De momento no es demasiado lo que puedo decir de Agatha All Along (USA) porque han sacado dos capítulos que casi ni cuentan como pilotos. En el primero directamente estamos en otra historia y no se nos presentan más que a un par de los personajes de la nueva serie. El segundo es de presentación de personajes y poco más. Sí, inicia varias tramas, hay partes de misterio, y deja caer desde el principio que vamos a tener un camino movido -y que parece que alguien ha puesto pasta- pero, a la vez, son dos capítulos que sirven poco más que para poner un tablero y a unos personajes en él. Bueno, y para que haya un número musical. No es tanto que sea tiempo perdido como que sigue esa idea de ‘serie como libro’ en la que no tenemos tanto un desarrollo como un conjunto de situaciones que nos ponen en camino. Pues bueno, habrá que esperar para ver por dónde tira esta mezcla de humor, fantástico y… ¿quizá algo de terror? En fin. Si hay más números musicales tampoco me parecerá mal, claro.

Bueno, pues aquí llega Ryan Murphy con otro American blablabla Story. Lamentablemente parece que se han quedado sin cosas que contar, o sin interés para hacerlo. Es una lástima porque supongo que había maneras de que este American Sports Story (USA), que en su primera temporada antológica se centra en Aaron Hernandez, fuera algo más que un melodrama deportivo al uso. De hecho, con tanta serie deportiva como hemos tenido estos últimos años se nota que está, de hecho, bastante más ‘a rebufo’ de todo lo que lleva años apareciendo, que con la intención de darle un giro o añadir algo. No sé si esperan que los mismos fanses ayuden con esto, o si creen que no tienen que molestarse porque para qué, pero es la serie menos Ryan Murphy de todas las series antológicas que Murphy ha ido sacando.

-De entre las cosas que no esperaba estar escribiendo hoy está la de una serie surafricana que adapta otra mexicana, pero aquí estamos, con Blood Legacy (O) (SA) que es adaptación de otra también de Netflix, Monarca, y que cuenta, como ella, la historia de una familia con un negocio. -Aquí caña de azúcar, allí tequila-. Cómo el patriarca decide romper lazos con ‘el crimen’ en su versión políticos corruptos y malhechores -en la mexicana eran narcos, aquí no han dicho aún el qué son, pero no debe de caer muy lejos- y para ello intenta que vuelva a su lado su hija. Vamos, la telenovela habitual con drama familiar, distintos hermanos más o menos enfrentados y muchos secretos y blablabla. Esta es quizá un poco más cruda -que no más violenta, eso lo son casi por igual- y un poco más de cartón piedra, pero no ofrece mucha más novedad salvo el pasar la historia de México a Sudáfrica y que los cambios que necesiten hacer no sean demasiados. En fin. La globalización y un día, supongo.

Estoy seguro de que hay una manera de escribir sobre Envidiosa (O) (AR) de una manera que parezca que hay algo en la serie que no está reciclado. Que no sale de otro lado. O que resulta interesante. Me temo que no soy la persona que pueda hacerlo porque la decisión de que la protagonista no sea nada soportable es lo único que le veo funcionar. Todo lo demás son versiones más o menos perezosas de lo de siempre: Mujer a la que la vida no se le va bien, ruptura, viaje de autodescubrimiento, secundarios más o menos estrambóticos y un interés romántico con neones. En fin, que no le veo mucho recorrido a la cosa esta. La verdad es que solo puedo suponer que la actriz principal es conocida en Argentina o algo y por eso le han dado la serie.

Pues supongo que de este Gokuaku Joou (O)(JP), o 極悪女王 o The Queen of Villains o…, podía haber salido algo interesante. Pero al final estamos en lo de siempre. Si lo que quieres es hacer un drama sobre la dura infancia, el duro trato, la dificultad de blablabla… no creo que llegue a pasar del piloto. Es una pena porque visto desde fuera parece que tanto la existencia de esta persona -o de este personaje- como en wrestling en Japón, no digamos ya el femenino, y el fenómeno fan a su alrededor parece que podrían haber dado para más. Y supongo que para los que busquen un drama en un entorno deportivo… les valdrá. Pero a mí me han quitado las ganas.

Ya sé que normalmente solo hablo de ficción aquí, pero Have I Got News for You (USA) era demasiado goloso de ver estrenar. Sobre todo por ver cómo adaptaban los tan clásicos ‘panel shows’ ingleses. Especialmente uno que, digamos, lleva muchos años pero no es… como otros. (No digamos ya en mi corazón). Y, por otro lado, lo que una adaptación estadounidense podía suponer significaba algo de interés visto su desastrosa manera de reinventar programas como Taskmaster o el Great British Bake Off. Más aún cuando el canal encargado es la CNN nada menos. El resultado… bueno… digamos que da más la sensación de ser un ensayo, una versión aún en pruebas, que otra cosa. Porque está claro que podrían hacer algo, y tiene un par de buenos momentos, pero les pueden dos problemas que son uno: El formato por encima de la gente. A veces porque el formato no acaba de funcionar pero le tienen que dedicar un tiempo y ahí que siguen. En otros, porque tienen a gente ahí pero no parece que sea para que hablen ni para dejarles decir cosas. Solo para que ‘estén’. El formato de puntos sin marcador, además, tampoco parece que sepan cómo hacerlo funcionar. Así que… El resultado parece más una previa de esas que se enseñan al público y diez años más tarde se dice ‘ah, fíjate, lo que ha mejorado en cuanto ha ido rodando y afinándose’ que un programa sobre el que poder decir algo. Porque si no empiezan a soltarse, y a dejar de fondo el formato, tampoco va a haber mucho de lo que hablar. La verdad.

El problema de High Potential (USA) es que como versión de la francesa HPI – Haut Potentiel Intellectuel nos permite de nuevo echar un vistazo a cómo se americanizan las cosas. Y esta serie es un ‘murder mystery’ de excéntrico asesor y su compañero policía que se queda en un pase justito de todo. Sobre todo porque la excentricidad de la original se ha limitado, y aunque Kaitlin Olson sea una buena actriz cómica con muchas tablas resulta demasiado convencional para un papel que requeriría algo bastante menos convencional. La falta de impulsividad hace que el contraste con la brillantez sea menor, igual que lo es el que sus hijos sean más… ordenaditos y callados. O, como decía, toda esa estandarización de los actores estadounidenses. Esto requería de justo lo contrario que los americanos están dando, como pasaba con la adaptación de Los Misterios de Laura. Y, como aquella, veo sin problema a la serie durando un par o tres de temporada. Pero menos por medios propios que como relleno.

Una serie antigua con actores capaces, eso es lo que La Maison (O) (FR) ofrece. Una telenovela ochentera de ricos, aunque sin los riesgos que estas llegaban a tomar, que confía en que con el tema La Moda podrá tirar adelante. El problema es que The Bold and the Beautiful lleva desde finales de los ochenta en tira diaria con estas cosas, que en los últimos años hemos tenido una buena cantidad de series centradas en el mundo de la moda -más cercanas (Balenciaga, The New Look) o lejanas pero no tanto (Halston, The Collection)- y que por mucho que cambies el escenario a una mansión en lugar de las oficinas de Ecomoda o al presente en lugar del pasado de Velvet el resultado es muy similar. Demasiado similar. Lleno de personajes planos que dicen más o menos lo esperable y con los que sus intérpretes pueden intentar lo que sea -cuando lo hacen- pero, ¿de qué sirve que Carole Bouquet electrifique con su presencia si su personaje poco menos que se dedica a ‘estar’ en lugar de a ‘ser’? Y al final el problema es el de siempre, si haces una serie genérica va a ser difícil que los actores la salven. Pero va a ser más difícil aún que los espectadores la recuerden. Y si es difícil que esta serie sea notada no quiero ni contaros las posibilidades de que sea recordada.

Sorprendentemente interesante este Nightsleeper (UK) que decide mezclar el thriller con las películas de desastres, y lo hace con una premisa muy poco creíble. Alguien ha decidido hackear un tren. Con aviesas intenciones, por supuesto. Lo que pasa es que dentro del tren lo han descubierto antes de lo que se esperaba, y fuera del tren hay gente dispuesta a ayudarles. Por supuesto nada es lo que parece, hay varios giros, idas y venidas, y para el final del piloto se nos han presentado a una buena cantidad de personajes que van a funcionar en la parte de thriller de la trama, en la parte de catástrofes… y alguno en ambas. Quizá debería esperarme a verme más capítulos -que me los voy a ver, claro- para tener una idea más general de la serie, sus intenciones y destino. De momento puedo decir que me ha parecido lo mejor de la semana.

No se me ocurre ningún motivo razonable para que The Penguin (USA) en la película lo interpretara Colin Farrell con traje de gordo, de Jesús Gil, no se me ocurre ninguno para que lo haga en la serie. No sé si con menos caracterización hubiera sido algo más que un triunfo de los prostéticos sobre el hombre, pero dado que la serie tiene los peores vicios de las de Marvel y prácticamente ninguna virtud -si acaso Cristin Milioti, que está dispuesta a trabajar todo lo que los demás no, o quizá es que sea más capaz de sacar algo de lo poco que hay. Y han cambiado a Turturro por Mark Strong, para cosas que no me entran en la cabeza, de verdad que esto parece pensado por Zaslav– para acabar haciendo una de gangster que es más de lo mismo. No sé qué esperaba, la verdad. Quizá que intentaran hacer algo más El Largo Halloween -que es un desastre de cómic, pero podrían haberlo intentado arreglar o algo, yo qué sé- y menos Los Sopranos, o una versión de Los Sopranos hecha por un programa de esos de Arús que tenían que usar pegotes de goma para imitar a famosos. En fin.

Una de las cosas que más me gustan de que ahora tengamos tantas series de tantos países al alcance de la mano es cuando una de ellas demuestra la manera de hacer a su propio estilo lo que no deja de ser una historia clásica. En el caso de Thalaivettiyaan Paalayam (O) (IN) se trata de la vida de pueblo -más o menos particular, más o menos estrafalaria, más o menos agradable- en la que cae un joven de ciudad. No, esta vez no es un Doctor, esta vez es… un Panchayat Secretary, un puesto entre lo administrativo y lo político porque sus tareas en teoría son administrativas pero dependen de lo que el Presidente -y el Vice- del Gram Panchayat decida que hay que hacer. Digamos que estamos más cerca de unas Crónicas de un Pueblo. Aunque con algo más de mala baba, porque el costumbrismo que en teoría lo vertebra sirve también para mostrar no solo el sentido de comunidad del pueblo, también sus desventajas. Además de proponer un trato entre el protagonista y su ‘jefe’ que parece más veces enfrentar a los dos personajes -o, más bien, al jefe jugando con el subordinado- de lo que la apariencia afable del superior parecería indicar. Igual que vemos la desesperación del joven administrativo por haber sido relegado a un pueblecito. Que puedo decir, hay cosas que son distintas, y otras no tanto. Supongo que el espectador del país es el que más lo disfrutará, pero desde fuera la serie -que no pasa de agradable- puede servir para acercanos un poco también.

Zack Snyder haciendo una serie sobre mitología nórdica parece algo que no necesitaría banda sonora de tantos silbatos de perros. Que lo haga en Netflix significa que, además, la animación de esta Twilight of the Gods (USA) va a ser… bueno, lo que os podéis esperar. Hay veces que sospecho que en realidad es una demo de alguna otra cosa. Una parodia, de hecho. Es como si alguien se hubiera visto Valhalla (1986) y hubiera pensado que se podía empeorar. Todas las decisiones perezosas, todas las ideas de cómo poner sangre para que el rojo destaque haciendo que todo sea GRISÁCEO. ¡GRISÁCEO! ¡¡¡HASTA LA ANIMACIÓN ES GRISÁCEA CON SNYDER!!! Así que como idea de ‘adulto’ han decidido METERLE SEXO Y VIOLENCIA Y ALCOHOL. ¡PERO ES QUE ESTO! ¡¿PERO POR QUÉ?! Treinta minutos dura Y DEBERÍA DE HABER SIDO UNA ANIMACIÓN FLASH DE CINCO! ¡Y LAS ESCENAS DE SEXO! ¡LAS ESCENAS DE SEXO! ¿Pero es que ha decidido hacer como si The Boys fuera en serio? ¿Pero qué años mentales tiene este hombre? Si es que de esta serie no se puede decir nada bueno. Lo único que se puede decir es… ¡Por qué! ¡¿POR QUÉ?!

El gusto de los ingleses por el docudrama menos docu y más drama, esto es la recreación de hechos históricos intentando a la vez parecer razonablemente cierta, algo de cartón piedra y lo más dramática posible, vuelve a demostrarse con A Very Royal Scandal (UK), sobre la entrevista el Príncipe Andrew. Que aquí es Michael Sheen. Y Ruth Wilson como Emily Maitlis, la periodista que le entrevistó. Lo cierto es que ambos han demostrado de sobra su capacidad interpretativa, pero, como decía, menos que un Frost / Nixon lo que nos encontramos es una suerte de Teatrillo Televisivo en el que el personaje de Wilson es lo más parecido a una persona real mientras que Sheen… Bueno, podría estar interpretando a cualquier imbécil regio. Especialmente porque logra dejar de lado alguno de los aspectos más… por ponerme con terminología técnica: Grimosos, del príncipe Andrew. Sin contar la peluca espantosa que me lleva. De verdad que el nivel del reparto -está Joanna Scanlan, por ejemplo- no logra tapar ni los problemas al tratar la historia ni muchas de las decisiones de cómo retratan a Andrew -hay un momento en el que poco menos que echan la culpa a Fergie de todo el asunto con Epstein– y es posiblemente eso lo que hace que sea mucho menos de lo que la misma serie cree ser. Por muy digna que se ponga a estas cosas se les acaba viendo el cartón piedra.

Una serie sencillita con un pequeño misterio y un reparto curtido en televisión: en telenovelas, en policíacos, en ambos. Eso es lo que trae The Wives (UK), una serie cuyo mayor problema es que decide contar en demasiado tiempo lo que claramente daba para lo que daba. Y que tiene una notable tendencia a irse no ya por las ramas sino, directamente, por los meandros telenovelescos que sirven para rellenar la tira diaria. Así que bueno, si alguien quiere una serie a la que no hacer demasiado caso sobre unos ingleses, miembros de una familia más o menos extensa, que todos los veranos viajan al mismo sitio de la Isla de Malta a pasar unas vacaciones, con el asunto de que en este caso regresan tras un año marcado por la desaparición de una de las mujeres el año anterior y con todos los protagonistas habiendo visto transformada sus vidas menos por este asunto, la verdad, que por otros similares. Pues aquí está. Con la parte buena de que da igual si dejas de prestarle atención un rato porque ya volverán una y otra vez al tema y te recalcarán lo que haga falta saber. Qué le vamos a hacer, a veces lo que da para un episodio de Muerte en el Paraíso hay que estirarlo hasta que de para miniserie.


¡Libros que Salen! Martine, «Seis mujeres criminales», Barnes y más

¡Que entre la pila!

Una memoria llamada imperio de Arkady Martine, ed. Nocturna

Un sistema espacial, la muerte sospechosa de un embajador, intrigas palaciegas, culturas alienas, y un imperio, el teixcalaanlí, con toques del bizantino y el maya, en el que caben también reflexiones sobre el lenguaje. Una de esas obras que ganó un buen puñado de premios -incluido el Hugo- tras su publicación en 2019 pero que permanecía inexplicablemente -al margen de que lo escribe una mujer, claro- inédito en España. Así que, como poco, podremos probar qué tal esta edición.

El Gran Juego (El Gran Juego 1) de Jennifer Lynn Barnes, ed. Molino

¡Ya está aquí la nueva serie que continúa con los Hawthorne! El Gran Juego ha comenzado, muchas caras conocidas de libros anteriores se juntan para vencerlo, pero también hay nuevas sorpresas, más revelaciones y -por supuesto- algo de romance. Teniendo en cuenta que salió tan a finales de julio que era casi agosto está claro que se han dado prisa en publicarlo. ¡Porque saben que el juego está en marcha!

Seis mujeres criminales de Elizabeth Jenkins, ed. Alba

Entre el ensayo de época y el ‘true crime’, estas seis semblanzas que Jenkins nos ofrece van del siglo XIV al XIX ofreciéndonos a unas protagonistas capaces de todo. Desde Jane Webb, que encabezó una banda de ladrones callejeros desde su adolescencia, a Alice Perrers, que se llegó a hacer con joyas de la corona inglesa, pasando por la condesa de Somerset y sus trucos para lograr cambiar su matrimonio por uno más ventajoso, la falsificadora lady Ivie, o las envenenadoras Florence Bravo y la señora Cox. Mujeres determinadas a ser más de lo que su contexto histórico les ofrecía.

Mesa para dos de Amor Towles, ed. Salamandra

Toca libro de relatos de Towles, incluyendo una novela corta con uno de sus personajes ya conocidos, Eve Ross de Normas de Cortesía, que remata así los seis relatos sobre los encuentros, compromisos y relaciones interpersonales.

La liga de los presos de Nana Kwame Adjei-Brenyah, ed. Nocturna

Supongo que una forma de reexaminar el mal estado del sistema penitenciario estadounidense es montar una especie de mezcla entre Los juegos del hambre y La carrera de la muerte del año 2000. Sin carreras, solo muerte. Una historia que supongo que pretende mostrar sus raíces con las peleas de gladiadores pero que, al final, gira en torno a una persona que parece que por fin podrá salir gracias a haberse convertido en campeona. Pero, por supuesto, los obstáculos que el propio sistema pone están ahí para acabar o con ella o con su humanidad. Y es que frente al racismo sistémico, el capitalismo desenfrenado y el sistema penitenciario privado estadounidense, el autor opone la necesidad de reexaminar lo que consideramos que es la humanidad, la realidad y, por supuesto, la libertad.

El mejor error de Anna de Marian Keyes, ed. Plaza y Janés

Vuelve Marian Keyes y lo hace a la saga de las Hermanas Walsh. Que es algo que dijimos hace dos años y que ahora volvemos a decir cambiando a Rachel por Anna. Ha pasado suficiente tiempo desde su libro así que ahora la vemos de vuelta en Irlanda, ayudando a unos amigos y -supongo que poca sorpresa- reencontrándose con un antiguo amor de su juventud. Aparentemente no hay veterinarios en esta historia pero, por lo demás, ya sabéis lo que toca.

En el país de los espías (Serie Jackson Lamb 6) de Mick Herron, ed. Salamandra

Pues aquí estamos, en el sexto volumen ya de esta destartalada sección de espías ‘quemados’ que siempre parecen dispuestos a meterse en un nuevo lío, sobre todo si un mortal enemigo de su pasado logra liberarse. Aunque quizá no todos recuperen a la Casa de la Ciénaga.

La isla de los susurros de Frances Hardinge, ed. Bambú

Una isla en la que ver a los muertos puede acabar con tu muerte, un joven obligado a convertirse en barquero, un lord vengativo, dos magos malignos, y niebla en el mar. Una nueva novela de Frances Hardinge, apoyada por algunas ilustraciones de Emily Gravett que muestra la aventura tanto como el terror de esta particular historia.

Comer hasta la extinción de Dan Saladino, ed. Col and Col

Usando el ejemplo de algunos alimentos amenazados con la extinción y la importancia de las especies -vegetales o no- para la vida, no solo para la alimentación, a veces en el contraste -la miel en envases de plástico en supermercado frente a la que recolectan los hadza- sirve para explicar no solo ese peligro de la extinción en el contexto del alimento, también la necesidad de cuidar los alimentos de cercanía, la biodiversidad que podría evitar el rodillo de los grandes intereses económicos que homogeneizan para peor lo que comemos.

The Midnight Order de Mathieu Bablet, ed. Nuevo Nueve

Con varios cómics publicados en España, con ese estilo de la ciencia ficción francobelga que lo caracteriza y con Shangri-la como el probablemente más conocido de ellos, ahora nos encontramos con Bablet de nuevo en esta historia que mezcla la ciencia ficción y la brujería, en un mundo científico en el que las brujas son cazadas y amputadas, y en la que dos de los integrantes de esas patrullas se enfrentan a la moralidad de sus actos y a la cercanía de los objetivos.

Piña, te quiero de Johanna Witick, ed. Inuk

Tras la anterior aventura, Yo, la ardilla, ya conocemos el valle chiflado. Así que en este nuevo cómic infantil podemos centrarnos en las peculiares aventuras que viven allí, porque la llegada de una piña enorme ponen a la ardilla Ossi y su amigo Pío en una loca persecución por todo el valle, lleno de encuentros con sus estrafalarios habitantes.

Daniel y los enigmas de Marta Jarque y Daniel Jiménez, ed. Combel

En 2009 se publicó en Bambú Daniel quiere ser detective, con estos dos autores. En 2016 hubo una reedición. Y en 2024 llega un relanzamiento, aunque ahora se llama Daniel sigue las pistas. El mismo nombre mantuvo Daniel tiene un caso. El que es nuevo, eso sí, dentro de este relanzamiento, es Daniel y los enigmas. Lo cierto es que esta nueva edición, con mejor formato y más importancia para las estupendas ilustraciones -además de pasar de Bambú a Combel-. Así que tenemos de nuevo una pequeña y encantadora historia de un detective infantil -y su perro- con mucho humor e imaginación.

El Club de los Robinson de Guillaume Delannoy, ed. Tramuntana

Una historia con un dibujo divertido siempre funciona mejor, y si se trata de algo que una las aventuras con el humor y te ofrece islas increíbles, una serie de extraños seres y multitud de detalles y sorpresas en cada puerto.

Igapó, ¿qué quieren los coatíes? de Pato Mena, ed. A Buen Paso

En otro estupendamente ilustrado álbum infantil de Pato Mena asistimos a los periplos de una madre coatí cuyas crías han desaparecido por la selva. Tendrá que recordar qué quería cada una, qué señales mandaban, para buscarlas y reunirlas. De nuevo un libro alegre y juguetón en el que la preocupación de la madre no se trata desde la angustia sino desde la necesidad de organización. Incluido, por supuesto, a hablar con otras madres.

Una gran historia de vaqueros de Delphine Perret, ed. Limonero

Un gran álbum ilustrado, casi un experimento narrativo. Porque lo que nos cuenta la historia es una de vaqueros… pero el ilustrador cree que eso no es tan interesante como… un mono. Y puestos a cambiar cosas, ¿por qué no puede ser el sheriff una avestruz? Así, entre un texto que dice unas cosas y unas imágenes que muestran otras distintas va transcurriendo con humor e imaginación una obra que logra ir más allá de lo meta.

Nos leemos.


Cuando Hallmark entra en una serie es, sin duda, para seguir con su peculiar manera de hacer… iba a decir dramas pero en realidad The Chicken Sisters (USA) está casi más cerca de la comedia. -¿Hay una joven exitosa cuya vida colapsa en la gran ciudad y debe volver al pueblo en el que nació? Podéis apostarlo- Y aunque esta historia de hermanas enfrentadas, restaurantes de pollo frito y telerealidad acaba convertido en una muy encomiable empresa en la que todo el mundo -fundamentalmente mujeres, por cierto- sigue con esos encontronazos que son más telenovelescos que reales, lo cierto es que el resultado es exactamente tan agradable como uno podría esperar. Especialmente si no te paras a pensar mucho en cómo es posible que esto incluya ya una suerte de Romeo y Julieta caducado de fecha que no solo no ha acercado más a las familias más sino que las ha alejado y que, dado que son dos hermanas las peleadas hace que esta cuarta generación -que es más protagonista que la anterior- tenga en el centro… ¿un triángulo amoroso con dos primastros casados? No tengo ni idea de cómo de ‘primos’ son, quizá deba hacerme un esquema familiar o algo. Aunque quizá por eso está el asunto tan ‘un pueblecito del sur’. Ah, puntos extra a la decisión de poner de Voz en Off a Margo Martindale. Así que… bueno… es una serie de Hallmark, no hay nada aquí que pueda conducir a error.

Puede que How to Die Alone (USA) sea la comedia más triste de este año. También es entrañable, empática, llena de personajes que parecen más o menos interesantes pero, sobre todo, que se nota que han buscado en sus intérpretes para que tengan un cierto interés. Un cierto impacto. Así que el resultado es sorprendentemente interesante. Lo único que no puedo decir que sea es divertido. Pero de los Emmys he aprendido que si la ‘comedia’ es buena no tiene por qué hacer gracia.

No puedo negar que ‘Como su propio nombre indica’ podría ser un buen resumen para Human Error (AU), pero lo cierto es que este policíaco ‘basado en hechos reales’ es un poco… en fin. Creo que el nivel general de Lifetime es superior a esto. Y más creíble, porque el encontrarse con un asesinato que parece sencillo y descubrir que detrás podría haber una red de corrupción policial e investigarlo en lugar de encubrirlo. Nah, no parece muy mucho nada.

Supongo que Kangmaekang (O) (CS), o 강매강 o Seoul Busters o o…, pretendía ofrecer una comedia policíaca de un grupo de perdedores. Lo cierto es que el nivel del ‘humor’ podría ser de los años setenta, en el mejor de los casos. La lógica interna… en fin. Supongo que lo mejor que puedo decir de este tráiler es que supongo que irá a mejor porque a peor es difícil. Hasta el punto de que hay momentos en los que he llegado a pensar que era algún tipo de ‘reality‘ de improvisación y eso justificaba tanto la interpretación como el guión. En fin, supongo que a veces los proyectos salen así.

El inicio de LEGO Star Wars: Rebuild the Galaxy (USA) podría parecer que prometía ver con algo de humor meta -que es lo que suele pasar con las cosas de LEGO– la historia de Star Wars. En realidad no pasa del principio y luego pasamos a una especie de aventurilla más humorosa que humorística. Podría haber sido mejor. También peor. Pero supongo que es tan para su propio nicho que está claro que realmente nadie esperaba que los de fuera lo viéramos, o quisiéramos ver más. Vamos, yo desde luego que no.

Supongo que Milliardærøya (NO) tendrá su público. Puedo asegurar que yo no lo soy. Ni los tejemanejes empresariales, ni los de familias, ni nada de lo que cuentan me parece interesante, relevante, curioso, bien hecho, nuevo… Aceptable sí, es una serie que es la vida idea de lo hecho ‘de manera correcta’. Como de plástico. Supongo que es eso lo que le puede funcionar. Que el plástico es brillante y vistoso. Pero poco más.

Me temo que Pickle Storm (UK) es un genérico de serie infantil de niña con poderes, en la que los humanos -más o menos- tratan de ser la versión más caricaturesca posible y los seres mágicos parecen moñecos. Que lo son, pero ese es otro tema. Así que bueno, una joven que viene de otro mundo, uno con magia, y llega al nuestro y blablabla. Supongo que al público infantil le puede gustar. A algún público infantil. Quizá.

No tenía yo muy claro el cambio de premisa que iban a meter en este Return to Paradise (AU) que han montado en la ABC australiana con la ‘asistencia’ de la BBC. Ni cómo iban a justificar que fuera un spin-off de Death in Paradise. Ni hasta qué punto iban a mantener el formato, sobre todo teniendo en cuenta los cambios intentados con el primer spin-off Beyond Paradise. Eliminar casi cualquier rastro de diversidad, cambiar las dinámicas, y que ya no hubiera un asesinato sobre el que el capítulo se centraba. Salió regular tirando a mal aquello. Así que en esta han decidido tirar por la calle de en medio. Parece que volveremos a tener asesinatos, yay. Aunque la diversidad sigue sin ser su fuerte. Pero, al menos, esta vez la detective es una mujer, que parece mentira que tras tantos años -y cuatro detectives- en la original nunca pasara. La excusa es la siguiente, volviendo de Londres de ser DI una detective excepcional pero peculiar se encuentra de vuelta a su ‘bello pueblo turístico australiano’ del que salió huyendo. Lo de Londres les permite meter un pequeño -y tirando a lamentable- punto de unión con la serie original. En fin. Encuentran una manera de que haya una forma de explicar ‘lo nuevo’ y, a la vez, que todos los personajes tengan ya una cierta historia. Y, por supuesto, el motivo por el que vuelve a Australia tiene pinta de que se convertirá en un arco de fondo de esos que se solucionan al final de la temporada pero entonces el personaje decide quedarse. Pues bueno. No es la serie original, pero tampoco es el primer spin-off. Así que a ver si hay suerte y con algo de estabilización tenemos otro encantador ‘whodunit‘ semanal.

Una de esas series que parecen más interesantes en su making of que en lo que vemos en pantalla. Esta Three Women (USA) es un desastrito en el que se intentan contar historias ‘reales’ pero que tiene que comenzar diciendo que de una de esas historias ‘la otra parte’ asegura que es falso y que ‘uy, quién puede saberlo’. Con ese nivel imaginad el cachondeo ético que es la cosa esta. Por supuesto muy interesados en hablar de mujeres sin contar mucho de ellas. La verdad es que no me extraña todo el drama entre bastidores con Showtime preparando diez episodios y decidiendo no emitirlos, vendiéndoselos a Starz que a su vez se pasó un año hasta que decidió estrenarlos. Una vez estrenado puedo entenderlos. Excepto la parte de estrenarlo, claro.

En lo que empieza a convertirse en una tradición, tenemos una nueva serie espantosa. Se supone que Universal Basic Guys (USA) es de humor, pero también se supone que es animada. Ambas afirmaciones se encuentran en el límite de lo lexicográficamente aceptable. Que en el centro esté ‘mira a qué estupideces se dedica la gente cuando tiene una  Renta Básica Universal’ -sí, el nombre viene de ahí- es solo añadir sal a la herida. Siendo la herida lo absolutamente insufrible y retrógrada que es toda la serie.


¡Libros que Salen! Davis, «Cabeza de Serpiente», McManus y más

¡Que entre la pila!

Esa gente que no conocemos de Lydia Davis, ed. Eterna Cadencia

Muy rápido ha ido la publicación de este nuevo libro de relatos de Davis, que salió el año pasado en USA. Y yo que me alegro, porque Davis es una de esas grandes autoras estadounidenses, especialmente de relato. Lo que significa que es más que previsible que encontremos algo interesante, con humor y humanidad, para seguir con su obra.

Mentirosas y encantadoras de Karen M. McManus, ed. Alfaguara

¡Nuevo libro de McManus, viva y bravo! Y teniendo en cuenta que salió tan a finales de julio que era casi agosto está claro que se han dado prisa en publicarlo. Una ladrona que quiere reformarse, un embaucador poco de fiar, que además son ex-hermanastros. Y, por supuesto: Una fiesta, gente con dinero y un cadáver. Así que ahora están atrapados, marcados y sin poder confiar en nadie, especialmente en el otro.

Cabeza de serpiente de Patrick Radden Keefe, ed. Reservoir Books

Dentro de su mirada habitual al crimen esta vez Keefe nos habla de una criminal que buscaba parecer inofensiva, la Hermana Ping que desde su pequeña tienda de fideos de Chinatown dirigía un enorme imperio criminal. Keefer lo hace hablando de la manera de trabajar de Ping, de las investigaciones del FBI, de las vueltas que Hacienda daba, y en todo su contexto, desde los inmigrantes ilegales a los funcionarios corruptos. Una historia que busca mostrarnos lo que podría ser increíble si no nos resultara tan real. Y es que no puedes olvidarte… aunque sea Chinatown.

Una tienda en Chicken Hill de James McBride, ed. Tusquets

Una ciudad de Pensilvania en los años setenta hace un descubrimiento como poco extraño y muy probablemente escalofriante que no da para novela de terror o de misterio sino para recordar como cuarenta años antes en ese barrio de judíos inmigrantes y afroamericanos la gente intentaba sobrevivir mientras el Ku Klux Klan campaba a sus anchas, el racismo era tan abierto como en nuestros días e incluso mejor visto, y quienes se enfrentaban a esas injusticias sufrían las consecuencias. Así que podríamos decir que James McBride -al que Planeta ha sacado de las editoriales independientes para intentar darle lustre a Tusquets, que falta le hace- nos cuenta una historia de ese pasado que no podemos olvidar para explicarnos este presente que tantas veces se le parece.

Un detective en Virgina (Los mejores casos del Tío Abner) de Melville Davisson Post, ed. Siruela

Recuperación de un autor de principios del S XX que creó a uno de esos personajes de éxito en las décadas de los 10s y los 20s del siglo pasado, El Tío Abner, que además puede contarse como parte del misterio histórico al situar en la segunda mitad del S XIX sus misterios, aprovechando el poco tiempo de la nación y el que aún se estuviera montando un sistema policial. Pero sí, en las montañas de Virginia hay misterios, y para esto está Abner, con su aspecto rocoso y su barba canosa, acompañado por su joven sobrino Martin -el narrador- y el algo estirado Juez de Paz, Randolph. Historias de fondo clásico con un protagonista de gran capacidad deductiva y, sobre todo, de gran humanidad.

La cinta Duncan de Todd Keisling, ed. La Bibloteca de Carfax

Una cinta de vídeo maldita siempre es una cinta de vídeo maldita… pero es que en esta aparece un congresista estadounidense que se le aparecerá en sueños a un grupo de adolescentes que deciden ver la cinta. Así que habrá que ver cómo conduce la historia este autor que llega con ella a España.

Aunque ya supiera el final de C.L. Polk, ed. Duermevela

Una de esas obras con un misterio que intenta recuperar el noir de los años cuarenta. Si en los años cuarenta hubiera habido magia. Con una detective Y adivina, al que una atractiva clienta -ah, sí, también hay un componente sáfico en el texto, claro- contrata para atrapar a El Vampiro de la Ciudad Blanca. Aunque si algo sabemos del hardboiled es que las cosas nunca son lo que parecen.

Final de capítulo (Cozy Mystery) de Elizabeth Penney, ed. Alma
Misterio en Egipto (Cozy Mystery) de Elizabeth Petters, ed. Alma
Blanca Navidad y café negro (Cozy Mystery) de Cleo Coyle, ed. Alma

Continúan los lanzamientos de la colección de Cozy Mystery de Alma, esta vez con dos novedades y un regreso. Así que vamos primero con las novedades. Toca otra vez librerías con The Cambridge Bookshop Series, una serie en la que dos mujeres (madre e hija) viajan a Cambridge a hacerse cargo de la librería de una familiar. Un negocio en precario equilibrio que habrá que relanzar… aunque algún cadáver parezca interponerse. El otro es menos una novedad que un regreso, pero una sin duda bienvenida. Porque tras tantos años volvemos a tener con nosotros los misterios egipcios de Amelia Peabody, la serie que Barbara Mertz escribió con el pseudónimo Elizabeth Petters y que se convirtió en todo un éxito la anterior vez que se publicó en España, hasta su desaparición hace una década o así. ¡Bienvenida sea de vuelta! Y, por último, tenemos una nueva obra de The Coffeehouse Mysteries, el tercero que publican en España (y el octavo de la serie original, editoriales españolas y su forma de publicar) y que esta vez toca en ambientación navideña. Con un Papá Noel muerto y todo. Así que ya sabéis lo que hay.

La conciencia contada por un sapiens a un neandertal de Juan Luis Arsuaga y Juan José Millas, ed. Alfaguara

Pues aquí seguimos, creo que esta es ya la… ¿tercera? entrega del asunto. Esta vez centrándose en la conciencia, el ser, el cerebro o lo que queramos llamar.

Rojo sangre. Prensa de sucesos en España. Antología ilustrada y espeluznante. edición a cargo de Servando Rocha, ed. La Felguera

El nuevo libro ilustrado de La Felguera es una selección y repaso por las revistas de crímenes, las españolas y no las mexicanas -de momento- comenzando con Los Sucesos en 1866, pasando por El Caso y todos sus émulos, con los casos pero también las reflexiones sobre esta manera de mostrar los crímenes reales, con investigadores sagaces -periodistas o investigadores judiciales de diverso pelo- y también, casi sobre todo, con festines de sangre en distintos estilos y cierta propensión a la casquería. Pero, sobre todo, ilustrados. Muy ilustrados.

Marvel Cómics: La historia jamás contada de Sean Howe, ed. Es Pop

A veces uno dice que un libro merece una mejor edición. Por ejemplo, si lo editan en el Grupo Planeta. Así que ver que una pequeña pero tan cuidadosa como dedicada editorial como es Es Pop va a recuperar un libro como este que Panini publicó hace una década para demostrarnos lo que una edición en condiciones puede hacer por un libro.

Bailar lento de Rainbow Rowell, ed. Suma de Letras

Dos jóvenes, una amistad juvenil, un romance, una ruptura, dos vida separadas que se van mustiando y que, años más tarde, vuelven a coincidir en ese pueblo de origen. Esto, que con una ejecutiva y un veterinario en Navidad nos darían un tipo de obra muy distinto, sirve para explorar ese primer amor, los reencuentros y el paso del tiempo. Ella está divorciada y trabaja en el teatro… pero no donde había soñado. Él se alistó en la Marina. Y ahora hay una boda, de un amigo de instituto. Y si conocéis a Rainbow Rowell ya sabéis lo que toca.

La caminante de la niebla de Stephane Fert, ed. Nuevo Nueve

Ya nos hemos encontrado antes con las obras de Fert, con ese estilo tan característico que él tiene, y en este caso estamos ante lo que parece el principio de una obra en la que la Niebla, que se lleva todo, también deja algo atrás. Una niña peculiar cuidada por unas ancianas. Para que cuando regrese la Niebla todas estén preparadas.

Pepito Carapizza de Rafael Salmerón con ilustraciones de Núria Aparicio, ed. Anaya


El título parece que nos va a hablar de una cosa, pero es otra… que podría ser metáfora de la misma. Y es que Pepito tiene miedo de ir a un colegio nuevo porque… ¡tiene cara de pizza! Pero no como Freddy, no. Pepito tiene LITERALMENTE una pizza por cara. Y, claro, teme la reacción de sus compañeros. ¿Puede ser ponerse una máscara para que sus compañeros no sospechen la solución? Un libro para primeros lectores con una historia humorística y una enseñanza metafórica debajo de la divertida historia literal.

No hay nada más rápido que un guepardo de Tom Nicoll y Ross Collins, ed. Base

Un divertido álbum ilustrado con unos dibujos llenos de expresividad y humor en el que vemos una peculiar carrera llena de disparatados participantes que quieren superar al guepardo por todo tipo de imaginativos medios, por delirantes que sean. Una carrera descabellada que ofrecerá a sus jóvenes lectores una oportunidad de divertirse y reír.

Nos leemos.


Debemos de estar en la semana de Collin Morgan, porque aparece no solo en The Boy That Never Was (O) (IR), también en una de las siguientes series de la que hablaremos. En ambas ocasiones en papeles similares aunque contrapuestos. Aquí es un padre seguro de haber visto en las calles de Dublín al hijo que en teoría murió años atrás en un terremoto fuera del país. Si la premisa puede parecer propia de una de esas películas de después de comer luego la consistencia empeora, no solo porque el desarrollo sea ridículo -ya lo era antes de llegar allí- sino porque esta decisión del ‘padre ejemplar’ cuya búsqueda está afectando a su matrimonio no parece tener en cuenta que los giros van a afectar la percepción del todo. Así que si alguien está claramente guardando una maleta llena de secretos nos va a interesar menos que aquello continúa. No digamos ya la estupidez general de la premisa. Pero bueno, se ve que estábamos en la semana del relleno.

Aquí estamos de nuevo, con Call Me Bae (O) (IN) que es una versión de la ‘pobre niña rica’ que lo pierde todo y tiene que empezar a trabajar por su cuenta y blablabla. Lo de siempre, vaya. Hecho con un cierto de gracia, bien es cierto, pero poco más. Supongo que entra dentro de ese tipo de comedias, más o menos románticas, con su propio público. Para mí esto sirve para tenerlo un poco de fondo pero estoy seguro de que habrá quien lo aprecie.

En lugar de ser sobre un sheriff de un pequeño pueblecito en el que suceden extraños asesinatos este Dead and Burried (UK) va de una mujer que descubre que el asesino de su hermano –Collin Morgan de nuevo, sí- salió de la cárcel y reconstruyó su vida, y no está dispuesta a permitirlo. Así que una y otro se supone que se van a contraponer sin que haya mucho motivo ni sentido. Mostrándonos desde su inicio que esto va a acabar con violencia, fuego y sangre. Para luego contraponer ambas vidas, aunque está todo tan subrayado que es difícil saber si realmente se puede sacar algo de aquí. ¿Que la venganza es mala? ¿Que un acto del pasado no deja de tener repercusiones en el presente? ¿Que el sistema judicial inglés falla a las víctimas? Se pueden sacar todas las lecturas que uno quiera porque su aproximación es tirando a pueril. No es que sea una mala serie tanto como que es una que no tiene gran cosa que decir, mucho menos una forma de hacerlo que no parezca impostada, teatral en el peor sentido de la palabra, y hablando todo el rato de sentimientos sin que parezcan capaces de mostrarlos. No hay mucho misterio o suspense, quizá porque su idea de esto es casi tan discutible como el del humor. En fin. Podría parecer que después de décadas de Lifetime cualquiera sabría cómo hacer que esto funcionara, pero para todo hay que valer.

¿Puede ser English Teacher (USA) la peor serie que FX ha estrenado en su historia? Bueno, estuvo Starved, claro, y Son of the Beach, Saint George, y Unsupervised y Chozen, claro. Pero puede entrar a la pelea por el título sin demasiado problema. Supongo que alguien pensó que había que hacer una respuesta a Abbott Elementary, pero lo cierto es que les ha salido una versión rancia y sin gracia de Bad Education. La mitad de los chistes son sobre que las cosas ya no son como antes y la otra mitad también, pero con ellos siempre en el centro. Ni siquiera puedo decir que sea un desperdicio de talento porque lo cierto es que ninguno de los actores demuestre demasiado, y solo Enrico Colantoni se merecería estar en un sitio mejor. Pero mientras esté cobrando no creo que haya mucha queja. En fin, si alguna vez alguien de FX supo entender qué es lo que hace que It’s Always Sunny in Philadelphia funcione está claro que no está ya en la empresa.

Desde The Americans que no veía unos pelucones tan atroces como estos de Fight Night: The Million Dollar Heist (USA). Que no es lo peor de la serie, pero sí lo más destacable. Porque puede tener un reparto con mucha gente conocida, que si no tienen mucho que hacer con ello y decides que sean todos ‘las vibes’ pues… hay un límite en la paciencia y el caso que el espectador pueda llegar a tener, la verdad. Porque ni el intento de recuperar la ‘blaxploitation’ ni los trucos de cámara y tono evitan ver que esto es una pachanguita de amigos que se supone que deberían de estar contando algo, y que quizá piensen que lo estén haciendo, pero que ni es ‘de época’, ni es ‘de golpe’, ni, desde luego, es un drama social mínimamente interesante. En fin.

Sabemos que es la temporada de vuelta al cole porque siempre hay alguna serie donde una serie de pequeños vuelven al cole. Este año toca Kindergarten: The Musical (USA), una creación broadway-ish para preescolares. A ratos da la sensación de que es algún tipo extraño de parodia de GLEE! pero aquí todas las canciones son originales. La decisión de pasar en algunos momentos a una animación 2D en lugar del espantoso 3D habitual parece también algo medido por un equipo de marketing pero no explicado al resto. Así que… bueno… espero que al menos a su público le interese.

De alguna manera que no tengáis muy claro que acabo de entender en Netflix han decidido apostar por las series Filipinas, que siempre bien, pero parece que ha sido en concreto con las que son más telenovelescas. En el caso de Lavender Fields (O) (FI) podrían ponerla directamente por las tardes después del telediario, porque tenemos a una mujer que trabaja en lo que voy a llamar vivero pero que probablemente tenga un nombre más adecuado, que se encuentra a un hombre herido y le cuida. En ambos casos podéis un añadir un ‘pero poco’ detrás. Total, que pasamos a ver cómo se desarrolla su historia de amor, hasta que él desaparece. Y luego descubrimos el motivo y a más personajes igual de ridículos en tramas igual de inconsistentes y que incluyen negocios turbios, jóvenes caprichosas y situaciones que borden el ridículo. Pobres que no parecen tan pobres y ricos de cartón piedra. Total, que como forraje a lo mejor vale si a alguien le apetece tener algo de fondo mientras sestea, pero poco más.

Diría que no sé qué pretendía Disney con LEGO Pixar: BrickToons (USA), pero lo cierto es que parece más maniobra publicitaria que algún tipo de serie. Porque estos cortos dentro de la continuidad de las películas bien conocidas, pero creados para imitar las formas de los juguetes de Lego parecen más la promoción de alguna serie de juguetes que historias que tengan o quieran contar realmente. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

Parece que estamos en el año de las continuaciones innecesarias de telenovelas. Hace no tanto teníamos las de Betty la fea y Pedro el Escamoso y esta vez toca la de Floricienta que, eso sí, han decidido llamar Margarita (O) (AR). No tiene mucha gracia, y los actores juveniles son… son. Además de que la adaptación a la actualidad… en fin. Pero, supongo, al menos tenemos a Malala diciendo de nuevo Calla, Estúpida. Por buscar algo bueno, claro. Supongo que no soy su público, pero como no tengo claro para quién es esto, porque no parece que vaya a por los fans de antaño pero pesa demasiado el pasado como para ir a por los jóvenes… Pues ni idea.

Es curioso cómo va esto. The Perfect Couple (USA) podría ser perfectamente un genérico de serie de ITV o Channel 4, pero se han tomado decisiones de casting -ya que no de guión, o quizá también pero no están muy a la vista en este genérico de piloto- que son las que las elevan o hunden hasta acabar convirtiéndola en… lo mismo. Una serie genérica con caras conocidas, como una de esas malas adaptaciones de Agatha Christie en las que se meten a más caras famosas que caras adecuadas. Y, a partir de ahí, podemos ir dividiendo: Donna Lynne Champlin es lo mejor que le ha pasado a esta serie, y su investigadora es magnífica. Isabelle Adjani se lo está pasando claramente en grande. Ishaan Khatter es una muy bienvenida sorpresa tanto por su llegada desde La India como por su capacidad de mantenerse en esos papeles que hacía allí. Pero, por contra… Liev Schreiber está tan mal que pasé buena parte del capítulo pensando que era Dave Bautista sin demasiado interés por estar allí. Dakota Fanning se pasa el rato agarrada a una barriga más falsa que el pelo de Adjani. Billy Howle y Jack Reynor hacen unas subinterpretaciones que si estuvieran en EastEnders significaría su marcha de la serie. Pero la que peor está es Nicole Kidman. Mira que el papel parece sencillo y agradecido. Hemos visto a mi actrices usar uno de estos papeles de Matriarcas Afiladas pero Dolidas para elevarse. En su lugar ella se mueve entre mínimos y desidias, con la gestualidad de una estatua de mármol y la empatía de un estropajo. Lo único que puede ser celebrado de su interpretación es en cuanto a lo que significa de Abajo el trabajo. Así que el resultado es un genérico que resulta más fascinante por el extraño batiburrillo en el reparto que por alguna cualidad que pudiera tener en realidad. Qué os puedo decir… quizá para alguna siesta o alguna plancha os sirva.

Os voy a contar algo, pero me tenéis que creer. Resulta que existe un servicio de streaming llamado Warhammer+. Creo que es la segunda o tercera vez que sale por aquí. Y cada vez me sorprendo. En fin. Aquí están The Tithes (USA)Una antología en CGI que en realidad parecen cinemáticas de un juego que nunca llegó a publicarse, pero que quién sabe. Lo mismo a los fanses les interesa. Los no fanses supongo que miramos con cierto excepticismo la idea de lo que en tiempo hubiera venido en un CD de regalo con la revista de turno.


¡Libros que Salen! Pym, «Menú para dos», Abdurraqib y más

¡Que entre la pila!

Murió la dulce paloma de Barbara Pym, ed. Gatopardo

¡Otro de esos libros de Barbara Pym! Una novela que no logró ver publicada en vida pese a la preferencia que mostraba por ella, pero los temas y modos parece que no acompañaban. Algo lógico -bueno, un decir- teniendo en cuenta que el centro es la historia de una dama londinense que se encuentra pretendida por un tío y su sobrino. Un triángulo que se hace más complicado por su diferencia de edad por el joven y también por las particularidades de este, en una serie de relaciones complejas que logran mantener el sentido del humor de Pym tanto como su honda melancolía.

Menú para dos de Casey McQuiston, ed. Molino

Tras el éxito de Rojo, Blanco y Sangre Azul no sé si la estrella de Casey McQuiston ha vuelto a brillar tanto en Una última parada o He besado a Shara Wheeler, pero yo os cuento igual que llegue su nueva novela romántica juvenil: Menú para Dos, originalmente llamda The Pairing, pero entiendo que Maridaje iba a ser más complicado de justificar como título. Dos exes -y bis, por lo visto eso será importante para la trama- se encuentran en el mismo viaje de descubrimiento de vino y cocina europea. Así que eso nos dan: Europa, vino, comida, apuestas estúpidas, romance y pasión.

Un diablillo en América (Homenaje a la identidad escénica negra) de Hanif Abdurraqib, ed. Liburuak

Hanif Abdurraqib, al que en España ya pudimos leer en el ensayo musical Go ahead in the rain, aparece ahora con un nuevo ensayo en el que se se habla de la cultura negra y su relación con el arte. A partir de unas palabras de Joséphine Baker y recorriendo la danza, la música, la historia y la cultura pop para hablar del impacto de la música a la televisión que han tenido y cómo ha sido denostado, saqueado y no muy valorado.

El dios en llamas de R.F. Kuang, ed. Hidra

Pues aquí estamos, con el final de la trilogía de La Guerra de la Amapola. Un buen momento, ahora que hemos visto publicada entera -esta vez sí- la trilogía completa, con la historia de Rin y su lucha, ahora al contraataque y teniendo no solo que gestionar la batalla, también en evitar las ganas de ver el mundo arder. Personajes empatizables, que es lo importante.

¡García! 5 de Santiago García y Luis Bustos, ed. Astiberri

Pues aquí estamos de nuevo, con la segunda y última (dicen) parte de la historia que se comenzó en la anterior. Ya veremos.

–  UnOrdinary (Vol. 2) de Uru-Chan, ed. HarperKids

Segunda entrega de este webcómic, más jarana en el instituto superheróico con revelaciones del pasado y misterios dentro y fuera que acechan a los chavales.

Nos leemos.