Desde el 1 de mayo pocos han sido los pilotos aparecidos. Con The Enfield Haunting (UK) ocurre algo curioso, y es que parece un poco fuera de temporada. Pero como a mí todo lo que sea fantástico, aunque se trate de basado en hechos reales y poltergeist y cosas así me parece bien aquí estamos. La recreación es magnífica, las interpretaciones estupendas y lo único que realmente se puede lamentar es quizá lo más problemático de todo: Al intentar hacer una ‘recreación realista de los eventos’ aquello tiene bastante menos de lo que obras maestras como Ghostwatch pudieron ofrecer con unos mimbres similares. Y no han tenido la picardía suficiente de convertirlo en otro Amityville. Pero bueno, esto es solo el piloto, habrá que ver por dónde tiran.

No entiendo lo de Grace and Frankie (USA), un buen puñado de grandes actores como son Lily TomlinJane Fonda, Martin Sheen y Sam Waterston además de la teórica buena reputación que Marta Kauffman – acompañada aquí de Howard J. Morris– tiene como creadora y showrunner. Pero el caso es que todo cae blando, sin mucho interés y poca más fuerza que la que le ponen Sheen y Waterston a la mezcla. Tomlin y Fonda se merecían algo mejor que esta comedia que más que a Netflix parece pertenecer a TV Land.

Por fortuna también aparecen buenas e inesperadas novedades. Bueno… inesperadas… Detrás de No Offence (UK) está Paul Abbott. Creador de unas pocas series que quizá os suenen como son State of PlayShameless, Touching Evil o Hit & Miss. Lo que pasa es que la premisa sonaba a un más-de-lo-mismo desde el otro lado de la calle. Un grupo de policías, mezcla de elementos cómicos y dramáticos, una trama de asesinatos de fondo y blablablabla. Pero resulta que funciona. Funciona la mezcla de comedia y drama. Casi más comedia que drama. Funciona la verosimilitud de los implicados y, desde luego, el magnífico reparto femenino con Elaine Cassidy como, de momento, la protagonista detective Dinah Kowalska, pero robándole la función su jefa en la pantalla, la tirando desmesurada Vivienne Deering interpretada con tanta fuerza que parece que va a por un Bafta por el método del tirón por Joanna Scanlan, además de ellas dos las intervenciones de Alexandra Roach y Will Mellor, junto con una extensa cantidad de actores en papeles secundarios o casi de cameos – Colin Salmon aparece un par de escenas como el Jefe de todos ellos y lo hace muy bien- dejan claro el buen ojo de Abbott o su encargada de casting tanto para la elección de actores como para trabajar con ellos. De modo que lo que parecía una cosa más con ese intento de hacer humor más o menos grueso acaba siendo una agradable sorpresa. Menos mal.


Pilotos Deathmatch de Marzo y Abril de 2015

Pese a toda la cantidad de novedades que han seguido saliendo no podemos decir que esté siendo especialmente bueno. Y eso que en estos meses han salido unas cuantas series nuevas que realmente merecen la pena. Precisamente para hablar de ellos y, de paso, de todos los demás. Así que vamos a soltar el rollo de siempre: Como ya os he contado he decidido aprovechar los Pilotos Deathmatch OS que saco dentro de las minisecciones ¡oneShot! para que esta versión general sirva de pequeño índice.

Seguirán apareciendo todos los pilotos -o, al menos, los que merezcan la pena- que haya visto durante esos dos meses, seguirán apareciendo vídeos en aquellos que me parezcan más interesantes -a favor, en contra- y los datos añadidos rutinarios. Pero en lugar del habitual -y en ocasiones demasiado extenso para una lectura continua- texto tras cada título pondré una frase y en enlace al Pilotos Deathmatch OS original por si queréis más chicha, que ahí seguirán estando mis comentarios.

Como este es el primero del año poco más que añadir. Tenéis aquí los anteriores Pilotos Deathmatch anterior en 2015 con lo aparecido en Enero-Febrero. Podéis conseguir más información clicando en el nombre del programa, os llevará a su web oficial —y si no tiene, que ahí está la ITV, a lo más cercano que se me ocurra— y a la derecha podréis leer su procedencia: (AU), (CA), (NZ), (UK), (USA) y, por supuesto (OT).

Así, mientras esperamos que nos digan qué cancelan y qué siguen y nos sorprendemos viendo y comentando telefilmes y especiales que en otras condiciones no tendríamos en cuenta vamos a lo que estáis esperando oír…

¡Que comience la lucha!

– 8MMM (AU)

Intento de comedia pseudocolonialista australiana, más una curiosidad que otra cosa. Leer más.

– A bone to pick (USA)

Simplón acercamiento vía telefilme en lo que se supone que será una serie de los mismos a (una de las series de) las novelas de misterio no sobrenatural de Charlaine Harris. Poco que rascar. Leer más.

– A. D. The Bible Continues (USA)

Loco intento -de la NBC, claro-  de hacer una serie de temática bíblica a ver si le suena la flauta. Y no, claro. Leer más.

– American Crime (USA)

Sólido aunque no muy movido drama muy drama con pinta de que no tendrá segunda temporada. Leer más.

– American Odyssey (USA)

Alguien encargó un Homeland cuando estaba de moda y le ha caducado en la nevera. Leer más.

– Arthur And George (UK)

Adaptación de la novela de manera poco interesante. Leer más.

– Ballot Monkeys (UK)

Interesante intento de recuperar la sátira política aprovechando las elecciones con flecos de Drop the dead monkey. Lamentablemente no vieron venir al SNP. Leer más.

– Banished (UK)

Drama histórico que tiene una gran lista de nombres a ambos lados de la pantalla para que el resultado acabe siendo decepcionante. Leer más.

– Battle Creek (USA)

Curioso más-de-lo-mismo policíaco que logra dejar una sensación de haber incorporado algo diferente. Que no, pero mira. Leer más.

– Barely Famous (USA)

Reflexión tirando a meta del mundo de los realities que se queda en una extraña tierra de nadie cercana a la comedia. Leer más.

– Big Time in Hollywood, FL (USA)

Fallido intento de hacer una comedia de guerrilla con reflexión cinematográfica de fondo. Ahora, barata ha debido de salir un rato. Leer más.

– Billy & Billie (USA)

Los Serrano en versión indie. Leer más.

– Bloodline (USA)

Enorme desastre de Netflix con una familia llena de secretos. *mira por la ventana. *frunce el ceño. Leer más.

 Cancer: The Emperor of All Maladies (USA)

Documental adaptación del libro sobre la enfermedad. Interesante. Leer más.

– Code of a killer (UK)

Policíaco de época para explicar el nacimiento de una prueba científica, particular. Leer más.

– The Comedians (USA)

La mezcla de Billy Cristal y Josh Gad haciendo de ellos mismos debería haber dado más de sí, pero no. Una lástima. Aunque quizá con algo de tiempo… Leer más.

– CSI: Cyber (USA)

Más de lo mismo edición especial: Lo que asusta de la informática a los mayores que ven las noticias sensacionalistas de la tele. Leer más.

– DareDevil (USA)

Razonable aproximación con intención de dotarla de una mayor oscuridad, lamentablemente no aguanta el nivel tan bien como debiera. Leer más.

– The Delivery Man (UK)

Pese a las buenas intenciones y el trabajo de Darren Boyd esta comedia no pasa de insulsa. Leer más.

– DIG (USA)

Otro desastre inconmensurable. ¿Qué les habría decidido a darle la luz verde? Leer más.

 The Dovekeepers (USA)

Una historia con ribetes bíblicos con cosas que en realidad solo salen de refilón en la Biblia porque al final resulta que es una especie de peplum para judíos. Leer más.

– Funny Girls (USA)

La idea de sacar a cómicas desconocidas no es mala, la inevitable aproximación del reality menos al documental y más a la versión Real Housewives sí. Leer más.

– Good Witch (USA)

Tras años haciendo especiales al final han decidido hacer una serie. Así al menos sabes lo que esperar. Leer más.

– The Grace Helbig Show (USA)

Intento de magazine diferente con énfasis en Intento. Leer más.

– HAPPYish (USA)

Señores quejándose. Leer más.

– Harvey Beaks (USA)

Aproximación animada pensada más para los pequeños -por una vez- pero con unos grandes diseños. Leer más.

– I Survived A Zombie Apocalypse (UK)

Cuando un tema pega salen los exploits como este concurso. Leer más.

– In and Out of the Kitchen (UK)

Muy clásica en sus formas, esta sitcom es agradable y poco más. Leer más.

– Inspector Gadget (USA)

Netflix estrellándose una vez más cuando quiere hacer algo para el público infantil. Leer más.

– iZombie (USA)

Una de las joyas de estos dos meses. Mezcla de procedimental policíaco con los intentos de hacer una serie al estilo Buffy o -dado que es el mismo creador- Verónica Mars. Tiene sus problemas precisamente por intentar ser ambas pero cuando logra funcionar es una de las grandes novedades del año. Leer más.

– Killing Jesus (USA)

La forma de celebrar la pascua de los estadounidenses, que es así de original. El documental es un desastre, claro. Leer más.

– The last man on Earth (USA)

Lo que prometía ser un soplo de aire fresco ha resultado ser tópico hasta el aburrimiento. Leer más.

– Lip Sync Battle (USA)

La viralidad encarnada. Leer más.

– The Lizzie Borden Chronicles (USA)

Curiosa locura a partir de un telefilme con más violencia de la que uno esperaría y Christina Ricci pasándoselo en grande. Leer más.

– Major Lazer (USA)

Tras múltiples aventuras han logrado estrenar esta serie más centrada en la música que en la trama, muy alucinada. Leer más.

– Make it pop (USA)

Acercamiento de Nickelodeon al K-Pop haciendo su más de lo mismo habitual. Yo también trato de entenderlo. Leer más.

– The Messengers (USA)

Esto debía estar guardado de cuando intentaron vendernos que el paranormal romance con ángeles era lo siguiente, o cuando las distopías parecían ir a reinar. A cerrado huele. Leer más.

– The Neighbours (USA)

Tommy Wiseau en su laberinto. Leer más.

– Newzoids (UK)

Burdo intento de recuperar los Spittin’ Image olvidando que la sustancia era más importante que los muñegotes.. Leer más.

– Nurse (UK)

Mucha batalla para lograr una comedia poco interesante en la que casi da igual que un actor haga múltiples papeles. Leer más.

– Olympus (USA)

Syfy, poniéndolo Épico a Desastre Épico durante décadas. Leer más.

– One Big Happy (USA)

Ninguna de las tres. Leer más.

– Ordinary Lies (UK)

Intento de desarrollo de una idea basada en cómo las pequeñas mentiras pueden descabalgar. Lo que pasa es que son muchos personajes con muchas mentiras quitándole fuerza a la premisa principal. Que mala mala no es, pero. Leer más.

– Other Space (USA)

Aburrida aunque muy barata serie que intenta recuperar la ciencia ficción y la comedia quedándose a medias de todo. Leer más.

– Poldark (UK)

La historia adaptada de nuevo pero ahora con más escenas de segado. Leer más.

– Pompidou (UK)

Fallido intento de humor físico y mezquino de Matt Lucas. Leer más.

– Powers (USA)

Un desastre que parece surgido de la televisión de los años noventa. Leer más.

– Queens Of Drama (USA)

Una vez más, reality no debería significar Real Housewives. Aquí de manera casi directa. Leer más.

– The Returned (USA)

La adaptación del éxito francés es más una americación que una reinterpretación. Leer más.

– The Royals (USA)

Si se toma como una especie de broma por parte de E! tiene un pase, si están intentando lograr un culebrón serio -que los hay- me temo que no. Leer más.

– Safe House (UK)

Buena serie de british noir que logra apartarse de dos de los tres tics más repetitivos de la cosa en Inglaterra. Leer más.

– Secrets and Lies (USA)

Americanización de la serie australiana que tienen un pase en Ryan Phillippe y tres para atrás con Juliette Lewis. Leer más.

– Spring Baking Championship (USA)

Concurso de cocina que no es el The Great British Bake Off y casi ni lo intenta, una lástima. Leer más.

– Surviving Marriage (USA)

Esto ya no sé si es un reality o un facepalm. Leer más.

– Tatau (UK)

Intento de hacer algo diferente mezclando aventura, fantástico y romance. Lamentablemente tanto mezclar acaba dando un poco engrudo. Leer más.

– Teens (UK)

Acercamiento reality a los adolescentes que su pequeño problema tiene. Leer más.

– Thunderbirds are go! (UK)

Brillante reinterpretación de la serie clásica de marionetas, el CGI no es lo mismo pero el espíritu de la serie permanece. Leer más.

– Travel Man (UK)

Programa de viajes con toque cómico que Richard Ayoade ha sacado en su producción. Leer más.

– Unbreakable Kimmy Schmidt (USA)

Otra genialidad que, además, va mejorando según pasan los capítulos. Una gran serie que logra presentar un mensaje optimista en mitad de los horrores que se van sucediendo Leer más.

– Wayward Pines (USA)

Yo creo que ni ellos lo tienen claro. La pena es que el espectador sí. Leer más.

– Weird Loners (USA)

Sobre todo weird, aunque viendo los datos de audiencias también loners. Nada que rascar. Leer más.

– Wuthering High School (USA)

Telefilme adaptativo que resulta extraño no se le hubiera ocurrido antes a nadie. Claro que con lo flojo que les ha quedado extraña menos. Leer más.

– Younger (USA)

Alegre aunque poco creíble comedia que se beneficia de un buen reparto femenino. Agradable más que otra cosa. Leer más.

– Your family or mine (USA)

Sitcom del montón, y de la parte de abajo del montón, además. Leer más.

Con esto hemos terminado y podemos pasar a los siempre divertidos números. Hemos tenido en Marzo-Abril de 2015 (Total pilotos 64= USA 46, UK 17, AU 1, CA 0, NZ 0 y OT 0) inesperadamente -para mí- lo mismo que en Marzo-Abril de 2014 que también tuvo 64 pilotos = USA 29, UK 24, AU 3, CA 3, NZ 1 y O  4 -Siendo los cuatros países de origen: Francia, Italia, Noruega y Suecia) Así que pese a una menor variedad de países y reparto hemos acabado teniendo lo mismo. De momento lo sumamos a la leve bajada de novedades de los dos meses anteriores y ya solo queda ver si en los próximos, con el inicio de la temporada de verano hay alguna novedad. Pero eso será en dos meses, hasta entonces podéis seguir las actualizaciones semanales y mientras tanto… ¡Nos veremos!


Sobre la cantidad de temporadas de las series

Con la llegada un año más de la temporada de Upfronts, sus renovaciones, cancelaciones, su elección de series que serán las novedades del año próximo y esas otras que no pasarán del piloto, y se hablará -mucho- de algunas de esas series que llevan ya años en antena y parecen seguir más por la pura inercia que por lo que ofrecen.

Pero, ¿realmente funcionan así las cosas?

Las dos series que más temporadas llevan de entre las que los USA emiten en sus noches son Law & Order: SVU que ya llega a las 16 temporadas en la búsqueda incansable de Dick Wolf – ese hombre- de superar a Gunsmoke como la serie dramática en prime-time estadounidense de mayor duración. Que os parecerán muchos condicionantes pero las 20 temporadas de Gunsmoke llevan imbatidas desde 1975 con Wolf logrando un semi-empate con el Ley y Orden original en 2010.  Así que lograr que una serie aguante dos décadas no parece tan sencillo.

Al menos no de esta manera. Los culebrones diurnos no han tenido ningún problema, Los Simpson parecen interminables  y en el resto del mundo hay todo tipo de programas como Sazae-san o han estado estirando el tiempo a trancas y barrancas como Dr. Who o los casos del detective japonés Zenigata Heiji que lleva dando vuelta en la televisión desde 1952 (Y si alguien tiene que relevarle sospecho que será Detective Conan que lleva ya 24 temporadas en anime) porque si algo puede enseñarnos es, precisamente, que las series con una fuerte coralidad y centradas en algún tipo de profesión que permita un ‘caso de la semana’, sobre todo las policíacas, son las que más duran. La inglesa The Bill tuvo 26 temporadas, Taggart 27 y la alemana Tatort ha logrado seguir en antena desde 1970 pese a usar el cambio de localización (y con ello de personajes) y una tan variada como laxa elección de número de capítulos por temporada o paso a telefilmes cuando les ha parecido bien, porque siempre han tenido claro que lo importante era que la historia se adaptara a la duración y no al revés.

Eso es lo que permite que haya una comedia, Last of the Summer Wine, en los puestos de honor, pues siendo británica sus 31 temporadas se limitan a 295 episodios, lo que en temporadas americanas de 22 episodios equivaldrían a unas 13 temporadas y media -igual de meritorias, sin duda alguno, pero menos impresionantes- lo que tampoco significa que no haya dramas británicos con un extenso número de episodios como el inglés Casualty, drama médico de emergencias estrenado en 1986 que en sus 29 temporadas lleva casi mil episodios emitidos.

Frente a esto poco parece lo que lleva L&O:SVU. O los 16 de CSI, que se encuentra este año en la cuerda floja y que ya sabemos todos, al menos cualquier aficionado a esa parte tan ajena a la calidad de los productos como son las cifras y -desde luego- a ese templo que es TV by the Numbers, se encuentra entre una cancelación directa o que le permitan una última temporada corta el año próximo a modo de Vuelta de celebración.

No es la única con problemas. Bones huele a muerto con 10 temporadas y pocas probabilidades de arreglo frente a, por ejemplo, Anatomía de Grey que lleva 11 y parece preparada para seguir las que hagan falta aunque tenga que destruir la carrera de todos sus actores o las policíacas Mentes criminales (10) y la otra hora triunfante NCIS que con 12 temporadas parece igual que el primer día, algo de lo que parecen conscientes sus programadores españoles sabedores de que mezclar temporadas no es mucho problema.

Normalmente para esa década ya han perdido al creador, a veces incluso antes –Supernatural acaba de llegar a la 10 pero lo perdió en la 5ª, tuvo una nueva la  6ª y 7ª y desde la 8ª hasta al menos la próxima seguirá con otro- cuando no son directamente los actores los que van y vienen. (De ahí que Whedon aún lamente no haber llamado a la serie Vampire Slayer) Porque en realidad pasado un punto que podríamos llamar creativo el nombre está lo suficientemente consolidado como para ir tirando de las series. Logrado esto lo importante para la cadena es que no se caigan mucho las audiencias y que el precio del producto no suba en las renegociaciones de los contratos. Que sí, que las productoras –recordad cómo va el asunto, el acuerdo entre productora (principal interesada) y la cadena es lo que permite la renovación- buscan las formas de mantenerlas cuando hay acuerdos internacionales o posibilidades aunque sea de pasarlo bien a otra cadena o a otra plataforma. Pero no es ni lo más habitual ni lo más sencillo.

Lo habitual suele ser que entre la 5ª y la 7ª temporada ya no tengan nada que contar. La 1ª ha sido de presentación y prueba, la 2ª y 3ª desarrollan, a partir de ahí de la 4ª a la 7ª suele ser cosa de lo que tengas que contar o cómo quieras contarlo. The Wire podría haber seguido muchos más años por contenido interno, Justified o Sons of Anarchy fueron más decisiones del equipo artístico. Y cuando eso ocurre la cadena trata de sacarle más jugo, de ahí los estirones a Mad Men o Breaking Bad. Algo que pasa también en Europa, claro. Si una serie funciona y detrás hay un criterio comercial tiran de ella para lograr vender más. Eso lo sabían cuando hicieron la trilogía de House of Cards o cuando regresaban a Prime Suspect (que mantuvo un nivel general más que alto, todo sea dicho) igual que cuando han ido continuando con Red Dwarf o Jonathan Creek independientemente de lo que el buen juicio (o las posibilidades de tener en un solo pack la serie completa, maldita sea) dictara. Porque es más fácil que continúe la serie si los creadores no tengan nada que contar pero la cadena quiera seguir que al contrario. Hay que hacer algo muy barato -como los chicos de It’s always sunny in Philadelphia que ya están preparando la temporada 11 y siempre tienen al menos un gran capítulo en cada una- para que duren porque quieran ellos.

De modo que cuando esta semana y la que viene vayáis viendo el aparentemente caótico juego de renovaciones y cancelaciones pensad que no tiene que ver tanto con lo que llevan como con cuánto están sacando o le pueden sacar. Y sí, siempre habrá series veteranas, sobre todo con el actual estancamiento de la televisión generalista, que irán llegando y saliendo porque al final las predicciones solo se pueden hacer de manera limitada y Gunsmoke sigue, 40 años después de su cancelación, como una meta imbatible.


¡Libros que Salen! Amis, «Giles, el niño-cabra», Tuttle y más

Es curioso cómo se escurren los libros en el tiempo, cómo lo que parecía que llegaría a tiempo del Día del Libro al final acaba descolgado de manera oficial incluso cuando alguno logra llegar por la escuadra para que los ávidos compradores en esa fecha de celebración y descuentos puedan tenerlo en sus manos. Quizá por esto la selección es si no muy extensa sí con ejemplares de gran calidad que ojalá hubieran estado ahí hace a penas una semana. Pero al menos están ya aquí y pueden empezar a pensar en la siguiente, en la llegada de la Feria del Libro. Así que mientras nos vamos mentalizando saciaré vuestra curiosidad hacia esos títulos al grito de…

¡Que entre la pila!

Cuentos completos de Kingsley Amis, ed. Impedimenta

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Recuperar al gran Kingsley Amis siempre ha sido una tarea lenta, varias han sido las editoriales que lo han intentado sin avanzar en demasía, esperemos por tanto que aquí encuentre un buen hogar. De momento el inicio es inmejorable con este volumen recuperando su narrativa breve que  nos hace de nuevo albergar esperanzas de que el vitriólico y contradictorio Amis encuentre por fin el lugar que le corresponde.

Giles, el niño-cabra de John Barth, ed. Sexto piso

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Enorme en todos los sentidos esta novela de Barth, -por cierto, mejor esta portada que la anterior- mitad parodia mítica y novela de campus con la Guerra Fría como telón (de acero) su estilo y extensión (más de mil páginas que pedían a gritos una tapa dura) pueden amedrentar a los lectores menos arriesgados, a los que se atrevan y perseveren les ofrecerá grandes recompensas.

Nido de pesadillas de Lisa Tuttle, ed. Fábulas de Albión
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La progresiva aunque lenta recuperación del terror y fantástico más reciente sigue adelante gracias en esta ocasión a Fábulas de Albión, que ha sabido darle una nueva oportunidad a Lisa Tuttle, una de las grandes en las distancias cortas del género. Precisamente lo que nos ofrece este tan recomendable como espeluznante volumen.

La caída de los otomanos de Eugene Rogan, ed. Crítica

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Muy a menudo al hablar de conflictos bélicos como las Guerras Mundiales olvidamos lo que de mundiales tenían, precisamente para eso ha traído Rogan este enorme volumen que explica lo sucedido en Oriente Próximo durante la Primera Guerra Mundial y cómo las alianzas y decisiones acabaron con la caída del gran Imperio Turco entre otros muchos resultados. Una mirada lateral que ofrece una imprescindible explicación ayudando a comprender no solo lo que ocurrió sino cómo aún influye ahora ese resultado.

El cuaderno perdido de Evan Dara, ed. Pálido Fuego

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Otra arriesgada apuesta de Pálido Fuego, una primera novela sobre la desintegración y reconstrucción de una sociedad que como buena obra subterránea ha logrado premios y reconocimientos siempre ajenos a los medios tradicionales. Probablemente porque no es ni por tema ni por estilo sencilla de encajar.

La noche del ilusionista de Daniel Kehlmann, ed. Nocturna

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Kehlman es un autor alemán bien conocido por uno de sus libros, aquí aparece, sin embargo, por el tema más que el resultado o su supuesta calidad. Pero la historia de un joven ilusionista decidido a descubrir la realidad de la magia más allá de los trucos era demasiado bueno como para dejarlo de lado.

El domador de leones de Camilla Läckberg, ed. Maeva

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Como siempre que se acerca el Día de la Madre aparece una de las sencillas novelas policíacas de Camilla Läckberg, así que aquí está la de este año.

Obras Completas I (1930- 1939) de María Zambrano, ed. Galaxia Gutenbergoc_zambrano_i_web

Como las Obras Completas aparecen como les da la gana llega aquí el primer volumen de las de María Zambrano, con las primeras obras de la pensadora: Horizonte del liberalismo (1930), Hacia un saber del alma (1934), Filosofía y poesía (1939)  y sus artículos.

Trastos, Recuerdos de Anna Bikont y Joanna Szczęsna, ed. Pre-textos 

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Biografía de Wislawa Szymborska realizada poco menos que a regañadientes, la autora siempre reticente evitó en lo posible hablar de su vida y solo el trabajo recopilatorio de las autoras vencieron aunque fuera un poco sus reticencias.

Blasco Ibáñez. El último conquistador (1867-1928) de Javier Varela, ed. Tecnos

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Una de las más interesantes vidas de uno de los grandes y más exitosos autores españoles de su época, con una vida llena de peripecias y viajes un acercamiento a Blasco Ibáñez parece la mejor de las formas de comenzar a recuperar y reivindicar su obra.

Entrevistas, conferencias y cartas de Ramón María del Valle-Inclán, ed. Pre-Textos 

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Colección de textos marginales de Valle que llega justo a tiempo, un año antes de que caduquen sus derechos de autor, permitiendo una visión a su producción periférica, más allá de las obras de teatro y novelas que más conocemos.

Sumisión de Michel Houellebecq, ed. Anagrama

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Lo bonito que es el dinero en el mercado editorial. Estando previsto para el año próximo la oportunidad del asunto y la confianza en que los señores de derechas lanzarían dinero sin fijarse más les llevó primero a adelantarlo a octubre – noviembre y ahora a sacarlo esta misma semana. ¡Viva el capital!

Hombres sin mujeres de Harumi Murakami, ed. Tusquets

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¡El regreso del eterno candidato a algún premio literario!

La canción de la bolsa para el mareo de Nick Cave, ed. Sexto piso

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Un libro de Nick Cave que no solo satisfará a sus fanes, también a los que nos preguntábamos dónde habían ido a parar esas tapas duras perdidas. Está claro que estas no-llegan-a-doscientas-páginas las merecían más. Obviamente.

La caída de la Casa Usher de Edgar Allan Poe con ilustraciones de Agustín Comotto, ed. Nórdica

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Un nuevo acercamiento ilustrado (en el enlace a la web de la editorial podéis ver el webtrailer) a la obra del genio de Boston en una aproximación más colorista de lo habitual.

Las aventuras de Joselito de José Pablo García, ed. Reino de Cordelia

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Curioso cómic de estilos mutantes que trata de recuperar y reivindicar el pasado de una figura casi mitológica de la España de postguerra.

Un día curioso con el Sr. Oso de Monika Spang, ed. La Fragatina

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Graciosa obra ilustrada para los pequeños, con un alocado contratiempo inesperado que va creando problemas al niño protagonista. Una obra que les atrapará por lo alocado de la premisa.

Pollo y Erizo de Pablo Albo con ilustraciones de Lucía Serrano, ed. Anaya Infantil y Juvenil

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Historia de amistad entre dos animales muy diferentes realzado magníficamente por unas ilustraciones que con casi láminas a exhibir. Una pieza pequeña pero llena de encanto.

Como veis no estuvo nada mal. Y no son los únicos que vamos a poder ver en este mes de mayo que tiene que jugar con su posición embutido entre ambos eventos literarios. Pero no adelantemos acontecimientos, mejor ir dando cuenta de lo ya aparecido, así que… ¡Nos leemos!


Poco se ha estrenado en los días que quedaban de abril. Como siempre, la última semana es la más tranquila y de ahí la falta de novedades. Por suerte aún ha aparecido una serie, y donde menos podría esperarse porque 8MMM (AU) es otra comedia australiana. Bien es cierto que no muy original en su forma aunque sí con cierto intento de hacer algo distinto en su fondo. Las tribulaciones de una emisora abierta en una zona poco poblada en uno de esos autodenominados culos del mundo contada desde el punto de vista de los blancos residentes. Hay indígenas en el reparto y su punto de vista es más o menos respetado pero aquí van a lo que van y les interesan más esos tres Ms, Misioneros, Mercenarios y Misfits entendidos de distintas maneras en sus intentos bien de desaparecer de la sociedad, bien de ayudar a los indígenas. Así que el postcolonialismo campa a sus anchas mientras que los chistes son también como de otra época. Pero, en fin, al menos reconocen su problema.

Había logrado borrarlo de mi memoria, pero la verdad es que me vi el piloto de HAPPYish (USA) y me pareció un aburrido más de lo mismo de personaje masculino con crisis de la mediana edad. Me parece increíble que algo tan absolutamente mediocre y desapasionado pueda realizarse con Steve Coogan de protagonista o que ni las apariciones de Bradley Whitford logren salvarlo pero cualquier mérito que pudiera tener el creador, Shalom Auslander -quizá os suene de los libros-,  está desaparecido en esta maraña de pretenciosidad y quejas que son los primeros capítulos. Sé que la producción tuvo problemas y que estaba pensado originalmente -hasta el punto de que llegó a rodar el piloto oriiginal- Philip Seymour Hoffman, pero me temo que el problema no es simplemente de actuación. Es más del simple aburrimiento de ver una y otra vez lo mismo sin que nadie en el apartado de guiones parezca haber considerado la posibilidad de buscar un enfoque mínimamente original en lugar de esta charla de diván. Al menos su psicoanalista cobrará por escucharlo.

Mientras tanto Soap Network, el canal de los culebrones, ha decidido intentar el reality de Queens Of Drama (USA) en el que teóricamente iban a contar los intentos de un puñado de actrices por montar por su cuenta un culebrón viable para recuperar el esplendor que tuvo un día el género pero que acaba siendo la enésima versión de las Real Housewives versión actrices de la cosa. Una lástima porque conocer las interioridades de los culebrones parecía bastante más interesante.

Termina la cosa con Spring Baking Championship (USA) que recicla cosas del Holiday Baking Championship y del Kid Baking Championship y demuestra lo malo que es no haber querido pagar los derechos a los señores del British Bake Off para hacer una cosa decente, en lugar de esta versión de baratillo a la que no salva ni la presencia en el jurado de Lorraine Pascale. Programa concurso de eliminación en el tiempo tirando a ramplón pero con muchos colorines en los que el drama manda sobre la pericia cocinil y en el que raro es poder aprender algo o ver alguna técnica interesante pues conceptualmente se encuentra más cerca de las Cupcake wars que de cualquier intento didáctico .


«Doce cuentos y una pesadilla» (1967)

El éxito de Historias para no dormir abrió la chirriante puerta a otras historias fantásticas. La primera de las cuales fue esta serie, emitida a media noche durante tres meses, entre el 8 de julio y el 7 de octubre. Detrás estaba Juan Tébar, escritor y guionista más conocido como el autor del relato en que se basó La residencia. Y como estas cosas maravillosas de internete van actualizando su información resulta que el año pasado escribió su versión de la historia en Fuera de Series.

Tenía Juan en la escuela de cine un compañero que también trabajaba en la T.V.E. Doy su nombre, hay que agradecer con todas las palabras: Antonio Abellán. Se encargaba de tareas programadoras en la recién nacida Segunda Cadena, conocida en sus comienzos por las siglas U.H.F. (Frecuencia Ultra Alta, en el espectro, el electromagnético, no el de nuestras aficiones).

Y Juan propuso a Antonio unas historias, propias, personales, aunque debieran mucho a sus autores entonces favoritos. Y Juan tuvo la enorme suerte de que se las aceptaran, de que se grabaran, de que le permitiesen asistir a las grabaciones, de poder opinar incluso, y de que se emitieran.

Durante trece semanas se emitieron esas historias, inspiradas por los autores fantásticos favoritos de su autor y dirigidos por dos profesionales de manera casi alternativa: Charlie Jiménez Bescós y Luis Calvo Teixeira. Ahí, con un plantel de los grandes actores que iban acercándose por la televisión española. Agustín González (Foster y Al), Tomás Blanco (Pasen, señores, pasen), Lola Herrera y Charo López (Por favor, compruebe el futuro) o Emilio Gutiérrez Caba en esa Pesadilla que se anunciaba desde el mismo título y que en realidad se separaba más de las otras por lo onírico que por lo terrorífico.

A lo largo de esas semanas, casi ocultas en la programación, se iban desarrollando historias con nombres vistosos (La muchacha de madera, Magia, amor y cibernética¡Vamos a cazar marcianos!) que pasaron con bastante menos repercusión que ese juggernaut de Narciso Ibáñez Serrador que emitía TVE 1. Aunque hubo una persona a la que no le pasó tan desapercibido. Quizá porque, como decía Tébar en el texto antes enlazado, Teixeira era ayudante de Chicho, quizá porque esta serie fuese el inicio del florecimiento de esas semillas que su serie impulsó en el terror español televisivo – y en parte también del cinematográfico, pero ese es tema para otra discusión- ayudando a que esta serie no pasara de una temporada pero a cambio de que Juan Tébar se uniera al equipo de la primera y empezara a colaborar con Chicho.

Una vez más, poco hay que se pueda añadir aquí. No he encontrado vídeos con los que ilustrar esta entrada ni puedo aspirar a mejorar el relato del propio autor, de modo que en esta ocasión, hecho el apunte, me retiro para preparar la próxima ocasión, que pende de una pregunta realmente especial.