Basado, por lo visto, en una novela juvenil de Judy Blume, me temo que Forever (USA) es un más-de-lo-mismo de jóvenes encontrándose con los cambios de la vida. Nada especialmente complicado o -dios nos salve- provocador. Como mucho que ahora son afroamericanos y eso permite un par de comentarios tangenciales, pero nada que impacte significativamente en este piloto. Así que… bueno… si alguien quiere una serie sencillita de ‘maduración’ o como lo quieran llamar, supongo que esto, que es tirando a blando, puede servir como punto de partida generalizante.

Es curioso cómo este Gram Chikitsalay (O)(IN) entra perfectamente en esa mirada a la ruralidad india de la que hemos estado hablando en esos últimos meses y, a la vez, logra ser algo distinto. Porque esta vez el ‘funcionario’ que se encuentra con un destino rural no es alguien que lo odie o que quiera largarse, sino una persona que está decidida a hacer su trabajo… aunque la gente se fie tan poco del gobierno que prefiera antes ir a un curandero -magníficamente interpretado por Vinay Pathak– enfrentándose tanto a ese, digamos, desapego como a los problemas burocráticos y -eso sí- la particularidad de las gentes. Agradable, bienintencionada y dentro de lo que comentábamos antes, que hace imposible no pensar en -digamos- Panchayat, que últimamente no dejo de mentar. Todo lo cual hace que se encuentre un tanto por encima de la media. Tampoco muchísimo -habrá que ver cómo la hacen evolucionar- pero ya es algo para comenzar.

Sorprendentemente efectiva mezcla de comedia romántica de la de toda la vida -el punto de partida es casi el de una película de Hallmark- y un punto de telenovela amable, este  The Royals (O)(IN) confía sobre todo en tres cosas. Esa amabilidad en la que se escuda para que entendamos que es una serie que tampoco va a tomarse no tanto en serio como ‘en real’, la espectacularidad casi exotizante de los lugares y las ropas, y el carisma de sus protagonistas. Especialmente Ishaan Khatter, que parece estar aprovechando a tope el haber nacido dentro del mundillo de la interpretación india. En medio de este reparto de secundarios bien dibujados, con tramas claras y sencillas, casi podríamos decir que estamos ante la netflixación a serie de una película de tarde hecha en un país pero pensada para consumir fuera de él. Veremos cómo continúa, que no es algo que suela poder decir de estas producciones con facilidad.

Siguen las croquetas de Star Wars: Tales of the Underworld (USA), lo cierto es que ya me había visto el piloto y considerado lo mucho que se parecía a algo… Claro, a Tales of the Jedis y Tales of the Empire. Parece que el formato Tales of… ha cogido fuerza en Disney para celebrar el 4 de mayo. Y el resultado es el habitual, historietillas sueltas con dos personajes llevando cada uno un lado, dividido en tres episodios por personaje hasta completar los seis que tienen en total. Pues bueno.

 


¡Libros que Salen! Murata, «La dama de Deerpark», Taylor y más

¡Que entre la pila!

Mujer de placer de Kiyoko Murata, ed. Hermida

Tras haberle publicado Dentro del Caldero Hermida vuelve a publicar a la celebrada Kiyoko Murata, que esta vez nos habla de las trabajadoras sexuales durante los cambios sociales de la era Meiji, incluyendo una huelga por sus derechos. Una obra con una perspectiva dramática -casi parece inevitable- pero que no solo mira a las trabajadoras del burdel y las cortesanas, también a las mujeres en mitad de los juegos de poder que muchas veces están igual de atrapadas. Todas ellas buscando las fuerzas para resistir y tratar de lograr un futuro mejor.

La dama de Deerpark de Seumas O’Kelly, ed. Tres Hermanas

Conocemos a Seumas O’Kelly sobre todo por La tumba del tejedor. Pero lo cierto es que escribió más, bastante más. Como esta historia que a ratos parece un drama más o menos romántico, en otros podría ser algún tipo de sátira o farsa y de cuando en cuando se va hacia el gótico. En cualquier caso el centro es una de aquellas novelas ‘de mansión’ sobre el final del S XIX, en este caso en Irlanda claro. Una mujer se encuentra como única heredera de una mansión, teniéndola que sacarla adelante. Cuenta con un fiable gestor a su lado y podría parecer que por ahí irán los tiros hasta que un tipo turbio que ambiciona la propiedad aparece para seducirla. De esta manera se nos habla de la situación decadente de la ‘nobleza rural’, de los juegos sociales -casi diríamos que de poder- entre las personas y, por supuesto, de esas heroínas frente al mundo en incierta situación. Incluso cuando son herederas.

Prohibido morir aquí de Elizabeth Taylor, ed. Libros del Asteroide

Es discutible que esta sea la mejor novela de Taylor, pero no que sea una buena novela de una gran autora. Y, sobre todo, que sea un título que lleva sin publicarse en España -que no sin estar disponible, La Bestia Equilátera mediante una vez más- desde que a mediados de los ochenta la publicara Bruguera con el título El hotel de Mrs. Palfrey. Lo de los títulos es algo, ya veis, que ha sucedido siempre. En cualquier caso el centro de la historia permanece, una anciana que acaba de enviudar –Mrs. Plafrey– se traslada a un hotel mientras valora qué puede hacer ahora que todo su tiempo es suyo. Y que todo apunta que será hablar con los otros residentes buscando una manera de huir del tedio. Que es algo que esta novela de personas y personajes no provoca.

La casa del fin del mundo de Dean Koontz, ed. Alianza

Una mujer se retira a una lisa –Jacob’s Ladder Island, un ejemplo de subtexto sutil *cof*– para centrarse en sus cuadros. Pero empiezan a pasar cosas, entre movimientos en una isla vecina, agentes sin identificación, y amenazas extrañas a las que se unen una joven niña aparecida de la nada. Es decir, Dean Koontz y sus historias del bien contra el mal y de extraños misterios apilados.

El pueblo de la Alfombra de Terry Pratchett, ed. Minotauro

Escrita originalmente por Pratchett cuando tenía 17 años, publicada a principios de los setenta y revisada después en los noventa, esta novela juvenil trata varios de sus temas habituales como el choque entre tradición e innovación, los sistemas de la civilización y la necesidad de encontrar una manera de mantenerla en funcionamiento haciéndola mejor. Y es que sí, estaba inédita… en España.

Peligro en el Atlántico de Erica Ruth Neubauer, ed. Maeva

Ya conocimos a Jane Wunderly en la anterior novela de Neubauer, Muerte en el Cairo, y aquí vuelve para otra historia a mediados de los 20 dentro de un transatlántico de lujo en dirección a Nueva York, colaborando con los servicios secretos británicos tras un espía alemán hasta que una desaparición a bordo acaba por complicar más aún el asunto. Al fn y al cabo hay un espacio limitado, como la lista de sospechosos. Así que aquí estamos de nuevo en otro de estos ‘cozy crimes’ de época.

El examinador de Janice Hallett, ed. Ático de los Libros

La autora de La Apelación nos trae su nueva novela de misterio. Un programa de postgrado en una universidad, seis estudiantes de distintos perfiles, trabajos finales y correos y mensajes… pero, sobre todo, una duda. Porque puede que alguno de los alumnos no sea quien dice ser, que haya algo siniestro entre ellos y, sobre todo… ¿Es posible que alguno haya muerto?

Sin protección de Billy Porter, ed. Plankton Press

Efectivamente, son las memorias de Billy Porter. En las que habla de sus problemas desde pequeño, del acoso que sufrió, de su lucha por superarse, y su situación actual. Habla de disidencia ‘queer‘ y el estigma de tener VIH. En fin, supongo que es un libro con un público concreto. Por si acaso, que sepan que existe.

Cuando Alice se subió a la mesa de Jonathan Lethem, ed. DeBolsillo
Mentira parece que hayan tardado como veinte años en reeditar este libro -ya veremos lo viejo que se ha quedado entre medias- que se publicó originalmente en Literatura Mondadori y poco después en DeBolsillo 21. Y ahí se había quedado esta original humorística e imaginativa novela de campus sobre un agujero de gusano que se convierte en el tercer vértice de una relación. Porque Alice, una física, parece más fascinada por él que interesada en su novio Philip, un antropólogo. Así que muchas ganas de tenerlo de nuevo, pese a que eche para atrás ese estúpido precio de 15€ por lo que se supone que es un libro de bolsillo de 200 páginas. Nadie hace más por la piratería que una editorial un gran grupo.

Avelina, eres divina de Gracia Iglesias y Sara Sánchez, ed. Jaguar

La serie de libros que incluye Marcelina en la cocina nos ofrece esta vez a Avelina, una hipopótama aburrida a la que se le presentan un montón de cosas que hacer: ¿Dar un paseo, quedar con las amigas, leer un libro, salir en coche con Timoteo, quedarse tejiendo en casa? A partir de ahí iremos eligiendo por Avelina, siguiendo sus historia y viendo los distintos finales en los que puede desembocar. ¡Y todo con mucho humor y unas ilustraciones magníficas!

Nos leemos.


Hay alguna cosa buena en este Astérix & Obélix : Le Combat des Chefs (O)(FR), pero me temo que las… ¿malas? ¿desconcertantes? son más. No explican por qué se llama El combate de los jefes, sobre todo porque  de la historia de aquel cómic no hay nada. Hay un inicio genérico, hay una pseudoversión de otro cómic, y acaba cambiando cosas fundamentales de la historia que, además, no tenían mucho sentido con lo que contaba aquella historia original. Luego ya hay otra serie de detalles que, sinceramente, me han dejado con la duda de si lo hacían en serio o en broma. Por otro lado el juego con las onomatopeyas y el color plano logra en ocasiones que ese aspecto de muñequitos de regalo de pastelitos sea algo más perdonable. En fin. Decisiones fueron tomadas.

Alguien pensó en hacer una serie sobre uno de los primeros y más importantes nombres de la cocina francesa, y otro alguien -tiene pinta- decidió que eso no vendía pero que iban a hacerla igualmente. De esas cosas acabó naciendo Carême (O)(FR), ejemplo de esas obras que necesitan sacarte sexo según empieza no vayas a pensar que el público al que va dirigido es adulto. Al final es el problema clásico de estas series que quieren ser ‘de época’ y que acaban siendo un batiburrillo de cosas con todo el paquete de sexo, violencia, imágenes escabrosas, intrigas políticas y personajes históricos conocidos. Una obra mediocre, un más-de-lo-mismo, que es lo que pasa cuando lo que quieres es ofrecer rancho a la soldada y no contar la historia concreta de esa persona determinada.

¿Por qué Netflix ha decidido adaptar El Eternauta (O)(AR) para hacerla lo más parecido a tantas otras cosas que ya hemos visto -sin salir de Netflix, la danesa The Rain que duró varias temporadas… hasta la llegada del COVID- y no precisamente para reforzar las ideas políticas. De hecho es tan ‘colorea por números’ que el inicio sirve para establecer el problema pero no para establecer la extrañeza, como en el cómic original. Y eso sin ser yo especialmente fan del cómic. Pero, claro, comprar para hacer genérico pues en fin.

Creo que no he visto en mucho tiempo una comedia más perezosa que The Four Seasons (USA) , todo parece hecho siguiendo no ya raíles sino la ley del mínimo esfuerzo. Y se supone que esta gente es divertida o algo. Tiene más mérito aún porque… es la adaptación de una película. Quiero decir, ¿cómo puedes adaptar algo que ya exista y que parezca que, pese a que te den la mayor parte del trabajo hecho, lo estás haciendo sin ganas? Sobre todo si tienes que actualizar algo de 1981 y lo único que se te ocurre es… esto. Pues si ellos no tienen gana de hacerla imaginad la que puedo tener yo de verla.

Supongo que tiene sentido que una serie francesa tenga un título tan español como Malditos (O)(FR) si lo que te vas a encontrar podría haber sido hecha perfectamente aquí. Una trama de esas de Organización Criminal, pero flojita, porque son los tratos que no se deberían de haber hecho, la desesperación y la inevitabilidad del desastre lo que manda en esta serie que, inevitablemente, parece más pensada como genérico de serie española que como algo que aproveche o reivindique cosas como poner a una matriarca gitana y sus dos hijos en el centro, no digo ya la idea de que están perdiendo su hogar por la subida del nivel del mar. Por supuesto no parece que ninguno de los actores -de los protagonistas al menos- sea gitano, porque de ellos solo necesitan los topicazos -no soy capaz de entender lo de los toros-, incluyendo volver a usar la idea de feriantes -que hace pensar que estaban reutilizando decorados y elementos de Killer Coaster– así que… Nopes.

Quizá la idea detrás de Suspect: The Shooting of Jean Charles de Menezes (UK) no sea justificar lo injustificable, pero lo parece. El gusto de los británicos por el true crime lleva regularmente a este estilo de dramas que está a dos minutos de ser docudramas pero deciden que es mejor una mezcla.que tire más hacia la ficción para quitarse las culpas de lo que quieran. Algo que no le funcionó a los estadounidenses con Good American Family y que, claramente, tampoco va a funcionar en esto que se dedica a explicar y justificar un contexto para que la poli tiroteara a un tipo que pasaba por allí. Sí, muestra incompetencia, y también miedo, pero ni muestra, ni reflexiona, ni le importa hablar de los problemas estructurales que permiten que alguien tirotee a un inocente y lo que tengamos sea a gente justificándolo. Por supuesto lo hace aprovechando para hablar también de los malvados terroristas islámicos. No vaya a ser que la poli sea la mala en algo que la poli hizo. En fin. Un despropósito cuya única utilidad es demostrar cómo todo -incluido el ‘true crime’- puede ser ‘copaganda’ si lo deseas fuerte..


¡Libros que Salen! Ostende, «La estación», Kamon y más

¡Que entre la pila!

Breve tratado cocinado a fuego lento de Jean-Pierre Ostende, ed. Periférica

Escrito con gracia y cierta mala baba, esta mirada burlona al mundo de la cocina lo mismo separa los sectores de la cocina en tribus (de cocineros, de restaurantes…) que habla de la historia de la cocina, cuenta curiosidades o se aplica en la parte antropológica. Con ese mismo tono burlón pero con afecto e interés en lo que trata. Así que este no-muy-extenso libro puede ser un sabroso capricho para amantes de la cocina.

La estación de Raphaél Geffray, ed. Andana

Un peculiar cómic sobre un hombre del que se enamora una mujer. El hombre parece poca cosa, un sencillo músico. Pero ella… Ella es la poderosa directora de una estación de ferrocarril y va a usar todos los medios a su disposición para retenerlo. Una obra de resonancias casi mitológicas, con ribetes de thriller tecnológico, cómic político, denuncia del capitalismo de vigilancia, el amor tóxico y el mundo deshumanizado para montar una obra en la que la reflexión y la subversión se apoyan entre ellos.

El santuario de la montaña silenciosa de Nakami Kamon, ed. Newton Compton Editores

Me fío regular de la editorial, pero supongo que si alguien publica un libro de terror de una autora japonesa y que aparentemente se ha traducido del japonés lo mínimo es mencionarlo. El libro en sí… pues lo normal, una joven con bloqueo creativo, un grupo de amigos que la llaman para pedir ayuda porque desde que visitaron un santuario abandonado están pasando cosas extrañas. Lo típico que esperar de la autora del libro en el que se basó Habitación 203, si es que alguien la recuerda.

Agentes del olvido de Iain Sinclair, ed. La Felguera

Nueva obra de Sinclair en La Felguera y, por suerte, no es reedición de lo que le publicó Alpha Decay. Aquí tenemos de nuevo una de sus obras de ‘psicogeografía‘ que, en esta ocasión, cuentan con el acompañamiento en cada ‘capítulo‘ de un guía espiritual especia: Algernon Blackwood, Arthur Machen, J. G. Ballard o H. P. Lovecraft. Así que el resultado es la habitual mezcla de imágenes y sensaciones, no muy sencilla de seguir, de señor que pasea con señores mientras opina.

Al mar de de cabeeeza de Ashley Belote, ed. Picarona
Un divertido álbum sobre un grupo de ovejas piratas que viven aveeenturas cuando se lanzan a la marrrr. Ni más ni menos.

Nos leemos.


Algún día entenderé estas ideas de pilotos. Pero no será hoy. Porque en Cheongukboda Areumdaun (O)(CS),  o 천국보다 아름다운 Heavenly Ever After o Hasta que el cielo nos reúna o…, se pasan como 45 minutos de presentación del personaje principal y sus circunstancias. Una presentación que ciertamente merece el interés que se le pone, pero que resulta casi mejor que lo que viene después. La historia es la siguiente, una señora de unos ochenta años se dedica a la recolección de deudas. Tiene a una ayudante/amiga/guardaespaldas y cuida de su marido, que lleva postrado años por un accidente. Toda su vida se centra en esa dicotomía entre cuidar y hacer todo lo posible porque la vida de su marido sea mejor y seguir adelante con su negocio de préstamos y recuperaciones de deuda. Como digo, una historia interesante. Y entonces muere el marido. Y un año más tarde -como quince minutos después en total- también ella. Y ahí, UNA HORA MÄS TARDE, comienza la serie DE VERDAD. Porque el asunto es que ambos van a lo que les dicen que es El Cielo. Solo que él llegó antes, y ella después. Y cuando ella va decide que su aspecto será el que tenía cuando murió. Pero su marido resulta que decidió ser más joven. Esto, más algunas cosas que no acaban de estar muy claras -el funcionamiento del cielo es a la vez muy claro y caótico, la necesidad de Metáforas hace que sucedan cosas con poco sentido, se le dice que una vez muerta no tendrá dolores pero como tiene 80 años le duelen las rodillas y tiene problemas para moverse etc- son lo que lastran el resultado, porque la vida en la tierra es bastante más interesante como serie que esa especie de comedia romántica rara que parecen haber montado con los mimbres de Good Place. -Al final del capítulo te avanzan la evolución del tema, que es algo NORMAL porque un piloto tan mal planificado no te está contando de qué va la serie, y te deja ver que quizá el amor de la pareja por parte del hombre no está tan claro, al menos no tanto como lo tiene la protagonista, y que en el cielo tienen que hacer cosas y, además, pueden acabar en el infierno. Sinceramente, con un cielo tan insufrible no sé cómo podrían empeorar las cosas en el infierno-. La verdad es que no creo que la siga viendo. Pero si en Netflix deciden hacer la serie de la anciana cobradora de deudas con su ayudante y blabla que sepan que de esa sí que me veía mínimo los tres primeros capítulos.

De alguna manera Étoile (USA) responde a la pregunta: ¿Qué hubiera pasado si Sherman-Palladino hubiera ido a hacer Bunheads pero Amazon le hubiera dicho que lo que quería era otro Mozart in the Jungle? La pena es que de la productora se van viendo solo ráfagas, porque sea por las intermediaciones o por las incapacidades la cosa queda farragosa, lenga y no demasiado interesante. Que le podemos dar el beneficio de la duda, pero que está muy lejos no ya de lo que fue el piloto de Mrs. Maisel sino, incluso, el de la propia Bunheads. Supongo que esos rasgos y el ‘por ser vos quien sois’ tendrán que valer para darle más oportunidades, pero si no fuera por eso no creo que yo estuviera muy por la labor.

Parece que ahora todo tiene que ser Sucession. Porque esta serie I, Jack Wright (UK) se esfuerza TANTO TANTÍSIMO en ser Inteligente que se le olvida que, además, tiene que tener un mínimo de coherencia. De hecho, hay un par de momentos en los que da la sensación de que no saben cómo van a arreglar el lío que han montado. Y eso que no se han complicado mucho. Un millonario muere, parece un suicidio pero todo el mundo desconfía, sale el testamento y le ha dejado la empresa a su nieta y a su esposa e hijos poco menos que en la calle. Hay como una docena de sospechosos entre la primera esposa y su nuevo marido, los dos hijos de aquella, la difunta segunda esposa no porque está difunta  pero la hija de ese matrimonio resulta que está desaparecida, y luego la tercera mujer y sus dos hijos, una de las cuales recibe algo en la herencia, el otro no se lleva nada. Que creo que nada dice más claro «amigo, hazte una prueba de ADN» que esto. Pero lo tratan como un misterio también, en fin. Y luego está la ayudante personal, que lo mismo iba para cuarta mujer, a saber. Y un par de miembros del servicio de la casa o la empresa. Tanto da. Porque te dejan caer que la mujer actual podría tener un lío. Y te dejan CLARO que la nieta lo tiene. Y que es ‘un tipo sospechoso’. En fin. Pero, claro, todo lo llevan a la discusión de la cosa empresarial y de quién esperaba qué y se ha encontrado con otra cosa. No solo eso, además deciden que lo ‘inteligente’ es hacerlo en dos tiempos. Comenzando por un documental dos años después de la muerte, en la que no vemos al equipo técnico pero en la que van declarando unos y otros. Y ahí también hay una ‘sorpresa’ porque uno de ellos está en la cárcel. ¿Qué pretendían conseguir con esto? Pues, como digo, creo que ni ellos mismos lo saben. Porque la hija desaparecida no aparece en esta segunda vuelta, y las declaraciones son suficientemente vagas. Así que da la sensación de que alguien tenía un concepto para serie, uno que no tenía claro cómo desarrollar. Y así y todo ha hecho la serie. Sin saber por dónde va a tirar o cómo lo van a contar que resulte coherente. En fin.

¿Os imagináis si alguien hubiera decidido que The Newsroom tenía que tener en su centro a una versión de House?  Pues aquí estamos, con otra de esas veces que Netflix coge la distribución internacional a la vez que el estreno en su país de origen, este Kyasutâ (O)(JP),  o キャスター o News Anchor o El Presentador o…, sigue a un presentador que llega para revolucionar un telediario. Lo hace con unos medios más que particulares, contradictorios casi todo el rato porque el que marca los tiempos es él. No solo hay un parecido con House en esto, también en la forma que han buscado al actor y, claro, en la frase que va repitiendo: Hay que ver las noticias como si todos los días fueran el día de los inocentes. Por supuesto luego meten tramas que podrían ser de una romántica, dan giros sobre si mismos y, en general, parecen más preocupados por hacer algo sensacionalista antes que por hablar de periodismo que es algo que ni está ni se le espera en todo el capítulo. Pero supongo que como rareza tiene su gracia. Y su hueco en el repaso al periodismo televisivo ficcional, claro.


¡Libros que Salen! Masterman, «Cuentos de hadas crueles», Castle y más

¡Que entre la pila!

El muérdago amarillo de Walter S. Masterman, ed. Hermida

Un asesinato que no es lo que parece de un reverendo, una desaparición, una comunidad secreta de adoradores de dioses antiguos y, entre medias, entre el pulp y la weird menace, toda una serie de intrigas y aventuras en una obra entre la intriga detectivesca y el terror con todo el sabor de esos años ’30s en los que fue publicada.

Cuentos de hadas crueles de VV.AA., ed. Horror Vacui

Quizá os pase como a mí y no tengáis claro si los crueles son los cuentos o las hadas. Pues lo primero, son ‘cuentos de hadas’ pero ‘crueles’. Aunque, en realidad son cuentos de hadas tan crueles como las versiones originales, sin azucarar, de los que ya conocemos. Aunque la editorial haya decidido escoger los más oscuros de entre los que las autoras, que también escribían pero no tuvieron la misma repercusión -a saber por qué misteriosas razones- que sus contrapartidas masculinas. Por cierto, estas autoras son las hermanas Hassenpflug, las hermanas Wild, Dorothea Viehmann, Laura Gonzenbach, Madame d’Aulnoy, Nanette Lévesque, Verra Xenophontovna, Cecilia Böhl de Faber, Elodie Lawton y Božena Němcová.

Los extraños de Mort Castle, ed. Dimensiones Ocultas

Dentro del terror hay todo tipo de corrientes, y en este caso nos encontramos con una novela de asesinos. Pero no de asesinatos. Es decir, sí, hay asesinatos. De personas y animales. Pero eso no es lo que importa. Lo que importa es que hay un tipo que parece normal, con una familia normal, integrado y esas cosas. Y en realidad es un psicópata al que le cuesta aguantar las ganas de matar pero que está esperando a que él y otros como él, esos Extraños, tengan vía libre para que comience La Era de los Extraños y puedan dedicarse a matar. Hay muchas formas de remover, y esta novela prueba varias de ellas, de recordar que la gente aparentemente normal puede tener dentro a ‘monstruos’ a la violencia gráfica y descarnada. Así que da igual que sea de 1984, id advertidos.

Ceremonia de Leslie Marmon Silko, ed. Capitán Swing
Un veterano estadounidense vuelve a su pueblo como prisionero de los japoneses, el pasado indio que es parte de su realidad se muestra en esta historia en la que las historias del pueblo Iaguna y sus experiencias místicas, humanísticas y proféticas van construyendo una historia que es parte de toda esta ceremonia de la que hablan.

La venganza de las orcas de Roberto Inchingolo, ed. Alianza

Pues sí, tenemos orcas atacando yates, jabalíes en las afuera, medusas, elefantas y todo tipo de animales que parecen decididos a actual, por unos u otros motivos, en lo que quizá podría parecer una venganza ante la situación actual del planeta, o quizá sea otra cosa. Pero aquí se hace el repaso, claro.

Los negritos no van a comerte de Don Julio, ed. Fandogamia

No parece que en plena semana santa sea el mejor momento de sacar un cómic, pero qué sabemos nosotros. Lo mismo pillan a los abogados de vacaciones. En cualquier caso este cuaderno de actividades coloreables habla sobre la inmigración. A favor. Y el racismo. En contra, aunque no lo parezca por su portada. Es de suponer que antes de la colaboración de Open Arms era peor.

Todos los superhéroes que existen de Rubén Fdez., ed. Fandogamia
No parece que en plena semana santa sea el mejor momento de sacar un cómic, pero es Fandogamia así que ya sabemos que la fecha es orientativa. En cualquier caso este es un recopilatorio de páginas sobre superhéroes hechas por Rubén Fdez. ¿Está pensado para sacar aprovechando que están agotados los números 1 de DC de Panini? No lo sabemos. ¿Dentro hay una edición nueva de La Broma Asesina? No podemos negarlo. ¿Pero por qué ha salido en semana santa? ¿Es que sirve para envolver torrijas? Demasiadas preguntas. Que probablemente -no nos comprometemos- se resuelvan leyendo este cómic. O comprándolo y dejándolo en la lista de pendientes para algún momento del futuro que seguro que llega pronto porque tampoco hay tanto en la pila.

Nos leemos.