Supongo que en algún despacho un ejecutivo miró una cuenta y decidió que ya no vendía tanto como antes y de ahí salió este Barney’s World (USA) que no deja de ser una creación perezosa y trabajada menos como historia que mediante consultas de mercado. Porque si algo puedo decir de la cosa esta es que no la ha parido una reunión de guionistas, lo ha hecho una junta de accionistas.

Vamos a lo de siempre, porque más allá de ser galesa este Cleddau (UK) nos presenta un caso en el que lo más importante es que los investigadores principales tuvieron una relación en el pasado, ella le dejó, él ha rehecho su vida y ahora blablabla… La verdad es que yo prefiero cuando estas cosas te las hacen en una película de hora y media porque, por lo menos, rellenan más hueco con el misterio.

No tengo muy claro qué es lo que pretenden en esta historia sobre el ‘fenómeno’ que Gran Hermano -perdón, Loft Story– supuso en Francia, pero Culte (O) (FR) no deja de ser un poco interesante drama que querría ser telenovelesco pero que parece más bien un encargo para tratar de vender la épica de la nostalgia de algo que no tuvo ninguna de ambas. Además, esa decisión de contar ‘la verdad’ queda claramente fuera de plano con las cosas que nos muestran -y si pensáis que por ser Franceses van a meter tetas… estaréis en lo cierto- y cómo, a la vez, no pueden hacer lo que UnREAL hizo hace ya la retorta de años. En fin, que no.

Supongo que si tienes a un youtuber adaptando a un podcast lo que te va a acabar saliendo es este The Edge of Sleep (USA) que parece emitida más por contrato -casi por rutina- que por convicción. Da la sensación de que hay alguien para la que esto -que por suerte dura poco más de veinte minutos, aunque durante la mayoría de ellos no haya ninguna mujer que diga una frase- era un proyecto de pasión. De hecho las imágenes del inicio estoy seguro de que se las han pasado mucho… Pero, claro, las obras primerizas acaban notándose en muchas cosas, y este no deja de ser una confluencia de primerizos de más o menos fortuna en sus medios que han decidido pasar al siguiente. Supongo que van a descubrir la diferencias de medios.

En la muy poco inspirada Generation Z (UK) Ben Wheatley vuelve a la televisión tras dirigir Meg 2 con algo tan visto como aquello. Zombies geriátricos. Sí, como en la igualmente británica Cockneys vs Zombies. Con la diferencia de que aquella tenía más gracia, más suspense y más sentido y esta… bueno.. salen jóvenes o algo. Quiero decir, más jóvenes. Porque la idea es esa de jóvenes contra ancianos. Yo qué sé, la espuqui sison que tiene estas cosas.

Sacar un spin-off de un spin-off supongo que también cuenta como spooki season, así que este Joanie Loves Chachi, perdón, Georgie & Mandy’s First Marriage (USA) es el tipo de comedia familiar sin alma que uno esperaría que saliera de donde sale. Es una lástima porque en ocasiones hay un eco de algo que pudo estar bien o que alguien antes ha hecho mejor (Raising Hope, por ejemplo) pro bueno… ¡SECUELAS PARA EL DIOS DE LAS SECUELAS!

Supongo que esto de los youtubers -o lo que sean- reconvertidos es lo que nos quiere contar Good Boy (O) (IR) porque tiene uno de esos, en su variante simpático muppet humano, que comete uno de los fallos básicos de los pilotos aquí: Contarnos un contexto y personajes que para el final del capítulo desaparecen en gran parte. Más aún cuando no logran que haya un motivo de peso para ver el siguiente capítulo.

-Siempre que hablo de lo espantosa que es la animación de las series de Netflix pienso que quizá estoy excediéndome… hasta que llega la siguiente serie animada. Esta Gundam: Requiem for Vengeance (O)(JP) parece Gundam: World of Tanks, con un 3D de cinemática de los dosmiles que es difícil saber si se ha escapado de Command & Conquer, Starcraft, Black Ops o qué. El problema principal es que se les ha olvidado que cuando la animación no es buena lo mejor es tener un guión que lo tape, y en su lugar el guión ni está ni se le espera mientras vemos estúpidos planos de tanques disparando a cosas. Por menos que esto ha habido despidos.

Dentro de los temas de esta semana están las sitcoms rutinarias, así que la gran Reba McEntire ha regresado para esta Happy’s Place (USA) que no es nada fancy. Yo pensaba que I Can’t era su última canción pero resulta que también resume -más aún, tan bien resume- las decisiones tomadas para esto: Una mujer reabre el bar de su difunto padre solo para descubrir que va a tener que compartirlo con la hija secreta -su hermana secreta, vaya- que es, además, su opuesta. Mucho personaje unidimensional, poco humor y, en general, la sensación de que a nadie le importaba mucho qué o cómo saliera. Comenzando por la propia idea de partida. Reba se lleva más de cuarenta años de diferencia con su hermana, que no diré que no pueda pasar pero es, quizá, un tanto excesivo. Más aún para justificar algunas de las otras cosas que se comentan en el capítulo. En fin, espero que le vaya bien pero no seré yo el que la vea.

Una de esas veces en las que la serie más destacada de la semana aparece antes por incomparecencia del rival, no porque carezca de interés tanto como porque no está tan pulida pero uno mira el panorama… En fin, sea como sea, esta Hysteria! (USA) supongo que es una comedia de terror porque hay elementos claramente de terror dentro de toda esa comedia. Una ciudad a la que llega -es un decir- el Pánico Satánico -ah, sí, además son los ’80s, últimamente siempre son los ’80s- una desaparición. Eso hace que la paranoia se incremente… pero también que un chaval decida aprovecharlo para ligar. Con su banda de heavy. Qué puedo decir, es una historia clásica. Lo que pasa es que, además, hay secuestros, disfraces y hechos que podrían ser -o no- paranormales. Supongo que según vayan pasando capítulos veremos más de algunas de esas cosas, probablemente también alguna conspiración oculta o una secta o alguna caza de brujas o una mezcla de todas porque, bueno, estas cosas. Y, por supuesto, hay un magnífico trabajo de nombres bien conocidos (Bruce Campbell haciendo de ‘straight man’, Julie Bowen como una madre perdiendo el oremus) y otros quizá no tan conocidos pero que dan un recital (especialmente Anna Camp con el goloso papel de la jefa de las señoras de la iglesia y Jessica Treska en el que puede ser el papel más inquietante de la serie, el objeto de deseo del protagonista que obviamente esconde mucho debajo) así que aunque no deje de dar la sensación de algo que se ha hecho un par de veces antes, con más texto que subtexto y una única posibilidad de elección (seguir en la comedia de terror más familiar y dejar que la sátira haga lo suyo o bien arrojarse al paranormal más oscuro y dejar que la sátira haga lo suyo) en su camino. Veremos. Porque muy mal tiene que ponerse la cosa para que no me la vea entera.

Creo que esta It’s Florida, Man (USA) logra reunir todo lo que me parece mal de… un gran número de cosas. Espantoso desde su idea de ficcionalizar algunas de esas noticias de Florida comenzando por una de sadismo, mezclando a buenos actores que podrían estar haciendo cosas más interesantes como… quedarse durmiendo en su casa… y siguiendo por una mezcla de docu-drama con ribetes de true crime que parece sacada de un programa de Cárdenas. Asco. Eso es lo que me ha dado.

Pocas cosas más trilladas que las historias de época sobre el ‘descubrimiento sexual’, que es lo que proponer este Jungsookhan Sales (O) (CS) o 정숙한 세일즈 o A Virtuous Business o Un Negocio Virtuoso o…, excesivamente largo, poco interesante y con más esperanza de que los personajes nos caigan bien que trabajo para lograrlo. Los años noventa y la posibilidad de vender material ‘sexual’ -lencería y vibradores, la verdad- de un grupo de esforzadas mujeres rodeadas de hombres idiotas y blablabla. Lo cierto es que no me podría interesar menos, quizá porque no soy su público, quizá porque esta historieta ya la he visto.

Estoy… intentando encontrar una manera de explicar este Magilumiere Magical Girls Inc. (O) (JP) … y creo que lo único que se me ocurre decir es que intenta mezclar una sátira empresarial -por favor, que sea una sátira- con el mundo Magical Girls, otorgándoles una importancia como negocio que va por encima de la ayuda altruista. No parece que sea una sátira tanto de la figura de la Magical Girl como de la del capitalismo depredador capaz de convertir todo en un método de sacar dinero. El problema es que a veces parece que a ese humor no le parece tan mal lo que está contando. En fin, yo qué sé.

Adaptación de la novela del mismo nombre de Bernardine Evaristo, Mr Loverman (UK) que cuenta una historia supongo que importante pero en la que no puedo dejar de ver el maquillaje ‘de viejo’ que ponen a dos actores de cincuentaytantos. Incluso aceptando que el protagonista ha movido todo -porque se nota que es una obra a mayor gloria suya- el que el conflicto sea el presente y luego vayan al pasado para explicar cómo empezó el asunto… no sé yo, no acabo de verlo. Especialmente cuando luego nos los muestran de más jóvenes, en distintos momentos de su vida, y son otros actores. Vaya, resulta que sí que se podía. Supongo que el conflicto principal, la interrelación con lo que los demás ven y se muestran, la religión y la decisión de cómo son -o tienen que ser- las familias son más importantes. Y lo cierto es que toda la parte de actuación es aceptable -sobre todo comparado con maquillaje y peluquería- pero entre lo teatral que queda y mi sensación de que para eso ocho capítulos es mucho -es decir, si lo hubieran tratado en el primero hubiera ido más rápido todo, si van a estar dándole vueltas… no tiene sentido ocho capítulos de marear la perdiz- y lo cierto es que el tema que trata se merece algo bastante mejor que esto.

No sé quién se inventó esto de No sé quién se inventó esto de Mighty MonsterWheelies (USA) pero voy a asumir que fue una empresa juguetera. Porque son los Monstruos Clásicos de la Universal, pero ahora son coches. Bolts Frankenstein es el Camión de Bomberos -y el jefe, claro-, Sweeps Wolfman / el Hombre Lobo es el de la Limpieza, Wraps Stretcher / la Momia es la Ambulancia, Sonnie Dracula / el Vampiro es un Helicóptero que se puede convertir en una Moto, Gill E. Creature / la Cosa del Pantano es un vehículo híbrido tierra-agua y Axyl Bride / La Novia de Frankenstein es una Grúa. Yo qué sé. ¿Tiene guión? Mínimo. Aparentemente menos que el de un anuncio. Pero supongo que lo importante aquí es que la chavalería compre. Los juguetes, quiero decir. Y es una pena, porque esto mismo podría haber tenido un guión, no esta reñido.

Supongo que a esto suena un disco rallado, a NCIS: Origins (USA), una serie que quiere aprovechar el éxito de la madre, que se creó en 2003 al hilo del 11S, y que llega ahora como precuela ambientándola en algún lugar de esos ’90s que retrataba el JAG del que salió esta. Así que en cuanto se descuiden van a tener de frente ambas cosas, el 11S y pisar a su propia serie. Lo que, a su vez, complica esa idea del ‘superpoli’ que es el personaje central. Pero, bueno, esto es tan rutinario como para lo repitan todas las tardes, que entiendo que es la finalidad última de esta serie. Ser relleno, ser rancho.

Supongo que en la cabeza de alguien Nemesis (O) (PB) era una serie interesantísima. Es posible que la idea detrás lo fuera, pero la realización es tan plana en actuación, guiones y rodaje que creo que ha conseguido explotar el concepto de thriller aburrido más allá de lo que ninguna película de tarde ha logrado jamás.

Basado en una serie -algo así- creada para TikTok -está siendo una semana- este n00b (NZ) nos comienza a contar una historia, lamentablemente no pasa de eso, del principio, de mostrarnos al personaje principal que de puertas para fuera es el rey del instituto y de puertas para dentro se dedica a escribir fanfic gay, o algo así, desde luego es gay y, sin duda, lo interpretan gentes reconocibles -porque en la serie aparecen siendo interpretados por los actores, no por otra cosa-, y como su vida cambia cuando un error propicia que lo segundo sea descubierto por los primeros. El problema es que gasta todo un capítulo en esto, no vemos por dónde va a tirar de verdad y, de hecho, da un poco lo mismo porque todos estos adolescentes son bastante insufribles -que supongo que es la parte de costumbrismo- así que… bueno… tendrá su público, supongo. Pero no soy yo.

No. No. Claramente no. Este The Office (AU) intentando imitar más a la americana que a la europea es… en fin. Comenzando porque todo el punto de partido es horroroso -quieren cerrar las divisiones presenciales para pasar a teletrabajo o algo así, la verdad es que la explicación no tiene mucho sentido pero, ¿quién va a entender que no estén luchando por conservar su trabajo sino por seguir como una oficina?- y el reparto de personajes desde la serie original que hace que las reiteraciones con nuevos actores se aproximen más a un grupo de infantes jugando a ser The Office que a algo con un punto de partida similar. No, y no, y no.

Ah, sí, más sitcoms, yuju… En fin, parece que estamos repasando los últimos veinte años de sitcoms y con The Pradeeps of Pittsburgh (USA) hemos llegado a cuando les dio por ‘sitcoms de familias diversas’. Esto es lo que traen los Pradeeps fundamentalmente, luego ya los roles son los de siempre aunque los actores no lo parezcan. Han intentando darle un giro con una investigación que va yendo delante, detrás, y permitiendo cambiar cosas según quién lo esté narrando. Pero no acaba de funcionar ni como método de narración de la sitcom ni, desde luego, para crear suspense. En fin.

No sé qué tenía en la cabeza la persona que pensó en que había que adaptar Rivals (UK), supongo que ver gente desnuda. Pero esto parece una producción de intérpretes amateurs –Tennant está especialmente mal, reduciendo su expresividad habitual a cuánto fuma del puro-  que piensan atraer mucho público apareciendo todo el rato en culos. Algo que no funcionaba en los ’70s y sigue sin valer ahora. Estoy bastante seguro que a partir de estas novelas escándalo se podía haber montado algo decente, algo seguro de que quizá incluso interesante. Pero, sobre todo, estoy MUY SEGURO de que para montar este sopor de carnes y pieles sobraba tanto dinero como gente. Una posibilidad desaprovechada. Muy desaprovechada.

Está simpática esta Sekotengs (O) (ID) que no deja de ser la serie de doctores de siempre -bueno, me resulta muy complicado entenderlos como macizos pero voy a fingir que sí porque es lo que dicen en la serie- con una ambientación muy claramente… digamos ‘de webtoon’. Mejor dicho, tanto la forma de organizar y llevar la historia como los recursos de cómic -y cómicos incluso cuando son divulgativos- que la acompañan. Así que aunque no es especialmente original en cuanto a su fondo sí que logra una forma que resulta al menos agradable. Que a estas alturas y con esta semana casi que me vale.

Vamos a hacer un repaso: Un grupo de chavales (ok) que se resume en cuatro amigos  de toda la vida (ok) y una chica (ok) se encuentran metidos en una cosa extraña (ok) en la que les echa una mano a más o menos distancia el policía de turno (ok) y, casi se me olvidaba, hay por medio un juego de mesa (¿?) y, por supuesto, el hecho de que está ambientada hace décadas (ok). No, no sé a qué serie os recuerda esta Snakes and Ladders (O) (IN). Porque, en realidad bebe de más sitios, y quizá ni siquiera sean exactamente los ochenta. Son los ’00s pero parecen los ’80s por algún extraño motivo. La presencia de lo sobrenatural está más implicada en cierta ambigüedad y los malechores están más bien alrededor de los clásicos bandidos -puede que incluso de los de Solo en Casa- mientras lo que une a los jóvenes es uno de los recursos más viejos del libro… que no tiene mucho sentido porque ya estaban unidos de antes. Salvo que decidan… pero bueno, para eso habría que seguir viendo capítulos y esta especie de subproducto no os creáis que me ha dejado demasiadas ganas o interés de hacerlo. Pero, al menos, los capítulos son de menos de 50 minutos. Alguno está incluso más cerca de los ’30. Algo es algo.

Nueva serie antológica -corta, parece que serán unos seis capítulos- y esta Tales From the Void (USA) muestra las ventajas y alguno de los inconvenientes. La ventaja en que en realidad no se puede juzgar toda la temporada aunque sí tomar notas de por dónde van a dar (probablemente) las vueltas. La desventaja es la misma. Bueno, y una cierta sensación de que hay que rellenar espacio por rellenar espacio, aunque bien es cierto que a estas alturas es difícil saber si esa es una imposición externa o interna. (O el hecho de estar adaptando historietillas de un foro de Redditt) Sea como fuere, podría haber sido peor. Que supongo que a estas alturas ya nos vale.

Una vez más el tratar un piloto como el primer capítulo de un libro hace que no salga gente que aparece en el cartel, que otra aparezca menos de lo que se supone y que alguno no vaya a volver a aparecer, algo que esta vez toca decir de Thou Shalt Not Steal (AU), una serie que aparece apuntar hacia una de esas historias de paso a la vida adulta, más algún tipo de drama familiar con ribetes más o menos cómico y blablabla, aunque al menos parece que los actores que han aparecido hasta el momento se lo están pasando bien, pero no sé, es como si la hubiera visto y, a la vez, le faltara un poco de algo para que acabe de funcionar. Lo mismo es solo rodaje pero viendo cómo se ha… utilizado el piloto… no sé yo, la verdad.


¡Libros que Salen! Akagawa, «Arde Murcia», Sonko y más

¡Que entre la pila!

La persecución de la gata Holmes de Jirō Akagawa, ed. Quaterni

Más de un lustro llevábamos sin noticias de la gata Holmes, del detective Katayama y de todos los -tampoco demasiados- secundarios que poblaban esta encantadora serie de novelas que llevan la misma vida en Japón -esta es la cuarta tras Los misterios de la Gata Holmes, La mansión de los gatos y La rapsodia de la gata Holmes, todas ellas publicadas por Quaterni. La primera se publicó en 1978. Entre novelas y libros de cuentos se publicaron 49 en total hasta 2013- y que reúnen el misterio y el humor, obras encantadoras que parece que van a disfrutar de una segunda oportunidad gracias al éxito del ‘cozy crime’. En este caso una mujer se matricula en un Centro Cultural, los profesores comienzan a ser asesinados y Katayama tiene que resolver el misterio. ¡Con ayuda de su gata calicó!

Djinns de Seynabou Sonko, ed. Sigilo

Muchos son los temas que trata esta novela y, sin embargo, parece sencillo resumir su argumento: Una joven de origen senegalés que vive con su abuela curandera se encuentra despedida de su trabajo y ayudando a esta en su empeño de rescatar a un vecino ingresado en un centro de salud mental. A partir de ahí se habla sobre raza, sobre cultura, sobre pobreza, sobre salud mental, sobre dualidad identitaria y, sí, sobre espiritualidad. Lo hace con una cierta autoconsciencia, un cierto humor y, sobre todo, el convencimiento real de que personas como ella no son escuchadas y lo merecen. Claro que lo merecen.

Arde Murcia de J.M. Sala Díaz, ed. Dilatando Mentes

Si os gustó Arde Torrevieja supongo que estaréis interesados en saber que ahora llega Arde Murcia, una novela que nos lleva a un recorrido tenebroso por la Murcia de antes de que estallara la burbuja de los dosmiles -la inmobiliaria, quiero decir- mostrándonos a un conjunto de personajes más que reales como un joven que sufre explotado por su empresa, su hija pequeña escucha fantasmas llamándola desde el río Segura, una joven va a ir a El Bando de la Huerta dispuesta a olvidarlo todo, incluido el calor, y los muertos en vida llegados de lejos trabajan los invernaderos. Entre el polvo de una tierra seca y la presión de quienes sacan beneficio de todo ello.

Espacios salvajes de S.L. Coney, ed. La Biblioteca de Carfax

Un niño de once años pasa los días explorando la cosa con su perro. Hasta aquí todo bien. El problema es que, sin anuncio ni aviso, el extraño abuelo del chaval aparece por su casa. Y así, aunque él prefiriera que todo siguiese igual tanto la tensión entre los adultos como sus propios cambios van transformándole. Algo que horroriza a su madre, y alegra a su abuelo. Algo antiguo y abisal. Una pubertad difícil.

Rawblood de Catriona Ward, ed. Alianza

No sé si los últimos serán los primeros, pero está claro que en ocasiones los primeros son los últimos. Por eso llega ahora la primera novela de Catriona Ward que tanto éxito parece estar teniendo en Alianza. Ganadora del British Fantasy a novela de Terror (el premio conocido también como el August Derleth, vamos), esta obra de una joven aislada en una mansión, una enfermedad que parece mortal y una relación familiar muy poco sana. Una obra de clara inspiración gótica pero que, incluso en aquel momento, demostraba las capacidades de Ward. Y por si alguien quiere organizar sus libros por orden de publicación original: Rawblood (2015), La pequeña Eve/ Little Eve (2018), La casa al final de Needless Street/ The Last House on Needless Street (2021), Sundial (2022), La Bahía del Espejo/ Looking Glass Sound (2023).

El cerebro de Newton de Jakub Arbes, ed. Aristas Martínez
Escrita en el último tercio del S. XIX por el autor checo Jakub Artes, esta obra de viajes en el tiempo, aparentes resurrecciones y amistad, en la que se habla de ilusionismo, alquimia y tecnología con una perspectiva que innovo al mezclar el horror gótico con la ciencia.

La conexión infinita. Una conversación entre Donna Haraway y Ursula K. Le Guin, ed. Continta Me Tienes

Una conversación entre Haraway y Le Guin parece una buena idea, no tengo claro si será la que tuvieron con James Clifford, pero bueno. Que seguro que tienen algo interesante que decir de la vida, el universo y todo lo demás.

Bajo el muérdago de Beth O’Leary, ed. Suma de Letras

De las películas navideñas hasta aquí, eso es lo nuevo de Beth O’Leary, con un hotel encantador, dos empleados que empiezan odiándose y una serie de anillos dispuestos a ser devueltos a sus dueños originales. Es decir, justo lo esperable. Y lo esperado.

Cinco armas rotas de Mai Corland, ed. Faeris

Cinco peligrosos embaucadores, distintas historias detrás pero una común por delante: Acabar con el Rey Dios de reino. No es que desconozcan si pueden fiarse o no de sus compañeros, es que saben que ni pueden ni deben. Pero esta lucha, que es contra el rey pero que puede ser también por su corona, va más allá de un ‘golpe’. También parece que hay toneladas de insta-love y hornyficación. El signo de los tiempos, supongo.

Isla maldita de John Grisham, ed. Plaza & Janés

No sé si todo el mundo -o si alguien- es consciente de que Grisham tiene una serie con un librero -especializado en libros raros- y un autor superventas. Tras una historia de robos y un misterioso asesinato en un huracán llega este tercer libro que incluye a unos constructores, una isla con un pasado pintoresco, ambigüedad fantástica y, vaya, un abogado.

Cartas sobre demonología y brujería de Walter Scott, ed. Alba

En el primer tercio del S XIX Sir Walter Scott decidió escribir, desde una perspectiva antropológica y escéptica, un estudio informal -en forma de cartas a su yerno- para hablar de hechos fantásticos -a ratos folclóricos, en otros más serios- que van de fantasmas, hadas o seres mitológicos, pero también de las persecuciones por brujería entendidos como un instrumento religioso y política. Todo ellos como miembros de la Ilustración en Escocia.

El diablo está en los detalles / Así escribo de Leila Slimani, ed. Cabaret Voltaire

Componer la imagen de una escritora a través de dos obras distintas -y una portada que recicla la imagen de la misma, y de una portada anterior… cambiándole el color. Espero que los daltónicos que quieran hacerse con su obra completa no tengan problemas- demuestra la complejidad con la que se puede ir formando la historia. Porque en El diablo está en los detalles hay seis textos que van del relato al ensayo, mientras que en Así escribo nos encontramos con una entrevista. En conjunto, una obra pensada para mostrar Y examinar a la vez a una autora particular.

Postres del mundo de Bea Cano, ed. Libros Cúpula

Bea Cano dirige la tienda de cocina y repostería EnJuliana y tiene un blog. Así que lo lógico era que acabara con un libro de postres. Que es lo que hizo con ¡Cookies!, pero nosotros vamos a hablar del segundo porque en él promete dar una vuelta gastronómica al mundo que incluya de los Lamingtons australianos a los Alfajores argentinos. Así que, por lo menos hasta que podamos ver el índice de recetas y los interiores, vamos a dejar apuntado nuestro interés.

Nosotras, que queríamos ser libres de VV.AA., ed. La Felguera

El nuevo cartapacio de Agente Provocador lleva, entre otros, un par de facsímiles de unas revistas ‘para sicalípticas’ en las que les enseñaban autodefensa. Porque esas mujeres, muchas de ellas jóvenes, todas con ganas de cambar las cosas para ser más libres e independientes, algunas de ellas artistas, cupletistas, ‘frívolas’. Una visita a lo que fueron aquellas modernas, sensuales y hasta ‘peligrosas’ mujeres.

Necron de Magnus, ed. Melusina

De vez en cuando se recuperan a esos ya clásicos de la época de la movida. Que en el cómic suelen ser cosas como estas, por un lado claramente con intención de que resulten chocantes. Por el otro, una historia pornográfica de ciencia ficción y terror, con sus mad doctors, su Eros y Tánatos, y su -en este caso- necrofilia. Una rareza bien conocida y valorada -aunque quizá no tanto por el Gran Público por las particularidades de la obra- que ahora Melusina recopila en dos volúmenes. Tengo ganas de ver la edición porque espero que lleve introducciones contextualizadoras y algún comentario sobre el autor. Pero bueno, que va a salir y eso es, de por sí, una noticia relevante.

El horror de Dunwich 01 de H. P. Lovecraft en adaptación de Gou Tanabe, ed. Planeta Cómic

Siguen las adaptaciones de Gou Tanabé de lo de Lovecraft y esta vez le toca el turno a El horror de Dunwich en lo que dice ser el primer tomo, así que aquí seguimos. Y sospecho que seguiremos mientras sale el siguiente.

Los fantasmas de Sébastien Perez e Isabella Mazzanti, ed. Edelvives

Aquí estamos, con una nueva entrega de las historias de seres sobrenaturales de todo el mundo que esta ve se centran en los fantasmas. Así que ya sabéis lo que podéis encontrar en estas bien ilustradas historias.

Los ogros y las ogresas de Cécile Roumiguière y Étienne Friess, ed. Edelvives

Aquí estamos, con una nueva entrega de las historias de seres sobrenaturales de todo el mundo que esta ve se centran en los ogros y ogresas. Así que ya sabéis lo que podéis encontrar en estas bien ilustradas historias.

Cuentos fantásticos sobre dragones de VV.AA., ed. Catapulta

Lo último que esperaba yo era que lo nuevo de Nnedi Okorafor, Helen H. Wu, Renata Piątkowska y Naibe Reynoso fuera una serie de relatos cortos infantiles con la temática de Dragones, ofrecidos dentro de un libro ilustrado a partir de diseños con LEGO y -por supuesto- dentro de una caja en la que hay también un pequeño dragón de LEGO para montar. Creo que todos sabemos el tipo de saca-cuartos del que estoy hablando, pero supongo que es una mejora que hayan ido a por ‘nombres propios’ para estas historias de dragones, de Yinglong en China, Wawel en Polonia, Quetzalcoatl en México y Aido-Hwedo en Benin. Así que aprovechemos.

El secreto azul de lobo de Eulàlia Canal y Toni Galmés, ed. Bindi Books

Tras Té de fresa en la madriguera de Tejón, Eulàlia Canal y Toni Galmés llegan con esta historia, otro libro ilustrado, en la que Oso va a visitar a su amigo Lobo para encontrárselo extraño, preocupado y con un secreto. Otra pequeña encantadora historia con un dibujo precioso.

Leila, la bruja perfecta de Flavia Z. Drag, ed. Edelvives

Tras encontrarnos con Vlad, el vampiro fabuloso y Gustavo, el fantasma tímido ahora le toca a Leila, la bruja perfecta seguir con la estela de monstruos de Flavia Z. Drag. Y si los álbumes ilustrados anteriores trataban la timidez o la autopercepción ahora toca el deseo de perfección y la frustración cuando las cosas no salen tan bien como uno desea. Así que podemos seguir aprendiendo y, además, tenemos unos álbumes con humor y grandes ilustraciones.

Juntos de Émilie Chazerand y Amandine Piu, ed. Pijama Books

Un álbum infantil bellamente ilustrado que incide en una idea importante: la de la unión para realizar lo necesario. Porque si solos no podemos con amigos sí. Especialmente cuando se trabaja para lograr una conexión y una armonía en lo que vamos a realizar.

Nos leemos.


Supongo que esto es un drama, o algo, porque este Une Amie Dévouée (O) (FR) nos propone a una persona que claramente tiene problemas de antes, pero que decide hacerse pasa por superviviente de la Bataclan, que ya hay que tener ganas. Pero que parece una manera en la que consigue atención y, supongo, amor o algo. La verdad es que a ratos parece que quieren hacer una versión menos despendolada de Baby Reindeer desde el otro punto de vista. Pero lo que logra está más cerca de un patetismo que juega a ser algún tipo de comportamiento extraño. En fin, que no.

No tengo nada claro qué pretenden con esta Camp Be Better (NZ), porque la crítica social de los jóvenes hijos de padres ricos que en lugar de pagar por sus crímenes son enviados a un ‘campamento de reeducación’, es mínimo, el humor es incluso más mínimo, la trama de -supondremos- intriga está casi tan desaparecido en combate, y la parte de drama juvenil funciona un poco según les va pareciendo. No es ya que los personajes sean una panda de cretinos, que lo son, es que todo lo que hay alrededor sirve muy poco para convencernos de otra cosa.

Prime aún no ha abandonado la esperanza de que los muchimillones que se gastaron en Citadel den su fruto. Lamentablemente no creo que esta Citadel: Diana (O) (IT) logre mucho más, da igual que la pongan en 2030 o que cuenten lo que les de la gana. Suponiendo que realmente esté contando algo. Porque esta historia es un más de lo mismo, estirado y poco interesante. Para hacer una serie de acción debería de tener algo de acción, para una de espías haría falta algo de tensión. Esta es poco menos que un aburrido corre-corre sobre todo porque la mayor parte del tiempo no hay nadie corriendo. A ver si La India logra arreglar lo de las otras dos, aunque a estas alturas lo dudo.

En un mundo lleno de series imbéciles esta Curfew (UK) que ha puesto a la vista de todo el mundo Paramount+ es de las peores que se me ocurren. Partiendo de la base de Un mundo en el que los hombres tienen prohibido salir de las 19 a las 7 y llevan una tobillera que les localiza a cada momento se produce un asesinato es casi tan estúpido como la teoría del gran reemplazo o del racismo antiblancos. Por supuesto la inspectora al cargo considera que el asesinato lo ha cometido un hombre. Así que tiene que seguir adelante porque los hombres son muy inteligentes mientras que las Mujeres de la WSA o algo así como Agencia de Seguridad de las Mujeres… no lo son. Más allá de estupideces varias como que el crimen se podría haber cometido por la mañana porque d’uh el policíaco está hecho con el clásico estilo cartónpiedra de quien está convencido de que solo con su IDEAZA puede tirar adelante todo lo demás y no se va a molestar mucho en pensárselo mejor. Que es, en realidad, el resumen general de una serie en la que el mayor misterio es saber si es una sátira o no.

Supongo que si uno tiene que elegir entre contar una historia o poner su ego en primer lugar va a demostrar lo que es con facilidad. Y en el caso de Disclaimer (UK) está clarísimo, meridiano, lo que es su responsable. Así que si a alguien le apetece una paja mental de alguien encantado de conocerse, bienvenido sea. Si alguien quiere intentar seguir lo que se supone que es una obra de suspense… en realidad el libro tampoco es mucho mejor, así que para leerte este mejor buscarse en la misma editorial Tres noches de Austin Wright. Que será de más provecho que cualquiera de las otras opciones. Y eso que por lo menos esta vez no han metido a Nicole Kidman por medio.

Supongo que esta serie, Dodge’s Pup School (UK), está pensada para esos peques que aman los perros. Normalmente hubiera sido una obra con mayor variedad de animales -supongo-, pero también imagino que esto mismo pero con gatos sería… una serie distinta. En cualquier caso, una serie para preescolares y alrededores agradable y blabalbla. Podéis imaginaros lo que es y cómo es.

Holgazana es la escritura de este The Franchise (UK), un conjunto de comedia de trabajo poco inspirada en la que ni los insultos son gran cosa. Lo peor es la sensación de que todo esto ya lo habíamos visto pero mejor. Los chistes sobre películas de superhéroes (porque se supone que esto es Marvel pero en realidad es casi más DC) se han hecho tantas veces que los del director los hacía mejor Barbie, la historia general podría ser la de Mystic Quest si Mystic Quest no tuviera gracia, y una serie de Armando Iannucci con poca gracia ya la teníamos en Avenue 5. Así que, bueno… Creo que HBO ha hecho una serie a la altura del resto de lo que la Warner hace.

Una serie que, en el mejor de los casos, es una agradable obra histórica sobre una familia de pescadores. El asunto es que para finales del capítulo las penurias de la familia les llevan a lograr dinero. Y entonces The Hardacres (UK) se transforma en algo que parece que va a significar el enfrentamiento entre estos ‘nuevos ricos’ y los ‘ricos de siempre’ de una manera que juegue con las tradiciones de las obras de época. Pero que a cada momento y posibilidad me hace pensar en Rústicos en Dinerolandia, la vieja The Beverly Hillbillies. En versión británica, eso sí. Pero bueno, no he visto más allá del piloto así que no sé si serán capaces de tirar por otro lado, pero supongo que si alguien ha pensado alguna vez en hacer una mezcla de ambas ‘ideas’ es su momento. Yo qué sé.

Lo que puedo decir de este Inganno (O) (IT) es que parece que cuando en Netflix decidieron autorizar un remake italiano de la serie de la BBC Gold Digger se sentaron a ver lo que funcionaba y lo que no. También creo que se les ha ido un poco la mano con el personaje masculino principal, que no es que parezca ambiguo, es que solo le falta matar a alguien en el piloto. Y, sin embargo, sospecho que pretendían darle una vuelta cómo funciona toda la historia, así que ya veremos cómo montan el melodrama.

Pues aquí está, con Life and Dirt (O) (NI) como serie nigeriana en Prime que parece que los de Prime tampoco están muy ocupados en promocionar. Vale, es una especie de telenovela con un par de ¿chanchulleros? que se encuentran con un problema -en realidad son varios, pero el principal es su propia incompetencia- y una producción que hace que todo parezca un teatrillo. Nigeria tiene mucho mejores series, la verdad. Así que en realidad me gustaría saber cómo han acabado aquí, parece una historia más interesante.

Supongo que a los fanses de aquella película que los dos actores principales hicieron juntos les gustará La Máquina (O) (MX), el resto pues bueno. La parte de un boxeador cuyo final de carrera está ahí resulta más o menos aceptable, las trapacerías de su manager, sin embargo, parecen una farsa. Que vayan evolucionando hacia un muy poco probable misterio… en fin. Si la idea es que con este dúo podían ponerles a interpretar una opereta de Jose Luis Moreno supongo que era un reto como otro cualquiera. Pero lo cierto es que lo más destacable acaba siendo la música, el uso de un karaoke que es el mejor punto intermedio entre las dos obras distintas que pelean -y pierden, ambas- dentro.

Alguien pensó que era una buena idea hacer una serie sobre el psicólogo del presidente argentino. El problema es que la realidad es mucho más increíble que la ficción así que todo lo que nos cuenta este La mente del poder (O) (AR) con sus idas, venidas, dimes y diretes para que una organización secreta controle al psicólogo y trate de que renuncie o de que le destruya… En fin, con el presidente que tienen ahora los argentinos sabemos: Que a peor no le va a convertir, que si logra que renuncie un favor que nos hace a todos y que CON UN SOLO PSICÓLOGO POCO VA A ABARCAR. Así que ni misteriosos pacientes, ni intriga… psicológica (JA!) ni leches. La próxima vez que se lo piensen mejor antes de montar la serie.

Brevísima en todos los sentidos, dos minutos por corto y cinco cortos en total, este Mickey’s Spooky Stories (USA) es un encantador ejemplo de stop-motion para la época. Breve, imaginativa y muy agradable. Ideal.

No soy el público objetivo de este The Office Movers (CA) porque sospecho que esta serie que debería de haber sido un podcast, y a la que llamarla serie casi me parece mucho exagerar, nos presenta a dos expertos en mudanzas de una empresa ruinosa pero… no mucho más. Una serie de momentos más o menos breves -quizá debería de haber sido una serie de sketches para YT, quizá lo fuera en un inicio- que ni parece coherentes ni apuntan a ningún lado más que al ‘colegueo’ de sus protagonistas.

Voy a empezar diciendo dos cosas de este Ranma ½ (O) (JP). La primera es que no esperaba yo nada de ella. Lo segundo es que no tiene mucho sentido hablar de la historia salvo que no la conozcas de antes. Porque lo que han hecho es usar exactamente lo mismo. O CASI lo mismo, y con mucha astucia. De momento lo han convertido en una serie ‘de época’ al ambientarla en el momento en el que se escribió, en lugar de actualizarla. Así que la actualización, que la hay, viene de otro lado. La forma de tratar a los personajes -ahora Ranma se ruboriza y mortifica, por ejemplo-, la forma de tratar la sexualidad de los cuerpos -más jugando a no mostrar, haciéndolo como si fueran barbies en lugar de aquellos pezones rosáceos de antaño- y, sobre todo, el manejo de la animación para luchas y tonos. Las partes cómicas son deliberadamente más cómicas, las peleas más dinámicas. Hemos pasado de un entorno casi 2D como un teatrillo a un momento en el que la cámara se mueve. Y le viene muy bien. Ah, y han organizado las escenas para que sean las mismas pero en un orden más coherente. Lo cierto es que hay una tercera cosa que decir: Esta Chapa y Pintura le ha venido muy bien. Y no me lo veía venir. En absoluto.

Dentro de esta decisión de Netflix de que algunas series sean más bien miniseries, como libros, tenemos este El secreto del río (O) (MX) que claramente tiene un principio que no va a permanecer sino a dar un salto temporal… que no hemos visto en el piloto y que lo mismo tarda algunos capítulos en dar pero que CLARAMENTE  va a dar. Porque la historia que nos está contando y que puede ser interesante en algunos puntos -fundamentalmente lo que nos cuenta sobre las Muxes- en otros no deja de ser el melodrama clásico de las telenovelas a las que vemos venir la intención de meterle un suspense que ni pinta mucho ni importa tanto como la historia de estos dos amigos tan iguales y tan diferentes. Y ver lo que se atreven y no a hacer con ellos. Si no hay salto temporal me como el sombrero pero he visto suficiente con esto como para saber que lo habrá. Y que hay rastros de una historia interesante en mitad de todo el resto de perifollo que le han metido para, supongo, vendérsela.

¿Cuántas series de asesinos en serie que no querían serlo pero no les ha quedado más remedio vamos a tener? Me temo que este Sweetpea (UK) se queda muy lejos de Obituary, también de las mil versiones de Dexter, en general es más una especie de drama que quiere ser humorístico, fallando en ambas partes. Porque solo porque un personaje sea patético no vamos a empatizar con él, por mucho que le maten al perro. Más aún si las distintas cosas que suceden lo hacen como lo hacen. Así que bueno, supongo que habrá gente que logrará sacar algo de esta serie. Pero a mí solo me ha hecho perder el tiempo.

Mi problema con Teacup (USA) es muy sencillo. Cuando vi el piloto pensé ‘bueno, una de esas series con golpes de efectos y una serie de misterios que ya veremos si se resuelven o no, no me puedo creer que hayan pasado 20 años de Lost y sigamos en las mismas’. Pero, entonces, apareció en los créditos algo que hizo que pensara bastante peor de ella. Porque resulta que asegura adaptar a Robert McCammon. Puede que la gente no le recuerde pero durante los años ’80s fue uno de los principales rivales -y, a menudo, comparado con- Stephen King. Cómo sería que bastante de sus libros se trajeron a España. Desde hace ya unas décadas se dedica al misterio histórico, pero en su día fue la persona con la que King se tuvo que repartir el Stoker a Mejor Novela el año que publicó Misery. Vamos, que no es un cualquiera. Pero, más importante, no tiene casi nada que ver con esto. Porque si te has leído Stinger -que es la que se supone que adapta y que fue candidata del Stoker ese año… pero lo perdió a manos de El silencio de los corderos– sabrás que han decidido saltarte prácticamente todo. A favor de una historia que oculta más que muestra, que no parece muy ocupado en jugar las cartas de aquella y que, en general, da la sensación de que va a remolonear más incluso de lo que yo pensaba. Así que, no sé, para otra vez si alguien decide comprarse los derechos de una obra ochentera estaría bien que se pareciera. Por muy grande que pongas que James Wan ha tenido algo que ver en esto porque te lo encontraste en una fiesta o algo. (Y, ya que estamos, si alguien quiere recuperar alguna de las novelas de McCammon, no es que yo tenga mucha prisa pero algunos títulos puedo sugerirle)

No sé por qué Netflix ha pisado el acelerador con la animación, lo que sí que os puedo decir es que esta Tomb Raider: The Legend of Lara Croft (USA) a la que más me recuerda en trama, estilo de animación e intenciones es a… James Bond Jr. Con la diferencia, supongo, de que aquella fue hace como treinta años y era menos consciente de sus comportamientos. Bueno, y que jamás hubiera sacado a una persona con un tiro en la cabeza. Pero, vamos, para lo principal -diría que para lo sustancial, pero necesitaría que hubiera sustancia- estamos hablando de prácticamente lo mismo.


¡Libros que Salen! Gloag, «La gata lo vio todo», Vuillard y más

Primero los amigos.

El mapa de Chillida de David Marto, ed. Norma
Esto de David, que quizá os suene de Mateo pierde su boca, es una sorpresa para mí porque, la verdad, pensé que le veríamos antes dibujando un cómic infantil/ juvenil. Pero supongo que también hay algo de la frescura y humor que puede aportar a una historia que parece ir por otro lado, porque con la excusa de una joven que ha perdido a su abuelo y que decide hacer el viaje soñado y nunca realizado por las obras de Chillida se nos cuenta la biografía y las intenciones del escultor. Así que hay un aspecto didáctico unido a una pequeña historia que complementa a aquella. ¡Bien por David!

¡Que entre la pila!

Cada noche a las nueve de Julian Gloag, ed. Impedimenta

Publicado la vez anterior con el título original del libro, La casa de nuestra madre, y ahora con el de la película que la adaptó; esta obra de Gloag, entre el suspense opresivo y el gótico familiar, con siete hermanos cuya madre ha muerto pero ellos fingen que no, y cuya existencia se ve alterada por alguien que dice ser su padre, en el que la presión, las dudas y la situación extraña en la que un fervor materno podría ser el origen de una paranoia que quizá llegue a lo mortal.

Conquistadores de Éric Vuillard, ed. Tusquets

El buen hacer de Vuillard para la novela histórica se va esta vez al siglo XVI para contar la historia de Francisco Pizarro y sus hombres, la caída del Imperio Inca, el terror ante los recién llegadas, la fuerza bruta en una tragedia que incluye la caída de un imperio y que aunque pueda parecer antigua no nos cae tan lejos.

La gata lo vio todo de Dolores Hitchens, ed. RBA

Uno de esos libros que une gatos y policíaco… de los años ’40. Para la próxima vez que os digan que el ‘cozy crime’ es un invento reciente. Dolores Hitchens fue una gran autora de género criminal -en una de sus novelas, Fool’s Gold, se basaría Jean-Luc Godard para Bande à part– y se movía con igual soltura en el ‘hardboiled‘ y el ‘murder mystery’ más clásico, aunque de entre sus libros la serie de Rachel Murdock, una mujer mayor con una gata negra, Samantha, perpetuamente metidas en asesinatos – Bueno, al menos una docena de veces.- y ahora, tras tanto tiempo… Aparentemente llegan a España. Así que es toda una oportunidad.

Carnicero de Joyce Carol Oates, ed. Alfaguara

Una obra sobre las terribles investigaciones sin control que las mujeres encerradas en una institución tuvieron que soportar, especialmente por una joven sirvienta albina, a manos de un médico dispuesto a todo. Narrada por el hijo mayor del investigador que se centra en repudiar el legado de su padre. Así que, efectivamente, lo último de JCO es bastante duro.

Todas y cada una de las chicas de la curva de Gwendolyn Kiste, ed. Dilatando Mentes

Aquí estamos de nuevo con Kiste, el cuarto que le publica Dilatando Mentes. Esta vez es una traducción de Pretty Marys All in a Row, sobre cinco leyendas urbanas (Resurrection Mary, Bloody Mary, Mistress Mary Quite Contrary, Mary Mack y Mari Lwyd) mientras que en España tendrán otros nombres: La Chica de la Curva, Verónica, La Ama, La Chica del Ataúd y Mari Lwyd. A saber. Pero creo que es importante porque así queda claro por qué hablan de esas cinco mujeres, que comparten casa tanto como una tradición de folklore y oralidad, y que están acostumbradas a vivir y revivir sus historias… hasta que descubren cómo moverse entre ellas, y cómo son más fuertes unidas.

Somos satélites de Sarah Pinsker, ed. Red Key

La ciencia ficción -de aquella manera- sirve para esta historia de personajes en la que una familia se encuentra ante lo que podemos llamar ‘un cambio tecnológico’. Aparece un implante cerebral que ‘ayuda’ a la gente. A partir de ahí comienza un examen a lo largo del tiempo de lo que esta tecnología y su impacto suponen. Desde un punto de vista de drama familiar, muchas veces, pero no solo. Supongo que con esto sabéis más o menos por dónde van los tiros, así que, en realidad, el concepto es lo suficientemente claro como para decidir qué hacer.

Atracón de Douglas Coupland, ed. Alianza

Todo llega. Incluso la publicación de este libro de relatos de 2021 que se llamaba en inglés Binge porque quería ofrecer una buena cantidad de ellos que leer del tirón, pero también reflexionar sobre esos cambios culturales como él suele hacer. Y lo hace en estas historias de 3 ó 4 páginas que, en ocasiones, pueden parecer demasiado cortas, pero otras veces le sirven para ir justo a donde quería para lo que quería contar. Incluso cuando se empieza a ver que las historias sirven también como piezas interconectadas. Lo cierto es que no sé si a estas alturas sigue siendo relevante, pero supongo que al menos tenía que avisar de que un libro suyo, nuevo, estaba disponible.

El coliseo de Mary Beard y Kith Hopkins, ed. Crítica

Aunque parezca más un libro de compromiso que una de sus obras sé que hay suficientes fanses de Mary Beard por aquí -no sé de Kith Hopkins, la verdad- como para avisar de que sale esta obra sobre la historia del Coliseo. No hay mucho más, pero parece bastante claro el libro y su alcance.

La impostura de Zadie Smith, ed. Salamandra

A finales del S XIX una abolicionista se involucra en un juicio por la identidad de un hombre que parece haber reaparecido. Que cuenta de su lado con un antiguo esclavo que testifica a su favor. Pero toda esta gente, todos lo que hay a alrededor, servirán no solo para la intriga, también para el contexto de la época. Y, por supuesto, para la nuestra, porque desde la publicación de este libro parece que Smith no ha dejado de hacer declaraciones discutibles y meterse en líos.

Una cena en Roma de Andreas Viestad, ed. Siruela
A partir del menú de un restaurante el autor hace un ejercicio de arqueología culinaria, un viaje a través de la mesa que sirve también para hablar de la historia -no solo del mundo, también de los alimentos- y así desde el pan (y el trigo), el aceite, la sal, la pimienta, la carne, el vino o el limón -todos ingredientes propios de la cocina del lugar- puede pasar a lo universal y a la reflexión sobre la importancia y el impacto de los alimentos en el desarrollo humano.

PAN.DELIRIO. de Javier Cocheteux (padre e hijo), ed. Planeta Gastro

Con el roscón de reyes como centro, y la fama de este obrador de pan y repostería -todo artesanal, claro- con las recetas que aquí se presentan y que van de brioche, torrijas, pan de pasas y nueces, crema pastelera o, claro, el roscón de Reyes. No hay mucho más que haya que añadir. Tampoco menos.

El rescate de la rosa blanca (3, El superdetective Blomkvist) de Astrid Lindgren, ed. Kókinos

¡Parece que estamos en el año de Blomkvist! Porque aquí llega la tercera y última de las novelas de Lindgren escribió sobre el personaje. Ahora con 13 años y metido en una trama de secuestro que se irá complicando. Así que ya podemos leer todas las aventuras de este fundamental detective adolescente europeo.

La muerte cuelga de un hilo (Cozy Mystery Juvenil) de Alan Bradley, ed. Alma

Pues aquí estamos de nuevo, con el segundo de los misterios de Flavia de Luce. Que apareció la vez anterior en España como La muerte no es un juego de niños y que en inglés se llama
The Weed that Strings the Hangman’s Bag. Y es que hay un nuevo caso que aparta a Flavia de sus experimentos cuando un titiritero ambulante aparece muerto, y los hilos lo unen a un caso del pasado. Un motivo más que razonable para que ponga en práctica de nuevo sus extraños talentos.

Cajita conversaciones Heartstopper. Cartas oficiales para fans por Alice Oseman, ed. Libros Cúpula

Efectivamente, eso parece que es una… no una baraja sino más bien una serie de fichas con información de personajes pero también de temas. ¿Sirve para jugar? No parece. ¿Sirve para conocer más o mejor este universo? Pues no creo. ¿Sirve para sacarle las perras a los fanses? Puedes apostar por ello.

Inspectores espectrales de Bowen McCurdy y Kaitlyn Musto, ed. Astronave

Un grupo de jóvenes tienen un pequeño programa de misterio paranormal, su complicada dinámica interna parece a punto de saltar por los aires, pero aún así van a realizar un episodio especial en un pequeño pueblo que parece lleno de lugares encantados. Lo que, por supuesto, acaba llevando a que aparezcan… ¿fantasmas? ¿demonios? ¿otra cosa? Sea como se tenemos un grupo, tenemos diversidad y tenemos una pequeña historia de misterio, fantástico, incluso una pizca de horror en este pequeño cómic juvenil perfecto para la temporada tenebrosa.

Beetle, aprendiz de bruja de Aliza Layne, ed. Blackie Books

La joven Beetle es una goblin que va a ser una bruja (o una bruja-goblin si lo preferís), pero de momento prefiere intentar pasar las tardes con su amigo el fantasma mudo Ecto Plasma en el centro comercial que este ‘encanta’. Pero la vida no es tan sencilla y pronto surgen retos, desde el regreso de su antigua mejor amiga -y quizá algo más-, la gato-esqueleto Kat a los planes que la mentora de esta tiene para el centro y que son un peligro para todas las almas que lo ‘encantan’. Así que Beetle tiene que salvar a su amigo, reconciliarse -o lo que surja- con su amiga y lograr hacer lo correcto. Todos los ingredientes para un cómic estupendamente ilustrado, con mucho humor y lleno de ideas. Buenas o malas, pero siempre entretenidas.

Nos leemos.

 


Poco trae este Ao no Hako (O) (JP), o アオのハコ o Blue Box o La caja azul o, que no se pueda resumir en que es un spokon con mezcla de romance que es exactamente lo que uno esperaría al escuchar estas dos cosas. Una parte importante de deportes con las típicas llamadas al esfuerzo, la superación y blablabla -el chico en badminton, la chica en baloncesto- y la otra de romance que es casi igual de perezosa -el chico está enamorada de la chica, que es de un curso superior y está muy centrada en su deporte- con un reparto de secundarios bastante limitada. ¿Qué podemos decir de bueno entonces? Pues que la animación está por encima de la media . No para ser Netflix que ya sabemos que eso poco significa, sino en general. Pero, claro, ¿merece la pena verse una serie por la animación? -Más aún sabiendo que lo mismo en un par de capítulos empiezan los reciclajes- Para mí, desde luego, no. En absoluto.

Usar un rato de Will Ferrell puede ser lo mejor que tenga que ofrecer este The Charlie Puth Show (USA), una especie de falso documental sobre la carrera de esta persona, sea quien sea -sí, ya sé, se supone que es famoso, pero ya sabemos que Famoso Demostrable es lo que es- que no tiene demasiada gracia porque la mayor parte del tiempo lo que hace es poner una charla intrascendente tras otra. Me temo que parte del problema está en que necesitas mucho carisma para sacar algo así, o conocer al personaje desde hace tanto que esperas ya una serie de cosas… que no están aquí, la verdad. Entiendo que si hay un vínculo parasocial lo mismo te hace más gracia pero, visto lo visto, lo más que puede hacerlo brillar es algún invitado puntual.

Burdo, adolescente y a veces pueril, DAN DA DAN (O) (JP) es un anime con una premisa peculiar -dos jóvenes cruzan una apuesta, él irá a un sitio encantado, ella a uno frecuentado por OVNIs, quien demuestre que ‘su’ supernaturalidad existe ganará. Ambos tienen razón y la cosa se desmadra- que juega bien con unos ciertos cambios de registro dentro de un mismo tono, pero que tiene los problemas habituales de los japoneses. Como esos momentos ‘sexys’ que hacen que parezca de los ochenta/ noventa. Quitando eso, y reconociendo que la animación es just OK -que siendo Netflix ya lo pone en el top de sus animaciones-, resulta simpática. Que supongo que es lo que buscaba.

Me temo que parte de mi problema con Joan (UK) ha sido puramente de expectativas. Lo último que esperaba de una serie sobre una famosa ladrona de joyas es que pasara la práctica totalidad del piloto explicándonos lo malo que era su marido, sus intentos de recuperar a su hija de Servicios Sociales y cómo, de alguna manera, todo esto la abocó a la vida criminal. Cero ‘robar joyas’, cien ‘telefilme de sobremesa’. En fin, que por bien que logre estar el trabajo de maquillaje y peluquería -sobre todo pero no solo- lo cierto es que no hay nada en esta muy claramente parcial recreación biográfica que me interese.

¿Cuántas series de pseudoépoca necesitamos en la que los personajes tienen los problemas propios de su contexto y se nos muestra los retrasos de entonces frente a los de ahora -que con rascar un poco ves que en realidad no son ni exclusivos de entonces ni están arreglados ahora? ¿Cuántas veces tendremos que ver series ‘corales’ con exactamente las mismas voces y alguna nota de color secundaria? ¿Por qué esta Last Days of the Space Age (AU) es tan insoportablemente genérica? ¿Qué hemos hecho para que Disney siga poniendo el dinero en estas cosas?

Supongo que con So Long, Marianne (CA) entramos en el terreno del drama -melodrama en el mejor de los casos- que considera que es muy intenso y que, además, se dedica a hablar mal de otra gente igual de intensa. En fin. Entiendo que estas cosas de fanses se va haciendo de todo el mundo y, bueno, ¿por qué no de Leonard Cohen? No estoy muy seguro de lo que hubiera opinado él, pero os puedo decir que el momento en el que la imagen pasa al blanco y negro tuve que parar y echar para atrás de tan en blanco que había puesto los ojos. La idea de ir mezclando momentos temporales no-tan-lejanos y de perdonar a su protagonista lo que se critica de otros es… bueno. No puedo decir que me sorprenda, la verdad. Supongo que este es el tipo de cosas que pasan cuando pasan este tipo de cosas. O algo así. A mí que no me esperen.

Supongo que la mejor forma de definir este Uzumaki (O)(JP) es decir que se trata de una obra para fanses. Es decir, el trabajo realizado con el blanco y negro y la animación para que recuerde lo más posible a las viñetas del tebeo -con el añadido del movimiento y de una interpolación de lo que debía de suceder antes y después de las mismas, claro. Que a ratos te preguntas si no sería más fácil que se leyeran el manga original, y en otros te preguntas si no es un ejemplo de que lo único que ha variado desde aquellas adaptaciones de viñetas con partes móviles de la Marvel de los sesenta es la técnica- que a ratos se nota casi artificial, más cerca del vídeo de Take on me de A-Ha que de una obra en la que esta es la normalidad, se encuentra limitada por un guión que está más ocupado en lograr escenas grotescas que en darle un sentido. Pero supongo que como esto va por lo que ahora llaman ‘las vibes’ y si entras bien y si no pues mal… pues para qué más. Yo no entré en su momento, supongo que porque mi paciencia vale para una película pero no para una extensa serie de cómics dilatada en el tiempo, incluso aunque la película que se hizo de esta obra a principio de los dosmiles no me parezca recomendable… así que lo único que puedo es advertir y, claro, hablar bien de la adaptación animada.

Lo mejor que puedo decir de Where’s Wanda? (O) (AL) es que alguien lo ha intentado. ¿El qué? Probablemente ese sea el problema. Estamos en una serie que pretende ser una comedia, pero en su centro está la desaparición de una adolescente. Algo que hace que sus padres… no diré que pierdan la cabeza, pero desde luego sí que decidan salirse de la norma para buscarla. También hay un hermano por ahí, supongo que porque pensarían que hace falta alguien que sea de Tecnología. En fin. El asunto es, claro, que la parte cómica es… vamos a ser amables y decir ‘limitada’. Yo, desde luego, no acabo de verle mucha gracia al asunto. En cuanto a la parte del ‘misterio’. Mucho me parece llamarlo así. Entiendo -creo- lo que pretende hacer. Pero de ahí a que lo logren hay un trecho. Quizá con el rodaje la serie mejore pero… No, me temo que no estaré ahí para verlo.


¡Libros que Salen! «Perversas», Fūtarō, «Llamas rojas» y más

¡Que entre la pila!

Los asesinatos de la guillotina Meiji de Yamada Fūtarō, ed. Quaterni

Es curioso como Yamada Fūtarō, un autor del que habíamos leído en España hasta el momento La leyenda de los ocho guerreros perro y Los ninjas de Koga, más centrados en la historia -bueno, y la parte que le corresponde en el manga Basilisk– ve aquí publicada una novela de misterio. Histórica, por supuesto, pero de misterio. El Siglo XIX japonés, asesinatos aparentemente irresolubles y un par de inspectores con un cometido complicado en una época compleja. Supongo que así podemos decidir si pasar de los unos a los otros. Pero, sobre todo, hay que aprovechar para alegrarse porque seguimos viendo publicados clásicos del misterio japonés. (Vale, es de 1979, pero cuenta como clásico a estas alturas)

Perversas (Nuevas historias de Body Horror escritas por mujeres) de VV.AA., ed. Horror Vacui 

Esta antología -conocida en inglés como A darker shade of noir– a cargo de Joyce Carol Oates parte con el convencimiento de que ellas entienden mejor ese horror; no solo, pero también, por el embarazo o el periodo, permitiéndoles mostrarnos historias que demuestran la idea de que ha habido horror corporal femenino desde los tiempos clásicos -desde las gorgonas mínimo-. Lo hace mediante una notable selección que incluye entre otras a Tananarive Due, Lisa Tuttle, Megan Abbott, Elizabeth Hand o Cassandra Khaw. Una antología a descubrir.

Llamas rojas de VV.AA., ed. Hwarang

Una curiosa antología esta de la literatura coreana centrada en la las primeras décadas del Siglo XX y más concretamente en la de aspecto más social, tanto en temáticas como desigualdades, ocupación, represión o colonialista como en la lucha de obreros, campesinos, mujeres o migrantes. Así que esta selección de relatos de Kang Kyeongae, Jo Myeonghui, Choi Seohae, Kim Namcheon, Yun Gijeong o Baek Sinae, sirve tanto para conocer mejor ese contexto y esas problemáticas que los autores exponen en estos relatos.

Las mil vidas a medias de Sam Sylvester de Maya MacGregor, ed. Kakao Books

Los thrillers juveniles no han parado estos últimos años, especialmente cuando procuran ofrecer algún tipo de punto de vista distinto. Ese es el caso de este libro, con Sam, une adolescente autista que se muda junto a su padre para empezar una nueva vida… a una casa encantada. O, al menos eso es lo que se dice, que un chico falleció misteriosamente allí en los ochenta, así que elle se siente tan identificade que junto a su vecina Shep decide descubrir qué es lo que sucedió. Creo que todos sabemos lo que ocurre cuando empiezas a remover el pasado y los secretos de un pueblecito. En este caso se logra una novela que fue finalista a novela juvenil en los Nebula y que explora el trauma, la identidad y la lucha por lograr que te escuchen en un mundo que no se molesta en tratar de entenderte.

Cómo sobrevivir a tu propio asesinato de Kristen Perrin, ed. Salamandra

Parece que alguien ha vendido al peso un paquete de Cozy Crime a PRH y aquí seguimos viendo llegar títulos, esta vez con la historia de una joven que va a visitar a una anciana tía a la que predijeron que moriría asesinada. Cuando llega la anciana ha fallecido ya, y ahora le toca investigar si fue asesinada, por quién, y si la obsesión por su propio asesinato que tenía ha podido estar relacionado.

La reina del Islote de Tierra de Donal Ryan, ed. Sajalín

Un grupo de mujeres de la misma familia en un condado irlandés, sus discusiones, sus vida y sus casa. Por supuesto que también hay tres mujeres de una misma familia y distintas generaciones. A ver qué os creéis. Y, por supuesto, estas mujeres serán duras, marcadas por la tragedia y acostumbradas a luchar para lograr una mejor vida en una sociedad cerrada y anclada en el pasado. Pero si habéis leídos Flores extrañas o alguna de las otras novelas de Donal Ryan ya sabéis que esto es solo el principio.

Las aguas de Bonnie Jo Campbell, ed. Dirty Works

Un pueblo pequeño y unas mujeres grandes, así podríamos comenzar esta historia sobre una pequeña población en la zona pantanosa de Michigan, una zona de vegetación y fauna sorprendente y peligrosa en la que la gente tiene una cierta tendencia a desaparecer sin dejar rastro. Un lugar con casas de brujas y fantasmas de pantano en el que la joven de uno de los clanes decidirá romper con el silencio, sacar a la luz viejos secretos y revolucionar la vida de la comunidad. En una obra que a ratos parece realismo sucio y en otros una fábula gótica. A la que lo único que impide ser denominada gótico sureño es al hecho de que Michigan esté en el norte de Estados Unidos como bien sabéis.

Asturias. Revolución y Dinamita. Octubre Rojo 1934 de VV.AA., ed. Aventuras Literarias

La editorial asturiana Aventuras Literarias publica un mapa histórico sobre la revuelta de los mineros en la que van siguiendo los testimonios de los implicados -revolucionarios y periodistas- para que comprobemos y comprendamos tanto la importancia como el alcance de aquella revolución que incluyó una Comuna Asturiana y la toma de control de ayuntamientos y cuarteles de la Guardia Civil. Un fogonazo de apenas dos semanas reprimida con dureza por las fuerzas gubernamentales y presentado aquí como un recorrido cronológico y, por supuesto, topográfico. Con un mapa de Dinamita y Ruinas y un libreto con las mejores fotos de las mismas.

Cruces. Historia de dos almas de Alex Landragin, ed. Duomo

Parece que Duomo ha decidido continuar el éxito de S. El barco de Teseo con una obra singular… pero no tanto. Esta vez no tenemos una mezcla de publicaciones y extras sino tres libros y una historia exterior. La de la persona a la que se encargó conseguirlos, la muerte misteriosa a su alrededor y la manera en que las historias se entrecuzan. Por lo visto hasta el momento estaría más cerca de, digamos, La Apelación. Pero bueno, cada cual que aproveche los libros singulares como mejor le parezca, claro.

Mujeres, cultura y política de Angela Davis, ed. Altamarea

Aunque pueda parecerlo, no estamos ante una reedición del clásico Mujeres, raza y clase sino otro libro de Davis, publicado casi una década después de ese y que reúne una colección de discursos y ensayos que Davis dio durante los ochenta hablando de diversas facetas de la lucha por una igualdad racial, sexual y económica.

Los últimos héroes de acción de Nick De Semlyen, ed. Neo Person

Tras escribir Wild and Crazy Guys, un libro fundamental sobre los cómicos que marcaron el final de los ’70s y todos los años ’80s, De Semlyen se encarga ahora de otro fenómeno ochentero y noventero. La historia de sus estrellas de acción, las historias y leyendas que sobre ellos se contaban y las divergencias en sus carreras, las películas que las marcaron, el contexto sociopolítico que las alentó y todo lo que, para bien y para mal, hubo a su alrededor. A partir de textos pero también de entrevistas con las estrellas y el resto de personas implicadas, estamos ante una obra que retrata tanto como investiga una época de Hollywood cuyo legado aún se deja notar.

Cantina japonesa de Clémence Leleu y Anna Shoji con ilustraciones de Adrien Martin , ed. Cinco Tintas

Este es un libro de cocina pero también de reportajes, porque vamos a asistir a un periplo por todo el archipiélago nipón de la mano de Leleu que nos presentará cocinero tradicionales, desde los que buscan mantener la llama clásica a los restaurante callejeros. Reportajes que se complementan con las recetas de la chef Anna Shoji que nos irán mostrando las distintas facetas de la gastronomías japonesa. Y en ambas facetas estará Adrien Martin mostrándonos con sus ilustraciones los platos y los contextos. Permitiéndonos ver no solo la riqueza de la gastronomía japonesa y los cambios de la cocina local y de temporada, también la manera en la que forman parte de su cultura.

Repostería japonesa de Ai Ventura, ed. Col and Col

Ya iba tocando que Col and Col volviera a esos primorosos libros de repostería suyos, así que es una alegría encontrarse con este repaso por las muchas y variadas opciones dulces de la cocina japonesa. Que, además, recorre los tres tipos de repostería japonesa: Wagashi (la tradicional), Yogashi (de inspiración occidental) y Kashi-pan (la bollería, vaya). Así que del dorayaki a los pasteles de matcha, de los mochi de flor de cerezo al melonpan, a través de más de 40 recetas y un apartado que nos habla de técnicas y utensilios, así como de los ingredientes habituales o las tradiciones asociadas.

La historia de las mil caras (Libro 1) de Carlos Sánchez, ed. HarperKids

Imaginación, humor, aventura… todo eso podemos encontrarlo en este cómic sobre dos amigos que acaban en un reino misterioso mientras buscaban ingredientes para una receta. Un reino en el que El Monstruo de las Mil Caras acecha y múltiples criaturas mágicas (brujas, bardos, ogros, magos…) se cruzarán en su camino mientras exploran en búsqueda del camino de regreso a casa y tratan de evitar el mal que parece haber despertado con su llegada. Todo con un estilo imaginativo y lleno de expresividad.

El pájaro que bebe lágrimas nº 01/04 El corazón del Naga de Lee Young-do, ed. Minotauro

Parece que Minotauro se atreve a publicar este libro, inicio de una tetralogía, que salió hace unos veinte años en Corea -espero que traducido directamente del coreano, y siendo Minotauro… espero que al castellano- publicada on-line antes de ser recopilada y que entra dentro de la Fantasía. Saga extensa, de diversas clases y razas reuniéndose para realizar una misión que comenzó años atrás. Supongo que esto tendrá sus fanses a los que no les sonará notablemente conocido. Pero al menos esta vez no tocan elfos, enanos, humanos y medianos sino nhaga, rekkon, tokebi y humanos. Es difícil librarse de los humanos, supongo. En fin, no es que tenga muchas esperanzas en este libro, pero había que mencionarlo. Imagino. Aunque el que hayan decidido sacar con cantos pintados este mes sea El Señor de los Anillos y no este.

Miss Cat: El enigma del gato reprogramado de Jean-Luc Fromental y Joëlle Jolivet, ed. Libros del Zorro Rojo

Cuarta aventura de la investigadora infantil en un nuevo cómic que incluye esta vez un gato desaparecido y un par de gemelos muy peculiares. Lo que uno pide a estas secuelas, vaya.

Melinda necesita espacio (2, Patas) de Michele Assarasakorn y Nathan Fairbairn, ed. Maeva

Las paseadoras de perros, perdón, de animales domésticos tienen una nueva historia. Esta vez con el clásico combo: Mi madre tiene pareja nueva y yo tengo miedo a perder todo lo que quiero. Pues para eso están estos cómics infantiles, claro.

Bridgette y la chispa de India Swift y Michael Doig, ed. Planeta Cómic

Una niña llega nueva a la escuela tras una mudanza. Ese es el principio de este cómic infantil en el que no saber o no conseguir encajar se encuentra con los problemas de la escuela como el que crean que eres rara, las abusonas o los enormes seres sobrenaturales. ¿Qué? ¿En tu escuela no había? Supongo que también tendría que haber una lección, pero lo cierto es que tenemos una aventura -o el principio de una aventura, en realidad, cada cuál decidirá cómo de contento está con un final que poco resuelve aunque algo arregle- en la que se habla de todo esto tanto como se ponen las bases para lo que puede ser más.

Dulcinea en el bosque embrujado de Ole Könnecke, ed. Galimatazo

Un encantador álbum ilustrado en el que una joven que siempre ha evitado entrar en el bosque tiene que entrar ahí para ayudar a su padre. Y lo que se encontrará será, sin duda, peculiar. Y, por supuesto, muy humorístico.

El Gruñón de Josephine Mark en adaptación de la obra de Annette Pehnt y Jutta Bauer, ed. Astiberri

Josephine Mark, la autora de A toda pastilla, vuelve a ser publicada por Astiberri, y esta vez es una adaptación. A partir de las novelas infantiles de Der Barbeiss, escritas por Annette Pehnt e ilustradas por Jutta Bauer, sobre una malhumorada criatura, El Gruñón, que se ha mudado a la siempre alegre y amable comunidad de Cascabel. Gracias a ello Mark puede desarrollar su estilo propio para mostrar un cómic tierno, con humor y sensibilidad, sobre ser uno mismo pero vivir en comunidad.

Nos leemos.