Esta 6ixtynin9: The Series (O) (TA)  es una adaptación de la película tailandesa Ruang talok 69 y se nota, vamos si se nota. Porque estirar una trama no es siempre fácil y aquí todas las ideas concentradas pasan a disgregarse montando una serie de ‘pompas de extrañeza’ que ni parecen ir a ningún lado ni en realidad importan mucho. Mucha cosa estética, mucho pasar de un lado a otro y poco interesante que mascar, hasta el punto de que el piloto logra no haber contado gran cosa y caer demasiado largo. Tenía interés por ver cómo iba a ser esta adaptación y la respuesta es una de las peores posibles: Profundamente aburrida y pretenciosa.

Ver que As Luck Would Have It (USA) se emitiría en LMN -es decir, Lifetime Movie Network– daba para realizar una serie de asunciones. La mayoría de las cuales ha sido más que acertadas. Se trata de una mezcla de serie con películas con un personaje central. Esas TV Movies a las que estamos acostumbrados y que hoy en día cargan sobre sus hombros Lifetime y, sobre todo, HMM -es decir, Hallmark Movies & Mysteries– con un personaje central repitiendo en los ‘misterios’ y una serie de subtítulos para ir siguiendo la historia. También un crimen más o menos agradable -porque estas cosas suelen ser no Cozy sino The Coziest casi más interesada en la relación de la madre y la hija que en responder el asesinato- una serie de investigaciones sencillas de seguir y un presupuesto tan limitado que sospechas que los secundarios tienen que llevarse un termo de café de casa. Aquí se rompe un poco lo habitual porque para eso lo protagoniza Jackée Harry, que está claramente decidida a darle un poco de sabor personal al asunto -bien es cierto que a veces tanteando el borde de la sobreactuación- con su profesora retirada de criminología que -por supuesto- se encuentra con nuevos casos que investigar en los que acaban pringando su hija (policía, por supuesto), ex-marido y casi cualquier que esté cerca. Porque esto funciona así. Como signo de los tiempos en lugar de hacer las cosas tradicionales ahora ¡tiene un podcast! Y como todo el mundo sabe, desde 2014 toda mujer con tiempo suficiente en posesión de un apetito por el crimen debe tener un podcast. (Lo que no sé es qué pinta Tom Arnold aquí, pero en fin) Así que la parte buena es que ya sabéis por dónde van los tiros y la mala es exactamente la misma. Un crimen simplón que casi ni interesa, una personalidad muy fuerte de la protagonista, todo el rato discusiones madre-hija incluso con el resto, una trama romántica que no tiene sentido pero te meten por el gaznate y el hecho de que la producción se ha hecho con las vueltas del pan. A partir de ahí que cada cual decida.

Estoy un tanto sorprendidos por este B.O. (O) (BR) que ha estrenado Netflix. No tanto de manera agradable -aunque podría ser peor- como patidifuso. Porque… ¿Esto qué es? A priori parece una especie de Brooklyn Nine-Nine protagonizado por lo que presupongo que es el Leo Harlem brasileño. Para disimular han hecho un mix con los personajes de la serie original, mezclando características de unos y otros -en realidad en general diría que han cogido de dos en dos y mezclado de dos en dos- y añadido a una mujer de la limpieza evangélica para acabar de darle un sabor especial. El acto, que muchas veces sabe algo rancio porque en fin, funciona en los mínimos, no desde la brillantez que podía alcanzar la otra serie, sino por las tablas que este tipo de farsas tienen ya de rodaje. Así que no es lo peor que ha estrenado esta semana Netflix, tampoco lo mejor, ni siquiera lo más sorprendente, solo algo que está ahí como curiosidad.

Llega con las mejores intenciones The Changeling (USA) y lo cierto es que su resultado más notable es hacer que uno se quiera leer la novela. Al fin y al cabo la novela tiene pinta de darle más vidilla al asunto. Y es que cuando quieres cubrir tantos, desde tantos frentes y con tantas cosas que contar a la vez, por mucho Apple TV+ que tengas detrás o tienes muy claro lo que buscas o acabas como esta serie, mostrando la mejor de las disposiciones por encima de las capacidades reales. Al estrenar tres capítulos a la vez supongo que el primero actúa como prólogo de la historia, pero mi problema es que si el prólogo es un capítulo entero… ¿qué nos van a contar con el resto? Porque ni siquiera comienza donde, digamos, el principio de la ‘acción’ de la novela. Sino con establecerte la situación y los personajes. En fin, al menos les daremos la enhorabuena por haberlo intentando, pero lo cierto es que no sé si alguien tendrá muy claro de qué va la historia con lo que se ve en este piloto… y yo no estoy por la labor ahora mismo de verme dos capítulos más. Creo que me puedo releer el libro en lo que duran los tres capítulos.

Lo que más me sorprende de The Freelancer (O) (IN) es que parece que sea una de acción estadounidense de los primeros ’00s. La trama comienza con un No sin mi hija, salvo que esta vez es la mujer la que ha sido ‘raptada’ en Siria por un extremista cercano al ISIS, o algo así. Tampoco es que tenga que tener mucho sentido porque aquí la idea es traerse a este tipo, El Autónomo, para que reparta tiros y hostias. Sin cansarse demasiado porque esto no es 24 sino una de esas producciones un poco por cumplir el expediente, tipo AMMO. Así que, bueno… digamos que es lo esperable o lo esperado o quizá ambas.

De verdad que yo iba con muy buena disposición a lo que GAMERA -Rebirth- (O) (JP) pudiera ofrecerme, pero no esperaba que fuera esto. Es verdad que las decisiones de animación, que solo puedo definir como The Sims glitcheando, no me convencían, es verdad que la idea de poner una especie de textura rara movil a los monstruos tampoco, pero lo del guión. Lo del guión es la guinda. Porque esta serie de monstruos gigantes va… de que el japonés es un pueblo orgulloso que no puede tolerar el trato que los estadounidenses les dieron y que, al final, son los únicos que pueden salvarlo porque los estadounidenses son tontos, feos, malos, maltratadores, hacen llorar a los japoneses, les roban, les atacan, no les entienden y, además, son racistas. Estando más que dispuesto a firmar buena parte de esas aseveraciones, hacerlo desde un nacionalismo rancio y militarista -¡con Gamera de por medio nada menos!- acaba creando una cierta sensación de que los japoneses son los que tenían que haber ganado la Segunda Guerra Mundial. ¿Con quién decíais que estuvieron aliados?

Por el principio pensaba que esta Infamia (O) (PO) sería otra serie sobre una joven con sueños en el mundo de la música, pero resulta que no. O que sí, pero no es lo principal, al menos no en este piloto. Porque toda la parte dramática viene menos de la música y su mundo como de las relaciones de los Romanís, de su convivencia con los polacos, de la relación entre unos y otros pero, sobre todo, el drama de la familia protagonista que incluye una serie de tratos poco ventajosos y varias decisiones más que discutibles. No sé cuánto habrá de autobiográfico en esta obra, o si habrá algo. Pero lo cierto es que,a demás de necesitar urgentemente que alguien recorte la duración del capítulo, elimine reiteraciones y centre las tramas; detrás hay una buena idea que parece mal desarrollada. Y es una lástima, porque esta historia apunta mucho más allá de los patrones clásicos, pero parece decidido a volver una y otra vez a esos clichés, aunque sea a consta de nuestra paciencia. Ojalá algo así pero en España, por cierto.

A veces los pequeños cambios son los que consiguen darle interés a las cosas.  A priori parecía que The Inheritance (UK) sería el clásico drama familiar, o alguna vertiente legal o de suspense del mismo. Pero no, mucho de lo que lo conforma está ahí -tres hijos, cada uno con sus familias, problemas y situaciones, se encuentran con que tienen que afrontar el fallecimiento de su padre pero, sobre todo, con que la herencia se la lleva una mujer desconocida para ellos- y algunos de los personajes son claramente más arquetípicos o sufren de mayores clichés. Pero no deja de haber alguna cualidad redentora, no en ellos, sino en lo que se van encontrando y haciendo. La naturalidad con la que se nos muestran comportamientos, la verosimilitud de las reacciones y los giros que parecen despepitados pero que una vez van explicándolos parecen tener más sentido y, a la vez, ofrecen más dudas sobre los hechos y acciones de los personajes. No sé cómo avanzará esta serie, ni si sabrán mover el misterio -que lo veo difícil- pero al menos hay motivos para darle una oportunidad.

Curioso aunque muy poco creíble este The Killing Kind (UK) -basado en el libro del mismo nombre, aunque me da la sensación de que hacen cambios- en el que una abogada empieza a sospechar que un antiguo defendido al que libró de los cargos de acoso -sección stalkeo– y al que tuvo que poner en su sitio tras que se acercara(n) demasiado vuelve a vida a la vez que ella sospecha que alguien ha intentado matarla. Los giros y premisas son, en general, el tipo de cosa que en Lifetime te tirarían por increíble, pero están contados con la suficiente gracia como para ver por dónde tiran a continuación en una historia en la que no tienes claro si realmente está pasando algo o son imaginaciones de ella, y si está pasando algo si no será por culpa del mismo tipo que se ha ofrecido a ayudarla, o quizá por el policía -que parece que quiere ayudarla pero que también parece mosqueado por que el otro se fuera de rositas, o quizá por el ex-prometido, o por… en fin, suficientes candidatos y suficiente movimiento. Así que al menos tendremos un rato entretenido… si podemos no darle muchas vueltas.

No sé a quién ha ofendido Netflix para que sus creaciones centroeuropeas de esta semana sean como son, pero Liebes Kind (O) (AL) tiene una premisa un tanto regulera -un accidente de coche parece destapar dónde ha estado una mujer desaparecida, pero también la aparición de una niña que ¿es su hija?- en un interminable número de escenas que se debaten entre lo tedioso y lo reiterativo. Daría la sensación de que tenían una novela que adaptar y demasiado tiempo para hacerlo, pero lo lógico sería lo contrario. En fin, sea como sea no creo que me pueda importar menos lo que me cuentan. Sospecho que hay un máximo de conversaciones de dos personas sentadas que puedo aguantar por capítulo en una de estas series.

Supongo que esto, siendo esto The Lovers (UK), esparte de la tendencia de las nuevas series románticas, en las que te ponen algo completamente artificial y en teoría muy bonito. Si no piensas mucho en que estás viendo a una persona con problemas mentales liándose con un tipo con pareja pública y notoria con el que, además, se lleva a matar. Supongo que por eso hay ratos en los que no sabe si tirar del drama o de la comedia. Igual que no sabe hacer a los personajes centrales distintos de insoportables -aunque al menos ella es menos insufrible que él-, pese a lo cual logran que el tono general sea de ‘agradable y bonito’ cuando muy claramente ni lo que te enseñan y los protagonistas lo son. En fin, yo qué sé.

Es sorprendente lo rápido que encuentras conexiones por lejanos que sean los países. Mucho de lo que sale en Tahir’s House (O) (AS) podría estar ambientado en España sin demasiado problema. Quizá aquí la historia sobre una pescadería que se está hundiendo -fundamentalmente porque el cabeza de familia es también un cabeza de chorlito insoportable- y como parece que va a arrastrar al resto de la familia con ella, al hijo que preferiría hacer cualquier otra cosa y tampoco es el cuchillo más afilado del cajón, a la hija que sí que lo es pero como es mujer ni le hacen caso ni dejan que salga por patas, a la abuela que se supone que quiere mantener unida la familia pero también es la que dice lo que le place… y a los postizos, el mejor amigo del protagonista y su extraña relación con una pija que quiere ser influencer. Hasta aquí el costumbrismo cómico habitual. Pero que por el centro metan una trama con una hierba que mejora la potencia y capacidad sexual… eso es tan de película de Esteso y Pajares que siempre se me olvida que en realidad todos los países tienen sus parecidos. Así que eso es lo que tenemos, una comedia simplona, de gracia sencilla, pero que puede transportarte a terrenos familiares aunque estés en Emiratos Árabes.

Tenía una idea en mente al empezar a ver este Neoui Shigan Sokeuro (O) (CS) o también 너의 시간 속으로 o A Time Called You o Tu Tiempo Llama o como lo llamen. Una serie que parecía seguir la idea tan del gusto de Asia oriental de dar vueltas con el tiempo para salvar un amor del pasado, pero que va mostrándote otras situaciones para que parezca una historia menos fantástica y más llena de dimes y diretes en sus intrigas. Supongo que es porque estamos solo en el primer capítulo -suficiente lleno de información y giros, gracias- pero me parece complicado que sean capaces de mantener el nivel. Supongo que nos espera algún momento en el que se nos expliquen esos movimientos temporales y lo que parecen cambios de líneas, pero eso tendrá que ser más adelante. Así que parece que le daré unos cuantos capítulos más, a ver por dónde avanza.