¡Libros que Llegan! Parkes, «Mujer policía busca problemas», Karl May y más

Una semana peculiar, casi en bocadillo entre el final de la Feria y esa última salva antes de las vacaciones. Una última salva que cada vez parece extenderse más en el tiempo, sin acabar de decidirse a plegar. Pero bueno, si eso nos permite que vayan llegando novedades interesantes con tranquilidad tampoco seré yo el que se queje. Así que, una semana más y aún…

¡Que entre la pila!

El enigma del pájaro azul de Nii Ayikwei Parkes, ed. Club Editor 1959

A veces las apariciones sorpresivas son las más interesantes, como en esta mezcla de novela policíaca con crítica y comentario sobre el colonialismo por parte de un casi-disparatado grupo de personas que lo mismo te muestra las dinámicas resultantes que te satiriza las aspiraciones de ser como el colonizador, sin que la excusa argumental deje de ser su propia historia, sostenida más allá del resto de lecturas posibles. Así que bienvenidas sean estas sorpresas.

El cazador de las llanuras de Karl May, ed. Espuela de Plata
A través del desierto de Karl May, ed. Reino de Cordelia

¡KARL MAY! Cuanto tiempo, ¿verdad? (Bueno, sí, algún coleccionable de quiosco y alguna versión resumida, pero ya sabéis a lo que me refiero) Y no solo ha vuelto sino que lo ha hecho en dos ediciones diferentes, por un lado con su serie más emblemática, los western de Winnetou, -que verán publicado un segundo título, El hacha de guerra, casi de inmediato- y con otra igual de interesante aunque quizá menos asociada con él, las aventuras en el desierto de Kara Ben Nemsi. Aventuras de la vieja escuela para que una nueva generación de lectores tenga la oportunidad de descubrirlas.

Mujer policía busca problemas de Amy Stewart, ed. Siruela

Si las aventuras de las hermanas Kopp fueron una de las sorpresas del año pasado esta nueva historia – quizá con algo menos de ‘hechos reales‘ que la anterior- confirma el buen rumbo de sus historias y la capacidad de Amy Stewart para mezclar historia con ficción. Lo único que me sorprende es que no se haya anunciado una serie adaptándola, aún.

La noche de la pistola de David Carr, ed. Libros del KO

Ante la llegada de la cincuentena el periodista David Carr se sumerge en lo más oscuro a lo que un periodista puede llegar, su propio pasado oculto. Uno en el que fue adicto y traficante de diversas sustancias, un padre espantoso y un marido abusivo, todo tipo de conductas delicitivas que parecían haber llegado a su fin con un cambio en su persona que ahora, sin embargo, iba a reabrir para demostrar que hay ocasiones en las que lo más difícil de hacer es reconocer y recordar las malas acciones y tratar de buscar una forma de arreglar aquello que pasó. Una obra dura.

Persiguiendo a Cacciato de Tim O’Brien, ed. Contra

Un libro de 1978 sobre la Guerra de Vietnam. Suena a planazo, ¿eh? Pues resulta que sí que lo es, más allá de por los premios que haya recibido, por la forma de contar la historia -cercana a ese tipo de irrealidad entre lo experimental y la simple incapacidad para aceptar hecho tan traumáticos como participar en una guerra- y por la historia en sí, la desaparición de un soldado y su búsqueda por un grupo de compañeros que acabará convirtiéndose menos en un thriller que en una indagación sobre los mecanísmos de la ilógica bélica, tanto por parte de los soldados -siempre andando- como por los bandos en conflictos y el mismo entorno. Así que quizá la pregunta sea, ¿cómo ha tardado tanto en llegarnos?

Wonder Woman. El feminismo como superpoder de Elisa McCausland, ed. Errata Naturae

No creo que haga mucha falta hablar de Elisa McCausland y de sus ensayos, especialmente de los centrados en el mundo del cómic. Parece lógico que se haya confiado en ella para hablar no ya de cómic y feminismo sino de la que ha sido una de sus figuras principales y controvertidas, la indagación sobre Wonder Woman -desde la perspectiva feminista y con su historia de fondo- que le permite hablar de muchos de los temas que mejor conoce. ¡Bienvenido sea este libro!

Manifiesto Redneck de Jim Goad, ed. Dirty Works

No tengo muy claro si es algún tipo de moda derivada de las circunstancias políticas o del auge del ruralismo, el caso es que igual que hace unos meses tuvimos el Hillbilly, una elegía rural de J.D. Vance hoy nos encontramos con este Manifiesto Redneck de Jim Goad que defiende a toda una clase social -así lo expone el autor- vilipendiada por el clasismo y mostrada no ya como estúpida sino, además, como racista y antigubernamental. Bien es cierto que esta defensa tampoco casi refrenda más que destruye esa idea de que se sienten señores blancos y pese a eso por debajo del resto de habitantes del país. Pero, ya digo, quizá así podamos al menos comprender a parte de los votantes de las últimas elecciones estadounidenses.

La milla invisible de David Coventry, ed. Seix Barral

Podemos considerarlo novela, documentalización o basado en hechos reales o lo que queráis. Lo importante es que estamos ante una historia realmente particular, la del primer equipo de habla inglesa en participar en el Tour de Francia en medio no solo de un deporte profesional y competitivo, también de envidias, rencillas y broncas varias. Muestra así la unión entre los corredores y, de paso que estaba, una indagación psicológica y autobiográfica en su protagonista. Así que parece perfecto para regalo.

El ejército de los sonámbulos de Wu Ming, ed. Anagrama

El grupo Wu Ming vuelve a sus novelas, esta vez -aprovechando que el Feltrinelli pasaba por Anagrama– con cambio de editorial incluido. Una propuesta original ya desde su misma edición, con un tipo de papel y maqueta que parece estar intentando imitar un estilo más de autoedición, más barato y menos profesional; mientras que de fondo se sigue contando con una historia llena de personajes entrecruzados con un toque pulp y la Revolución Francesa de fondo.

Vidorra de Jean-Pierre Martinet, ed. Underwood

En esta brevísima obra que se ha tratado de presentar de la manera más cuidada posible -lástima que haya repercutido tanto en el precio- una obra sórdida en todos los aspectos posibles. Un tipo amargado y entristecido, sometido a los demás y sin demasiada ilusión pero con un gozo en la recreación malsana y morbosa, además de en una lujuria de baja estofa. Una obra que parece de otra época pero para la que cabe suponer que habrá aún lectores.

Reconstruyendo a Amelia de Kimberley McCreight, ed. Nocturna

Thriller sobre niños, que estamos en racha. En este caso con el tema del desconocimiento entre padres e hijos y del acoso escolar. Una madre se encuentra con una llamada por un castigo que acaba siendo por otra cosa peor, intentar descubrir cómo se ha podido llegar hasta ahí delante de toda esa gente que se supone que tendría que haber estado vigilando, no digamos ya descubrir lo que hay detrás del suceso, pasará a ser el objetivo de la protagonista. Así que varios temas de actualidad usados como mimbres de una historia de género negro en un contexto que cada vez parece más oscuro.

El crimen del Conde Neville de Amélie Nothomb, ed. Anagrama

También en Anagrama hemos tenido un nuevo Nothomb que parece, sin embargo, una aproximación a Wilde. O su recreación. Quién sabe.

La sustancia del mal de Luca D’Andrea, ed. Alfaguara

Ah, sí, también ha salido la Apuesta para el Verano de Alfaguara. Ya sabéis, thriller a la europea, que ahora es lo que se lleva.

Hasta aquí por hoy, como veis variedad y originalidad de nuevo. Ahora ya a esperar a la semana que viene, que tendremos uno de mis libros favoritos de lo que llevamos de año, Experimental film de Gemma Files, y uno de los que espero con más ganas, The Power de Naomi Alderman, además del Cortejo en la Catedral de Kate Douglas Wiggin. Pero todo eso será la semana próxima que, además,  concluirá por todo lo alto el sábado con la celebración del HUL. Os diría que espero veros allí, pero entre que es Madrid y la caló tampoco voy a poner faltas. Así que ya nos encontraremos por aquí la semana próxima y, mientras tanto y como siempre, ya sabéis… ¡Nos leemos!


¡Pilotos Deathmatch! Blood Drive, Claws, Fearless y más

Intento entender no tanto la gracia de Blood Drive (USA), que me parece que está en el mismo punto de obviedad que las creaciones de la Troma, como la decisión del SyFy -un canal con más problemas de identidad que un protagonista de novelón ruso decimonónico- de emitirla. No de emitirla, incluso, sino de darle una luz verde directa a serie sin piloto ni nada para una historia que no solo no cuenta con grandes atractivos entre su creador –James Roland, un tipo que lleva mucho por la industria sin que se pueda señalar algo como propio suyo- o entre un reparto con actores que uno esperaría encontrar en los telefilmes de la cadena. Quizá sea ese el secreto, que los productores ejecutivos – John Hlavin y David Straiton– han conseguido convencer a alguien de que el Grindhouse es una cosa, no ya aún sino incluso. Casi me sorprende que no lo hayan denominado Bizarro. El caso es que la serie en sí, que como decía podría haber valido como una saga de películas del canal, juega con un punto de partida suficientemente sobado como el de Los autos locos y La carrera de la muerte del año 2000 (que, por cierto, tendrá este año un segundo remake y quinto título de la saga) sin entender o replicar su brillantez. Así que todo los excesos, postapocalipsis en el año 1999, vísceras y sangre (digitales) y lo que os de la gana (caníbales, amazonas, cultos religiosos) que mucho me temo que su principal problema sigue ahí: No están creando una obra, están intentando fingir lo que haría la gente que querría crearla. Y, claro, no se les puede tomar en serio.

Justo lo contrario ocurre con Claws (USA), una comedia brillante y casi reivindicativa con una Niecy Nash más grande que la vida -como casi siempre- encabezando un reparto granadísimo con la enorme Carrie Preston y también Judy Reyes, Jenn LyonKarrueche Tran. Eso más el reparto masculino, menos relevante pero no menos potente, que incluye a Dean Norris, Jason Antoon y Harold Perrineau. La historia, sin embargo… bueno, digamos que parte de ese punto de antihéroes + crimen + pez-fuera-del-agua. Pero desde un punto de vista cómico, aunque por suerte logra no despreciar a estas manicuras metidas a negocios criminales, quizá el mayor riesgo de la premisa. Es cierto que tiene aún bastante que pulir, pero da la sensación de ser el tipo de serie que si logra engrasarse y poner a funcionar a todo su reparto -y mimbres tiene para hacerlo- puede convertirse en todo un éxito. Aunque sea de culto. Pero si Weed pudo conseguirlo este con más motivo.

Hay veces que parece que toda una serie se pone al servicio de un actor, en el caso de Fearless (UK) se trata de Helen McCrory ¡y no podrá quejarse! Bien es cierto que el punto de partida es más que clásico, una abogada que busca restituir la verdad en procesos que no se realizaron correctamente. Por supuesto esto es británico así que -además del siempre inquietante Michael Gambon– resultará que por medio nos encontraremos tabloides, pedofilia, comentarios sobre terrorismo y refugiados, maniobras muy poco claras en mil ámbitos y una protagonista a la que parece que no le queda un problema por tener. Pero funciona. Por que los ingleses pueden montarte de estas sin mirar, porque McCrory está estupenda -que lo está- o porque Patrick Harbinson -el creador del asunto- tiene tablas como para montar el Arca de Noe. Pero deja con ganas de mucho más y con la esperanza de que sepan explicar y desliar los mil interrogantes que han abierto de una vez. Habrá que verla -con o sin cruzar los dedos- pero al menos es un gran inicio.

A veces uno se encuentra con cosas que no sabe de dónde han salido. Por ejemplo Law of Perdition (USA) es una serie para Amazon que no parece una serie de Amazon, sino más bien una serie que ha acabado en Amazon sin que nadie tenga muy claro cómo o por qué. Mezcla de historia de Dick Wolf y telefilme de elementos sobrenaturales -lo que, por otro lado, parece la definición perfecta para Medium, serie a la que no se parece en absoluto- que acaba siendo sobre todo vaga, en cuanto a sus capacidades y a sus esfuerzos. Está claro lo que quiere hacer, pero no parece muy determinada a hacerlo buscando una ruta que permita sacar partido al corto presupuesto del que muy obviamente cuenta, ni a buscar otra ruta alternativa más acorde. Así que al final acaba siendo una solución fallida cuya única finalidad que veo posible es poder venderla a televisiones del resto del mundo. O algo. Porque no soy capaz de entender esto de dónde sale o hacia dónde va.

Si las entrevistas de Oliver Stone que se reúnen en The Putin Interviews (USA) se hubieran vendido o empaquetado como ficción al menos hubiéramos tenido un motivo para esperar que hubiera finalidades ulteriores o algo interesante en su interior. En lugar de eso tenemos a un tipo que se lo está pasando en grande y a un entrevistador que parece perdido en sus propios procesos mentales. Hasta el punto de que llega uno a sospechar que Stone nunca acaba de estas cómodo porque no termina de estar al control del asunto mientras que a Putin le falta ofrecerse como invitado para no ya Meyers o Colbert sino directamente Corden o Fallon.  De hecho, creo que la única manera de superar esto sería mandarle de invitado a El Hormiguero.


¡Libros que Llegan! Pym, «Violetas de España», Galicia Poblet y más

Si la semana pasada ya fue tranquila en esta estamos bordeando ya la playa. Quizá en las próximas semanas, con la llegada de aquellos que han quedado para después de la Feria de Madrid y antes del periodo vacacional que suele iniciarse en julio.  Así que aquí estamos, con una decena de libros esperando a decir:

¡Que entre la pila! 

Amor no correspondido de Barbara Pym, ed. Gatopardo

¿Cuántos elogios a Barbara Pym y sus obras pueden ser necesarias? Parece que aún hay gente que no conoce a esta estupenda autora así que habrá que presuponer que siempre hay hueco para una más. En este caso nos trae una historia que quizá podríamos considerar como de amor o quizá una exploración de un personaje tan ocupada en ayudar a los demás a ser felices que olvida que también ella debería ocuparse de si misma un poco. Así que aquí tenemos otra de esas obras inglesas irrepetibles.

Violetas de España de Alejandro Melero, ed. Notorious

Hace unos años Alejandro Melero publicó en Notorius Placeres oscuros, un estudio sobre personajes gays o lesbianas en en el cine de la transición, al que ha seguido ahora otra obra incluso más necesaria, un vistazo a los personajes que durante la dictadura franquista tuvieron todo tipo de dificultades, desde su reflejo solo desde ópticas homófobas a menciones veladas o apariciones codificadas de manera discreta o estética e, incluso, ofrecidas en versiones internacionales pero cortadas en las españolas, hasta llegar a la sexplotaition y el cine humorístico de mariquitas. Todo un recorrido por un momento terrible de nuestra historia que  pudo ofrecer solo algunos guiños velados entre toneladas de odio y trazo grueso.

Inoxidable de Fernando Galicia Poblet, ed. Apache

Completísimo -parece bastante claro que es algún tipo de trabajo académico reciclado- hasta el punto de que de puro apabullante en aspectos muy variados se hace complicado saber si alguien podrá afrontarlo por completo. Pero ya solo por la parte de historia del heavy español, de recorrido a todo lo que pasó aquí entre los setenta y los ochenta, con un extenso uso de fondos documentales y entrevistas, es el tipo de libro que parece regalo inevitable para la gente a la que le pueda interesar algo el tema. Y luego ya esas ampliaciones en el análisis de las melodías, las letras y demás lo convierten en una obra como no hay otra ahora mismo.

Palabras contra el olvido de Jose Luis Ferris, ed. Fundación Jose Manuel Lara

Biografía más que completa de la figura fundamental de Maria Teresa León, poeta y activista, siempre inquieta y con una gran historia detrás que tiende a ser oscurecida por haber estado casada con Rafael Alberti, obviando una talla en todos los casos que muchas veces hacen considerar que en justicia deberíamos haberlo considerado al revés. Y para conocerlo más y mejor

El fantasma del Rey Leopoldo de Adam Hochschild, ed. MalPaso

Recuperación del clásico de Adam Hochschild que Península publicara hace algo más de una década, relato magnífico de las atrocidades cometidas por el colonialismo belga, y examen del contexto en que todas aquellas barbaridades pudieron suceder.

Tragar mercurio de Wioletta Greg, ed. :Rata_

La historia del paso a la edad adulta, a ese mundo de dolor y extrañeza que la poeta polaca recrea a partir de sus memorias de unos años ochenta gris plomizo en los que vivir no era sencillo.

Todos a la cocina de Montse Deza y Judit Canela, ed. La Galera

Aproximación a la cocina y las cocinas desde un punto de vista que por su aspecto e ilustraciones puede parecer infantil pero que en realidad es sobre todo inclusivo, puesto que el libro procura enseñar versiones en las que podamos prescindir de lácteos, huevos, gluten y algunos otros productos que causen intolerancias alimentarias. Una obra que busca crear recetas además de adaptarlas y que cuenta con una introducción en la que cada organismo especializado explica su problema concreto con ese alimento. En resumen, un libro bonito pero también útil.

El misterio del Día de los Inocentes de Roberto Santiago y Enrique Lorenzo, ed. SM

Un nuevo título de Futbolísimos, que sigue siendo una de las series preferidas de los pequeños lectores. Salvo que en esta ocasión aprovechan para sacar una obra ambientada en diciembre en mitad de junio, algo que solo puedo aplaudir.

El malvado zorro feroz de Benjamin Renner, ed. Reservoir Books

Estupendo cómic sobre un zorro, unos huevos, unos polluelos, un lobo, unas gallinas y, en fin, mucha gente que tiene hambre pero que en realidad es bastante tierna. Un estupendo -estupendísimo- cómic de humor y ternura.

¡Esto no es un gato! de David Larochelle, ed. Picarona

Terminamos la semana con un gran álbum ilustrado, expresivo y divertido, que con una cantidad muy limitada de palabras logra montar una historia entera.

Y eso, que no es tanto, ha sido todo. Veremos la semana próxima, en la que regresará Amy Stewart, se intentará recuperar a Karl May, tendremos novedades de los Wu Tang y Nothomb, veremos de nuevo a Tim O’Brien, En fin, que vamos a estar entretenidos. Aunque sea con una cantidad cada vez más reducida de novedades. Pero eso será la semana que viene, mientras tanto… ¡Nos leemos!


No hay mucho pero al menos lo que hay es algo. Esta semana digo. Por ejemplo, la última serie del subgénero británico alumnos con problemas en entorno multicultural, es decir: Ackley Bridge (UK). Como todas estas cosas que hacen los ingleses, los actores muestran pericia -que notable invernadero actores jóvenes tienen- y las tramas están engarzadas para tratar todos los temas de interés mientras muestran a personajes que podrían ser personas. Supongo que hace falta algo de interés en la materia,.pero hay que reconocerles la destreza.

Puede que al espectador no le suene el canal UP, con el estreno de Date My Dad (USA) dudo que eso varíe en exceso pero al menos le quedará claro que cuando se abre un canal con transfondo religioso cristiano -su especialidad es el gospel– decide hacer una comedia dramática se busca a un viudo encantador al que sus hijas encantadoras buscan una novia (encantadora, claro) en una historia que es, en todos sus aspectos, más blanca que el culo de copito de nieve. En fin, al menos le dan de comer a Raquel Welch.

Divertida en lo telenoveleroDaytime Divas (USA) es un producto coregrafiado para que Vanessa Williams se luzca -como es razonable – y llena de muchas más actrices intentando tener su rato de éxito en el que cuentan historias que parecen reflejar de forma bastante transparente a The View. Al final el problema es que necesita más hueco para que se luzcan el resto del reparto y atrevimiento para llevar al once la locura, si lo hacen pueden lograr una gran serie para el verano. Si no… bueno… rellenarán horas.

Dentro de la habitual tendencia de Netflix de pagar por series que ofrecer internacionalmente para luego hacerles un caso limitado parece que My Only Love Song (O) (Corea del Sur) es el último ejemplo. Comedia romántica, como no podría ser de otra manera, en la que una actriz maleducada acaba viajando en el tiempo y metida en un lío mayúsculo del que lo más importante acaba siendo su relación con un tipo codicioso, de modo que pueda reunirse a Gong Seung Yeon con Lee Jong Hyun, que ya fueron pareja virtual en el reality de variedades -por llamarlo de alguna manera- We got married, y quizá incluso animarnos a aprovechar que esto tiene detrás a Netflix (de aquella manera, como está siendo habitual en ellos) para animarse a probar otras de las muchas series surcoreanas que ofrecen.


¡Libros que Llegan! Jiménez/ Camprubí, «Oso vs. Tiburón», Mather y más

En una semana especialmente tranquila -quién ha visto la semana central de la Feria del Libro y quién la ve- aún han aparecido un puñado de libros que merecen la pena. y es que al final siempre hay alguna cosa interesante mientras hay vida, o se van publicando cosas, según. Pero bueno, lo importante es poder presentar novedades y para eso está aquello de…

¡Que salga la pila!

Oso vs Tiburón de Chris Bachelder, ed. Automática

 

Con la era de los realities y el entretenimiento extremo -pero también ciertas resonancias de que en realidad este tipo de espectáculos se organizaban ya en el pasado- la idea de una familia que viaja  presencia la secuela de este enfrentamiento sirve, sobre todo, para reflejar y satirizar nuestra situación actual. Además, por supuesto, de darnos uno de los mejores títulos y portadas que podremos encontrar ahora en una librería.

Monumento de amor de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, ed. Publicadiones de la Residencia de Estudiantes

Una de las novedades inesperadas de esta semana es el epistolario entre Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, su correspondencia amorosa en concreto, que continúa con la labor de publicación de su epistolario mostrándonos esta vez su interacción como novios.

Así se cuelga a una bruja de Adriana Mather, ed. Libros de Seda

Lo bueno de una semana como esta es que permite algo de respiro a libros que normalmente no hubieran tenido mucha visibilidad. Por ejemplo esta novela, mezcla de juvenil, terror y alguna cosa más, con una joven regresando a Salem que sirve a la autora para establecer paralelismos entre los Juicios de Brujas y algunas actitudes actuales. Una obra curiosa.

La Guerra Civil Español a través de las crónicas de los corresponsales soviéticos de Enrique Piquero Cuadros, ed. Miraguano

Creo que es uno de los títulos más autoexplicativos -probablemente gracias a su extensión- que he visto en el último año. Así que no sé qué más queréis que os cuente del libro, son las crónicas de Mijaíl Koltsov, Iliá Ehrenburg, Ovadi Sávich y Román Karmén, traducidas del ruso y comentadas. Ni más ni menos.

El bendito arte de robar de Christopher Brookmyre, ed. MalPaso

Dentro de lo que se ha dado en llamar Tartan Noir, ese género negro escocés moderno, Brookmyre sería el que reúne a la vez historias con humor y metanarrativa, a veces incluso algo de comentario social. Sin embargo no es lo que más llama la atención en esta obra, para mí es que hayan optado por publicar la segunda novela de un personaje, que lo hayan hecho eligiendo la que parodia los romances entre ladrones y detectives, que lo hayan hecho con una novela que tiene ya quince años y que no tiene siquiera un premio para venderla, de un autor que lleva ya como veinte libros y empezando por un personaje que no es tampoco el más representativo del personaje. Al final será este el auténtico misterio. Pero bueno, lo importante es que ya tenemos a Brookmyre entre nosotros, a ver si hay suerte y en el futuro es con libros mejores.

Más allá del invierno de Isabel Allende, ed. Plaza & Janés

Ah, las tradiciones. En tiempo las editoriales gordas sacaban sus apuestas durante la segunda semana de Feria. ¡Alguna tenía que mantener viva la llama!

Antrobus de Lawrence Durrell, ed. Tusquets

Tusquets ha tenido a bien recuperar, tantos años más tarde, una muy divertida novela de Lawrence Durrell (sí, yo también me sorprendí) poniéndole -eso sí- una portada mucho peor. Pero, en fin, no podemos tenerlo todo.

Órficas de Max, ed. Nórdica

recuperación de la obra-total/catálogo en el que Max realizó hace un par de décadas un recorrido por al figura de Orfeo. Total porque no es solo un cómic, también hay un estudio, un trabajo de compilación de citas y varios materiales más que demuestran el esfuerzo por lograr abarcar un mito tan grande.

Ramones de Joe Padilla y Soledad Romero, ed. Reservoir Books

Terminamos por esta semana con una rareza. Un cuento infantil sobre Los Ramones. Sí. Lo que han hecho ha sido recortar, endulzar, blanquear y procurar ofrecer una cara amable para que los padres -bueno, el adulto de turno- acerque su figura a los jóvenes. De todo tiene que haber.

Un poco más corta, pero no por ello menos interesante. Y es que con la pila uno nunca sabe. Tampoco es que la semana próxima parezca que vayamos a tener mucho movimiento, aunque, como siempre, alguna cosa habrá, como la novedad de Barbara Pym. Pero, una vez más, eso será en una semana, mientras tanto… ¡Nos leemos!


Lo bueno es que ha sido una semana tranquila. Lo malo… Que lo que han estrenado ahora lo han hecho ahora por algún motivo. Por ejemplo, Broken (UK) viene a ser San Manuel Bueno, Martir con Sean Bean. Lo primero puede ser algo más exagerado, pero solo un poco, es un melodrama sobre un cura de barrio olvidado con mucha problemática social, problemas tanto en su pasado como con su madre y la sensación bastante clara de que en lo suyo cree lo justo. De momento Sean Bean sigue vivo pero yo he aguantado regular tanto drama religioso.

En cuanto a Still Star-Crossed (USA), los que nos preguntábamos cómo es que la ABC estaba esperando tanto para estrenar una serie de Shondaland hemos tenido respuesta con este piloto. Una ensalada de buenos actores y otros que no tanto, un marco incomparable que ya veremos lo que tarda en ser multitud de interiores, pero, sobre todo, muy poco sentido. No es que eso sea algo malo si fuera porque estamos ante otro locurón, pero me temo que en este caso lo que hay ante todo es mucho caos, muchos personajes parecidos, muchas relaciones que están así porque están así, y muy poca definición de lo que está o, cuanto menos, de el cómo se han organizado entre ellos. Sobre todo porque lo que está de fondo es la historia de siempre -en serio, de siempre de siempre- en una suerte de obra derivativa de la que, francamente, podrían haber prescindido. Menos mal que por lo menos estarán dando de comer a gente.

Terminamos la semana con un concurso de competición. Y es que World of Dance (USA) es un intento de reinventar los concursos de baile sin famosetes de por medio, con un plató central y muchas ganas de mostrar variedad. No es que vaya a ser revolucionario pero al menos es interesante saber que se están haciendo otras cosas. Y que Jenna Dewan tiene algo en lo que trabajar.