¡Libros que Salen! Monteys, «La muerte de Jezabel», Enríquez y más…

¡Que entre la pila!

Calavera Lunar. Especial 25 aniversario de Albert Monteys, ed. Astiberri

Posiblemente la obra más personal del autor, que ha ido llevándolo de un lado para otro y que aquí reúne todas las historias que ha ido haciendo a lo largo de los años. En resumen, no solo un cómic que une fantasía y ciencia ficción con el humor particular de Monteys, también un trozo de nuestra historia del tebeo.

La muerte de Jezabel de Christianna Brand, ed. Who

Christianna Brand es una de esas grandes autoras del Mystery de los años ’40s, conocida sobre todo por Green for Danger -que en España recuperó Siruela como La muerte espera en Herons Park– y de la que, por tanto, siempre es una alegría recibir nuevas obras. Aquí tenemos otra de sus más recordadas novelas, con un grupo de personas reunidas en un teatro, una serie de cartas amenazantes, alguna muerte, y el Inspector Cockrill para investigarlo todo. Un clásico.

El otro lado de Mariana Enríquez, ed. Anagrama

Recopilatorio de distintas formas de no-ficción de Mariana Enríquez, fundamentalmente del ámbito periodístico pero lo cierto es que no solo. Porque aunque algunos ensayos tengan un aire a artículo también podríamos considerar que solo por el hecho de haber sido publicados en medios no significa que sean artículos periodísticos. En cualquier caso, son semblanzas de escritores, comentarios sobre libros, ensayos de temática variada aunque de tema generalmente literario o musical, cultural en la práctica totalidad, que nos permite no solo acercarnos más a los sujetos de esas investigaciones, también a los gustos, mitos e influencias de la propia Enríquez.

Sábanas de Brenna Thummler, ed. Brúfalo

Sábanas es menos una historia de fantasmas que con fantasmas. Una adolescente a la que su vida se le ha complicado enormemente está intentando seguir adelante con el negocio familiar, los estudios y todo lo demás. Un joven fantasma que aún no está aceptando lo que le ha pasado. Y una lavandería que será el punto de encuentro y choque entre ambos. Una historia que va más allá de la familia, la amistad o la aceptación y entra en la melancolía de la existencia y de la inexistencia.

O lo uno o lo otro de Elif Batuman, ed. Literatura Random House

De nuevo Batuman presenta lo que los anglosajones llaman una Novela de Campus, una historia universitaria en al que la parte académica se une al crecimiento experimentado por los personajes en una serie de peripecias entre lo culto y lo ridículo que aquí se usan para hablarnos de esa separación por el paso de las experiencias tanto de lo que fuimos como de la gente a cuyo lado estuvimos.

Mis malos pensamientos de Nina Bouraoiu, ed. Tránsito 

Una suerte de confesión psicológica -o frente al psicólogo- habla de sus miedos, pasiones y temores y, sobre todo, de su peculiar relación tanto con su país de origen, Argelia, como con su país de destino, Francia, sintiéndose a la vez ligada y ajena a ambos.

Todo lo que necesitamos del infierno de Harry Crews, ed. Dirty Works

La masculinidad tóxica en su más pura forma, el protagonista vive centrado en el dolor como manera de encontrarse vivo, aunque sea a través del ejercicio. De manera que cuando su vida se empieza a desmoronar tiene que encontrar una manera de lidiar con los hechos tanto como con el dolor.

El trono de Jazmín de Thasa Suri, ed. Gamon 

Dos mujeres distintas pero que encuentran un propósito común. Una de ellas está encerrada por su hermano para que no reclame el trono. La otra es una sirvienta separada de su familia. Las decisiones tomadas por las dos dan comienzo a una historia de fantasía épica en unos reinos que ofrecen una perspectiva poco habitual.

¡Esperadme! de Deborah Mitford, ed. Catedral

La Duquesa Viuda de Devonshire era una Mitford, como todas sus hermanas tuvo una vida interesante y como mucha de ellas, se animó a escribir. En este caso son una suerte de memorias, en lugar de sus más habituales libros sobre la vida en Chatsworth y la necesidad de reactivar el campo inglés, aunque es algo que sin duda se puede encontrar en esta obra que hace un repaso por la vida de la última superviviente de estas particulares hermanas.

Batallón de Modistillas de Leticia García, ed. Carpe Noctem

Un ensayo sobre la moda visto desde abajo, desde las que eran modistas y se vieron normalmente ocultas o borradas por los grandes nombres masculinos, trabajando sin reconocimiento y convertidas o en musas o en carne de cañón textil. Una mirada con perspectiva de género y clase a un mundo mucho más cercano de lo que parece.

Cuentos de Navidad misteriosos de VV.AA., ed. Alma

No soy yo muy fan de esta editorial, pero la idea de recopilar cuentos que se mueven sobre todo en el suspense -aunque no solo- durante las navidades y con un buen puñado de autores conocidos, hacen más sencillo olvidar el resto.

Riccardino de Andrea Camilleri, ed. Salamandra

Pues parece que con este se ha acabado el Camilleri de Montalbano. La verdad es que tengo mis serias dudas, pero bueno. Conste en acta la salida de este libro, escrito a mediados de los ’00s y actualizado posteriormente, en el que al autor se permitía algunos giras pirandellianos y una reflexión sobre el cansancio de los personajes.

Belascoarán Shayne, Detective de Paco Ignacio Taibo II, ed. Reino de Cordelia 

A veces la televisión tiene estas cosas. Se estrena en algún servicio de streaming una adaptación y así la editorial aprovecha para sacar un recopilatorio de cuatro de las historias del detective: Días de combate, Cosa fácil, Algunas nubes y No habrá final feliz. Una posibilidad de reencontrarse con el personaje y sus casos o, en el peor de los casos, de descubrirlo.

Tostonazo de Santiago Lorenzo, ed. Blackie Books

En lugar de un ‘como su propio nombre indica‘ vamos a señalar que es el regreso de Lorenzo tras el éxito de Los Asquerosos. Como anécdota: La portada es distinta de la de su anterior libro.

Entremuros – Foundryside – (1, Trilogía Los Fundadores) de Robert Jackson Bennett, ed. Gamon

Entre la fantasía épica y el cyberpunk, porque los objetos ancestrales mágicos pueden decir que son científicos como cualquier otro. A partir de ahí, atracos, robos, aventuras y acción. Incluso algo de humor para engrasarlo todo en esta curiosa mezcolanza.

Panes, masas y postres clásicos de Matthew Jones, ed. Cinco Tintas

Repostería a todos los niveles, desde salados a, por supuesto, dulces. Buscando que sea fácil de usar y alerte del tiempo de preparación necesario. Parece pensado para animarle a uno a encender de nuevo el horno.

México Gastronomía Vegetariana de Margarita Carrillo Arronte, ed. Phaidon

Tras su libro de gastronomía mexicana ahora Phaidon nos trae una continuación por su misma autora, Margarita Carrillo Arronte, que se centra en la parte vegetariana de su tradición: Nopales, flor de calabaza, huitlacoche… y muchas más posibilidades -incluido, sí, el aguacate y los chiles- para crear platos igual de clásicos y apetecibles.

Mitología de la A a la Z de Annette Giesecke, ed. Folioscopio

El primero de los volúmenes de Mitología que va a publicar la editorial, con su habitual gusto por la ilustración y el cuidado editorial. Aprovechando para que conozcamos las historias grandes y pequeñas que guardan -en orden alfabético- los mitos grecolatinos.

Otras crónicas marcianas de Ray Bradbury en edición de Marcial Souto con ilustraciones de David de las Heras, ed. Libros del Zorro Rojo

Los relatos que se quedaron fuera de las Crónicas Marcianas por decisión de Bradbury son recuperadas aquí por Marcial Souto para que podamos contemplarlas y opinar. Hay obras aparecidas en alguna recopilación y también inéditos en español. Y, de postre, Libros del Zorro Rojo nos lo pones más atractivo con ilustraciones de David de las Heras.

El Corazón de Hojalata de BeKa y José Luis Munuera, ed. Nuevo Nueve

Nuevo Nueve trae el primer volumen de la nueva serie de Jose Luis Munuera, hecho junto a BeKa. Robots que se comportan como humanos, temas de las relaciones creadas y el amor que se desprende en una obra que sigue claramente los modelos  y estilos francobelgas. Tanto en lo clásico como en lo novedoso.

Los embrujos de Zora de Judith Peignen y Ariane Delrieu, ed. Planeta Cómic

La clásica historia en la que una joven bruja está siendo criada por su familia para mezclarse con los humanos normales… pero ella no quiere. Un punto de partida para hablar de todo tipo de temas por extensión, desde la diversidad al trato dado a los mayores. El cómo se trabaje a partir de ellas ya es otro asunto, supongo.

Hay un fantasma en esta casa de Oliver Jeffers, ed. Andana

Con un más que curioso sistema de páginas superpuestas nos ofrece Oliver Jeffers esta historia de una niña curiosa enfrentándose a sus temores y buscando fantasmas que no encuentra, ¿pero quizá sí que están ahí? Un álbum magnífico.

Mamás de Mar Benegas y Gareth Lucas, ed. Combel

En esta colección de Mamás tenemos libros de cartón que se pueden leer con ritmo e incluso cantarlo para hablar de esas madres, de momento Mamá Osa, Mamá Rana, Mamá Pata… y sus peques. ¡Pero seguro que irán siendo más!

Buenas noches, Ñac-ñac de Emma Yarlett, ed. Bruño

Un nuevo libro del monstruito que hace rotos en las páginas, esta vez se supone que para calmar a los propios por ser un libro para la hora de acostarse. Pero ya sabéis que con Ñac-Ñac es difícil que nada dure en su sitio el tiempo suficiente.

Minino y el chapuzón de Maritxell Martí y Xavier Salomó, ed. Combel

La nueva entrega de de Minino de Meritxell Martí y Xavier Salomó en Combel, que esta vez en lugar de un libro móvil es un libro para el baño con ilustraciones que varían al sumergirse en agua caliente. Una manera distinta y original de incluir un giro en una colección como esta.

Un huevo en bicicleta de Marta Comín, ed. A Buen Paso

Con unas ilustraciones sencillas pero alegres, este juego de mezclar conceptos permite divertir a los más pequeños con ideas que van combinándose hasta crear ideas chocantes y graciosas. Porque a veces es la pura sugerencia de ideas la que nos hace gracia y queremos ver plasmada con tanto arte como aquí.

¡Nos leemos!


No tengo muy claro cómo va esto de Abominable and the Invisible City (USA) que estrenan por lo visto a pachas Peacock y HULU basado en una película que entiendo sale de algún lado también, pero parece que o no llegó a USA o lo hizo de aquella manera. Así que entiendo que tuvo suficiente éxito en los países de Asia oriental como para ahora hacer esto, una serie en CGI bienintencionada y no muy complicada, agradable de ver y fácil de olvidar, en la que los monstruitos son lo más razonable del asunto. Pues bueno, pues vale, todos hemos tenido de estas.

Es curioso cómo se nota que Alaska Daily (USA) lo está intentando. Podría centrarse solo en el misterio -que algo hay, no lo niego- pero parece más interesado en usar eso para crear algo que no esperaba yo ver, no ya en ABC sino en general, una serie de periodistas. En plan trabajadores del medio de comunicación, discutiendo enfoques, qué se puede contar, qué no, todas esas cosas. Choques y fricciones de todo tipo, claro. Pero para hacer eso montan un esqueleto de misterio con lo que podría ser la determinación de convertir los Chronicle Mysteries en una serie quizá no de prestigio pero al menos sí del jueves por la noche. He ido a mirar de quién era y resulta que detrás está Tom McCarthy, una persona sobre la que podemos discutir pero que no deja de ser el guionista de Spotlight y el responsable de la mini The Loudest Voice. Está por ver cómo evoluciona la serie, en qué queda la trama principal y la otra trama principal, o si son capaces de sacar buen provecho de Hilary Swank y el resto del -sólido- reparto de la serie. Supongo que este piloto es importante, pero lo más importante será para dónde deciden -o les dejan- tirar.

A veces el mundo exterior es más difícil de comprender que el interno. Es decir, me resulta más sencillo entender el contexto en el que Contigo Capitán (O) (PE) puede ser interesante como para que Netflix la produzca, pero entiendo que es porque no conozco realmente el tirón de la historia o sus protagonistas. Vista desde dentro es una especie de docudrama extraño que parece que le gustaría ser más docu pero ha tenido que ser más drama, en el que el elemento central es el ¿misterio? ¿la vergüenza? es difícil saber si se trata de una obra sobre el honor, como si esto fuera un clásico del teatro español o si los chanchullos del fútbol pesan más. Quizá incluso podríamos considerarlo un true-ish crime o algo así. Sea como sea, estoy muy lejos (lejísimos) de ser su público, así que puede que sea solo eso.

Es imposible ver East New York (USA) y no acordarse de las otras grandes series de policías que deciden tomar un corte transversal y mostrarnos con más de drama de personajes que de misterio toda una serie de comportamientos en los distintos eslabones de la cadena. Patrulleros, detectives, mandos intermedios y altos… El que hayan metido más personajes racialmente diversos y dediquen el piloto a victimizarse con sus «Ay, qué mal nos tratan a los polis. Qué trabajo más sacrificado. Etc…» demuestra que al menos saben que ya no es tan sencillo como era antes la cosa. Pero que tampoco se van a parar para hacerlo. Total, que me fui a mirar si era de la ABC y resulta que no, que es de la CBS. Algo debe de estar pasando si hasta ellos pasan de hacer el mínimo exigible a un poquitín más. Lo importante es que estaba justificada esta sensación de estar haciendo un Brooklyn Sur un poco más actual, diverso y elaborado… porque el creador es William M. Finkelstein, claramente no estamos ante una obra con los toques de genialidad que podrían tener Bochco o Milch, pero si ante el trabajo de uno de los grandes artesanos de la cosa. Capaz de montarte una serie como esta, que no creo muy probable que busques pero que si te la encuentras es posible que dejes de fondo.

No tengo muy claro quién ha pensado que sería buena idea emitir un viernes una serie como Fire Country (USA), pero entiendo que la decisión de unir a bomberos y presidiarios es para una… llamémoslo demografía concreta. Es una serie más de drama que de acción,  y menos de acción que de… yo sé… de ser vagos con lo que hacen. Es verdad que ahora mismo parece que los bomberos están de moda pero, sinceramente, para veros esto mejor os ponéis Donde hubo fuego, que por lo menos van a topísimo desde el primer momento.

Esta tendencia de hacer miniseries para el fin de semana supongo que viene de la época de los educativos de los setenta y el paso a los de Basados en hechos reales de Lifetime, menos Grandes Relatos y más soltar la bulla. A esa última categoría pertenece este A Friend of the Family (USA) que de verdad me sorprende que no sea de Lifetime porque ni por interés, ni por intención aparente, ni por medios -¡el pelucón de calvo que le han puesto a Hanks! Porque espero que ESO sea un pelucón.-, ni por nada. es francamente aburrido, como si hubieran visto lo que hacen los ingleses y hubieran decidido americanizarlo mal todo. Supongo que para tenerlo de fondo mientras planchas y doblas la ropa en una tarde de domingo invernal, o algo así, podría tener un pase. Lo importante es usarlo como relleno y no prestarle mucha atención.

Me ha hecho gracia esta Geullichi (O) (SC) o Glitch o como queráis llamar a la serie nueva de Netflix. un novio desaparecido, un grupo de aficionados a los OVNIS y una trama que mezcla el misterio -sospecho que a veces quiere ir al terror, pero bueno, ese es otro tema- con toques de humor. Y con una forma particular en lo visual que ayuda tanto a la irrealidad como a ese choque entre fantástico y humor (o terror). No sé yo si tendrán como para durar muchos capítulos, pero sí se que al menos un par más le daré yo, aunque sea solo por ver si son capaces de tirar con ellos o se les acaban pronto los trucos. Que tampoco es lo peor que se puede decir de una serie.

El genérico de series ataca de nuevo con High Water (O) (PO) que tiene a su favor recordar los problemas de las inundaciones en Alemania y -claro- especialmente Polonia, y en su contra que es tan claro una recreación con todos los personajes falsos que a ratos parece un teatrillo de una obra de catástrofes. Una en la que se nos quiere mostrar el antes, el durante y el después, sí, pero que no pasa de eso, de relleno. Especialmente en un año en el que hemos visto Five Days At Memorial.

No tengo muy claro por dónde piensan tirar con Housing Complex C (USA), pero sí que es una pena que hayan elegido un ‘genérico de anime’ para hacerla. Porque la historia parece más interesante que la manera de representarla, incluso aunque mucha sea claramente apilar ideas usadas antes esperando que salga algo. Es cierto que poner a Chtulhu en la primera frase que oímos es jugar a las trampas con espectadores y expectativas, y que lo único que hace que sepamos que no es algún tipo de porno es que nos han prometido que no lo va a ser. Pero bueno, a veces pasa esto, dejas algo a medio cocer pero lo sacas igual porque algo tendrá que comerse la gente.

No estaba yo muy convencido al principio con el Perry Mason de Rolin Jones y me acabó ganando, quizá suceda lo mismo con su versión de Interview With the Vampire (USA) para AMC, pero lo dudo. Porque si esta serie necesita algo es soltarse el pelo, y aquí tenemos a gente tomándose muy en serio a sí mismo y su material de partida. Así que en lugar de acercarnos a True Blood o a Las Brujas de East End parece ir hacia Carnival Row o, siendo un poco más justos, Jonathan Strange & Mr Norrell, y aunque se han tomado licencias para actualizarlo (hasta el punto de referirse de manera presupongo que meta como re-do tras señalar las contradicciones del original) parece que el único motivo para ello es… fingir que lo han actualizado. En fin, que no me ha convencido ni un poco y que, frente a Mason, no creo que vaya yo a darle muchas más oportunidades a esto.

Lo más difícil de The Midnight Club (USA) probablemente sea explicar que esta serie de Netflix no tiene nada que ver con El Club de la Media Noche, que era la traducción al español de Are You Afraid of the Dark? de Nickelodeon. Entre otras cosas porque esto se basa en la novela (juvenil) del mismo nombre que sacó Christopher Pike… dos años después de que empezara la serie. Yo qué sé. Es verdad que aquí tenemos también esa idea del grupo de jóvenes que se reúnen para contar historias de terror. Aunque también es cierto que es otra serie a la que podemos mezclar en esto, eso sí mucho posterior. Y, por último, el punto de partida real de todo esto, las mezclas de suspense y terror, los giros sobrenaturales… bueno, ojalá fuera la de Nickelodeon. O decidiera ir directamente a por King, que tiene pinta que es lo que le gustaría ser. O quizá Historias de miedo para contar en la oscuridad. Pero hay veces que vas al supermercado y lo único que queda es la marca blanca. Al fin y al cabo también podemos aceptar la rebaja de calidad y aceptar el exploit.

Me debo de estar haciendo mayor, porque por Oddballs (USA) me ha hecho una cantidad razonable de gracia. Quizá porque no acaba de decidirse y definirse entre la Adaptación para Chavales y la Animación Adulta, como pasa con tantas series de animación infantil/juvenil actuales. De manera que crea escenarios sugerentes y con una lógica retorcida pero clara, y a partir de ahí va desbarrando, intentando que el humor sea lo principal. Es decir, lo que se supone que deberían de ser los tan traídos Dibujos Animados. En fin, alguna vez tenía que pasar que me cayera en gracia algo de esto.

Han sacado en la BBC un spin-off de The A Word, se llama Ralph & Katie (UK) porque les sigue en su vida de casados y lo que podemos encontrar es tan cercano a la anterior serie que casi podría ser solo otra temporada. Con menos personajes y más centrada en estos dos. Aunque en teoría intenta mostrar los retos de la vida de casados, y supongo que hace un buen trabajo porque deja claro que es como cualquier otra relación de pareja. Bien por ellos, supongo.

Supongo que la obra original adaptada tiene seguidores o algo, pero lo cierto es que Reginald the Vampire (USA) es una serie de SyFy que parece casi de Nickelodeon. Supongo que es de los primeros para que pueda aparecer sangre, pero desde el momento en el que el personaje central que la da nombre a la cosa se comporta y actúa como un secundario… no vamos bien. Que lo mismo en esta época puede tener un pase, o lo mismo el piloto es muy de presentar la historia, o yo qué sé. Pero es una de las series menos interesantes que he visto en los últimos meses. Sí, en la tele pasan cosas, pero no me podrían dar más igual. A veces daban ganas de que fuera un sketch antiguo, algo de Kenan & Kel, y pasaran a lo siguiente. Si mejora en los siguientes capítulos ya lo diréis, porque yo me bajo de aquí antes incluso de subirme.

Estas ideas de series antológicas… bueno, algunas funcionan. Otras, como Summer Love (AU) no parecen tener mucho más que contar fuera del gimmick. En este caso, la misma casa en la que distintas parejas pasan sus vacaciones. Es cierto que al menos de The Guest Book hacen ya 5 años, así que la gente no tendrá tan fresca la comparación. Pero el problema es el de siempre: el conflicto es una chorrada enorme de crisis de mediana edad por parte de gente a la que se podrían comer los lobos sin que derramáramos una lágrima. Lo bueno de que sea antológica es que quizá la siguiente pareja que vaya por allí resulta interesante, lo malo es que no tengo intención alguna de quedarme a verlo si ya desde el piloto, que es tu carta de presentación, me estás colando esta cosa.

Hay días en los que me pregunto si ponerle el nombre se hace para ver lo que rasca, en Walker: Independence (USA) lo tengo bastante claro, sobre todo porque parece que se ha montado para agradar a los nuevos jefes. Así que han sacado una serie que de juvenil tiene poco, han montado un pseudo-western clásico y toda una serie de misterios y tramas entre los clásicos del género y el aún más clásico repertorio de las telenovelas y luego le han colocado lo de Walker como podrían haberlo llamado cualquier otra serie de éxito de la cadena. Si es que a la cadena le quedaran. Lo que puedo deciros que NO es es una serie de acción, igual que no lo es el reboot de Walker. Pero bueno, todo estará bien mientras no se entere Chuck Norris.

Supongo que la mano de Jeff Pope, y el buen hacer de los actores, especialmente su protagonista, Stephen Graham, pero también Andrew Ellis, convertirán este The Walk In (UK) que nos trae la ITV no solo en un éxito sino en algún tipo de referente. Lo cierto es que la manera de intentar montar una trama criminal para explicar la ascensión de la ultraderecha puede ser una manera de acercarlo a un público que solo quizá no haya estado prestando atención, que supongo que es una manera reconfortante de pensar que exponiendo la organización del asunto se podrá luchar contra ello. Vamos, que como serie bien, pero todo lo demás jaja no.

Esperaba casi cualquier cosa de Werewolf by Night (USA), incluso buenas. No deja de ser el especial para Halloween -o para el Halloween de Disney +, al menos- de la Marvel. Y lo primero que había visto era… bueno. Era. Quizá un poco parodia o grindhouse de saldo, de esos que por querer hacerlo falso acaban haciéndolo de baratillo. Y que la duración no llegara a la hora (¿eso significa que es un mediometraje? Me lo tendría que mirar, jaja) tampoco es que ayudara. Aunque siempre agradezco que, en caso de duda, las cosas cortas. Es inevitable verla y no pensar en una de las reinas de los -xploits, La bestia debe morir. Una verbena grandísima que iba acumulando cosas sin orden ni demasiado concierto, incluso con algo de misterio. Aunque sea solo porque parecen decidir tirar en dirección contraria.  Y es que aquí… bueno… parece más el anuncio de una colección de muñequitos… perdón… figuras de acción del universo oscuro, bueno, una parte concreta, de Marvel antes que una historia concreta, completa o… bueno, en general una historia. Así que, al menos, logra ser coherente con la marca: Meh. Muy Meh. Mucho Meh.


¡Libros que Salen! Unno, «Cocodrilario», Barker y más

Primero las amigas:

MemorIA de Laia Ruíz Mingote, ed. Foscanetworks

Una prueba de IA para restaurar la memoria de una paciente con alzhéimer en un futuro no tan lejano, una paciente mucho más macarra de lo que una casi nonagenaria parecería, une IA más exasperade de lo que su trabajo parece requerir, y un mundo en el que la memoria se conserva. Humor, aventuras y tortas tras esta premisa que va evolucionando por muchos y variados caminos.

Los caminos del engaño de Angela Porras, ed. Cicely

Una mujer en el México novohispano del S XVIII, el asesinato de su marido, la determinación de poner orden en lo que ha sucedido. Todo esto, partiendo de una persona real, Juana Gertrudis, y un hecho igualmente histórico, es lo que Angela Porras usa para montar esta historia que nos permite conocer mucho más del entonces y expresar muchas cosas del ahora.

¡Que entre la pila!

Pesadillas electromagnéticas de la ciencia ficción japonesa de Juza Unno, ed. Satori

Uno de los más importantes pioneros de la ciencia ficción en Japón, un nombre de importancia mundial, recuperado aquí por una editorial especializada en la traducción directa del japonés y el conocimiento de su cultura. ¿Cómo dejar pasar algo así?

Oh, Caledonia de Elspeth Barker, ed. Catedral

A principios de los ’90 se presentó esta novela, que podría haber sido escrita mucho antes aunque probablemente hubiera perdido parte del ingenio que mostraba. Porque lo que podría considerarse una historia campestre en la Escocia durante la guerra va expandiéndose a ampliar y criticar el modelo de novela campestre, en el que la imaginación y las lecturas van desplazando a la familia, porque lo que podría ser una historia gótica de paso a la edad adulta mantiene una tensión irónica con su propia historia que parece complacerse en descubrir hasta dónde puede tensar la cuerda.

15- Cocodrilario de Alicia Mares, ed. Horror Vacui

La novedad de Horror Vacui es una antología de relatos que nos presentan un México fantástico, entre la mitología y la alucinación, en historias que nos van presentando un mundo reconocible pero distinto al nuestro, con distintos grados de extrañeza y horror, y cocodrilos.

Clandestina de Marie Jalowicz Simon, ed. Periférica y Errata Naturae

Una historia real, autobiográfica, novelizada para explicar cómo fue la supervivencia de la autora cuando tuvo que esconder y esconderse su propia realidad durante el nazismo. Porque la existencia de una mujer judía, que en 1942 contaba con 19 años, y que decidió poner en claro sus memorias y andanzas poco antes de morir, nos explica mucho tanto de hasta dónde hubo que llegar para evitar el exterminio como de aquellas personas y organizaciones que echaron una mano, aunque no siempre al mismo sitio.

Maquillada de Daphné B., ed. Blatt & Ríos

Una mirada completa y variada del mundo del maquillaje. Como expresión, como industria y como muchas más cosas. Lo hace desde una óptica que es feminista pero es más cosas, porque desde su aspecto industrial hasta la parte personal tratada por su autora, trata también las muchas caras del asunto.

Mujeres de pluma de Gabriela Lima Grecco y Sara Martín Gutiérrez, ed. Piedra Papel Libros

Obra breve pero enjundiosa que nos habla de la censura del franquismo y las mujeres. Tanto las que lo sufrieron -y tuvieron que evitarla- como las que lo ejercieron. Una forma de acercarse a la problemáticas de las mujeres en la literatura durante el franquismo.

Morirán de forma indigna de Alberto Reyero Zubiri, ed. Libros del K.O.
Un caso tan importante como el de las muertes en las residencias es contado aquí directamente por el entonces consejero de Políticas Sociales. En aquel momento nadie hizo caso de sus peticiones o quejas, sin éxito. Ahora ha decidido sacar un libro contándolo todo, especialmente cómo sus propios compañeros del gobierno decidieron obviar todo lo que viniera de él aunque eso implicara dejar morir a miles de ancianos. Una historia escalofriante contada desde dentro.

¡Denuncia! de Sara Ahmed, ed. Caja Negra

Dentro de un volumen dedicado al activismo de la queja frente a la violencia institucional se nos habla de la importancia de la queja, de cómo acabamos viendo que puede ser la única manera de funcionar, y lo hacemos de la mano de Sara Ahmed, a partir de casos reales, de movimientos en primera persona que nos muestra que, incluso con sus problemas propios, y en el caso de la universidad americana, no podemos considerar la denuncia como algo negativo sino como una herramienta que acaba ayudando al activismo a lograr los cambios necesarios.

Chicas listas de Nathalia Holt, ed. Pinolia

Un documentado libro sobre las cuatro mujeres que ayudaron a configurar la CIA en sus principios, sus historias y actuaciones y, sobre todo, sus luchas para lograr una igualdad en los sueldos y el tratamiento con los operativos masculinos.

Tarzán de los monos de Edgar Rice Burroughs, ed. Nórdica

Recuperación de la novela original de Burroughs, todo un clásico de las obras de aventuras, en un libro con un diseño más actual -la portada es de David de las Heras-, que permite recuperar al clásico y tratar de entender el tremendo impacto que tuvo en la literatura popular.

El americano de Jeffrey Thomas, ed. Dilatando Mentes

Llega a España Jeffrey Thomas, no con una obra de sus series Punktown o Hades sino con una novela independiente, quizá algo más contenida en su mezcla de fantástico y horror, pero no por ello menos significativa. Porque aquí tenemos a un veterano de Vietnam que debe volver pese al choque psicológico y a las secuelas corporales que supusieron la guerra, y debe hacerlo por lealtad a un antiguo amigo de la época. Pero lo que encuentra, tanto en un par de compatriotas como en el pasaje, le irá sumergiendo en un lado oscuro que a ratos hace que este thriller se adentre en regiones del fantástico y el horror. Una obra peculiar, sin duda.

Un juego letal de Diana Urban, ed. Obscura

Un nuevo thriller juvenil de Ubran, en este caso con una joven a la que obligan a realizar retos para mantener a salvo a su hermana.

5- La perla del dragón de Yoon Ha Lee, ed. Duomo

En esta mezcla de fantasía y ciencia ficción de Yoon Ha Lee, parte de la iniciativa de Riordan para que aprovechen su propia mitología, usa la mitología coreana que incluye espíritus zorro o la perla del título, pero lo mezcla con Cadetes Espaciales y con una fuerte importancia de la familia.

Fuera de lugar (1, Granja Peapod) de Lucy Knisley, ed. Anaya

El primero de los títulos de la Granja Peapod encuentra a la protagonista teniendo que dejar su ciudad para ir al campo, a vivir junto al nuevo novio de su madre y su hijas. Teniendo que aceptar esa separación de todo lo que conocía y quería y, sobre todo, el mal carácter del novio. Ofreciéndonos un cómic juvenil agridulce y costumbrista, pero que esperemos sirva para continuar viendo la obra de Lucy Knisley en España.

La llamada de las sirenas (10, Anna Kadabra) de Pedro Mañas y David Sierra, ed. Destino

Y ya van 10 números del auténtico éxito de Anna Kadabra en España.

Cómo construir una casa encantada de Frank Tupta y Kyle Beckett, ed. Picarona

Un encantador y muy divertido libro infantil, con unas ilustraciones muy expresivas, acercándose a Halloween.

Flor de leyendas de Alejandro Casona con ilustraciones de Francisco Rivero Gil y Elena Odriozola, ed. Modernas El Embudo

Recuperación de todo un clásico de la segunda república en el que Casona acercaba los cuentos populares -de distintas tradiciones- a los jóvenes. Y que aquí ha sido recuperado con toda la fidelidad posible al original.

Nos leemos


Bueno, pues parece que la reina ya está suficientemente muerta y se pueden volver a emitir las comedias inglesas que se han ido acumulando. La primera de las cuales es Am I Being Unreasonable? (UK), una nueva serie de Daisy May Cooper que tiene unos problemas muy parecidos a la anterior. Su parte está bien, ella es una gran actriz cómica, pero parece que no sabe o no quiere pasarse a la parte dramática cuando toca y, en realidad, toda esa parte no acaba de funcionar. Quizá por organizarlo como serie de seis episodios cuando podría haber valido como un único capítulo, quizá porque tampoco tiene mucho sentido en general, quizá porque la forma de presentarla es un revoltijo. Tanto da. Y es una pena porque sólo con la presencia de Lenny Rush, que tiene 13 años pero que le da perfecta réplica a Cooper y se come a prácticamente cualquier otro actor de la serie, debería merecer la pena echarle un ojo. Pero lo cierto es que acaba siendo casi el único motivo para verla, con Cooper naufragando y una serie que a fuerza de alucinada hace aguas.

No sé por dónde empezar con Bali 2002 (AU), probablemente con que os alejéis de ella. Parece que es la temporada de hacer repaso a sitios en los que hayan matado a turistas o algo, pero lo cierto es que todo lo que consiguen aquí es una narrativa en la que los balineses importan bastante poco y todo parece centrarse en los turistas australianos y británico, eso cuando no están siendo aburridos y reiterativos, o cuando no están haciendo una especie de porno emocional sobre los atentados. En fin, que no, que un espanto, que cuanto más lejos mejor.

Tiene The Empress (O) (AL) una de esas espectaculares direcciones artísticas en los que a ropas y peinados se refiere, también los decorados o como queramos llamarlo -que a ratos parecen un poco… ¿cuál es el equivalente pixelero del cartón piedra?-, los actores son correctos y la historia es un enorme psé. Dentro de esa corriente tan inglesa de revisitar periodos históricos de una manera a la vez inventándose lo que les da la gana pero añadiendo una capa de roña aquí y allí para parecer realista. Casi me extraña estar viendo Netflix y no una coproducción con Starz o Showtime. En fin, supongo que esto tiene sus fanses, pero me temo que no soy yo.

Al menos Finding Happy (USA) es bienintencionada aunque se le note el problema de que Bounce debe de haberles aceptado un presupuesto que les llega solo para ir a la esquina. Es cierto que no es que sea muy original con todo el Grupo de amigas y sus cosas, pero se nota que quieren contarlo desde un cierto verismo antes que el tradicional -y notablemente aburrido- intento de telenovela o de intensidad. En fin, qué le vamos a hacer.

Que espanto y que horror Inside Man (UK), una de esas series que tiene a dos actores de teórico prestigio como son Tennant y Tucci y les pone a hacer una cosa pretenciosa y poco amalgamada de guión, más ocupada en que las escenas queden bonitas que en que tengan sentido, y con una capacidad a la vez de sacar pecho y copiar cosas. Me ha parecido tan mala que he tenido que ir a ver quién había conseguido tanto dinero para masajearse el ego: Steven Moffat. Debí de habérmelo imaginado.

Esto de que se haya levantado la prohibición de las comedias en UK ha acabado trayendo incluso a las que aún falta como un mes para que se estrenen en su emisión tradicional. Si alguien es capaz de explicarme por qué Channel 4 ha decidido que I Hate You (UK) esté ya a disposición del público en el digital All4 pero no esté disponible hasta el 13 de octubre en su emisión tradicional… bueno. Por lo demás, es la típica serie de amistad entre dos mujeres jóvenes que une aquí historias de extraña pareja y que intenta ser rompedora. Yo sospecho que estoy tan lejos de ser público de esto como de esa teórica Animación Adulta, ideas como la de ‘salir con señores mayores’ resulta que ya las he visto y tampoco me parecen muy inteligentes para el piloto. Pero, en fin, allá cada uno con sus gustos.

¿Es Jungle (UK) el resultado de una apuesta? Un taller de creación para drilleros -es lo de después del trap– que les hizo pensar que podían montar su propia historia mitad neo-noir y mitad neo-musical. Y ha hecho falta que Prime la estrene para que quede claro que no, que no pueden. Que un conjunto de ideas tan vistas que si fueran fotocopias en papel no se leerían, con un reparto de músicos que claramente no habían intentado actuar antes… ni tampoco durante, y con unos productores que no parecían estar muy ocupados en… nada. Las partes técnicas pueden salvarse, incluso destacar en algún momento, pero si te falla el guion y la interpretación sólo funciona mientras estás cantando -y no decides que sea cantado TODO- ya me diréis de qué sirve.

Lo que puedo decir de Karen Pirie (UK) en general es bueno pero tiene un gran PERO. Y es que es una serie policíaca de corte clásico que introduce un cierto humor y lo hace de manera agradable, puntos sin duda a su favor. Pero se pasa tres capítulos para un solo caso. Que es una serie inglesa, son sus tradiciones y hay que respetarlas. Vale. ¡Pero entonces que cada capítulo no dure DOS HORAS! Si ya me cuestan las series con capítulos de una hora, y tengo que hacerme a la idea con los de hora y media el encontrarme con un capítulo de dos horas me ha hecho replantear la posibilidad de organizar yo mismo los capítulos, que me gusta mucho Val McDermid -cuya obra se adapta aquí- y puedo entender las ‘adaptaciones a los nuevos tiempos’ porque a fin y al cabo Un eco lejano es una novela de hace casi veinte años. No comparto esta pasión actual por convertir todo lo que antes era ‘escribió un libro’ o ‘era periodista’ en ‘hizo un podcast’ pero la puedo entender. Pero… ¿dos horas cada capítulo? Alguien tenía que probar este formato, muy bien, ahora ya podemos no usarlo nunca más.

Es sorprendente cómo ser un Spectrum Original puede parecerse a algo que la TBS hubiera rechazado. Lo cierto es que Panhandle (USA) parece la versión reconstruida de memoria por alguien que hubiera querido contar a la vez The Glades y cualquiera de las mil serie de Excéntrico Asesor de hace mínimo un lustro empezando por motivos obvios por Monk, Balthazar y Endgame. La mayor parte de las cosas están más que usadas -peor aún, mejor usadas- en todo tipo de series similares: Desde la mujer muerta del investigador a sus problemas mentales agravados por esto a la idea de Uh, Florida, a todos los giros. Hasta el punto de que cuando hace aparición uno de los tropos policíacos más de derechas me he ido a ver si es que había alguien de Bones. Efectivamente, una de las co-creadoras ha estado en esa, Juez Amy y similares. Creo que usa ese tropo mínimo un par de veces por serie. En fin. Una pena, es claramente una oportunidad perdida pero podría haber estado bien.

No sé en qué momento decidió Netflix que lo que necesitaban para Halloween era un montón de cachorritos muertos, pero aquí estamos, con los Phantom Pups (USA). Una de esas series de la gente de AirBud que, como de costumbre, es una cosa sencilla, casi pre-escolar. Un tanto fuera del aquí y el ahora. Pero, claro, más lejos aún está la posibilidad de que algún peque pregunte que por qué son fantasmas los perritos. Eso sí puede ser divertido de ver.

De nuevo la sensación de que estoy ante la serie blanca de una serie anterior -o varias- llega con esta Reasonable Doubt (USA) que parece decidida a usar las sobras de telenovelas y series de abogados para montar algo que con mucha dificultad aguanta. Sobre todo porque para cuando va a llegar el punto central del caso ya estás tan aburrido que te da igual. Como si quiere la protagonista ponerse en ropa interior otra vez. Lo único que ha logrado sorprenderme es que pensaba que era un señor blanco intentando imitar una serie de BET y resulta que no, que es una creadora afroamericana. Qué le vamos a hacer, también ellas tienen derecho a ser mediocres y tener trabajo.

Está claro que en The Rookie: Feds (USA) los de la ABC se han pensado lo que ofrecer y cómo ofrecerlo. Y lo han hecho a partir del éxito que es The Rookie. Salvo que aquí en lugar de una serie de lugar de trabajo ambientada en la policía -en fin- han decidido presentarnos un giro a las series de FBI que están en marcha, tanto Mentes Criminales como FBI. Y, en ambos casos, han cogido elementos de la serie original -incluyendo el inevitable cameo de Nathan Fillion en el piloto- para montar este giro. De ahí que la grandísima Niecy Nash sea ahora el centro. Su carisma arrollador y su capacidad para generar ‘buen rollo’ es similar al de Fillion, y si bien en series como Claws -con un contexto igual de festivo- o en la reciente Dahmer -en versión más oscura- podíamos verlo aprovechado para mostrar también filos y pinchos, aquí tenemos a la versión agradable más cercana a su trabajo en Reno 9-11.  A su alrededor ponen versiones con un punto de excentricidad de los clásicos de toda la vida -el agente que sigue el reglamento, la que necesita una segunda oportunidad, la joven entusiasta- para intentar disimular que es la insufrible decisión de que todo sea un equipo. Pero se nos ofrecen suficientes explicaciones -ya se cuidan ellos- para contar por qué es diferente de lo que suele hacer el FBI y por qué es necesario. Igual que reconoce su propia existencia como copaganda para introducir el drama familiar: Un padre que fue acusado erróneamente, que ha sufrido el racismo y la injusticia del sistema, que es uno de los principales promotores del movimiento para recortar el presupuesto de la policía, que trabaja para la comunidad y que señala lo que el FBI ha hecho tradicionalmente a los movimientos sociales. Por supuesto está ahí puesto para que esa voz sea oída pero se mande el mensaje de ‘pero al final todos nos queremos’. Porque una cosa es que sean conscientes de que son propaganda y otra que vayan a hacer algo efectivo. Así que, en resumen, una serie tan agradable y ligera como era de esperar que intenta repetir la fórmula en un cuerpo distinto en el que va a ser mucho más complicado que las comparaciones no se lo coman. Al fin y al cabo la diferencia entre la policía local y la federal está ahí desde el principio. Veremos si Nash logra tirar de ella.

Ya iba tocando una serie policíaca ligera y agradable, este So Help Me Todd (USA) es indudablemente de la CBS, blanca en casi todos los sentidos y más cercana a las series de películas policíacas de la semana que se hacen en Hallmark que a Puñales por la espalda. Pero tiene parte de esas vibraciones que ofrecía Psych, aunque está claro que estamos aún muy lejos de aquel desmelene, y habrá que ver para dónde tiran. Porque a lo que juega, por encima de todo, es a la extraña pareja que, sin embargo, aquí son padres e hijos. Y que están en exactamente el rol que se espera de ellos, cero subversión aquí. Skylar Astin es un investigador privado vocacional, mentiroso compulsivo, aficionado a todo tipo de cacharros y perpetuamente sin un duro. Marcia Gay Harden es una abogada de éxito, meticulosa, estirada, controladora, criticona, pero sobre todo es una persona que sigue todas las reglas hasta el ridículo. Y su personaje es la madre del otro personaje, claro. Así que las dinámicas entre el hijo bala perdida y la madre estirada hacen una versión de los buddy cops tradicionales. Una en la que, no puedo creer que pueda escribir esto, no hay un Equipo de Apoyo, sino Secundarios. Por un lado en lo familiar están los otros dos hermanos, sus parejas, algún descendiente… por el otro lado está lo profesional, con otra abogada del bufete de la madre que sirve también de interés romántico, y con un administrativo incluso más estirado que la madre para usarlo de alivio cómico. Ahora mismo la pelota está en el tejado, pero si deciden ir por una mezcla de humor y casos ‘como en los viejos tiempos’ -el ejemplo más claro que se me ocurre ahora mismo es Crazy like a Fox, que era lo mismo pero al revés. En España se llamó Loco de remate o algo que entendía casi tan poco el juego de palabras original.- e incluso hacen como Psych y llevan más allá todo el humor y surrealismo, para mí será más que un éxito. Si deciden tirar hacia el lado contrario y montar algo como el espanto americano de Los misterios de Laura, saldré en dirección contraria. Puede que simplemente se quede en este tejado, en su versión CBS de una de esas series de telefilmes del Hallmark Channel (Curious Caterer, Aurora Teagarden, Mystery 101, Morning Show Mysteries, Gourmet Detective, etc…) pues… bueno… al menos será buen forraje. En cualquier caso, pienso seguir viéndola.

Me cae razonablemente bien Dylan Moran, además esta Stuck (UK) se iba a haber estrenado en la  BBC Two el día que falleció la reina y hasta más de quince días más tarde no ha visto la luz. Tampoco es que importara demasiado porque es una obra sencilla, que tira mucho del buen hacer del susodicho y de su co-protangonista, Morgana Robinson, no tiene mucho más que ofrecer. Pero al menos es corta.

No sé qué han hecho, pero la BBC no le ha dado ni un trailer. Tsch.
Los problemas para estrenar una serie -o desarrollarla, o a saber- hacen que esta This England (UK) se haya quedado enormemente anticuada pese a apostar a la carta de la cercanía. Porque ni Johnson -el sujeto de la serie- está en el poder, ni hay una Reina, ni se habla ahora mismo en UK de cosa distinta que el espantoso trabajo de Liz Truss como PM y las terribles repercusiones que está causando. Así que encontrarse con esta serie que pretende… bueno, ellos sabrán lo que pretenden, suena tan a historia antigua como hacer una sobre Cameron, May o lo que sea que tengan dirigiéndoles tras el desastre del Brexit. Que parece mentira que lleven 3 primeros ministros en seis años. En fin, supongo que tendrá un interés antropológico histórico. Quiero decir, cuando se estudie dentro de unos años dentro de la manera en la que los ingleses decidían representarse a si mismo y a su historia reciente.


¡Libros que Salen! Kobayashi, «Malestamos», MacLeod y más

¡Que entre la pila!

Malestamos de Marta Carmona y Javier Padilla, ed. Capitán Swing

Este es un libro tan importante como interesante, porque habla de ese malestar general que muchas veces se pone como derivada de la salud mental cuando es una mezcla de motivos, que se trata como un hecho individual cuando está claro que es un problema colectivo, que muchas veces se combate con medicación y no con cambios estructurales. Todo eso, desde una perspectiva tanto médica como social, es lo que se analiza, explica y reflexiona aquí. Por eso es importante e interesante.

Vida de un militante de Takiji Kobayashi, ed. Satori

Ya habíamos tenido un primer contacto con la obra de Kobayashi en Kanikosen o en El Camarada, dos obras que justifican más que de sobra la lectura de este recopilatorio de relatos que nos trae ahora Satori, con más relatos de transfondo proletario que nos permiten ver una imagen nueva de Japón, en lo que es difernte pero también en lo que es internacional.

Vida Animal de Alexander MacLeod, ed. AdNovela

Llega el recopilatorio de relatos de MacLeod, historias extrañas con un pie en terrenos que quizá no sean exactamente de la fantasía o del terror pero que van más allá de lo que consideraríamos realismo mágico. Obras distintas y variadas que vienen como presentación de un autor que pertenece a una familia literaria. Veremos que tal.

Guerra de Jade de Fonde Lee, ed. Insólita

Nueva entrega de la historia de ese mundo que descubrimos en Ciudad de Jade, con organizaciones criminales, entornos asiáticos y luchas para controlar la magia. Si os leísteis la anterior seguro que tenéis curiosidad por esta, y si no lo hicísteis… echadle un ojo.

Nona la novena de Tamsyn Muir, ed. Nova

Hablando de continuaciones, ya está el tercero de La tumba sellada. Tras Gideon y Harrow toca el turno de Nona.

He besado a Shara Wheeler de Casey McQuiston, ed. Molino

Otre autore que vuelve es McQuiston, que tras el éxito de Rojo, blanco y sangre azul y Una última parada viene con lo que ha definido como comedia romántica YA. Aunque el punto de partida pueda no parecerlo. Tras besar a su rival por el puesto de mejor estudiante una estudiante desaparece dejando pistas para encontrarla a tres personas, esa rival que será la protagonista de la historia y dos jóvenes: el novio oficial y el que está enamorado de ella. A partir de ahí una mezcla de relaciones, amores y competiciones en el que no podemos hablar de un premio al final, aunque quizá sí de una recompensa.

Cuentos de hadas de Stephen King, ed. Plaza y Janés

Hablando de gente que quizá haya escrito uno o dos libros antes, Stephen King tiene libro nuevo. Uno que es más de fantasía que de terror, pero no por ello -o quizá debido a- menos libro de Stephen King.

El almuerzo del forense de Colin Cotterill, ed. Amok

Con el Laos socialista de fondo el autor inglés -aunque lleve ya años residiendo en el sudeste asiático- Colin Cotterill nos presenta una divertida serie, con un forense renuente, que preferiría estar retirado ya a su edad pero que se encuentra con que las circunstancias políticas no lo permiten. Es este el primero de una serie de misterios agradables en una situación retratada como desagradable. Una gran decisión de Amok animarse por este camino.

Matar a la bestia de VV.AA., ed. LaFelguera

La Felguera se mete en la Guerra Civil y lo hace como es habitual en la editorial, buscando historias y momentos que les parecen interesante y consideran que deben de ser compartidos, para darlas a conocer.

Delicioso de Rob Dunn y Mónica Sánchez, ed. Alianza

Cocina y sociedad, la evolución de los sabores pero, sobre todo, del impacto de los mismos. De cómo fue cambiando la forma de comer y también la forma de organizarse, interactuar y ser desde un punto de vista social. Una historia que habla tanto de las rutas y las alianzas como de las otras maneras menos evidentes en las que la cocina ha impactado creando cambios sociales.

Una magia impregnada de veneno de Judy I. Lin, ed. Monogatari 

Competiciones, mundos fantásticos, muertes inesperadas y misterios que van más allá de la realidad. Un poco de todo es lo que podemos encontrar en esta historia que va más allá de las intrigas cortesanas y los concursos de preparar té para hablarnos de la familia, la sociedad y las decisiones tomadas. Y de veneno. Mucho veneno.

El Gusano y sus Reyes de Hailey Piper, ed. Dilatando Mentes

Una mujer desaparece. Su novia empieza a buscarla. Y se encuentra… bueno… que hay más desapariciones misteriosas, que quizá hay un culto mísitico, que puede que existan criaturas a las que se rinde tributo, que quizá lo que hay más allá de la realidad, de la ficción, de la misma ruptura del tiempo y las estrellas puede estar conectado y conectando todo esto. Pero ella quiere recuperar a su novia, así que va a seguir adelante, pese a todos los horrores cósmicos que la acechen.

Bicho hambriento de Cartlon Mellick III, ed. Orciny Press

La nueva obra de Carlton Mellick III vuelve a entrar en el weird, en este caso tratando la magia como adicción, en una mezcla de cuentos de hadas articulada como novela en la que uno nunca sabe qué va a haber en el sigueitne callejón o que nuevo problema saldrá de esta visión urbana y descarnada en la que la magia se consume con compulsión.

Manchamanteles de Marta Miranda, ed. Larousse

¡Nuevo libro de recetas #topadentro para la Slow Cooker! Esta vez tocan platos de cuchara. perfectos para el invierno y para el invento, que le dan su significado al título del libro: Manchamanteles.

Sefardí. Cocinar la historia de Hélène Jawhara Piñer, ed. Col&Col

Historia y gastronomía unidas en este repaso ala cocina sefardí que también nos habla de los platos, su origen y su destino. Permitiendo acceder en el presenta a un pedazo de nuestra historia común olvidada. Sus costumbres, su huella aún presente y su influencia en el recenario tradicional.

Mytek el poderoso de Tom Tully y Eric Bradley, ed. Dolmen

Uno de los cómics clásicos de la inglaterra de la segunda mitad de los ’60s en la editorial Valiant llega finalmente a España tras varios amagos. Un robot con apariencia de simio y un avieso jorobado causando el caos. Un buen momento para comprobar cuánto hay del interés reconocido y cuanto de nostalgia. Quién sabe, lo mismo funciona y se acaba reeditando El retorno de Mytek.

Llévame contigo de Anneli Furmark, ed. Blackie Books

Una historia de amor queer, pero esta vez no es juvenil. Dos mujeres casadas viven un romance en una historia que hablan del amor y el deseo tanto como del descubrimiento de nuevas opciones o de la madurez emocional.

Melvin Monster vol. 2 de John Stanley, ed. Diábolo

Pues llegó el segundo número de este clasicazo, en su tiempo en teoría infantil, claramente para todas las edades, en las que el humor malévolo y los monstruos vertebran sus aventuras.

Logan x Mary Anne (8, El Club de las Canguro) de Gale Galligan, ed. Maeva

Pues ya hemos llegado al octavo de las adaptaciones de El club de las canguros. El cuarto y último de los que Gale Galligan ha dibujado. Mientras esperamos a los dos siguientes podemos recordar que estamos hablando de una serie que recupera las clásicas novelas juveniles sobre un grupo de amigas, sus problemas y sus apoyos, y las adapta a cómic. Con notable éxito.

ZoomBi de Enrico Macchiavello y Stefano Ascari, ed. Picarona

Se nota la época que se acerca porque ya van saliendo monstruos y demás. Aquí en una versión del clásico Dónde esta Wally pero con una invasión zombie… para todas las edades, por supuesto. E incluso con algo de trama, conste.

El oso y su enorme trasero de Steve Smallman y Emma Yarlett, ed. El Pirata

Un libro con humor sobre las diferencias, sobre como la torpeza o el tamaño no tiene por qué seer algo malo, o no necesariamente, pero sí que requieren tener cuidado. Una forma de enseñar a los más pequeños mientras se cuenta una historia divertida.

Tres monstruos en el cole de Begoña Oro y Ester Garay, ed. Anaya

Lo nuevo de Begoña Oro aprovecha ese momento al que nos vamos acercando y ese en el que estamos. Es decir, junta la cercanía de Halloween con la mucho más temible Vuelta al cole, y lo usa para contar con ayuda de una magníficas ilustraciones, divertidas y expresivas, de Ester Garay, cómo lo enfrentan los pequeños monstruitos. ¡Una gran idea!

Nos leemos


En el lado bueno, Andor (USA) logra ser aburrida de una manera diferente a la que lo son las otras series de Star Wars. Esta es más aburrida como Caravana de valor o La batalla por Endor que como la cosa esa de Baby Yoda. O el espanto ese de Obi-Wan. Supongo que a los fanses les gustará porque a los fanses les gustan estas cosas.

Si algo podemos decir de Armas de Mujer (USA) es que por muy Peacock que sea está muy claramente Telemundo. Incluyendo el hecho de ser una serie coral a mayor gloria de Kate del Castillo, que tiene su mérito. De hecho, hay partes más estadounidenses como esos magníficos títulos de crédito y otras que son claramente telenovelescos, todo hecho con unas tablas propias o ajenas -es increible la cantidad de series este año que recuerdan a Mujeres desesperadas, aunque aquí tengamos también ese tropo de Mujeres uniéndose para el crimen– que al final acaba no teniendo tanto interés como mandándonos otra vez a ver Mentiras. Pero bueno, lo importante al final supongo que es aquello con lo que puede encontrarte. Y con lo que te encuentras aquí es con forraje. Supongo que sus ganses lo disfrutarán.

Nunca dejará de sorprenderme la gente de Warner/ DC. En fin, aquí estamos con la serie pra preescolares Batwheels (USA) que es una cosita sencilla para vender historias de Cars, perdón, de Coches. Y que hace un tejemaneja muy raro para que haya cierta diversidad entre los personajes humanos y luego en los vehículos protagonistas lo caga rotundamente. Pero bueno, que para hacer pium pium con el coche de Batman supongo que les sobra y basta. Sólo espero que la próxima vez que nos quieran vender algo recuerden que tenemos orejas.

No se me ocurre ningún motivo razonable para que la BBC haya pagado Crossfire (UK), pero menos aún para que la hayan estrenado. Varias series en la nevera y deciden tirar con esto. Que es un espanto Un grupo de turistas británicos en un loquesea de Canarias y, de improviso, un tipo empieza a disparar y matar gente como si fuera aquello… no sé, ¿Puerto Hurraco? No soy capaz de recordar cuándo fue la última vez que hubo un tiroteo que causara víctimas en masa en España. Pero bueno, supongo que es una manera de que lo más peligroso que tengan allí no sean los balcones. En cualquier caso el problema está en que van a un ritmo en el que te da tiempo de hacer todo tipo de comentarios porque, bueno, tampoco es que pase nada. Tiene el mismo interés que visitar una galería de tiro. Se supone que el trabajo de la actriz principal debería intentar arreglar el desaguisado este, no lo hace, o que hay algún interés en por qué está pasando esto. Pero, sinceramente, lo raro es que aguantemos tanto a los turistas.

Espero con interés que a Netflix se le pase la racha del True Crime, pero también llevo esperando que se le pase la de Imperio Criminal y aquí seguimos. Supongo que lo mejor que se puede decir de Dahmer (USA) es que es una serie de Ryan Murphy. Es decir, tiene un gran reparto, tiene intenciones cinematográficas, y sabes que en algún momento va a descarrilar. Aunque ojalá con gracia. Aunque por lo menos aquí Murphy parece estar intentando contar la historia del asesino con las víctimas más en el centro. No digo que no pueda haber cierta glorificación empezando por, ejem, el título. O que estaría bien que no insistieran en que los asesinos en serie estén interpretados por niños-Disney. Pero que se centren más en que a la poli le daba lo mismo sus víctimas (más de una docena, la mayoría de color, muchas menores, generalmente homosexuales de una manera más o menos conocida) o que no tenían demasiada intención de hacer una investigación en condiciones, es decir, que la culpa de que una persona pudiera matar a más de una docena de personas era que la policía no veía a sus víctimas como personas. Si de algo sirve esta serie -aunque Netflix prefiriese que fuera para ‘vencer‘ a Star Wars/ Disney +, que ya os digo yo que no va a suceder- que sea precisamente como denuncia de que el sistema estaba más podrido que los cuerpos.

¿Qué posibilidades había de que se estrenara la misma semana dos series para preescolares sobre vehículos sintientes? Pues aquí vamos con la segunda, Firebuds (USA) para Disney Jr., en la que los protagonistas humanos tienen tanto peso como los vehículos. Lo que hace más sencilla la representación -variada, además, el protagonista es filipino-americano y la protagonista tiene dos madres, por ejemplo- si bien podríamos discutir sobre que solo haya una dupla femenina o que encarnen los cuidados, tanto como que hayan intentado disimular con el coche de policía, dedicándose a los cachivaches y al safety first. Pero incluso ahí parece haber estado pensado y deliberado. Las tramas varían, hay bastantes rescates pero también algunos ‘malos’ a los que enfrentarse, así que… bueno… supongo que si eres preescolar te gustará la serie.

Supongo que Prisma (O) (IT) es un nuevo intento de Prime de hacer una serie juvenil. En itallia, con dos hermanos ¿gemelos? y discusiones sobre ser un joven, la presión, el amor, el sexo y el género y blablabla. En realidad es bastante típica, supongo que por eso han hecho una cocktelera de momentos para ordenarlo. Pues eso, no destaca por abajo, tampoco por arriba. Supongo que quizá a los fanses les gustará. A saber.

Que espanto este Quantum Leap (USA), que horror usar el molde de la serie para hacer UNA VEZ MÁS lo del equipo que ayuda al héroe y blablabla. Llevándose por delante todo lo que hacía de bueno, interesante o diferente la serie original. A cambio ofrece un montón de cosas falsas, como una falsa diversidad o una falsa sensación de comunidad. Pero, además, es extraordinariamente aburrido. Y muy mal  guionizada. Qué espanto, qué horror, que oportunidad perdida.

Comparada con Quantum Leap este Reboot (USA) no está tan mal. Pero, claro, es hacer trampa. El problema de Reboot es que es limitado el aguante que se puede tener a una serie cuya mayor fortuna es tener a Rachel Bloom dentro. Y que parece un intento de hacer Episodes sin pagar derechos. El caso es que la idea podría haber funcionado a medias si no fuera porque parece que es un Ni de izquierdas ni de derechas en el que quiere reivindcar que los tiempos antiguos no eran tan malos y que hay que comprender a esa gente porque lo de ahora no es mejor y blablabla. Un espanto. Veréis si el rato de ver a Rachel Bloom os merece la pena.

No tengo muy claro qué pretende este El Repatriado (O) (MX), supongo que dar una lección conmovedora o algo. Porque la historia de un niño adoptado que descubre que no lo fue legalmente -eufemismo- y es repatriado a México, pero por suerte era un boxeador entrenado (?) y así va navegando la vida entre una y otra cosa… En fin. Quizá para una película que tener de fondo mientras limpias la casa o algo así, pues vale. Pero… bueno, no mucho más.

He tenido que ir a mirar que Só Se for por Amor (O) (BR) fuera una novedad de Netflix y no algo que ya hubiera emitido Disney +. Parece que no. Una novedad o algo, porque lo que tenemos aquí es una telenovela juvenil musical sobre un grupo en el que la oportunidad para uno de sus miembros amenaza con romperlo y, a la vez, con cambiar todas las dinámicas. Y, claro, hay mucho amornicio juvenil y mucha canción y mucho Oh, el negocio de la música y… bueno… lo de siempre.

Por un lado, la miniserie Thai Cave Rescue (O) (TA) tiene las bondades y limitaciones de todos los Basados En Hechos Reales que se hacen de estas cosas, por el otro, al menos Netflix esta vez ha confiado en su oficina tailandesa para la producción del producto. Que se nota que también había estadounidenses metiendo mano, pero visto lo visto podría haber sido peor. Ahora, más vale ir preparado para la cosa esta de todo-drama todo-el-rato que se nos traen. Porque tela. Yo, desde luego, no soy el público.

No recuerdo lo que dije en su día de Sistas, pero su spin-off Zatima (USA) no cae muy lejos, precisamente, de los problemas habituales de las producciones de Tyler Perry. Todo está hecho de forma bastante vaga, abocetado, con conversaciones interminables en las que se cambia el fondo pero poco más. Una producción de Tyler Perry.