¡Que entre la pila!
– Los hermanos Hawthorne de Jennifer Lynn Barnes, ed. Alfaguara
¡Cuantísimas ganas! Parecía que la de los Hawthorne serían tres libros y ahora vemos que solo el cielo -o la falta de ventas- es el límite. Así que aquí estamos, tras lo sucedido con la herencia dispuestos a meternos en nuevos líos con esta más que particular familia. Esta vez con dos líneas argumentales centradas en dos de los cuatro Hawthorne, cada uno con sus problemas y retos, en lo que tiene pinta en ocasiones de ser un prólogo para lo siguiente, pero con la siempre experimentada manera de contar la historia de la autora.
– Tiempo inmemorial de Sebastian Barry, ed. AdNovelas
Un policía jubilado, un paraje solitario, dos compañeros que acuden a preguntar por un asunto del pasado y la posibilidad de rememorar su vida, el caso y muchas más cosas en esta nueva novela del siempre interesante Sebastian Barry.
– Ellie y los perros fantasma de Darcie Little Badge, ed. Duomo
No deja de sorprenderme la traducción del título original – Elatsoe – pero supongo que es la manera de que entremos rápidamente en materia. Porque Elatsoe es Ellie y en su vida cotidiana hay muchas criaturas sobrenaturales -su mejor amigo es descendiente directo de Oberon, por ejemplo-. Ella, en concreto, además de ser una joven apache -Lipan, concretamente- asexual (como su autora) tiene la capacidad de conjurar los fantasmas de los animales muertos, gracias a lo cual sigue junto al perro con el que lleva desde su infancia. Y esto es solo el punto de partida, porque a partir de ahí será el fantasma de una persona real el que se le aparezca para pedirle que ayude a llevar al criminal ante la justicia, aunque durante el camino Ellie aprenderá más sobre el mundo en el que vive -vampiros incluidos- y las fechorías cometidas sobre sus ancestros. Una gran pequeña historia juvenil con muchos elementos distintos que sabe conjugar la autora tras años escribiendo historias cortas y formando parte del movimiento del Futurismo Indígena.
– La joven vampira de Joseph Henri Rosny Aînée, ed. Aristas Martínez
– La brigada de los misterios ocultos de Éric Fouassier, ed. Principal de los libros
Cercano al policíaco, aunque con algún toque ambiguo, está el bastante sórdido La brigada de los misterios ocultos de Éric Fouassier transcurre en los años ’30s del S XIX dándole también un componente histórico. Un policía a la caza del consabido criminal con conocimientos científicos y pulsiones grandilocuentes en una época convulsa.
– A las chicas les gustan las chicas de Hayley Kiyoko, ed. Océano Gran Travesía
Un libro de literatura juvenil escrito por una cantante de éxito siempre parece algo genérico hecho por recaudar, pero cuando esa cantante es alguien como Kiyoko y la trama de la novela juvenil son los amores de una chica que ha tenido que cambiar de casa, se está readaptando y se acaba de enamorar… pero no sabe hasta qué punto arriesgarse. En este caso la Kiyoko cantante deja paso a la escritora para demostrar que una novela romántica juvenil sáfica es algo en lo que se mueve completamente a gusto.
Como se ve que este año había poca cosa guionizadas por Sergio S. Morán aquí viene Fandogamia a publicar el webcómic que con dibujos de Izarbe Pajuelo lleva un tiempo publicando sobre un grupo de aventureros que se van encontrando en distintas realidades alternativas.
– ¿Qué pasaría si…? 2 de Randall Munroe, ed. Aguilar
Seguimos con secuelas. Porque tenemos la continuación de ¿Qué pasaría si…? de Randall Munroe, con aún más respuestas científicas -y dibujitos- a las preguntas más inesperadas.
Primero de los dos volúmenes de la adaptación del libro -y hasta cierto punto, la película- con la guerra de secesión estadounidense como fondo. Aunque creo que tampoco hace falta contar mucho.
– Al otro lado del mar de Yukiko Noritake, ed. Coco Books
Tras El bosque de los hermanos tenemos una nueva reflexión, esta vez sobre las maneras de gestionar el mar, las decisiones que se toman, las consecuencias y cómo afectan también a las que no las hicieron. Un álbum que se ve sin lectura pero con mucho para reflexionar.
Nos leemos.














