Thriller inglés del montón, este The Castaways (UK) pasa demasiado tiempo jugando con ‘dos momentos temporales distintos con diferentes iluminaciones’ y ‘gente sentada, hablando y gruñendo’ como para entender qué gracia se supone que tenemos que verle a esta historia de dos hermanas. Una ha desaparecido, la otra la busca, se supone que la una acabó en un accidente aéreo o algo similar que justifique acabar en una isla desierta. Pero hay gente que parece que ‘esconce cosas’. Y, por supuesto, parece que nada es tan sencillo -o está tan desierto- como parece. Muy sencillito, muy reiterado y, en general, poco interesante. No sé los capítulos que tendrá, pero me cuesta creer que vaya a mejorar algo si paso al segundo.

Todo en Entitled (UK)  es peculiar y, sin embargo, existe. No solo eso, es el mejor piloto de la semana. Y aunque no llegue a los niveles de las dos últimas semanas sigue siendo una muestra de las cosas tan diferentes que se pueden conseguir en televisión. Así que… ¿Por qué una serie inglesa coproducida con los americanos ha acabado estrenándose de tapadillo en Australia sin que se hayan molestado ni en hacerle un trailer? Supongo que es un misterio tan misterioso como el que ofrece toda ella. Una serie en la que un viudo decide cumplir la última voluntad de su mujer. Y eso le lleva a descubrir que mucho de lo que ella le había contado a lo largo de los años era, simple y llanamente, mentira. No solo eso, también le lleva a descubrir a la familia de su difunta esposa, a la mansión en decadencia, y toda una serie de extrañas circunstancias a su alrededor. Está claro que todos tienen secretos y está claro, también, que aunque haya una mezcla de humor y suspense, aquí no se van a realizar chistes o gags, igual que no se va a decidir si toda esa extrañeza es algo alucinatorio que quiera llevarnos al terror o al suspense. Simplemente parece que las cosas son. Y que las cosas son extrañas. No sé -no creo- que puedan mantener este tono sin realizar explicaciones. Suponiendo que ellos mismos las tengan. Pero lo que nos queda, al menos de partida, es el gran sabor de algo decididamente extraño, algo extraño de manera decidida y algo que han decidido que sea extraño. Y eso es algo que puedo valorar. Y ponerme el siguiente episodio.

Algo ha debido de pasar, porque no se han molestado en que exista
Estaba tan convencido de que esto era algún tipo de serie española que me ha sorprendido que estos Escort Boys (O) (FR) fueran franceses. El punto de partida es… el que es… Un señor muere, su hijo sin vida real encuentra que el negocio familiar está en ruinas y que el único empleado de su padre tenía que prostituirse, y junto con sus dos amigos de la infancia deciden que los cuatro junto van a dedicarse a eso mientras reflotan la casa y panales. Ah, y que la gestión la lleva la hermana. El resultado se supone que tendría que ser sexy (no lo es), divertido (tampoco) y algo dramático (no de la manera que les gustaría) así que salvo que… no sé… ¿quieras ver a señores coqueteando con el trabajo sexual sin ser capaces de hacer nada con ello?… ¿Tengas el internete con protección parental? Ni idea, no entiendo para quién podría ir esto.

No sé quién pensó que era buena idea esta Extended Family (USA) pero está lejos no ya de Modern Family sino, incluso, de Dos hombres y medio. De hecho, ha habido un momento en el que pensaba que estaba viendo la serie falsa en la que se basaba Reboot. Una familia compuesta por unos divorciados ‘bien avenidos’ que se encuentran con que ella está dispuesta a casarse con su nuevo novio. Que es joven, rico y mejor actor. Pero, claro, es que tienes a Jon Cryer (58) disputándose con Donald Faison (49) el… lo que sea… de Abigail Spencer (42)  y lo terrible que es todo hace difícil elegir cuál es la peor de las decisiones que se han tomado.

Una cosa buena, mínimo, puedo decir de El Niñero (O) (MX) y es que no soy capaz de quitarme de la cabeza su sintonía de apertura. Por un lado diría que ojalá el resto estuviera a la altura pero, en cierto modo, todo en esta serie tiene algún punto de similaridad con ella. De entrada, porque parece muy claro que hay una inspiración directa en La Niñera -y sus magníficos créditos iniciales– pero luego decidieron cambiarlo, y los elementos de Ana y los siete van apareciendo para, finalmente, desembocar en una telenovela de corte familiar y relativamente ligero. Así que es un reflejo bastante lejano pero, a la vez, comprensible dentro de su contexto. No creo que pueda sorprender a nadie que la vea pero me da la sensación de que NO QUIERE sorprenderles, quiere crear algo agradable. Y con una canción que no puedas sacarte de la cabeza.

En contra de lo que pueda parecer, Murder is Easy (UK) no es el nombre de un documental especial sobre Netanyahu sino la casi-tradicional adaptación navideña que la BBC ha preparado a partir de una obra de Agatha Christie. De las que no tenían personajes reconocibles -bueno, hay un cameo, pero no pasa de ahí- y sirven perfectamente para estas ‘minis’ de dos capítulos. Por supuesto, en el momento en el que se supo quién sería el actor principal hubo quejas por los ‘cambios’. AKA ‘es de color’. Lo curioso es que ya había sido adaptada con múltiples cambios y mínimas quejas cuando lo metieron dentro de la serie de Miss Marple. Y lo igualmente cierto es que aquí se toman toda una serie de decisiones al adaptarla. Cambiando muertos, cambiando el orden de algunos hechos, y tomando otra serie de variaciones respecto al original que, a veces, son de agradecer -el cambio de raza del personaje principal impacta en la obra hasta el punto de dársele una serie de escenas a explicar su contexto, que ya es algo- y otras… no tanto -hay cambios al final y no todos muestran a esas mujeres fuertes que sabía retratar Christie cuando quería- pero que hace de la obra una adaptación aceptable, sin más. Porque tiene claros problemas de ritmo y porque en todo momento el vestuario e iluminación han pensar en que estamos viendo un teatrillo. Supongo que la decisión de que todo sea deliberadamente falso -como si unos adolescentes estuvieran interpretando un capítulo de Midsomer en el instituto- es una decisión ejecutiva. Ciertamente a mí me deja bastante frío. Me alegro de que no hayan tirado por la oscuridad lúgubre de otras ocasiones, pero ya han demostrado no hace tanto -con Evans, por ejemplo- se pueden lograr puntos intermedios entre el teatrillo y la oscuridad. En fin, que se les ha quedado el té tibio.

Muy mona, esta Pokémon Concierge (O) (JP) es muy mona. No tiene mucho fondo, ni mucho desarrollo, pero tiene pinta de que su intención es ser capaz de ofrecer un remanso de tranquilidad, confort y cuquismo para la generación que creció con ellos y que ahora… bueno… puede venirles bien. Supongo que tampoco es mala manera de terminar el año en lo que a novedades televisivas se refiere.

 


No tengo muy claro por dónde empezar con Cindy la Regia (O) (MX). Sé que antes hubo una película, que no he visto, y que está basado en unos cómics… Que, lamentablemente, sí he visto. Si en aquellos nos presentaba a una pija superficial a la que su creador -por supuesto que es hombre- hermanaba o entiaba con la Susanita de Mafalda, aquí han intentado construir un algo. De hecho, casi reconstruir. La protagonista comienza en un punto digamos más reconocible en el personaje de cómic, y a partir de ahí la hunden y tiene que subir, le crean secundarios, buscan tramas… En fin, que ojalá pudiera decir que deciden darle la ruta de Una rubia muy legal. Pero lo cierto es que se limita a una suerte de comedia estudiantil con romances y alguna pincelada, en la que la protagonista va mejorando menos por inteligencia o por darse cuenta de cómo están las cosas que por los palos que le va pegando la vida. En fin. Podría haber sido peor, pero también podría haber sido mejor.

Este espanto italiano,- Gigolò per caso (O) (IT), se parece mucho a un espanto francés de hace unos meses. El francés era peor, pero eso no hace bueno esto. Y ese es el resumen. Aunque ahora temo que hagan una versión española.

No saques la lista de ‘lo mejor del año’ antes del 1 de enero. Lo digo todos los años, y todos los años hay algo que lo demuestra. Este año vuelve a tocar, con Kyeongseongkeuricheo (O) (CS) o 경성크리처 o Gyeongseong Creature o El monstruo de la vieja Seul o como sea. No tenía yo todas conmigo, la verdad, y el piloto de una hora no ha ayudado. Pero, pese a mis iniciales reticencias lo cierto es que desde el minuto uno están buscando picar el interés del espectador, buscar ir mostrándonos a los personajes y sus historias. Ir enseñándonos el contexto de esa Corea durante la Segunda Guerra Mundial. Y dejar caer parte de una trama de terror que remite menos al terror cósmico en sí que al tipo de historia que podría esperar en un Call of Chtulhu. Y así, entre parte histórica, intriga, toques de encanto y de humor, y una trama de malvados japoneses al más puro estilo de los mad doctors nazis -porque los japoneses logran ser el mismo tipo de enemigos (lógicamente) que los nazis, y mantener ese aura de maldad mítica que comparten con estos o con los ingleses- con, además, unos grandes actores -magnífica como siempre Kim Hae-sook, y el resto de ellos siempre bien, incluso en los pequeños momentos, y cada uno de manera distinta- y una serie de acertadas decisiones tanto para el rodaje como para la producción. Así que voy a ver si logro terminarme la serie antes de final de año (Que, no, porque la primera temporada se compone de 10 episodios y solo han soltado 7, yo qué sé) y así decidir en qué punto ponerla. Sea como sea, muy contento con ella.

El romance deportivo es un campo, pero pese a lo que promete la secuencia introductoria de Molaeedo Kkoch-i Pinda (O) (CS) o 모래에도 꽃이 핀다 o Like Flowers in Sand o lo que toque, lo cierto es el que piloto se centra en el protagonista. El problema que le ha hecho hundirse, la competición deportiva del ssireum -una versión de la lucha cuerpo a cuerpo-, la gente a su alrededor y algo que podría ser un misterio si nos dijeran un poco más sobre lo que ocurre. Supongo que a partir del segundo capítulo algo más saldrá, pero… creo que con el primero he tenido lo suficiente. Así que me temo que dejar fuera lo que se supone que va a ser el centro, o no contarnos nada sobre ella, son… decisiones.

Un tanto genérico, pero supongo que aceptable. Percy Jackson and The Olympians (USA) tiene un piloto que ni llama la atención ni invita a seguir. Supongo que porque está hecho para muy cafeteros. La verdad es que parece mentira que con lo exitosos que son los libros las adaptaciones parezcan una competición a ver cuál logra ser menos interesante. Aunque supongo que esta es la menos mala. La mejor es el musical, claro. Pero bueno, que podría haber sido peor.

Hablando de series aburridas… Wonderhatch: Soratobu Ryu no Shima (O) (JP) o Dragons of Wonderhatch o como sea. Una mezcla de acción real y anime que quiere jugar con dos mundos y logra aburrir en dos mundos. La trama del anime es ligeramente menos aburrida. Aunque parece a la vez no querer contarnos mucho y que lo que quiere contarnos es más de lo mismo. En cuanto al mundo real, psé. Los actores hacen lo que pueden con lo que tienen. Pero lo que tienen es mínimo y más centrado en la estética. Supongo que estos días en los que hay bastante jaleo sirven para estrenar estas oportunidades perdidas.

No todo va a ser malo. Vyooham (O) (IN) es un más que correcto policíaco indio en el que intentan seguir una serie de hechos particulares con extrañas muertes, puntos interrelacionados y la forma humana en la que funcionan las personas. Lo cierto es que la forma en la que muestran el funcionamiento de la policía es más interesante que lo que se nos va mostrando del caso, lo bueno es que logra también una verosimilitud dentro de momentos no tan inverosímil. Y ya sabemos que el cine telegu puede serlo mucho. Por suerte Annapurna ha decidido dejar que el showrunner -llamémoslo así- Sashikanth Srivaishnav Peesapati tenga la posibilidad de crear lo que quiera. Aunque acabe siendo más a favor de los personajes que del suspense.


¡Libros que Salen! Pugmire, «Copy Machine Manifestos», Gray y más

¡Que entre la pila!

Copy Machine Manifestos. Artist Who Makes Zines editado por Branden W. Joseph y Drew Sawyer, ed. Phaidon

Una muy visual -como corresponde a Phaidon– obra que hace un repaso por la historia de los zines de los artistas norteamericanos -al menos de algunos de ellos- en colaboración con el Brooklyn Museum, que va examinando por décadas -a partir de los ’70s- estas publicaciones, las biografías de los creadores y las interrelaciones con otros artes.

La mancha fúngica y otros sueños de W.H. Pugmire, ed. Aurora Dorada

Para todo el que se quedara con ganas de más Pugmire, más valle de Sesqua, más aproximación personalísima y poética a los mitos, el horror cósmico y toda la pesca… Aquí tiene más de media docena de relatos con su estilo barroco y excesivo, preparados para seguir siendo disfrutados.

Tener de vuelta los libros de Alasdair Gray, el autor de la célebre Lanark, siempre es buena noticia. Su estilo de fantástico es bastante diferente al habitual, con experimentos científicos, viajes por Europa, apuestas y aventuras, amor oscuro e iglesias y un poco de cada en una cínica historia de monstruos en el que la alegoría política marca el ritmo.

Cruje / Crunchy de Jordi Parés i Mozo, ed. Invisibles

Un libro de cocina crujiente que explica y categoriza las diferentes maneras en las que lo es -según la técnica o el ingrediente principal: crujientes deshidratados, fritos, con azúcares, crujientes de piel de animales, con obulato o con pan- acompañado, claro, por las imprescindibles ilustraciones en las que vemos el resultado final. Perfecto para los que buscan que sus platos tengan ‘un crunchy’. Que siempre hay alguien. Sobre todo en las salas de cine.

¡Ocupado! de R.J. Peralta y Blanca Millán, ed. Cumio

Una divertida historia sobre un padre que tiene que entrar en el baño y la que lían sus tres trastos mientras está entretenido cantando, escuchando música o leyendo. Desde un parque de atracciones a un zoo, las diversiones de estos pequeños sin supervisión se irán sucediendo con humor e ilustraciones encantadoras.

Nos leemos.


Creo que entiendo lo que quieren hacer en 1670 (O) (PO), una obra histórica de comedia y con uso de la anacronía. Utilizando como referencias las series de ‘falso documental’. El problema es que lo más conseguido es el aspecto histórico: Todos los chistes suenan a viejo. Repetir como tres veces el que puede tener más gracia – «Quiero ser el Juan Pablo más famoso de la historia de Polonia» – me temo que tampoco le hace mucho bien. Y que podamos ver desde lejos no solo parte de las ‘inspiraciones extranjeras’ (Blackadder, Lo que hacemos en las sombras…) definitivamente ayuda incluso menos. Y no es tanto que sea una mala serie, ni mucho menos, como que da la sensación de ser del montón, todo ya visto y muy pocos aciertos. En fin.

No sé qué esperaba de Carol & The End of the World (USA). De hecho, cuando me la puse y comenzó pensé que sería algún tipo de comedia estilo [adult swim] y algo de eso hay en el piloto. Pero el punto de partida -una mujer de mediana edad se encuentra en mitad de una situación extraordinaria: Un planeta se aproxima hacia la tierra para destruirla. Y quedan poco más de seis meses para que suceda.- no desbarra en una excusa para hacer locuras o vivir a tope o lo que se supone que se hace en esos casos. En su lugar hay una reflexión que sale menos de la tristeza ante la inminente -bueno, no-tan-inminente-pero-inevitable, quizá- muerte que ante la desaparición de las estructuras de lo habitual, de las rutinas. Al final del piloto la protagonista descubre que hay una oficina que sigue funcionando. En mitad de toda esa locura. Y ahí es cuando las cosas cambian, porque para el segundo capítulo entra en esa empresa, con un nombre tan a punto como todo lo demás, para encontrarse con un asidero de cotidianidad gris. Excepto… que ella va a ser ahora la nota discordante. Y no por humor o por algún tipo de barbaridad, sino porque va a querer ‘humanizarlo’, va a darle cordialidad y empatía. Y ese proceso transformador en el que, de nuevo, hay humor (incluso hay humor del tipo [adult swim]) convierte esta serie en un gran ejemplo de cómo darle un giro a esa racionalidad irracional y a esa defensa de la humanidad. No sabía qué esperar de esta serie, y lo que me he encontrado me ha parecido realmente inesperado.

El matrimonio entre Nicolas Winding Refn y The Famous Five (UK) es uno de esos que logra cosas contrapuestas todo el rato y, precisamente por eso, acaba siendo una Tierra de nadie. Para mí es una de las peores cosas que pueden suceder, imagino que para una suficientemente extensa mayoría de personas no habrá tanto problema. Pero lo cierto es que te deja ver lo justo de lo uno y lo otro, sin acabar de ceder la posición a ninguno de los dos. Durante buena parte del capítulo, es cierto, no deja de ser otra aproximación a Los Cinco, un poco más estéticamente cuidad pero tampoco demasiado, en el que la mayor seña de cambio es que George se supone que es una tomboy como siempre, pero en realidad parece una modelo de Gaultier. Así que incluso aunque prefiera pantalones antes que faldas lo cierto es que no hay absolutamente nada andrógino o ambiguo en ella. La trama tiene también un poco de Refn, pero solo un poco. Lo justo como para notar que hay algo distinto pero que no acaba de atreverse a traer un cambio real, solo un poco de travesura. Como un belén en el que han colocado un xenomorpho. Dentro de eso tenemos también el uso de la iluminación y los colores marca de la casa, algunas decisiones de peluquería e, incluso, de la trama. Aunque lo que más claramente tiene la marca del director es todo lo relacionado con su villano: Jack Gleeson se divierte, sin duda, probablemente sea el que mejor se lo pasa, pero lo que nos trae es casi una representación en si misma, su personaje es menos un personaje que algo así como la villanesca versión de un drag king de Sonny Bono. Y, precisamente, según van yendo hacia la parte de ‘pasadizos secretos’ y ‘tesoros ocultos’ es donde se va dejando de notar el dinero y empieza a aflorar un cartonpiedrismo que, lamentablemente, no abraza. Ya que tienes los recursos de Knightmare qué menos que celebrarlo. En lugar de eso decide meter a Gleeson en una especie de ‘tripi’ de imágenes y colores que es muy Refn, muy poco Los Cinco y absolutamente nada interesante. Quizá lo mejor -siempre tras Gleeson– sea la lucha por mostrar una violencia que no puede ser.. De modo que todo acaba en cosas que acaban siendo mucho menos lesivas de lo que inicialmente parece, varias veces. Total, que al final no has reivindicado nada, has ofrecido restos a los dos grupos de interés principales y has dedicado hora y media para hacerlo. Po’fueno, po’fale, po’m’alegro.

Si no fuera porque a su actriz principal la hemos visto en otras series en la misma Netflix, incluyendo La reina del Flow, pensaría que se ha pagado La influencer (O) (CO) y por eso, por no haber, no hay ni un trailer de la propia Netflix. Que ya sabemos que Netflix muchas veces pasa de promocionar sus propios productos. Pero esto de no hacerle ni trailer me parece ya lo que faltaba. Claro que estamos hablando de lo que parece un grado cero de la telenovela colombiana en la que nadie se ha molestado en que ni las tramas ni los escenarios tengan mucho sentido o coherencia. De hecho, no creo que la mayor parte de personajes lograran reunir juntos suficiente potencia cerebral ni como para hacer una tostada. Es difícil saber si es más ridícula la trama sobre los sueños de triunfar como influencer o las intrigas románticas y empresariales. Que en su centro decidan poner una pizzería es más un monumento a la estulticia del guión que algún tipo de referencia o decisión. En un año en el que, además, hemos tenido tantas series sobre influencer -muchas de ellas en la propia Netflix– como Celebrity, Burn the House Down o P#t@s redes sociales no es que esta se quede lejos de hacer una buena marca, es que no está ni en la misma liga. Y no lo van a arreglar ni con un vídeo tocando el ukelele.

Psé. Es curioso que esta Maestra (O) (CS) sea una adaptación coreana de una serie francesa, pero no es que haga mucho por mejorarla -aunque sí que la coreanice– cambiando o matizando los elementos de ¿thriller? y haciendo bastante más insufribles a los personajes, a todos. Que tiene mérito cuando hablamos de franceses como punto de partida. Pero es que es menos ‘todos los personajes tienen su parte de razón’ que ‘todos los personajes tienen su parte de culpa’. Además de eso, la parte musical no me ha dicho mucho pero estoy convencido de que a los aficionados a la música clásica les va a dar jornadas de gloria comentando cosas. No necesariamente para bien. En fin, yo qué sé. Supongo que vivimos en un mundo en el que también está en ‘crecimiento perpetuo’ el contenido. Y es una lástima, porque a partir del original se podrán haber hecho muchas más cosas. Sobre todo los coreanos.

Supongo que Northern Lights (O) (IR) es algún tipo de obra de teatro extendida. Una que, imagino, tendrá unos magníficos resultados entre un cierto público que -me temo- no me incluye. Dos extraños que se encuentran cuando uno de ellos ve a la otra completamente empapada por su ventana. Podría ser un asunto ‘escena del lago’, pero me temo que es más ‘desde la ventana veo su mirada de los cinco mil metros’. Lo que sigue es una serie de charlas, otras charlas, Cambios de escenarios para las charlas y confesiones, intentos de giro y blablabla. En fin, yo qué sé.

El año pasado Jon Pointing estuvo magnífico en Big Boys, aunque tenía que compartir la serie con Dylan Llewellyn. Este año le pasa algo similar, aunque es con Danielle Vitalis con quien le toca compartir espacio en Smothered (2023). En lo que parece una agradable comedia romántica con un piloto mucho más tranquilo, bien es cierto. Supongo que el giro al final del piloto será lo que se explore -o al menos una parte- en los siguientes. Pero también lo es que parece más interesada en seguir lo que es romance que lo que es comedia. No porque no haya ejemplos de lo segundo, que los hay, aunque no muchos. Sino porque se nota que son los personajes y sus secundarios, las historias y relaciones tejidas, expandidas y mostradas las que les interesan. El piloto está bien, sin mucho más, supongo que porque se centra tanto en el encuentro que el resto de cosas va quedando en un segundo plano -o quizá porque entiendo la parte de conexión e interacción de personajes de la escena del karaoke, pero no su teórica gracia- así que supongo que será a partir del segundo capítulo donde la serie demuestre lo que es, o va a ser. Lo que no sé es cuando o si me lo veré.

A favor de Yū Yū Hakusho (O) (JP) he de decir que es capaz de parecer tan noventero como es posible… así que logra reflejar el momento del manga (y luego anime) original. Por lo demás… parece una producción de los noventa que cuenta las cosas de los noventa hace que no parezca ni muy adelantada ni muy actual. Supongo que podríamos considerarla fanservice si fuera lo que significara y no lo que ha acabado significando. Pero supongo que el que busca lo que daba el original lo va a encontrar. Al menos en este piloto. Ya veremos cuando lleguen al Gran Torneo de las Artes Marciales.


¡Libros que Salen! Iles, «Rosas que nacen del pandemonio», Callender y más

¡Que entre la pila!

Una autora principal, acompañada por sus asistentes, intentando llegar a las fechas de entrega a la vez que desarrollaban lo que significaba el manga para una infinidad de gente, porque esta es la historia del shōjo en los años ’70. O, mejor dicho, de un grupo de creadoras y asistentes como la propia autora, Nami Sasou, que fue una de esas asistentes que en aquella década trabajaría junto con nombres propios tan importantes como los de Suzue Miuchi, Fusako Kuramochi, Minori Kimura, Jun Mihara o Ryōko Yamagishi.
Anthony Berkeley fue uno de los más grandes autores del Murder Mystery inglés del periodo de entreguerras, algunos de sus títulos -como El caso de los bombones envenenados– siguen aún entre lo mejor del género. Pero en los años ’30 vió que el público cambiaba y decidió crear el pseudónimo de Francis Iles, para publicar allí novelas de suspense psicológico. Que en el caso de este Sospecha – o Before the Fact en el original inglés- son casi de tortura. Y si bien la editorial WHO ha optado por la famosísima escena de Cary Grant de la adaptación que Hitchcock hizo lo cierto es que las diferencias entre ambas son notables. Lo eran antes de que la productora y la censura obligaran a darle otro final y otro estilo, imaginad después. Porque aquí lo que tenemos es a una pareja en la que ella ha quedado subyugada totalmente por él, tanto que cuando empieza a notar que él tiene una parte oscura decidirá, de forma casi masoquista, seguir adelante. Pase lo que pase. Una historia de enorme fuerza psicológica que llevaba unas décadas sin ser recuperada.
El tercer libro de le autore Kacen Callender, de Santo Tomás, para la editorial, y en esta ocasión toca hablar de la vida trans, los peligros de internete y el amor. Su protagonista se muere de ganas de vivir el amor, es consciente de las dificultades de su identidad – negro, queer y trans- pero no entiende por qué no le resulta más fácil. De ahí que la aparición de unas fotos privadas en su escuela de arte den lugar a una redacción que pondrán a prueba la amistad, la venganza, la honestidad y el derecho a existir.

Sexless de Togame, ed. Fandogamia

Un matrimonio joven, con intenciones de tener descendencia y feliz, se encuentra con un problema: Ella tiene apetito sexual, él no… Y eso hace más difíciles algunas cosas, incluyendo lo de la descendencia. A partir de ahí uno de esos mangas de autoficción en el que la autora cuenta cómo lo vivió ella y todo lo que significó como pareja, desde la búsqueda de interesar a su marido a las dudas sobre ella, su matrimonio, o lo que tendría que hacer.

Pues esto es exactamente lo que parece. Aprovechando que este año ha entrado en dominio público Némirovsky tenemos un volumen recopilándolos. Supongo que no hay mucho más que decir, pero imagino que queda claro que tampoco hay menos.

Legado de Jade de Fonda Lee, ed. Insólita

Concluye la trilogía de Jade de Fonda Lee, con más mezcla de yakuzas y magia, más peleas de clanes y hermanos, más luchas de sangre y un enfrentamiento casi definitivo en el que la familia parece más importante que el poder.

Pues ya está aquí esta segunda parte de Cosmoknights que continúa la historia, creando un cierto arco y ampliando las historias y tramas de estos reinos del espacio y sus queer pobladores. Tan interesantes como siempre.

Miles Morales. Stranger Tides de Justin A. Reynolds y Pablo León, ed. Panini

Un nuevo cómic juvenil protagonizado por Miles Morales, en el que además de los problemas familiares, escolares y arácnidos tenemos, además, un videojuego. Uno al que le invitan a presentar pero que acabará teniendo efectos ¿inesperados? Siempre hay algún villano ha decidido a aguar el día y en este cómic juvenil nos encontraremos con toda una aventura.

Una mezcla de aventuras y misterio para los jóvenes, con un grupo juvenil (perro incluido) que no dudará en investigar los extraños sucesos que están pasando alrededor de un castillo. Un punto de partida clásico -en varios sentidos- que espero que siga dando buenos resultados al tratarse desde la actualidad.
Manuel está dispuesto a echar una mano en casa, por supuesto. Pero también le gusta pasear. Y es un poco despistado. Así que ir a por el pan se convertira en una diversión, casi una aventura, cuando tiene que encontrar una panadería. ¡Abierta, a ser posible!

Nos leemos.


Una semana curiosa esta, comenzando por Analog Squad (O) (TA) o ทีมรักนักหลอก, una serie que propone en su piloto muchas cosas sin que acabe de verse para dónde van a tirar. Por un lado tenemos a los que parecen los protagonistas, un par de jóvenes (no especialmente actores), por el otro a los de mediana edad, que son los que les contratan, y al final tenemos a los mayores, que son los que no saben nada -se supone- del asunto. Pero, además, están las tensiones y conflictos, sobre todo dentro de esta familia real, pero también algo dentro de la falsa. Y es el año 1999, no soy capaz de entender por qué. El fondo, en realidad, es agradable. Pero ni parece tener nada que decir, ni prisa por contarlo. Supongo que hay un tipo de persona al que esta historia haría feliz, pero me temo que no soy yo.

Supongo que este Bami Dweeoseumnida (O) (CS) o 밤이 되었습니다 o Night Has Come llega porque hay una serie de cosas – Battle Royale, Among Us, Ōsama Gemu… – que han funcionado y parece que podrán repetirse. La excusa es un juego de Mafia que se va de las manos, pero lo cierto es que es absolutamente imposible creer que es eso lo que realmente ha pasado y que los adultos no tienen nada que ver con esto. No es que el juego en si parezca molestarse en tener un sentido ni en buscar algo en concreto, ni es que los jóvenes participantes hayan decidido dedicar un minuto a pensar en ello. Así que es el ‘juego’ en si mismo el que tendrá que servir como gancho ante la falta de una trama coherente o de unos personajes interesantes. Y en esas estamos.

La serie más particular -para bien- de la semana es Boat Story (UK), con múltiples recursos peculiares como la recapitulación inicial de personajes, los juegos de perspectivas o los carteles insertados como parte de la narración, la historia de dos personas que encuentran un cargamento de drogas por azar, que intentan sacar algo de él, que viven sus propias tragedias propias y que se encuentran en mitad de algo mucho más grande, repleto de personajes igual de peculiares y con distintas maneras de jugar tanto en la narración como al engaño. Es decir, que lo que podría haber sido un punto de partida conocido -dentro de un orden- y una serie de evoluciones y movimientos igual de esperables logra ir dando las suficientes vueltas como para convertirse, como poco, en merecedor de darle un par de capítulos más a ver por dónde sale. No sé si logrará mantener la imprevisibilidad, pero, al menos, cuenta con el interés por hacerlo. Que no es poco.

Supongo que la idea de Boom Boom Bruno (O) (AL) es contraponer una serie con unos protagonistas y centros de aspecto rancio, grosero y repulsivo para oponerlo con una realidad que iba (y va) por otro lado. Lo cierto es que este ‘torrentismo‘ nos lo podríamos haber ahorrado. Bueno, YO me lo podría haber ahorrado. Lo mismo el público alemán disfruta de estas cosas. Cosas peores hemos visto, supongo. Pero, de verdad, tiene que acabarse en algún momento esta especie de revival de lo que [adult swim] hacía hace una década… pero en más cutre.

Supongo que esto de A História Delas (O) (BR) es llevar al siguiente nivel lo de ‘una saga familiar de tres mujeres’. Porque, sí, hay tres mujeres de una misma familia. Y luego otros dos, de otra familia. En realidad la tercera -la niña- no tiene tanto peso como las otras. Y las protagonistas -más o menos- son las de la segunda familia. A saber. Una joven se encuentra con que su padre parece estar en un gran lío legal por corruptelas. Ella y su madre se encuentran fuera de los círculos bien y teniendo que irse a una casa… que en realidad solo es suya de manera nominal. Porque la que reside ahí con su propia hija -y una nieta- es una antigua criada de la familia. Luego ya el blablabla de siempre sobre raza, clase y ser mujer. Pues bueno.

Sospecho que My Life With the Walter Boys (USA) es una versión de The Fosters pero con menos diversidad y más ganas de ser una obra romántica. Porque lo que apuntaba a ser un Everwood, pero más aburrido, va moviéndose como si en realidad quisiera ser una de esas películas de triángulo adolescente de Netflix. Pero con caballos. Sea lo que sea, ibais avisados.

Lo más particular de Nae Namjaneun Kyupideu (O) (CS) o 내 남자는 큐피드 o My Man is Cupid o como sea, es que parece tener tres series dentro. La principal es la de un ‘cupido’ que cometió el error de pincharse con su propia fecha y cambiar el curso de la historia que tenía que haber creado. A partir de ahí un castigo ejemplar y la actuación en el presente intentando recuperar lo que tenían, más la búsqueda de esa joven del pasado. Lo que explica que haya una línea en el pasado contándonos qué es lo que ocurrió, y cómo, y por qué. Y de qué manera se encuentra conectada con lo que ocurre ahora. Con todo esto habría para rellenar más que de sobra un par de series, pero es que aún queda una tercera pata sin explorar. Porque también se están produciendo una serie de asesinatos. Y parece que el ‘cupido’ en algún momento fue detective. Antes de tener un restaurante. O algo así. La verdad es que no tiene mucho sentido, igual que no lo tiene que uno de los ‘cupidos’ ahora sea un perro. Sí, porque es un grupo de cuatro, el principal, dos más, el perro. Y el piloto es como de una hora y pico. Supongo que teniendo tanto en movimiento tiene sentido, pero lo cierto es que no es tanto que no funcione como que parece que van pasando de una a otra serie sin molestarse en avisar antes.

No tiene mucho que aportar esta Pax Massilia (O) (FR) a las cosas clásicas de policías contra el crimen organizado. Porque, sí, la mayoría de ellos están corruptos y la lucha es violenta y no tiene demasiado sentido esta venganza estúpida en la que parecen decididos a meterse. Así que es un cajón de más de lo mismo con extra de anti-islamismo (es una serie francesa, no sé si lo había dicho), pero yo qué sé. Habrá gente a la que estas cosas le parezcan bien, supongo.

En contra de lo que podría pensarse este Paper Dolls (AU) poco o nada tiene que ver con aquella telenovela ochentera -o el telefilme que lo inspiró-, en lugar de modelos lo que tenemos aquí son cantantes -o algo- de un reallity. Y una joven -la protagonista- que tiene un pasado en el mundo de la música y ha decidido regresar, cueste lo que cueste. Que es algo que quizá os suene haber escuchado alguna vez pero, bueno, quiero creer que el asunto es que este es el piloto y ya habrá un desarrollo después. O algo. Además, claro, de que hay canciones. Supongo que las pondrán a la venta en iTunes o algo. Pero bueno, de esta podría haber sido su público. Pero resulta que no lo soy.

La idea de Platform 7 (UK) es razonablemente distinta. Una mujer está en el andén 7. Un señor llega. Ella intenta impedir que haga lo que quiere hacer. Que es suicidarse. Y que es lo que ella hizo en el pasado. Sí, porque ella es un fantasma que no recuerda demasiado de su pasado. Al menos hasta que se encuentra con la posibilidad de salir de ese sito en el que estaba recluida y comenzar a investigar qué le pasó. Algo que -en un ejemplo más de que esta es una película fantásticas- también decide investigar hasta sus últimas consecuencias un policía. Sí, en lugar de marcarlo como suicidio se pone a investigar. Y así tenemos a la protagonista en el presente intentando recuperar recuerdos del pasado, y al policía intentando desenterrar la verdad. Está bien, las reglas de los muertos son tirando a arbitrarias y no parece tener mucho sentido todo lo que rodea al personaje principal, pero como variación agradable sobre las series de investigación supongo que me vale.

Este Welkeomtu Samdalli (O) (CS) o 웰컴투 삼달리 o Welcome to Samdal-ri tiene, más allá de su bonito opening, una estructura bien conocida. Una joven fotógrafa de éxito decide volver -junto con sus hermanas- a su pueblecito natal después de un escándalo / traspiés en su carrera. Allí se reencontrará con su amigo / amor de la infancia / juventud, un apasionado meteorólogo -yo qué sé, se les habrán acabado las profesiones- con el que tiene una compleja -en realidad no, pero os hacéis a la idea de por dónde van los tiros- relación. Y eso es lo que tenemos, un par de familia, varios problemas ‘cotidianos’, un romance cocinándose, niñas que hablan como adultos. El paquete completo. Tan agradable -y poco creíble- como es de esperar si es esto lo que esperas.