¡Libros que Salen! Higuchi, «Los mundos de Chrestomanci», Antrim y más

¡Que entre la pila!

Los amigos primero

La inexplicable victoria de Baltasar Torres (explicada) de Sergio S. Morán, ed. Té con Cerveza

Baltasar Torres es el protagonista de este misterioso caso de asesinato. También es, casualmente, su víctima. Y es que todo lo que rodea a la ascensión y caída de este político, narrada por un periodista que estuvo muy cerca de lo que sucedió. Desde el paso de este estafador fracasado a la política, con seguidores y enemigos, hasta lograr el poder en el Ayuntamiento… y su caída. Literal. Intriga, corrupción, muertos… Y brioches. Es decir, lo esperable en una novela de Sergio. ¿He dicho que tiene humor también, verdad?

¡Que entre la pila!

Los mundos de Chrestomanci de Diana Wynne Jones, ed. Nocturna

Siempre es bueno que se animen a publicar obras de Diana Wynne Jones, especialmente si van más allá de su superéxito El castillo ambulante. En este caso se trata de una recopilación en tres volúmenes -del que este es el primero- de todas las obras de la saga de Chrestomanci, un poderosísimo mago que se hace cargo de un par de huérfanos que, por supuesto, van a vivir todo tipo de aventuras. Comenzando por estas dos, introductorias de los personajes y lugares, que tenemos aquí.

Noches de plenilunio de Ichiyō Higuchi, ed. Satori

Para todos los lectores de Cerezos en la oscuridad o Un día de nieve este Noches de plenilunio no será una sorpresa, pero es que este retrato de la mujer en la sociedad Meiji y de la complejidad de las relaciones humanas en Japón es un notable fresco en el que partiendo de una mujer que se siente asfixiada en su matrimonio por la diferencia de clases sociales, hasta el punto de considerar abandonar hasta a su hijo por divorciarse, que la lleva a visitar a sus padres para contarles sus problemas y, a partir de ahí, rememorar su vida. Una obra melancólica y lírica pese a lo duro de las circunstancias que debía narrar.

Votad al Sr. Robinson por un mundo mejor de Donald Antrim, ed. La Fuga

Es curioso cómo funciona esto. Donald Antrim escribe una novela sobre la deriva estadounidense, sobre las urbanizaciones con casas que tiene el césped cortado a la misma altura y niños en bicicleta, en las que la propiedad es tan valorada que tienen alambre de espinos y fosos, el parque está minado y los ciudadanos discuten sobre linchamientos. Una situación que parece tan descontrolada que un hombre, el señor Robinson del título, decide presentarse para ser el nuevo alcalde -el anterior bombardeó el jardín botánico- para cambiar las cosas. Y esto, que es una sátira clara de la forma de ser de los USAcas, puede que parezca una aproximación de Antrim -bien conocido por sus escritos y su tono- a la actualidad. Que lo es. Y lo fue, porque es su primera novela de 1993. Pero, ¿qué os puedo decir? Hay cosas por las que no pasa el tiempo.

Los asesinatos de la casa decagonal de Yukito Ayatsuji, ed. Quaterni

Un club universitario de ‘detectives‘, una excursión a una solitaria isla con una peculiar construcción en ella, unos crímenes en el pasado y otros misteriosos más recientes. Un juego de momentos y movimientos temporales que sirve para crear una red de misterios, secretos y mentiras en la que los cuerpos se van amontonando.

Tarantella sevillana de Lidia Garcia, ed. Ediciones B

El nuevo libro de Lidia García sigue la estela de su ¡Ay, campaneras! para centrarse esta vez en Lola Flores, Carmen Sevilla y Sara Montiel y sus relaciones con Italia. Tanto en su música como en su cine, en el trasvase que el panorama cultural italiano permitió a estas artistas a mitad del S XX. Y es que la estrecha relación de ambos países permitió muchas historias que ahora son recuperadas.

Gótico urbano de VV.AA., ed. Horror Vacui
Pues aquí tenemos otra novedad de Horror Vacui, otra colección de autoras de las que escriben en castellano y que pese a ser bastante menos conocidas y apreciadas al menos demuestran que hay un interés por este tipo de antologías. Es una pena que no se acredite quién ha decidido la selección, pero es de suponer que mantendrá el nivel de la editorial. Confiemos también en que tendrá un mayor tamaño de letra que la anterior.

Sushi de Frida Ronge, ed, Col and Col
Sinceramente, veo un libro de recetas de sushi tan útil como uno de bocadillos. Pero supongo que es en las posibilidades de la simplicidad, igual que en la necesidad de entender los pasos necesarios a seguir y cuáles son las mejores maneras de lograr sacarle todo el jugo, en donde está la gracia -y utilidad- de estos libros.

El desprendimiento de Osamu Tezuka, ed. Planeta Cómic

Una obra de suspense con un componente experimental. Una obra en la que Tezuka examina la memoria, pero también la interpretación de la realidad. Y es que cuando un niño que perdió a su padre en un desprendimiento cuestiona la versión que da el hombre que salvó a su padre la realidad demuestra sus múltiples facetas posibles.

El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde con ilustraciones de Benjamin Lacombe, ed. Edelvives

Una nueva versión ilustrada del clásico Dorian Gray en una de esas ediciones ilustradas que Edelvives publica.

El Invasor de Alex Fito, ed. Bang

En un nuevo cómic infantil de Alex Fito nos encontramos con un pequeño extraterrestre que llega a la Tierra con intención de conquistarlo… o eso es lo que espera. Porque se va a topar con científicos malévolos, monstruos, ¡niños! Todo tipo de amenazas y resistencias que van a demostrar lo difícil que puede ser lograr este objetivo.

Nos leemos.


Hay muy poco que pueda salvar en The Agency (USA), una serie demasiada ocupada en meter a ‘grandes nombres’ a no hacer nada -hasta el punto de usar a Richard Gere para lo que se suele usar a Nicole Kidman– y aunque pueda llegar a creer que a alguien le gustará esta serie de espías -porque para cada tipo de serie de espías hay un público- me temo que mi capacidad para comprenderlo es limitada. Muy poco movimiento, muy poca tensión, y tampoco es que los actores -como mucho, en algún caso, quizá Jeffrey Wright– o los diálogos sirvan de mucho más. No es ni siquiera un desastre, solo una serie llevada como en piloto automático, que no tiene mal aspecto pero sí aspecto a ‘nuevo’, y que muy pocas veces parece tener algo que decir, algo que contar, o idea de cómo organizar alguna de las dos cosas.

Creo que nunca había visto el piloto de una serie sobre ‘conductores’ que decidiera hacer un piloto como si estuvieran en un atasco. No de manera literal, claro, es solo que Asaf (O)(TU) puede ir de algún tema… pero están muy ocupados presentándote personajes y sus desdichas y haciendo que el protagonista vaya de un lado a otro… de despacho en despacho. Que sí, que ya nos ha quedado claro que es un desgraciado. En serio. No necesito un capítulo entero para eso. Igual que no lo necesito para acabar en una de las tramas más habituales de estas cosas. Hasta el punto de que he tenido que mirar que no fuera adaptación de alguna obra anterior. En fin.

Supongo que la idea detrás de Get Millie Black (UK) era demostrar que hay muchas formas de hacer una serie ‘de policías’, pero lo cierto es que no deja de parecer una serie inglesa (aunque transcurra en Jamaica) hecha con muchas más pretensiones que capacidad. No es que los actores lo hagan mal -tampoco es que brillen- pero la ambición no se corresponde con los logros, da igual el dinero que claramente se hayan gastado en esto. Pues bueno.

Aún siendo consciente de que The Madness (USA) era un proyecto a mayor gloria de Colman Domingo lo cierto es que resulta un poco ridículo que prácticamente no haya otra cosa. Tanto entre los actores, como entre las tramas como en el hecho en sí de que llega un momento en el que parece que Domingo tiene que estar en todo momento en pantalla, y si no está la gente tiene que preguntarse dónde se encuentra. La historia de un tipo, un Opinador Televisivo que se encuentra metido en un extraño suceso con la muerte de un supremacista por medio, sirve para dar cierto juego y transmitir algo de premura… De una manera un tanto genérica. Pero supongo que si eres fans del actor -o si quieres ponerte algo a la hora de la siesta- puede valer.

Esta serie sobre Senna (O)(BR) no deja de ser una serie sobre Senna. Quiero decir, es sobre todo un intento de hacer una biografía en miniserie con un empaque bastante clásico. Tanto que podría haber sido un Grandes Relatos. Supongo que habrá fans del conductor, o de la cosa automovilística, para los que esto será Lo Suyo. Ya os puedo ir adelantando que yo no soy uno de ellos.

Supongo que algo bueno de BBC Three es que tras el suficiente tiempo han decidido probar con Smoggie Queens (UK), una sitcom de drag queens. La pena es que no le ha dado el dinero o el tiempo para que sea algo más que una serie con momentos puntuales de humor entre momentos habituales de intentar tirar por delante sin dinero y confiando en un carisma que a ratos es impostado. No puedo decir que no sea un poco lo esperable, claro. Pero, de verdad, si lo hubieran trabajado más, y hubieran tenido algo más de presupuesto, esta sería mucho mejor serie. Estando como está… vamos a decir que será ‘de culto’.

Es una lástima lo poco interesante que resulta este Teureongkeu (O) (CS), o 트렁크 o The Trunk o Una Maleta o, aunque supongo que en eso se parece al libro en el que se basa. Una empresa de ‘matrimonios concertados’, una de sus trabajadoras, un tipo rico del mundo de la música en zozobra emocional y del resto… En fin, demasiado metraje para lo poco que van a contar y lo no muy necesario que es hacerlo. Quiero creer que en algún momento tratarán de que algo sea ‘de misterio’ pero me temo que es más por cómo está rodado que porque sean capaces en realidad de crear o mantener algo así.


¡Libros que Salen! Murnane, «Ladies», Hughes y más

¡Que entre la pila!

Distritos de frontera de Gerald Murnane, ed. Minúscula

El que ya es a estas alturas ‘eterno candidato al Nobel de literatura’, el australiano Gerald Murnane, ve publicada otra de sus obras en Minúscula. Escrito tras mudarse de Melbourne a un pueblecito situado en una zona fronteriza Australiana en la que esperaba rememorar una vida viendo, tras tanto tiempo dedicado a leer y a observar, intentando encontrar qué iba a quedar de ella.

Ladies de VV.AA., ed. Mardulce

Decididas a reivindicar que frente a la habitual mirada masculina para hablar del ‘dandismo’ también hubo mujeres que lo fueron en Mardulce nos reúnen una antología de artículos en la que las firmas de Lou Andreas-Salomé, Colette, Anna de Noailles, Aleksandra Kollontai y George Sand hablan con elegancia e ironía de este movimiento, de las vanguardias, del arte, del rechazo a las convenciones y la sofisticación. Incluida, por supuesto, la sofisticación en la escritura.

Perla de Siân Hughes, ed. Sajalín

Una joven cuya madre desapareció hace treinta años sigue intentando mantener la memoria de esta y comprender por qué los abandonó. A ella, que tenía 8 años, a su hermano, aún un bebé, a su padre, que no parece haberse recuperado y del que sospecha que algo le esconde. Y, en el centro, un poema medieval muy anotado por su madre que considera que quizá pueda ayudarla a sobreponerse. Todo ella en una obra que es más lírica que de suspense.

Munichs de David Peace, ed. Contra

Una historia particular es la que hay detrás del nuevo libro de David Peace. La del accidente de avión que en 1958 causó la muerte de un alto número de pasajeros, incluyendo los integrantes del Manchester United. Una colección de jóvenes que estaban en racha ganadora. A partir de ahí, desde el repaso de aquella tragedia, pero también hablando un poco de la formación de aquel equipo pero, sobre todo, hablando de cómo se pudo rearmar después de tal tragedia, Peace habla del impacto de lo inesperado, del esfuerzo por levantarse después, y del fútbol inglés. En lo que cambió, y en lo que no. Buscando mostrar a la vez las dos caras, la de la tragedia y la de la esperanza.

Flight de Kuniko Tsurita, ed. Gallo Nero

Llega una antología de relatos de Kuniko Tsurita, una de las grandes autoras del cómic experimental japonés, autora para la revista Garo y capaz de ofrecer obras que van del underground al fantástico, de lo casi costumbrista a lo más onírico, impactando al medio pese a su temprano fallecimiento. Así que estamos ante una gran antología con la que conocerla.

Miedo y ropa en América de Cintra Wilson, ed. Superflua
Una historia del poder de la ropa en Estados Unidos o, quizá, de la manera en la que la propia sociedad influye en la moda y, a la vez, cómo la moda ayuda a definirla, una relación en dos direcciones que examina los modos y motivos del determinismo del mercado y las posibilidades e ilusiones del ‘estilo personal’ en un realmente peculiar ensayo.

Superestrella de las calles de Will Hodgkinson, ed. Contra

Es difícil explicar esta biografía porque la verosimilitud a su alrededor es mínima. Un tipo que se hace llamar simplemente Lawrence, que monta un grupo, Felt, que no logra éxitos pero resulta muy influente. Que monta la siguiente, Denim, cuyo éxito se ve frustrado por… ¿Ladi Di? Y que acaba montando Go-Kart Mozart. Una persona cuyos grupos son citados como influencia por Belle and Sebastian o los Manic Street Preachers, alabado por Charlie Brooker, inmortalizado en un busto en mármol rosa por Corin Johnson… lo estrafalario de esta vida (más real de lo que parece) hace que la importancia de esta obra sea hablar sobre esta

Pastelería vegetal de Pierre Hermé y Linda Vongdara, ed. Librooks

El chef Pierre Hermé se une aquí a la experta en cocina vegana Linda Vongdara para preparar un notable volumen en el que tenemos todo tipo de dulces, postres y bollerías desde las más clásicas a las más modernas, en las que las creaciones se adaptan sin ingredientes de origen animal. Un reto que busca el mayor sabor mediante una astuta sustitución de ingredientes que le permite ofrecer tartas de limón, cruasanes, macarons, galletas y mucho más. Con incitantes fotografías, como está mandado.

Hagakure 1 de Yamamoto Tsunetomo y Tashiro Tsuramoto, ed. Satori

Satori nos presenta una nueva versión del Hagakure, el código o camino -según la traducción- del samurai. Lo hace en una edición que no solo busca ofrecer la obra completa en lugar de una selección -que es la presentación habitual- sino, además, que la edición sea en tapa dura e ilustrada. Así que si alguien buscaba esta versión concreta… ahí la tiene.

Dentro del Laberinto: Bestiario de Iris Compiet y S.T. Bende, ed. Neo Person

Pues sí, aquí estamos, con un bestiario ilustrado que nos enseña las distintas criaturas que pueblan el mundo de Dentro del Laberinto. Sí, la película de 1986. Qué puedo decir, a veces las cosas se hacen esperar.

Voodoo (1954-1955) (Biblioteca de cómics de terror de los años 50) de VV.AA., ed. Diábolo

Pues aquí estamos, con -si no me fallan las cuentas- el tercer (y último) de los volúmenes recopilatorios de esta revista dentro de la colección que Diábolo tiene para la reedición de material de cómic clásico de terror.

Delirio gráfico de Calonge, ed. La Cúpula
La Cúpula decide regresar al dibujante catalán, uno de los nombres propios de la renovación de los años ochenta aunque falleciera a finales de esa década. Esa misma década La Cúpula publicaría un primer número de la colección Delirio Gráfico son sus obras, que ahora se ven ampliadas -claro- hasta el punto de incluir una inédita. Así que supongo que a los fanses de esa renovación les resultará, por lo menos, interesante.

Odios Cotidianos de Pedro Riera, Aliénor Benoist y Ainoa Regadera, ed. Andana
Creado en 2021 bajo la Fundación Al Fanar dentro del proyecto Contra el racismo cotidiano, este Odios cotidianos aparece ahora en Andana como un cómic con el que hablar y contar tanto desde experiencias concretas como con generales, separándolos en distintas secciones y temas, algunos de los cuales siguen para hablar pero casi todos están pensado para que se puedan reflexiona. Y es que la diversidad racial, religiosa, sexual o de cuerpos es tan importante como mostrar los problemas estructurales de la sociedad.

El castillo perdido (7, ¡Resuelve el misterio!) de Lauren Magaziner, ed. Molino

¡Pues aquí estamos! Siete obras ya con este grupito de jóvenes detectives que se encuentran con una obra que mezcla la intriga con una serie de juegos y de toma de decisiones que hace más interactiva la historia. Que, en esta ocasión, incluye la aparición de un misterioso castillo en una isla escocesa. Esta vez contra reloj.

La biblioteca nocturna nº 01 de Christopher Lincoln, ed. Planeta Cómic

Un cómic juvenil con dos gemelos poco idénticos y la lucha por la supervivencia de las bibliotecas en su centro. Y es que cuando dos jóvenes poco vigilados, acostumbrados a pasar horas en la biblioteca, se ven envueltos en la desaparición de un valioso libro, en la lucha contra algunos villanos literarios, apoyados por un misterioso Bibliotecario Nocturno y con personajes fugados de libros clásicos de por medio… ¡está claro que van a vivir una gran aventura entre libros!

Anzu y el reino de la oscuridad de Mai K. Nguyen, ed. Brúfalo Lector

Una joven, entristecida por una pérdida reciente y una mudanza, se encuentra accidentalmente en el Inframundo. Teniendo que regresar a casa mientras se encuentra a criaturas asombrosas y es perseguida por la reina del lugar. Así se compone un cómic a la vez lleno de aventuras y ternura en el que las circunstancias de la protagonista son tan importantes como su misión.

Nos leemos.


A veces creo que la interacción con las series podría mejorarse. Porque me pongo a ver Adorazione (O)(IT), que es la misma serie de siempre de adolescentes, sexo, fiestas y ‘un misterio’ -sob- y NECESITO alguna manera de distinguir a los personajes. Poder ponerles colores o un letrerito o algo. Y en las mujeres aún hay cierta variedad -mínima- pero de los chicos… parece la colección completa de los Ken, suponiendo que los Ken tuvieran tatuajes que no sirvieran para identificarlos. En fin, eso que una más.

No tengo muy claro si hay que suponer que los personajes de Amor da Minha Vida (O)(BR) -por cierto, el título en español es espoiler- son veinteañeros muy maltratados o treintañeros con problemas de una década anterior. Sea como sea esta especie de serie romántica un tanto extraña porque no parece ir contando nada sino pasar de unas relaciones a otras como si el amor mismo fuera el centro de la trama pero de una manera que sirve menos para articularla que para empeñarse en ella. Supongo que es su idea de hacer una serie romántica pero lo cierto es que no acaba de funcionar porque los personajes acaban pareciendo poco menos que excusas para que se encuentren y desencuentren entre ellos. Quizá en otro momento.

-Parece que aún hay lugares en los que las series de asesinatos con podcaster resisten, eso es lo que explica esta Crá (O)(IR). Muy poco creíble e innecesariamente enrevesada para lo que en tiempos se hubiera arreglado en hora y media. En un capítulo o dos. No espero yo gran cosa de la resolución de esto que parece que no tiene claro siquiera cuál es la su intención para el protagónico: ¿Quieren uno, a otra, coral, dúo? Una vez más: En fin.

No esperaba yo gran cosa de este Cruel Intentions (USA), salvo -quizá- que fuera mejor que la versión ‘musical noventero’. Pero lo cierto es que pese a ese punto de partida, pese a que la mayoría de protagonistas están más allá de lo verde y a que en realidad vuelve a ser otra serie de adolescentes de treinta años que están calientes y dan fiestas hay algo en ella que hace que destaque un poco. Principalmente el buen hacer de Sara Silva, la mayor sorpresa de la serie que depende demasiado de algunos secundarios ni siquiera sólidos como John Kim sino simplemente capaces como  Adam Arkin o Sean Patrick Thomas. Pero también el humor y las referencias noventeras, que lo convierten en algo a medio camino entre la serie Greek y una versión floja de No es otra estúpida película americana. Es difícil saber si veremos una de las escenas de muerte más estúpidas del audiovisual recreadas y, ciertamente, las tramas centrales parecen mucho menos interesantes que las que algunos secundarios pueden presentar, pero al menos hay cosas brillantes… que posiblemente vayan mejor en la siguiente serie que intenten.

Mi resumen de Dune: Prophecy (USA) es que Emily Watson es una gran actriz con una pésima toma de decisiones. De ahí que haya acabado en esta especie de Space Arrow of Thrones rodeada de actores que pasaban por allí, en ocasiones con capacidades, en otras… bueno… pasaban por allí. Así que esta larguísima y menos rocambolesca que enrevesada serie -o, al menos su piloto- con todo eso de los colores apagados, el sexo y la violencia -no sea que los adolescentes no piensen que es adulta- lo que he acabado es considerando si les estarán dando bien de comer y si no será La Franquicia el making of de la cosa esta.

Pocas cosas llevo peor que las series de acción aburridas, pero esta Helikopterrånet (O)(SU) tiene el número de escenas de acción que uno esperaría de… no sé… un vídeo de primera comunión. Y aproximadamente la misma cantidad de gente hablando en sitios en trajes más o menos ridículos. Voy a presuponer que es una de esas veces de contextualizar la obra antes de liarse con las hostias, como si esto fuera un libro, pero claramente el piloto necesitaba de algún tipo de gancho que ni está, ni se le espera, ni parece que a nadie le importe en exceso.

Es curioso las maneras en las que Interior Chinatown (USA) logra ser diferente al libro en el que se basa y, sin embargo, transmite bien la idea de la representación asiática -de hombres asiáticos en concreto, también debo decir- en la ficción televisiva. Todo ello llevado con humor aunque, me temo, requiera de bastante amor por la metanarrativa para gustar. Porque toda esta trama iniciada no explicita -al menos no en el piloto- que sea precisamente eso, pero deja claro al espectador perspicaz que precisamente eso es lo que estamos viendo. Pues bien, claro. Al menos para mí.

«Esto tiene que ser un Webtoon» empieza a ser una formo de descubrir cuando… bueno… cuando una serie como Jigeum Geosin Jeonhwaneun (O)(CS),  o 지금 거신 전화는 o When the Phone Rings o Cuando el teléfono suena o… , aparece. Porque, claro, resulta que esta es la historia de una mujer que lleva ni sé el tiempo en un matrimonio de conveniencia sin que su marido le haga caso alguno porque es un importante político -o algo- hasta el punto de que ella casi ha perdido el habla, aunque como trabaja de traductora a lenguaje de signos no es tan problemático hasta el día que un secuestrador se hace con ella para amenazar a su marido y él responde que la mate si quiere. A partir de ahí algún giro más pero, fundamentalmente, esta ridícula premisa que se articula sobre la relación matrimonial y -voy a suponer- la manera en la que llegarán a enamorarse o algo. Porque si esto está yendo a algún lado -a algún otro lado al menos- no seré yo el que lo vea. Quiero decir, teniendo en cuenta que lo que cuentan en una hora y pico podrían haber hecho en veinte minutos. Que, sinceramente, es un punto a favor de leerse el webcómic en lugar de verse la serie.

Me preguntaba por qué este Landman (USA) parecía la idea de Dallas que tendría alguien que solo hubiera visto Yellowstone. Y es que resulta que es de Taylor Sheridan, lo que explica por qué tanto Macho McMacho soltando charletas interminables mientras esperamos a ver si pasan cosas. Que hayan logrado algunos actores sólo puede llevar a que esto acabe como otra de esas series que duran cinco temporadas sin que logre dejarla ni cuando zapeo.

Voy a preconsiderar que The Listeners (UK) quiere ser un drama de personajes antes que algo de misterio. Sobre todo porque el misterio parece importarle poco y ser solo una excusa para presentar la alienación del personaje principal. Quizá una metáfora sobre la depresión o algo así. Quiero decir, a mí me ha parecido un piloto deprimente, en el que más allá de la pretenciosidad y las ganas de que la actriz principal se lleve un premio no hay nada. Pero, quién sabe, la serie insufrible de uno -yo- puede ser el clásico de culto de otro -que no soy yo-.

Ojalá A Man on the Inside (USA) me hubiera gustado más. Es agradable, tiene actores a los que estoy acostumbrado, no es una serie necesariamente mala. Es solo… rutinaria, como si alguien hubiera encargado un piloto a partir del éxito de otra y sin que les importara demasiado si el resultado se iba a emitir de una u otra manera. Sospecho que Netflix ha sido parte del problema aquí, porque organizada de otra manera y en otro sitio -quizá en las networks, quizá en Disney+– esto se hubiera pensado de manera distinta y preparado para ofrecer un poco más de… no sé… ¿de trabajo? ¿de evolución? En fin, una lástima pero, al menos, es una serie que resulta agradable y, además, existe.

Pues resulta que el otro día andaba yo pensando en el espanto aquel de Shit My Dad Says, perdón, $h*! My Dad Says y en cómo pudo suceder algo así… y ahora me encuentro con Only Child (UK). Una serie de un tipo que tiene que soportar a su padre después de algo que ya ni me acuerdo ni me importa. El padre es insufrible pero el hijo encuentra motivos para encontrar amor en él, o algo. Aquí ya pasamos al: *suspiro*

Sé que es algo que queda raro decir de una serie infantil, pero viendo Press Start! (USA) lo único que podía pensar era que el libro… el libro es mejor. No sé exactamente quién ha pensado que había que pasar con la apisonadora de convertir el estilo en ‘más de lo mismo’. Y es una pena, porque el libro original es mucho más interesante, algo que -en ocasiones- aún brilla aquí y allá en esta serie. En fin, a ver si la próxima.

No tengo muy claro si la idea de este Tokyo Override (O)(JP) era mostrar las posibilidades de la animación a Netflix, si es una serie que se han encontrado, si es algún tipo de adaptación de un videojuego o qué. Pero bueno, la historia es un poco lo de siempre con futurismos y cosas… pero al menos algo intentan con la animación. No es que sea rompedora pero al menos no es el desastre habitual de Netflix. Ah, y hay motos. Quizá es eso lo que intentan vender. Yo qué sé.

¿Por qué esta serie no tiene ni trailer cuando lo mejor que tiene es la animación? Casi que prefiero no saberlo.


¡Libros que Salen! Barnes, «Amberwell», Ibeh y más

¡Que entre la pila!

Juegos secretos de Jennifer Lynn Barnes, ed. Molino

Historias cortas -aunque no tanto- en el mundo de los Hawthorne, con algunos de sus secundarios (pero no solo) que pasan a un primer plano para conocer más y mejor esas historias. Y, quizá, descubrir una cosa o dos.

Anhelos de Chukwuebuka Ibeh, ed. Plata
La historia de un joven, desde pequeño cuando se da cuenta de que es diferente a su hermano al efecto en su padre y su madre. Unos años en los que descubrirá muchas cosas pero, sobre todo, notará cómo la sociedad va siendo más retrógrada, endureciendo sus penas incluso contra el intento de matrimonio. Un repaso, por tanto, a cómo un país parece en contra de que el protagonista viva su vida con normalidad, felicidad e incluso tranquilidad. Pero, sobre todo, y más allá de recordarnos de los problemas de la gente ‘queer‘ en Nigeria, es la historia de un joven -su familia, amigos, amantes, enemigos…- que busca un futuro más allá del amor y la soledad.

Amberwell de D.E. Stevenson, ed. Alba

Una casa familiar en Escocia, un jardín con una fuente con una estatua de una sirena, y a partir de ahí un grupo de hermanos y hermanas, más o menos, y todo un tipo de eventos en el periodo de entreguerras. Con una familia particular, múltiples peripecias y, por supuesto, el humor habitual de su autora.

El que susurra de John Dickson Carr, ed. WHO
Con un importante fondo sobrenatural, un asesinato en un lugar que parece imposible, una mujer misteriosa y un Club del Asesinato, en el Londres de postguerra dos hombres se encuentran ante un caso que bordea el terror a cada giro y en el que la lógica detectivesca lucha por imponerse. Y como yo diría que por España no se ha publicado por lo menos desde Séptimo Círculo o Edhasa, aunque sí haya habido ediciones argentinas recientes, es una buena oportunidad para darle un tiento.

La consagración de Ashenden de Stanley Elkin, ed. La Fuga

Mientras esperamos a ver si logran publicar lo que han dicho que iban a publicar de Donald Antrim, en La Fuga logran traernos de nuevo al gran Stanley Elkin con esta tercera obra que componía aquel volumen original recopilatorio de novellas Searches & Seizures, de la que ya están publicadas El Garante y El Condominio. En esta ocasión lo que tenemos es a un joven, rico y débil que decide salir a ponerse a prueba para comprobar si es en realidad un hombre. Desde un punto de vista de masculinidad tradicional, me refiero. Con su particular estilo humorístico como centro y una aproximación a un oso que podría hacer parecer esto un chiste particularmente alambicado.

Rebel Girl. Mi vida como una feminista punk de Kathleen Hanna, ed. Liburuak

La cantante de Bikini Kill y Le Tigre, icono de las Riot Grrrl y amplia colaboradora musical escribe aquí sobre su vida, su historia con el punk y su amistad con otras personas, hombres y mujeres, en aquel mundillo musical que necesitaba tanto del empuje feminista como de la determinación de esta artista.

James de Percival Everett, ed. De Conatus

Lo más reciente de Everett sale, ciertamente, antes de lo que yo esperaba. Se trata de un giro -eso que ahora en algunos sitios llaman ‘retelling‘- a la historia de Huckleberry Finn en el que esta vez vemos la historia desde el punto de vista de Jim, el esclavo que le acompañaba. Aquí como James, huyendo de una sociedad más que opresiva y necesitándose mutuamente.

Una repentina oleada de asesinatos en Camboya de Shamini Flint, ed. Amok

Los superiores de Singh no saben cómo quitárselo de en medio, así que le han mandado de observador al tribunal internacional de crímenes de guerra que se celebra en Phnom Penh, en Camboya. Y, por si no tuviera suficiente, uno de los miembros del tribunal es asesinado. El primero de una serie de crímenes que Singh, más asqueado que de costumbre, tendrá que investigar en otro de sus habituales viajes de trabajo.

Un mundo que ganar de Upton Sinclair, ed. Hoja de Lata

Aquí seguimos, con la séptima de las once novelas del ciclo de Lanny Budd, un espía antifascista que se encuentra en 1940 en Francia, con una fachada pública como amigo de los nazis mientras trabaja para Franklin Delano Roosevelt. Lo que esta vez significa investigar los planes Franco y los nazis de tomar Gibraltar. Así que ya sabéis lo que toca en este nuevo tochazo.

La recámara del infierno de Tom Franklin, ed. Dirty Works
Finales del S XIX, un sheriff a punto de jubilarse se tiene que enfrentar a una banda de forajidos en un enfrentamiento complejo y desigual, en el que la tensión viene de múltiples puntos. En una historia casi del oeste pero, sobre todo, con el sabor habitual de Tom Franklin

Muy lejos de casa de Peter Carey, ed. Piel de Zapa

Teníamos un poco perdida la pista de Peter Carey -ya sabéis: Eterno Candidato al Nobel por Australia– pero aquí anda de nuevo, como una década más tarde, con al publicación de esta novela de 2017 en la que una mujer a la que le encanta conducir rápido y su acompañante se meten en una carrera brutal por Australia, en un giro a lo que podría haber sido Los Locos del Cannonball si decidieran que sirviera para hablar también de colonialismo colocándola en los años ’50s, mostrando el ocaso del imperio inglés y su desprecio por los nativos… como fondo de una novela de carreras, claro.

Nacido para el miedo, entrevistas a Thomas Ligotti, ed. Valdemar

Uno de los nombres más importantes del terror cósmico, casi diríamos que existencial, de la actualidad. Ligotti es conocido sobre todo por sus escritos, por esas piezas de ficción y también por su ensayo. Pero ahora nos llega de otra manera, nos llegan sus entrevistas en las que conoceremos más sobre él, sobre su pensamiento y comprobaremos si es realmente tan ‘la alegría de la huerta’ como parece.

La vida japonesa ilustrada de Laure Kie, ed. Col and Col

Tras el éxito de las miradas a la cocina japonesa y surcoreana ahora es la vida cotidiana la que Laure Kié y Haruna Kishi reflejan aquí. Desde lo más costumbrista a las fiestas, el arte y la cultura y, por supuesto, las costumbres de la mesa.

Asesinato con diamantes de Lauren Muñoz, ed. Fandom Books

Un grupo de amigos se reúnen en una mansión. Puede no parecer la mejor de las ideas, pero es que detrás está el final de curso y la decisión de recrear -al menos hasta cierto punto- una película de los años veinte. Al menos hasta que aparece un muerto. Algo que lanzará mil investigaciones de los dos policías que se quedarán atrapados con ellos y, por supuesto, por parte de la protagonista. Que conoce muchos de los secretos de sus amigos, que se sorprenderá por otros, pero que… sobre todo… fue la que llevó a la isla el cuchillo. Oculto.

Asesinato en primera clase (Cozy Mystery Juvenil) (3, Club Secreto de Detectives) de Robin Stevens, ed. Alma

Llegamos al tercer libro de la serie de Hazel y Edith y esta vez el asesinato tiene lugar ¡EN UN TREN! En el Orient Express, nada menos. Y mientras viajan por Europa se encuentran con un cadáver, un collar desaparecido y… ¿un espía? Todo eso y la duración del viaje como tiempo único para resolverlo. Así que tendrán que hacerlo… ¡a toda máquina!

¡Universo! 2 de Albert Monteys, ed. Astiberri
Pues resulta que tenemos un nuevo tomos, con historias nuevas y también guiños a las del primer tomo. Supongo que como continuación es el primer volumen el que ha marcado la pauta, y ahora ya el que no lo conozca será el primero el que lo mirará.

Obra Hermética de Moebius, ed. Reservoir Gráfica

Este tomo no tan grande pero sí tan caro sirve de recopilatorio de todo lo que Moebius publicó en la Métal Hurlant. Y cómo sé que hay gente interesada yo lo dejo dicho.

El señor Conejo Blanco de Benjamin Lacombe, ed. Edelvives

Lo nuevo de Lacombe incluye un giro sobre Alicia en el País de las Maravillas, hablando del Conejo Blanco, del tiempo y, sobre todo, de cómo los problemas de los retrasos le afectan. A él y a todo ese mundo fantástico que tenía alrededor.

Los misterios de Bill Watterson y John Kascht, ed. Océano Travesía

Tras la versión gallega de este verano llega la castellana de esta obra de Bill Watterson -sí, el de Calvin y Hobbes– como guionista y en colaboración con el ilustrador John Kascht. La historia, aparentemente sencilla, nos propone a un antiguo reino que no deja de sufrir problemas, unas fuerzas conocidas como ‘misterios’ a por los que el rey manda a sus caballeros. Solo que quizá esos misterios sean menos extraordinarios de lo que parecen… si se les presta atención.

¡Nunca dejes que un unicornio se ponga tutú! de Diane Albert, ed. Picarona

Cuando la protagonista de este álbum ilustrado escucha la frase que da título al libro lo último que pensaba era todo el lío en el que se podría meter porque su unicornio se pusiera tutú. Porque no es solo el tutú, también son las botas, las joyas, los lazos… así que, de un lado para otro, va arrastrada para solucionarlo.

Pesadillas de Canizales, ed. Apila

Dos pequeños amigos, un problema con los terrores nocturnos y la decisión de uno de ayudar al otro entrando en las pesadilla para ayudarle. Una historia que es de amistad, pero es, sobre todo de aquellas cosas que nos hacen tener miedo y como confrontarlas y superarlas. Con el estilo y el humor de Canizales.

Si yo tuviera un pulpo de Gabby Dawnay y Alex Barrow, ed. Librooks

No sé si os acordaréis de Si yo tuviera un dinosaurio, pero ahora tenemos un equivalente con un pulpo. De nuevo una niña que se imagina cómo sería tener por mascota a unos animales inusuales: enorme, salvajes o, directamente, fantásticas. Con humor, rimas y unos dibujos bien reconocibles.

Tranquila de Dani Padrón, ed. Algar

Una niña pequeña que parece un terremoto está en el centro de este álbum ilustrado, con un estilo humorístico y mucho encanto.

Nos leemos.


Lo primero que debo decir de este The Creep Tapes (USA) que ha sacado Shudder es que nunca he sido demasiado fan ni de las películas originales ni, en general, del trabajo de Mark Duplass. Siempre me sorprendió que los menos de 80 minutos de la primera me sobraran la mitad. Pero bueno, supongo que esto va en gustos. Hay muchos fanses tanto de esa como de la siguiente -más de la primera, también os digo-  y conviene saber un poco de ellas. Fundamentalmente que sigue una idea de ‘foun dootage’ con un asesino en serie siendo seguido por un cámara que se encarga de ‘dejar testimonio’ de estos momentos en una especie de… iba a decir de juego del gato y el ratón. Pero el ratón es bastante lamentable. Y eso nos lleva a esta serie, que es más de lo mismo. En fin, supongo que si te gustan los proyectos fin de curso del grado de audiovisual -o en el caso de este piloto, las cintas de muestra para una audición. Porque Mark Duplass puede ser muchas cosas (incluido un tipo muy convencido de estar en una gran forma física) pero está claro que no se llama a engaño con el resultado general de estas cosas.- Pero no es todo malo, claro. Supongo que si no te has visto la primera te puede servir de introducción o algo… Y, en cualquier caso, esta vez son poco más de 20 minutos. Así qu es solo como si fueran 45 o así. Lo tomaré como una mejora.

Hay un momento al principio de Cross (USA) en la que vemos al personaje protagonista diciendo que no quiere convertirse en un recurso para mejorar la imagen de la policía. Pues bien… ¡Adivinad! Incluyendo un momento en el que, después de haber dejado claro que no le importa que le digan insultos racistas como que es un mono, pierde los estribos cuando le acusan de ser un perro de los blancos y cumplir las órdenes de la policía por encima del bien de los suyos. Da igual que Aldis Hodge sea lo único que tira del carro. Que lo es. Está tan desaprovechado que no he dejado de acordarme de Black Adam. Lo peor es que esto podría haber estado mejor si hubiera sido un caso por capítulo, o una mezcla de capítulos cortos y largos, incluso una serie de arco de temporada pero organizada como -la primera temporada de- Reacher. Pero no. Así que esto necesita mejorar… bastante. Mezclan líneas temporales, tienen más tramas abiertas que sentido para juntarlas -la manía de presentarlo todo en el piloto significa que se atropellan las historias-, el hecho de ser un punto de lanzamiento de un personaje con varios libros deja claro que hay una historia anterior que puede que no sea importante pero sin duda es relevante si vas a estar haciéndole menciones. Y la forma de presentar historias y personajes para que al final vuelva a ser una de ‘el asesino en serie listísimo’… Como decía antes, esto necesitaba repensárselo o, en mi opinión, mejor aún cerrar esto y abrir una serie mejor pensada. En fin.

Reconozco que no esperaba ver una versión de Freedom At Midnight (O)(IN) -o como se llamó la famosa novela en España Esta noche la libertad de Lapierre y Collins– adaptada por los indios. Claro que también me sorprende que Sony haya decidido sacarla para su servicio de streaming SonyLiv -teniendo en cuenta el escándalo que Sony ha hecho siempre de no querer este tipo de servicios- pero supongo que tiene algún tipo de sentido. Especialmente en el clima actual de India. En cualquier caso, volvemos a encontrarnos con uno de esos ‘Grandes Relatos’ para echar la tarde -o la siesta- de un fin de semana en el que la decisión de que las figuras históricas se parezcan lo más posible sin contar con los medios para ello acaba con un cierto efecto ‘chanante’. Pero bueno, supongo que habrá parte del público al que con la historia le valga. O algo.


Dentro de esta semana de series insensatas ver este Gunpowder Siege (UK), que parece un docudrama que ha decidido ser un falso documental con unos medios muy limitados y una historia… más o menos cercana y limitada, parece casi más un proyecto de instituto de unos alumnos con más ganas que capacidades. No es que tenga por qué ser malo, pero creo que una serie sobre el rodaje de esta serie sería más interesante que esta serie que nos muestran.

Creo que los primeros tres minutos y pico de Las Hermanas Guerra (O)(MX) sirven de muestra de lo que es una Telenovela. Quizá un tanto desaforada -bueno, ciertamente desaforada- pero por ello más representativo que lo contrario. Todas las situaciones van más allá de cualquier atisbo de credibilidad, todas las reacciones son excesivas, todas las decisiones van más allá de la estupidez humana comprensible. El resto del capítulo decide seguir, con menos fuerza pero no con menos determinación, este mismo sendero. Así que podemos llegar a contemplar algunas de las ideas más ridículas que se han puesto en una serie este año (Mi favorita es la decidir que no le gusta la hija que tiene así que la va a cambiar por otro niño, como si fuera un sketch de Fry and Laurie) y que, supongo, es lo que tiene que decidir el espectador. Supongo que si esto les gusta lo van a hozar. Yo reconozco que si hubieran ido por otros caminos lo hubiera pasado mejor, pero mucho de lo que cuentan -cierto que partiendo de toda una historia del medio- huele demasiado a cerrado para mí. Por mucho que aplauda el desparpajo y la desvergüenza.

Mucho ha tardado Hallmark en estrenar un Holidazed (USA), una serie de familia y Navidad que recuerda inevitablemente -aunque quizá no por los mismos motivos- el With Love en Prime o The Holiday Shift en Roku. Historias vertebradas entorno a la época navideña, a conflictos ‘blanditos’, con un cierto humor, un cierto drama, algo de luces navideñas y de actores que parece que pasaban por allí como Virginia Madsen, John C. McGinley o Loretta Devine. Así que esto – ni más, ni menos – es lo que nos ha llegado. Y con una semana como esta casi que se agradece.

En una de las semanas en la que más difícil es decir esto, creo que Matki pingwinów (O)(PO) o The Mothers of Penguins o La Madre de los Pingüinos o…, tiene el desarrollo de premisa más imbécil que he visto en mucho tiempo. Una luchadora de MMA ve cómo a su hijo le… ni siquiera voy a decir ‘diagnostican’ porque toda la escena huele más a un colegio quitándose el marrón que a algo real, tangible u oficial… el caso es que le dicen que su hijo ha agredido a una niña así que le echan del colegio y le dicen que eso es un síntoma de autismo y tiene que ir a un colegio especial. Y a ella le toca replantearse su vida. Porque por supuesto que es la mujer la que tiene que hacerlo. Por si no fuera lo suficientemente estúpido luego añaden una trama sobre que el hijo se hace amigo de una niña y la madre de la niña no está muy convencida hasta que ve que la cuenta de influencer suya tiene un tercio de los seguidores que tiene la luchadora de MMA. Eso lleva al final del capítulo que es probablemente lo más realista pero no por ello menos idiota. En fin, supongo que si la finalidad del piloto es lograr que me enfade lo ha hecho a la perfección.


Es cierto que podría haberme saltado completamente este The Pirate Bay (O)(SU) porque no lo saca ninguna plataforma que la ofrezca por aquí, y es sueca. PERO… ¿Cómo evitar hablar de una serie SOBRE The Pirate Bay? Más aún una que ha logrado las críticas de alguno de sus fundadores y afirmaciones del resto de no haber tenido nada que  ver. Por supuesto no es que yo esperara que tuviera mucho que ver, pero tampoco es demasiado en ella lo que hay que ver. Sigue esa estela de las series de Organización Criminal esta vez en versión Tecnológicas, de las que ya hemos podido ver acercamientos antes y que, la verdad, son poco más que telefilmes estirados y faltos de inspiración que confían en que el reclamo de que aquello de lo que hablan tire de la gente (¡con éxito, aquí estoy yo!) más que en un guión, actuación o trabajo de dirección o producción. Así que ya sabéis lo que os podéis esperar, si es que estabais considerándola… aunque sea como fondo para la siesta.

Ver convertido el libro del habitualmente interesante Patrick Radden Keefe en esta serie, Say Nothing (USA), ambientada en The Troubles de Irlanda -sí, por lo visto ya se les acabaron- y con una trama principal que en este piloto dejan para apuntar al final antes que convertirlo en el centro -en el centro está la historia de la protagonista antes que de la víctima- es.. bueno, una manera de ver cómo PRK es mucho más capaz de disimular las formas y opiniones que tiene sobre el tema que esta especie de gestión para convertirla en una pieza mitad de época, mitad de grupo criminal en el que el contexto político se traza no ya con brocha gorda sino soltando globos rellenos de pintura desde la terraza. En fin. Quizá en otro libro. (Aunque lo mismo anima a alguien a leerse este)

Antes decía que está siendo una semana de series estúpidas y me temo que Sayonara no Tsuzuki (O)(JP), o さよならのつづき o Beyond Goodbye o Más Allá del Adiós o…, es otro de esos ejemplos. Una especie de Drama Romántico escrito por Mariló Montero. Porque a estas alturas una historia sobre una joven pareja en la que él muere y ella se queda muy triste pero luego conoce a un tipo que parece que tiene algún tipo de química con ella pero… ¡es la persona que recibió el corazón de su novio! ¡¿Es posible que el corazón aún la recuerde y sienta cosas por ella?! Pues, chica, menos mal que fue el corazón y no la mano derecha. En fin, la tontería esperable con un desarrollo plano dentro de esta semana de ideas de bombero que llevamos.

Es una lástima cuando tienes a actores que se supone que deberían servir para algo mejor y les pones a hacer St. Denis Medical (USA), que lo que no roba de Abbott Elementary lo saquea de The Office. Pero sin saber, porque para todo hay que valer. (Hasta el punto de que la teórica protagonista es la Michael Scott, pero le roba el foco con facilidad la Janine Teagues hasta el punto de ser la segunda la que ‘abre’ la serie). Y mira que habremos visto comedias en el mundo médico, de Scrubs a Deja la sangre correr, pero nada. Esta especie de mockumentary se mueve entre lo estúpido y lo inofensivo mientras logra el milagro de la multiplicación de los tiempos y su menos de media hora logra hacerse eterna. No dudo de que pueda triunfar porque cosas más raras se han visto, pero yo procuraré estar lo más lejos posible de ella.