¡Que entre la pila!
– Círculos infinitos de Cees Nooteboom, ed. Siruela
Es una enorme alegría saber que Cees Nooteboom sigue escribiendo sus estupendos libros de viajes, como este en el que nos habla de sus viajes a Japón. Es cierto que no es la primera vez que escribe sobre ese país, pero su capacidad para ofrecer un nuevo punto de vista, una nueva visión, siempre es bienvenida con alborozo.
– Dieciséis almas de Rosie Talbot, ed. Roca
Una novela juvenil de fantasía y aventuras que parte de un punto original: Algo está pasando con los fantasmas de York, que están desapareciendo. De esto se da cuenta un joven con la habilidad de ver a los muertos cuando uno de sus amigos fantasmales desaparece, y a partir de ahí una investigación junto con el nuevo vidente de la ciudad que le pondrá en situaciones que jamás habría esperado.
– Agatha Raisin y la turista impertinente (Agatha Raisin 6) de M.C. Beaton, ed. Salamandra
Pues aquí estamos, la sexta ya. Esta vez, además, en vacaciones. En vacaciones el libro y en vacaciones Agatha, que demuestra que puede ser tan… tan… especial. Abrasiva. Inquisitiva… Ella misma… como en el curioso pueblecito en el que vive. Vamos, que relax al cuadrado.
– La sangre del vampiro de Florence Marryat, ed. Beetruvian
Una curiosa historia que podríamos llamar de vampirismo aunque sea diferente de Drácula -que se publicaría el mismo año- porque aquí tenemos a una joven que se hace amiga de gente, viaja a Inglaterra y a cuyo alrededor aquellos que se preocupan más van perdiendo las fuerzas y enfermando. No hay sangre, ni mordiscos, es un vampirismo… psíquico. Que añade, además, el estar escrito por una mujer nos muestra también los ambientes en los que ellas se movían en aquella época, su forma de relacionarse, cosas que en otras obras se darían por hecho o no se tendrían en cuenta.
– San Antonio de Michaël Sanlaville, ed. Nuevo Nueve
Uno de los personajes más reconocidos del género criminal francés, a medio camino entre el policíaco, el espionístico y el thriller, San Antonio fue un personaje de Frédéric Dard que vio sus aventuras publicadas entre finales de los ’40s y principios de los ’90s. Un comisario de policía -en teoría- que muchas veces se comportaba como El Santo e, incluso, Bond. Y que ahora -la primera se publicó en 2018- nos llega en versión cómic por parte de Sanlaville, con la curiosa decisión de no actualizar prácticamente nada. Así que tenemos una historia que a ratos parece más propia de una reliquia de otra época, aunque su estilo sea moderno.
– One Piece: Las recetas de Sanji, ed. Planeta de Libros
El éxito de One Piece es tal que en Planeta han decidido aprovechar y publicar este libro de recetas, basado en las de Sanji, para que sus aficionados tengan, de primera mano, un título que poder regalar y ser regalados. Y también para cocinar, claro.
– Los obreros presumidos de Mawil, ed. Astronave
Mawil vuelve a darle la vuelta a un concepto. esta vez con un grupo de obreros que trabajan a las órdenes de un grupo de jefas. pero, sobre todo, de uno en concreto, Boris. Un obrero al que le gusta vestir bien, estar limpio y pasear. Una historia tierna y divertida que sabe darle un giro a nuestras ideas preconcebidas.
Nos leemos.






