¡Libros que Salen! Ngũgĩ, «Corregidora», Dick y más

¡Que entre la pila!

Una absoluta sorpresa para este final de año. Cielo Eléctrico nos trae al eterno -eternísimo- candidato al Nobel Ngũgĩ wa Thiong’o en un poema épico en edición bilíngüe en gĩkũyũ y español. La historia del pueblo Gĩkũyũ de Kenia central, de sus nueve mujeres originales, y de aquello que nos une tanto a la naturaleza como al resto de la humanidad.
Corregidora de Gayl Jones, ed. Contraseña
No soy capaz de explicar esa espantosa portada o qué tiene que ver con este Corregidora, primera novela de la afroamericana Gayl Jones, publicada a mediados de los años setenta, convertida en una de las más destacadas obras por muy diferentes autores y que cuenta la historia de una mujer, cantante de blues y descendiente de un esclavista, que tiene presente el testimonio de sus antepasadas, gracias a las historias que le transmitieron y que ella transmitirá. Incluida la suya propia, una historia con violencia y dolor por la violencia matrimonial y también por la sensación de que no tendrá a quien transmitir su historia. Mientras busca la manera de encontrar su propia vida para vivirla.

La exégesis de Philip K. Dick, ed. Minotauro

Dick empezó a escuchar voces después de ser fuertemente medicado por una visita al dentista. Así que decidió empezar a apuntar lo que le decían, porque claramente era Dios -o algún subalterno- que quería hablar con él. Años más tarde -casi ahora, de hecho- Jackson y Lethem decidieron cribar esos cuadernos para poner los apuntes más interesantes. ¿Cómo de inteligibles son? Bueno, teniendo en cuenta que esto incluye traducción de Minotauro

Enfrentado a una enfermedad degenerativa, Sam Sherpard decidió hacer una especie de ‘testamento vital’ en el que hacer una suerte de autobiografía -a ratos cerca de la autoficción, otras de las confesiones viscerales- así como con de ese enfrentamiento con la decrepitud física.
La vida empieza el viernes de Ioana Pârvulescu, ed. Báltica
Una historia realmente original, con un misterio en su centro ligado a un cadáver aparecido, pero más centrada en los distintos personajes de esta historia y en los contextos de la ciudad y los distintos momentos históricos a los que se van acercando sus personajes. Un hombre inconsciente aparece junto a otro moribundo en las afuera de Bucarest en 1897, a partir de ahí las vidas de un periodista, un policía, un médico y su hija, un joven recadero de 8 años, entre otros personajes, irán mezclándose en una obra en la que el tiempo ocupa una parte tan importante como el humor, el amor o el suspense. ¡Una obra realmente particular!
Tras su anterior libro publicado por Dilatando Mentes nos reencontramos con Larocca en otro libro de título absurdamente largo, otra colección de historias, historias de horror corporal, deseos terribles, actos extraños, consecuencias espantosas. Todo lo que este autor es capaz de sacar del amor, incluyendo el sufrimiento y la obsesión.

La edición de Diábolo de los cómics de la EC sigue adelante, con el primer volúmen (de 3) de las Shock SuspenStories, y con un tomo único y claramente notable de Impact. Lo que son -o quiero creer que son- buenas noticias. Porque supongo que anuncian una continuidad en el proyecto.

La hora del té de Cero nº 01/06 de Gosho Aoyama, ed. Planeta Cómic

Gosho Aoyama está en plena expansión del Conan-Verso, así que estas historias ‘cotidianas’ de Cero, uno de sus nuevos personajes con más fanses -por motivos que nunca entenderé- casi parecía lógico. Y, por tanto, aquí estamos.

Japan Sinks de Sakyo Komatsu, ed. Minotauro

Uno de esos clásicos de la ciencia ficción japonesa que no había llegado hasta ahora y que Minotauro trae -no necesariamente porque el autor se un hombre- a nuestro conocimiento. Afirmación un poco arriesgada sin haber visto aún la traducción. Sea como sea: Una isla se hunde, unos científicos van allí en poco menos que una lata, y a partir de lo que ahí descubren empiezan una serie de movimientos para intentar que Japón no acabe bajo las aguas. Como es algo que sigue siendo más o menos probable es un libro que no ha pasado de moda, pese a que se le note la edad.

Hay un nicho específico para todo tipo de público, más o menos. Sea como sea en el nuevo libro de La Fuga tenemos un recopilatorio de cuentos humorísticos -como es propio de la colección, igual que publicar prácticamente solo a señores lo es de la editorial- con el tema de… Los trenes. En fin, seguro que hay alguien a quien se puede regalar esto. Quizá incluso acaben de arreglarle a alguien una situación complicada. Pero, desde luego, Decisiones Fueron Tomadas.
Pues sí, aquí tenemos de nuevo la novelización de la película del mismo nombre. Hecha por A.C.H. Smith, autor teatral además de novelista, algo que se nota, y también la misma persona que se encargó de la de Cristal Oscuro y que gustó tanto a Henson que lograría esta versión algo más humorística que el guión original.
Tras la publicación de Angola Janga en esta misma editorial, el también autor de Fugim! nos trae ahora la historia de una mujer real en el Brasil del siglo XIX. Tiadora, una esclava analfabeta que decidió luchar para recuperar su libertad, haciendo una recreación de la época a la vez que echa luz sobre un movimiento y una lucha no siempre recordadas.

Buenos presagios de Terry Pratchett y Neil Gaiman en edición ilustrada por Paul Kidby, ed. Minotauro

Pues nada, unos chicos jóvenes, que están empezando, y que por lo visto no han tenido suficiente en los últimos años y han liado a Paul Kidby para que les haga una versión del libro. A ver si os creíais que no se podía ordeñar más.

La canción de los dragones (2, Anna Kadabra – Aventuras Legendarias) de Pedro Mañas y David Sierra Listón, ed. Destino

Pues parece que con Anna Kadabra la cosa sigue y aquí tenemos el segundo tomo extra con eso de la colección de las Aventuras Legendarias como excusa.

Video Girl AI nº01/09 de Masakazu Katsura, ed. Planeta Cómic

Dentro del target de comprador está claro que los que en los ’90s se pusieron con el manga algo de dinero deben de tener aún. De manera obviamente no relacionada, Planeta ha decidido recuperar Video Girl AI, esa historia clásica de Chico suspira por una chica, la chica no le hace caso, una chica sale de un vídeo para servirle como Video Girl. Japón.

Yawara! nº 01/20 de Naoki Urasawa, ed. Planeta Cómic

Urasawa, ese hombre, nos trae esta Yawara!, sobre una joven promesa del judo del mismo nombre, enamorada de un periodista, pero centrada en su deporte bajo la mirada de su estricto abuelo. Vamos un spokon de tanta raigambre que el objetivo eran los juegos olímpicos de Barcelona. Y si te suena todo esto es porque en Cataluña se llamó Cinturó Negre.

Nos leemos.


Esta The Artful Dodger (AU) deja la sensación de que han elegido a Dodger como podrían haber puesto a cualquier otro personaje razonablemente conocido, igual que la aparición de Fagin o los recuerdos al resto de reparto y situaciones de Oliver Twist parecen más circunstanciales que necesarios para la historia. Sí, han llegado desde Londres escapando y ahora están en Australia, pero poco más hay. Bueno, la edad de Dodger, que hace más sencillo justificar una trama romántica salida de la nada. Así que estamos lejos de, por ejemplo, aquella Dickensian de hace casi una década ya. Dicho esto, la serie es aceptable, los actores competentes, en algunos momentos logran tener hasta gracia y, bueno, queda en la parte superior de estas obras genéricas de época, a ratos pese a su sobreactuación, en otras precisamente por ello. Sobre todo por el trabajo de los actores, que se dedican a tirar del carro en casi cada ocasión que tienen, especialmente una magnífica Maia Mitchell que parece que estuviera haciendo audición para otros papeles aprovechando este.

Hay poco que puedo decir de Bookie (USA) y que sea bueno. Pero es que incluso de lo malo hay poco que decir porque no tiene mucho de lo que rascar. Chuck Lorre parece que cree que haciendo lo mínimo posible va a lograr lo que necesita. Y lo que necesita es, bueno, algo que no hayamos visto mil veces, sea interesante u ofrezca buenas interpretaciones. En lugar de eso tenemos a Charlie Sheen y a gente gritando y dando/ recibiendo golpes. Una cosa tan lamentable que ojalá la hubieran hecho al menos Los payasos de la tele. Habría sido más rupturista.

Hablando de genéricos. No entiendo la recuperación del sexy-thriller genérico que estamos viviendo, menos aún entiendo esta The Couple Next Door (UK) con una mezcolanza de actores que parecen elegidos al tuntún y una trama que era antigua en los años noventa, imagínate ahora. Ah, no, espera, Sexo, mentiras y cintas de vídeo es del ’89. Bueno, pues más antiguo todavía y sin James Spader o Andie MacDowell.

Curiosa y a ratos hilarante -sospecho que no por decisión propia- esta Dhootha (O) (IN) que parece ir sobre un periodista maldito. Que lo puedo comprender, claro, pero no queda claro exactamente qué ha pasado más allá de que hay algo así como un periódico maldito, profecías de muerte y extraños sucesos paranormales. En CGI demasiadas veces. No es lo mejor que nos han traído de La India últimamente, pero las posibilidades con este tipo de historias nunca dejan de sorprenderme. Y, al menos, los capítulos son de unos 45 minutos.

Tenemos otro genérico de época, esta The Doll Factory (UK) es una poco interesante historia basada en lo que debe de ser un libro o una entrada de la wikipedia -probablemente la una en la otra- sobre Lizzie Siddal. Círculos artísticos, misterios poco misteriosos y romances poco románticos, lo necesario para amenizar la siesta.

Hablando de libros malos, alguien ha decidido que Eine Billion Dollar (O) (AL) o One Trillion Dollars, según qué tipo de contabilidad uses. El original alemán era una de esas historietillas que se suponen sesudas y que son bastante estúpidas sobre un chaval que hereda de la nada un billón de dólares con la cláusula de que debe usarlo para mejorar el mundo. A partir de ahí la novela tomaba derroteros ciertamente lamentables y un final absolutamente estúpido. Y esto era, además, inicios de los dosmiles. Veintitantos años más tarde creo que todos teníamos claro que no era buena idea nada de lo que decían en el libro -incluida la parte del SIDA… ESPECIALMENTE la parte del SIDA- incluidos los propios responsables de la serie que han cogido la sobadísima premisa e intentar algo que, por un lado, parece que no se separa tanto del original y, por el otro y al menos en su piloto, procura parecer menos idiota. No creo que lo logre pero, en cualquier caso, tampoco pretendo quedarme aquí para comprobarlo.

Blablabla brujas blablabla señores malos -con túnicas rojas o algo- y luego salto al presente y una joven que descubre unos poderes mágicos y blablabla. Lo de A Magia de Aruna (O) (BR) es una serie de Disney de pinta y colorea, qué le vamos a hacer. Si os apetece ese tipo de cosas, con los problemas del instituto y los poderes y poca prisa por hacer avanzar las cosas… supongo que estará bien.

Toda una serie de decisiones han sido tomadas para hacer esta Obliterated (USA) que a ratos parece que es una parodia bro con dildos y tal de las series de equipo de espías, y otras veces es peor. Es curioso como hace poco más de una década tuvimos NTSF:SD:SUV:: y ahora tenemos algo que tiene más facilidad para los desnudos y la cosa sexual -la violenta ya tal- pero que también es menos -BASTANTE menos divertida-. Aunque un poco más -solo un poco- mejor como obra de acción. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

Sinceramente, no sé si este Onmyōji (O) (JP) es una versión de las películas de principios de los ’00s, si es adaptación de un anime o qué carajo es… ¡Pero lo mismo es de los años ’90s y alguien se lo ha reciclado! Porque ni lo que ya sabíamos -un noble ayuda a un onmyōji a luchar contra demonios- ni lo que se puede ver -esto es, la animación elegida- lo separa mucho de las series de… bueno… magical girls, así que, de nuevo, a mí me ha parecido muy básico. Pero supongo que si me hubiera pillado en las meriendas de los noventa -y no hubieran puesto nada más interesante en la tele- me lo vería.

Poco a poco van llegando series de acción indias, ahora sólo falta que se acercan al despendole de sus películas, poque esta Shehar Lakhot (O) (IN) tiene un piloto de progresión aceptable pero muy lejana a lo que suelen ser estos despendoles. Un joven que tiene que volver al pueblo del que salió, una serie de actividades más o menos criminales y los dramas que tocan. Quiero creer que irá yendo a más, pero lo cierto es que es un inicio simpático pero algo frío. Aunque dos capítulos más creo que aguantaré.

 


¡Libros que Salen! Jackson, «Mujer, Vida y Libertad», Kingfisher y más

¡Que entre la pila!

Una novela sobre familias disfuncionales al extremo gótico, casas encantadas por los vivos y la sombra que el fin del mundo puede proyectar. Eso es lo que tenemos en esta obra sobre una familia ‘atrapada’ en una casa, que comienza con un funeral y a partir de ahí se ponen en marcha mecanismos tanto del gótico sureño como del gótico americano, que parecen lo mismo pero no lo son. Y es que la figura central de la nueva dueña de la casa y sus tejemanejes, los efectos en los demás habitantes, y el uso de la amenaza del fin del mundo para sus propios planes. Una obra, por supuesto, fascinante.

Ortiga y Hueso de T. Kingfisher, ed. Gran Travesía

Parece que no hay como ganar el Hugo a mejor novela para animar a las editoriales. Habrá que ver qué pasa con la traducción -dado que ellos lo publicaron también en México-, pero de momento ya es algo que vayamos a tener uno de los libros más recientes de T. Kingfisher / Ursula Vernon, una historia que parte de los cuentos de hadas para darle un giro siniestro. Uno en el que el maltrato contra las mujeres, la necesidad de rescatarse ellas mismas y las misiones aparentemente imposibles para lograr algo son parte de una misma historia en la que hay un grupo extraño que acaba reuniéndose por un objetivo común, pero también la necesidad de luchas para deponer a un tiránico gobernante.

Mujer, Vida, Libertad de Marjane Satrapi, ed. Reservoir Books

Vuelve Satrapi, y lo hace para contar la vida de las mujeres que protestaron contra las leyes construidas contra ellas en Irán. Así que más que desde la autobiografía -que algo puede haber- es, sobre todo, un ejercicio de periodismo gráfico.

Hokusai Manga (Vol. 1) de Katsushika Hokusai en edición a cargo de David Almazán Tomás, ed. Satori
Una barbaridad que, resumiendo, son dos tomos de más de 500 páginas en las que se reúunen los quince volúmenes de una obra con personajes, figuras, animales, plantas, objetos, arquitecturas y mucho más, incluyendo escenas cotidianas, humorísticas o sobrenaturales. Un libro de arte, de ilustración, probablemente para muy cafeteros pero también -probablemente- ellos lo gocen enormemente.

La música del pantano de Daria Pietrzak, ed. Obscura

Una nueva obra de Daria Pietrzak en la que nos presenta a un joven que descubre un mapa a un valle de apariencia encantadora, con amables habitantes y con algo oscuro oculto, claro, que esperará a que quiera llamarlo hogar.

Muy irlandés libro de historias en las que el costumbrismo y el humor negro sirve para hablar del día a día en ciudades deprimente, los bares, los problemas (mentales, monetarios, la pura mala suerte) que les lleva a sentirse alienados, fuera de su propia tierra y, a la vez, echándola de menos.
Un recopilatorio de tres relatos de terror centrado en el mundo de la empresa: Mi trabajo todavía no está acabado, Tengo un plan especial para este mundo y La Red de Pesadillas. Acompañados, además, del guión del episodio jamás producido de Expediente X, llamado Crampton. En una obra completamente nueva del más importante de los representantes modernos de la desazón cósmica.
Una de esas obras extrañas y polarizantes, en las que una mujer con la vida montada pero precaria encuentra un nuevo significado para su vida primero en una boyband, concretamente en uno de sus miembros, lo que la lleva al mundo del fanfic y de ahí a un nuevo mundo exterior cuando lo narrado en ese fanfic, con ese [Y/N] o [Tu Nombre] que indica que te ‘autoinsertes’ como protagonista de la historia, se va mezclando con los sucesos del mundo real que la vida del idol va provocando. Una historia ciertamente particular.
Martin Edwards, actual presidente del Detection Club y autor de libros como The Golden Age of Murder, es el autor de una serie de novelas policíacas de los años noventa en los que un detective con mucho humor y muy poca suerte se encuentra en casos con cierto regusto musical, esta de aquí es la primera de esas aventuras, traída por la editorial WHO. Por si os apetece acercaros a ella.
Retrofuturismos de VV.AA. en edición de Lisa Yaszek, ed. Almadia 
Hace unos años tuvimos Mundos alternos, que vendría a ser la primera parte de esta antología de pioneras de la narrativa de ciencia ficción, en tanto en cuanto ambas sacan los relatos de la antología ¡El futuro es mujer! En este caso contamos con cuentos publicados entre 1931 y 1966 por Sonya Dorman, Leslie F. Stone, Elizabeth Mann Borgese, Margaret St. Clair, Leigh Brackett, Carol Emshwiller, Rosel George Brown, Leslie Perri, Katherine MacLean y Andrew North. La editorial indica que traducen uno de los relatos – Cuando fui la señorita Dow – por primera vez al español usando el inclusivo (frente a las anteriores traducciones), pero también que ofrecen: Se vende, razonable, ejercicio de “traducción colaborativa” entre las traductoras del libro y redes neuronales artificiales.  que a saber con qué nos encontramos. Sea como sea, supongo que con esto tendremos completa la antología.
Burke ha escrito sobre todo sobre el conocimiento humano, sobre la creación y organización de sociedades y su componente cultural, así que casi parecía lógico que acabara escribiendo sobre la ignorancia. Sobre cómo se ha usado desde los altos estamentos, cómo se ha propiciado y a qué podemos considerar, en realidad, como tal.

La bruja Lois de Elizabeth Gaskell con ilustraciones de Elena Ferrándiz, ed. Avenauta

El relato -largo- que escribiera Gaskell a mediados del S XIX sobre las mujeres que se vieron atrapadas por la caza de brujas de Salem, narrado en primera persona por esta Lois que es también su figura central; se ve no solo recuperado sino, además, acompañado y reforzado por las ilustraciones.

Mata nazis de Amazing Améziane, ed. Flow Press

Un libro bien ilustrado, como corresponde a Flow Press, que esta vez se va a un rincón de la historia en la que vemos una parte no tan conocida de la Segunda Guerra Mundial, con los espías y fuerzas especiales que los británicos movilizaron para ganar y que va de figuras como Christine Granville a Christopher Lee. Todos ellos unidos por un objetivo común: Acabar con los nazis.

¡Santo Súbito! de Alfonso López y Manel Fontdevila, ed. DQ Cómics

Creado originalmente para el mercado francés, esta serie de historietas que contaban la vida de un muy particular santo, generalmente mostrando ruindad y unos ‘poderes’ no muy afinados, fueron un proyecto de Alfonso López y Manuel Fontdevila que por fin podemos encontrar recopilados. Con historietas de pocas páginas, pero también con lo que podríamos considerar una evolución de los personajes que se nos van presentando, especialmente de esa figura central cuya santidad es tan discutible.
Recopilatorio de páginas de Consultorio Random con páginas que no entraron en la primera recopilación ni en Las paginas de Consultorio Random que no entran en el libro pero igualmente son bastante graciosas y es una pena que se pierdan, así que allá vamos.
Una obra sobre la comunidad, la cocina y el laboratorio. Una joven vive modestamente pero saliendo ayudante y ayudando gracias a un huerto comunitario. Cuando este es destruido por un laboratorio llegarán unas patatas que lo cambiaran todo, ¡son adictivas! Pero, ¿qué hay detrás de esas patatas? ¿Y se podrá recuperar ese huerto? De todo esto, con imaginación y algo de humor, pero sin perder una mirada crítica a la cocina, se hablará en este cómic juvenil.

Nos leemos.


Si no supiera que Anderson Spider Silva (O) (BR) es una serie pensaría que es un esfuerzo publicitario por parte del susodicho. Porque menuda narración de ‘la familia lo más importante’, ‘soy el campeón nunca derrotado -salvo alguna cosa-‘, ‘las acusaciones de dopaje eran acusaciones’ y mil mierdas más que nos tratan de colar en una bastante extraña y muy poco convincente serie más o menos dramática, más o menos deportiva, que acaba siendo, por encima de cualquier otra cosa, una pseudohagiografía con el propio implicado en el centro.

Este Archie (UK) de la ITV tiene un público concreto, y no soy yo. La biografía de Cary Grant va más o menos por orden -en este piloto toca sobre todo sus problemas infantiles y sus primeros pinitos artísticos- más un cierto marco para que sepamos por dónde va a ir el asunto – con un Jason Isaac caracterizado con mucho mérito pero también un poco de valle inquietante, se parece mucho a Cary Grant, pero hay cosas que son claramente ajenas- y, en fin, el resultado es el de una biografía más o menos convencional. Bien es cierto que Grant fue un grandísimo actor y que su vida fue razonablemente interesante en distintos momentos, con una infancia dickensiana y una inesperada decisión de apartarse de los focos a los 62 años (es tan raro que el ejemplo actual más cercano que se me ocurre es el de Gene Hackman, que lo hizo a los 74) pero me temo que te tiene que interesar el elemento biográfico -o biografiado, quizá ambas- para que te llame. Y, como decía antes, está lejos de ser mi caso.

Peculiar serie sudafricana esta In Your Dreams (O) (SA) que parece una mezcla de las comedias habituales de dos amigos y una chica, pero con un giro en el fantástico -tampoco tan raro- y la decisión de hacerlo serie. El resumen es el esperable: Dos amigos que se meten en distintos negocios y todos salen mal se encuentran por azar con una joven que está en posesión de un poderoso artefacto. A partir de ahí comienzan una serie de aventuras relacionadas con el susodicho en búsqueda de respuestas, soluciones y un poco todo. En este caso el artefacto lo que hace es cumplir los sueños de los que lo han agarrado diciendo unas palabras especiales. Y lo de hacer realidad sus sueños es literal: Les va a teletransportar a sitios, traer a la vida a gente con la que sueñen y hacerles vivir sus peores fobias. Cada sueño ‘cumplido’ va acercando la realización de una segunda parte de la historia del elemento. Así que… bueno. Si sabes a lo que vas y te interesa supongo que puede tener su gracia. Pero la verdad es que es una serie de 2023 como podría haberlo sido de 1993.

Hablando de series genéricas, Mai Demon (O) (CS) -o 마이 데몬 o My Demon  – es exactamente eso: trama romántica, fantástica, de personajes, de crimen… un batiburrillo de todas ellas con una clara decisión de que sean los actores los que lleven el peso del asunto. Y sale aceptable porque la serie es lo suficiente cómoda, aunque en este piloto solo destacaría a Kim Hae Sook, que está magnífica haciendo una variación de su papel de siempre Que es otra de las cosas que le da esa sensación de genérica: El reparto hace los papeles que uno espera que el reparto haga. En fin, es agradable pero no deja de ser relleno agradable.

La misma sensación de genérico la podemos conseguir con el anime My Daemon (O) (JP) -y si os estáis preguntando si Netflix ha estrenado en una semana con solo un día de diferencia dos series con prácticamente el mismo nombre… pues claro. Es Netflix–  que tiene una variación de esa animación ni-3D-ni-2D que están usando ahora, una trama distópica/pseudodistópica, organizaciones malignas, pobres niños pobres, asesinos de calidad discutible y extrañas criaturas. Supongo que tendrá su público, puedo aseguraros que no soy yo.  Aunque reconozco que me parece un éxito que han logrado vender una serie a partir del meme ‘biblically accurate’.

La clásica serie de thriller/ suspense sobre una familia aparentemente normal que esconde secretos, poco en A Nearly Normal Family (O) (SU) que sea nuevo por ahí y, sin embargo, sí que encuentra una manera diferente de montarlo al ir cambiando los puntos de vista entre los tres miembros de la familia. De momento que -alguno- de esos secretos los sepamos desde el principio. El punto de ruptura inicial está bien a la vista, los distintos saltos temporales son un tanto excesivos pero comprensibles y el ‘misterio’ global queda, sin embargo, para ir desenrollándolo. No sé si me veré algún capítulo más, la verdad, pero al menos no me ha quitado las ganas de darle alguna oportunidad. Que supongo que ya es algo.

A veces me resulta difícil saber si las producciones nigerianas son dramas o comedias. En este Olóládé (O) (NI) es especialmente complicado porque el centro mismo de la historia -dos infelices que logran un dinero inesperado que lo que va a hacer es traerles más líos que alegrías- podría haberse movido en cualquiera de las dos direcciones. En varios momentos, de hecho, parece que la propia historia no sabe hacia dónde tirar, con momentos de comedieta vergonzosa o de telenovela de después de comer. Con eso y todo logra que la sensación de teatrillo no se trasmita como falsedad, sino como una extraña fábula que -es de esperar- decida si va a ser un entremés o una obra criminal o qué.

Me sorprende este The Railway Men (O) (IN) que tan ocupada parece estar en ser un Producto de Prestigio, contando un suceso real, escandaloso, pero que -como suele pasar con estas cosas- no es tan conocido fuera de su entorno -aunque dentro lo referencien de cuando en cuando- y que sirve para criticar una serie de cosas como la respuesta estatal o la forma en la que los estadounidenses gestionaron su parte de culpa. También meten alguna cosa que es casi más… vamos a decir contextual dentro del entonces y el ahora que dentro de la trama en sí, como es la persecución a los sijes. Pero bueno, si alguien quiere llevarse las manos a la cabeza con la gestión de una fuga de gas en una fábrica y cómo trabajadores y vecinos fueron menos importantes que salvar el culo y la economía -como decía, hay cosas que nunca cambian- esta serie debería de correr como la pólvora entre ellos.

¿Es Replacing Chef Chico (O) (FI) una serie romántica? Lo cierto es que parece que una parte es romántica, otra es entrañable y una tercera tiene más que ver con el estómago. Por supuesto esta última tiene que ver con que transcurra en un restaurante, pero más que eso tiene que ver con que se use la comida como un medio de conectar, evolucionar y difundir. El resto de la historia va en dos partes: Por un lado con una mujer en el centro y dos hombres orbitando a su alrededor, ella es la sous-chef del restaurante ellos son el chef y responsable del mismo, y también el gestor que mandan para ‘enderezar’ el rumbo tanto en lo económico como en la reputación -la fama, la reputación, el nombre de marca o yo qué sé- de la misma. Una situación que deja al chef fuera de juego en el piloto va haciendo que ella deba asumir nuevas posiciones, mientras no deja de intentar triangular entre los dos. Por el otro lado tenemos el aspecto más entrañable. La especialidad -una- del restaurante son las comidas ‘personalizadas’ y a partir de ahí tenemos unos comensales con algo complicado que tratar -dos capítulos me he visto porque el final del primero es, casi, el punto de partida real de la serie. En el primer caso el centro de la historia era un cáncer, en el segundo era alzheimer.- pero que no se trata tanto como un trama -sin desdramatizarlo- como de un momento difícil que el amor ayuda a llevar adelante. No a solucionar porque, bueno, las cosas son como son. Pero sí muestran la utilidad tanto de la comida como del apoyo. Es complicado decir si esta pensada para ‘sentirse mejor’, pero está claro que busca un punto de vista agradable y reconfortante pese a todo. Estoy seguro de que habrá quien esté buscando precisamente esto.

Una vez más la idea de que la gente horrible hace buena comedia se pone a prueba con Such Brave Girls (UK) que, incluso en los momentos divertidos que logra crear, tiene los mismos problemas de siempre en estas cosas. Solo con gente horrible o situaciones incómodas es difícil que importe, interese o tenga mucha gracia algo. Pero, además, no son realmente tan horribles. Es gente relativamente normal con decisiones muchas veces cuestionables, pero carece de mayores extremos como para crear un contraste, no digamos ya que se le note o parezca que a alguien le importa. Desde luego a mí no me podría importar menos.

No sé lo que esperaba con esta The Village (O) (IN) o தி வில்லேஜ் o el delirante título español -y sí, es una serie a la que le han puesto doblaje español- Terror mutante. Llevo ya dos capítulos vistos y lo cierto es que no tengo muy claro poder deciros de qué va más allá de que, efectivamente, hay un ¿pueblo? ¿población? ¿zona? en la que Pasan Cosas. Y también hay momentos de gore más o menos recreativo -desde mi punto de vista no hay nada excesivo, pero lo mismo hay gente que opina que cortar una cabeza en diagonal y que veamos como se deslizan las partes podría sí serlo- y de situaciones que parecen sacadas de algún tipo de ilustración buscando un algo impactante -y aquí hablo de momentos que incluyen un cuchillo clavado en el suelo o cuatro siluetas recortadas en una montaña con luz detrás- pero en realidad la falta de algo parecido a una trama hace difícil algo más que unas risas. Porque empezamos con un minibus con una embarazada, pasamos a un encargo científico con personal de seguridad, también a una fiesta de pueblo -¡con un comunista y todo!-, a una segunda familia que pasaba por allí, a… en fin, un batiburrillo de personajes y situaciones que a ratos parecen sobre todo carne de cañón para que vayan matándoles y, en otros, parte de algún elaborado chiste al que aún le queda algo para desarrollarse. Sinceramente, no sé qué haré con ella. Lo más fácil es que le de un tercer capítulo a ver si deciden centrarse aunque sea solo un poco. Pero, mira, al menos nos siguen llegando series de terror indio. Y que esta vez esté doblada me parece incluso mejor. A ver si hacen una de acción en condiciones y puede despegar por fin el asunto.


¡Libros que Salen! Agnello Hornby, «Solsticio Siniestro», Gay y más

¡Que entre la pila!

Punto de realce de Simonetta Agnello Hornby, ed. Tusquets

Esta nueva obra de la gran Simonetta Agnello Hornby vuelve a Palermo, en este caso a la llegada de la ‘modernidad’ a la Sicilia de postguerra. A los grupos de mujeres ayudándose, pero también a la entrada de la droga, el ascenso de la mafia o la caída de algunos de los antiguos privilegiados. Tramas de familia, amigos, amor, pero también de intriga e intimidación. Porque la decisión de tres tres mujeres de montar un club de bordados tradicionales para ayudarse entre ellas a navegar los extraños desafíos irá mutando hacia algo distinto que les permita algo más.

Mezcla de gótico sureño y de historia de fantasmas… o quizá algo más… la historia de un joven escritor de Chicago que decide mudarse al campo con su mujer embarazada y su hija pequeña para explorar el mito de Virginia Beale, sobre la que se cuentan múltiples historias. Basada en la famosa Maldición de la Bruja de Bell de Tennessee, es una oportunidad de recuperar a un autor ya fallecido que ofrecía su propia mirada al mundo rural estadounidense desde su punto más mítico y terrorífico.

Solsticio siniestro de VV.AA., ed. Impedimenta

Una colección de relatos inesperados y siniestros, con nombres bien conocidos  como los de Daphne Du Maurier o Hugh Walpole y otros que agradeceremos que hayan rescatado del olvido. Con un listado total de autores compuesto por Robert Aickman, Lettice Galbraith, Margery Lawrence, Daphne Du Maurier, Frederick Manley, Elia Wilkinson Peattie, Muriel Spark, E. Temple Thurston, James Turner, H.Russell Wakefield, Hugh Walpole y W.J. Wintle. Y, por supuesto, con un formato que invita al regalo, porque para eso lo han sacado en esta época: para leerlo y para regalarlo.

Tras tantos años publicando relatos sobrenaturales de Señoras Victorianas, finalmente en Carfax se han animado a publicar un libro de tapa dura, en formato de regalo, con ilustraciones, recopilando media docena de historias de Louisa Baldwin, Edith Nesbit, Catherine Crow, Katharine Tyanan, Mary Elizabeth Braddon y Mary E. Penn.
Tras el éxito de la saga Sombras de Magia llega una nueva obra barra continuación en el mismo universo, de nuevo de la mano de Schwab -por supuesto- y de nuevo con Londres en su centro. Una nueva colisión y tres magas extraordinarias que se enfrentan a na nueva amenaza en un viejo mundo.

¿Hacía falta otro libro definitivo sobre los Beatles? ¿No tenemos suficientes? Aparentemente no, porque en este el escritos satírico Craig Brown decide convertir el ensayo en una reflexión sobre las personas, la fama y los momentos inesperados, y lo hace con un tono humorístico que no le impide hablar de lo que fueron también las tragedias -grandes, pequeñas, públicas, privadas- y de los elementos casi-míticos alrededor de los de Liverpool.

Asesinato en la librería de Sue Minix, ed. HarperCollins

De nuevo dentro de la aproximación al Cozy Crime de HarperCollins llega una historia que seguro que os suena, una escritora de misterio regresa a su ciudad natal para encontrarse de improviso heredando una librería y teniendo que resolver un caso. Uno en el que, por supuesto, ella es una de las principales sospechosas. Así que una trama con ingenio, humor, una ambientación agradable y mucha sensación de estar leyendo una película de Hallmark Mystery Movies que quizá ya viste.

Alas de sangre de Rebecca Yarros, ed. Planeta

Un revoltijo de todo lo que ha tenido éxito estos últimos años: Dragones, colegios raros, vinculaciones, intrigas palaciegas, luchas de clases y blablablalba. En una edición especialmente bonita porque también eso es editar: hacer atractivo el producto. Y, con suerte, estará hasta bien.

El grimorio de los cuatro impostores de Coy Hall, ed. Dilatando Mentes

Historiador y especialista en folklore, Coy Hall presenta en este libro seis cuentos que pueden ofrecer luz unos sobre otros pero que, sobre todo, nos hablan del S XVII, con un estilo deliberadamente clásico para hablar de libros malditos, ocultismo, religión, personajes extraños y la clara sensación de querer recuperar el estilo de los autores de finales del S XIX.

Recetas del mundo de H.P. Lovecraft de Olivia Luna Eldritch, ed. Minotauro

Por supuesto, esto lo pongo aquí por las risas. Porque todos esperamos recetas de pulpo que tengan un éxito cósmico, comidas que nos hagan perder la cordura -muy apropiado para fechas navideñas, por tanto- y, sobre todo, que ese chtulhito no pase hambre.

Malanotte (La maldición de la Pantafa) de Marco Taddei y La Came, ed. Liana

Este cómic de Marco Taddei y Laura Camelli o La Came nos acerca a una leyenda con un estilo casi gótico pero, sobre todo, muy italiano. Un joven regresa a finales de los años sesenta al pueblo de su infancia, del que su familia se largó con inexplicada rapidez. Quiere dejar registrada la historia del lugar, e intentar entender mejor la suya, pero parece que hay algo más esperando la oportunidad de salir, algo antiguo y oscuro: La Pantafa.

Mortadeluxe de Francisco Ibáñez, ed. Bruguera

Parece que el adelantar la salida del volumen especial a Ibáñez ha dejado un hueco que ahora ocupa esta edición ¿especial? ¿integral? de tres de las obras más conocidas, reconocidas y celebradas de Mortadelo y Filemón, es decir: El sulfato atómico, Valor y… ¡al toro! y Chapeau el «esmirriau»

Dos nuevos y distintos títulos dentro de la colección Enciclopedia de Seres Mágicos que supervisa Lacombe y que permite distintos acercamientos creando o comentando las ideas y mitologías de todo el mundo, esta vez con los seres monstruosos de todo tipo y con dragones variados y divertidos. Además, por supuesto, de con mucha importancia para las ilustraciones.
Con solo unos pocos pop up en realidad, pero vaya pop ups, y luego multitud de solapas, de información y de información sobre los océanos. No solo para que los pequeños aprendan, también para que los mayores disfruten.
Un álbum encantador, sobre una joven alrededor de cuya granja hay un montón de cosas que hacer. Sobre todo cuando una cabrita se aleja demasiado y tiene que tomar decisiones. Un relato de naturaleza, sencillez y amistad.
Memorina va al mercado de Nieves García y Susana Rosique, ed. Narval
Un divertido álbum con un estupendo dibujo en el que se nos habla sobre la memoria, y lo que puede suceder por confiar demasiado en ella y no apuntar las cosas. Unos recados que no salen como estaba previsto van a ser el centro de esta historia cuando Memorina quiera ayudar a su abuela Paca. Todo ello en una historia con mucho humor del texto y los dibujos.

Nos leemos.


Desde luego el título este de Amar é para os Fortes (O) (BR) permitía mucha especulación sobre lo que pudiera haber dentro. Y lo que hay es ciertamente distinto. De hecho, visto el piloto me he puesto el siguiente capítulo para ver por dónde seguía. Porque el tema central son los niños muertos en ‘acciones’ de las Fuerzas del Orden brasileñas. A partir de la historia de dos madres. Una es, claro, la del hijo -joven, inocente, asesinado cuando iba con una flor para su madre por la calle- y la otra es la del policía que le mató. Reconozco que me puse el segundo capítulo, en parte, para ver si decían igualar los dos sufrimientos. Por suerte no, pero no deja toda la historia del policía y su madre de sonar a un intento de rebajar la crítica del otro lado. Porque lo que nos quiere contar es que no es algo poco habitual, sino algo que sucede con cierta regularidad. Bien porque los propios miembros de las FFAA se líen a tiros, bien porque no tienen cuidado en cómo manejar a las bandas. Especialmente si el territorio es las favelas. Y eso lleva, por supuesto, a una radicalización del entorno del chaval. Que aquí está contado en forma de drama dramón (claro) y que, como decía, cede una parte del espacio a que se nos muestre cómo el policía llega a esa situación -haber matado a un niño- y la procesa, apartándose (aunque solo un poco) de lo que normalmente sería -o habría sido- de centrarse más en la organización criminal. Que, por supuesto, hay organización criminal de por medio. Pero esto es otra cosa, con otras intenciones. Y espero que encuentre a su público.

Indudablemente particular, Australian Epic (AU) nos presenta a personajes notables y momentos señalados de la historia de Australia en una mezcla de docuserie con… sketches musicales cómicos. Es difícil de entender pero, desde luego, es MUY original. Es una pena que no acaben de ser mejores, o más divertidas, o no queden menos como un pegote la parte de docuserie. Pero, sin duda, es un programa original.

Curiosa, muy curiosa, este Beacon 23 (USA). Tenía mis dudas de por dónde tirarían porque el recopilatorio de relatos original es… bueno… muy de su autor. Con eso y todo me gustaron más que Silo. Pero sospechaba que iban a hacer otra cosa y, efectivamente, quitando algunos detalles y la premisa central del Farero Espacial -aquí convertido en una especie de Isla de Gilligan de tanta gente entrando y saliendo- con un aspecto enormemente canadiense pero que se beneficia de tener a Lena Headey de coprotagonista. Bien es cierto que no parece tener mucha intención de salir de los tics y estilos de estos últimos años. Fuera de eso la sensación tras los dos primeros episodios es que vamos a tener tanto el juego de ‘gato y ratón’ entre los cuatro protagonistas principales como un sinnúmero de versiones de relatos espaciales populares, sacados de la literatura o del manga. Buscando un sabor agridulce para que nos quede claro que esta es una serie que no es exactamente reconfortante pero tampoco exactamente cínica. Lo cierto es que sospecho que a los fanses de las navecitas les va a gustar mucho. Personalmente no he dejado de pensar en una cosa: Necesitamos una serie de Matabot. O, quizá, necesitamos que nunca la hagan.

Supongo que esta cosa de Darradong Local Council (AU) tendría que habérmela saltado teniendo en cuenta que parece mucho más local que cualquiera de otra de las palabras de su título. Pero, en fin, entiendo que a veces lo más rancio se queda para los niveles más cercanos y a veces alguien les ofrece una plataforma un-poco-más-grande-pero-no-mucho. De la que, viendo lo visto, espero que no pasen. Porque estos ‘chistes’ sobre políticos corruptos, trabajadores que no quieren trabajar y problemas varios son… en fin. Vamos a dejarlo en que es un humor antiguo.

Esta Deutsches Haus (O) (AL), o La Casa Alemana si te compraste el libro en España, es la historia -ficticia- de una traductora durante los juicios de Núremberg. Quizá eso os lleve a pensar que es el clásico ‘novelón histórico con una mujer mirando hacia atrás en la portada’. Y estaríais en lo cierto. En la serie le dan dinero a la producción y todas esas cosas, mientras te puedes imaginar que las cosas van a ir siendo lo que son y te permite inventarte la historia que quieres mientras usas la excusa de Los Grandes Temas. Porque dios nos libre de investigar y mostrar la vida real de una de esas personas. En lugar de eso hay lo que parece que será un triángulo amoroso y lo que tiene toda la pinta de ser algún tipo de variación de El niño del pijama a rayas en la que la joven protagonista se sorprenderá de las cosas que hicieron la generación de sus padres pero encontrará dios sabe qué compasión y blablabla porque tiene toda la pinta de ser otra novela en la que el sufrimiento de los demás hace mejor a la protagonista representante de los lectores occidentales. En fin, supongo que es un subgénero.

¿Es, quizá, DNA do Crime (O) (BR) parte de algún programa de intercambio de series? Porque lo que nos ofrece esta especie de policíaco parece más nacido de haber visto NCIS o alguno de sus similares que de querer hacer algo propio u original. Por supuesto esto no importaría si, al menos, fuera la mejor de las versiones posibles de ese ‘lo de siempre’. Pero tampoco. Es una versión más de un programa más hecho somo siempre. Servirá para rellenar el tiempo, pero no para recodar cómo se llamaba luego.

Hay un punto en el que cierto tipo de pilotos empieza a parecerse a todos los pilotos sobre un tema parecido. Con los ‘thrillers’ -especialmente con los británicos de pueblo pequeño y los estadounidenses de ‘action jock’- rara es la semana que no toque mirarme si realmente es un estreno. Pues algo así me está empezando a pasar con las de ‘chavales con grupo musical’. Tanto en su versión Disney como en esta que podríamos llamar ‘del barrio’. Me refiero, claro, a que Grime Kids (UK) es exactamente lo que uno se podría esperar. Por un lado el retrato de un barrio infradotado, más o menos peligroso y, sobre todo, en el que las cosas son difíciles para sus habitantes. La parte de Drama. Y por el otro la lucha por la creación musical y blablablabla. No es una serie mala, tampoco es que sea especialmente buena. Aunque al menos hay un cierto ‘brillo en los ojos’ cuando la chavalada está creando/ haciendo/ como-se-llame música. Que entiendo que es también de lo que tratan estas cosas.

A estas alturas las Películas de Navidad casi parecen un género propio, más allá de la clásica intersección entre localización, tema y tropos. Fundamentalmente son comedias románticas en época navideña y, a ser posible, un entorno navideño también. Así que encontrarse con la serie The Holiday Shift (USA) hace pensar de inmediato en ello. Excepto que no funciona así. Sin duda es una comedia romántica -una concatenación de ellas con partes que van separadas en distintas extensiones de arco, como en un extravagante puzzle- pero lo cierto es que la parte de comedia es casi la que más les interesa, jugando con los temas y tropos, haciendo una narración meta que muchas veces ofrece un contrapunto ácido o cínico al azúcar, y buscando la manera de mantener la atención e interés en una serie de relaciones que casi podríamos imaginar sobre raíles. Si le añadimos un mínimo -sin pasarse- interés en asuntos de diversidad desde luego parece pensada para que dure un poco más de la cuenta. Espero, desde luego, que les funcione.

Otra serie curiosa esta How to Fail as a Popstar (CA), con capítulos cortos aunque de variada extensión, en el que se nos cuentan los intentos pseudoautobiográficos de su narradora por lograrlo. Con una perspectiva única tanto por su procedencia como por su identidad, y algunas buenas ideas en cómo mostrarlo. Aunque probablemente lo más memorable sea ese encontrarse con que un capítulo puede durar entre 7 y 12 minutos. Como si fuera una película que ha preferido presentarse como un puzzle.

Con un piloto un tanto peculiar este Informacja zwrotna (O) (PO) comienza jugando al despiste. Tenemos a un músico de éxito-pero-no-tanto con un pasado en el que el alcohol (mínimo) ha causado muchos problemas. Y ahora se encuentra con que no recuerda la noche anterior, no sabe dónde está su (ya adulto, esto no es Resacón) hijo ni qué ha pasado. Sobre todo no entiende qué ha podido pasar teniendo en cuenta que lleva dos años sobrios. Así que tras la desorientación inicial -que nos transmite, puedo asegurarlo- toca intentar descubrir qué ha sucedido. Algo de misterio, bastante de drama pero, sobre todo, esa decisión de transmitir ese desconcierto.  No sé qué construirán a partir de aquí, o si se caerá el suflé una vez hayamos visto por dónde nos quieren llevar. Pero, al menos, han logrado mi interés para un par de capítulos más. Mínimo.

Buen principio el de este Monarch: Legacy of Monsters (USA) que, lamentablemente, luego se va perdiendo. Supongo que porque el formato de serie obliga a una duración distinta -y hasta cierto punto a un relleno- de la que una película tendría. Porque el asunto es que comenzar con la referencia a Kong, el ejemplo de la ciudad en la que vemos rastros del miedo a los kaijus -bueno, a Godzilla, pero- y la forma de funcionar, la conversación con el taxista… todo eso construye un punto de partida que el uso de dos momentos temporales y las tramas dramáticas familiares (que en el pasado es más la tensión del triángulo) más allá de demostrar la importancia de la ‘dualidad’ en la serie -los dos momentos temporales, el mismo personaje interpretado por padre e hijo, la separación de USA y Japón- van alargando, salpimentando aquí y allá con algún bicho, pero sin acabar de decidirse ni a revelar la mano ni a darle un poco más de vida. No porque sea malo que se hagan estos estudios de personajes y este drama, sino porque en demasiados casos las historias parecen puestas para alargar la duración o para justificar la set-piece de turno. Bien es cierto que esto lo digo habiendo visto solo dos capítulos, pero… es que no han puesto más.  Pero bueno, le daremos un par de capítulos más, a ver si terminan la exposición y pasan a la chicha.

Lo peor de A Murder at the End of the World (USA) es lo profundamente aburrida que es. Es cierto que, además, lo es a conciencia y por una extensa cantidad de tiempo; es cierto que, además, quiere ir de raro siendo bastante clásico, y que quiere jugar a ser algo progresista de la manera más falsa posible. Es cierto, también, que tiene unos flashbacks que parecen la serie que querrían hacer en lugar de algo que cualquiera diría que les han obligado a hacer: un batiburrillo de clichés gastados y mal usados, vistos mil veces, reciclados de Cold Case, de Glass Onion, de Los hombres que no amaban a las mujeres, de mil sitios mil veces vistos y mil bostezados, un cachopo de vacuidad empanado en pretenciosidad pero igual de aceitoso y pesado. Lo único que se me ocurre que podría considerar como peor -pero no lo es- es que precisamente para ESTO sí que debería de ser su público. Llevo años de leer, escuchar, ver todo tipo de obras de ‘círculo cerrado de sospechosos’, de ‘lugar aislad’, de gente variada reunida porque esto, aquello y lo de más allá. Y puedo decir que esta es una de las peores versiones en serie que recuerdo. Porque parece algo hecho por encargo, para cumplir, pura rutina. Tan carente de alma y de interés como una de esas creaciones de IA.

Madremía, ya desde el tema musical convertido en un Remix Club vemos las intenciones de este NCIS: Sydney (AU) y eso que todo parece ir de mal en peor desde el principio. Un tipo sospechoso con una A tatuada, los yankees estando en el USS Ronald Regan, todos los australianos blancos, los americanos de color, una falsa discusión entre los dos ‘equipos’ como si no tuvieran cosas en común como la manera en la que han tratado a la gente que originalmente vivía en sus países, de manera que es una cosa insufrible que podría haber sido la ‘series dentro de la serie’ de alguna comedia sobre las coproducciones, o las adaptaciones, o algo así. Lo cierto es que me ha costado terminar el piloto, no sé lo que pasará cuando la pongan todo el rato, sin parar, en alguno de los canales televisivos habituales.

Como todo viene y todo se va aquí tenemos una serie que es bueno que se haga aunque mejor sería que variara un poco. Ojitos de Huevo (O) (MX) es la historia de un joven con una discapacidad visual, su mejor amigo con parálisis cerebral y su viaje a la gran ciudad para buscar el éxito como cómico. A partir de ahí las cosas van -más o menos- como eran de esperar en ese tipo de comedia que en España conocemos bien en versiones tan distintas como las de Fuga de cerebros o Campeones. Lanzando, por supuesto, un mensaje pro-diversidad y blablabla. Otra cosa no, pero en esto sabes a lo que vienes.

No esperaba yo estar en 2023 aplaudiendo este Scott Pilgrim Takes Off (USA). La película no me gustó mucho, el cómic me parece una mezcla de aciertos -generalmente de estilo- y fallos -generalmente en temas y tratos- y esta serie… Pues porque me veo todos los pilotos, si no no creo que me hubiera acercado a priori. Y, sin embargo, está bastante bien. Bien, sobre todo, porque decide montar otra cosa. Porque decide mirar cuáles eran los problemas que tenía la obra original (2004 – 2010) y buscar una manera de quitar de en medio lo más cargante y buscarle un giro. Es verdad que el piloto es lo más cercano al original, pero el final es suficientemente distinto como para decidir darle una oportunidad a algún otro capítulo. Tres llevo a la hora de escribir esto, para ver qué y cómo han seguido determinadas decisiones. Porque es una serie en la que lo más fácil de decir es que Decisiones Fueron Tomadas. Sorprendentes, en su mayoría; inesperadamente acertadas, además.  Sigue teniendo sus cosas porque a ratos es un poco el paso de la manic pixie dream girl a la poochificación, pero supongo que por mucho que se intente arreglar hay cosas que están -y permanecen- en el original. Con eso y todo, más interesante de lo que esperaba. Así que bien.

Convencernos de que algo merece la pena verlo es probablemente la parte más complicada de cualquier serie. En el caso de las de suspense/ misterio/ intriga el gancho suele ser la revelación de quién está detrás del Hecho Criminal de turno. En Scrublands (AU) lo logran justo al revés. Comienza con una escena ciertamente inesperada: A la salida de misa el ‘joven y apuesto’ cura entra de nuevo a la iglesia un momento, cuando vuelve a salir lo hace con lo que parece algún tipo de rifle de francotirador y comienza a disparar con enorme puntería contra algunos de los que estaban aún allí de cháchara post-sermón. Se nos dice luego que hay cinco muertos. Y ahí arranca la historia, con un periodista decidido a saber qué es lo que llevó a esta situación. Lo que normalmente hubiera sido una simple nota en sucesos pero que él está convencido de que tiene que haber más. Y, la verdad, según vamos viendo y conociendo más del pueblo y de los implicados parece claro que sí que lo hay. Esto, unido a un cierto aire clásico de investigación -bastante setentero en mi opinión- más un estilo que sabe repartir tanto la parte humana como escenas ‘de acción’ hace que quieras saber más. Quieras ver qué leches estaba pasando allí, por qué ese cura parece que no era lo que se veía y qué le llevó a esas muertes. No es un asunto de ‘true crime’, de ‘sectas’, de ‘enajenación mental transitoria’, sino un buen viejo misterio en el que la identidad del asesino o el cómo lo hizo no importa gran cosa. Que tiene bastante mérito. Porque así es como te atrapa.

Lo que decía hace un rato de los ‘thrillers’ y sus parecidos. Aquí tenemos una de organización criminal con un joven que trabaja de manera reluctante para una de ellas, intenta salir haciendo una cosa criminal distinta -je- y todo se complica. Lo bueno de Spinners (O) (SA) es que en el piloto no paran de suceder cosas. Algunas hasta son más o menos interesantes. Supongo que el poner el centro de atención en un conductor ayuda a rellenar determinados huecos. Y dado lo rápido que suceden cosas en el piloto quizá haya suerte con la evolución, más por la cantidad de giros y vueltas que porque espere otra cosa. Excepto, claro, muertos. En fin, que se supone que esto es una obra seria, adulta, con acción y violencia. Pues bueno, pues vale, pues me alegro.

Lo que le gusta a Netflix una organización criminal no está escrito, en este caso Suburræterna (O) (IT) no es más que un spin-off de Suburra. Podrían haberle dado otra temporada o buscado otra manera, pero se ve que a Netflix le resulta más sencillo pedir series nuevas que mantener las antiguas. Por lo demás, lo de siempre, glorificar a una organización que no deja de ser uno de los cánceres de la sociedad.