¡Libros que Salen! Iles, «Rosas que nacen del pandemonio», Callender y más

¡Que entre la pila!

Una autora principal, acompañada por sus asistentes, intentando llegar a las fechas de entrega a la vez que desarrollaban lo que significaba el manga para una infinidad de gente, porque esta es la historia del shōjo en los años ’70. O, mejor dicho, de un grupo de creadoras y asistentes como la propia autora, Nami Sasou, que fue una de esas asistentes que en aquella década trabajaría junto con nombres propios tan importantes como los de Suzue Miuchi, Fusako Kuramochi, Minori Kimura, Jun Mihara o Ryōko Yamagishi.
Anthony Berkeley fue uno de los más grandes autores del Murder Mystery inglés del periodo de entreguerras, algunos de sus títulos -como El caso de los bombones envenenados– siguen aún entre lo mejor del género. Pero en los años ’30 vió que el público cambiaba y decidió crear el pseudónimo de Francis Iles, para publicar allí novelas de suspense psicológico. Que en el caso de este Sospecha – o Before the Fact en el original inglés- son casi de tortura. Y si bien la editorial WHO ha optado por la famosísima escena de Cary Grant de la adaptación que Hitchcock hizo lo cierto es que las diferencias entre ambas son notables. Lo eran antes de que la productora y la censura obligaran a darle otro final y otro estilo, imaginad después. Porque aquí lo que tenemos es a una pareja en la que ella ha quedado subyugada totalmente por él, tanto que cuando empieza a notar que él tiene una parte oscura decidirá, de forma casi masoquista, seguir adelante. Pase lo que pase. Una historia de enorme fuerza psicológica que llevaba unas décadas sin ser recuperada.
El tercer libro de le autore Kacen Callender, de Santo Tomás, para la editorial, y en esta ocasión toca hablar de la vida trans, los peligros de internete y el amor. Su protagonista se muere de ganas de vivir el amor, es consciente de las dificultades de su identidad – negro, queer y trans- pero no entiende por qué no le resulta más fácil. De ahí que la aparición de unas fotos privadas en su escuela de arte den lugar a una redacción que pondrán a prueba la amistad, la venganza, la honestidad y el derecho a existir.

Sexless de Togame, ed. Fandogamia

Un matrimonio joven, con intenciones de tener descendencia y feliz, se encuentra con un problema: Ella tiene apetito sexual, él no… Y eso hace más difíciles algunas cosas, incluyendo lo de la descendencia. A partir de ahí uno de esos mangas de autoficción en el que la autora cuenta cómo lo vivió ella y todo lo que significó como pareja, desde la búsqueda de interesar a su marido a las dudas sobre ella, su matrimonio, o lo que tendría que hacer.

Pues esto es exactamente lo que parece. Aprovechando que este año ha entrado en dominio público Némirovsky tenemos un volumen recopilándolos. Supongo que no hay mucho más que decir, pero imagino que queda claro que tampoco hay menos.

Legado de Jade de Fonda Lee, ed. Insólita

Concluye la trilogía de Jade de Fonda Lee, con más mezcla de yakuzas y magia, más peleas de clanes y hermanos, más luchas de sangre y un enfrentamiento casi definitivo en el que la familia parece más importante que el poder.

Pues ya está aquí esta segunda parte de Cosmoknights que continúa la historia, creando un cierto arco y ampliando las historias y tramas de estos reinos del espacio y sus queer pobladores. Tan interesantes como siempre.

Miles Morales. Stranger Tides de Justin A. Reynolds y Pablo León, ed. Panini

Un nuevo cómic juvenil protagonizado por Miles Morales, en el que además de los problemas familiares, escolares y arácnidos tenemos, además, un videojuego. Uno al que le invitan a presentar pero que acabará teniendo efectos ¿inesperados? Siempre hay algún villano ha decidido a aguar el día y en este cómic juvenil nos encontraremos con toda una aventura.

Una mezcla de aventuras y misterio para los jóvenes, con un grupo juvenil (perro incluido) que no dudará en investigar los extraños sucesos que están pasando alrededor de un castillo. Un punto de partida clásico -en varios sentidos- que espero que siga dando buenos resultados al tratarse desde la actualidad.
Manuel está dispuesto a echar una mano en casa, por supuesto. Pero también le gusta pasear. Y es un poco despistado. Así que ir a por el pan se convertira en una diversión, casi una aventura, cuando tiene que encontrar una panadería. ¡Abierta, a ser posible!

Nos leemos.


Una semana curiosa esta, comenzando por Analog Squad (O) (TA) o ทีมรักนักหลอก, una serie que propone en su piloto muchas cosas sin que acabe de verse para dónde van a tirar. Por un lado tenemos a los que parecen los protagonistas, un par de jóvenes (no especialmente actores), por el otro a los de mediana edad, que son los que les contratan, y al final tenemos a los mayores, que son los que no saben nada -se supone- del asunto. Pero, además, están las tensiones y conflictos, sobre todo dentro de esta familia real, pero también algo dentro de la falsa. Y es el año 1999, no soy capaz de entender por qué. El fondo, en realidad, es agradable. Pero ni parece tener nada que decir, ni prisa por contarlo. Supongo que hay un tipo de persona al que esta historia haría feliz, pero me temo que no soy yo.

Supongo que este Bami Dweeoseumnida (O) (CS) o 밤이 되었습니다 o Night Has Come llega porque hay una serie de cosas – Battle Royale, Among Us, Ōsama Gemu… – que han funcionado y parece que podrán repetirse. La excusa es un juego de Mafia que se va de las manos, pero lo cierto es que es absolutamente imposible creer que es eso lo que realmente ha pasado y que los adultos no tienen nada que ver con esto. No es que el juego en si parezca molestarse en tener un sentido ni en buscar algo en concreto, ni es que los jóvenes participantes hayan decidido dedicar un minuto a pensar en ello. Así que es el ‘juego’ en si mismo el que tendrá que servir como gancho ante la falta de una trama coherente o de unos personajes interesantes. Y en esas estamos.

La serie más particular -para bien- de la semana es Boat Story (UK), con múltiples recursos peculiares como la recapitulación inicial de personajes, los juegos de perspectivas o los carteles insertados como parte de la narración, la historia de dos personas que encuentran un cargamento de drogas por azar, que intentan sacar algo de él, que viven sus propias tragedias propias y que se encuentran en mitad de algo mucho más grande, repleto de personajes igual de peculiares y con distintas maneras de jugar tanto en la narración como al engaño. Es decir, que lo que podría haber sido un punto de partida conocido -dentro de un orden- y una serie de evoluciones y movimientos igual de esperables logra ir dando las suficientes vueltas como para convertirse, como poco, en merecedor de darle un par de capítulos más a ver por dónde sale. No sé si logrará mantener la imprevisibilidad, pero, al menos, cuenta con el interés por hacerlo. Que no es poco.

Supongo que la idea de Boom Boom Bruno (O) (AL) es contraponer una serie con unos protagonistas y centros de aspecto rancio, grosero y repulsivo para oponerlo con una realidad que iba (y va) por otro lado. Lo cierto es que este ‘torrentismo‘ nos lo podríamos haber ahorrado. Bueno, YO me lo podría haber ahorrado. Lo mismo el público alemán disfruta de estas cosas. Cosas peores hemos visto, supongo. Pero, de verdad, tiene que acabarse en algún momento esta especie de revival de lo que [adult swim] hacía hace una década… pero en más cutre.

Supongo que esto de A História Delas (O) (BR) es llevar al siguiente nivel lo de ‘una saga familiar de tres mujeres’. Porque, sí, hay tres mujeres de una misma familia. Y luego otros dos, de otra familia. En realidad la tercera -la niña- no tiene tanto peso como las otras. Y las protagonistas -más o menos- son las de la segunda familia. A saber. Una joven se encuentra con que su padre parece estar en un gran lío legal por corruptelas. Ella y su madre se encuentran fuera de los círculos bien y teniendo que irse a una casa… que en realidad solo es suya de manera nominal. Porque la que reside ahí con su propia hija -y una nieta- es una antigua criada de la familia. Luego ya el blablabla de siempre sobre raza, clase y ser mujer. Pues bueno.

Sospecho que My Life With the Walter Boys (USA) es una versión de The Fosters pero con menos diversidad y más ganas de ser una obra romántica. Porque lo que apuntaba a ser un Everwood, pero más aburrido, va moviéndose como si en realidad quisiera ser una de esas películas de triángulo adolescente de Netflix. Pero con caballos. Sea lo que sea, ibais avisados.

Lo más particular de Nae Namjaneun Kyupideu (O) (CS) o 내 남자는 큐피드 o My Man is Cupid o como sea, es que parece tener tres series dentro. La principal es la de un ‘cupido’ que cometió el error de pincharse con su propia fecha y cambiar el curso de la historia que tenía que haber creado. A partir de ahí un castigo ejemplar y la actuación en el presente intentando recuperar lo que tenían, más la búsqueda de esa joven del pasado. Lo que explica que haya una línea en el pasado contándonos qué es lo que ocurrió, y cómo, y por qué. Y de qué manera se encuentra conectada con lo que ocurre ahora. Con todo esto habría para rellenar más que de sobra un par de series, pero es que aún queda una tercera pata sin explorar. Porque también se están produciendo una serie de asesinatos. Y parece que el ‘cupido’ en algún momento fue detective. Antes de tener un restaurante. O algo así. La verdad es que no tiene mucho sentido, igual que no lo tiene que uno de los ‘cupidos’ ahora sea un perro. Sí, porque es un grupo de cuatro, el principal, dos más, el perro. Y el piloto es como de una hora y pico. Supongo que teniendo tanto en movimiento tiene sentido, pero lo cierto es que no es tanto que no funcione como que parece que van pasando de una a otra serie sin molestarse en avisar antes.

No tiene mucho que aportar esta Pax Massilia (O) (FR) a las cosas clásicas de policías contra el crimen organizado. Porque, sí, la mayoría de ellos están corruptos y la lucha es violenta y no tiene demasiado sentido esta venganza estúpida en la que parecen decididos a meterse. Así que es un cajón de más de lo mismo con extra de anti-islamismo (es una serie francesa, no sé si lo había dicho), pero yo qué sé. Habrá gente a la que estas cosas le parezcan bien, supongo.

En contra de lo que podría pensarse este Paper Dolls (AU) poco o nada tiene que ver con aquella telenovela ochentera -o el telefilme que lo inspiró-, en lugar de modelos lo que tenemos aquí son cantantes -o algo- de un reallity. Y una joven -la protagonista- que tiene un pasado en el mundo de la música y ha decidido regresar, cueste lo que cueste. Que es algo que quizá os suene haber escuchado alguna vez pero, bueno, quiero creer que el asunto es que este es el piloto y ya habrá un desarrollo después. O algo. Además, claro, de que hay canciones. Supongo que las pondrán a la venta en iTunes o algo. Pero bueno, de esta podría haber sido su público. Pero resulta que no lo soy.

La idea de Platform 7 (UK) es razonablemente distinta. Una mujer está en el andén 7. Un señor llega. Ella intenta impedir que haga lo que quiere hacer. Que es suicidarse. Y que es lo que ella hizo en el pasado. Sí, porque ella es un fantasma que no recuerda demasiado de su pasado. Al menos hasta que se encuentra con la posibilidad de salir de ese sito en el que estaba recluida y comenzar a investigar qué le pasó. Algo que -en un ejemplo más de que esta es una película fantásticas- también decide investigar hasta sus últimas consecuencias un policía. Sí, en lugar de marcarlo como suicidio se pone a investigar. Y así tenemos a la protagonista en el presente intentando recuperar recuerdos del pasado, y al policía intentando desenterrar la verdad. Está bien, las reglas de los muertos son tirando a arbitrarias y no parece tener mucho sentido todo lo que rodea al personaje principal, pero como variación agradable sobre las series de investigación supongo que me vale.

Este Welkeomtu Samdalli (O) (CS) o 웰컴투 삼달리 o Welcome to Samdal-ri tiene, más allá de su bonito opening, una estructura bien conocida. Una joven fotógrafa de éxito decide volver -junto con sus hermanas- a su pueblecito natal después de un escándalo / traspiés en su carrera. Allí se reencontrará con su amigo / amor de la infancia / juventud, un apasionado meteorólogo -yo qué sé, se les habrán acabado las profesiones- con el que tiene una compleja -en realidad no, pero os hacéis a la idea de por dónde van los tiros- relación. Y eso es lo que tenemos, un par de familia, varios problemas ‘cotidianos’, un romance cocinándose, niñas que hablan como adultos. El paquete completo. Tan agradable -y poco creíble- como es de esperar si es esto lo que esperas.


¡Libros que Salen! Ngũgĩ, «Corregidora», Dick y más

¡Que entre la pila!

Una absoluta sorpresa para este final de año. Cielo Eléctrico nos trae al eterno -eternísimo- candidato al Nobel Ngũgĩ wa Thiong’o en un poema épico en edición bilíngüe en gĩkũyũ y español. La historia del pueblo Gĩkũyũ de Kenia central, de sus nueve mujeres originales, y de aquello que nos une tanto a la naturaleza como al resto de la humanidad.
Corregidora de Gayl Jones, ed. Contraseña
No soy capaz de explicar esa espantosa portada o qué tiene que ver con este Corregidora, primera novela de la afroamericana Gayl Jones, publicada a mediados de los años setenta, convertida en una de las más destacadas obras por muy diferentes autores y que cuenta la historia de una mujer, cantante de blues y descendiente de un esclavista, que tiene presente el testimonio de sus antepasadas, gracias a las historias que le transmitieron y que ella transmitirá. Incluida la suya propia, una historia con violencia y dolor por la violencia matrimonial y también por la sensación de que no tendrá a quien transmitir su historia. Mientras busca la manera de encontrar su propia vida para vivirla.

La exégesis de Philip K. Dick, ed. Minotauro

Dick empezó a escuchar voces después de ser fuertemente medicado por una visita al dentista. Así que decidió empezar a apuntar lo que le decían, porque claramente era Dios -o algún subalterno- que quería hablar con él. Años más tarde -casi ahora, de hecho- Jackson y Lethem decidieron cribar esos cuadernos para poner los apuntes más interesantes. ¿Cómo de inteligibles son? Bueno, teniendo en cuenta que esto incluye traducción de Minotauro

Enfrentado a una enfermedad degenerativa, Sam Sherpard decidió hacer una especie de ‘testamento vital’ en el que hacer una suerte de autobiografía -a ratos cerca de la autoficción, otras de las confesiones viscerales- así como con de ese enfrentamiento con la decrepitud física.
La vida empieza el viernes de Ioana Pârvulescu, ed. Báltica
Una historia realmente original, con un misterio en su centro ligado a un cadáver aparecido, pero más centrada en los distintos personajes de esta historia y en los contextos de la ciudad y los distintos momentos históricos a los que se van acercando sus personajes. Un hombre inconsciente aparece junto a otro moribundo en las afuera de Bucarest en 1897, a partir de ahí las vidas de un periodista, un policía, un médico y su hija, un joven recadero de 8 años, entre otros personajes, irán mezclándose en una obra en la que el tiempo ocupa una parte tan importante como el humor, el amor o el suspense. ¡Una obra realmente particular!
Tras su anterior libro publicado por Dilatando Mentes nos reencontramos con Larocca en otro libro de título absurdamente largo, otra colección de historias, historias de horror corporal, deseos terribles, actos extraños, consecuencias espantosas. Todo lo que este autor es capaz de sacar del amor, incluyendo el sufrimiento y la obsesión.

La edición de Diábolo de los cómics de la EC sigue adelante, con el primer volúmen (de 3) de las Shock SuspenStories, y con un tomo único y claramente notable de Impact. Lo que son -o quiero creer que son- buenas noticias. Porque supongo que anuncian una continuidad en el proyecto.

La hora del té de Cero nº 01/06 de Gosho Aoyama, ed. Planeta Cómic

Gosho Aoyama está en plena expansión del Conan-Verso, así que estas historias ‘cotidianas’ de Cero, uno de sus nuevos personajes con más fanses -por motivos que nunca entenderé- casi parecía lógico. Y, por tanto, aquí estamos.

Japan Sinks de Sakyo Komatsu, ed. Minotauro

Uno de esos clásicos de la ciencia ficción japonesa que no había llegado hasta ahora y que Minotauro trae -no necesariamente porque el autor se un hombre- a nuestro conocimiento. Afirmación un poco arriesgada sin haber visto aún la traducción. Sea como sea: Una isla se hunde, unos científicos van allí en poco menos que una lata, y a partir de lo que ahí descubren empiezan una serie de movimientos para intentar que Japón no acabe bajo las aguas. Como es algo que sigue siendo más o menos probable es un libro que no ha pasado de moda, pese a que se le note la edad.

Hay un nicho específico para todo tipo de público, más o menos. Sea como sea en el nuevo libro de La Fuga tenemos un recopilatorio de cuentos humorísticos -como es propio de la colección, igual que publicar prácticamente solo a señores lo es de la editorial- con el tema de… Los trenes. En fin, seguro que hay alguien a quien se puede regalar esto. Quizá incluso acaben de arreglarle a alguien una situación complicada. Pero, desde luego, Decisiones Fueron Tomadas.
Pues sí, aquí tenemos de nuevo la novelización de la película del mismo nombre. Hecha por A.C.H. Smith, autor teatral además de novelista, algo que se nota, y también la misma persona que se encargó de la de Cristal Oscuro y que gustó tanto a Henson que lograría esta versión algo más humorística que el guión original.
Tras la publicación de Angola Janga en esta misma editorial, el también autor de Fugim! nos trae ahora la historia de una mujer real en el Brasil del siglo XIX. Tiadora, una esclava analfabeta que decidió luchar para recuperar su libertad, haciendo una recreación de la época a la vez que echa luz sobre un movimiento y una lucha no siempre recordadas.

Buenos presagios de Terry Pratchett y Neil Gaiman en edición ilustrada por Paul Kidby, ed. Minotauro

Pues nada, unos chicos jóvenes, que están empezando, y que por lo visto no han tenido suficiente en los últimos años y han liado a Paul Kidby para que les haga una versión del libro. A ver si os creíais que no se podía ordeñar más.

La canción de los dragones (2, Anna Kadabra – Aventuras Legendarias) de Pedro Mañas y David Sierra Listón, ed. Destino

Pues parece que con Anna Kadabra la cosa sigue y aquí tenemos el segundo tomo extra con eso de la colección de las Aventuras Legendarias como excusa.

Video Girl AI nº01/09 de Masakazu Katsura, ed. Planeta Cómic

Dentro del target de comprador está claro que los que en los ’90s se pusieron con el manga algo de dinero deben de tener aún. De manera obviamente no relacionada, Planeta ha decidido recuperar Video Girl AI, esa historia clásica de Chico suspira por una chica, la chica no le hace caso, una chica sale de un vídeo para servirle como Video Girl. Japón.

Yawara! nº 01/20 de Naoki Urasawa, ed. Planeta Cómic

Urasawa, ese hombre, nos trae esta Yawara!, sobre una joven promesa del judo del mismo nombre, enamorada de un periodista, pero centrada en su deporte bajo la mirada de su estricto abuelo. Vamos un spokon de tanta raigambre que el objetivo eran los juegos olímpicos de Barcelona. Y si te suena todo esto es porque en Cataluña se llamó Cinturó Negre.

Nos leemos.


Esta The Artful Dodger (AU) deja la sensación de que han elegido a Dodger como podrían haber puesto a cualquier otro personaje razonablemente conocido, igual que la aparición de Fagin o los recuerdos al resto de reparto y situaciones de Oliver Twist parecen más circunstanciales que necesarios para la historia. Sí, han llegado desde Londres escapando y ahora están en Australia, pero poco más hay. Bueno, la edad de Dodger, que hace más sencillo justificar una trama romántica salida de la nada. Así que estamos lejos de, por ejemplo, aquella Dickensian de hace casi una década ya. Dicho esto, la serie es aceptable, los actores competentes, en algunos momentos logran tener hasta gracia y, bueno, queda en la parte superior de estas obras genéricas de época, a ratos pese a su sobreactuación, en otras precisamente por ello. Sobre todo por el trabajo de los actores, que se dedican a tirar del carro en casi cada ocasión que tienen, especialmente una magnífica Maia Mitchell que parece que estuviera haciendo audición para otros papeles aprovechando este.

Hay poco que puedo decir de Bookie (USA) y que sea bueno. Pero es que incluso de lo malo hay poco que decir porque no tiene mucho de lo que rascar. Chuck Lorre parece que cree que haciendo lo mínimo posible va a lograr lo que necesita. Y lo que necesita es, bueno, algo que no hayamos visto mil veces, sea interesante u ofrezca buenas interpretaciones. En lugar de eso tenemos a Charlie Sheen y a gente gritando y dando/ recibiendo golpes. Una cosa tan lamentable que ojalá la hubieran hecho al menos Los payasos de la tele. Habría sido más rupturista.

Hablando de genéricos. No entiendo la recuperación del sexy-thriller genérico que estamos viviendo, menos aún entiendo esta The Couple Next Door (UK) con una mezcolanza de actores que parecen elegidos al tuntún y una trama que era antigua en los años noventa, imagínate ahora. Ah, no, espera, Sexo, mentiras y cintas de vídeo es del ’89. Bueno, pues más antiguo todavía y sin James Spader o Andie MacDowell.

Curiosa y a ratos hilarante -sospecho que no por decisión propia- esta Dhootha (O) (IN) que parece ir sobre un periodista maldito. Que lo puedo comprender, claro, pero no queda claro exactamente qué ha pasado más allá de que hay algo así como un periódico maldito, profecías de muerte y extraños sucesos paranormales. En CGI demasiadas veces. No es lo mejor que nos han traído de La India últimamente, pero las posibilidades con este tipo de historias nunca dejan de sorprenderme. Y, al menos, los capítulos son de unos 45 minutos.

Tenemos otro genérico de época, esta The Doll Factory (UK) es una poco interesante historia basada en lo que debe de ser un libro o una entrada de la wikipedia -probablemente la una en la otra- sobre Lizzie Siddal. Círculos artísticos, misterios poco misteriosos y romances poco románticos, lo necesario para amenizar la siesta.

Hablando de libros malos, alguien ha decidido que Eine Billion Dollar (O) (AL) o One Trillion Dollars, según qué tipo de contabilidad uses. El original alemán era una de esas historietillas que se suponen sesudas y que son bastante estúpidas sobre un chaval que hereda de la nada un billón de dólares con la cláusula de que debe usarlo para mejorar el mundo. A partir de ahí la novela tomaba derroteros ciertamente lamentables y un final absolutamente estúpido. Y esto era, además, inicios de los dosmiles. Veintitantos años más tarde creo que todos teníamos claro que no era buena idea nada de lo que decían en el libro -incluida la parte del SIDA… ESPECIALMENTE la parte del SIDA- incluidos los propios responsables de la serie que han cogido la sobadísima premisa e intentar algo que, por un lado, parece que no se separa tanto del original y, por el otro y al menos en su piloto, procura parecer menos idiota. No creo que lo logre pero, en cualquier caso, tampoco pretendo quedarme aquí para comprobarlo.

Blablabla brujas blablabla señores malos -con túnicas rojas o algo- y luego salto al presente y una joven que descubre unos poderes mágicos y blablabla. Lo de A Magia de Aruna (O) (BR) es una serie de Disney de pinta y colorea, qué le vamos a hacer. Si os apetece ese tipo de cosas, con los problemas del instituto y los poderes y poca prisa por hacer avanzar las cosas… supongo que estará bien.

Toda una serie de decisiones han sido tomadas para hacer esta Obliterated (USA) que a ratos parece que es una parodia bro con dildos y tal de las series de equipo de espías, y otras veces es peor. Es curioso como hace poco más de una década tuvimos NTSF:SD:SUV:: y ahora tenemos algo que tiene más facilidad para los desnudos y la cosa sexual -la violenta ya tal- pero que también es menos -BASTANTE menos divertida-. Aunque un poco más -solo un poco- mejor como obra de acción. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

Sinceramente, no sé si este Onmyōji (O) (JP) es una versión de las películas de principios de los ’00s, si es adaptación de un anime o qué carajo es… ¡Pero lo mismo es de los años ’90s y alguien se lo ha reciclado! Porque ni lo que ya sabíamos -un noble ayuda a un onmyōji a luchar contra demonios- ni lo que se puede ver -esto es, la animación elegida- lo separa mucho de las series de… bueno… magical girls, así que, de nuevo, a mí me ha parecido muy básico. Pero supongo que si me hubiera pillado en las meriendas de los noventa -y no hubieran puesto nada más interesante en la tele- me lo vería.

Poco a poco van llegando series de acción indias, ahora sólo falta que se acercan al despendole de sus películas, poque esta Shehar Lakhot (O) (IN) tiene un piloto de progresión aceptable pero muy lejana a lo que suelen ser estos despendoles. Un joven que tiene que volver al pueblo del que salió, una serie de actividades más o menos criminales y los dramas que tocan. Quiero creer que irá yendo a más, pero lo cierto es que es un inicio simpático pero algo frío. Aunque dos capítulos más creo que aguantaré.