Parece mentira reunir a tantas actrices cómicas tan buenas y lograr una serie tan aburrida como  Amandaland (UK), una serie de media hora que logra parecer de hora y media y en la que aunque cada cual hace lo que puede nadie brilla. Peor aún, su situación bastante obvia de spin-off de Motherland va dejando claro que en realidad es una especie de Motherland 2.0 más que una serie con entidad o intencionalidad propia. En fin, que no. Y ya lo siento porque tanto la serie original como la gente implicada prometían algo mejor.

Supongo que en Netflix tendrán que empezar a trabajar en su problema de adicción, porque esta Apple Cider Vinegar (O)(AU) es otra inane propuesta de true-crime de altos vuelos… bueno, en realidad los únicos vuelos son que hay influencers por medio, y el caso es lo suficiente conocido (y no muy sorprendente) así que lo que acaba quedando es una cáscara… una cáscara que rellenan mal con saltos temporales y personajes que no pueden dar más igual. Sí, de todo se puede sacar una buena historia, pero eso no significa que lo vayan a lograr ni las actrices a cuya mayor gloria se montan estos teatrillos.

Correcta pero poco más, estos The Åre Murders (O)(SU) es la clásica adaptación de novelas nórdicas de detectives con sus paisajes nevados, sus polis con problemas y sus pequeñas comunidades con secretos. La decisión creativa más sorprendente es que parece que han decidido contar dos libros, uno en tres capítulos y otro en dos. Pues bueno. Supongo que para rellenar fines de semana valdrá, o algo. Pero me temo que no hay nada que destaque -tampoco para mal- en esto.

Puf. A veces sospecho que a Netflix solo hay que venderle algo una vez y el resto ya puedes venderle versiones de ese algo. Después de TAU y siguiendo con las tradición de ir dedicándose a emitir películas como Margaux llega  Cassandra (O)(AL), que parece el batiburrillo salido de Dream House, Smart House, e incluso Demon Seed -y algunas trazas de Deadly Friend y Electric Dreams también se pueden encontrar-. Vamos, que es un batiburrillo de cosas vistas previamente cuya mayor originalidad es tratar de trazar líneas temporales para que esta historia que no parece tener nunca muy claro por dónde quiere ir parezca tener algo más de empaquete de lo que demuestra. ¿Por qué ha acabado lo que a todas luces era un telefilme de fin de semana convertido en una serie de varios capítulo? Supongo que el misterio de la técnica, pero me temo que esta cafetera asesina solo le interesará a los muy cafeteros.

Hablando de lo cual, aquí tenemos una nueva versión del libro Celda 211 (O)(MX) que tanto éxito tuvo como película española y que ahora llega como miniserie por motivos que, de nuevo, se me escapan. Teniendo en cuenta que el libro original no era muy largo creo que sería más sencillo leerlo en voz alta. Porque aportar, lo que es aportar, no aporta demasiado. Quizá parezca un poco más sórdido todo, pero poco más. En fin.

Buenas intenciones y no mucho más, eso es lo que nos trae este Clean State (USA) en el que una mujer trans vuelve a su pueblo a reencontrarse con su padre que no tiene idea de que hubiera transicionado. Lo cierto es que más allá de ese ‘encanto’ que pretende ofrecer, con gente que se equivoca pero que sabe reaccionar, no hay mucho más, pero hay que agradecer que organice las cosas un poco diferentes, un poco con cabeza. Que nos ofrezca a uno de los personajes principales como un ex-convicto con una hija, que la construcción que el padre de la protagonista hace de su vástago en el pasado sea rota por la protagonista y podamos ver cómo lo que se había ido contando no era la realidad sino lo que el padre quería que fuera la realidad. Supongo que parte de esta series busca ser el equivalente de esas películas de Hallmark, llevándolas un poco más allá. Si es eso lo han logrado completamente. Es una lástima que no sea más divertida.

Una de mis sorpresas de la semana no es solo que Common Side Effects (USA) me haya agradado siendo como es una de esas series de animación de [adult swim], es que tiene muy claro lo que es y cómo quiere serlo. Así que en realidad estamos ante una especie de bio-thriller con conspiraciones y malvadas farmacéuticas. A la que le han dado una pátina de humor. Y le han puesto un estilo de dibujo -que no me ha gustado, pero que veo por dónde va- y una animación -que me ha gustado incluso menos pero se nota que es decisión y no falta de recursos, en fin- de modo que si se puede sobreponer uno a las decisiones artísticas y a una cierta morosidad y reiteración en lo que nos cuenta y cómo nos lo cuenta tenemos una serie apreciable. Podría ser mucho mejor, sin duda, pero ya con lo que es logra destacar. Que no es poco.

Supongo que la película funcionaría lo justo, porque este Golden Kamuy – Hokkaidō irezumi shūjin sōdatsu-hen o 連続ドラマW ゴールデンカムイ-北海道刺青囚人争奪編– o Golden Kamuy: En busca de los prisioneros de Hokkaidō o lo que queráis no deja de ser la continuación directa de aquella película convertida ya en serie. Con el problema de que le falta el principio que es la película. Tantos años más tarde y volvemos a aquellos telefilmes que si tenían éxito se les daba serie. En fin, por lo demás lo que tenemos es una continuación correcta y poco más del manga. Mucha gente con disfraces pero no mucho interés detrás, pero tampoco dejadez. Simplemente… algo que existe. Que supongo que nos tiene y puede valer también.

Una alegría, de verdad, este Man Ying Xun Zong (O)(CH) o 漫影尋蹤 o Back For You o dios sabe si tendrá nombre en español. Una historia ciertamente particular en la que un tipo es salvado de un disparo por una mujer desconocida para él. El tipo resulta ser un poli infiltrado, la mujer resulta tener con ella unos cómics -peculiares también, he de decir: estilo occidental pero hechos solo por una página- en los que se encuentran hechos reales… comenzando por la propia historia que ha acabado con ese disparo. A partir de este peculiar piloto parece que el protagonista irá encontrándose con casos relacionados más o menos con estos cómics, tratando de descubrir la identidad de la mujer, y viendo toda una serie de meta-historias explicadas. Y si bien hay algunos puntos en los que se nota cierta ranciedad -la protagonista se pasa hospitalizada la práctica totalidad del capítulo y es más importante como ‘objeto’ que como ‘sujeto’- no lo es menos que hay humor y acción bien llevados y que es difícil acercarse siquiera a entender por dónde se supone que pretenden salir las tramas. Así que habrá que ver cómo continúa, pero de momento me parece un logro.

Formalmente correcta pero me temo que no muy interesante para quien esto escribe -puede que sea culpa mía, no lo dudo, pero no creo estar tan lejos de ser su público, aunque a saber- esta Miss Austen (UK) que adapta el libro del mismo nombre es una ficción a partir de una realidad, una historia sobre la hermana de Jane Austen y su gestión de las cartas entre ambas y de -hasta cierto punto al menos- el buen nombre de su hermana en un momento en el que eso importaba. Pero, como decía, todo es correcto sin más. Incluso Keeley Hawes, que es la que más hubiera tenido que ganar con esto. En fin, supongo que habrá fanses a los que le valga, a mí me parece que es requisito necesario.

El que un miembro del reparto fuera famoso por otras cosas no sé si habrá jugado a favor o en contra de Newtopia (O)(CS) pero ya os puedo decir que no se nota demasiado, salvo que el larguísimo primer capítulo que se empeña machaconamente en contar una y otra vez lo mismo y que solo enseña la patita de lo que quiere ser, haya sido hecho así por algo en concreto. Pero me temo que no, que simplemente han pensando que esta colección de tópicos y gracietas había que alargarlo de alguna manera, que quizá el piloto lograría que nos interesaran los personajes y su situación o… yo qué sé. La verdad es que resulta poco interesante y menos aún divertido. Supongo que no siempre las estrellas de fuera logran un vehículo a la altura de sus expectativas.


Hecha con las vueltas del pan, y aún les sobra para la promoción, esta The Z-Suite (USA) es una comedia -por llamarla algo- de las que dan vergüenza y que parece haber surgido de otras ideas mucho mejores y mucho mejor llevadas. Pensar que la semana pasada hablábamos de Optics, que hace mucho de lo que se nos muestra aquí… pero mucho mejor. Lo cierto es que parece más creada a partir de obras como Reboot, Younger o The Glamour. Pero sin entender qué querían contar aquellas. Porque incluso las menos exitosas lograban reflejar algo que aquí no aparece. De hecho, me dan ganas de ver si realmente hay algún joven envuelto en la creación de la serie esta. ¡EN FIN! Oportunidad perdida tras oportunidad perdida.


¡Libros que Salen! Tokarczuk, «Donde yo termino», Cairnes y más

¡Que entre la pila!

Tierra de empusas de Olga Tokarczuk, ed. Anagrama
Vuelve la premio Nobel polaca con una historia en uno de esos sanatorios para la tuberculosis de principios del S XX en el que entre reposo y disquisiciones comienzan los rumores sobre muertes violentas y algo que parece observarles. Una suerte de juego con todas esas historias -comenzando por La Montaña Mágica, claro- pero desde una perspectiva moderna que, junto con su sentido del humor, permite darle una vuelta a una historia -y unas expectativas- conocidas.

Extraños viajes de Maud Cairnes, ed. Alba

Una mujer que lleva una vida que podría considerar prototípica suspira soñando con la vida de los ricos y famosos… Hasta que un día se encuentra cambiando de lugar con una de ellas. A partir de ahí equívocos y situaciones extrañas mientras vive la vida de otra persona. Y más aún cuando los cambios siguen sucediendo entre su vida -que ahora comparte con esa otra persona- y la vida que parecía tan soñada. Una obra que se mueve dentro de un fantástico que sigue teniendo los pies en el suelo, y un tono que logra mantener un agradable camino entre la comedia y el drama. Así que otra interesante obra en la colección Rara Avis de Alba.

Donde yo termino de Sophie White, ed. La Biblioteca de Carfax

Una joven irlandesa en una isla, con una madre postrada en la cama, una abuela que cuida de ella, un padre que pasa una vez al mes, sin amigos pero con mucha inestabilidad emocional. Porque ‘algo’ pasó. Pero no le dicen qué. Y ahora que una mujer, una artista, llega con su bebé recién nacido pasa a ser su nueva obsesión en esa búsqueda de una familia. Una historia visceral, humana, que explica un horror que nace antes de nosotros y nuestros contextos. Y eso es más aterrador que cualquier ser espeluznante.

El eterno retorno de Clara Hart de Louise Finch, ed. Kakao Books

Un trágico accidente… ¿o no lo fue? Spence empieza a revivir una y otra vez el día en el que Clara muere, y poco a poco se va dando cuenta de cómo las acciones ‘normales’ de todo el mundo, la forma diferente en la que se tratan a unos y otros, y especialmente la manera en la que su amigo Anthony se comportó causaron el fatal desenlace. Así que ahora parece atrapado, condenado a repetirlo, mientras intenta cambiar las cosas. Especialmente su propio comportamiento pasivo que ayudó al fatal desenlace. Porque hay muchos grados en la complicidad.

Festín de Héroes: Sabores del Multiverso de VV.AA., ed. Minotauro
De alguna manera el que hubiera un libro de recetas de cocina de Dungeons & Dragons ha llevado a que haya un SEGUNDO libro de recetas de cocina de D&D. Esta vez con la idea de que se recorran los Reinos Olvidados y más allá. Que esto vaya a salir a finales de enero solo puede significar que ha habido algún retraso para tenerlo como regalo navideño. En fin, quién sabe, quizá haya alguna receta de Ravenloft o Spelljammer y, si este vende bien… lo mismo el año próximo sacan un libro de recetas de cocina de Paranoia.

Hay gatos en este libro de Viviane Schwarz, ed. NubeOcho

Hace unos años tuvimos en Milrazones un par de libros del Gato Chiqui y también un libro estupendo, ¿Hay un perro en este libro? Así que el que NubeOcho haya decidido sacar Hay gatos en este libro me alegra. Porque son libros juguetones y con los que jugar, y tienen unas ilustración y un humor estupendas. Así que espero que tras este libro rojo recuperen el amarillo y saquen el azul.

Nos leemos.


Diría que era cuestión de tiempo que MAX, al menos MAX Brasil, intentara meter el dedo en las telenovelas diarias. Al gin y al cabo lo van intentando desde distintos sitios, supongo que alguno acabará funcionando. Pero lo cierto es que Beleza Fatal (O)(BR) es más interesante por todo lo que ocurrió por fuera que por la serie en si. Hasta el punto de que el proyecto llegó a cancelarse un par de veces. Pero aquí estamos, con él estrenado tras muchas -muchas- vueltas en las que el equipo creativo, los actores o el título ha ido cambiando. Y, al final, el resultado es un poco lo esperable. Una mujer joven dispuesta a vengarse de los ‘pecados del pasado’ de un par de familias ricas, poderosos y blablabla, historias en las que se han metido las redes sociales de por medio porque los influencers son los nuevos famosos, o algo. Pero que con los últimos años suena a más que visto. Y es una pena porque quizá si la hubieran sacado cuando tocaba no hubiera quedado tan… derivativa. Pero, vamos, con eso y todo es una novela sólida con sus personajes excesivos de moralidad gris, sus motivaciones y una pila de decisiones ridículas. Así que podría haber sido mejor, pero también peor. Quedémonos con eso.

Esta Blindspår (O)(SU), adaptación del libro de Anne Holt publicado originalmente -incluso en España- como 1222, no deja de ser el octavo libro de la serie de Hanne Wilhelmsen -que hasta donde yo sé lleva ya una docena, o trece si contamos también el cruce con la serie de Inger Johanne Vik, aunque en España vayan a publicar ahora el décimo- así que hay mucho anterior con lo que lidiar y una posibilidad a futuros de continuar la serie. Quizá esa decisión de comenzar por el octavo sea lo que cause su problema con los flashbacks. No solo que existan, también que parezcan estar contando otra historia. Porque es lo que está pasando, son fragmentos de un libro distinto. Pero bueno, que se puede comprender que decidieran empezar por este porque, al fin y al cabo, ofrece una premisa un poco más distinta. Hanne Wilhelmsen, que lleva un par de libros en silla de ruedas, está viajando en tren. Al menos hasta que una avalancha lo hace descarrilar, mucho. Los pasajeros tienen que buscar refugio en un hotel aislado mientras fuera sigue la tormenta de nieve y, por supuesto, pronto nos encontraremos con un cadáver. La serie es capaz de manejarlo con competencia aunque… iba a decir que sin brillantez, pero es que tampoco lo intentan. Están para presentar un murder mystery, un thriller incluso, clásico y con eso les vale. Así que si eso es lo que busca supongo que podrá valerte también.

Mi mayor problema con Kibic (O)(PO) es que hubiera jurado verla antes. De hecho, me he ido a ver si era una adaptación. Total, si Netflix lleva ya un par de Machos Alfa lo mismo aquí estaban adaptado… yo qué sé. ¿Barrabrava? Pero parece que no, que aseguran que es suya. Así que esta historia de un adolescente arrastrado por su padre a la vida hooligan, la violencia y blablabla que podría haber sido una lectura recomendada de instituto -quizá esa sea la idea- acaba resultando tan genérica que, bueno, tampoco merece mucho más tiempo.

La sorpresa agradable de la semana llega con Optics (AU), una serie sobre una empresa de PRs que quizá no sea tan divertida como una comedia se supone que debería de ser pero que es plácida. Una sensación de tranquilidad contenida entre el caos en el que se encuentran metidos en todo el tiempo, personajes caricaturescos pero que logran seguir adelante y unas tramas que casi se pueden ver venir pero que son tratadas con cierto humor y humanidad. Es difícil explicar cómo logra funcionar algo que no debería, más aún cuando en realidad ‘funcionar’ tampoco es exactamente la palabra. Simplemente logran una serie que se puede ver con agrado, lo que bien pensando puede ser muchas cosas pero no algo simple. Así que mis felicitaciones a Jenna Owen y Vic Zerbst (el dúo cómic australiano Freudian Nip) que son las protagonistas y responsables de lograrlo.

Una de las mayores distancias que se puede imaginar es la que hay entre una sinopsis y su realidad. Así podemos decir que Paradise (USA) es la historia del jefe de seguridad de un Presidente USA después de que se cometa un asesinato en su teóricamente bien protegida residencia. Lamentablemente que algo sea cierto no significa que sea exactamente la verdad. Nos pasamos el piloto conociendo a gente y pasando laaaargos momentos con este jefe de seguridad, con su historia, con sus circunstancias… que haya un asesinato por medio casi parece más un estorbo que el centro. Posiblemente por eso cuando llega la ‘sorpresa’ del final del primer capítulo lo que acaba es siendo el punto de ruptura. Para mí, desde luego. Lo último que me interesa es seguir por ahí teniendo en cuenta a lo que han hecho durante todo el piloto. Estoy seguro de que habrá gente a la que será lo que se la venda. Pero estoy muy aburrido de determinados clichés manidos y este último lo están usando en exceso estos últimos años -miedo me da preguntarme si es por pura imitación o por ver la gente qué opina-. Pero, vamos, que cualquier interés de la sinopsis desaparece en cuanto llevas veinte minutos de piloto y te das cuenta de que no es una introducción, es cómo va a ser el resto.

La verdad es que cuando uno piensa en que vayan a hacer una ficción oscura de espías como en Przesmyk (O)(PL) siempre espera que sea de manera figurada… ¡No literal! Prácticamente en penumbra nos muestra la consabida historia de espías yendo de aquí para allá con sus problemas y blablabla. La actriz principal hace lo que puede pero tampoco es mucho. Y al final es un relleno más por mucho que lo que propone -centrarse en la época anterior a la invasión de Ucrania y localizar la historia en esa zona que une Polonia con Lituania y está flanqueada por Bielorrusia y Rusia. Pero me temo que ni eso, ni la trama de ‘quería dejar atrás este trabajo’, ni nada de lo demás acaba de tirar mucho más, En parte por esa manía de que todo esté a oscuras y sea muy serio y muy dramático. Ni siquiera la escena en exteriores casi al final logra rescatar las posibilidades del piloto.

Bastante curiosa esta propuesta vietnamita que no tengo nada claro cómo se les ocurrió, porque Tiệm Ăn Của Quỷ (O)(VI), o Devil’s Diner o El restaurante del Diablo, parece querer imitar a los indonesios y su terror pero, a la vez, hace toda una mezcla de referencias que va de aquella Nightmare Cafe que co-creó Wes Craven en el que Robert Englund era el ‘dueño’. Excepto… Porque lo que aquella tenía de historia sobre redención o cambio esta lo tiene sobre condenación. Y está claro que el reparto del café es más reducido y con su propia historia corta. Más en línea con ese terror del que hablábamos antes. La idea de que sean siete episodios y cada uno de ellos esté centrado en un pecado capital a partir de un artefacto místico de aspecto nativo -con lo que no tiene mucho sentido que el centro moral sea algo tan cristiano como los siete pecados capitales- con una persona que acaba en el restaurante y a partir de ahí es ‘tentada’ y que sigue, en fin, una narración sobre rieles que supongo que a los aficionados al género no nos desagradará del todo pese a ser muy claramente rancho. Porque entre las evidentes limitaciones presupuestarias y cierta sensación de que cada vez que se van a ‘dejar llevar’ hay que reconducirse… pues bueno. Supongo que como esfuerzo es interesante porque, además, no solemos ver muchas obras vietnamitas por lo de las series. Pero hay mucho hueco para la mejora. En fin.

Puf. Es difícil saber por dónde empezar con Your Friendly Neighborhood Spider-Man (USA) pero creo que podría marcar una época porque logra ir más allá de ser una mala serie para ser algo mediocre y enfrentada a sí misma. Probablemente la mejor forma de definirla es ‘bienqueda’, una cualidad de intentar agradar a todo el mundo que acaba desagradando a todos. Quiere ser una cosa y su contraria, quiere tener una animación moderna como las del spider-versos, pero recordar a la de los años sesenta, así que al final la animación tiene unos diseños modernos y clásicos y un aspecto de ‘cut-scene’. Quiere mostrar diversidad pero sin mostrar lo que eso significa, quiere ser lo de siempre pero algo completamente distinto, quiere parecerse al MCU pero sin dejar de parecerse a los cómics originales, quiere hacer referencias pero que no sean referencias. Y logra no tomar una decisión buena EN NADA. Es muy notable, de verdad. Porque la forma de cambiar el origen, la forma de gestionar esos secundarios, esa Tía May que cualquier día va a ser de la misma edad que el héroe, lo del Tío Ben, ese… todo. En fin, otra oportunidad perdida, pero bueno en tres años cerrará y llegará la siguiente. A ver si funciona mejor.

A veces las cadenas generalistas intentan juntas un revoltijo de cosas a ver si alguna funciona. Por ejemplo con Watson (USA) tenemos el gancho de Holmes y algunas referencias mal digeridas y medio regurgitadas, un obvio interés en imitar algo cercano a House y los modos y estilos habituales del drama médico. Lo hacen de manera que todo queda a medio cocer, con varias de sus partes en lucha interna y, en general, logrando un batiburrillo de escaso interés.


¡Libros que Salen! Barrows, «Orbital», Forget y más

¡Que entre la pila!

Orbital de Samantha Harvey, ed. Anagrama
La novela reciente ganadora del premio Booker, nuevo libro de la autora en Anagrama tras el ensayo Un malestar indefinido, y pieza dentro de lo que casi parece ciencia ficción sobre un grupo de astronautas de la Estación Espacial Internacional. Seis personas distintas, de diferentes países, con distintos contextos e intereses pero con la necesidad de realizar sus asignaciones y rutinas, y la reflexión sobre los sueños y aspiraciones de los astronautas y sus realidades cotidianas.

Horrores invisibles de Gertrude Barrows, ed. Aristas Martínez

Gertrude Barrows fue una de las grandes pioneras de la ‘fantasía oscura‘, capaz de firmar con su nombre en revistas pulp antes de adaptar un seudónimo para que la dejarán tranquila. Y que aquí demuestra con un par de narraciones: Horrores invisibles y La trampa de los elfos, narraciones siniestras con toques perversos que transitan entre la fantasía y el terror con la naturaleza humana en su centro.

Por voluntad propia de Mathilde Forget, ed. Tránsito

La historia de una agresión sexual contada desde la perspectiva de una víctima, pero no de cualquier forma sino desde la ensoñación que parece salir de las palabras de los demás, de la manera en que se ponen en duda, se juzga, se tergiversa, de hace pasar una cosa por otra y, finalmente, se desalienta a las víctimas con este tratamiento.

Café y cigarrillos de Ferdinand von Schirach, ed. Salamandra

Otro de los libros de relatos de von Schirach, esta vez reflexionando sobre su vida como escritor, habla del peso de su familia y la problemática de que su bisabuelo fuera uno de los más importantes miembros de las Juventudes Hitlerianas, reflexiona sobre sus clientes penales y, en general, secciona pequeños instantes de su vida. Lo esperable en él, vaya.

Strange pictures de Uketsu, ed. Reservoir Books
Los libros de famosos siguen adelante, en este caso tratan de disimular que lo es de internet hablando de una imagen que obvian decir de dónde sale. Pero bueno, como al final lo que hay en el centro -aquello que quieren vender y para lo que han montado el resto del espectáculo- es un libro de terror y misterio (o algo) con unas imágenes misteriosas por medio… y es no deja de ser parte integral de nuestro negociado… pues aquí está el libro. Que lo mismo logran realmente que sea un éxito -lo dudo- pero que no se diga que yo no he avisado de que salía.

Última salida de Max Gladstone, ed. Red Key

Max Gladstone, el co-autor de Así se pierde la guerra del tiempo, nos presenta aquí a un grupo de jóvenes con habilidades especiales. Algo que les llevó a creer que cambiaran las cosas, pero tras una misión fallida todo se desmoronó. Así se pasa a diez años después cuando una de ellas decide intentar recuperar al grupo para volver a arreglar nuestra realidad y todo lo que sale del multiverso. Así que puede sonar a conocido pero, yo qué sé, lo mismo se le puede dar una oportunidad.

Un cheedar para morirse (Cozy Mystery) de Korina Moss, ed. Alma
El enigma del diario secreto (Cozy Mystery) de Ellery Adams, ed. Alma
Se acabó el cuento (Cozy Mystery) de Elizabeth Penney, ed. Alma

Pues aquí vamos de nuevo, tenemos la segunda de Cambridge Bookshop Series de Penney, la tercera de The Secret, Book, & Scone Society de Adams y una serie nueva… ¡En una quesería! Un cheddar para morirse es el primer libro de la serie Cheese Shop Mysteries de Korina Moss. Así que bien sea una librería que encuentra un cadáver en el jardín de una autora infantil -y no encuentra a la hija mayor de la escritora-, el cadáver de un ceramista por una responsable de cafetería-librería con un enigmático símbolo cheroqui por medio o la dueña de una recién creada quesería que se encuentra con un crítico culinario fallecido en su coche -me abstendré de mis opiniones sobre el cheddar-, está claro que las señoras que encuentran cadáveres siguen adelante.

Muerte en el Lovely Lady Club de Marie Rutkoski, ed. Umbriel

La llegada del año 2000 y un club de striptease. Así comienza este libro sobre una bailarina atribulada que quiere ayudar a la policía a encontrar a un culpable, resolver la desaparición, mientras el punto de vista va cambiando entre los distintos implicados, aumentando el misterio de este laberinto.

Valentina y el amor verdadero de Gene Luen Yang y Leuyen Pham, ed. Astiberri

El amor en el siglo XXI con una joven en el que en su 14 cumpleaños descubre una revelación familiar, que le lleva a aprovechar el festival del Têt, el año nuevo lunar vietnamita, permitiéndole un año para decidir si entregar su corazón al espíritu de San Valentín y así hablar de los tipos de amor: romántico, familiar, intergeneracional, espiritual, o el de la amistad.

El misterio de la academia (1, Diario de Eliza – ¡Resuelve el misterio!) de Lauren Magaziner, ed. Molino
Nueva colección a partir de ¡Resuelve el misterio!, con un estilo un poco diferente -algo más humorístico y ligero- en el que una de las investigadoras va a un peculiar colegio en el que hace nuevos amigos mientras resuelve misterios.

Doris de Lo Cole, ed. Bruño

Doris es muy tímida. También es una elefanta roja. Así que por mucho que intente esconderse entre otros animales o plantas siempre acaba siendo el centro de atención… ¡y lo lleva fatal! Un álbum ilustrado encantador con unos dibujos estupendos que también permiten jugar con ellos.

Nos leemos.


Normalmente diría que The Hunting Party (USA) es un más de lo mismo pero la verdad es que esto suena a sobras recalentadas. Una buena parte de las cuales vienen de Criminal Minds y otra de esas series de profilers y de premisas ridículas. La de esta serie lo es especialmente, más por lo que dejan de hacer que por lo que se ve. Porque por lo menos hace década y pico en Alcatraz había un sentido a la fuga y la persecución, aquí el descubrir que algunos de los reclusos huidos a los que hay que atrapar se supone que fueron ejecutados hace años y toda la trama de misterios -ese Lost que nos sique acechando- resulta francamente risible por lo poco que se molestan en contarnos en el piloto. Así que al final tienes esto: sobras recalentadas. Supongo que alguna cadena lo echará a las siete de la tarde, porque no da para mucho más.

Tener una vez un éxito es el motivo más importante para insistir en ello. The Joe Schmo Show (USA) fue un exitazo hace algo más de veinte años. Tuvo tres temporadas y un intento de revival. Ahora volvemos con un nuevo intento que, en realidad, tiene tos problemas. Primero: Que lo más importante es el casting de la figura central. Segundo: Que el programa tiene que ser menos interesante que las dinámicas humanas. Ah, que he dado por hecho que os acordaríais pero no hay por qué. El concurso era una parodia de aquella ola de telerrealidad y se basó en poner a una persona anónima en mitad de un concurso que estaba amañado… porque todos los demás eran cómicos / actores. Sí, lo de Jury Duty pero en Spike a principios de los ’00s. Y el problema aquí es que el ‘inocente’ es un tanto meh, pan sin sal, y que el programa -se supone que la primera de una adaptación USA de uno surcoreano- parece más pensado que el resto de cosas. Supongo que también es el paso del tiempo y el haber visto los giros y movimientos de una y otra cosa.

Con un inicio de película de acción, unos títulos de crédito que de puro espantosos podría creerse que son paródicos y un un desarrollo de serie médica -sección Imbécil al Cargo muy claramente inspirado en House, pero también usando trucos que vimos en Urgencias hace ya tantos años, y de New Amsterdam no hace tantos- da igual que Jungjeungoesangsenteo (O)(CS), o 중증외상센터 o The Trauma Code: Heroes on Call o Héroes de Guardia o…, intente luego nivelarlo un poco con un par de momentos surcoreanos, demostrar el dinero gastado y acabar de nuevo como en una de acción. Supongo que podríamos decir que el resultado es mejorable, pero sospecho que es también lo que buscaban hacer.

Puede que Martin Clunes lograra ser un tesoro nacional gracias a Doc Martin y Men Behaving Badly, pero no sé si eso justifica esta Out There (UK) a mayor gloria suya. Un padre solo con un hijo metido en líos y una granja aislada, un asedio, y no mucho más, la verdad. Lo mismo como película hubiera tenido más gracia, así que supongo que depende de lo bien que os caiga Clunes.

Otro estreno ‘blandito’ de Apple nos llega esta semana, esta vez Prime Target (UK) presenta una historia de… ¿espías? a saber… con un matemático y sistemas de vigilancia. Lo cierto es que pone a muchos actores más o menos conocidos -como David Morrissey– casi como cebo, y la serie no es… bueno, no ofende. Quizá después de este piloto logre remontar o algo, pero es que tampoco hay mucho que haga seguir adelante, más allá que la propia inercia.

Parece mentira que en septiembre del pasado año tuviéramos Thalaivettiyaan Paalayam y ahora llega Sivarapalli (O)(IN), que no deja de ser una versión demasiado similar pero ciertamente peor. Aunque, en teoría, se trate de una actualización de Panchayat. En cualquier caso, de nuevo tenemos a un joven que ha estudiado y que acaba teniendo que ocupar un puesto en un pequeño pueblecito cuando él preferiría estar en otro lado. Sí, como Doctor en Alaska, ya sabemos. Pero me temo que esta es la que tiene personajes más flojos y tramas menos interesantes. Y el problema es que estas series dependen más de los personajes, su carisma y sus relaciones que de cualquier otra cosa. Aunque, al menos, no nos quedamos sin opciones si queremos algo un tanto mejor.

La vida se abre camino, o algo. Así que después de la versión original de The Thundermans (2013–2018) y de que el año pasado se estrenara el telefilme The Thundermans Return el éxito -suficiente- de este último facilitó que ahora nos llegue The Thundermans: Undercover (USA) que es más o menos la serie original con una premisa ligeramente distinta y, bueno, con una nueva adolescente por aquello de que los adolescentes de la original tienen ahora 12 años menos y esta no es una serie de instituto como para hacer pasar a gente de veintitantos por chavales. Así que más humor sencillo y superhéroes más sencillos aún para lo que no deja de ser un muy decidido y voluntarioso más de lo mismo. Es decir, muy claramente han decidido que sea más de lo mismo. Eso es lo decidido y voluntarioso.

Supongo que ya hemos llegado al punto en el que se puede hacer una obra histórica como Whiskey on the Rocks (O)(SU) intentando que sea una no-muy-interesantes sátira. Hay una serie de decisiones en cómo mostrar a los diferentes líderes políticos y, en general, parece más que alguien contó esto como anécdota y pensaron que daría para serie que como material que realmente sirva. Más aún cuando su idea de comedia es gente sorbiendo la sopa. En fin, yo qué sé.


¡Libros que Salen! Condé, «Un libertario se encuentra con un oso», Moreno-García y más

Las amigas primero

Un mes en Villacolmillo de Laurielle, ed. Té con Cerveza

Siempre una alegría tener algo nuevo de Laurielle, como este encantado cómic sobre la historia de una cartera novata que llega dispuesta a dar buena impresión a su primer destino. ¡Un pueblo lleno de monstruos! Habrá humor, diversión y muchas peripecias por delante.

¡Que entre la pila!

Un libertario se encuentra con un oso de Matthew Hongoltz-Hetling, ed. Capitán Swing

Este, que podría ser el mejor ensayo del año a poco que se hayan esmerado con la traducción, nos cuenta una historia antigua -al fin y al cabo el libro original es de 2020- pero que sigue teniendo plena vigencia y siendo más que válida. Porque es la historia de un pueblo en el que los anti-leyes, anti-impuestos y anti-más-cosas deciden hacerse con el poder, lo logran, y suceden cosas por esas decisiones. Así que si no fuiste de los que decidió que al ritmo que iba el asunto se lo leía mejor en inglés es un gran momento para leer esta historia completamente real y más divertida de lo que debería sobre lo que ocurre cuando legislas ‘a favor de la libertad’. Y, quizá, incluso preocuparte por cuándo, dónde y con quién se va a reproducir esto.

Victoire de Maryse Condé, ed. Impedimenta

Llega con el año nuevo una nueva obra de la gran Maryse Condé, esta vez centrada en las raíces (¿o ramas?) de su árbol genealógico en Guadalupe. Su abuela materna, una cocinera que llegaría a ser famosa y, a la vez, se enfrentó a los problemas propios de las razas y los conflictos culturales. Una obra hecha con amor en el que, sin embargo, no se rehúyen los momentos dramáticos.

Meridiano Cero de Silvia Moreno-García, ed. Minotauro

Anhelos de Marte mientras se vive en la Tierra, algo así podría ser el punto de partida de este libro de 2017 de Silvia Moreno-García, el tercero que publica en Minotauro -así que tendremos que cruzar los dedos a ver si hay suerte con la traducción… o como siempre- y en el que la vida que hay que llevar pesa más que las esperanzas de fantasía del mundo en el que se vive.

Teatro completo de Gilbert K. Chesterton, ed. Espuela de Plata

Parece que siempre queda algo más que publica de Chesterton. Conocido por sus relatos policíacos, sus ensayos, sus novelas, y supongo que ahora hay una oportunidad para conocer también su faceta como autor teatral. Total, ya puestos.

Señal de venganza de Edward Marston, ed. Alma

Por algún motivo la editorial Alma ha decidido comenzar la serie de investigaciones ferroviarias del Detective Inspector Robert Colbeck, Detective de Ferrocarriles, por la novela número 13 de 22. Una mujer casada, en una relación adúltera, encuentra el cadáver de su amante en los raíles. Y como era un empleado del ferrocarril Colbeck entra en acción. La verdad es que dicho así no suena que vaya a haber tanto ferrocarril pero, bueno, supongo que por algún lado tenían que empezar.

Diario de un fumador de Simon Gray, ed. Gatopardo

El dramaturgo Simon Gray era muy británico, sin duda, colaborador de Harold Pinter y Alan Bates, un tipo… complicado. Británico, sin duda. Y eso es lo que se puede encontrar en este volumen biográfico, el quinto de ellos. No sé si realmente habrá un público en España esperando esto, pero supongo que habrá algunas personas a las que pueda llamar la atención.

Integral Lucky Luke de Goscinny y Morris, ed. Norma
Pues aquí comienza la edición de Norma de Lucky Luke, cinco de sus aventuras creadas por Morris y Goscinny. Lo que no sabemos aún es cuáles, pero podemos imaginar que estará bien. Aunque no estaría de más alguna información más, la verdad.

¡Qué mala suerte, Mary Anne! de Cynthia Yuan Cheng basado en la novela de Ann M. Martin, ed. Maeva
Pues aquí estamos, con una nueva entrega de El Club de las Canguros, una historia de mala suerte con Halloween cerca. Nos pilla un poco lejos temporalmente pero creo que estos cómics funcionan en cualquier época. Más aún sobre la suerte.

Nos leemos.