Dentro de las cosas que nos tenemos que creer por el bien de la historia está uno de los vídeos virales menos parecido a un vídeo viral del mundo. Pero bueno, supongo que @New Mamita: La Madre de todas las Mentiras (O)(MX) quería hablar de eso y no se iba a preocupar de trabajárselo. Que resume toda la serie. Hay algún apunte interesante aquí y allá, pero está muy claro que quieren contar una historia y no quieren crear las condiciones en las que tendría sentido o nos importarían los personajes. Algo que sufre incluso una protagonista que se siente claramente presionada a ser madre -cosa comprensible, si no fuera de una manera tan machacona y poco creíble- y su decisión (fingir un embarazo) logra que cualquier utilización previa de este recurso INCLUIDO el de GLEE! resulte creíble. En fin. Que no. Que las series no se pueden hacer con dos ideas y cuatro alfileres.

Comenzamos la que parece la semana oficial de la animación con Iyanu (USA), una serie estadounidense con producción sudafricana ambientada en una especie de Kenia. Yo qué sé. Lo que hace es adaptar unos cómics publicados en Dark Horse con una idea limitada -una organización social con gente viviendo en ciudades, otros viviendo fuera, una especie de malo maligno que con su toque hace malalmalingas a personas y animales, luego está la protagonista y su madre y una serie de secundarios que, os resumo, parecen sacados de una serie ochentera hasta el punto de que no solo guiones y personajes sino también la animación parece pensada para recordárnosla. Pues bueno. Supongo que hay gente que agradecerá esta mirada lateral a lo que podría haber sido. Porque no es una mala serie, más bien una derivación desde el pasado. Esperemos que encuentre a su público.

Por contra Katainaka no Ossan, Kensei ni Naru (O)(JP), o 片田舎のおっさん、剣聖になる o De campesino cuarentón a espadachín legendario o…, sí que parece hecho mediante colorea por números. Hay una historia poco interesante -un cuarentón qu ejercía de profesor en el campo es reclamado a la ciudad para que enseñe a las tropas- y mucho fanservice -tanto la persona que reclama al profesor como otra de las que se encuentra en la ciudad son antiguas alumnas que llevan enamoradas de él desde entonces y están decidiendo cómo acercársele, además de llevar una cantidad limitada de ropa y tener unos pechos tan generosos que sin duda le cuidan el gato al vecino- así que aunque es de suponer que meterán algún tipo de trama política o de peleas o algo… de momento es simplemente el enésimo anime pregenerado sin mucho que aportar. Animación incluida.

Una cosa innegable de Lazarus (O)(JP) es que es una obra de Shin’ichirō Watanabe. Su nombre, desde luego, aparece. Pero es difícil de saber si eso es realmente lo que pasa o si estamos aquí con las risas de hacer algo que parezca en escenas, diseño de personas y -claro- música una obra suya. La idea detrás, la excusa argumental, con un científico que parece amenazar a la humanidad, una organización secreta que quiere detenerlo y un pícaro que es reclutado -al menos lo intentan- por esta última es… bueno… no lo más original del mundo. Supongo que se lo pasan bien. O algo.

Probablemente la mejor serie de animación de la semana -tampoco es que sea decir tanto- es esta Mobile Suit Gundam GQuuuuuuX (O)(JP) que busca hacer varias cosas a la vez. Incluyendo ofrecer una animación en condiciones. Poco dada a innovaciones -al menos no de las que yo pueda notar-, pero lo suficientemente bien hecha y efectiva como para brillar. (Ya sabemos que a veces esto lo hacen en el piloto y el resto ya va por otro lado, pero bueno). En cuanto a la trama, no es que sea muy original pero logra situar una serie de personas, personajes y, sobre todo, lo que podríamos decir agrupaciones de personajes. Además de eso se nos pone en marcha de una trama nueva y se nos deja ver que hay una historia pasada. Algo que permite que los recién llegados piensen que ya se nos contará mientras que los que llevan tiempo en esto ven cómo hay una voluntad de conexión. En fin, que han hecho los deberes. No es un resultado que deslumbre ni, probablemente, lo buscaba. Sino ser sólido y bien hecho. Que, en ocasiones, es lo más importante.

Como demuestra este Moonrise (O)(JP). Perdón, venía del comentario anterior. Que la intención de hacer algo no vale si solo tienes eso, una animación con pinta algo retro -y diseños de personajes que van recordando a distintos autores- y una historia sobre una IA que hace dudar de si no la habrán utilizado en uno o varios momentos. En fin, la ganas de tener cosas que enseñar -y esa extraña decisión de estrenar tantas series animadas esta semana- supongo que acaba llevando a estos proyectos que parecen lanzados a medio cocer.

Parece que estamos en la semana de la animación -especialmente japonesa- pero bueno. Al menos este Nazotoki wa Dinā no Ato de (O)(JP), o 謎解きはディナーのあとで o El misterio se resuelve después de la cena o -por algún motivo inexplicable para mí dado que la traducción española es poco menos que literal- The Dinner Table Detective o…, es de detectives -claro-. Lo que no entiendo es por qué Prime ha pagado por estrenarla, hasta haciéndole doblaje en español -con sus cosas, por lo visto confunden que el padre de un personaje esté en un barco y no haya podido acudir con que ese personaje haya venido en barco. Yo qué sé-, y luego no ha hecho nada por que se sepa. Tampoco entiendo que hayan subido solo un capítulo que deja el misterio a medias, pero a estas alturas intentar entender a las empresas… En fin. La serie en sí es de misterio, ligera y con mucho del humor japonés y lo cierto es que más ocupada en esas cosas -probablemente porque es de presentación de personajes pero a saber- que en montar o explicar el misterio. De todas formas hasta no ver cómo lo resuelven tampoco puedo decir mucho más. Pero, vamos, lo que enseñan -animación incluida- tampoco es como para salir corriendo a verla.

Mi problema con Reunion (UK) es que entiendo la novedad que supone el hacer una serie que usa tanto el inglés como el lenguaje de signos (la versión británica, al menos) tanto como veo el gran nivel de los actores. Lamentablemente la historia -y la trama- no es gran cosa. Un tipo sale de la cárcel por algo que parece espantoso y que no se nos dice. Tiene intención de vengarse por otra cosa que tampoco se nos cuenta. En general no tenemos gran cosa con la que trabajar más que eso, los personajes y sus sentimientos. Pero, claro, no hay comunicación. Y no lo digo como gracieta. Lo que deciden no contarle al espectador se supone que es una forma de mantener la tensión, pero acaba convertido en algún tipo de ‘alguien ha matado a alguien, alguien ha hecho algo’ porque no justifican esa falta de información. Supongo que en algún momento lo harán, me temo que sea cuando empiecen con los giros y revelaciones. Pero, en fin, que cada uno considere si las innovaciones le resultan más interesantes que el hecho de tener un esqueleto argumental hecho con alambre de perchas.

Terminamos la semana de anime que nos han pegado con Shin Samurai-den YAIBA (O)(JP) o 真・侍伝YAIBA o etc…, una nueva adaptación de la serie de Gōshō Aoyama – antes de Detective Conan, claro- y lo cierto es que las novedades son más de la actualización técnica, por así decirlo. Cambian cosas, por supuesto. Con respecto al anime antiguo (de los noventa) y frente al manga. Al que el anime antiguo habían quitado ya cosas. Y añadido. La parte inicial nos lo mostraba con sus dos animales al lado, en lugar de sin el pájaro y presentándonos al tigre. También eliminaba los momentos más gráficos y los chistes sobre comer animales. Y personas. Aunque alguna cosa recupera del manga -la llegada a Japón es más fiel a la del manga, incluido un cambio en la presentación de personajes. O el hecho de que el padre viaje con ellos.- Así que, de nuevo, tenemos una versión actualizada y técnicamente mejor. Lo que no sé es si alguna persona iba a querer verse la adaptación anterior. O cuál es el motivo para hacer esta otra. Pero bueno, no seré yo el que se queje.

Ojalá Neil LaBute hubiera dirigido este Your Friends & Neighbors (USA), por lo menos hubiera tenido sentido esta sensación de estar viendo algo de finales de los noventa. O puede que en realidad fuera de principios de los ’00s. Pero no mucho más adelante porque por aquí podemos ver restos de esas series de la HBO que querían imitar a las de HBO anteriores. Hay tanto de esa tele dosmilera que podemos encontrar rastros de Hung, de Mujeres Desesperadas, de Entourage… Y de Mad Men, claro. Lo cierto es que un piloto como este no puede ser peor. Porque tiene a muchos buenos actores desperdiciados pero, sobre todo, porque no nos cuenta nada de la serie hasta sus últimos cinco minutos. Una hora de mostrarnos lo malas que son las mujeres, de chorradas de señor blanco rico y de movimientos increíbles como que el tipo esté arruinado por culpa de su divorcio -las mujeres, que son malas- pese a tener un puestazo -que ya sabemos lo que pasa después, pero con eso y todo- y que las mujeres le acosen. Suspiro. De verdad que esto parece la fantasía de algún divorciado que leyó o vio algunas obras de género criminal con humor pero no ha sido capaz de replicarlas. Un espanto.


¡Libros que Salen! Baer, «Historias de Gran Guslar», Gallagher y más

¡Que entre la pila!

Otomanos de Marc David Baer, ed. Desperta Ferro

Un gran esfuerzo de Marc David Baer para intentar contar la historia del Imperio Otomano, desde sus inicios eclécticos en los que la variedad cultural, religiosa y étnica a una decisión de excluir hasta el exceso que acabó provocando su caída. Y es que al final la historia de los otomanos es la historia de Europa.

Historias que olvidé contarte de Dorothy Gallagher, ed. Muñeca Infinita

Más de una década después de la muerte de su marido Gallager presenta estas diez secciones en las que viaja por su tiempo conjunto, de un lado a otro, conversando sobre las cosas pequeñas y no tanto, sobre sus gustos y manías, y todos los recuerdos del amor y la pérdida con el estilo siempre memorable de la autora.

Historias de Gran Guslar de Kir Bulichov, ed. Báltica

Gran Guslar es una localidad ficticia y encantadora de Rusia. Una en la que pasan sucesos extraordinarios, tanto como los fenómenos, pequeñas historias entrañables y cómicas en la que la vida rusa alrededor del final de la era soviética se muestra de manera a veces caricaturesca, normalmente inteligentes y siempre muy humanas.

Detranstion, Baby de Torrey Peters, ed. Levanta Fuego

Esto que nos trae Levanta Fuego fue un libro muy comentado en la temporada de premios por motivos literarios y extraliterarios: Escrito por una mujer trans y ocupando temas como la reflexión sobre el propio género, la maternidad, las relaciones interpersonales y los nuevos modelos de familia, nos cuenta cómo una pareja de mujeres rompe cuando una de ellas decide detransicionar, cómo eso lleva a una serie de dinámicas que incluyen un embarazo y cómo organizarse entre todos los implicados acaba en una serie de movimientos y reflexiones ciertamente interesantes aunque no muy habituales.

Un puñado de polvo de Evelyn Waugh, ed. Impedimenta

Un hombre -inglés, muy inglés- enamorado de la casa de su familia, una mansión construida en un falso gótico victoriano, su mujer, obsesionada con la reputación social y los bailes, y un joven -un parásito profesional- que precipita el drama. Porque la forma de lidiar con todo esto para el caballero rural es unirse a una expedición a la selva. Es decir, estamos ante otra de las sátiras de Waugh sobre esa aristocracia británica de entreguerras.

Un trato con el diablo de Gabe Cole Novoa, ed. Puck

En el mismo mundo que una obra anterior, The Wicked Bargain, que no está publicada en español -el que sí que lo está es Tuyo, con pasión, un retelling de Orgullo y prejuicio en clave transmasculina- así que vamos a suponer que no es necesario para leer esta historia sobre un demonio determinado a volver a la Tierra como humano aunque eso signifique acabar con todos los tratos que ha hecho. Y la única persona que no acepta romper su trato. Un joven al que este trato protege de una maldición familiar que acabaría con él. Así que la única solucón es que trabajen juntos para acabar con la maldición… si la maldición no acaba antes con ellos.

El juez Surra y otros casos sicilianos de Andrea Camilleri, ed. Salamandra
Aquí estamos, tres historias nuevas -para alguien que lleva muerto desde 2019- con un tono de suspense, historias distintas y variadas con el particular estilo de humor y misterio, así como retazos de la vida en Sicilia. Por supuesto.

La cosecha de hielo de Scott Phillips, ed. Sajalín

Hace como veinte años -algo más- de la última vez que se publicó en España y aquí estamos de nuevo. Hay historias navideñas y hay historias en Navidad. Por ejemplo en esta tenemos a un abogado que ha decidido que la madrugada de Navidad es el mejor momento para huir de la ciudad, por aquello de haber estado sisándole dinero a su jefe. Que es un mafioso. Pero en lugar de huir decide dar una última ronda por los clubs de striptease de la ciudad. Y ahí es donde entre el alcohol y los encuentros empiezan a torcerse las cosas. Más. Así que sí, es una obra criminal y también con algo de humor negro y, efectivamente, es de donde salió la idea para la película.

Fotodiario. Escribir la vida de Annie Ernaux, ed. Cabaret Voltaire

Puede que os haya pasado como a mí, y no acabéis de entender si es otra vez Diario del afuera. Pero no, esta vez se trata de un trabajo sobre su propia vida. Con fotos, documentos personajes y su propio diario, incluyendo una actualización inédita que pasa más allá del Nobel. Aunque, por supuesto, comenzaba en su juventud. Cosas que pasan, supongo.

De costa a costa de Dahlia Adler, ed. Kakao Books

Aunque la editorial no haya sabido o querido traducir el Bicostal del título original de manera que nos quede más claro lo que nos espera, podemos contar que esta es la historia de una joven ante la que se presenta una elección. Quedarse en la ciudad con su padre -y la chica que le gusta- o irse a la otra costa a tratar de reparar la relación con su madre -y quizá conocer a alguien nuevo-. Y eso es lo que tendremos, las dos historias de lo que le hubiera pasado en cada caso. Porque el ‘bi’ del título inglés nos hablaba de las dos opciones, tanto de historias, como de las costas, como de los dos posibles amores a desarrollar. Y eso es lo que ofrece esta encantadora novela juvenil.

Doña Problemas, rescatadora de mascotas de El Hematocrítico, ed. Anaya

Pues ya llevamos tres libros con Doña Problemas, esta vez con mascotas de por medio. Y, como siempre, con El Hematocrítico en los guiones y Paco Roca en las ilustraciones.

Asesinato en Londres (Casos Misteriosos) de Johan Helot y Coralie Muce, ed. Panini Books
La bailarina desaparecida (Casos Misteriosos) de Fabien Clavel y Coralie Muce, ed. Panini Books
La isla mortal (Casos Misteriosos) de Nadine Debertilis y Aurèlien Galvan, ed. Panini Books
Fantasmas y un apuñalamiento (Casos Misteriosos) de Nadine Debertilis y Coralie Muce, ed. Panini Books
Parece que lo de los misterios infantiles/ juveniles sigue viento en popa, desde luego. De momento Panini se ha animado a publicar esta colección -o, al menos, sus cuatro primeros libros- que comparten aquí y allá alguno de sus creadores, en algo más de cien páginas y con ilustraciones -por supuesto- para ofrecernos historias en las que los jóvenes detectives deberán descubrir misteriosos crímenes de todo tipo. De hecho, parece que no se quedan en ‘¿dónde está mi mochila?’ sino más en ‘¿quién ha apuñalado a Mr. Bumblington?’. Habrá que ver cómo sale la idea, pero está claro que tenemos crimen infantil para rato.

Nausicaä del valle del viento Nº 01 de Hayao Miyazaki, ed. Planeta Cómic

Aquí estamos de nuevo, esta vez en una edición que parece que es similar a la primera, en siete volúmenes. Habrá que ver cómo lo organiza Planeta. Pero supongo que hay que decir que existe.

Lovecraft: The Dunwich Horror nº 03 de Gou Tanabe, ed. Planeta Cómic

Pues al final esto lleva tres números, supongo que tenía que avisar a los que lo siguieran.

Siempre hay una primera vez de Dan Santat, ed. Maeva

Ya conocemos a Santat de El Acuanauta, Sito Kesito o Beekle, pero ahora lo que nos trae es un cómic más realista, más biográfico, sobre un joven -el propio autor- que va de viaje con su clase a Europa, durante el que podrá practicar su amor por el dibujo y experimentar toda una serie de primeras veces. Incluyendo, por supuesto, un primer amor.

La Bella y la Bestia adaptada por Cécile Roumiguière con ilustraciones de Benjamin Lacombe, ed. Edelvives

Exactamente lo esperable tenemos aquí. La nueva obra ilustrada por Benjamin Lacombe que esta vez ha resultado ser La Bella y la Bestia. No hay mucho más, tampoco mucho menos. Simplemente el interés que pueda tener cada uno más en la edición que en el texto.

Mitos fabulosos y cómo sobrevivir a ellos de Thiago de Moraes, ed. Harper Kids

De sobra conocemos a Thiago de Moraes por sus magníficos Atlas, especialmente el Mitos, pero también el de Historia y el de Descubrimientos. Así que ver cómo ahora se adapta en parte en este álbum más pequeño pero en el que se centra en esos mitos de todo el mundo para alegría de quienes le leen.

Lo que quiero es gritar de Simon Philip y Lucia Gaggiotti, ed. Cumio
La joven protagonista de este álbum ilustrado se encuentra sobrepasada, no aguanta más y lo único que quiere es ponerse a gritar… ¡pero tiene que aprender que hay que manejar la frustración! Así, a través de una historia acompañada por divertidas y muy expresivas ilustraciones iremos conociendo más de lo que la lleva al límite para ver cómo evitar que lo sobrepase.

El retorno de la momia de Jonna Björnstjerna, ed. Juventud

Repitiendo todo un movimiento clásico, en Juventud han decidido comenzar esta serie de Los misterios de la familia conejo por el octavo libro. Teniendo en cuenta cómo es supongo que se trata del más interesante -o algo- de esta peculiar saga capaz de unir a animales parlantes y seres fantásticos de cuento con unas historias un tanto oscuras, como de thriller y misterio -no tiene sentido considerarlas sobrenaturales porque, bueno, animales parlantes y seres de cuento de hadas… está implícito- pero esta historia del hotel que la Abuela Conejo ha abierto en el borde oscuro del bosque, con el Hermano Pequeño Conejo en medio del asunto, poco convencido, y una desaparición misteriosa en el centro… Desde luego parece que este álbum ilustrado no será muy largo, pero entusiasmará a sus jóvenes aficionados al misterio.

Ning y los espíritus de la noche de Adriena Fong, ed. SM

Un pequeño álbum encantador sobre las creencias, los espíritus y el enfrentarse a los miedos. Porque quizá esos espíritus nocturnos por los que Ning enciende cada noche luces para ahuyentarlos no sean tan malos, al menos no todos. Y es que el encontrarse una noche en medio de bosque, a oscuras, facilitará que entre en contacto con esos seres particulares, que cambie su opinión y, quizá, que con una pequeña acción consiga un cambio mayor.

Nos leemos.


A veces los pilotos parece que más que presentarnos a una historia y unos personajes tienen la misión de rellenar tiempo. De dar vueltas sobre si mismas y esperar que lo consideremos alguna forma de suspense. Una decisión que rara vez funciona y que en esta Akyeon (O)(CS), o 악연 o Karma o…, desde luego que no lo hace. Aunque les reconozco que es difícil de decidir qué es lo más farragoso de todo. ¿Las distintas tramas que se supone que se entrelazarán? ¿Las intenciones de los personajes y sus presentaciones? ¿Los momentos en los que deciden ir a por imágenes de violencia sin que parezca haber conexión con lo de antes o después? Al final es un ejemplo de cómo no montar algo para que interese un mínimo. De hecho lo único que me ha sorprendido es ver que está basado en un webcómic. Hubiera pensado que lo habría dejado más organizado. Pero en fin.

No seré yo el que discuta con lo de que hay series sobre cualquier tema, pero lo cierto es que Anpan (O)(JP), o あんぱん o…, habla sobre la historia de amor y sacrificio de Komatsu Nobu, la sufrida esposa que en todo momento apoyó los deseos de su marido, Yanase Takashi, de dedicarse al manga. Takashi acabaría creando el personaje de Anpanman, que se convertiría en todo un éxito. Lo curioso es cómo al final lo que tenemos es una historia bastante habitual en la que lo que hemos contado es, precisamente, lo más notable. El resto es una obra discretamente de época, una de aquellas ideas. En fin.

Tenía… no diría que altas expectativas pero sí al menos la esperanza de que este The Bondsman (USA) nos trajera algo de cachondeo y terror, que fuera algo cercano a Ash vs. The Evil Dead. No lo es. Lo mejor que se puede decir de ella es que hay un poco de intención de Supernatural. De la que se queda a mucha distancia. Pero peor aún es que se parezca a Reaper, aquella especie de sitcom de acción de cuando la anterior estaba funcionando estupendamente. Solo que de aquellas series han pasado 20 años. Y hemos tenido reformulaciones por medio -por ejemplo Grimm o Sleepy Hollow-. Quiero decir, no es como si estuvieran haciendo algo precisamente original. Y ya sabéis cómo va esto: Si no vas a hacer algo original más vale que al menos lo hagas bien. No es el caso. Reutilizar un chiste de Beetlejuice -la original- ni siquiera está entre sus mayores problemas. El mayor problema es que es aburrida, reiterativa, con un Kevin Bacon que parece menos preocupado por actuar que en They/Them. Que ya es decir. Parece mentira que sea The Following su mejor trabajo televisivo reciente. Otro en fin.

Decisiones fueron tomadas. No lo de hacer Devil May Cry (O)(JP), una adaptación de un videojuego etc, sino lo de que parezca hecha a finales de los noventa. Intenta meter una trama por el sencillo método del infodump constante, salpicarlo -menos mal- de algo de humor e invocar a otros – supongo que Vash de Trigun y Alucard de Hellsing son los más obvios por el traje rojo y lo demás, quizá es algo de los videojuegos originales (mi conocimiento en ellos y en los animes es más limitado, así que es posible que me pierda otras cosas) – y el resultado es, precisamente, derivativo. Más de lo mismo. No ofende -o no mucho- pero tampoco es que aporte, carne con patatas, rancho para todos.

Si en los ’90s me hubieran preguntado por Dying for Sex (USA) hubiera dicho que era una parodia. Ese tipo de series-dentro-de-la-serie en la que alguno de los personajes trabajaba. Unas risas a cuenta de los ‘dramas de prestigio’ y Sexo en Nueva York, a la vez. Con una mujer a la que detectan no ya un cáncer sino que está en Fase IV y cómo ella decide que va a realizar toda la experimentación sexual que no ha tenido antes. Todo ello con una forma de actuar que en los ’00s ya estaba anticuada. Supongo que habrá gente que haya pasado por situaciones similares y encuentre algo más con lo que empatizar, desde luego no se parece a mi experiencia ni logra que piense en más que lo caricaturesco que es el trazo grueso con el que se pinta al marido, lo insoportable que es la mejor amiga -una Jenny Slate inaguantable-, o lo pasiva que se muestra Michelle Williams en todo momento, que más que la actriz principal parece estar participando en uno de esos vídeos de reacciones en el papel de «la que casi ni se mueve». En fin, ya sé que esto está basado -en teoría- en un hecho real que luego se convirtió en un podcast y dios libre a la gente de Hollywood de no convertir un podcast en una serie. Pero ojalá no haber tenido que desperdiciar mi tiempo en esto.

He de decir que esta Happiness (NZ) ha logrado sorprenderme. No por la parte de comedia, me temo. Sino por… Os cuento: Se trata de la historia de un joven que vuelve desde Broadway a su pueblecito de Nueva Zelanda. En el pueblecito su madre está obsesionada con que eche una mano en la obra del grupo teatral amateur. Por supuesto él tiene cosas más importantes que hacer como tramitar su permiso para estar en Estados Unidos (¿no es curioso cómo el contexto sociopolítico puede convertir una premisa rutinaria en ciencia ficción?) pero la clásica serie de inesperadas situaciones hará que se vaya encontrando liado por ellos. Como veis, más de lo mismo. ¿Qué es lo que me ha sorprendido entonces? ¡La obra-dentro-de-la-obra! El musical original sobre Troya que están preparando y que funciona (al menos en este piloto) mucho mejor que Bombshell en SMASH -así que quizá acabe también en Broadway- y que es probablemente lo que me haga volver a ver si el resto de capítulos logran mantener el nivel. Total, el resto es previsible pero no muy lamentable. Así que al menos hay algún motivo para volver aquí.

Una agradable sorpresa esa Ihonboheom (O)(SC), o 이혼보험 o The Divorce Insurance o Seguro de Divorcio o…, que tras la apariencia de la clásica serie romántica de humor surcoreana nos trae también un poco de reflexión sobre las leyes y las relaciones y todo lo que pueda estirar hacia un cierto tipo de absurdo empresarial. Es cierto que habrá que ver hacia dónde evoluciona para ver cómo siguen las posibilidades de la serie, no vaya a ser este piloto solo una puesta en marcha. Pero, desde luego, logra algo que no suele ser habitual: Que no se note tanto la enorme cantidad de tiempo dedicada a su episodio y que los personajes logren ser irreales pero humanos a la vez. Algo de agradecer.

Es sorprendente la cantidad de veces que «¿Pero quién ha escrito esta cosa?» se responde en televisión con Liane Moriarty. En este caso el último… lo que sea esto… es The Last Anniversary (AU) que sigue con su idea de que todo puede ser un misterio si lo deseas suficientemente fuerte y todos los personajes se comportante de la manera más insufrible y estúpida posible. A ser posible ambas a la vez. El punto de partida es una chorrada, la evolución haría que cualquier guionista de telenovela competente les escribiera pensando que necesitan gente, y el manejo de personajes y líneas temporales parecen pensadas para hacer soportables las adaptaciones de Harlan Coben. Es difícil pensar en algo bueno que decir y, sobre todo, no merece la pena hacerlo.

Parece que tras el interés de hace un par de años aún hay más series que se pueden sacar de los cangaços, en este caso Maria e o Cangaço (O)(BR) que es, claro, una especie de movimiento pseudobiográfico de Maria Gomes de Oliveira, conocida también como Maria de Déa o Maria Bonita y, por supuesto, como la pareja de Lampião. Precisamente es a su etapa como parte fundamental del grupo de bandidos, buscando de nuevo mostrar esa violencia y suciedad pero sin acaba de decidir que prefiere ser una obra de acción o de personajes o que. Tampoco puedo decir que me sorprenda en exceso, claro. Pero supongo que por lo menos esta vez tenemos la suerte de que el centro esté en ella y no en él, que también iba tocando. Otra cosa es que no tenga muy claro de quién sería el público de esto. Pero supongo que acabará llegando.

No sé en qué estaba pensando Guy Ritchie cuando creó MobLand (USA) pero me alegra que haya podido vender dos veces la misma serie aunque esta segunda sea claramente peor que The Gentlemen. No tanto -pero no tampoco- por los actores envueltos que se mueven entre los que están ahí para cobrar el cheque, los que están para pasárselo bien y Pierce Brosnan que no sé si es todas o ninguna de las anteriores. Quizá lo haga para justificar sus pintas. Descubrir que el ¿pero esto de dónde sale? era en realidad una serie que iba a ser precuela de Ray Donovan pero alguien pensó que mejor no… Claramente no me sorprende. Pero me sirve para reafirmarme en que ni ellos mismos sabían qué pretendían lograr con esto. O si esperan que algo más que los grandes nombres asociados a ella -traídos parece que más por eso que por otra cosa, como demuestra que Paddy Considine interprete al hijo de Brosnan y tenga el aspecto de ser su padre. Total, que un revoltijo con un público más que difuso (¿quizá los fanses de los actores? ¿del director? ¿de los gangsters?) y unos logros casi inexistentes fuera del mercado de la elaboración de rancho.

El problema de crear las cosas por comités ‘basado en datos’ y no por tener una idea es que luego acabas con cosas como este Pulse (USA), que es más Anatomía de Netflix que otra cosa aunque intenten meterle algo de Urgencias a ver si así se da brío. Que ni por esas, claro, porque cuando te montar un pinta y colorea que se basa en una decisión espantosa (darle una vuelta al inicio de Gray y comenzar con una denuncia. Algo que está tan mal llevado en el piloto que no veo cómo podría salir bien) seguida de otra decisión igual de mala (tratar de ser tan diversa como Grey pero sin ser demasiado diversa. En un movimiento de nadar y guardar la ropa que sólo ayuda a que la serie se ahogue) y montada con piezas robadas. Así que logra el máximo honor de un Original Netflix: No ofende y te la puedes poner de fondo mientras haces casi cualquier otra actividad porque ni hay que prestarle atención ni van a obligarte a estar atento. En fin, si a alguien le apetece un más-de-lo-mismo de médicos que sirva también de fondo de pantalla está de suerte.


¡Libros que Salen! Génisson, «La princesa y el sándwich de queso», Carroll y más

¡Que entre la pila!

Deshacer el ridículo (Tratado sobre la risa) de Julián Génisson, ed. La Caja Books

Ensayo en tanto que cartografía pero también como reflexión, la risa como algo que sucede más que como algo que se pueda crear de manera industrial. Y, con ello también, una reflexión sobre lo serio y lo ridículo. Y es que también de esto se puede hablar desde un estado casi de preocupación.

Una invitada en casa de E.M. Carroll, ed. Sapristi

Vuelve E.M. Carroll, diez años más tarde, y lo hace con una obra inspirada por Rebecca. Con una mujer que es la segunda esposa, la nueva madre de una pequeña, y que siempre está a la sombra de la primera. Una persona de la que cuanto más conoce más misteriosa le parece. Habrá que ver qué nos propone esta vez.

La princesa y el sándwich de queso de Deya Muniz, ed. VR YA

En el reino de Fromage las cosas parecen un tanto… un tanto. Por ejemplo, las mujeres no pueden heredar, así que es normal que el Conde Camembert aparezca por la capital tras la muerte de su padre. Allí se encuentra la Princesa Brie, un problema para su padre porque no es conformista y se dedica a abanderar todo tipo de causas. Así que es normal que entre fiestas, moda y activismo se acaben conociendo más, e incluso puede que conociendo algunos secretos. Un cómic juvenil que seguro os recuerda a otros y que logra mezclar la reivindicación con el humor y, por supuesto… con queso.

Hongos de Jirí Dvorák, ed. Libros del Zorro Rojo
Hongos, setas, mohos… están por todas partes. En la cocina, en la casa, en el recuerdo y en la medicina. De ahí esta introducción en forma de boletín de noticias creado por los propios hongos para explicar y explicarse. En una mezcla de divulgación y términos técnicos y científicos. Por supuesto tan estupendamente ilustrado como Libros del Zorro Rojo suele ofrecer.

Trol de Frances Stickley y Stefano Martinuz, ed. Beascoa

Un grupo de jóvenes, un puente con su trol, retirado de todos y que prefiere rechazar cualquier contacto, seguro que veis hacia dónde estamos yendo. Sobre todo si os añado que también se habla de la diversidad y la discapacidad y que, bueno, muchas veces la gente lo que quiere es… no sé… ¿sentirse comprendida? ¿un abrazo? ¿comer niños? Algo de eso.

Nos leemos.


Empiezo a sospechar que la estrategia de Netflix de repartir las adaptaciones de Harlan Coben por distintos países no es un asunto solo de ingeniería financiera para repartir el gasto del pastizal entre diferentes sedes. También lo hacen para diferenciarlas por el idioma. Porque esta Atrapados (O)(AR) tiene un piloto con un inicio tan vago y carente de sentido, claridad o tensión que podría haber sido la de la polaca de hace un par de semanas. Salvo porque aquella tenía una vieja foto como centro y aquí es una ¿periodista? que intenta descubrir a un depredador sexual… o algo así. Quizá en Netflix deberían de considerar la posibilidad de que sus pilotos fueran pilotos en logar de lo que sea esto.

Esto tiene pinta de ser un proyecto de algún grupo de cómicos, no sé si de los de internete, de los de en directo o de los de televisión. Pero esta serie de policías polis llamados Bausjen (O)(NO) no da mucho más que exactamente lo que uno esperaría: Masculinidades tóxicas, gente desnortada, incapacidad para hacer algo de utilidad… En fin, para esto no hace falta ver una serie.

A veces parece que solo los ingleses tienen la capacidad de crear pequeñas series ‘realistas’ sobre jóvenes que parecen de verdad. Incluso cuando le dan un tema al asunto. En el caso de Dreamers (UK) tenemos a un grupo de bailarines. Pero más como en ‘gente que se junta en un centro social’ que como en ‘escuela de danza hiper-competitiva’. Más Degrassi Dance. Así que aunque seguimos con que si los regionales y los nacionales y esas cosas -a mucha distancia, por suerte- sí que se nota tanto la importancia del baile, como la del grupo, como -por supuesto- de las vidas propias y las relaciones dentro del mismo. No es que sea excepcional o revolucionario, pero a veces una de estas pequeñas series agradables, que parecen querer sólo mostrar la vida más o menos factible de una parte de la juventud, son capaces de mostrar el mérito que ello supone.

Parece que a esta no le toca trailer. Supongo que será para que la gente no piense que se puede hacer televisión así.
*suspiro* Hay mil maneras en la que Mid-Century Modern (USA) podría haber salido bien. Ninguna de las cuales está incluida en la propia serie. Y es una pena porque el reparto podría haber aprovechado… algo. De hecho, tener a Nathan Lane y usarlo tan mal debería de estar penado. Y querer ser una versión de The Golden Girls y no llegar ni a Hot in Cleveland, también. Pero es que todo está mal porque no se han molestado en pensar en lo que funcionaba en aquella, o en empezar en una situación ya a medias. Lo único bueno es que es algo más diverso. El inicio, en un velatorio, está peor que mal llevado. Matt Bomer tiene pinta de que no sabe bien qué hacer con su personaje, Nathan Lee Graham parece estar en automático y reciclando, y no hablemos ya de la diferencia de edad que hay entre los tres protagonistas que demuestra que no tienen claro ni cómo hacer que funcione lo de la edad. Y es que podrían haber mirado cómo se montó Las Chicas de Oro, con cuatro actrices muy cercanas en edad (dos de 1922, una de 1923 y la más joven de 1934) , cuatro roles flexibles pero definidos y una excusa argumental para que compartieran casa que facilitaba y justificaba todo lo demás. Aquí tenemos un reparto que va de 1956, 1968, 1977 más 1937, que luego pasa lo que pasa y se sorprenden, con unos roles que no acaban ni de estar tan claros ni tan definidos, ni bien interpretados. Mira que en el piloto de Las Chicas de Oro había muchos cambios que hacer -que se hicieron, por cierto, incluyendo la eliminación de un persona- pero todo funcionaba mucho mejor. Quizá porque parecía más real. En lugar de… lo que sea esto.

No esperaba yo que una serie francesa sobre una rabina -¿rabina en prácticas?- en su primer destino, su ateo y psicoanalista padre, la gente que le cuenta sus problemas y la vida misma, con un tono de comedia que puede pasar a lo melodramático si la ocasión lo precisa, fuera de lo mejor de la semana, pero aquí estamos. Con Le Sens des Choses (O)(FR), una serie muy humana en la que el mayor reproche que se le puede hacer es el haber decidido dejar fuera el genocidio en Gaza por completo. Pero, fuera de eso, y pese a su ‘francesitud’ ocasional, resulta encantadora y entrañable, es fácil entender a ese personaje principal que no tiene claro cómo puede ayudar a los demás, o qué decir ante los conflictos y problemas que se le exponen, tanto como son comprensibles estos asuntos. Eso es lo que necesita una buena serie de televisión.

No sé qué follón se traen en Apple -es decir, más allá de las carretadas de dinero que pierden para la empresa- con las series, pero después de la forma de gestionar Mythic Quest -no soy capaz de entender cómo han podido tardar tanto para sacar una temporada que parece tan poco trabajada- pero el darle un spin-off, cambiarle el nombre, eliminar la mitad de los episodios y acabar sacando este Side Quest (USA) que en su piloto parece un capítulo más, no especialmente interesante y con cosas que hemos visto hasta el aburrimiento en la serie principal. Ni siquiera al margen de la serie madre es muy interesante porque, sencillamente, no se nos explica demasiado. Así que nada tiene mucho sentido o interés. Si esta serie era algún tipo de prueba me temo que no la han pasado.

Sensaciones cruzadas con The Studio (USA) porque tiene cosas meritorias pero, sobre todo, tiene otras difíciles de explicar, o de entender. Parece una serie creada para un grupo de menos de mil personas que estén lo suficientemente dentro del inside basketball del cine USA que sepan distinguir quién es una persona real haciendo un cameo y quién es un personaje. Y, a la vez, demuestra la cantidad de amiguetes que sale en esto pero que chocan a la vez con el asunto. Porque poner a Nicholas Stoller en el centro del primer capítulo puede llevar a pensar que es un nombre inventado. No lo es. Dirigió a Rogen en Neighbors y es parte de su grupito de amiguetes. Pero, a la vez, su último estreno en cines se la pegó grandemente –Bros, 22 M$, no llegó a recaudar 12) y de ahí se ha ido a dirigir a streaming. No es precisamente a alguien a quien pondrías en una película de 200 M$. Pero no solo eso, también sacan a Scorsese y hacen varios ¿chistes? sobre darle 200 M$ para hacer una película y el tipo de desnortados que harían algo así. Que como meta-chiste con Apple haciendo exactamente eso puede tener su gracia, pero lo cierto es que su película de 200 M$ no llegó a recaudar 70 M$, con lo cual la afirmación del jefe de que hundiría el estudio… ¡es cierta! Y no puede ser que Los Malos tengan razón. Pero ese es parte del problema, lo que cuenta de Creatividad vs. Finanzas lo ha hecho mucho mejor Mythic Quest, y lo ha hecho porque empiezan con un ‘producto exitoso’. Aquí empiezan con diez hostias en taquillas seguidas. Eso es lo que explica el cambio en la dirección… y el problema es que, de nuevo, el inside baseball de tener a Catherine O’Hara -el reparto y los cameos son magníficos, sí, se nota que está lo de los amiguetes a tope- haciendo una versión poco disimulada de la Amy Pascal de Sony nos recuerda que aquella se fue por el escándalo de los correos filtrados. Que hubiera sido un inicio mucho más divertido y, por supuesto, dejaría la empresa central en otra posición. Pero el problema está ahí. Da igual que luego te lleves a Kathryn Hahn a ser maravillosa unos minutos. O que haya destellos aquí y allá. Las intenciones son buenas y para esa limitada cantidad de gente que ‘está en el ajo’ algunas de las referencias tienen gracia. Pero se lo tendrían que haber pensado un poco más. Vamos, cosas como la falta de diversidad -¿hay algún personaje afroamericano con línea en todo el piloto?- casi entran en lo flagrante del Señor Blanco Hetero.. Aunque, al menos, han logrado que Apple produzca su propia versión de La Reina del Pop. Ya veremos con lo que están perdiendo en la productora si logran reunir como para que tenga más temporadas.

He tenido que ir a mirar si This City Is Ours (UK) era algún tipo de reposición. Pero parece que no, que es solo otra de esas series de Organización Criminal de la BBC que tiene un mínimo de melodrama para… no sé bien para qué. La verdad es que no llega a telenovela y la parte criminal no es tampoco muy interesante así que vamos a dejarlo en que es algo que existe. Porque puede que yo no sea su público, que no lo soy, pero… incluso ahí es demasiado genérica.


¡Libros que Salen! Xue, «La novela de un literato», Dixon y más

¡Que entre la pila!

La calle de los cinco aromas de Can Xue, ed. HermidaLa ‘Eterna Candidata al Nobel’ -por lo menos cinco años más le quedan- y gran representantes de la vanguardia literaria china llega aquí con una nueva novela, con una mujer que agita una calle -o a sus habitantes, en realidad- en lo que podría considerarse como una novela irónica, quizá hasta periódica, de esas historias de romance y ¿adulterio? en el que una mujer se convierte en el centro de los pensamientos mientras juega y se divierte -la autora- con las pretensiones de la narrativa de psicología y sentencia.

La novela de un literato de Rafael Cansinos Assens, ed. Arca

Una edición extendida y revisada de La novela de un literato de Rafael Cansinos Assens me parece una gran noticia. Sacarlo en un tomo de casi mil páginas y papel Biblia… En fin. Pero es un gran libro para conocer mejor el mundillo literario del paso del S XIX a inicios del S XX en España.

Cartas a Kevin de Stephen Dixon, ed. Eterna Cadencia

Persiste Eterna Cadencia en traernos las obras de Stephen Dixon, y no seré yo el que se queje. En este caso es una suerte de peripecia, a ratos graciosa a ratos desesperante, cuando un tipo intenta hacer una llamada telefónica. Supongo que hay que ponerse en situación para que tanta contrariedad y tanta vicisitud resulte tanto creíble como risible pero, bueno, supongo que quien se pone a leer a Dixon sabe qué es lo que espera.

Las aventuras de Finlay Ashowan: De brujas y banquetes de Emilie Nikota, ed. Umbriel 

Pues aquí estamos, dentro de lo que se podría considerar Cozy Fantasy, y también Romántica -supongo-, y diría que casi dentro de los predios del costumbrismo si somos capaces de aceptar todo lo que se queda fuera y todo lo que hace que parezca casi más un piloto que un libro completo. Pero bueno, tenemos a un cocinero protagonista en un reino con sus propios problemas y una mezcla de cocina y fantasía. Supongo que en realidad tampoco hace falta mucho más si lo que te gusta es mirar a la chimenea.

Asalto Medici de Caitlin Schneiderhan, ed. Puck

Objetivo: Robar al Papa. Sí, esta es una novela -que podría haber sido una película, de hecho… se le notan las ganas- sobre un Golpe… en el renacimiento italiano. Más juvenil, con distintos personajes que quieren venganza pero, a la vez, cuyos motivos friccionan con los de los demás. Así que… bueno, supongo que es un buen juvenil.

Asesinato en el Lago de Garda de Tom Hindle, ed. Ático de los Libros

Tom Hindle es un autor irregular, tuvo un primer libro -que no han traducido- y tras el traspiés del segundo sacó este tercero que, sin llegar al éxito del primero, logró ofrecer una clásica historia con un asesinato, invitados a la boda y blabla. Veremos si logra algo del éxito que tuvo aunque aquí no lo haya querido publicar Penguin.

Agatha Raisin y las brujas desdichadas (Agatha Raisin 9) de M. C. Beaton, ed. Salamandra

Nueve ya, nada menos. Agatha se va de vacaciones tras un trastorno peluqueril y allí conoce a una bruja. A partir de allí el crimen y los sospechosos: los huéspedes del hotel y algunos habitantes del pueblo. Un día más en el trabajo, vaya.

Yo mismo y otros animales de Gerald Durrell, ed. AlianzaReunión de textos inacabados y en muchos casos inéditos de Durrell, un proyecto de memorias, un libro de viaje por Australia y otros escritos sobre viajes o sobre animales, se nos ofrece aquí un puzzle en el que la vida de Durrell se nos muestra por todo aquello que hizo, dijo o defendió.

Como el amor. Ensayos y conversaciones de Maggie Nelson, ed. Anagrama
Tras Sobre la libertad llega aquí otra obra ensayística de la autora Maggie Nelson. Perfiles de gente notable, críticas de libros, películas o exposiciones, conversaciones… pensados para trata de comprender mejor a personas y obras, o para celebrarlas, ayudando a difundir las ideas principales y sus impactos y contradicciones.

Dolores compartidos coordinado por Ana M. Amigo-Ventureira e Itxi Guerra, ed. Kaótica Libros

Distintos dolores, distintas maneras de encontrarlos e interpretarlos, distintos puntos de vista, cosas distintas que, sin embargo, crean una imagen general. Porque ese dolor puede variar en la intensidad del lector según su cercanía, según su forma de ser, según muchas cosas… pero sigue siendo un dolor real. Uno en el que, quizá, no había pensado. Así que de todos esos dolores, intensidades y variaciones es de lo que se compone este libro peculiar.

Hummus de Malin y Nimrod Regev, ed. Col and Col
Supongo que a la pregunta ¿Pero cuántas maneras puede haber de preparar el hummus? responde este libro que nos habla de los garbanzos, de su pasta, de la manera en la que se puede ‘sazonar‘ y los platos que se pueden crear o acompañar con ellas. Porque no hay creación de apariencia sencilla como para que no se puedan escribir más de 150 páginas -con fotografías- sobre él.

Cocina casera india de Romy Gill, ed. Cinco Tintas

Pues sí, Cinco Tintas sigue con su colección de volúmenes de cocina casera y esta vez le toca a la India, así que bienvenida sea.

Sevilla de Miguel de Cervantes, ed. Aventuras Literarias

Subtitulado Mala vida en el Siglo de Oro, Mapa literario y negro, es la Sevilla de las obras de Cervantes, sobre todo la Sevilla de los pícaros, los maleantes, los ladronzuelos, esos bajos fondos que conoció bien y retrató mejor, la que se toma para dar lugar a un mapa de la época con el estilo habitual de la editorial.

La isla efímera de Li Shang-Chiao y Evergreen Yeh, ed. Nuevo Nueve

Tres relatos distintos, todos ellos en un mundo de megaciudades y pequeñas islas independientes, todas ellas con esas vidas después de la crisis ecológica y cómo superarlas, creadas por estos artistas taiwaneses que usan las acuarelas para ofrecer imágenes a medio camino entre la tradición oriental y la franco-belga.

Dibujos del natural de Jaime Hernández, ed. La Cúpula

Pues sí, una novedad de Jaime Hernández. Maggie, Hopey y, sobre todo, Tonta. Personajes nuevos y viejos del ciclo de Locas y el resto de lo que os podéis imaginar. Ya sabéis.

Bajo los árboles, donde nadie te ve de Patrick Horvath, ed. Astiberri

Como si alguien decidiera hacer su versión de Dexter en medio de las Sylvanian Families, un pequeño pueblecito ve sacudida su encantadora y apacible existencia por un truculento crimen. Algo que llama poderosamente la atención de la osa Samantha… que es secretamente una asesina en serie. ¡Pero nunca en su pueblo! Así que antes de que se compliquen las cosas decide que tiene que… cortar por lo sano… con ese asesino. Con bastante vísceras, sangre y violencia y una historia sencilla entre dibujos encantadores, este giro parece seguir la idea de convertir algo encantadoramente infantil en un amasijo de violencia.

¡Odio el mundo! de Sophy Henn, ed. Timun Mas

Con unas estupendas ilustraciones acompañándolo, tenemos esta historia de un fantasma que odia TODO y un amigo que le ayuda a buscar algo bonito en el mundo. Un encanto.

Nos leemos.