Entre el misterio, el drama y la telenovela (aunque menos de esta de la que, digamos, la equivalencia obvia de una película de Lifetime tendría), Burn the House Down (O) (JP) parte de un punto bastante poco creíble pero sabe organizarlo de manera sólida y un tanto clásica. Son ocho capítulos, así que tampoco se va demasiado de tiempo -aunque reconozco que hubiera agradecido incluso menos y más cortos- y supongo que demuestra que este tipo de historias gustan. Aunque es cierto que algunos rasgos de modernidad -como la idea de la señora influencer- quedan un poco como ejemplos de que esa modernidad va a ser difícil que no se vea vieja en unos años. Pero, mientras tanto, algo tenemos.

Una cosa que puedo reconocerle a este V.C. Andrews’ Dawn (USA) es que una parte tiende a parecer su propia parodia y la otra parece una porno. No por el sexo, claro, sino por las pintas que le han puesto en la recreación de los ’70s en trajes, actitudes y filtros. De hecho, si alguien me dijera que es una parodia de estos libros podría llegar a creérmelo, porque algunos momentos -como el de que solo haya una cama que tienen que compartir los hermanos, o que la madre esté enferma y la respuesta del padre a la hija mayor cuando dice de llevarla al hospital es «no me voy a gastar 100 $ en eso»-. Así que al final es un poco como una atracción de feria ambulante. No te va a sorprender mucho, pero probablemente sirva para pasar un rato entretenido mientras usan los mismos viejos trucos de siempre que han logrado que han pasado de ser casi ‘gótico‘ al  ‘camp‘ -quizá al ‘kitsch‘ o- dejando pasar el tiempo.

-La habitual cantidad de gilipolleces y delirios de grandeza de Soderbergh se reúnen en este  Full Circle (USA) que tiene el problema de que no lo acompaña esa inspiración que a veces tiene, y la suerte de que, al menos, muchos de sus recursos -como los filtros de colores- están limitados. A ratos parecería que está intentado contar un thriller, en otros se supone que es algún tipo de historia criminal, y tienen a muchos personajes distintos intentando hacer sus vidas cruzadas. Pero el final no acaba de decidirse ni, sobre todo, de contarnos algo concreto que poder seguir. Supongo que el resto ya defenderá de lo que pueda interesar cada historia -o alguna de ellas- o si realmente les interesa esta forma de funcionar suya.

Esta coproducción británico-australiana, Heat (UK/ AU), tiene tantos actores de legendarias telenovelas como EastEnders o Neighbours supongo que es lo que hace este ¿thriller? tan… no diremos culebronesco porque no es tanto eso como si hubiera sido creado con sus, digamos, medidas y calidades. Desde la forma de rodarlo a la forma de actuarlo, e incluso muchos de los escenarios que sabemos que son reales pero que parecen decorados. No es un asunto de calidad de la serie en sí, por supuesto, sino una constatación de lo curioso que resulta montar una coproducción en Australia para que parezca hecha con tramas y fortunas dispares en uno de esos estudios de la capital. En fin, no es que haya mucho más que comentar tampoco, la verdad.

De entre las muchas cosas que podrían mejorar una serie no esperaba yo que Survival of the Thickest (USA) optara por las drags. Pero es cierto es lo mejor -casi lo único- interesante en una obra que queda bastante floja, con mucho de ‘más-de-lo-mismo’ que parece confiar en lo adorable de la protagonista mucho más que en montar un Living Simple o Girlfriends con  las posibilidades que tienen. En fin.