Parece claro que Act Your Age (USA) querría ser un Las Chicas de Oro con mujeres negras, pero es cierto que la serie de Bounce presenta a una mujeres que, al menos en apariencia, son más jóvenes. Claro que la última vez que se intentó recrear fue con Hot in Cleveland, y su reparto principal ha sufrido menos muertes que el de GLEE!, así que quién sabe. Kym Whitley tiene 61, Tisha Campbell 54 y Nicole Yvette Brown 51 así que es parecido a la horquilla entre 63 y 51 que tenía aquella. La serie, sin embargo, tiene menos recursos que aquella, y muchos de los momentos parecen más propios de un genérico de comedia, qué le vamos a hacer. Quizá con algo de rodaje vaya a mejor, la pena es que la entrada de dinero va a ser más complicado.

Lo segundo peor que tiene History of the World, Part II (USA) es que pierde toda la fuerza del original, quizá porque reunía a muchos grandes cómicos tanto en el guion como en las interpretaciones, quizá porque no teníamos tan vista la comedia de sketchs histórica como lo tenemos ahora entre batallas de rap, historia borracha y horrible. De ahí que solo destaquen los pocos momentos en los que sale Brooks y algún chiste perdido. El resto es exactamente lo que podríamos esperar de una reunión de cómicos no tan divertidos con guiones no tan interesantes. Y luego está lo peor. Que es echar a perder el chiste del final de la primera.

Si tuviera que definir Kiff (USA) -que en realidad no tengo por qué, podría fingir que no lo he visto- diría que en Disney quieren hacer una serie de Cartoon Network. Uno de esos con protagonistas hiperactivos que intentan ser no sé si meta o excesivos o ambos a la vez, que tampoco es que sean muy buena gente y que creen que sacar cosas ‘raras’ es un sustituto de la comedia. ¿Ha funcionado? No. Pero lo han intentado, así que se llevan un aplauso y el juego del programa.

Me ha sorprendido encontrarme este Plan B (CA) porque estaba convencido de que ya estaba estrenada. Pero no, es que los canadienses han decidido adaptar la serie canadiense que lleva ya como cuatro temporadas en emisión. Sí, es que la original es en francés québécoise, así que supongo que tiene sentido (?). Por lo demás, viajes en el tiempo para intentar cambiar el pasado, sale mal, más viajes en el tiempo, etc. Pues bueno, no es nada que no hayamos visto antes, tampoco algo que ofenda. Relleno.

Es mucho lo que puedo decir de Rain Dogs (UK), pero muy poco bueno. Y es una lástima. Es una lástima porque Daisy May Cooper debería de ser una estrella por derecho propio, pero cada nuevo proyecto (y en los últimos años ha estrenado muy regularmente) parece peor que el anterior. Y es una pena porque supongo que están intentando buscar algo y para hacerlo se rodea de actores que merecen una mejor oportunidad, como Jack Farthing en este caso. El problema es que el material no acaba de funcionar nunca, aquí porque intentan hacer una comedia oscura, pero se les va la duración, el tiempo y las intenciones de epatar con cosas que eran antiguas en los setenta.  En fin, esperemos que con la racha de estrenos que lleva DMC el próximo sea el bueno.

Si alguna vez te preguntaste si Ray Donovan podría empeorar te presento Rana Naidu (O) (IN), su versión india. En serio, han cogido la premisa, han puesto actores del país y han intentado adaptar cosas. De aquella manera, porque el actor principal parece que pensaba que el problema de la original era que Liev Schreiber ofrecía un rango actoral por encima del de un perchero.  No entiendo la necesidad de hacer una adaptación para que se quede en esto, y si bien no recuerdo demasiados sitios en los que haya visto a Rana Daggubati estoy seguro -o casi- de no haberle visto tan mal nunca. En fin, una decisión de esas que hace Netflix, ¿qué os puedo decir?

Es curiosa esta School Spirits (USA), de entrada sus adolescentes parecen más adolescentes que lo habitual, y sus situaciones menos excesivas, teniendo en cuenta lo que son los tres primeros capítulos y el hecho de que hablemos de una serie sobre una adolescente fantasma que quiere resolver su asesinato (pero que no funciona como The Rising, aunque ya que es de las escasas series con las que SkyShowtime ha arrancado en España os animo a echarle un ojo por si acaso) pero se ha puesto varias reglas sobre lo que pueden hacer o no estos fantasmas que -es de suponer- buscan una manera de llevar el misterio adelante. El asunto es que también intentan crear una serie sobre los fantasmas de los jóvenes -ahm- que allí habitan. Un poco Promoción Fantasma, digamos. Y a veces ambas ideas de series, la de misterio y la de costumbrismo, chocan. En cualquier caso, y aunque esté claro que le cuesta gestionar estos dos tonos y que le falta algo de rodaje que en lo que debería ser una miniserie -que nunca es un buen indicativo- resulta lo suficientemente distinto e interesantes como para perdonárselo en una semana floja como ha sido esta…s seis últimas.

Supongo que para crear Shelved (CA) alguien vio Abbot Elementary y dijo Como esto pero en una biblioteca. Así que tenemos algo así como una versión canadiense no sindicada. A la que le han añadido alguna otra cosa de distintas series de lugares de trabajo tanto de USA como de UK. En fin, poca solución tiene. Pero al menos es amable.

Una vez más que veo una serie coreana y tengo que ir a mirar si es un Webtoon. Que, efectivamente, lo es. Me refiero esta vez a Shinsunghan, Yihon (O) (CS) o Divorce Attorney Shin o como la hayan llamado aquí. Agradable es, con un protagonista central que juega con esa mezcla de abogado eficiente y un pasado con pianista que promete misterios. Así que tenemos la parte legal, la amistad del protagonista con otros dos cuarentones sin hijos, y una serie de casos que transcurren  paralelos en lugar de como ‘caso de la semana‘. Pero, bueno, sobre todo es agradable. Que a estas alturas supongo que es lo más importante.

Doy por hecho que el sello Onyx está ahí para promover narrativas y representaciones diferentes, supongo que la historia de una hija obligada a reencontrarse con su padre tras la salida de la cárcel de este, o como ellos lo llaman: UnPrisoned (USA) , cubre estos huecos e intenta servir de plataforma para que sus actores principales se luzcan. Bien por ellos. También se supone que es una comedia, pero lo cierto es que me ha parecido más cercana a una de esas películas de después de comer, con un reto familiar y blablabla. Me temo que no soy yo el público que vaya a apreciar o interesarse por la serie esta. Por supuesto, que Onyx saque todas las series que pueda. Mientras no me toque ver más allá del piloto.


¡Libros que Salen! Vuillard, «Vivir con papá», Rose y más

¡Que entre la pila!

Una salida honrosa de Éric Vuillard, ed. Tusquets

Un libro sobre la guerra de Indochina, sobre cómo el pueblo vietnamita se enfrentó y ganó a franceses y estadounidenses y cómo estos tuvieron que buscar esa salida honrosa en la que a ojos de su público la humillación quedara mitigada. Eso lo usa Vuillard para contar otra de sus narraciones sobre los entresijos de la historia y la suerte de los humildes.

Vivir con papá de Clarence Day, ed. La Fuga

La editorial masculina La Fuga trae otro de esos clásicos del humor estadounidenses del paso del S XIX al XX: Life with Father, que daría lugar a obras de teatro y cine, interpretaciones y reinterpretaciones convirtiéndose en toda una institución en las letras estadounidenses. Incluso aunque hoy nos parezca que lo que cuenta nos pilla lejos.

Vidas paralelas de Phyllis Rose, ed. Gatopardo

A partir de una serie de matrimonios de personas conocidas de la época victoriana (Dickens, Eliot, Carlyle, Mill, Ruskin) la autora examina la idea de amor, de pareja y, sobre todo, el matrimonio como institución. Lo hace en un ensayo que aprovecha un tono a veces ligero y casi humorístico para verlo hasta el fondo, muchas veces con comentarios tan acertados como acerado, separando rosas y espinas.

Las insólitas aventuras de las hermanas Shergill de Balli Kaur Jaswal, ed. Amok

Tres hermanas de ascendencia punyabí nacidas y criadas en Inglaterra, un último deseo de su madre que les lleva a realizar un viaje juntas a La India, y a partir de ahí la historia de lo que les separa y lo que les une, y de ese choque cultural que produce fricciones en sus dos mundos.

Maddi y las fronteras de Edurne Portela, ed. Galaxia GutenbergLa historia de una mujer que regentaba un hotel en Larrún y se vio atrapada por su época y las contradicciones. Es decir, tanto lo legal como lo ilegal, servir a los nazis y ayudar a la resistencia. Una persona real que fue traída a la atención de Portela y en la que ella se zambulló.

Evasión de Benjamin Whitmer, ed. Siruela

Finales de los sesenta, presos escapados, un pueblecito remoto y una espiral de violencia contundente y descarnada en la que la desesperación y las drogas tienen mucho que ver. Un título tan oscuro como duro.

Vivir con edificios y caminar con fantasmas de Iain Sinclair, ed. La Felguera

Sociedad, arte, enfermedad, arquitectura… las ciudades y sus edificios en distintas partes del mundo configuran una manera de entender la vida. Con las divergencias y convergencias de la gente y los extraños movimientos que esas configuraciones producen, como si fuera magia. Un autor de culto dispuesto a ser descubierto en España con su visión psicogeográfica.

Punki de Juarma, ed. Blackie Books

Él era un punki, ella una bailaría… No, es broma. esta es la versión Juarma, claro, y lo que tenemos aquí es una historia de dos personas que quieren escapar del pueblo, de todo lo que supone, de la losa que ha tenido su infancia y juventud… Pero no contaban con que el pueblo les acecharía.

Agatha Raisin (5) y la boda sangrienta de M.C. Beaton, ed. Salamandra

Pues aquí estamos, con la quinta ya de Agatha Raisin. Esta vez con una boda por medio. No creo que haya mucho más que añadir.

Historias de Vigàta vol. 2 de Andrea Camilleri, ed. Altamarea

Nuevo volumen de esos relatos que  Camilleri localizó en su Vigàta que encarnaba a todo lo siciliano. Historias muchas veces entre lo histórico, lo humorístico y -claro- algo de tensión aquí y allá que, sobre todo, buscan mostrar la realidad con esa socarronería propia del autor.

Cometa rojo de Heather Clark, ed. Bamba Editorial

Tal y como Heather Clark suele realizar, esta es una completa biografía. Esta vez de la autora Sylvia Plath, que no es ninguna tontería. Separación o extensión -según- de una obra anterior sobre su matrimonio con el también poeta Ted Hughes, logrando profundizar más aún en su obra y, sobre todo, su vida.

Un nuevo recopilatorio de cuentos, esta vez de los Grimm, adaptados a verso -y traducidos intentando mantenerlo- que, sobre todo, tiene como gran atractivo las ilustraciones alegres, brillantes y expresivas de Marta Altés.

Hooky vol. 2 de Míriam Bonastre Tur, ed. MR

Otros que sacan un nuevo volumen son los de Hooky, que sigue la historia del anterior y ese paso del digital al papel.

Mumin. La colección completa de cómics Vol. 3 de Tove Jansson, ed. Salamandra

Mucho ha costado, y ha tardado, pero por fin está el tercer de los volúmenes de las tiras de los Mumin a la venta.

El caso del duende verde. Miss Cat de Jean-Luc Fromental y Joëlle Jolivet, ed. Libros del Zorro RojoY más continuaciones, porque los cómics infantiles de intriga, misterio y humor de Miss Cat ven con este Duende Verde su segunda entrega.

Campamento bosque salvaje de Sarah Glenn Marsh y Ana Gómez, ed. Miau

Un dragón decide irse a un campamento, al principio no encajará, pero con trabajo y cariño todos acabarán formando una comunidad bien avenida. Contado con unos dibujos estupendos, claro.

Necesito un culo nuevo de Dawn McMillan y Ross Kinnaird, ed. Timun Más

Espero que os guste este título, porque funciona como lo que es. Una historia de humor y -algo de- escatología sobre un niño que se da cuenta de que su culo está roto. ¡Tiene una raja en medio! Así que se pone de inmediato a buscar un sustituto.

La abominable nube fétida de Pablo Albo y Guiridi, ed. Fun Readers

Una nube cubre la ciudad, solo un niño puede enfrentarse a ella para que deje de taparles el sol. En una obra que logra reunir el ecologismo con la escatología.

Nos leemos.


Supongo que el problema con estas cosas (y cuando digo estas cosas me refiero a las adaptaciones de libros, pero también a las receraciones de contextos musicales, porque aquí hay para todos) es que este Daisy Jones and the Six (USA) haber sido bastante mejor serie. No tanto por lo que se ve como punto de partido sino porque, bueno, se notan destellos de que podría haber estado mejor. Y no es tanto que esté mal -que no llega a estarlo- como que, en realidad, no parece interesarles que lo llegue a estar. Es como si corrieran con el freno pisado, quizá porque los actores parecen más estar en un docudrama que en una serie original, como si -a excepción de Suki Waterhose– estuvieran a sus cosas. Y aún gracias que está Tom Wright haciendo sus cosas de profesional con mucho rodaje o a Sebastian Chacon haciendo una versión de Behind the Music, pero en general parecen estar por estar más que otra cosa. Y así no hay quien pueda. Por una vez no se trata de los cuestionables pelucones y decisiones capilares -que, sin duda, sirvieron para atraer a Timothy Olyphant a su papelito-, sino a un sentimiento general de estar creyéndoselo -o intentándolo- poco. En serio, cuando uno veía California Dreams parecían más comprometidos con la música y menos ‘pasaba por aquí’. Incluso sin tener en cuenta los dos primeros problemas que mencionaba. A saber, que adaptar un libro no es sencillo y la manera de hacerlo aquí ha sido olvidar la parte de Historia Oral rollo Behind the Music y que parezca, en su lugar, como uno de esos falsos documentales en los que los personajes reaccionan mirando a cámara. Pero solo a ratos. Y la música… el problema de poner la música tan en el centro es que, entonces, la ‘falsa música’ tiene que estar a la altura. Porque, si no, lo que tienes es un programa de canciones ajenas, un GLEE! de la vida, que es lo que pasa aquí. No hay un That thing you do! o un Nobody Like U o incluso un Pop! Goes My Heart, pero qué digo, si es que no hay un Let’s Go to the Mall o un Werewolf Bar Mitzvah. Echo mucho de menos a Adam Schlesinger, supongo que como todos. En fin, por lo demás, una serie agradable, sin mucho más pero también sin mucho menos. Como en el caso de la novela, la base de Rumours sirve para que luego ella cuente lo que quiera, incluyendo una banda que no toma el nombre del batería. Hace una mezcla de referencias más o menos obvias -esto es, cuando tienes que poner canciones ajenas tienden a ser más obvias que menos- y supongo que para verla del tirón un fin de semana tonto estará bien. Para verte tres capítulos hoy y luego ya veremos… pues no sé yo, la verdad, no sé.

Vaya semana de series que no se molestan ni en subir un trailer a YT, en fin. La primera es The Diplomat (UK) que saca Alibi y que tiene pinta de que debería de haber cogido alguien un poco más grande. Porque la idea no es necesariamente mala -una diplomática del consulado de UK en Barcelona investiga (bueno, en fin) la muerte de un joven inglés- pero la forma de articularlo e, incluso, los medios a su disposición son… limitados. Es cierto que tiene ese marchamo inglés de puro colonialismo, aunque por el lado bueno al  menos nunca sabes si van a hablar en inglés, castellano o catalán. En fin, que lo mismo mejora en un par de capítulos, pero que una cosa es necesitar un poco de rodaje y otra es que parezcan que se han puesto a rodar sin tener antes el plan o los medios.

Hablando de falta de medios, este Dirty Water (UK) es casi teatro filmado. He ido a mirar y, efectivamente, en origen era una pieza teatral -no me hagáis definir cuál- que se ha adaptado con unos medios casi nulos a la televisión escocesa. Pero en inglés, no en escocés. El resultado es más bienintencionado que efectivo, tanto por la cantidad de veces que hemos visto este tipo de… comedias de grupo de trabajo, o algo, como por la falta de efectividad de sus resultados. En fin.

Ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Parece que este Django (O) (IT) quiere tocar todos los palos, subvertir todos los palos, usar los recursos tradicionales, ser rompedor, mostrar un oeste sucio, mostrar un oeste esperanzador, todo a la vez. Y no digo en todas partes pero casi. Porque tenemos a Django, pero en realidad el piloto nos pone cuatro personajes principales: el propio Django, los ¿fundadores? ¿gestores? ¿alcaldes? de una ciudad que son una joven huérfana y su prometido el sheriff negro de la ciudad, y una misteriosa mujer de trasfondo religioso y dispuesta a todo por hacer lo que Dios le dicta. Creo que solo con eso se ven varias de las cosas que mencionaba antes, echándole un ojo al trailer está también el ambiente. En ninguna de las dos, sin embargo, se nota que han optado por un tempo moroso que, sinceramente, a mi me acaba aburriendo. Esto claramente necesitaba de un poco más de vidilla, aunque presupongo que creen que esto de mucho plano y mucho espacio y la madre que nos trajo a todos, es lo que hacía falta. Es cierto que muchos de los últimos westerns que han estrenado han ido en dirección contraria, pero quiero creer que existen una variedad de posibilidades entre ambos.

Bueno, pues aquí estamos otra vez, con otra sórdida serie de empresa criminal, en este caso la alemana Luden (O) (AL), te pone a un señor que parece casi proxeneta por accidente, tócate los huevos mariloli, a contar la historia de siempre, con un contexto histórico de chichinabo y… en fin. Lo de siempre pero sin que parezca que sus propios protagonista están haciendo un drama sórdido o la parodia en sketch de un drama sórdido. Los pelucones no ayudan, claro. En fin, supongo que este despropósito argumental -y no solo argumental- tendrá su público, pero yo estoy muy lejos de serlo.

No sé quién pensó que hacía falta recuperar True Lies (USA) pero, ya puestos, podía haberse visto antes True Lies. Porque esto es más Matrimonio de espías con hijos a los que les pasan cosas. Tiene un punto casi entrañable de ingenuidad pero, a la vez, está muy claramente a medio cocer. Hubiera funcionado mejor en Nickelodeon que en CBS, pero también es verdad que K.C. Undercover ya tuvimos una.  En fin, lo mismo mejora pero no confío yo mucho, la verdad. Ah, como curiosidad, entre los malvados ¿terroristas? ¿villanos? ¿lo que sea? tenemos a un par de vascos, para poder hacer una de esas escenas clichés, pero supondremos que son personal reciclado o algo.

La idea de mezclar dinosaurios y vegetales es sencilla, pero funcional. Eso se puede decir sin problema de Vegesaurs (UK), que saben sacar ideas para jugar con esa doble posibilidad, incluyendo -por supuesto- poner de protagonista a un tricarrotops. La serie en sí, pues bueno, agradable y ya, que supongo que es suficiente para la edad a la que apuntan.

Los australianos han estrenado We Interrupt This Broadcast (AU) que es como Homo Zapping pero con más dinero y menos gracia. También ha habido este tipo de programas de sketches antes en Australia, pero estoy seguro de que con el ejemplo español se entiende más claro. Supongo que en parte porque no saben si centrarse en parodias televisivas actuales o en parodias de la actualidad a través de la televisión, como además les han dado 44 minutos los ocasionales hallazgos quedan rematados por la reiteración, sobre todo porque no son capaces de construir a partir de esa necesidad de ir añadiendo sino que, en general, se limitan a repetir de una manera distinta el mismo chiste. En fin, decisiones.