Sark de Oro 2017: Los Premiados

Dicho todo esto, vamos a por lo que realmente está esperando la gente. Bueno… alguien habrá que lo espere, digo yo. Así que vamos con los premios de este año.

Golden Sark

Paperbacks from Hell de Grady Hendrix, ed. Quirk Books

Una de las lecturas que más he disfrutado de todo el año. Pensé que sería la clásica obra que reúne portadas más o menos cohesionadas por una temática y en su lugar me encontré un completo estudio que, con cierto humor que no siempre es muy acertado, va contándonos los movimientos editoriales del género de terror durante los años ’79 y ’80. También nos ofrece un contexto para entender de dónde venía y, por supuesto, una breve mirada a los ’90. Y sí, también hay portadas y datos sobre sus autores más destacados. Así que aunque sea muy USAcéntrico el impacto y alcance -sobre todo las relaciones entre literatura de terror en ascenso y cine, y los superéxitos de este- facilita que podamos atacar cabos y comprender explotaciones y consecuencias. De modo que al final tenemos no sólo un catálogo de portadas de libros, también de modas y, por supuesto, de todo lo que significó el horror durante dos de sus décadas de mayor actividad. A poco que os guste el género y su historia -y que sepáis inglés, claro- os interesa leer este libro. ¡Ojalá alguna editorial española pudiera publicarlo!

Sark de No-Oro

– Sobre lo azul de William H. Gass, ed. La Navaja Suiza

Un ensayo sobre el color parecería el terreno perfecto para un libro sobre arte, pero aquí se trata más de intentar comprender el lenguaje, o la sensaciones asociadas. Las múltiples variedades de tipos de azul llevan a Gass no solo a demostrar su dominio del idioma y sus conocimientos literarios, también a reflexionar sobre los mismos significados del idioma.

Sark de Plata

– Una dirección equivocada de Elizabeth Daly, ed. Siruela

Un ejemplo perfecto de ese buen momento de la recuperación del mystery clásico inglés -incluso aunque en este caso sea estadounidense- que estamos viviendo. Una historia en apariencia sencilla que se muestra como una entrada más en una historia con una serie de personajes que ya se suponen conocidos para el lector. Un investigador y algunos secundarios a su alrededor, figuras sin duda familiares para los lectores (Al fin y al cabo es el séptimo libro de este detective) pero que aquí quedan extrañas -quizá incluso desdibujadas- contra la fuerza de la historia que están contando. El detective se acerca bajo pretexto a una casa, quiere descubrir qué pasa en esa familia tras un anónimo. A partir de ahí una historia de suspense que funciona -a la perfección- mediante los resortes más clásicos del género. Lo que parece una situación extraña revela serlo incluso más, la cotidianidad se va volviendo extraña y mortal. Un ejemplo perfecto de ese tipo de novela convirtiéndola en una elección clara para este puesto.

Sark de Oro

– Experimental film de Gemma Files, ed. La Biblioteca de Carfax

Mi libro favorito reúne en sí el buen momento del terror y las pequeñas editoriales -el magnífico trabajo de La Biblioteca de Carfax es una de las cosas más notables del año- pero, sobre todo, una gran historia. Con un punto de partida que recuerda y recupera, además, uno de los motivos que hicieron grande el terror en el pasado: Protagonistas cuya vida actual explica que se tenga que mantener en la senda de algo potencialmente terrible porque su alternativa vital a no hacerlo realmente no es mucho mejor. Una mujer casada y con un hijo que ha visto cómo la crisis destruía sus expectativas laborales en el campo del estudio y la enseñanza del cine se encuentra con un material fílmico raro. Podría ser el centro de su carrera, podría ser también potencialmente peligroso. Teniendo en cuenta el estado de la ‘industria’ -en Canadá en el caso de este libro- seguir investigando no parecía tan mala idea. Hasta el punto de que casi podríamos hablar de dos partes en el libro. La segunda más centrada en ese elementos folclórico y sobrenatural, la primera en los vericuetos y burocracias de algo que querría ser una mezcla de industria y academia y acaba siendo poco menos que una trampa en la que ninguna de las dos cosas acaban de funcionar. Es cierto que tiene algunos tics y tropos muy propios de Stephen King -para lo bueno y para lo desesperante- pero puedo pasarlo por alto porque lo bueno que ofrece es mucho y muy interesante. ¡Ojala sigamos con la racha de este tipo de obras en el futuro!

Ahora sí, ya hemos acabado. Muchas gracias por vuestra atención y hasta los próximos premios.

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