¡Libros que Salen! Buford, «Ven a este tribunal y llora», Szymborska y más

¡Que entre la pila!

La transmisión del sabor de Bill Buford, ed. Anagrama

Buford es un periodista… peculiar. Lo demostró en su libro sobre el fútbol inglés, luego en el de la cocina italiana… y ahora, que repite en el mundo culinario pero, esta vez, se va a Francia. Para hacer un curso en la Bocuse, ser aprendiz en un restaurante de una estrella e ir descubriendo los momentos de disciplina y autoritarismo, tanto como los productos y las técnicas que tienen un sentido y un sabor propios. En fin, un nuevo ejemplo de periodismo gastronómico.

La persecución a los nazis por medios legales se encontró, con el tiempo, ante un problema: Los testigos iban muriendo. Así que aunque se siguieran encontrando a estos seres o a sus enriquecidas familias, se iba haciendo más complicado que pagaran y repararan. Precisamente a partir de esos hechos tan espeluznantes como reales, es ante lo que la autora decide escribir este libro sobre esos problemas legales y esa manera en la que parece que aquel holocausto fue quedando relegado por nuevos horrores.
Así, un poco de la nada, nos llega el aviso de que Visor va a publicar la Poesía Completa de la gran Wisława Szymborska. No negaré que tengo mis preguntas sobre la edición que Visor pueda realizar, pero absolutamente ninguna sobre la poesía de Szymborska. Así que vaya lo uno por lo otro y, al menos, sabed que esto existe.
Corridos tumbados de José Manuel Valenzuela Arce, ed. Ned
Evolución de los corridos mexicanos de toda la vida, estos tumbados o bélicos -entre otros nombre- son una aproximación que los hibrida con otros estilos ‘urbanos’ más modernos. Algo que lleva solo unos años en desarrollo pero que el pasado pareció llegar a suficiente exposición mediática como para que ya haya salido esta obra hablando sobre ellos. Y, como tal, parece interesante mencionarlo aquí.
Pues aquí tenemos una nueva selección de relatos cortos -tan cortos que caben 35 en las 164 páginas- que, como es habitual en Kago, pasa de lo cotidiano a lo grotesco con rapidez, usándolo bien para mostrar el absurdo o lo terrorífico, muchas veces con cuerpos extraños y humor negro.
En un momento en el que el Drag ha pasado a ser más conocido -aunque no cotidiano- pero también más atacado, parece que esta historia de la Tita Tío que entre semana es un contable que ayuda con los deberes de matemáticas y los fines de semana canta y baila. Desde la perspectiva de un sobrino que la adora y que ve cómo tiene que convertirse en una heroína durante un desfile del Orgullo. Porque les peques no tienen ningún problema con estos señor princesa.

Nos leemos.


Curiosa aunque un tanto dispersa esta Ài ài nèi hán guāng (O) (TW) o 愛愛內含光 o Let’s Talk About CHU que, en realidad, se supone que habla sobre sexo pero lo hace pero lo hace para hablar de amor. A partir de la protagonista pero extendiéndose también al resto de su familia. la idea en si no es mala, pero lo cierto es que tanto la configuración familiar como el tipo de historias que parece que vamos a ir siguiendo de cada uno de ellos: Los padres tienen un enfado, la hermana no logra que su marido le haga caso, el hermano tiene una especie de frustrante relación a distancia, y ella está en una relación de ‘amigos con derecho a roce’ con sus propias particularidades. Todo ello más cercano de lo que podría parecer, y como punto de partida de a saber lo que acabarán haciendo. Supongo que si te gustaba With Love esta valdrá como sustituto. Aunque aquí te prometan sexo cuando quieren decir amor.

La enésima serie de Organización Criminal de Netflix intenta jugar, además, las bazas de true crime y biografía. Lo cierto es que este Baby Bandito (O) (CH) no saca más que un cierto rédito a un poco de humor y carisma, porque todo lo demás son las idas y venidas, y personajes más o menos tradicionales, que uno puede esperarse de esto. Un más de lo mismo que reconoce desde el principio que han cambiado lo que les ha dado la gana de la historia real. Pues bueno, ellos mismos.

A veces un chico solo necesita una mierda pinchada en un palo. Irónicamente que Doctor Slump (O) (CS) no la tenga no la hace mejor serie. Tampoco es exactamente peor, simplemente una mala decisión de nombre que intenta usurpar otro bien conocido para contar una de dos médicos con un pasado común, en un punto bajo de sus vidas personales y profesionales. Este piloto es completamente piloto, colocando a los personajes en el tablero y dejando para el segundo capítulo el ver cómo continúa. Lo cierto es que la situación en la que los ponen no me interesa gran cosa y los actores tampoco hacen mucho más, así que creo que esta me la salto. Así tengo hueco para revisar… yo qué sé… algún anime antiguo.

Lo mejor que puedo decir de Domino Day (UK), lo que puedo decir que es lo más interesante para mí, es que haya decidido abordar el fantástico hablándonos de los Obeah, una de las tradiciones africanas mágicas más extendidas entre la diáspora a partir de las colonias caribeñas británicas y que parte de distintas tradiciones de distintas regiones del este de África. Así que algo es. Porque el resto – una joven que usa unos poderes innatos para quedar con hombres, robarles la fuerza vital y el dinero, una especie de grupo de brujas, una serie de alegres muchachitos complicando la vida (afectiva o no) de la protagonista- son más o menos lo de siempre. Que no parezca saber de dónde sale esto supongo que servirá para que el espectador lo descubra con ella, y todo lo demás será el cebo del misterio que se supone que hay a su alrededor. Pero es una lástima lo que le cuesta hacer o contar nada. Porque es cierto que no parece tener mucho presupuesto, pero rara vez el problema principal en estas series es el presupuesto.

No esperaba yo a estas alturas una versión india de la serie Revenge, pero aquí estamos, con este Karmma Calling (O) (IN) que mantiene las dos casas, el símbolo de infinito doble entrecruzado, y las traiciones. El punto de partida parece un tanto más tranquilo, pero supongo que con esta serie hay que ir esperando -aunque se mencionan ya a los ninjas en el piloto-. En cuanto a la actuación… un tanto promedio, la mejor es -claro- Raveena Tandon, que, sin embargo no se recrea en el culebrón. Pero bueno, a ver cómo sigue.

Supongo que lo más de agradecer de este Mr. & Mrs. Smith (USA) es que hayan decidido separarse de la película. Que luego hayan tomado una serie de particulares decisiones en las que vemos que es exactamente lo opuesto a aquella: En lugar de un matrimonio descubriendo que cada otro es un espía y enfrentándose aquí tenemos una misteriosa agencia que ‘monta’ equipos entre desconocidos para hacerse pasar por matrimonios a la hora de ejecutar misiones. De esta manera tenemos tanto la parte de espías -ligeramente relegada, la verdad, y más como un gancho de quiénes son y qué quieren que otra cosa- y lo que les interesa contar: La creación de un… algo… a partir de los dos protagonistas forzados a ‘ser’ pareja. Supongo que es un ‘fake dating’ de manual. Lo cierto es que se nota que es la parte que les interesa más, como en una especie de precuela de The Americans, pero sin el contexto o los intereses de aquella. De momento en el piloto se nos muestran las cosas más… vamos a decir ligeras. Supongo que según evolucione iremos viendo otras cosas. Quizá incluso algo de acción en su parte de espías. En fin, le daré un par de capítulos más a ver.

Hablando de premisas que suenan interesantes pero luego hay que hacer algo con ellas, resulta que Unsu ojin nal (O) (CS) o 운수 오진 날 o A Bloody Lucky Day va de un chofer que se encuentra de manera inesperada con que está transportando a un asesino. Ya sabemos lo que puede salir de ahí (lo sabemos de hace tiempo, pero supongo que el Collateral de Mann es lo que llega antes) pero no es lo que tenemos aquí. Por algún motivo se opta por un ritmo a ratos moroso y otros simplemente apacible, por dejarnos claro que el asesino es un asesino y el conductor es un patán y por presentarnos una historia que supongo que en algún momento llegará a algún lado pero a mí me ha perdido por el viaje.