¡Libros que Llegan! Murdoch, «El viaje a Echo Spring», Bulgákov y más

 

Otra semana tranquila, de esas que permiten brillar más a las recuperaciones y que incluyen ensayos como el primero de nuestra lista de hoy, además de algunos ilustrados infantiles. Pero venga, dejemos que hable la por nosotros…

¡Que entre la pila!

El viaje a Echo Spring de Olivia Laing, ed. Ático de los Libros

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Incluso aunque hablar de escritores y bebida -incluso podemos decir que alcoholismo- parezca ya un cliché la manera de acometer la historia de Laing permite ver cómo algunos puntos en común se unen a los escritores estadounidenses que han sufrido de esta particular predisposición como muestra o catalizador de los traumas que salían o aumentaban por medio de su escritura.

El libro y la hermandad de Iris Murdoch, ed. Impedimenta

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En este grueso volumen la autora irlandesa explora el paso del tiempo en un pequeño grupo de amigos que logran pasar de un ambiente de camaradería y exaltación literaria a ir demostrando las grietas que los triunfos y fracasos han ido dejando en ellos. Una gran novela con varios niveles posibles según si parece preferirse hacer una lectura centrada en las personas o en una clave más metaliteraria.

Los huevos fatídicos de Mijail Bulgákov, ed. Nevsky Prospects

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Relato sobre la distopía científica al servicio de un poder no ya poco científico sino incluso poco intelectual de manera que la necesidad de una investigación va llevando a una creación de consecuencias casi impredecibles, incluso cuando es como aquí con toda la sorna que Bulgákov era capaz de reunir.

Julia Bride de Henry James, ed. DÉpocacubierta_Julia Bride 324x236mm-definitiva.indd

Recuperación de un inédito con acompañamiento de una pequeña pieza y edición primorosa a juego. No es un libro muy extenso pero sin duda ha sido tratado con mimo para convertirlo en un objeto más de colección que de simple lectura.

El Sistema de Ricardo Menéndez Salmón, ed. Seix Barral

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Inusitadamente extensa para lo que la obra de Salmón suele ser, este nuevo libro premiado intenta comprender cómo ha pasado lo que sigue pasando dentro de aquella crisis que parecía no tener fin entonces y que aún ahora es difícil de creer que estemos cerca siquiera de la mitad.

El hijo de César de John Williams, ed. Pamies

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Otra recuperación, en este caso de la obra histórica de Williams que trata de lo esperable en estos casos romanos.

Cinco esquinas de Mario Vargas Llosa, ed. Alfaguara

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Vamos preparando las fichas para el Día del Libro, comenzando con una nueva novela de Vargas Llosa más cercana a los elementos cómicos con una historia sentimental de fondo y, a partir de ahí, va sacando un poco de lo que le da la gana a su autor, ya sea intentar hacer un retrato social o meter elementos de thriller.

El elefante desaparece de Haruki Murakami, ed. Tusquets

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Y no es ni octubre.

El fuego y el relato de Giorgio Agamben, ed. Sexto Piso

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Ensayo sobre la literatura y su condición no solo de creación sino también de juego entre unos y otros actantes en su creación.

Brujas de cine de VV.AA., ed. Abada

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La historia y muestra de la representación, ya por sí compleja, de la brujería. Aquello que en la historia se ha visto como muchas maneras distintas de intentar menospreciar el valor de la mujer sola y que en el cine ha seguido un camino tristemente similar.

La historia de Nintendo, vol. 2 de Florent Gorges, ed. Héroes de Papel

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Segundo volumen, dedicado a las famosas Game & Watch, de la monumental historia sobre Nintendo que están publicando en Héroes de Papel.

Mercancía del horror de Jaime Gonzalo, ed. Libros Crudos

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El Nazismo Pop o, si lo preferimos, el influjo en a cultura popular del nazismo ya sea como enemigos totales o como un estilismo muy marcado y singular que recrear para jugar con los límites transgresores.

El compañero de piso de mierda de Giuseppe Angelo Fiori, ed. Errata Naturae

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Tipología y casi metodología de los diferentes tipos de pesadilla con los que puedes encontrarse si decides compartir casa. Idea que la lectura de este libro -y la visión de sus imágenes- puede quitarte con rapidez de la cabeza o, cuanto menos, sustituir por un ataque de ansiedad.

Lili de Wen Dee Tan, ed. Babulinka Books

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El poder de la diferencia explicado -y encarnado- con una niña que en lugar de pelo tiene fuego en la cabeza. Quizá no sea muy original como narración pero la mezcla de metáforas evidentes lo convierte en una idea más que curiosa para los pequeños.

¿Dónde está la luna? de Jordi Amenos y Albert Arrayas, ed. Fragmenta

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Un cuento no solo para hablar del hecho lunar astronómico, también para examinar el papel del lenguaje más o menos literal y la decisión de narrar inventando en familia explicaciones para ello.

¿Y mi sombrero? de Masanobu Sato, ed. Pastel de Lunabf73bf_3b06b2b34be649d98f24db58eb4d8eed

Un relato en sombras sobre un peculiar animal que anda a la búsqueda de su sombrero, permitiendo así jugar al lector con las magníficas ilustraciones en blanco y negro que siguen la historia de esta desaparición.

Hasta aquí otra semana más. La que viene parece que ya irán apareciendo más, y se acercan además un par de sorpresas… Pero eso ya lo iremos viendo con tranquilidad. Mientras tanto… ¡Nos leemos!

 


Empezamos marzo casi como podríamos empezar cualquier otro mes. Supongo. No me refiero a que Hap And Leonard (USA), personajes de Joe R. Lansdale y sus libros etcétera, pero en realidad estamos ante otra de esas series. Quiero decir, sí, esta está ambientada en los años ochenta, en Texas, y la protagoniza un par de personajes que trabajan en lo que va saliendo, en la parte baja de la escala porque uno fue un poco exitoso desertor de la guerra de Vietnam y un veterano que ha vuelto con problemas de ira y que es gay y negro. Y la verdad es que tiene un cierto estilo y ofrece una aproximación al género que, por lo menos, se aparta de los arquetipos procedimentales… pero aquí estamos, con otro ejemplo de género policíaco que intenta hacer valer su condición de productor para cable –Sundance, nada menos- retorciendo un poco esas premisas básicas. En fin, que mal no está pero tampoco esperaría que viniera a mi rescate.Sí, es injusto pedirle eso a una serie, sobre todo a una que al menos intenta ofrecer algo diferente, pero qué vamos a hacerle.

Hablando de lo cuál, esta extraña mezcla de de serie de suspense y política que es The Family (USA), que quizá ya hayan cancelado viendo sus audiencias y que a partir de una premisa tirando a loca -el hijo de una política desaparecido hace 10 años regresa tan de la nada como desapareció poniendo en marcha toda una serie de maquinaciones políticas- y que se salva sobre todo porque los actores están intentando todo el rato que se pueda comprar una idea tan loca, con Joan Allen haciendo turnos extra como la maquiavelisca matriarca y candidata a gobernadora y la salsa que aporta Andrew McCarthy como el hombre que lleva 10 años en la cárcel por la desaparición del ya-no-tan-niño. Un poco más de soapoerismo tampoco le vendría mal, la verdad, o echarle un ojo a Pretty Little Liars, pero quizá con algo de suerte logre volverse lo suficientemente desquiciada como para que merezca la pena echarle un ojo.

Disney. Cuando parecía que la idea de Mighty Med no podía ser peor deciden cerrar esa serie combinándola con Lab rats para dar lugar a Lab Rats: Elite Force (USA), el tipo de spin off que grita desesperación desde su mismo inicio y del que probablemente veamos intentar desvincularse a sus actores dentro de unos años.

Por cierto, dentro de las cosas que no deberían estar aquí pero que aquí traigo está Murder (UK), que ya tuvo un piloto propiamente dicho hace tres años. En esta ocasión es una especie de telefilmes dentro de este paraguas, pero entre el buen hacer de los implicados y que sospecho que nadie lo recordará ya creo que no es mala idea recuperar la serie y aprovechar para animaros a que le deis una oportunidad. O quizá es que esta idea de narradores poco fiables que ofrecen una presentación de hechos como si fuéramos el jurado que tiene que decidir qué ocurrió en realidad es el tipo de cosas que me encantan. Tanto da, lo importante es no olvidar la serie.

En cuanto a The Real O’Neals (USA)… digamos que es del montón. Que tiene la suerte de tener a Martha Plimpton en ella y que al menos parte de un intento depresentar personales ligeramente  distintos -a estas alturas creo que es la cuarta comedia familiar con personaje gay de los últimos dos años, pero lo consideraré una mejora- dentro de una comedia familiar con niños sobadísima. Tampoco es que creo que vaya a durar mucho, claro.

Terminamos con la que quizá fuera la única serie que tenía ganas de ver esta semana: Slasher (USA) la producción -fundamentalmente canadiense, sea todo dicho- que marca la primera creación de ficción del canal estadounidense Chiller. Una aproximación, decían ellos, al clásico tema del slasher en un formato de miniserie antológica. Es decir, esta temporada son ocho capítulos, matan a quien tengan que matar y la que viene ya veremos lo que pasa porque tendremos a otros personajes y responsables. Y no puedo decir más que espero con ganas a la temporada próxima. Porque esta es un desastre de proporciones catastróficas. El año pasado tuvimos Scream y Scream Queens y esta no se acerca ni de lejos, ni tampoco a a The Following o, incluso, Harper’s Island. Sí, estoy comparándola desfavorablemente con Harper’s Island, así que haceos a la idea de lo que estamos hablando. Una serie cuyo parecido más inmediato son esos cortos pretenciosos de reinvención de género mediante el uso de música completamente inadecuada, grandes planos vacíos y una serie de tics ‘adultos‘ en lo temático que en realidad están más vacíos que cualquier recurso a clichés gastados. Que también los tiene. Pero que recurrir a algún pequeño toque gore *bostezo* y a escenas sexuales arriesgadas *otro bostezo* para justificar un desastre narrativo en el que nada tiene sentido, los personajes llegan/hablan/se van, se mezcla a un -teórico- asesino en serie con la hija de sus víctimas y se tira de plan como si fuera The Following pero con unas tramas al estilo Resurrection (sí, la de Lambert), un estilo más propio del Creep de Duplass y la aproximación al slasher de Prom Night… el remake; con todo eso, digo, muy aficionado hay que ser al género para aguantar. Repitámonos que son solo ocho capítulos, que ya hemos visto los dos primeros, y que, quién sabe… quizá el año que viene.