerlo distinto es que su cómica central es ciertamente otro tipo de persona. tanto por su tumultuosa historia como por la manera en la que hay destellos de algo distinto de los clásicos enfrentamientos y diatribas. No es que sea una gran defensa, pero teniendo en cuenta el nivel habitual es hasta una mejora.

Supongo que en Netflix tienen unos mínimos de estrenos semanales que explican series como Otwórz oczy (O) (PO), otra de esas de instituto que tienen que estrenar cada semana y que esta vez tiene como gimmick a una joven amnésica. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

En una semana en la que parece que alguien pagaba a Netflix por estrenar todas las series que pudiera Post Mortem: No One Dies in Skarnes (O) (NO) al menos resulta un mínimo de gracioso. Sin excedernos, que esto son demasiados capítulos para lo que venía a contar, que es un pueblo en el que parece que nadie muere. Empezando por la protagonista, que despierta en la mesa de su familia antes de la autopsia. A partir de ahí un algo de humor y un algo de misterio sobre la situación. No es Dellamorte Dellamore -qué más querríamos- pero podría haber sido bastante peor.


Hay veces que te pones una serie, como es el caso de Annika (UK), y piensas… Qué bien pronuncian el inglés, qué estupendamente entonan, cuando vocabulario tienen. Sería un listening estupendo en un curso de inglés. ¿Como serie? Un peñazo. Pero qué bonito hablan. Me puse a mirar y parece que salió esto de un audio-drama así que esa calidad se explica, lo que no se explica es que esa teórica investigación criminal sea tan. Tan. Tan. Pero bueno, seguro que hay profesoras por ahí necesitando un listening. Esta es su serie.

Estoy seguro de que hay un público para The Chair (USA) tanto como que no soy yo. Lo primero que hice al terminar el capítulo fue ver si se trataba de alguna adaptación de una serie inglesa de mediados de los noventa, porque a eso es exactamente a lo que parecemos enfrentarnos. Bueno, a eso por un lado y por el otro al Show de Jay Duplass. Lo bueno de eso es que me permite darme cuenta de que hay algo que odio con mucha claridad en mitad de lo que solo me produce indiferencia. Las series para profesores llevan toda la vida, la de universidades no son tan numerosas pero algunas hay, a veces hasta desde el punto de vista de los profesores. Y aquí lo que tenemos es un enorme desperdicio de actores. Holland Taylor intenta lo que puede, David Morse ni siquiera parece estar presente, y Sandra Oh resume bien los problemas de la serie en la que cada actor y escena parece pertenecer a una serie diferente. Ninguna de las cuales es especialmente interesante. Lo peor no es solo que parezca los restos con ínfulas de una serie de profesores de hace un par de décadas, es que no se han molestado ni en ver lo que han echo en adelante con esas ideas. Compararlo con TeachersBoston Public sería para echarse a llorar, así que paso. Os la podéis ver, pero bajo vuestra responsabilidad.

Bastante agradable esta Heels (USA), se nota que Armell está de hombre orquesta hablando de las cosas que le gustan. Es una pena que lo que hay detrás sea un poco rutinario y predecible porque al final que todo sea un drama de valores y familia hace pensar que el decorado está para disimular y podría haber sido tranquilamente el clásico drama de ganaderos que los americanos llevan usando toda la vida para estas cosas. Pero bueno, supongo que si te apetece reivindicar a los orquestadores de la lucha libre y no tienes muy fresca Warrior puede servir al menos para echar el rato.

No sé a dónde plantea ir The Newsreader (AU) pero sospecho que es porque estamos en un drama. Probablemente uno romántico, pero no puedo asegurarlo. Con el mundo del periodismo ochentero australiano -un decir- de fondo lo cierto es que al final los pelos -bueno, pelucas más probablemente- de Anna Torv acaban siendo estrellas de una función que no tengo muy claro qué pretende contar pero quizá por ello parece una producción perfecta para la hora de la siesta.

He odiado cada minuto de Nine Perfect Strangers (USA), no sólo es una versión peor de dios sabe qué querían hacer, probablemente esta manía de los hoteles que estamos teniendo con White Lotus y Fantasy Island, pero es que además el reparto no lo está ni intentando. Que es notablemente inferior al de White Lotus por mucho Michael Shannon que contraten. Parece mentira de David E. Kelley tenga algo que ver en esto, con lo que él ha sido.  No se me ocurre nada bueno que decir de ella.

No esperaba yo que la serie que me fuera a parecer más interesante esta semana fuera The Panthers (NZ), pero aquí estamos. La parte histórica sobre la creación de una agrupación para promover y proteger los derechos de la gente polinesia (de manera directa o como descendientes) en Nueva Zelanda resulta interesante por cómo se explican las clásicas historias de migración y racismo en un entorno del que no se suele hablar y con unos protagonistas algo distintos. Es una lástima la obvia decisión de sexualizar a algunos personajes y mover algunas situaciones para que sea más dramático, pero supongo que eso es lo esperable cuando se crean obras que buscan una manera de que se interese en ellas el público general.


¿Cómo es posible que en mitad de agosto tengamos diez estrenos de serie? Yo qué sé, a estas alturas he dejado de intentar adivinar cómo piensan los programadores. Porque estas son las novedades pero también están las series que estrenan temporada nueva y las que estrenan su segunda mitad de temporada. Mi sensación general esta semana es de desconcierto ante las decisiones. Por suerte AlRawabi School for Girls (O) (JR), primera serie jordana creada para Netflix, hace un poco más por que me resulte curioso el asunto. Luego resulta que es otra versión de Elite, que pare eso les funciona, por suerte esta vez es un colegio todo de chicas en el que una de las alumnas decide vengarse contra las populares que hicieron su vida un infierno. – Que no es lo mismo que pasa en la mexicana Control Z, también en Netflix, porque ahí es un desconocido. – Por supuesto la creadora Tima Shomali es de la opinión de que si haces algo malo a los que te atacaron te estás poniendo a su nivel, por algo la llaman la Tina Fey de Jordania, así que ni siquiera vamos a poder disfrutar de un buen thriller de venganza. Solo de rancho, que al fin y al cabo es a lo que se dedica Netflix, al negocio del forraje a granel: Más de lo mismo a través del mundo.

Lo más divertido que tiene Brand New Cherry Flavor (USA) es encontrarse a Nick Antosca, el antiguo asociado de Max Landis en cosas como Channel Zero, haciendo una obra sobre gentes del mundo del espectáculo que aprovechan para realizar abusos. En realidad la serie no va de eso, claro, va de una sucesión de intentos de parecer edgy como lo hubiera hecho cualquier adolescente con ínfulas que pensara que meter muchas imágenes teóricamente impactantes es lo mejor, porque ser facilón es una característica de los productos ‘de terror’ de Netflix. Supongo que al menos habrán dado de comer caliente al reparto -que hace lo que puede con lo que tiene… bueno, algunos, otros están tan instalados en pasar de ello que parecen parte de los productores de Netflix- así que supongo que si eres un adolescente edgy esto te puede gustar. Si no… ni para tenerlo puesto mientras estás planchando. La oreja o la ropa. Más rancho.

No entiendo en qué momento Channel4 decidió que era buena idea hacer Deceit (UK), supongo que quizá porque es uno de los fiascos más notables de la policía británica, en cualquier caso decidir contar la historia así, con todo eso del policía torturado y las sombras de gris y todo el resto de mierdas, acaba siendo revolcarse por el lodazal antes que… bueno… lo que quiera que sea lo que están haciendo allí. Británicos y sus cosas.

Normalmente me quejaría de que hicieran los franceses una adaptación de Harlan Coben, pero teniendo en cuenta que ya hemos tenido a los británicos, los polacos e incluso a los españoles lo más fácil fue irme a buscar qué pasaba aquí, cómo se justificaba este Disparu à jamais (O) (FR) en lugar de adaptar a alguno de los muchos y buenos autores de novela negra francesa que hay. Efectivamente, resulta que llegó a un acuerdo millonario y ahora Netflix está poniendo a hacer adaptaciones por todas partes por dos motivos, el primero es ver si el público local se las ve así, el segundo -estoy convencido- es poder repartir las pérdidas por el pastizal entre diferentes sedes para no reconocer que el modelo se les está yendo al guano. En fin. La serie. Pues lo de siempre, claro, Coben es así. Seguro que ya sabéis por dónde van los tiros. Hubiera preferido ver la adaptación de algún autor francés, no todas van a salir tan mal como Recursos inhumanos, mientras tanto… rancho.

FOX ha intentado que no descubramos el estreno de Fantasy Island (USA), estrenado en mitad de agosto, casi sin publicidad, intentando que la gente no se entere porque, además, con el espanto de película que sacaron el año pasado poco más parece que quisieran que se les relacionara entre aquella vieja serie mezcla de Hotel / Vacaciones en Mar con toques fantásticos. Pues una cosa os puedo decir, FOX. ¡NO LO HABÉIS INTENTADO LO SUFICIENTE! Lo peor de la serie original -aunque por suerte no de la película- con un presupuesto como de película de las tres de la tarde. Y nada de lo que podría haber hecho algo medianamente interesante el asunto. ¡FOX, PODRÍAS NO HABERLA ESTRENADO!

Pues en Bounce han pensado que podrían hacer una serie explorando la masculinidad afroamericana y aquí tenemos Johnson (USA) que a ratos es aspiracional y en otros drama y en general da la sensación de que querían hacer una serie como aquellas de los de grupos de amigas pero con hombres pero que no fuera la clásica sitcom. El resultado es un poco lo de siempre, supongo que habrá gente a la que le pueda interesar pero -no pareciéndome ni de lejos de lo peor de la semana porque vaya mierda de semana de estrenos hemos tenido- se me queda muy corta en cualquier cosa. Quizá porque el éxito de esas series a finales de los noventa y principio de los ’00s hubiera agradecido algún tipo de evolución en arquetipos o personajes aunque fuera solo para que oliera algo menos a alcanfor.

Lo más decente de Netflix de esta semana -tampoco echemos las campanas al vuelo- es El Reino (O) (AR), una obra basada en un guion de Claudia Piñeiro con Marcelo Piñeyro de co-creador que mezcla política y religión con una investigación de asesinato y unas elecciones. No es lo mejor que ha escrito Piñeiro, pero visto el deplorable nivel de esta semana para pasar el rato está bien.

Lo mejor de esta mala semana es Reservation Dogs (USA), una obra a la que se le ven las costuras porque se le notan por dónde van los tiros tanto como lo que van a ir haciendo. Y los actores son… bueno, aún tienen espacio para mejorar. Pero el guion intenta hacer algo un poco distinto y, desde luego, las intenciones detrás son buenas. Necesita mucho rodaje, desde luego, y esperaba más, eso también. Pero con la semana que hemos pasado este es el mejor estreno sin ninguna duda.

En la BBC se han sacado de la manga esta Skin Deep (UK) para que un grupo de niños hablen de sus problemas de autopercepción. Entre la charla y el docudrama divulgativo veremos cómo hablan de ser bajitos, del pelo, de tener pecas, eccemas, o ser de otras razas. Una gran manera de hacer televisión divulgativa positiva para los niños.

Lo único que me voy a molestar en decir de What If…? (USA) es que si conoces los cómics ya sabes que los guiones están a la altura del dibujo. Perdón, de la animación.


No esperaba nada de Buffering (UK), ni bueno ni malo. I am… empieza su nueva temporada prácticamente a la vez y, sinceramente, no es algo contra lo que quieras poner una serie nueva, así que aquí estábamos, a ver qué tenía esta oportunidad que la televisión –ITV, aunque sea la 2– le brindaba a un cómico más conocido por su trabajo en un reallity. Y lo cierto es que tiene un algo. También tiene muchas zonas ‘verdes’ en las que se nota que aún no tiene claro el qué o el cómo o espera que el uso extensivo de cómicos y expresiones pueda sostener el resto de la obra. Pero lo cierto es que se nota que Iain Striling sabe que esto es una oportunidad, quiere aprovecharla y espera hacer algo diferente. Salir sale regular, pero, oye, quizá según la serie evolucione, los nervios se calmen y todo aquello.


Puedo entender perfectamente todo lo que ha llevado a existir a Mr. Corman (USA), y no seré yo el que niegue las capacidades artísticas a Joseph Gordon-Levitt. Pero si tengo que ver un segundo capítulo de esto me tendré que buscar algo que hacer a la vez para evitar el tedio vital de este drama cotidiano de de señor de mediana edad cuyos sueños no se han cumplido y que se encuentra aún desubicado. Que el protagonista sea un Hombre Encantador la hace solo un poco más tolerable que si fuera la habitual bukowskada. Supongo que habrá gente a la que estas cosas le gusten -porque se sientan reflejados, supongo- pero yo solo pido un año mínimo hasta la próxima de estas, porque no respondo de mí.

Entiendo que a alguien le gustó Fauda -alguien tenía que estar ahí- y de ahí que le hayan dado a Lior Raz este Hit & Run (USA) que intenta disimular que es israelí disfrazándola de USAca. Por supuesto sigue teniendo un transfondo militarista porque vaya dos países. Si alguien espera algo culturalmente progresista se puede ir olvidando, porque todo comienza con el asesinato de la bella mujer de Raz. A partir de ahí la neverización sirve de catalizador para una obra entre lo aburrido y lo chapucero que está lejos incluso de las cosas que nos trae Ammo Content pero muy cerca de las películas de Netflix porque, bueno, supongo que a eso es a lo que juegan ahora.

Es complicado decir si hablar solo del primer capítulo -bueno, quizá alguno más- de Navarasa (O) (IN) hace justicia o no a la serie. Pero es que soy fiel defensor de que si quieres que alguien se las vea más vale que lo primero que ofrezcas merezca la pena. Incluso cuando es una serie antológica de lo que podríamos considerar ¿minitelefilmes?¿cortos? dentro del mundo cinematográfico tamil (por buscar una forma de expresarlo) con nueve emociones diferentes. Empezar por Edhiri, que habla de compasión, podría llevarnos a pensar que lo que tenemos es una serie de cosas apiladas antes que una trama concreta o una solución. Visto también el siguiente – Summer of ’92 que va de Hasya Rasa o Risas– quiero creer que hay alguna idea de unirlos todos, porque la falta general de una resolución y la sensación de que estamos más ante escenas sueltas que ante cualquier intento de trama -ni siquiera una idea de trama como resolución emocional, solo exposición- podría convencerme de verla si no fuera porque en realidad no me ha interesado gran cosa. Sí, está bien para conocer las caras y estilos del cine tamil, pero estoy seguro de que tiene que haber formas mejores. O, al menos, eso quiero creer.