Esta Cidade de Deus: A Luta Não Para (O) (BR) es la nueva continuación de la película del mismo nombre. La nueva porque podemos recordar que ya hubo otra serie, Cidade dos Homens -cuatro temporadas, una película, dos temporadas más diez años más tarde-, y un documental de ‘diez años después’. Pero bueno, ya sabemos que esto siempre ha funcionado con ‘si dio dinero una vez lo puede volver a dar’. Aquí se traen de nuevo a Buscapé (interpretado como siempre por Alexandre Rodrigues) mientras que a otros les sustituyen con cosas cercanas, para algo que parece más un intento de reverdecer laureles que de cultivarlos. En un momento de los inicios del piloto un personaje dice que hay que mostrar la otra cara de las favelas. Os sorprenderá saber que el resto -lo de antes, lo de después- deja claro que no hay mucha intención de hacerlo. Es más una nota, un ‘sabemos que hay más cosas’, pero bien sea por convencimiento o por interés lo cierto es que está claro que vuelve a tocar hablar de la corrupción policial y política, del submundo criminal y de la gente que intenta vivir en eso. Y la serie, como la película, vuelve a meter a mucha gente con muchas tramas propias. Pues bueno, supongo que si alguien se quedó con ganas de un poco más este puede valer.
Pocas veces me he sentido menos ‘público objetivo’ de algo que con Accidente (O)(MX), serie que asumo que es un drama pero que presupongo que hay un centro criminal o de suspense o algo. La historia es la de una serie de familias -en general de alta posición social- que están celebrando el cumpleaños de un niño. La cosa sale mal y acaba habiendo muertos. Y eso impacta como un meteorito en esas familias, pero también en la gente alrededor, especialmente por la búsqueda de culpables, responsables o lo que sea. Y sí, es un accidente. Y supongo que debería interesarme, preocuparme o querer saber cómo sigue la historia. Pero no me podría dar más lo mismo. Es como ver una de esas películas de mediodía que hace unos años montaba Hallmark, las de ‘grandes tragedias’. Y entiendo que es una tragedia y entiendo que los padres busquen culpables a lo que todos dicen que ha sido un accidente -y que tiene el problema añadido de ser bastante ridículo, ya que estamos- pero toda esta gente sufriendo no me podrían dar más lo mismo. Ni en la parte de Los Ricos También Lloran, ni cómo acaban siendo los pobres los que se llevan siempre la peor parte y las culpas, ni la gestión que cada cual hace del duelo. Sobre todo porque no se ve ningún sentido ni desarrollo, no parece que esté yendo a ningún lado ni creo que a nadie le importe mucho porque en realidad va de sufrir mucho. Yo paso.
No sé qué follón se trae Netflix, pero esto de que Mermaid Magic (O)(IT) lo estén moviendo los responsables en lugar de ellos, y haya que buscar por todas partes para encontrar el enlace para verla hace pensar en algún tipo de extraña apuesta. Más aún cuando detrás está la gente de Winx que parece haber decidido que su concepto de adolescentes magical girls podía añadir sirenas sin resentirse. Y eso es, precisamente, lo que se puede encontrar. Tres jóvenes con dobles vidas y poder sirenoso -algo así- más una serie de malvados -o una malvada con esbirros, a saber- y una serie de intereses románticos y blablablabla. La animación, lamentablemente, es este CGI de muñecas peponas que tenemos ahora como nueva normalidad, supongo que como parte de algún acuerdo de merchan o algo así, Pues eso, una obra poco original pero con tablas que parece pensada para vendeer algo completamente diferente en a saber qué otro lugar.
Supongo que esta Selenkay (O)(AR) es lo que toca ahora que tenemos Disney+ como especie de Disney Channel internacional. Es decir, una serie juvenil con los temas de siempre de familia, amigos, amores, estabilidad, más un añadido de ‘magia’ que incluye tanto algo así como bandas rivales, pseudoprofecías y enfrentamientos como un presupuesto claramente limitado que les da para andar por el bosque, mirarse mal, y hacer un par de cosas con el ordenador. Pues bueno, supongo que si alguien buscaba un relleno adolescente vacacional esto le valdrá.
Vendido como un proyecto que Bill Lawrence y Vince Vaughn llevaban años tratando de sacar adelante, ver Bad Monkey (USA) es comprender por qué no lo habían logrado. Y si la estrategia comercial actual de Apple no fuera lanzar pasta a sitios -bueno, a sus trabajadores no, claro; y bajar los precios tampoco, faltaría- para tener películas y series sin pararse a pensar en lo que hacían… probablemente tampoco la hubiéramos visto, ni nos hubiéramos perdido nada. Y es una lástima, porque al poco de verla caí en por qué me sonaba, se trata de una adaptación de la novela del mismo nombre de Carl Hiaasen, al que ya le cagaron una adaptación con Striptease y al que acaban de volver a jugársela. Aunque espero que el dinero de Apple lo haga más llevadero. Dicho esto, los cambios en la novela, tanto de orden como de personajes, y la decisión de convertirlo en algo a mayor gloria de Vaughn… la hacen difícil de tragar. Y mira que hay algún chiste suelto, hay toda esa idea del Noir de Florida habitual en los libros de Hiaasen, pero parecen remar a contracorriente con un Vaughn que parece empeñado en convertir esto en un directo a vídeo, uno que parece de los que ha protagonizado Bruce Willis. Estos último años, quiero decir. Y, por encima de todo, el peor casting de una serie de Lawrence. Que eso sí que me sorprende porque suele tener buen ojo, pero aquí… brrr… No hay casi nada que rascar en una serie en la que la mejor interpretación la brinda un mono. Y lo hace por falta de rivales. En fin, que solo puedo recomendársela a los fanses de Once Upon a Time in Venice, si es que existen.
No tengo claro que es lo que los responsables de Mr. Throwback (USA) pretendían hacer con esta serie. Pero, al menos, sé que ellos tampoco. Voy a presuponer que había al menos dos ideas -un falso documental y una comedia de amigos- a la que la llegada de un ‘famoso’ acabó de descabalgar. Porque no es que Curry –Stephen, pero sospecho que ni Tim lo hubiera salvado- sea un mal actor, o uno bueno, es un señor que está ahí. Pero como ninguno de los demás parece estar mucho más por la labor, incluyendo a un Adam Pally que aquí resulta menos creíble que cuando hablaba con Knuckles hace unos meses, pues tampoco es que puedas señalarlo como un problema. Así que, obviamente, puedes señalarlo como un problema, porque el que la gente no esté por la labor algún motivo tendrá que tener. En fin, no todo lo que diga de ella va a ser malo: Dura poco.
Pues parecía que no, pero con veranidad y premeditación han acabado estrenando Primos (USA) , ese estreno del Disney Channel que tantas críticas tuvo entre las *ehem* semejanzas con Los Casagrandes y los distintos problemas de representación. El resultado es… bueno… supongo que una representación. Si Los Casagrandes estaban claramente asociados a Loud House aquí tenemos lo mismo pero en lugar de ser hermanos son primos -algunos de los cuales son hermanos- y, sobre todo, para tener tantos hay varios que se distinguen poco o nada. Sí, sí, la autora ha tirado de su infancia y se ha visto inspirada por blabablabla… pero lo cierto es que esa sensación de falta de novedad en todos los niveles -la protagonista tiene un diario porque quiere apuntarlo todo para saber quién es, o algo así, que puede ser el segundo recurso más manido para una serie después de lo de la familia numerosa- explica tanto como justifica que lo hayan estrenado así. Que lo mismo luego es un éxito, pero no contendría yo la respiración.
De entre las muchas maneras de adaprar The Decameron (USA) que estos estadounidenses hayan decidido centrarse en la gente que estaba en la villa y no en las historias que contaban… bueno. Que hayan decidido hacerlo como una especie de comedia de época… que hayan decidido que la parte sexual sea… En fin, supongo que hay gente que quería hacer algo aquí. A la que no han hecho demasiado caso, supongo. Porque hay mucho personaje y mucha trama, pero poca chicha y poco interés de dotar de algo de profundidad -no digo ya de interés- a todo este batiburrillo de cosas que van sucediendo un poco porque suceden. Es una lástima que haya buenos actores por aquí liados, pero confío en que hayan podido tomar el rodaje como unas vacaciones o algo.