Pilotos Deathmatch de Enero y Febrero de 2015

Otro año, otra colección de pilotos pasados dos meses. Y un año más -aunque este año menos- otra colección de auténtica locura. Más pilotos de los que uno encontraría razonables en solo dos meses. Pero bueno, vamos con el rollo de siempre: Como ya os he contado he decidido aprovechar los Pilotos Deathmatch OS que saco dentro de las minisecciones ¡oneShot! para que esta versión general sirva de pequeño índice.

Seguirán apareciendo todos los pilotos -o, al menos, los que merezcan la pena- que haya visto durante esos dos meses, seguirán apareciendo vídeos en aquellos que me parezcan más interesantes -a favor, en contra- y los datos añadidos rutinarios. Pero en lugar del habitual -y en ocasiones demasiado extenso para una lectura continua- texto tras cada título pondré una frase y en enlace al Pilotos Deathmatch OS original por si queréis más chicha, que ahí seguirán estando mis comentarios.

Como este es el primero del año poco más que añadir. Podéis conseguir más información clicando en el nombre del programa, os llevará a su web oficial —y si no tiene, que ahí está la ITV, a lo más cercano que se me ocurra— y a la derecha podréis leer su procedencia: (AU), (CA), (NZ), (UK), (USA) y, por supuesto (OT).

Así, mientras decido maldecir fuertemente a Amazon por hacer tediosa esta sección un año más vamos dejándonos de comentarios rutinarios y diciendo aquello que estáis realmente esperando oír…

¡Que comience la lucha!

– 12 Monkeys (USA)

No es la película, tampoco es muy original. Aunque podría haber sido peor. Leer más.

– Adam Curtis: Bitter Lakke (UK)

Otro interesante y particular documental, a la altura de su autor y sus obsesiones. Leer más.

– The Adventures Of Puss In Boots (USA)

Netflix sigue intentado sacar algo de personajes ya conocidos, con el éxito habitual. Leer más.

– Agent Carter (USA)

La mejor nueva serie de lo que llevamos de año. Aventura, comentario social, espionaje, ciencia loca y golpes. No le puedo pedir más a una serie. Leer más.

–  All Hail King Julien (USA)

Lo que he dicho antes pero en vez de con Shrek con MadagascarLeer más.

– Allegiance (USA)

La NBC intentado hacer sus propios The Americans excepto porque esta serie no le interesa a nadie. Leer más.

– Asylum (UK)

Inesperadamente divertida gracias sobre todo al trabajo de los actores, esta comedia de pareja extraña en un contexto diplomático y moderno funciona mejor de lo esperado. (Por mí). Leer más.

– Backstrom(USA)

Este intento de hacer House PD es, por el contrario, un completo espanto. Leer más.

– Bag boy (USA)

Peculiar especial cómico. Que tendrá su público. Que no soy yo. Leer más.

– Banana (UK)

Una de las patas del trípode con el que Russell T. Davies ha vuelto a la tv UK y al tema gay. Irregular. Leer más.

– Bella and the Bulldogs (USA)

La idea que algún ejecutivo tiene de hacer una serie infantil/ juvenil más feminista. A.k.a. Pintemos de rosa algo tradicionalmente masculino. Leer más.

– Better call Saul (USA)

Precuela/continuación/tralará de lo de Breaking bad. Tiene entidad propia, se lo reconozco. Aceptable. Leer más.

– Book of negroes (CA)

Como repetir raíces por si alguien se lo perdió en su momento, pero desde una perspectiva del asunto más canadiense. Leer más.

Buddy: Tech detective (USA)

Teniendo en cuenta el nivel general de los pilotos de Amazon esta serie infantil podía haber sido peor. Leer más.

– The Casual Vacancy (UK)

Adaptación poco afortunada de un libro que ya de partida no era gran cosa. Leer más.

– Catastrophe (UK)

Divertida de una forma menos evidente de lo que uno podría esperar. Los actores están magníficos. Leer más.

– Charlie (OT) (Irlanda)

Serie biográfica sobre un importante político irlandés. Sirve para… bueno… aprender cosas, supongo. Leer más.

Cocked (USA)

Tan mal piloto de Amazon que no digo más. Leer más.

– Cockroaches (UK)

Poco afortunado intento de comedia postapocalíptica. Debe ser el año Leer más.

– Crims (UK)

Espantosa serie en teoría cómica. Leer más.

Critical (UK)

Una serie de médicos que realmente va sobre asuntos médicos. Posiblemente porque es de Jed MercurioLeer más.

– Cucumber (UK)

Segunda pata del asunto RTD que, en realidad, es la serie principal.  Leer más.

Down Dog (USA)

A veces uno agradecería que en lugar de votos Amazon permitiera un botón de Sacar de su sufrimiento. Leer más.

– Empire (USA)

Este inesperado éxito popular es una mezcla culebronesca de los clásicos temas shakespearianos, el negocio de la música y mucha representación de minorías. Bien. Podría tener más cadáveres. Pero bien. Leer más.

– Eve (UK)

Serie infantil de la BBC que es un poco como mil series infantiles de las que hemos visto antes. Leer más.

– Eye candy (USA)

Plana y aburrida adaptación de un libro de R. L. Stine. Con deciros que su trama tenía más sentido. Leer más.

– Fortitude (UK)

Pueblecito lleno de secretos y un asesinato a resolver sección grajo en metroLeer más.

– Fresh off the boat (USA)

Una serie sobre los asiáticos-americanos que tenía mejor pinta de lo que al final ha ofrecido. Leer más.

– Galavant (USA)

Un Timothy Omundson superlativo, un gran Vinnie Jones, el descubrimiento de Darren Evans y las canciones de Alan Menken y Glenn Slatera no logran sacar de la mediocridad esta serie humorística musical medieval. Una auténtica lástima. Leer más.

– Gallipoli (AU)

Los australianos y sus cosas. (Also adolescentes desnudos montando caballos) Leer más.

– Haphead (CA)

Webseries de ciencia ficción voluntariosa. Leer más.

– Hiding (AU)

Drama sobre una familia en protección de testigos. Las cosas no salen tan bien como era de esperar. Leer más.

– Hindsight (USA)

Revisitar el pasado para mejorarlo, repetición de la jugada. Leer más.

– Indian Summers (UK)

Buena serie de personajes con la independencia de La India de fondo. Leer más.

– The Jack and Triumph Show (USA)

Rareza de Adult Swim. Pero, mira, le da cancha a Robert SmigelLeer más.

– The Jinx (USA)

Inesperadamente entretenido punto de contacto entre el documental y el true crimen. Uno de esos programas de ver para creer. Leer más.

Just add magic (USA)

A esto le han dado continuidad los de Amazon, así de desesperados estarán. Leer más.

– Little Charmers (USA)

Normalmente diría que esta serie infantil es una de esas para la que no soy público. Y es cierto. Como lo es también que su tecnología es limitada y su trama vomitiva. Leer más.

Mad Dogs (USA)

Absolutamente falto de inspiración y de interés remake americanizante de la serie inglesa. Así que Amazon le ha dado luz verde. Leer más.

The man in the high castle (USA)

Ha costado pero ya está aquí el piloto de la adaptación y la luz verde para seguir. Lógico, era la única de las propuestas de Amazon que merecía algo la pena. Muy BBC, de hecho. Leer más.

– Man Seeking Woman (USA)

Enorme reunión de talento para contar lo mismo de siempre usando de manera literal lo que normalmente serían metáforas. No es lo mío. Leer más.

– Maximum Choppage (AU)

Serie de acción y aventuras, a la vez. Bellas Artes Marciales. Leer más.

– Mel Brooks, Live at the Geffen (USA)

Especial de Mel Brooks. Actual, además. Un gran tipo. Leer más.

The New Yorker presents (USA)

Batiburrillo irregular de Amazon. Luz verde. Leer más.

– The Nightly Show (USA)

Un late como tantos otros. Leer más.

Niko and the Sword of light (USA)

Dibujos animados con cosas buenas que no compensan las malas. Leer más.

– Now you see it (UK)

Los magos están demoda, no hay más que verlo. Leer más.

– The Odd Couple (USA)

Puesta al día de la archiconocida historia con guiones que parecen sacados de la serie de los setenta. Los actores principales logran salvar algún plato. Leer más.

Point of honor (USA)

Si esto lo hubiera vendido Amazon como parodia hubiera conseguido mejores críticas. Leer más.

– Red Rock (OT) (Irlanda)

los irlandeses también tienen derecho a sus propios culebrones. Leer más.

– Richie Rich (USA)

Lo que he dicho antes de Netflix con Shrek y Madagascar pero esta vez con post en ADLO!  Leer más.

Salem Rogers (USA)

Que no es que Amazon no le ponga ganas, eh, que se las pone, pero como demuestra esta comedia… Simplemente no les sale. Leer más.

Sara solves it (USA)

Serie infantil de niños repelentes. Educativa, la llaman. Leer más.

– Schitt’s Creek (CA)

Espanto de comedia canadiense que, por otro lado, no es lo peor que haya interpretado Eugene LevyLeer más.

– The Slap (USA)

Versión americanizada de la australiana. A mí no me gustó ni el libro original. Leer más.

– Star vs The Forces of Evil (USA)

El piloto muy bien. El segundo capítulo URGH. Pero esperemos que logre seguir por el buen camino un poco más. Leer más.

The Stinky & Dirty Show! (USA)

Amazon y sus cosas. Infantiles. Leer más.

– Sunnyside (CA)

Intento de serie de sketches canadiense. No es gran cosa. Leer más.

Table 58 (USA)

Dentro del desastre absoluto de Amazon esta serie juvenil tenía algunos rasgos interesantes a la Parker Lewis. Así que no la han cogido, claro. Leer más.

– Tofu (UK)

El final del trípode de RTD, esta vez en forma de ¿docu-comedia? Yo qué sé. Leer más.

– Togetherness (USA)

Drama cotidiano sobre temas que no me podrían importar menos. Digo… Señores blancos con la crisis de la mediana edad y problemas sentimentales y familiares y… uf. Leer más.

– Young Drunk Punk (CA)

La idea del punk en Canadá. Una comedia, por tanto. Leer más.

– The Wheel of Time (USA)

Lo mejor de este absoluto despropósito es leer la historia de cómo se llegó a estrenar. Leer más.

– Winter (AU)

Serie de pequeño pueblo con un niño muerto y muchos secretos. Sí, otra. En Australia. No, esa era Secret and Lies. Es que los clásicos no se tocan, se recrean. Leer más.

– Wolf Hall (UK)

Poco afortunada adaptación de la estupenda novela de Hilary MantelLeer más.

– X Company (CA)

Ramplona serie de espías en la Segunda Guerra Mundial. No salen mutantes. Leer más.

Con esto hemos terminado y podemos pasar a los siempre divertidos números. Enero-Febrero de 2015 (Total 66 pilotos = USA 39, UK 15, AU 4, CA 6 , NZ 0 y OT 2, Irlandeses ambos) frente a Enero-Febrero de 2014 que tuvo 78 pilotos = USA 48, UK 18, AU 5, CA 4, NZ 1 y OT 2, Irlandeses ambos) Así que pese a todos los espantos hemos logrado al fin una breve bajada de novedades. Veremos cómo va evolucionando. Pero eso será en dos meses, con la avalancha de marzo y el Super Abril de por medio. ¡Nos veremos!


«Diego Valor» (1958)

La televisión llegó oficialmente a España el 28 de octubre de 1956 con la inauguración por parte del Ministro Arias Salgado de las emisiones de Televisión Española en los estudios situados en el Paseo de la Habana. Para entonces ya había habido programas de ciencia ficción en canales extranjeros de entre los que siempre destaco The Quatermass Experiment con la creación del Profesor Bernard Quatermass y sus aventuras, las primeras originales y para un público adulto de la historia de la televisión, un éxito enorme que tuvo lugar en julio de 1953.

La primera serie fantástica de España tardaría en llegar menos de lo que uno podría haber imaginado. En 1958, el 27 de abril, se estrenaría en televisión Diego Valor – Aventuras en el espacio, que durante veinte capítulos de veinticinco minutos llevaría las aventuras del -en aquel entonces- extraordinariamente famoso personaje hasta las pocas casa que en fecha tan temprana contaban con un aparato. Así que ya ven, no hubo que esperar tanto incluso aunque luego no hubiera continuidad por más temporadas por motivos imposibles de conocer.

Como imposible es experimentar lo que eran aquellos capítulos más que en las memorias de espectadores e implicados puesto que las emisiones no se han conservado en ningún formato. Al menos de momento, siempre podemos fingir que está en una caja perdida en los almacenes de la televisión o en la fría catacumba de un coleccionista. Da igual que sea más improbable que imposible.

Dado que no hay mucho que se puede contar de la serie propiamente dicha, al menos poco más de lo que aparece en su ficha del IMDB, siempre podemos explicar de dónde salía este Diego Valor. O, mejor dicho, cómo llegó hasta los televisores. Y ahí la cosa es incluso sencilla: Llegó por los tres motivos que más razonables parecían en el contexto: Era popular, estaba aprobado por la dictadura y había intereses económicos detrás. Y lo mejor es que unos y otros motivos se iban apoyando y entreverando.

Diego Valor podría tener su origen en los cómics y de cierta manera lo tuvo. Antes de su paso a televisión había ya una serie de cómics extraordinariamente conocida. De hecho, para 1958 ya había habido dos series de cuadernillos, la segunda había durado un año, entre 1957 y 1958, publicada por Editorial CID a un tamaño mayor que la primera, ofrecida entre 1954 y 1956 con la misma periodicidad semanal pero en recortes de papel dada la escasez de postguerra que animaba a estas prácticas picarescas de aprovechamiento de papel -que tampoco es que fueran algo extraño ni entonces ni en décadas posteriores- y permitían ofrecer un precio tan bajo a la publicación que para muchos niños era la única que se podían permitir.

La obra, sin embargo, no era original sino derivación de una serie de radio que llevaba en antena desde 1953. Con unos escasos quince minutos por emisión realizaron más de 1200 hasta su cierre en 1958, en parte gracias a un cambio de horario de emisión de medio día a la tarde. Todo ello en la SER, en Radio Madrid, gracias a que Publicidad CID -empresa del grupo SER- había visto la oportunidad de negocio -que incluyó la grabación de discos con sus aventuras- de vender la serie como escaparate para diversos productos. Y funcionó. Tanto que le dedicaron un par de páginas en el ABC al serial.

¿De dónde sacó la idea CID? Bueno, no fue exactamente una creación original. En realidad lo que compraron fueron los derechos de adaptación de las radionovelas de Dan Dare que estaba emitiendo Radio Luxemburgo (RTL) que emitía en inglés seriales viejos de la BBC u otros que la cadena pública inglesa rechazaba. Dan Dare era todo un éxito inglés, adaptación -esta vez sí- de unos cómics muy conocidos allí, que tenían además un aliciente par poder colárselos a las autoridades franquistas. Y es que venían de la iniciativa de Marcus Morris, un sacerdote interesado en nuevas maneras de comunicar sus ideas y hacerlas llegar sobre todo a los jóvenes a través, en este caso, de una revista de cómics: Eagle. Cierto es que se trataba de un anglicano pero al menos era un cura. Y tampoco venía mal que el que podíamos considerar auténtico creador de la serie, Frank Hampson, fuera un excombatiente de la Segunda Guerra Mundial. Lo único que hacía falta era… acercar el personaje a los españoles. A ser posible con alguien que pudiera parecer cercano al régimen ahora que, como demostraba el decreto de 24 de junio de 1955 sobre Ordenación de la Prensa Infantil y Juvenil, habían decidido ponerse a regular lo que los jóvenes consumían.

De modo que se buscó a la persona adecuada, que acabaría siendo Enrique Jarnés Bergua, conocido como Jarber, militar de carrera en activo -hasta el punto de que compaginaría ambas actividades llegando a ser General de Brigada de Infantería, nombrándosele en 1979 como Jefe del Servicio de Publicaciones del Estado Mayor del Ejército-  sobre el que poca duda se podía echar. Como además se le diera bien la escritura el resultado final fue para todos óptimo. Y los cambios…

De entrada el nombre, claro, del Dare inglés al Valor español. En cuanto a la trama…  Dan Dare era un Coronel humano que llegaba al planeta Venus en el primer viaje humano, allí se encontraba con una sociedad dividida y en guerra. Considerado como la respuesta inglesa a Buck Rogers, Dare se encargaría de enfrentarse a la raza de los Treens y en especial de su líder, el Mekon, frente a estos, los más beligerantes de los venusianos, estaban también los inteligente y pacíficos Therons y los primitivos y a menudo conquistados Atlantines. Dare, acompañado de su asistente Digby, ayudaría a estas dos razas a derrotar las ansias bélicas del Mekon, antes de continuar en otras aventuras por las que asomaba en ocasiones su antiguo enemigo. Para ello Dare contaba con un equipo compuesto por ayudantes internacionales (un americano, un francés, una doctora británica que sería el cerebro del equipo…) y Valor iba a seguir un rumbo similar aunque con algunos cambios que le acercarían un poco más a otros clásicos como John Carter o Flash Gordon.

Aunque quizá el cambio más importante en el reparto fuera la creación de Beatriz Fontana, que incorporaba elementos de la Profesora Peabody a la que le daban el puesto de piloto de la nave y, ya puestos, como novia de Valor, algo que la muy castrense tira original inglesa no incluía.

Pero, volviendo a nuestra historia, lo de CID y la SER pusieron en marcha la adaptación a mayor gloria de Chocolates Matías López y sus tabletas Svylka, a las que hacían mucha publicidad -y que llegaron a llevar cromos del personaje, claro-  y, ya puestos, se favoreció la creación de todo tipo de merchandising, más allá de los mencionados discos y cómics. Incluso se llegaron a realizar un trío de obras de teatros contando alguna de sus aventuras. De manera que para el paso a la televisión buscaron a un nuevo patrocinador, la juguetera Madel -Sí, esa- y se dedicaron a promover aún más las posibilidades consumistas del personaje.

BandoValor

No voy a extenderme más aún en hablar sobre el personaje porque no es este el lugar. Aunque sí me resulta curioso constatar que desde la primera vez que lo hice en enero de 2011 se ha ido recuperando el interés. En tiempos había un par de entradas dedicadas a él como esta de la web Ciencia Ficción y las referencias en libros como el Atlas de Cuadrado o los Cuadernos de la Historieta Española. El paso del tiempo ha servido para que fueran surgiendo entradas en Arte Secuencial o los Cuadernos de Ciencia Ficción de Libro de Notas además de en otros proyectos variados. Entre los que se cuentan los de Joan Navarro para recuperar personajes importante de la historia del cómic español, que llevaron a una nueva serie en cómic con dibujos de Ventura y guiones de Andreu Martín. Aunque como todo lo públicado en sus últimos años por la editorial no tuviera mayor continuidad. Por suerte esta publicación sirvió para recuperar un poco de memoria, como este estupendo repaso del Señor Ogro o la publicación de las aventuras originales de la Universidad Internaciona de Andalucía en colaboración con la Cadena SER

En resumen, Diego Valor fue la primera serie de género fantástico en España y parece claro que en cualquier momento volveremos a saber de ella, por unos medios u otros.


Hablar de Critical (UK) es, sobre todo, hablar de Jed Mercurio. Un creador conocido sobre todo por su drama policíaco Line of Duty pero cuya especialización anterior parecían ser los dramas -y comedias, al menos en parte- médicas. Posiblemente porque además de haber hecho carrera en la aviación militar había sido doctor durante años y contaba entre sus primeros contactos con la televisión la creación de Cardiac Arrest o Bodies -ambas buenos ejemplos de series médicas británicas-  de manera que no era inesperado encontrarse con un drama médico. Lo que ya resulta un poco más sorprendente -para bien, además- es que se centre en el paciente y su problema más que en los rollos y amores de los médicos. No sé si por ser el piloto o para mostrar el punto de vista de la serie, pero la construcción es más las de una competición médica -cooperativa, eso sí- con elementos propios del suspense en el que la duda no es tanto qué tiene el paciente como cuál es el método para salvar su vida. A los que busquen esto en una serie de médicos no puede gustarles más.

Tengo pendiente desde no sé ni cuanto hablar de la Nueva Comedia Televisiva australiana y series como Maximum Choppage (AU) me lo recuerdan de nuevo. Con vocación de serie de acción esta historia, sobre un tranquilo artista que ha pasado años fingiendo estar entrenando artes marciales en lugar de aprendiendo a dibujar que se encuentra a su regreso a casa aclamado como un héroe de acción, logra llevar adelante ambas tramas, mezclando la acción con el humor y la trama más general -con ese estilo de la adaptación anglosajona de los mimbres asiáticos- con los personajes metidos en ella. No es una obra revolucionaria pero sí un agradable cambio en los estereotipados moldes televisivos.