Una semana más, un nuevo ejemplo de que la ‘animación adulta’ está pensada por y para adolescentes, Captain Fall (USA) nos pone con un completo perdedor al que una malvada organización prepara como cabeza de turco, también con un agente que está investigando el caso, y como casi único atractivo, con la agente de los malos que hace que todo funcione. Es poco original, sin mucho recorrido y a ratos parece la reacción de alguien a haber visto un par de capítulos de Archer y creer que es fácilmente reproducible. Y esas son sus características positivas.

Más agradable con sus guiones que con su animación, Dew Drop Diaries (USA) es una encantadora historia de haditas domésticas tratando de ayudar a niñes en su día a día. Una forma sencilla de que el entorno sea reconocible y, a la vez, una aventura. Pero, sobre todo, de que sea muy agradable. Excepto, probablemente, la animación que vamos a llamar ‘utilitarista’ por mantener el espíritu cordial de la serie.

Sé que estaréis pensando que Fifteen-Love (UK) ya lo habíamos visto. Pero es que esta es OTRA con el mismo nombre. Esta vez para Prime y con una decisión más que… particular. Porque la idea de montar un spokon de tenis a la vez que una historia sobre alegaciones de abuso no es la más habitual. El drama deportivo se junta con el drama humano y un cierto suspense criminal, si bien es cierto que Long Slow Exhale lo hacía anteponiendo el thriller -casi podríamos decir la telenovela- a todo lo demás.  Aquí es el drama humano lo que va delante, luego el deportivo y luego la excusa argumental organizada como organizan los británicos estas cosas. En fn, yo qué sé.

Para ser una serie de la CBBC lo cierto es que Home Sweet Rome (UK) logra ser innecesariamente complicada y absurdamente sencilla. Algo más propio de Nickelodeon o Disney. No necesariamente para bien. Tenemos a una niña cuyo padre se casa con una estrella pop italiana, eso la lleva a irse a vivir allí con ellos y -claro- perseguir sus sueños en el mundo de la música -aparentemente también se puede ser un NepoBaby por adopción- mientras se ajusta a su nueva vida y nuevos amores sin olvidar a su antigua amiga y… Mucho pasando a la vez y, sin embargo, todo tan conocido que me extrañaría que nadie no pudiera ir completando por dónde va a seguir.

Curiosa esta Novela (O) (BR) que ofrece un piloto que solo nos pone en marcha la idea. Una obra meta -MUY meta- en la que la creadora de una telenovela que ha visto su trabajo robado acaba metida de cabeza en la obra, y así, dentro y fuera de la pantalla, observamos los tejemanejes, objetivos y giros, en ocasiones más cerca del surrealismo, en otros, de la parodia, pero siempre con un guiño cómplice hacia el espectador. Tendré que ver más capítulos, a ver cómo lo gestionan.

Intento entender la idea detrás de este Pancho Villa: El Centauro del Norte (O) (MX), por un lado supongo que quieren hacer una serie de época glosando la vida del famoso icono revolucionario. Por el otro, da la sensación de que tenían el dinero para hacer El secreto de Puente Viejo. Así que el resultado queda en algún punto entre ambas posiciones,  bigotes incluidos.

Ambientada en los noventa y casi diría que menos por necesidad de la historia que porque es de donde son los guionistas -y el humor-, The Power of Parker (UK) es un intento de comedia patética. Tanto por el patetismo de los personajes como por el de los resultados. Es cierto que el personaje central cumple todos los tópicos de poco menos que el falso triunfador de los noventas, pero es que debajo, rascando, no haya más.

Extraordinariamente aburrida y muy militarista, pero con una gran cantidad de actores desperdiciados -el agente de Nicole Kidman debería de ser despedido. Desde hace tiempo, pero por esta serie en especial- y una trama que podemos ver venir desde lejos, Special Ops: Lioness (USA) es un caso de palabrería y propaganda en la línea de otras series que hemos estado viendo estos últimos años, una especie de SEAL Team que intenta disimular como si fuera otra cosa. Sin la habilidad o la capacidad -no digamos ya la posibilidad de que nos olvidemos- de lograrlo.

No sé yo si Twisted Metal (USA) tenía muchos seguidores como para justificar una serie, tampoco sé si tendríamos que haberlo descubierto porque lo cierto es que por mucho coche, mucha carrerita y mucho postapocalipsis que nos traigan hay poco realmente interesante. Y sí muchas cosas que hemos visto no hace tanto, como en Curfew (2019) o Black Knight (en mayo de este mismo 2023) pero intentando que parezca gore o edgy o algo. Y el problema es que Z Nation (2014 – 2018) ya hizo todo esto mejor. Aunque con zombies. Y sin estrellas que, en fin. Usar a Stephanie Beatriz para que no hable, a Will Arnett para que ponga la voz a otro actor, o a Anthony Mackie para que intente imitar a Will Smith (sin conseguirlo)  es toda una serie de Decisiones que, supongo, explican el estado actual de Peacock.