Concursos y programas divulgativos (4, TV No-Ficción Fantástica Española)

Sigamos nuestro recorrido por esas entradas breves -todo lo breves de lo que soy capaz- con un vistazo a los concursos y programas divulgativos que aprovechan el fantástico y sus alrededores. Programas divulgativos o educativos en contraposición con los programas de, digamos, especulación con los que cerraremos el mes la semana próxima. Pero centrémonos en los de esta.

Pese a que el primer concurso, de preguntas y respuestas, se llamara Preguntas al espacio (1957) tardaría aún tiempo en presentarse esta unión. Sería en 1980, dentro del espacio infantil y juvenil Un globo, dos globos, tres globos y con una temática espacial, bajo el nombre de Destino Plutón en el que un grupo de chavales respondía a diversas preguntas de cultura general (parte de ellas de ciencias) para ir avanzando en su viaje.

El siguiente paso, también en los ochenta, sería con la adaptación del programa USA 3, 2, 1… contacto presentado por Sonia Martínez y que se emitiría en dos tandas, la primera entre 1982 y ’83 y la segunda, ya sin ella, entre 1990 y ’92. Emitiendo en ambas documentales científicos orientado a un público juvenil. Para 1984 aprovecharon para pasarlo a un acercamiento de concurso, con Los Sabios que de 1984 a 1986 que centraba sus preguntas en aspectos de la ciencia del que se hablaba en unos dibujos animados protagonizados por un muñeco que luego seguía apareciendo en el programa. En 1987 la divulgación pasa a ser cosa de Positrón, programa que trataba de ofrecer una excusa de serie de ciencia ficción con unos viajeros del futuro con su robot que intentaban comprender nuestro presente, con un componente más social y, sobre todo, ecologista.

Para los noventa el estilo de concurso cambiaría con otra adaptación, esta vez de un programa británico: Knightmare. Que aquí se llamaría El rescate del talismán que entre 1991 y 1994, en diversas ubicaciones y durante gran tiempo asociados a los productos SEGA, fue presentando un juego de fantasía que aprovechaba las famosas pantallas verdes. Algo de lo que debieron tomar nota en las otras cadenas porque para 1994 se presentaba en Antena 3 un heredero espiritual. Pero quizá el correlato más directo se daba en 1995 cuando TVE decidió emprenderla con La noche de los castillos, una suerte de gymkana con actores y breves momentos de despliegue tecnológico que teóricamente estaban a mayor gloria del Patrimonio Nacional pero que, en realidad, parecía el hijo bastardo del Talismán con El gran juego de la oca. El alto coste y la baja audiencia junto con problemas anteriores de producción, acabaron causando su cambio de horario y cancelación al terminar la temporada en 1996.

Pero no solo el éxito de El gran juego de la oca (1993 – 1995) influyó en ese programa, como decía antes, hubo en 1994 una gran producción de Antena 3 que llevó la ciencia ficción como concurso a un nuevo nivel de locura. Salvo que a alguien le parezca normal poner a Bertín Osborne disfrazado de a saber qué a presentar Scavengers.

Con elementos de los dos, e incluso de Gladiadores americanos, aunque un resultado final más cercano a un episodio crossover de El enano rojo y Contacto con tacto, el despliegue de medios hizo que la leche fuera más visible, a la tercera semana pasaron a colocarlo en horario infantil durante las mañanas de los fines de semana y luego nada más.

Poco es lo que se ha hecho después. En el nuevo milenio hubo un Concurso Espacial dentro de Club Disney (2001-2002), en 2009 Gestmusic vendió a Cuatro una adaptación de un viejo juego de internet con un intento de derrotara un robot antes de veinte preguntas, o 20p como se llamó. Y ahora, o desde 2014, según se vea, un nuevo intento de unir una idea fantástica, aunque sea como franquicia, que es lo que uno sale pensando de Doraemond Land en Boing.

No parece ya que la divulgación de los ochenta o el fantástico de los noventa esté tan presente en la actualidad pero al menos algunos pequeños restos -y otros que supongo estar olvidando-  han ido quedando.


Qué peculiar este Blunt Talk (USA) que reúne a tanta gente. De entrada lo emite Starz, que para eso es cable premium, y luego el protagonista es Sir Patrick Stewart pero por detrás están Jonathan Ames de creador, guionista y media docena de cosas más y Seth MacFarlane de productor, también junto a más gente. El resultado es… bueno… digamos que el esperable. Por un lado se ponen en escena todo tipo de provocaciones dentro de lo que esta gente puede entender como provocador. Fuera de eso, psé. Mucho grito, mucho exceso y no demasiada intención de buscar el humor más allá del shock. Pero si alguien se preguntó alguna vez cómo sería una serie de MacFarlane en acción real, aquí tiene esta.

Mucho mejor Documentary Now! (USA), serie en la que Fred ArmisenBill Hader, con Seth Meyers de productor, parodian distintos acercamientos al documental. Pusieron en la web la parodia de VICE, pero también tienen más capítulos con diferentes acercamientos a otros tipos de documental. Como un buen sketch del SNL y en un gran momento. En los últimos meses la BBC ha estrenado los documentales Panto! Mayhem, Make Up and Magic;  Picasso: Love, Sex And Art;  Poet On The Frontline; Play It Loud: The Story Of The Marshall Amp; Placido Domingo At The BBC; Perry and Croft: Made in Britain así que parece buena idea acompañar tanto documental con un buen acercamiento paródico.

Estoy tratando de decidir cómo de cabrón es este Fameless (USA) de David Spade. Mezcla de cámara oculta y sátira sobre la fama, utiliza los castings de teóricos realities para ver hasta dónde estarían dispuestos esas personas por acceder a un cachito de fama. Aunque no sé yo hasta qué punto puede justificar nadie en absoluto que se puede llegar a abusar de la gente por las risas, por muchas ganas de fama que tengan.

Esto de Miles from Tomorrowland (USA) tiene casi más pinta de un anuncio de algún postre casi-lácteo que de una space-opera infantil de Disney, pero supongo que podría ser peor. Quizá.

Es curioso el acercamiento que la BBC ha hecho con The Scandalous Lady W (UK) acercamiento a las historias clásicas de mujeres libertinas por sus desavenencias maritales, solo que aquí no hay tanto un problema como el de Chatterley con la debilidad del marido o como Windermere y sus sospechas, aquí son dos personajes que chocan y que logran una magnifica creación cada uno por su lado, Natalie Dormer como Lady Seymour Worsley, todo poder y decisión de no someterse a su marido Sir Richard al que Shaun Evans da vida con enorme crueldad y perversión más o menos contenida. Todo mientras se intentan distintas aproximaciones narrativas más allá de las afirmaciones de veracidad y de esas miradas al sexo tanto como acto como representación -en el sentido teatral tanto como en el figurado- de época. No llega a ser tanto el volumen como los puritanos han dicho pero desde luego no es la clásica escenificación bajo la manta.

En Show me a hero (USA) tenemos a David Simon haciendo, como en La Esquina, lo que podríamos considerar como una reinvención revigorizada del telefilme basado en hechos reales con un estupendo estilo de escritura y Oscar Isaac estupendo (no es el único, claro, Alfred Molina está también enorme y tampoco se puede hacer de menos a, por ejemplo, Winona Ryder) además, claro, de un gran Paul Haggis dirigiendo. Quizá el mayor problema sea, precisamente, esa sensación de falsedad en la reconstrucción, supongo que habla bien del resultado. Aun cuando quedan capítulos todavía para ver lo que falta.

Terminamos con otra serie de BBCTop Coppers (UK), que recupera las parodias policíacas siguiendo la senda de los que se fijan en una época -en este caso los setenta y ochenta- para intentar imitar y parodiar el estilo además de la forma de las historias. El humor en sí funciona más o menos -no entiendo la necesidad de teñirles de pelirrojo, eso sí- lo que era esperable con John Kearns y Steen Raskopoulos (sí, se han traído al cómico australiano a Reino Unido) pero a estas alturas el tema se encuentra algo sobado y too ese ‘falso transfondo’ de baratillo. Pero, en fin, si se supera lo uno se puede ver lo otro.


Formatos serializados audiovisuales fuera de la televisión (3, TV No-Ficción Fantástica Española)

Es curioso como la creación de serializaciones se ha ido expandiendo fuera de la televisión incluso cuando mantenían mucha de sus cualidades. Posiblemente el modelo más claro sería el de la webserie pero tampoco ha sido el únio. Por ejemplo, en 2005 Amena y GloboMedia se aliaron para crear una serie para teléfonos móviles que reunía en capítulos de corta duración las historias de unos Supervillanos. La idea era incentivar a los usuarios del 3G de la primera compañía pero acabó sirviéndole a la segunda para un reciclaje cuando La Sexta comenzó a emitir en 2006.

Por supuesto, la relación entre este contenido externo y la televisión si bien aún no sistemática no es tampoco extraña. Sobre todo cuando ese contenido externo son las webseries. Por ejemplo, Flaman, creado por David Sainz de Malviviendo para Canal Sur. O con el proyecto de Antena 3 El Sotano, una web para webseries que lleva funcionando desde 2011 en el que integraron creaciones con cierto éxito ya y otras que la cadena estaba produciendo o apoyando. Aparentemente a finales de 2014 dejaron de actualizar contenidos en web y redes sociales pero las series han quedado ahí, incluyendo varias de género fantástico (Zombicidas, TantalusThe Bécquer’s Guide o Crónicas Drakonianas, por poner algunas) porque, como era de esperar, a los creadores independientes les da por intentar recrear sus género preferidos.

Quizá por eso hay tanto acercamiento a la ciencia ficción por el lado más cómicos, sobre todo con más superhéroes como Foodman o Raccordman, o en su mezcla con la ciencia ficción con la exitosa La Supercafetera. Por supuesto no son los únicos acercamientos. Regresando a los Horror Host está Cementerio de historias presentada por José Lifante. Los hay animados como Cálico Electrónico o Kofi. Además de otras más cercanas al terror moderno como Aula de Castigo, que está, sin embargo, menos cerca del concepto de webserie que del de video on demand.

En cualquier caso, y como todo mundo nuevo que se precie, es imposible de abarcar incluso si fuera esa mi intención o mis ganas. Por supuesto, y como en todo, hay acercamientos para lograr darle relevancia con algunos premios centrados en ello o la creación de alguna web para informar sobre ellas. Porque, desde luego, esa no es la intención. Al menos no la actual. Quizá en otro momento, en otro lugar.

 

 


Vaya semana de pilotos y filtraciones. Uno casi se pregunta para qué se molestan. Por un lado el adelanto sirve para quitárselo de en medio con rapidez, por otro… Tampoco hay mucho que ver. Sobre todo porque parte de ello sirve para hacer versiones de Investigador Gubernamental Barra Modelo + Excéntrico Asesor. Como la primera del lote, Blindspot (USA), auténtico despropósito que solo ofrece un cambio en los sexos, el agente es esta vez hombre solo porque la ayuda vendrá no de los conocimientos sino de la piel de una mujer. Tatuada de arriba abajo, claves de misterios porque ella está amnésica y blablabla. A ver si os creéis que su importancia es como sujeto y no como objeto. La idea de que así es más misteriosa y pueda repartir leches como panes o desvelar misteriosos conocimientos que desconocidos para ella permitiendo una mezcla de Los hombres que no hablaban a las mujeres y Chuck en el que el objeto tenga, además, numerosas escenas de desnudo aunque, eso sí, como buena serie para network poco es lo que esconde -o quizá es que eran espoilers- para lo mucho con lo que juegan. Eso sí, para que no parezca todo clichés y sexismo también incluyen una trama racista. Lo tiene todo. Y con la racha que lleva la NBC lo mismo es su éxito de la temporada.

Esta otra filtración, The Carmichael Show (USA), tampoco ofrece mucha más solución. Un cómico stand-up en ascenso protagonizando una comedia familiar que podría ser de los noventa sin mucho problema y que no ofrece ninguna novedad o distinción. Para la NBC, claro.

Amazon también se ha metido en esto de los pilotos esta semana con la histórica Casanova (USA) que parece buscar ser su Los Tudor cuando no cae en lo aburrida que está siendo y trata de sazonarlo a lo DaVinci’s Demons. Como ninguna de las dos veces llega a funcionarle, ni parece que se hayan preocupado en buscar mucho acercamiento, el resultado es -en el mejor de los casos- decepcionante.

Cuando Netflix anunció que empezaba a producir series en español para sus filiales latinoamericanas lo que no esperaba era algo como Club de cuervos (O) (México) que reúne todos los clichés posicles: Fútbol, herencias culebronescas, ¡drogas y putas! El año pasado Amazon logró evitar una serie igual de espantosa que esta pero en la NFL, se ve que alguien le ha hecho tres cambios para colársela.

Otra de las filtradas, otra vez la misma fórmula Investigador Gubernamental Barra Modelo + Excéntrico Asesor salvo que aquí hablamos de Lucifer (USA). Sí, su fidelidad a los cómics es nula y la idea de resolver asesinatos con El Diablo es absolutamente ridícula, por suerte para la cadena el protagonista, Kevin Alejandro da una lección de carisma muy superior a su estancia como Hermano Sangre en Arrow,  así que pese a estar hablando de El Mentalista Satán – por redundante que resulte- logra caer bastante más bajo de lo esperable. Lo suficiente al menos para tenerlo de fondo en la siesta.

Vamos con una de ¡Para esto están las cadenas públicas! porque Millie Inbetween (UK) es una serie pero también una manera de tratar el divorcio. Mezcla de comedia y drama, como son estas cosas, nos presenta a una chica de 12 años y una hermana cuyos padres primero se han separado y luego salen con otra gente (separada también y también con niños, que así el campo cubierto es mayor) de manera que pueda tratar diferentes problemas y situaciones relacionado. Como ficción es simplemente adecuada al objeto buscado, como servicio es un ejemplo más de que ¡Para esto están las cadenas públicas!

Vamos con el último de nuestros Investigador Gubernamental Barra Modelo + Excéntrico Asesor  que esta vez  tiene visiones de futuro porque para eso es un precog de  Minority Report (USA) y es que esta serie sirve como continuación de la película y aprovecha para incluir ambientación de la misma (esos pequeños toques de cifi son algo que nos llevamos) es lo que, por lo demás, es la misma serie procedimental sin mucho arte ni interés que ha estado siendo forraje televisivo durante décadas.

Hablando de clichés, el otro estreno de AmazonSneaky Pete (USA) está bien surtido de ellos pero, pese a todo, logra que asomen destellos de otra cosa que podría ser si le dieran la oportunidad, sobre todo ahora que ha acabado en este canal en lugar de en la CBS. La interpretación, más que ajustada, de los actores -con Giovanni Ribisi que parece dudar si debería esforzarse más o no- es otra esperanza en las posibilidades que podría tener la serie. Si deciden continuarla, que eso es lo primero, y si son capaces de evolucionar. Que son muchos condicionales, pero que no parecen ni imposibles ni, mejor aún, improbables.

He aquí un policíaco diferente, Ties That Bind (USA) va de una policía que mete a su hermano en la cárcel así que se decide que su familia se ocupe también de sus dos sobrinos. Su familia porque ella tiene también dos hijos. Es posible que un marido. Y es todo muy drama y muy tal pero por suerte se cogen de las manos y rezan juntos. No, no me lo estoy inventando echadle un ojo al trailer. El caso es que además es policía y hasta tiene un compañero negro porque no son racistas. Pero lo importante es el drama de casa. Ya, no parece muy posible pero es que estamos hablando de la primera serie producida para el canal UP, canal cristiano que emite series como Tocados por un ángel o Siete en el paraiso y ahora esta. Que no se diga que no hay sorpresa.


La parte de Lo Infantil (2, TV No-Ficción Fantástica Española)

Escribir sobre fantástico en relación a las creaciones para público infantil y juvenil exclusivamente es, a la vez, sencillo y complicado. Sencillo porque más de la mitad tienden a ir por ese camino. Complicado porque, obviamente, son muchas. Ya cuando empezó el repaso a la ficción fantástica en España nos encontramos con algo tan vocacionalmente infantil -al menos de cara publicitaria ara fuera- como Diego Valor (1958). Y hemos ido señalando también las apariciones cercanas en series que daban un repaso a las historias clásicas como Érase una vez (1958-59) o Fábulas (1968) que, sin embargo, lo hacían en el camino contrario, el de la adaptación literaria con más o menos cambio para un público adulto.

Eso no significa que no hubiera creaciones para el público infantil y juvenil, ni mucho menos. De hecho, podríamos separarlas en tres grandes bloques. El de los espacios infantiles, muchas veces transmutados en espacios contenedores, el de las series pensadas para el público infantil y el de los dibujos animados creados para ese mismo público.

Quizá el menos numeroso -y más factible de pertenecer a la historia general anual y no a esta sección- sean las series con público juvenil e infantil. En realidad no son tantas como parecen. Algunas como Las aventuras del hada Rebeca (1976), La Odisea (1976), El monstruo de Sancheztein (1977-78) o Rocky Chaparro, Agente 003 y medio (1978-79) no eran más que creaciones para amenizar esos contenedores de los que hemos hablado antes. Una adaptación en el primer caso, un complemento en el resto. Otros, como Cuentos populares europeos (1986-1987) seguirían esa senda de las adaptaciones literarias aunque su público buscado, como en el caso de los programas con marionetas y sombras chinescas. Más bien coproducciones como El valle secreto (1980), La isla de los fugitivos (1982), El profesor Poopsnagle (1986) o La tía de Frankenstein (1987) entre otras muchas coproducciones en las que TVE puso dinero. En otros casos simplemente eran intercabios -o compras conjuntas europeas-. De modo que cuando uno encontraba una serie creada para un público digamos más o menos abierto pero por parte de TVE en exclusiva, como pasó en 1982 con La máscara negra, recuperación sin pagar de derechos de El Zorro con Sancho Gracia adapando, y adaptandose, en este cambio de lo que en tiempos fuera Curro Jiménez.

Como decía, no todo fue ficción, y de este modo hubo gran cantidad de contenedores y también alguna creación a medio camino con el programa concurso Positrón (1987) que jugaba con la idea de viaje espacial y múltiples pruebas de manera incluso más inmersiva que Los sabios (1984-86). Podríamos decir que era su evolución tanto como lo fue en un sentido diferente El rescate del talismán (1991-94), pero de concursos ya hablaremos en el futuro.

Vayamos de una vez con esos programas infantiles que unas veces lo eran de por sí y otras eran poco menos que contenedores. Por hacer un breve repaso y antes de que se me llene todo esto de gente nostálgica, que es lo último que estoy por soportar, podemos ir haciendo un breve repaso entre aquellos de que incluían un elemento fantástico: Un globo, dos globos, tres globos (1974-79) que incluyó varias de las historias antes comentadas, La cometa blanca (1981-83), La bola de cristal (1984-88) o Planeta imaginario que tuvo un primer año en catalán antes de pasar el siguiente en 1984 ya para todo el territorio estatal hasta 1986. En 1987 del mismo creador llegaría El bigote de Babel, con vocación de ser un Max Headroom juvenil que intercalara historia y aproximaciones a la actualidad, logrando liarla más todavía. El cambio a los noventa lo producirían Los mundos de Yupi (1988-91) y ya en esa década tendría lugar Pinnic (1992-96). Lo más cercano que hubo a estos programas de ahí en adelante sería Los Lunnis (2003 -) que como ejemplo de la desaparición de programación infantil en las generalistas pasarían a Clan en 2010 en donde siguen, si bien no sería capaz de afirmar que no se trate de repeticiones. (Sí, ya sé que hubo contenedores también en las regionales, pero no me veo capaz de incluirlas aquí dentro)

En cuanto a los dibujos animados, algo parecido ocurre. Hay sobre todo una extensa cantidad de la producción de la BRB Internacional que podría entrar en la parte del fantástico: David el Gnomo (1985) y su continuación, Fantaghirò (1999), El hombre invisible (2004), Iron Kid (2005) o The IMP (2007) entre otras entrarían en esta categoría sin mucho problema. Aunque, por supuesto, no serían las única.

En 1968 TVE emitiría los cortos Aventuras de Molécula, obra del gran Cruz Delgado que durante 13 capítulos se ocuparía de una aproximación a la ciencia ficción casi superheróica. Sin mucha continuación, lamentablemente. En 1987 tocaría no a dibujos animados sino a marionetas, por medio de  Los Aurones, que presentaba una historia con principio y final y varios niveles distintos de poderes fantásticos. Una creación con BRB de por medio pero que merece un punto aparte por estar creada originalmente para la televisión catalana, Els Bobobobs (1988-89) tenía un barco-nave espacial y a muchos personajes de distintas tradiciones fantásticas detrás. Más claramente ciencia ficción con toques de fantasía casi épica sería La corona mágica (TVE, 1989-1990) obra de Juan Ramón Pina para Filman que, como en el caso de  Las auténticas aventuras del profesor Thompson (1992-1994) contaban con el gran Narciso Ibáñez Menta como narrador, y con Pina también entre los creadores. Si la primera era casi fantasía épica y space opera esta otra tomaba los viajes en el tiempo con su parte de humor aunque de manera mucho más lineal y repetitiva, sin una auténtica historia que contar y desarrollar. En 1995 se presentaron en televisión Las tres mellizas, con gran éxito y profusión de spin-off a partir de entonces, de entre los que nos interesa en especial el dedicado a La bruja aburrida (1999). Ya en la década siguiente, aunque de pura chiripa, llegaría Hero Kids (2009) que estaba lista antes y de la que podría contar más cosas -al fin y al cabo es la única serie en la que puedo decir que trabajé de algo cercano a guionista- pero que tampoco es cuestión de dar la paliza. Limitémonos a señalar que eran dibujos animados decididamente superheróicos. Con muchos, muchos personajes distintos y distinguibles en su actitud y sus poderes. Y es que, poco a poco, se han seguido creando series de animación en España entre las cuales ha acabado habiendo oportunidad incluso de introducir elementos del fantástico. Quizá su último éxito haya sido Desafío Champions Sendokai (2013 -) que reúne fantástico con deporte en una loca historia que podría haber salido de cualquier mente asiática.

Como decía al principio, sin duda me habré olvidado algunas y, más claro aún por mi parte, podría haber profundizado un poco más. Pero tanta variedad y tanto agosto hacen que, al menos de momento, este pequeño repaso a la sección infantil y juvenil del fantástico televisivo español termine aquí.


¿Por qué? Esa es mi pregunta. ¿De dónde ha salido la idea de que el remake para Nickelodeon de ALVINNN and The Chipmunks (USA) sea… esto? No se me ocurre forma de entenderlo ni teniendo en cuenta las distintas espantosas nuevas versiones 3D que hemos estado sufriendo.

Igual pero al revés. Puedo entender a quién se le ocurrió Descendants (USA), y casi sorprenderme de que Disney no hubiera pensado en ello antes, me parece perfecto que Kristin Chenoweth sea el gran nombre del proyecto. Todo lo demás es un desastre. Entendámonos, se nota que Chenoweth se lo pasa en grande y está claro que Disney ha puesto dinero para este telefilme. Pero no tanto como para que los chavales sepan cantar sin autotune o actuar ni el mínimo que debería saber uno de los chavales criados en su cuadra. No solo eso, las tramas son un desastre y la elección de quién actúa dónde lleva a desperdiciar a gente como Kathy Najimy que parece que está haciendo más un cameo, mientras otros actores ocupan sin gracia los espacios de relleno. Como eso no era suficiente la historia en sí es espantosa, no llega al nivel mínimo de desarrollo que se presupone en una empresa que hace como churros todas las semanas este tipo de tramas, y, de rebote, el subtexto es espantoso. Vale que a estas alturas estemos acostumbrados a que la parte de Token Ethnic es más Token en estos proyectos, pero llega hasta niveles ridículos. La idea de que tras el final del cuento se concentró a los villanos en una isla mitad poblado chabolista, mitad Guantánamo en el que tienen libertad pero todos los que están -que parecen bastante majos en su mayoría- sufren condiciones de privación material. Por supuesto los buenos que son buenos-buenos-superbuenos deciden que van a darse la transición y reagruparse con esos desharrapados para enseñarles que se puede ser como Disney manda. Por supuesto los malos también tienen cualidades como su forma física o su conocimiento de peluquería y belleza, por suerte no les toca ni ocuparse de las piscinas ni limpiar wcs. No contentos con tanto majicismo y con reseñar una y otra vez los muchos motivos que tienen los buenos para no confiar en los malos -por lo visto ganaron sin causar problemas a nadie- además dan algunas lecciones románticas muy interesantes como Está bien traer de manera casi ilegal a alguien si te interesa, No hay ningún problema en que rompas con tu novia proclamando tu amor por una tercera persona en mitad de un estadio lleno de gente que os conoce a los tres y, por supuesto, El amor verdadero no se preocupa por que le eches cosas en la comida o en la bebida para lograr lo que quieras de él porque ¡es una muestra de amor! Todo ello comentarios encantadores que, sin duda, deberían adornar las paredes de los jóvenes dormitorios. Así que si no hay buenas canciones -¡esa versión de ¡Qué festín! !- ni actuaciones ni guión solo te tienes que preguntar, ¿merece la pena dedicarte dos horas a ver un telefilme cuando podrías saltarte las partes sin Chenoweth y cumplir? Y si no en esta en la ya anunciada continuación.

Lo primero que he pensado viendo Difficult People (USA) es que es una comedia sobre tuiter. Los dos protagonistas, Julie Klausner y Billy Eichner, están definidos por ser gente que se queja. Mucho, todo el rato, con más o menos motivo. Pero quizás no os suenen sus nombres. Klausner es una cómica que hace críticas televisivas con cierta maldad –*cof*– y que escribe guiones, Eichner es protagonista de la inexplicablemente -para mí- exitosa Bill on the Street para Funny or Die. En cuanto a sus personajes, son Julie KesslerBilly Epstein. Ella es bastante lo mismo, él es también judío y gay pero en lugar de para internete trabaja como camarero. El tema central es, por supuesto, su relación de amistad centrada en… resumiendo… criticarlo todo. Todo el rato, todo tipo de cosas, sin parar. Con un par de buenos secundarios y escenarios curiosos, como una evolución de esa comedia incómoda de Seinfeld o Larry David en los tiempos del -omnipresente en su piloto- tuiter. Lo que no sé es lo que puede durar el asunto porque en cualquier momento tendrá que hacer frente a esas críticas.

Encontrarte con Kevin from work (USA) es sumergirse en el pasado. No creo que haya una versión posible, ni más antigua, ni casi sin usar de esta serie con solo un par de puntos a su favor (fundamentalmente, que es ligera y lo sabe y que el reparto sale casi a estrenar) que no compensan ni de lejos. Otro verano será.

Cuando uno se pone el piloto de Mr. Robinson (USA) lo primero que sospecha es que le han colado un remake de Mr. Cooper. Pero pensado para Jack Black y luego cambiaron de opinión y metieron a gente conocida pero les dio pereza y por eso el protagonista tiene el mismo nombre que el actor. Que alguien rescate a Brandon T. Jackson y me explique qué hace la pobre Peri Gilpin ahí. Definitivamente esto tenía que haber salido mejor.

Alguien ha pensado que el problema de Cougar Town no era el título y que se podía seguir por ahí con una especie de ambiente TVLand y que para abdominales los de The CW y que, total, ya que puede ser la basura de otras cosas aún se les puede meter goles como este Significant Mother (USA)