Repaso televisivo a 2016: El Sark de Oro Tv

Que año más loco. En general y en concreto. Como pasa con los libros, este año el repaso a las novedades va a ser más sencillo gracias a que a los Pilotos Deathmatch One Shot para ir llevando al día las anotaciones y que luego se me escapen menos programas.

Gracias a estos repasos y a la posibilidad de verlo como un todo general hemos podido observar el éxito en cantidad -aunque aún está por ver alguna en calidad- de las series de viajes temporales. Quizá este año tengan más suerte pero de momento parece que lo más cercano a una serie de viajes en el tiempo competente sea la de Flash. De modo que al final acaba siendo más interesante otra de las tendencias, la de las series en las que los jóvenes afroamericanos hablan de sus cosas. Sus inseguridades, sus necesidades y sus retos. Algo que pudimos encontrar en Insecure o Loosely Exactliy Nicole además de en una de las joyas del año de la que ya hablaremos en breve.

Y es que ha sido un año curioso para la comedia. Con creaciones dentro de lo familiar pero que funcionaban como un tiro. Tanto la inglesa Love, Nina como la canadiense de origen coreano Kim’s Convenience o como la estadounidense Speechless han demostrado que sigue habiendo hueco para redescubrir y expandir las comedias familiares. La última con una gran actuación de comedia física de un actor con parálisis cerebral. Aunque no es el único punto de ataque de la comedia este año. También inglesa, Fleabag ha sido capaz e ofrecer un retrato generacional, juvenil y, esta vez, blanco.

Dos coas más que comentar aún entre las comedias. Por un lado que en el Late se van afianzando las cosas. Samantha Bee ha sabio aprovechar el momento y situarse, aunque el verdadero ganador -cuanto menos moral- de estas últimas elecciones USA ha sido Seth Meyers, que lleva camino de convertir su programa en el próximo Daily Show.

Por el otro, la TBS ha intentado reinventarse. Cierto es que Angie Tribeca no le ha salido muy bien y que no se ha prestado demasiada atención a The Detour, pero creo que con People of Earth han logrado una gran serie, humana y alocada a la vez. Lo que no sé es si ahora lograrán que alguien la vea. Al fin y al cabo en la FX, ahora FXX, lleva 11 temporadas ya It’s Always Sunny in Philadelphia ofreciendo alguno de los mejores capítulos cómicos del año en cada ocasión y aún no parece que haya calado.

En lo que sí se parecen comedias y dramas es en los problemas que han tenido este año muchas series en su segunda temporada. Vale, es cierto que a Supergirl le ha venido de perlas el paso de la carca CBS a la moderna The CW, que Ash vs Evil Dead ha sabido subir de nivel o que American Crime ha sido estupenda. Pero por cada una de estas, que llevan a que se aprueben cosas como Stan Against Evil, nos encontramos con los problemas de segundas temporadas de UnREAL, Agent Carter, Crazy Ex-Girlfriend, Scream Queens o Mr. Robot. O con la extraña mezcla de Documentary NOW!, capaz de mezclar uno e los mejores episodios del año –Juan sueña con arroz y pollo, una pequeña maravilla de sentimiento y comida como solo puede encontrarse este año en el episodio del  Menú Degustación de Please Like Me– con otros algo menos acertados.

Pero, claro, ¿qué es estar acertado? Cierto es que The Americans y Halt and Catch Fire han tenido unas temporadas estupendas pero echando un ojo… ha habido un poco de todo.

Por ejemplo, ha habido bastante movimiento en la parte del terror. Sí, hemos tenido una gran temporada de American Horror Story. Pero fuera de eso… uf. Crazyhead cumple, El Exorcista está, The Living and the dead es una curiosidad. Dead of Summer consigue remontar a partir de la mita de temporada gracias al locurón. American Gothic y Braindead solo ellos saben dónde entrarían. De Lucifer para qué hablar. De Stranger Things mejor no me tiréis de la lengua. Y hemos tenido algunos tordos notables. Channel Zero destroza cualquier posible buen punto de partida en lo que está convirtiéndose en toda una característica del trabajo de Max Landis (No hay más que ver lo que le hace a Dirk Gently) aunque eso es aún poco que decir comparándolo con los espantos de Slasher y Damien. Parece mentira todas las novedades que han salido de terror -con deciros que aún podrá señalar más- para que luego no tenga nada especialmente bueno que decir de ellas.

El otro tema de interés del año ha sido la HBO. En general ha funcionado de manera irregular, Juego de Tronos les sigue dando audiencia y la carne con patatas de Westworld parece haber gustado, incluso hay gente hablando bien de esa adaptación que es The Night Of. Pero eso solo ha servido para que la cosa no parezca un completo desastre, solo un trabajo pendiente de mayor desarrollo. Podría haber sido peor. Y mejor. Pero ha sido.

Más aún pensando en los adioses de este año: Person of Interest, Galavant, The Good Wife, Banshee, Rectify… y más que se irán en 2017 -pero ya hablaremos de ello-. Algunas de nuestras favoritas han ido acabando y no sé yo si hemos tenido la sensación de que estén llegando reemplazos. Las cosas se están moviendo, no recuerdo jamás una época en la que no se hubiera cancelado oficialmente ninguna de las series estrenadas por las networks en su temporada de otoño al llegar el cambio de año. Pero aquí estamos, con unas cuantas series que esperan solo a que alguien salga a rematar el hachazo (Infamous o Conviction, por poner dos zombies)  pero sin ninguna muerte declarada. En fin, supongo que irán apareciendo reemplazos, pero con todas las series que se están emitiendo ya podrían darse prisa.

Menos mal que cuando aparecen son tan estupendas como Sweet/ Vicious, de la que ya he hablado, pero que aprovecho de nuevo para recomendaros por su mezcla de vigilantismo y realidad que hace que los golpes sean dolorosos a varios niveles.

Así que ya está bien de dar vueltas y hablar de unos y otros y vamos a por aquello a por lo que venís. Digamos ya aquello de: Los ganadores de los Sark de Oro TV 2016 son…

One comment to this article

Deja un comentario