¡Los Destacados de 2026! Terror

¡Vamos con esos destacados!

– El Ángel del lago Indian de Stephen Graham Jones, ed. La Biblioteca de Carfax

Pues aquí estamos, con el último capítulo de la trilogía del lago Indian, con Jade de vuelta al pueblo, su historia de violencia y asesinatos regresando entre los jóvenes pero afectando, por supuesto, a cualquiera de los personajes nuevos o antiguos. Porque en el gran final uno no puede estar seguro de lo que tiene por delante ni las Final Girls.

El baño ocupado causa malos deseos de Sheila Moreno Griñón, ed. Dimensiones Ocultas

La queridísima Sheila nos trae un libro de terror que va dando giros dos puntos de partida aparentemente diferentes, pero no incompatibles: Un grupo de universitarios que causan una muerte -en este caso a su profesora-, por otra la posibilidad de pedir deseos… con unas reglas propias. Y, por supuesto, nada sale como se esperaba, sobre todo cuando comienza la competición entre ellos. Así que ya sabéis: horror, humor y buenos malos deseos.

– Entre dos fuegos de Christopher Buehlman, ed. Oz

Hace unos años Buehlman se autoeditó en español su libro, lo hizo contando con Manuel de los Reyes para la traducción. Y ahora que una editorial ha decidido publicarlo en papel han tenido la buena cabeza de mantenerla. Pero supongo que esto es lo accesorio, no lo importante. Lo importante es que estamos ante una obra de terror medieval y religioso, con un caballero en medio de una situación infernal… a todos los niveles. Y con una niña por medio. Supongo que, al menos, ahora será más sencillo que la gente conozca la obra.

– Dime que te doy asco de Alison Rumfitt, ed. Levanta Fuego

No es que tenga muy clara la traducción del título, Tell Me I’m Worthless en el original, pero supongo que lo importante es que se haya traído a esta autora a España. Y lo hace con esta obra en la que tras lo sucedido hace unos años en una casa encantada una joven junto a dos amigas una joven debe de regresar a ellas para tratar de re-encauzar su vida. Puede parecer una historia trillada, pero eso es porque a veces se nos olvida que lo que nos deja hechizados a veces tiene que ver no solo con los fantasmas, también con el trauma y la violencia de la que salen.

– Hablar con los muertos de Lola Ancira, ed. Pánico Books

Cambio de tercio en Pánico Books, menos mal. Esta vez no toca un clásico sesentero anglosajón. En su lugar tenemos a una narradora razonablemente jóven y mexicana que nos ofrece dies cuentos variados y perturbadores en la que la crueldad atraviesa lo cotidiano.

– Problemas con la autoridad de Nadia Bulkin, ed. La Biblioteca de Carfax

De nuevo tenemos con nosotros otro libro de Nadia Bulkin traído por Carfax, de nuevo son historias cortas, tres en total, protagonizadas por mujeres pero que nos enseñan distintos aspectos del terror: jóvenes con habilidades psíquicas, con extrañas dolencias, con un propósito en un mundo extraño. Otro gran libro de la autora de Ella dijo destruye.

– El guardián de la llave de Nicole Willson, ed. Dilatando Mentes
Probablemente recordéis a Nicole Willson de cuando Dilatando Mentes nos trajo Tidepoll, pues bien, ahora llega con una nueva obra, una historia que casi podríamos encuadrar como un terror gótico para jóvenes, uno con resonancias de los cuentos desde que comienza con una adolescente que se muda con su madre a la nueva casa señorial de la nueva pareja de esta, y se encuentra no solo en un mundo que le resulta ajeno, también sujeta progresivamente a las normas y dictados de este extraño. Y cómo en ese ambiente opresivo -a veces de casa encantada, otras de gente de mierda- podría haber una llave que abriera algo más que los secretos guardados

– Mouth de Joshua Hull, ed. Dimensiones Ocultas
En un agujero en el suelo… ¿hay dientes? Cuando un vagabundo hereda una casa que incluye un agujero dentado con pinta de tener hambre, y se junta con una cineasta con una idea sobre asesinos en serie… claramente es una novela en la que pueden pasar todo tipo de cosas. Que el agujero sea tan humano y la obra derroche encanto puede hacernos olvidar que sigue siendo de terror. Pero lo cierto es que es una obra… entrañable.

– Dulce amor, dulce muerte de Bernard Taylor, ed. Pánico Books

Bernard Taylor es un autor al que hace tiempo que no teníamos por España, primero en los ’70s y luego en los ’80s, en los ’90s… normalmente tras la adaptación de uno de sus libros. Algo que, por suerte, no ha hecho falta en esta ocasión. Esta vez tenemos la historia de un profesor de inglés que ‘siente’ que algo no va bien con su hermano gemelo. Así comienza una historia gótica en una casa de campo, con una presencia ominosa. La verdad es que tras esta segunda espero que la editorial vaya más allá de las novelas setenteras de señores, pero al menos está siendo una selección interesante.

– Alguien en quien anidar de John Wiswell, ed. Alianza
Mucho han tardado en traer esta novela que ha ganado un poco todo (el Hugo, el Nébula, el Locus), la historia de una cambiaformas que tras un combate se convierte en una masa con poca forma pero que conoce a una humana y a partir de ahí puede que haya que tomar una decisión complicada porque, ¿merece la pena devorarla? Eso más cazadores de monstruos, buscas de criaturas, maldiciones y alguna cosa más para que no sea solo discurrir sobre la posibilidad de poner huevos que eclosionen devorando la persona que está a su alrededor. Porque en el amor y en los monstruos no siempre son mariposas lo que se siente por dentro.

– La casa de las nueces de Patrick Barb, ed. Dimensiones Ocultas

Horror cósmico, pero son ardillas. Así podríamos comenzar a hablar de esta obra en la que una ardilla ladrona con un grupo de secuaces entran en una casa. Buscan un alijo de bellotas… pero no es lo que se encuentran. Los efectos del síndrome de Diógenes por un lado y la fauna que puebla la casa les causará problemas hasta de cordura. Porque esta es una historia que puede parecer una aventura pero además de las emociones tiene gore, terror y algunas risas. Y, además, lleva una ilustración cada capítulo.

– Nido de pesadillas de Lisa Tuttle, ed. Muñeca Infinita

Parece que en Muñeca se animan con más Tuttle, una lástima que vuelva a ser la que le publicó Nevsky -aparentemente hasta con la misma traducción- pero al menos seguiremos teniendo disponible esta colección de relatos que sirve para conocer y repasar mejor aquellos aspectos que le servían, desde la pérdida de control, el desconcierto y la lucha, para mostrar lo que hay más allá de lo doméstico.

– Sky de Kaaron Warren, ed. La Biblioteca de Carfax

Quizá recordéis a Kaaron Warren de cuando Carfax publicó Como aceite a sus huesos, pero ahora vuelve la autora australiana en formato un poco más largo. Through Splintered Walls la componían tres relatos y la novela corta que vemos publicada aquí, una historia sobre un ya-no-tan-joven bastante insufrible cuya profesora desapareció al intentar descubrir la verdad sobre un dedo cortado aparecido, él ha recordado el suceso y ha decidido investigar, lo que le lleva hasta Sky, un pueblo en el despoblado interior australiano que se especializa en la fabricación de comida para gatos… y mucho más. Lo extraño se junta en un pueblo en el que el desempleo simplemente no existe.

– Lo que queda cuando arden las estrellas de P.L. McMillan, ed. Dilatando Mentes
Es posible que recordéis a McMillan de su novela Las hermanas de la cepa carmesí, pero lo que trae aquí es distinto porque esta vez son relato. Doce relatos de terror cósmico, corporal y existencial. Una variedad de temas que acaban llevando al camino de la pérdida… de identidad, de control, de realidad. Así que aunque los motivos sean externos acaban llevando a una oscura exploración de nosotros mismos.

– Semilla de Ania Ahlborn, ed. Obscura

Podría ser -o parecer- una de esas historias que buscan darle un giro a los cuentos clásicos… pero es más siniestro. De lo que nos hablan aquí es de infantes, sí… pero de sus miedos. De ese temor a ‘lo que acecha bajo la cama’ o ‘en el armario’, tan graves como para que el protagonista huyera de su casa para esquivarlos. Tan temibles como para que ahora que tiene una hija… le haya vuelto a encontrar.

– Llamas en Nuncanada de Catriona Ward, ed. Alianza
Pues aquí estamos con un nuevo Ward. Está claro que a Alianza, a Runas, es una autora que le vende. La historia en este caso es la de un par de niños, hermanos, que huyen de una casa de acogida, lo hacen para ir en busca de una mítica comunidad de jóvenes ocultos en las ruinas de un rancho. Por supuesto lo que ocurre allí, y el motivo por el que tantos adultos evitan acercarse al rancho, hará replantearse el concepto de Santuario.

Pesadilla bajo la lluvia de Naomi A. Hintze, ed. La Biblioteca de Carfax

No sé si verías la película setentera You’ll like my mother, en España Pesadilla en la nieve, un pequeño clásico no-tan-conocido dentro de la sección ‘embarazadas en apuros’ que tuvimos por aquella década. Y que salía, precisamente, de esta novela que ahora trae Carfax. La historia es sencilla: Una viuda embarazada cumple una de las últimas voluntades de su marido, ir a visitar a su madre (de él) a la que aún no conoce. Una vez allí es tratada peor que en un chiste de suegras, así que decide irse… pero una tormenta terrible se lo impide. Y si antes las cosas iban mal… os podéis imaginar ahora. En resumen, una historia con muy pocos personajes, mucha tensión y aún más ‘gótico estadounidense’.

– ¡Picor! de Gemma Amor, ed. Dilatando Mentes
Además de rimar este Picor de Gemma Amor nos trae otra faceta de la autora de Pinos Blancos y Querida Laura, en esta ocasión es la historia de una mujer que vuelve al pueblo del que huyó, lo hace tras una relación abusiva, y lo último que necesita es comenzar este nuevo capítulo que es también un regreso… descubriendo un cadáver cubierto de hormigas. A partir de ahí secretos, un viejo festival del pueblo y demasiadas supersticiones como para sobrevivir.

– El mal menor de C.E. Feiling, ed. Altamarea

Este libro, que hasta ahora nos había llegado solo por el Fondo de Cultura Económico o por La Bestia Equilátera, es uno de esos títulos destacados del fantástico argentino, con una mujer que se muda a una nueva casa y en ella, entre sueños extraños y presencias ominosas, va dándose cuenta de que algo no funciona como debería. En una exploración del miedo que tira tanto de referentes populares como de un estilo ambivalente que la convirtió en un título célebre cuando se publicó a mediados de los noventa.

El retrato de Margaret Oliphant, ed. Aristas Martínez

Una de las grandes del fantástico británico, Margaret Oliphant ha ido teniendo más predicamento estos últimos años gracias a diversas editoriales que se ha animado a ir publicando su obra. Ahora le ha tocado el turno a Aristas Martínez con esta historia sobre un retrato que es devuelto a una familia, causando un hondo efecto en la mente de uno de sus miembros hasta el punto de convertirse en una suerte de duelo psicológico.

 El otro de Eduardo Zamacois, ed. Pez de Plata

No deja de sorprender encontrar la recuperación de Zamacois a estas alturas pero, mira, estamos hablando de una figura que en tiempos fue realmente prominente, así que bien está hacerlo, más aún si es esta mezcla con suspense, algo de fantástico y algo de terror. No sé si, como la editorial afirma, estaremos ante «la primera obra de terror moderno española», pero sí puedo de cir que esta obra de 1910 es una rareza de un autor bien conocido y vendido que, por supuesto, merece la pena conocer.

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¡Los Destacados de 2026! Criminal

¡Vamos con esos destacados!

– Muerte en escena de Helen McCloy, ed. Hoja de Lata

¡Vuelven a traernos a Helen McCloy en Hoja de Lata! Esta vez lo hacen recuperando su Cue for Murder de 1942, una obra en la tradición de mezclar el teatro con las muertes. Todo comienza con un extraño suceso que pica la curiosidad del psicólogo y habitual detective de McCloy, un allanamiento cometido para liberar a un canario. No será -claro- el único suceso particular que acabará llevando, por supuesto, a un igualmente extraño asesinato.

– El asesinato de Cecily Thane de Harriette Ashbrook, ed. Siruela
No es mucho lo que hemos visto de Harriette Ashbrook en España… pero sí que hemos visto cosas. Supongo que La cebolla púrpura es lo más sencillo de recordar. Sea como sea este El asesinato de Cecily Thane nos trae al playboy Spike Tracy, hermano del fiscal del distrito y decidido a ‘ayudarle’ en un asesinato que parece sencillo de resolver. Y es que el -tirando a insufrible- Tracy es todo un atípico investigador. Así que bienvenida sea su recuperación.

– Detective Ferruchi de Marta Villar, ed. Maeva
Tras ser publicado en gallego por Xeraix llega la versión en castellano de esta historia sobre una mujer que decide dejar su trabajo, volver a su pueblo y abrir una librería. Por supuesto acaba en asesinato (abrir librerías tiene esos efectos), en este caso de un veterinario. Y ella, claro, se pone a investigar. Así que si a alguien le apetece un ‘cozy crime’ gallego… ya sabe.

– ¿Quién miente? de Amy Tintera, ed. Duomo

Por fin llega a España Listen for the Lie. Olvidad el espantajo de portada que le han puesto, la mierda de cita de recomendación que le han clavado, incluso la campaña de promoción incluyendo la cosa esa del precio. Nada de eso es importante en un libro que es un gran ejemplo de cómo crear una mezcla de misterio, humor y romance y que funcione. Algo más que una película de Hallmark esperando a suceder, esta aparentemente improbable historia de una mujer que vuelve a su pueblo para tratar de limpiar su nombre pese a que… no recuerde nada de aquella noche… pronto demuestra ser mucho más y más diferente. Dadle la oportunidad que su editorial parece negarle. Y poned velas para que la traducción sea mejor que la del título.

– El sheriff reticente de Chris Offutt, ed. Sajalín

Una nueva entrega de los… ¿misterio? ¿aventuras? ¿sucesos? de Mich Hardin, el personaje de Offutt que ha acabado ejerciendo de sheriff -de manera temporal- en su Kentucky natal. A partir de ahí un asesinato, recuerdos del pasado, secretos, más muertes y varias luchas, por la supervivencia del cuerpo y del espíritu. Así que sí, de nuevo estamos ante una novela criminal de Offutt.

– El despido de Donald E. Westlake, ed. Muñeca Infinita

Estaba yo preguntándome cómo habría acabado este libro en esta editorial pero, claro, el cine. No me refiero a la adaptación que Costa-Gavras hizo como Arcadia sino a la de Park Chan-Wook en No hay otra opción. En fin, la historia es la misma al final, un hombre despedido sin miramiento tras servir en una empresa fielmente, pero quieren ahorrar y deciden echarle. Así que el protagonista toma una decisión: Si no hay empleo es porque hay competencia para el puesto. Así que su forma de lograr una entrevista de trabajo es… distinta. Así, en una historia criminal con humor negro, un clásico en Westlake, tenemos una crítica a la deshumanización y las empresas. Agradezcamos, por tanto, que el cine haya engrasado la publicación literaria.

Muerte antes de vísperas de Richard Coles, ed. Ático de los LibrosUn cura, un rector en este caso, recién llegado a un pueblecito. Su madre, personaje particular, recién llegada para vivir unos meses con él. Y… ah, sí, un asesinato. Eso es lo que pone en marcha este libro que a estas alturas es más conocido por la magnífica serie basada en él que se estrenó en UK el año pasado y que ha llegado este a España. Y ya sabemos que si ha habido serie es más fácil que los editores se fijen en los libros. Pero bueno, aunque sea solo por la serie, si alguien le apetece un libro en el estilo de los Midsomer Murders… esta es su oportunidad.

– La mano que mueve los hilos de Miyuki Miyabe, ed. Salamandra

Durante las últimas décadas ha sido Quaterni la editorial que ha publicado más de media docena de novelas de Miyabe, tanto de las criminales como de las fantásticas y las que eran ambas a la vez. Pero ya se sabe que cuando un gran grupo huele una tendencia, real o de suplemento literario, saca la chequera a pasear. Así que aquí tenemos, ya veremos con qué tipo de traducción y de qué idioma, una nueva novela de misterio de Miyabe. En fin, por lo menos así publican mujeres no anglosajonas.

– Un caso de matricidio de Graeme Macrae Burnet, ed. Impedimenta
Aquí llega la cuarta novela de Graeme Macrae Burnet publicada en Impedimenta, la tercera de la ‘trilogía‘ del inspector Gorski. Como de costumbre una novela negra que tira por el lado psicológico, una bra de personajes. En este caso con una serie de sucesos: una anciana que asegura que su hijo quiere matarla, un empresario muerto de forma sospechosa, algunos otros extraños sucesos… que van convenciendo a Gorski de que algo sucede en su aparentemente aburrida ciudad alsaciana.

– Lady Molly de Scotland Yard de la Baronesa Emma Orczy, ed. Funambulista

Aunque más conocida por La Pimpinela Escarlata, la baronesa Orczy también escribió novela policíaca, hasta el punto de estar entre el grupo de escritores que crearon el Detection Club -incluso aunque fuera húngara- y formó parte entre otras cosas por esta creación de una de las primeras investigadoras femeninas. Una suerte de vuelta a las historias de detectives de inicios del S XX con dos mujeres decididas a solucionar misterios de distinto pelaje.

 Lázaro resucitado de Richard Price, ed. Literatura Random House

Una explosión, un edificio desaparecido y un hombre que sobrevive a esto. Ese es el punto de partida de la nueva historia -a partir de distintos personajes cuyas vidas se entremezclan- que nos ofrece distintas piezas menos de un puzzle que de una pintura. Una en la que texto y contexto van más allá de reflejar una comunidad y sus habitantes.

 Las horas secretas de Mick Herron, ed. Salamandra

Pues sí, nuevo libro de Herron. Pero no de los Caballos Lentos. Pero sí en el mismo universo. De hecho, siendo una historia de espionaje sobre una operación clasificada en Berlín en 1994, sus ramificaciones décadas después y la investigación que provoca… casi parece que lo que aquí se nos ofreciera fuera una oportunidad de probar al autor, a su obra, fuera del ciclo de los Caballos Lentos. Ofrecernos algo autocontenido para decidir si nos interesa entrar en el resto. Así que hay que aprovechar.

– Bastante seguro de Lee Child, ed. Blatt & RiosNormalmente el nombre de Child va ligado al de su creación más conocida: Jack Reacher. Pero, en esta ocasión, no aparece por esta colección de relatos, relatos criminales y policiales que nos muestran cómo sabe moverse el autor más allá del personaje.

– Los trabajos del detective Ring de Wenceslao Fernández Flores, ed. Siruela

Por algún motivo que no tengo muy claro en Siruela han decidido meter una sátira de Wenceslao Ferández Flórez entre su colección de Clásicos Policíacos. Y no una sátira cualquiera, porque esto no es como aquellas historias que hoy serían llamadas cozy crimes -obras de teatro en muchos casos- que gustaba escribir Miguel Mihura. Esto es una sátira política con rastros de sátira policíaca. Pero por lo menos nos permite reencontrarnos con Fernández Flórez en una obra poco habitual, y -supongo- comprobar como algunas cosas de la política española no cambian.

– Justicia Salvaje de George A. Birmingham, ed. Espuela de Plata

No sé si recordaréis La partitura misteriosa, pero aquí está de nuevo Renacimiento recuperando otro libro de Birmingham, otra novela de misterio está vez con un antiguo miembro del IRA -sí, en 1930- como víctima y con un misterio en el que el jefe de policía y un cura colaborarán para descubrir la siempre estremecedora verdad. Un policíaco clásico, vaya. Uno teóricamente inédito.

– Las verdades rotas de Alessandro Robecchi, ed. Altamarea

De Alessandro Robecchi tuvimos hace años la primera de las aventuras de su detective Carlo Monterossi, desde entonces no habíamos vuelto a saber de él. Así que bienvenida sea Altamarea por animarse a publicar otra de las peculiares novelas negras del italiano, que en esta ocasión con algo un poco distinto pero aún dentro del género criminal. Aquí tenemos a un antiguo director de éxito, Manlio Parrini, casi anciano pero al que se le ha ocurrido una película sobre un pionero de la novela criminal italiana cuya muerte quedó sin resolver. Pero a la investigación del crimen del pasado se le une otro en el presente. Aparentemente sun relación, pero uno nunca sabe cuáles serán las relaciones ocultas o el precio de la libertad.

– Actúa como una Dama, piensa como un Lord de Celeste Connally, ed. Alma

De nuevo Alma publica un inicio de serie, de una que podría perfectamente haber entrado en su colección de Cozy Crime pero que ha preferido sacar fuera de ella. ¿Quién les entiende? Se trata de la historia de una joven aristócrata, que tras el fallecimiento de su gran amor poco antes de su boda anuncia que no se casará. En lugar de eso se centrará en otros temas. ¿Como investigar asesinatos? ¡Por supuesto! Para algo tiene que servir ser la hija de un conde.

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¡Los Destacados de 2026! Narrativa

¡Vamos con esos destacados!

 Gorilla, my love de Toni Cade Bambara, ed. La Fuga
Historias reunidas, historias con todo el corazón, mucho humor, algo de mordacidad. Con inspiración de Zora Neale Hurston y una cadencia que no busca tanto centrarse en una historia o que no dejen de suceder cosas, como en contar algo, contarlo bien, contarlo a su manera. Esta oportunidad de conocer a Toni Cade Bambara es una de esas que merece la pena no dejar pasar.

 El caso Cem de Vera Mutafchieva, ed. Automática

Una de las obras más importantes de la autora búlgara, esta obra sobre el año 1481 y los juegos de poder entre Roma, Venecia y el Imperio Otomano, con la muerte del sultán Mehmed como punto de partida en una acción que se fija en las luchas de poder y, sobre todo, en el segundo hermano, Cem, que acabaría siendo un peón de distintas facciones y potencias europeas. Así que no es solo una novela histórica, también es una obra de intrigas cortesanas y geopolítica general.

– Riesgo moral de Kate Jennings, ed. Muñeca Infinita

Una mujer que tiene que dejar el periodismo para pasar a la comunicación corporativa bancaria porque su marido, enfermo, requiere unos cuidados que la obligarán a moverse entre una vida triste que afronta con entereza y humor y un sistema económico inhumano que se convierte también en parte de su cotidianidad.

– Las pruebas de mi inocencia de Jonathan Coe, ed. Anagrama

Jonathan Coe puede estar mayor -que lo está- pero sigue siendo un autor al que seguir. En este caso lo que presenta es una sátira tanto política como literaria, la parte política habla de la UK de Liz Truss. Que tampoco duró mucho. La literaria mezcla el gusto e interés por las novelas de misterio, por las de suspense político, las de conspiraciones, las novelas metaliterarias que buscan darle una vuelta a las de misterio… En fin, que es Jonathan Coe divirtiéndose como siempre. Porque en eso sí que no parece que haya pasado el tiempo.

– Cien años y un día. 34 historias japonesas de Tomoka Shibasaki, ed. Quaterni

Ya nos había servido Quaterni a Tomoka Shibasaki con El jardín de las primavera, y ahora lo hace en este libro de relatos en el que la cultura y el paisaje japonés se van mostrando con personajes y, sobre todo, reflexiones. Viñetas y destellos de lo cotidiano, de situaciones reales pero con espacio para la reflexión. Todo lo necesario para perdurar.

– Una casa en Sicilia de Luisa Adorno, ed. Gatopardo

Una historia con su poso autobiográfico en el que una mujer cuenta cómo fue viajar de la toscana al sur, a conocer a sus suegros, cómo fue esa Italia después de la segunda guerra mundial, cómo esas ansias de cambio tras la muerte de Mussolini se enfrentaban a una burocracia y unas instituciones plomizas mientras, fuera, la luz, la comida y la gente parecían otros. Así que sí, hay una parte autobiográfica y casi nostálgica, pero es en una mirada perspicaz, con humor y muy italiana.

– Tierra mezclada de Maryse Condé, ed. Impedimenta

Un enero más tenemos una cita con Condé, en este caso con un libro de relatos que -como era costumbre en ella- nos habla de las personas, del autoconocimiento, de esa mirada interseccional en la que las historia de una maestra, un joven ‘maldito’, un ingeniero, una joven, un médico, una madre, un viajero o un montañista… personas muy distintas en circunstancias diferentes pero siempre con un reto por delante y una necesidad de comprender y explicar el mundo y a ellos mismos.

– Dradradragón de Min-Gyu Park, ed. Shiro

No sé si recordaréis que hablamos de Park cuando Malas Tierras le publicó en 2023 el libro de relatos Aspirina, pero lo importante es que ahora vuelve a nuestras estanterías gracias a Shiro. Y, de nuevo, lo hace con esos relatos particulares suyos, que mezclan un cierto humor con una mirada a la sociedad y su situación y funcionamiento en el que la tradición se enfrenta a la transformación con una sensación de que ambas son imposturas y lo que prevalece es el desconcierto.

Summerhills de D.E. Stevenson, ed. Alba

Si os gustó Amberwells podéis seguir con este Summerhilles que comienza donde terminaba aquella, esta vez con la creación después de la guerra de un colegio infantil. La reforma de la casa, los planes para poner en marcha la escuela, las andanzas de personajes ya conocidos y otros nuevos… Todo eso y la ya conocida mezcla de humor de la autora.

– España interminable de Cees Nooteboom, ed. Siruela

Tras la muerte de Cees Nooteboom en Siruela han decidido sacar un tomo especial, con una selección de textos centrados en su relación con España, país que visitó en tantas ocasiones y en el que residiría en sus últimos años. Una posibilidad tanto para ver nuestro país desde ojos extranjeros como de acercarse a la obra de uno de los grandes autores de literatura de viajes.

– Antigüedades de Cynthia Ozick, ed. Alpha Decay
No acabo de entender que esta publicación se trocee, pero ellos sabrán. Porque Antiquities and other stories, el más reciente recopilatorio de Ozick, de 272 páginas, llega a España simplemente como Antigüedades, de 112 páginas. Supongo que las ‘other stories’ ya aparecerán, no sé si en otro volumen de 17,90 € como este. Pero, en fin, supongo que quien quiera leer a Ozick, de esta historia de recuerdos, herencia, antisemitismo, memoria y fragilidad tendrá que aceptarlo… o pasarse al inglés.

– El último amante de Can Xue, ed. Hermida

La novela más reciente de Can Xue tiene a dos protagonistas entrelazados y el fondo de un deseo amoroso en el que se nos contará, de manera no lineal y hasta cierto punto simbólica, la huida y reencuentro que van protagonizando. Una obra muy centrada en los personajes pero que más allá de la psicología habla también de la realidad o la barbarie.

– A oscuras de Thomas Pynchon, ed. Tusquets

Pues aquí estamos, con un nuevo libro de Pynchon más de una década después. Esta vez a inicios de los años treinta, con un punto de partida pulp que incluye a un detective buscando a una heredera en un clima cultural y político más que complejo.

– La casa de la calle Sombra de Marga Ortigas, ed. Amok

Nos encontramos con una de esas sagas familiares de varias generaciones que explican su historia a la vez que la historia del país. Pero esta vez es Filipinas, que la tenemos mucho menos trabajada en el mercado español. De hecho, comienza con un español llegando a Manila en 1937 huyendo de la Guerra Civil, En general y ‘de lo que deberíamos’. Así que una de esas con la historia política del país y las características particulares como reflejo de su sociedad será, al menos, bien recibida.

– Tinta y sangre de Han Kang, ed. Literatura Random House

Lo nuevo de la Nobel surcoreana es una obra que desde fuera puede parecer policíaca, una artista muere en un accidente de coche, una amiga lee un reportaje con insinuaciones y decide desmentirlo y limpiar el nombre de su más que amiga. Pero esta es la excusa para hablar de la pérdida, de la creación, del dolor y el deseo; en la que el arte y la obsesión son partes de la experiencia humana.

– Nido de Roisín O’Donnell, ed. SajalínUna de esas historias en las que una vida familiar de aspecto perfecto en el exterior en el interior es un infierno, uno que hace que su protagonista un día no pueda soportarlo más y huya de su marido junto con sus dos hijas. Una en la que la desesperación y la falta de apoyos parecerán obstáculos insalvables para que esta mujer pueda recuperar su vida.

– Mentirosos de Sarah Manguso, ed. Alpha Decay

El matrimonio convertido en trampa doméstica, esto es de lo que trata lo nuevo de Manguso, la historia de una escritora que se casa con un cineasta llevada por el romance… que va mostrando una cara menos amable y más decidida a aprovechar hasta casi la explotación una situación que se podría definir como reflejo del sistema que la creó.

Riesgo para la salud de Mathilde Forget, ed. Tránsito

Tras la magnífica Por voluntad propia, Tránsito vuelve a traernos a Mathilde Forget con una historia que esta vez se centra en ese eterno retorno a los traumas infantiles, en este caso con la muerte de su madre como elemento de presión sobre el que investigar para intentar entender y entenderse cuando incluso en la actualidad ese suceso del pasado lleva a separaciones amorosas e ingresos psiquiátricos. Como en la anterior obra, lo hace sin rehuir la dureza, pero ofreciendo una manera de contarlo que logra transitar con ligereza antes de abrir las llagas.

– Noticias de Londres de Natsume Soseki, ed. Satori

Soseki pasó un par de años -de juventud, de formación- en Londres. Y de sus experiencias allí salieron algunas historias, casi viñetas de la vida en la ciudad. Durante estos años hemo visto alguno de los relatos publicados como libritos de Olañeta, pero ahora llegan, con nueva traducción y con una recopilación propia de Satori, para disfrute -espero- de todos los seguidores del escritor.

– Al encuentro del hombre de James Baldwin, ed. Sexto Piso

Pues aquí siguen, recuperando a James Baldwin con nuevas traducciones -que más les vale porque entre la de los setenta y la de los ochenta ha llovido y, sobre todo, confío en que esta esté más… completa- pero bueno, lo importante es que este libro de relatos sobre el racismo (sea el que lo sufre, el que lo ejerce o el que se desentiende) muestra muchas de las distintas formas en las que puede afectar y las muchas formas que las personas, muchas veces perdidas o desesperadas, tienen de afrontarla. Muchas veces desde posiciones que parecen casi autobiográficas.

– La dama de Deerpark de Seumas O’Kelly, ed. Tres Hermanas
Conocemos a Seumas O’Kelly sobre todo por La tumba del tejedor. Pero lo cierto es que escribió más, bastante más. Como esta historia que a ratos parece un drama más o menos romántico, en otros podría ser algún tipo de sátira o farsa y de cuando en cuando se va hacia el gótico. En cualquier caso el centro es una de aquellas novelas ‘de mansión’ sobre el final del S XIX, en este caso en Irlanda claro. Una mujer se encuentra como única heredera de una mansión, teniéndola que sacarla adelante. Cuenta con un fiable gestor a su lado y podría parecer que por ahí irán los tiros hasta que un tipo turbio que ambiciona la propiedad aparece para seducirla. De esta manera se nos habla de la situación decadente de la ‘nobleza rural’, de los juegos sociales -casi diríamos que de poder- entre las personas y, por supuesto, de esas heroínas frente al mundo en incierta situación. Incluso cuando son herederas.

– Los figurantes de Delphine de Vigan, ed. Anagrama 

Lo bueno de los autores reconocidos y reconocible es que les acaban publicando hasta la lista de la compra. O, en este caso, una obra de teatro. Que no está precisamente entre lo que suele publicar Anagrama. De Vigan lo hace centrándose en los figurantes, esas sombras del fondo que cumplen, eso sí, un propósito, y por tanto viven una vida importante y paralela, pero muy diferente. Porque, al final, todos somos figurantes en la vida de los otros y protagonistas de las nuestras.

– Una casa sola de Selva Almada, ed. Literatura Random House

Casas vacías que una vez estuvieron habitadas, la forma en la que son ocupadas pero también abandonadas sirven para contar la historia de la expectativa por una familia que estuvo allí pero que ahora no vuelve. Eso es lo nuevo que nos trae Selva Almada.

– Gente a cenar de Nora Ephron, ed. Libros del Asteroide
Pues aquí estamos, con Ephron de nuevo. Una nueva recopilación de artículos, esta vez inéditos en español. Por supuesto ya hay un tiempo y una distancia con el momento en el que los escribió, pero también se mantiene su humor y sus temas.

– La desolación y el encanto de Gabrielle Roy, ed. Hoja de Lata

Gabrielle Roy había publicado varios libros y ejercido el periodismo, pero su meta con esta obra era que sirviera de autobiografía. Más o menos velada, más o menos novelizada, quizá con algunas licencias… pero lo importante es que transmitiera su infancia en Manitoba, su traslado a Francia e Inglaterra y su regreso a Canadá poco antes de la Segunda Guerra Mundial. Una obra que acaba siendo impresionante sobre una autora fundamental para las letras canadienses.

– Poderoso río rojo de Louise Erdrich, ed. Siruela

Vuelve Louise Erdrich y lo hace con una boda, o una promesa de boda, en la que los actores principales no parecen tener claro qué quieren. Si el novio que espera que con ella todo se solucione. Ni ella, que preeriría casi cualquier otra cosa. Ni el amigo que es esa otra cosa y espera recuperarla. Ni la madre de la joven, que trabaja para la familia del novio y que tiene visiones. Un melodrama en el que la tragedia parece estúpida y evitable, mientras que los secretos y tensiones en las familias no pueden más que explicarla.

– A flor de piel de Nora Muñiz, ed. Tránsito
La mexicana Nora Muñiz llega con una novela que podría ser un drama sobre las relaciones entre madres e hijas, o una historia de terror sobre los problemas que una madre y una hija enfrentan en un mundo en el que el dinero y la clase social lo marcan todo y en el que hay violencias naturalizadas, con ronchas de por medio y vínculos que pesan tanto como los secretos.

Jiraiya Monogatari. Los cuentos de Jiraiya de Onitake Kanwatei, ed. Quaterni

La figura mítica de Jiraiya, un bandolero japonés -considerado por algunos como uno de los primeros ninjas- que solo robaba a los ricos y repartía parte del botín con los pobres, se fue engrandeciendo a partir de diversos relatos folclóricos que fueron posteriormente establecidos y organizados por parte de Onitake Kanwatei o William Elliot Griffis. De ahí sale este libro con el que poder acercarnos al menos a la leyenda.

– Tan cerca en todo momento siempre de Joyce Carol Oates, ed. Fiordo

En 2013 se publicó Evil Eye: Four Novellas of Love Gone Wrong, en 2018 Fiordo lo publicó en Argentina y en 2026 llegará aquí. Pero bueno, lo importante es que podemos leer estos cuatro relatos (no tan cortos, tampoco tan extensos) en los que una mujer que ha confiado en el hombre equivocado se encuentra ante una situación -generalmente entre el drama y el criminal- sea una joven con un acosador, una madre que quiere proteger al parricida de su hijo, una mujer abusada o una ‘nueva’ mujer que descubre algo de su marido gracias a una de las ‘antiguas’. En fin, más JCO, que siempre tiene algo bueno.

– El banquete de Muriel Spark, ed. Blackie Books
Doce años hace de que Alfaguara publicara en España por última vez este libro, Symposium en la edición original. Una mezcla de comedia y asesinato, aunque Platón esté de fondo, pero una historia en la que el suspense se mueve desde el conocimiento. Porque lo que sepan y no sepan personajes y lector es parte también de la forma en la que tejerá la historia.

– El ángel y los perversos de Lucie Delarue-Mardrus, ed. Alba
La historia de una persona intersexual escrita en 1930 y que no acaba de encajar aunque al ser de buena familia puede permitirse vivir una doble vida. También una muestra de la realidad de la época con veladas de salón que son en realidad encuentros amistosos entre gente queer, aventuras sáficas y tertulias literarias. Por supuesto lo que Mardrus relata -y esa insatisfacción de su personaje central al ver que no encaja- en esta breve novela sirve también para buscar una cierta perspectiva optimista -por extraño que parezca- sobre toda una situación y un momento.

– La traición de mi lengua de Camila Sosa Villada, ed. Tusquets

A medio camino entre un libro de memorias y una exploración de los afectos sexuales, este nuevo libro de Camila Sosa Villada continúa con su exploración de los recuerdos, las emociones y la formación de aquello que nos acaba configurando.

 La tortuga y la liebre de Elizabeth Jenkins, ed. Alba
De Elizabeth Jenkins ya hemos leído Harriet o ese Seis mujeres criminales. Aquí estamos en un punto más cercano a la primera. Con un entorno opresivo y una mujer en el centro -sacrificada, y sumisa- que ve cómo ni su mujer ni su hijo la respetan y, más aún, que una vecina igual de dominante no duda en maniobrar sobre ella. Porque en esto, que podría haber sido una comedia de época, es un drama casi terrorífico. Pero, eso sí, contada con enorme lentitud.

Los que vuelan de Kiyoko Murata, ed. Hermida
Dos mujeres de muy avanzada edad se niegan a dejar el islote en el que vive. Da igual que se hagan mayores o que las condiciones climatológicas sean cada vez peores. Sus recuerdos, su forma de vida y casi todo lo que es importante para ellas siguen ahí. Con su vida de mujeres buceadoras, negándose a dejar atrás su pasado, sus rituales y su forma de vida, tan dura como tranquila.

– El pájaro que llevo adentro de Moon Chung-Hee, ed. Hwarang

Hwarang se anima a acercarnos a una de las grandes poetisas surcoreanas de la actualidad, que no rehúye las complicaciones de la via actual, ni sus lados más oscuros, pero que también es capaz de sacar la luz y el calor, mostrándonos un mundo contradictorio pero subyugante.

– Crónica de una cocina de Junichirô Tanizaki, ed. Satori

La última novela de Tanizaki fue esta sobre la residencia de un escritor y su esposa pero, sobre todo, las empleadas de servicio doméstico que pasaron por ella. Toda una serie de ellas que van desarrollándose para mostrar la manera humana en la que se nos habla de ellos. Una oportunidad de acercarnos a esta obra que dice la editorial que no se había publicado antes en castellano.

– Camino al Oeste de A.B. Guthrie, Jr., ed. Valdemar

Conocido sobre todo por Bajo cielos inmensosA. B. Guthrie, Jr. continuó su relato sobre la Senda de Oregón, que abarcaría seis libros de los que tres de ellos serían una trilogía propia, siendo este el segundo de la misma, contándonos en esta ocasión la historia de un antiguo senador que lleva una caravana con ayuda contratada y con todo tipo de sucesos que irán cambiando la organización y el poder entre sus participantes.

– Traidores y mazmorras de Kristy Boyce, ed. Fandom Books

Pues aquí estamos, por tercera vez. Esta vez con una historia que mezcla bandas (de las que desfilan, subsección ‘guardia de color’) y percusionistas (claro, ya que vuelves a reunir a la banda) con -por supuesto- rol. De ahí que en inglés se llame Rolls and Rivalry y en español prometa más mazmorras de las que puede atender. Ah, sí, el resto: Amigos de la infancia que se pelean, él regresa, pero se vuelven a ver juntos de nuevo. ¿Qué pasará, qué misterios habrá? Puede ser tu D20.

La reina Esther de John Irving, ed. Tusquets

Pues aquí estamos, volvemos al hospicio St. Cloud’s para una historia distinta, con una niña, un matrimonio de New Hampshire y su vida y situaciones. Es de esperar que haya hoteles, osos y lucha libre, pero de momento esto es lo que sabemos de lo nuevo de Irving. Bueno, y que son casi quinientas páginas.

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¡Libros que Salen! Juengeun, «El baño ocupado causa malos deseos», Oseman

Las amigas primero.

El baño ocupado causa malos deseos de Sheila Moreno Griñón, ed. Dimensiones Ocultas

La queridísima Sheila nos trae un libro de terror que va dando giros dos puntos de partida aparentemente diferentes, pero no incompatibles: Un grupo de universitarios que causan una muerte -en este caso a su profesora-, por otra la posibilidad de pedir deseos… con unas reglas propias. Y, por supuesto, nada sale como se esperaba, sobre todo cuando comienza la competición entre ellos. Así que ya sabéis: horror, humor y buenos malos deseos.

¡Que entre la pila!

Cien sombras de Hwang Juengeun, ed. Shiro

Es bueno ver que Shiro sigue con sus publicaciones de autores surcoreano, en esta ocasión con una obra peculiar, porque habla de esas pequeñas zonas comerciales con mucha tiendita, que pese a estar abiertas todo el día sobreviven a penas. Y de una pareja de trabajadores de una de ellas. Pero lo hace, además, con un subterfugio del fantástico, con la posibilidad de que las sombras operen al margen de los humanos, revelando cosas que ellos nunca hablarían. De esta manera la visión de un momento oscuro en el que el capitalismo aplasta a los ciudadanos logra una válvula de escape con un punto de esperanza.

Heartstopper 6. Entrelazados de Alice Oseman, ed. CrossBooks
Pues se acabó, el último volumen de Heartstopper -al menos el último hasta que decidan continuarlo, supongo- llega este julio, a tiempo para la película y para cerrar todos estos años de historia de amor y crecimiento.

Nos leemos.


Comenzamos el repaso semanal con Ann Droid (UK), una comedia tirando a inofensiva que podría haberse hecho hace una década, dos, seis… Una mujer de ya una cierta edad ve cómo su hijo vuelve con su pareja -pese a su propia oposición- dejándola al cuidado de una androide. A partir de ahí las dinámicas de ‘la extraña pareja’ en la que una es un androide y la otra cumple el doble rol de ser tanto jefa como aquello de lo que cuida. La verdad es que no hay mucho que decir de ella, poco menos aún en el campo de ‘lo bueno’, pero una cosa sí puedo decir: Se beneficia y mucho de que Diana Morgan interprete al androide, es lo único que merece la pena de todo el asunto pese a que aproveche solo una fracción de sus capacidades cómicas. Pero, en fin, no sé ni siquiera lo que podrá durar como punto fuerte en cuanto pasen los capítulos. Aunque no sé ni para qué me preocupo, si no pienso ver un capítulo más.

Supongo que en su cabeza este Apartment (O)(CS), o 아파트 o The Apartment Job o El capo del bloque o…, tenía una línea central clara y definida. Desde luego no es lo que ha llegado al piloto -demasiado extenso, como suele pasar en estas series- porque con la puesta en marcha de tantas historias tenemos sobreabundancia de personajes e historias y, peor aún, tenemos poco por lo que interesarnos. Sí, el protagonista es un hampón y está rodeado de gente igual o peor. Pero que su plan sea sacar dinero de unos vecinos de un complejo de apartamentos… no lo convierte precisamente en algo interesante. Por mucho que parezca querer decirnos que de los policías a los políticos a la gente normal, todo el mundo es corrupto. Pues bueno. Lo más interesante, gracias a la actriz Ha Yoon-kyung, es una especie de trama terciaria sobre una falsa boda y, sinceramente, solo es interesante como para desear que Ha Yoon-kyung tenga mejores papeles protagónicos en el futuro. Así que no, puede que la serie no se decida si es una comedia criminal, la historia de un golpe, un asunto romántico o qué leches es esto…  pero yo tengo decidido no seguir con ella.

Hay varios momentos de The Dark (UK), una serie que parece ‘la serie de siempre’ sobre un pueblecito en el que se comete un crimen -en este caso un adolescente muerto- ligado de alguna manera con una situación similar años antes, que pone a una investigadora a sacar a la luz los secretos de la pequeña comunidad blablabla, en los que da la sensación de que en realidad va a tener un giro hacia lo sobrenatural. Que quizá sea una serie de vampiros o algo así. Supongo que en parte es porque esta serie escocesa ha decidido apostar fuerte por el gótico, que es una manera como otra tanto de sacar partido de los parajes como de intentar distinguirse. Aunque al menos esta investigadora no es -o no en el piloto- una con depresiva historia dramática detrás. Así que bueno, no es que mate pero para los fanses de estas cosas que no busquen algo revolucionario sino con algo correcto y un poco atmosférico… les puede valer.

Se nota que en este Donggung (O)(CS), o 동궁 o The East Palace o El palacio del este o…, hay pasta. Es otra de esas producciones a medio camino entre lo histórico y lo fantástico, con la misma medida de ‘intrigas palaciegas’, ‘misterio’ y ‘lucha contra lo sobrenatural’ en el que los trajes parecen a la vez nuevos pero no disfraces y los personajes centrales están en el punto entre resulta cargante y querer ver cómo evolucionan. Quizá porque tienen la cabeza de que dure unos tres cuartos de hora -que podría haber sido incluso menos, pero me vale- y de establecer el asunto central y los personajes: En un joseon alternativo el rey se ve amenazado por una criatura sobrenatural -un fantasma, parece- que hace 30 años acabó con casi todos los herederos al trono y ahora ha regresado a repetir con los nuevos príncipes. El rey, un tipo turbio, trata de que el monje que acabó -más bien retrasó- el problema en el pasado regrese. Pero este dice estar muy mayor y le indica un joven.. es difícil decir ‘monje’, la verdad. Un joven con poderes supongo que sería más cierto. El problema es que el joven no quiere hacerlo y, además, es tirando a insufrible. Así que el rey le rapta, pone a una hija suya a vigilarle y le da dos opciones: o acaba con la amenaza que ahora mismo está consumiendo al único -y joven- príncipe vivo o le mata. En lugar de elegir morir mientras le mandas una segunda maldición decide cooperar reluctante. Por suerte ese es el punto de partida de antes de la mitad del capítulo, no todo entero para llegar ahí. Luego veremos algunas idas y venidas, algún secundario más y concluiremos con una entrada en ‘el otro lado’ y una lucha contra el ‘bicho’ principal. Es de suponer que quedará en algún tipo de empate -o iba a durar poco la serie- pero lo deja lo suficientemente a medias como para picar por lo menos en el siguiente capítulo, lo que también demuestra un cierto grado de inteligencia para manejar lo cliffhangers. Así que sí, de entrada es una buena serie, a la que dar por lo menos un par de capítulos a ver por dónde tira. Supongo que sobre todo si te interesan todas estas cosas que han apilado, pero como a mí me ha parecido interesante una parte y puedo soportar los líos históricos -que, además, dejan claro desde el principio que tienen relación con la trama por ser tan turbio el rey- le daré la oportunidad.

En fin. Supongo que mi problema con The F Ward (AU) es que a estas alturas que los dramas médicos vayan de un grupo de jovencitos a los que la vida no les va exactamente bien y que se dedican a liarse con quien no deberían y todas esas cosas… no puede darme más lo mismo. Sí, ya sé que es un clásico del género, pero estaría bien o que fueran más originales o que hubiera alguna trama médica algo más interesante. Quizá incluso… ambas. Supongo que si uno quiere ver lo que decía antes es una serie perfectamente válida. Un tanto insulsa, pero sin nada más malo que decir precisamente porque parece salida de un aleatorizador de tramas de médicos jovencitos. O que te parezcan atractivos los actores, supongo. Parece mentira que no haga tanto de otras series médicas que han buscado ese ‘algo más’, pero supongo que aquí han pensado que con que fueran todos ‘una última oportunidad de no cagarla’ valdría para ofrecer algo interesante. EMHO, se equivocaban.

Pues en la BBC han decidido continuar con sus series de resolver crímenes con esta The Hairdresser Mysteries (UK), claramente pensada para el mercado de por la tarde pero no muy trabajada. Veamos. Una peluquera de Londres decide trasladarse a un pueblecito, son los años ’70s, y va a encontrarse con asesinatos de manera regular. OK. Pero no hay mucho más. Sí, hay secundarios ‘pintorescos’ a montones, pero no parecen pasar de esa bidimensionalidad. La trama es a la vez obvia y contada de la manera que parezca más complicada. Y el resto de cosas están hecho con la misma mezcla de desgana y de intento de que sean ‘las vibras’ las que sostengan el tinglado, antes que la trama o las interpretaciones. La verdad es que es una serie realizada de una manera tan perezosa que casi me sorprende que hayan llegado a estrenarla. Lo que no entiendo es, precisamente, este hacerlo de tapadillo, sin póster ni trailer, como si se avergonzaran porque se ha hecho a cambio de algún innombrable favor. De verdad, no puede ser tan complicado.

Si ya me parece ridículo que Netflix o Prime no pongan un trailer de las series que compran imaginad lo que opino de que no lo haga la BBC de las que producen. 

Dentro del cúmulo de series que tienen un gran reparto completamente desaprovechado The Hawk (USA) llega al nivel maestro. Puede ser una de las ‘comedias’ más irritantes que he visto en tiempos, prácticamente ningún actor ni tiene nada que hacer ni sabe qué hacer con lo poco que le dan -excepción hecha para Molly Shannon, que no es que logre mucho pero sí el mínimo para estar por encima del resto- y la historia general logra ser tan vista y tan espantosa que uno se pregunta exactamente cuál es el problema por el que pasa Will Ferrell. No su personaje. El cómico. Porque soy incapaz de recordar algo en lo que haya tenido gracia la última década y pico. Quizá necesita nuevos guionistas. O algo.


Supongo que la cosa detrás de Kokuhaku: 25 Nen Me no Himitsu (O)(JP) o 告白-25年目の秘密 o 25 Years of You o 25 años de secretos o…, es que no se sepa exactamente cuál es el tono. Pero, claro, abre con una mujer con un cuchillo ensangrentado y una voz en off, pasamos a lo que parece una comedia romántica sobre un tipo que lleva 25 años enamorada de ella, asuntos de oficina y lo que parece un acercamiento entre las partes antes de que la parte turbia regrese a echar sombras sobre el protagonista masculino y la posibilidad de que sea algo peor de lo que parece, a la vez meten de fondo una historia sobre un ‘asesino’ al que van a liberar. Todo en los últimos momentos del capítulo. Supongo que para ver si así la gente pica, esta vez no tengo muy claro el resultado, la verdad. Supongo que veré también el siguiente a ver una vez establecida la premisa por dónde deciden tirar. Pero lo cierto es que no parece que haya como para ocupar muchos capítulos. Ya veremos.

Un día entenderé porqué Netflix no pone trailers a las cosas que compra. No será hoy.

Empezaré reconociendo que esta The Lady Grace Mysteries (UK) se estrenó en abril. Sin embargo a nadie le pareció importante ni hablar de ella ni ‘moverla’. Me he encontrado con su existencia por pura casualidad y he tenido que esforzarme para poder verla. Una vez hecho os diré que es una buena serie infantil/ juvenil. Es cierto que los trajes tienen algo de ‘disfraz’, que varias de las edades no parecen casar con los puestos y ocupaciones y que en general hablamos de una obra ‘ligera’ en la que una de las damas de la reina, una adolescente, junto con sus amigas de palacio, y pese a sus ‘enemigas’, logra resolver lo que parece serán distintos crímenes de aspecto algo menos peligroso o importante mientras de fondo hay una trama principal de atentados contra Isabel I de Inglaterra -¿había dicho que era de época? ¿no? Vaya.-  pero precisamente eso es lo que es y lo que hace a la perfección. No parece buscar otra cosa más que ofrecer una serie de ‘misterios’ que resolver de manera igual de sencilla, con una protagonista que rompe la cuarta pared -a veces a niveles que uno piensa que va a pedir que gritemos ¡NO ROBES!– y que resulta lo suficientemente agradable como para que me sorprenda que no haya una mayor… interés… por la serie. Salvo, supongo, en la BBC / CBBC que ya ha pedido una segunda temporada y unos especiales ‘invernales’. Así que aún llegamos a tiempo.

Supongo que alguien apostó a que Lucky (USA) podía sobrevivir a su piloto. Tengo mis dudas de que sea así, pero desde luego que hay gente que consideró que una historia en la que se cuenta más bien poco pero queda claro que hay distintos bandos y que la cosa está tirando a ‘liada’ podría ser precisamente lo que necesitaba un piloto que es prácticamente solo acción. Una acción en la que no hay mucha cabeza ni en realidad nos interesa mucho lo que pasa porque la falta de contexto tiene ese efecto. Sobre todo cuando va más allá de la la protagonista. Y con el problema principal de que, una vez más, por buenos que sean los actores que contraten tienen que poder hacer algo con su papel. Olyphant está muy bien, pero es difícil saber qué se supone que hace, o cómo. Y Bening parece estar haciendo el mismo papel que en sus últimas tres series (sí, aún recuerdo Apples never fall, soy yo el que la recuerda) que ni es mucho ni es algo bueno que decir. Entre ambos hay toda una serie de actores que están en distintos grados de pasotismo. Así que sí, parece que una vez más alguien ha considerado que una producción ‘de acción’ no necesita un guión en condiciones o un contexto básico. Quizá porque mientras no los tenga cualquier problema puede ser achacado a eso y no a que la serie es una filfa.

Casi lo mismo que antes pero exactamente al revés pasa con Ride or Die (USA), una serie que establece unos básicos para que la cosa funcione y cuyo problema principal es que establecerlos ralentiza un tanto el piloto. Al fin y al cabo tiene que contar la historia de dos amigas, Hannah Waddingham y Octavia Spencer. Spencer es la mujer de un diputado inglés, al que ella ha dirigido la carrera desde el principio. Una mujer capaz, positiva y con recursos. Waddingham es una sicaria. Llevan siendo amigas como veinticinco años, pero nunca le ha contado a Spencer cuál es su profesión real. Además de eso se nos dan pinceladas de los mundos de ambas, y se nos pone en marcha la acción. Lo suficiente, supongo, como para saber que tenemos por delante una serie de acción y viajes, ligera y con un tono fundamentalmente humorístico no exento de algún punto de drama y aventura. Es decir, lo que tantas veces hemos visto en el cine y que aquí tiene el apoyo de un buen reparto -en el que están también Calam Lynch (sí, el sobrino de Jeremy Irons) o Bill Nighy – para que aguantemos la tirada. A veces no hay como saber lo que estás haciendo y cómo quieres hacerlo. Así que seguro que algunos capítulos más caen.

Sospecho que alguien pensó que con J.K. Simmons podías vender cualquier cosa. Y eso es The Westies (USA), cualquier cosa. Un más de lo mismo de organización criminal ‘de época’ con irlandeses en el centro, italianos y policías poro distintos lados y, en general, la sensación de que querían hacer la misma serie de siempre pensando que quizá los actores lo salvarían. La verdad es que sospecho que será el interés por ver a Simmons a ratos lo que decidirá el aguante. Y ya os puedo decir que yo con el piloto he tenido más de sobra. Pero, claro, Organización Criminal es algo para lo que claramente no soy su público.